Buehhh....ni tanto que el peor, pero si ún día feo...a quién no le ha pasado que ni bien pones la pata afuera de la cama, te suceden cosas y cosas y cosas que mejor hubieses preferido, quedarte arropadito (a) en tu cama y no asomar ni la punta de la nariz.
Un fin de semana que me fui a la playa, decidí que mejor me regresaría el lunes a primera hora, entiéndase a las seis de la mañana para poder llegar tranquila a mi oficina a las ocho y media, pues el lunes a las cinco y media me levanté, abrí la llave de la ducha y ohhhh sorpresa no salia gota de agua, bien, me dije....que no panda el cúnico, recogía agua y me dí una pasada de gato, de todas maneras tenía chance de llegar a mi casa en Guayaquil y darme un rápido duchazo para ir a la oficina, cerré la casa, todo lindo, prendí mi auto, rodé dos kilómetros y veo que la aguja de la temperatura se trepó a más de la mitad, mierda...estaciona el carro, espera a que se enfríe, a ver que pasó....mmmmm como de músicos, poetas y locos todos tenemos un poco, empecé a revisar los cables, el radiador y todo el motor del carro, chucha una manguera rota....QUÉ TALLER ESTABA ABIERTO EN LIBERTAD A LAS SEIS DE LA MAÑANA!!!! obviamente ninguno de estos "bazanes" se había levantado aún, le eché agua de una pomita que siempre llevo conmigo (cuando ya se enfrió el motor) y alcancé a llegar hasta una gasolinera donde me hicieron un amarre de la manguera y no se como pero llegué a Guayaquil sin que el carro se recalentara, justo en la Perimetral (es el peor día de mi vida, recuérdenlo, tenía que ser en la Perimetral, no en un lugar habitado) se me empieza a calentar otra vez el motor, otra vez parar media hora, ponerle agua (ya eran las 9:30) y esperar con toda la suerte del mundo de que no se me acerque el clon de Camargo a preguntar si necesitaba algo....
La cosa es que llego a Guayaquil, (por fin!!!) y dejo el carro metido en el taller, camino hasta la esquina y no sé como mierda no veo un hueco y al tratar de esquivarlo, se me tuerce el pie y caigo redondita......al lado de una caca de perro que quedó a escasos milímetros de mi mano!!!, me dolía el pie, me sentía mugrosa, me amargué por mi carro y llegué tarde a la oficina...
