Freixedo y Castaneda explican esa idea de que se alimentan de nuestra energía (y de más fuentes del Universo). Algunos de ellos son parásitos o virus; otros quieren ser simbióticos. Algunos gustan de penas, odios, sangre y ansiedad; otros gustan de alegría, música, amor y paz.
Hoy mismo Salvador Freixedo nos ha felicitado por nuestra página sobre orbes.
Gracias por tu colaboración, Carlos Alberto. |