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Capítulo 81 de La Esposa Virgen (IMAGINARIO)
by Sol (no login)
Exclusiva de la noche de bodas de Fernando y Lola (antes Virginia)
Personajes
V: es Virginia
F: es Fernando
DP (Dijunto Pepe): es JG
Loco: Edmundo, el Loco
A: Aída
L: es Lola (personaje que aparece al final)
Boda en el Salón del Club Tiro de San Francisco de los Arenales.
V: Fernando dime, ¿quiénes son estas personas? me ha besado tanta gente que no conozco, muy amables, pero no los conozco.
F: no te preocupes, yo tampoco sé quienes son, pero tengo entendido que han invitado gente de pueblos vecinos. Por lo pronto en la entrada ví que una persona reclamaba los cds de Alicia Villarreal que entregaban a cambio de la asistencia
V: ¿de Alicia Villarreal?
F: pues sí, con el poco presupuesto que quedó no alcanzaba para entregar algo de Thalia. Además, ni extras quedan, parece que se han mudado a otro pueblo por orden de una Comandante
Llega el Loco: y.. y... qué tal la fiestita que les organizamos!!. Han visto la cantidad de gente que ha venido por puro cariño! puro afecto!
V (codeada por Fernando): esteee, sí, muchas gracias de veras Edmundo.
Loco: Jajajajaja, que BONITO!! qué BONITO!! Oigan y qué esperan para irse?
V (nerviosa): irnos adónde?
Loco: cómo adónde? Virginia, creo que te urge una charla con Aída, espera que ya la llamo. Aída, Aída, ven mi amor, creo que llegó el momento que hables con Virginia.
V: ay Aída que pena contigo.
A: no, qué pena mujer? tendríamos que haber hablado antes. Mira, tú tranquila, no te hagas problema, no pasa nada raro. Vas con ventaja. Fernando es cuerdo, ya está bañado y con el bigote recortado. Dime, ¿tú estás segura que Fernando funciona?
V: funciona ¿cómo?
A: ay Virginia, estuvo "incapacitado" durante un tiempo. ¿Tú no sabes si él funciona? digo si el títere saluda, si aprieta el pomo y es carnaval, esteee, si el muñeco se levanta, ¿me entiendes?
V: la verdad que no Aída, pero no te esfuerces, confío en Fernando y confío en que la Santa no me abandonará, yo firmé contrato por 80 capítulos, después era cosa nuestra.
Loco: bueno, mientras ellas charlan, les canto una serenata.
F: mira Edmundo, te agradezco pero sabes creo que es momento que nos vayamos, la gente está muy divertida, mejor nosotros nos vamos retirando.
Edmundo lleva aparte a Fernando y le dice al oído: acá tienes las llaves de las cuatro paredes, esta es la traba interna y en la parte trasera del carruaje tienes una nevera con bebidas y el desayuno de mañana, ya sabes que acá no hay breakfast included, pero te hemos puesto de todo, hasta mole poblano. Las velas te las dan en la entrada, pide que te dejen varios baldes para llenar la bañera y para la música hemos conseguido un tocadiscos del General. Puedes usar los discos que quieras, pero evita el de Albinoni
F: por algo en especial?
Loco: por las dudas y porque además, ya está rayado, lo han usado mucho este último tiempo, saltará la púa.
F: gracias, la verdad no sé como agradecerte todo lo que has hecho
Loco: no te apenes, mientras Salvador siga haciendo novelas, cuenta conmigo
Virginia y Fernando salen de la fiesta rumbo al hotel " Amanecer" de San Fco. de los Arenales.
F: no sabía que le habían cambiado el nombre al hotel
V: ¿y cómo se llamaba antes?
F: Alborada. Qué raro el cambio. Bueno, baja, tú no te preocupes por nada, yo me encargo de bajar todas las cosas. Tú entra, nada más.
Virginia entra a la habitación del hotel. Se encierra en el baño.
V (con la estampita de Santa Liliana en la mano, arrodillada): santa Liliana, tú que todo lo puedes, tú que guías nuestras vidas, sólo te pido que me acompañes en este momento, que se haga tu voluntad o la de tus guionistas, pero lo único que te pido encarecidamente es que no me mates, no justo ahora. Amén.
F (entusiasmado): mi amor, ya llegué. Sal del baño, por favor.
Mientras, aprovecha para prender las velas, poner música, se acerca a Virginia (que tiene la estampita en las manos)
F: Virginia, mi amor no puedo creer que por fin estemos aquí. He esperado tanto este momento.
V (baja la cabeza): yo también Fernando, ni yo puedo creerlo, yo ya me veía en la cabaña con DP o al lado del río con DP, o en la cueva con DP, pero no en este cuarto y contigo
F: ¿a qué te refieres? Virginia, mi amor olvidémos de todo por favor. Te amo, te amo.
V: todo ha sido tan repentino que ni despedida de solteros tuvimos.
F: por favor Virginia, despedida de solteros no tuvimos, pero no por falta de tiempo, sino por falta de gente. Si queríamos despedida tendríamos que haberla hecho en el cementerio. Pero no quiero pensar en eso, ahora sólo quiero pensar en nuestro amor.
Toma a Virginia de la cintura, comienza a besarla con dulzura, Virginia le corresponde.
Fernando comienza a sacarle el vestido, se desabrocha su chaqueta, besa a Virginia en el cuello.
F: Virginia, esto no estaba en el contrato, no? puedo tocarte, meterte mano? no tienes lepra, no?
V: puedes, puedes, el contrato era hasta la foto del carruaje, mete mano tranquilo, total lo que diga en la letra chiquita nunca nadie lo lee. Además, después del capítulo 80, la Santa entrega las mejores escenas, ya le pasó lo mismo a María Fernandez.
F: eso mismo me dijo Edmundo, ¡qué raro!!
Fernando y Virginia se entregan a sus deseos, dan rienda suelta a toda la pasión contenida (y no mostrada) durante toda la novela. Caen rendidos de amor sobre la cama. Hay polvo en el aire. (leáse literalmente: polvo de tierra que tenían las sábanas de ese hotel).
V (perturbada): espera, Fernando, espera
F (suspirando): ¿y ahora qué Virginia? ¿con qué me sales ahora?
V (se levanta de la cama): es que... no sé Fernando, no sé lo que...
F (enfurecido): Virginia no me salgas con cosas extrañas. Yo te he sentido vibrar entre mis brazos, lo he sentido no sólo yo, también el vibrómetro que me prestó Edmundo. ¿Por qué quieres negarlo? Dime, ¿por qué te casaste conmigo?
V: ¿quieres la verdad?
F: pues claro que quiero la verdad, habla ahora mismo.
V (da vueltas por el cuarto, temerosa de la reacción de su esposo): la verdad es que.....
F (la toma del brazo, la enfrenta cara a cara): habla Virginia por favor!
V: la verdad es que..... me casé contigo porque eso pedían las encuestas. Piensa: (chanfle, se lo dije).
F: ¿cómo ? ¿qué encuestas? ¿las de esmas?
V: creo que ésas
F: pero si ésas daban ganador a JG. En todas partes salía ganador JG. Ay qué desilusión Virginia, por favor, Santo Dios. Yo leía esas encuestas todos los días, y de verdad, creí que pese a las encuestas, tú te habías casado conmigo por amor. Las encuestas daban ganador al otro, excepto la del foro, pero ¿por qué me hacen esto?.
V: yo tampoco sé por qué, no te enojes conmigo. Verás, yo creía que todo sería con DP, hasta yo estoy sorprendida, me huele raro, si vieras las cosas que me gritan las televidentes, barbaridades, yo no tengo la culpa, desde el jueves que estoy preguntándole a la estampita de la Santa las razones.
F (poniéndose los pantalones, subiendo el cierre de la bragueta): mira Virginia, no te preocupes más. Ya veo que no me amas. Sólo te has quedado conmigo porque JG ha muerto y porque las encuestas de Salvador así lo pedían. Me han elegido todas, menos tú. Y la única elección que yo quería ganar era la tuya, el resto no me interesa.
V: no es así Fernando, no es así, el padre me ha dicho que yo te amo.
F (poniéndose los zapatos): basta ya Virginia!, me hartaste, me colmaste la paciencia, me llenaste los h...... Que te lo dice la Santa, que te lo dicen las encuestas, que te lo dice el padre... y tú, ¿tú que dices? ¿tú que sientes? ¿tú sientes algo?
Virginia se queda muda. No contesta. Fernando comienza a guardar los baldes y cerrar la nevera.
V (con cara de arrepentida): por favor espera, por favor no te vayas
F: pretendes que me quede sin que me digas que es lo que quieres, ¿cómo puedes pedirme eso?
V (se acerca, le toma las manos): Fernando, (hace un silencio de 1768 segundos)......., yo te quiero, te quiero, te quiero con todo mi corazón, lo de DP no era amor, no sé que era (nota de la autora: tal vez: cosquillas), pero te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero
F (incrédulo): espera, ¿qué te pagan por cantidad de te quieros dichos? ¿de verdad lo dices? ya no sé qué pensar
V (decidida, por fin!!!!): sí Fernando, te quiero, te quiero y quiero que le cambies el nombre a esta historia
F: ay mi amor, Virginia, no sólo a la historia sino también a tí, de ahora en más te llamarás Lola ( por Lo Lamento por DP).
Al Alba en el hotel "Amanecer" de San Fco. de los Arenales.
Lola: (pensativa, acariciando la cabeza de Fernando): abre las cortinas por favor
F (apoyado en el regazo de Lola): pero para qué mi amor, si estamos muy bien así, ¿para qué quieres correr las cortinas?. ¿No estás feliz así?
L: sí que estoy feliz, soy muy feliz, pero es que quiero ver la Alborada contigo
F: no Lola, mi amor, debe estar todavía el Lucero en el cielo, no quiero que te amargues, deja al Lucero y a la Alborada allá afuera, que nada empañe este momento.
L (mirando la estampita de la santa sobre la mesita de luz): tienes razón, que no entre la luz en este cuarto, de última, hay que ver si esa Alborada tiene tanta luz como dicen. Eso sí, creo que me hizo un favor, de no haber sido por ella, me duraba la virginidad 40 capítulos más.
Escrito desde Oct 24, 2005, 9:04 PM de la dirección IP 201.137.60.101