Erase un hombre a una camiseta pegado,
érase una camiseta superlativa,
érase una camiseta sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbudo.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una camiseta pensativa,
érase una camiseta boca arriba,
era Ogro Gruñón más encamisado.
Erase una vela de una galera,
érase una caiseta de algodón de Egipto,
las doce marcas de camisetas era.
Erase un camisetismo infinito,
muchísima camiseta, camiseta con percha de fiera
que quizás el no llevarla fuera delito.
Amen! |