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"Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

June 25 2008 at 6:03 PM
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LOS RENGLONES TORCIDOS DE LA VIDA

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PERSONAJES

Camila Bordonaba 20 años
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Benjamín Rojas 24 años
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Micaela Vázquez 20 años
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Jorge (Coco) Maggio 23 años
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Inés Palombo 19 años
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Álex Rojas 22 años
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Luisana Lopilato 19 años
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Felipe Colombo 24 años
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Ana Fandiño 24 años
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Joaquín Fernández 25 años
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1 capitulo

Corría por aquellas calles mojadas totalmente empapada. Aquella noche llovía mucho pero a ella no le importaba. Solo corría. No sabía a donde se dirigía solo podía correr y no pensaba en nada más. El dolor que sentía, no sólo físicamente, era muy fuerte. Aquel día las heridas eran más grandes, Joaquín estaba más ebrio que de costumbre y la pagó con ella. Cuando logró escaparse salió rápidamente de su casa y se fue de allí. No sabía a quien acudir, después de que todos se lo avisaron que tarde o temprano ocurriría ella no les hizo caso. Se dejó llevar por sus impulsos y creyendo que estaba enamorada de Joaquín se fue a vivir con él. A ninguno de sus amigos les daba buena espina pero ella estaba cegada por amor.

Hacía 2 años eran novios, al principio todo era maravilloso con él, era un hombre encantador. Cami era muy feliz con el hombre al que amaba. Pero eso pronto cambió, Joaquín perdió el trabajo y empezó a beber. Poco después empezaron las palizas que cada vez eran más frecuentes. Cuando estaba sobrio se arrepentía, le pedía perdón y ella aceptaba sus disculpas y seguía con él. Ese era el círculo vicioso que rodeaba la vida de Cami. Desde entonces, el carácter de la chica cambió radicalmente, dejó de ser esa chica dulce y soñadora que era antes. Incluso se distanció mucho de sus amigos porque su novio le calentaba la cabeza. Joaquín solo le permitía salir con sus mejores amigas Mica e Inés pero tampoco demasiado. Su vida, aquella de la chica libre, se convirtió en una cárcel.

De repente sus piernas la llevaron solas a un lugar, ese era su refugio, aquel que hacia ya tiempo que no iba. Su novio también le prohibió ir a aquel taller, decía que eso no era de mujeres y acabó convenciéndola de ello. Era un taller de coches que compartía con dos de sus mejores amigos: Coco y Alex. Inés y Mica no entendían como podía gustarle eso de los motores y los coches, pero siempre acababan ayudándola a arreglar los motores y descubrían que eso podía ser muy estimulante. Cuando dejó el taller por culpa de Joaquín sintieron una tristeza inmensa porque sabían que era lo que le gustaba a Cami. Cuando estaba de mal humor se encerraba en el taller y se la pasaba horas allí metida hasta que se le pasaba todo el enfado.

Aquella noche de tormenta, a pesar de tenerlo prohibido, entró despacio a su adorado taller, todavía conservaba la llave. Ella dio por hecho que ni Coco ni Alex estarían allí, entonces se dispuso a entrar. No le apetecía hablar con nadie, no quería que la viesen mal puesto que tendría que contar que Joaquín le pegaba y no quería preocupar a sus amigos con sus cosas. No lo sabía nadie, ni siquiera Inés y Mica que eran sus confidentes. Ese era su secreto mayor guardado.

Se fue a buscar su mono de trabajo, estaba segura que seguiría en su sitio y como estaba muy mojada tenía que cambiarse para no coger una pulmonía. Se acercó y seguía allí en su taquilla, donde ponía “Pequeña Camila”. Aquello lo puso Coco, vino muy contento con el cartelito y no podía decirle que no a pesar de no gustarle nada. Pero le puso la carita que solo Coco sabia poner y al final hizo lo que quiso. Ella sonreía mientras lo recordaba. Se fue quitando la ropa mojada y se acercó al botiquín, tenia que curar esas horribles heridas para que no se infectaran. Cuando estaba lista para salir vio a alguien ahí plantado:
- Cami? Eres tu?
- Hola Coco! Pensaba que no estarías…
- Ay mi pequeña!! Que contento estoy de que estés aquí de nuevo!!- la cogió por la cintura para cogerla en brazos
- Aaay!! - exclamó Cami tocándose la cintura
- Que tienes ahí? Cami, eso es una herida! Quien te ha hecho eso?
- Nadie, me caí, pero no es nada
- Como que no es nada? Pero mírate, llevas toda la espalda llena de magulladuras…
- Fue una caída grande
- Pero…
- Cami? Cami, eres tu!!! Que alegría!! Pero si vino mí consentida… - y se acercó muy emocionado Alex dándole besos.
- Hola Alex!! – y se dieron un gran abrazo, ella evitaba que le tocara donde le dolía - Pero bueno, hoy no es domingo? Que hacéis aquí? No deberías trabajar tanto…
- Ya pero tenemos que tener listo ese coche para mañana y bueno no nos quedó otra – explicó Alex
- Ah bueno pues venga que os ayudo!
- Vuelves a trabajar con nosotros? El hijo pu…
- Alex, se llama Joaquín. Y no, no vuelvo a trabajar, hoy solo…
- Es que no entiendo como pudo convencerte de que dejaras el taller… si esto es tu vida – se quejó Coco
- Dejemos el tema si? Por favor chicos… - ella siempre evadía el tema, no le gustaba hablar sobre ello porque ni ella misma lo sabía.

Alex asintió un poco decepcionado pero estaba muy contento que hubiera venido su amiga, la quería como si fuese su hermanita pequeña. Se fue rápidamente a cambiarse.

- Todavía no me explicaste como te hiciste eso… - dijo Coco que seguía ahí parado mirando a Cami
- Venga Coco, que no es nada… vamos a trabajar

Coco se resignó y se fue a cambiar. Después estuvieron los tres arreglando el auto como en los viejos tiempos, los tres estaban muy contentos. Ellos por tener a su chiquita ahí en el taller, aunque solo fuese un día, y Cami porque hacia mucho tiempo que añoraba esos momentos.

- Bueno chicos esto ya está listo- dijo Cami frotándose las manos - yo me tengo que ir ya, es retarde – mirándose el reloj y acordándose de Joaquín.
- Pero cómo, no cenas con nosotros? Hace tiempo que no pruebas los exquisitos platos del tito Coco – dijo Coco poniendo morritos, la carita que la convencía de todo.
- Jorge, esta vez no funcionara… - dijo Cami con una sonrisa –Joaquín me estará esperando – y sintió una punzada, todavía tenia miedo pero disimulaba ante sus amigos
- Bueno al menos déjanos acercarte a casa – le propuso Alex – todavía llueve demasiado.
- Esta bien llevarme a casa
- Los apuestos caballeros dejaran a la hermosa dama en su castillo… el castillo del conde drácula… - soltó Coco bromeando

Cami se reía por las bromas de su amigo, no cambiaria nunca ese cabecita loca. Y los tres se fueron después de cambiarse. Cuando llegó a casa no estaba Joaquín, se sintió más tranquila. Seguramente estaría emborrachándose en algún bar, como siempre.


En otra parte se encontraba un chico rubio de ojos azules acompañado de su novia. Benja estaba preparando el equipaje para volver a su querida Argentina. Hacía 2 años que se había marchado a Alemania para acabar la carrera de arquitectura, después encontró un buen trabajo ahí y decidió quedarse. Pero ya tenía ganas de volver a casa y ver a los suyos. De repente se acordó de una persona, Benja no sabía porque le había venido a la mente Cami, la mejor amiga de su hermano Alex, que buenos momentos divertidos paso con esa pequeña, tenía también muchas ganas de verla. Pero su novia le esfumó rápidamente esos pensamientos:
- Cariño en que piensas? Estas sonriendo…
- Que? Ah nada…
- Ya se lo que estas pensando…- la chica empezó a besarlo y a quitarle la ropa. Benja no pudo negarse e hicieron el amor. Después estaban en la cama abrazados:
- Todavía no entiendo por que te tienes que ir solo… y sabes que yo no puedo ir…
- Ana, lo hemos hablado muchas veces… tengo que ir, necesito ver a mis padres, a mi hermano, a mis amigos, a… hace 2 años que no los veo. Y no voy solo, voy con Felipe.
- Y no podemos esperarnos al verano? Y así vamos juntitos los dos.
- No, necesito ir ahora. Además tenemos los billetes ya para mañana. Así que Feli y yo partiremos hacia Argentina.
- Te echare de menos – dijo la chica dándole un beso.
- Y yo también mi amor – le contestó Benja acariciándole el pelo- Ahora vamos a dormir que mañana cojo el avión muy pronto
- Buenas noches Benjis

2 capitulo

Cami se levantó esa mañana dolorida, las heridas le escocían más que ayer. Notó que a su lado no estaba Joaquín y suspiró aliviada, esa noche no había dormido en su casa. Si no estaba en la cama, ya que él rara vez madrugaba, no estaba. Se estiró en todo lo ancho de la cama y suspiro tristemente. Se quedó pensando sobre su relación con Joaquín, ella no aguantaba más esa situación, no tenia sentido pero tenia miedo. Joaquín le había amenazado muchas veces en que si le dejaba seria capaz de hacer cualquier cosa. Ella hacia mucho tiempo que había dejado de sentir amor por ese chico y se sentía muy arrepentida por haber confiado en él.
- Mi vida es una mierda… no aguanto más – se dijo Cami.
De repente sonó el timbre muy insistentemente ella se levantó rápidamente para abrir
- Sorpresa!! – gritaron a la vez Inés y Mica, sus amigas del alma.
- Chicas! Que alegría veros…
- Bueno vimos que no estaba el coche de tu… ya sabes, y decidimos entrar a verte – le explicó Inés.
- Ah y venimos sin desayunar… y con hambre… - dijo Mica tocándose la barriga y riendo
- Venga pues a dentro que os preparo algo en un segundito.
Ambas pasaron dentro de la casa y se fueron al salón, mientras Cami preparó el desayuno y lo llevó todo hacia allí.
- Como estas Cami? – le preguntó Mica preocupada, hacia tiempo que intuía que algo le pasaba.
- Yo muy bien! Por que? – Dijo simulando una falsa felicidad
- Puedes decir lo que quieras, pero tu cara no nos engañará… - habló Inés esta vez.
- No me pasa nada, estoy bien… en serio… - dijo poniendo azúcar en su café y evitando mirarlas.
- Vos le crees? – Preguntó Mica mirando a Inés
- No, para nada
- Estoy diciendo la verdad…
- No te vamos a presionar, sabemos que te pasa algo, yo y Mica estaremos dispuestas a escucharte cuando quieras.
- Gracias igual por preocuparos – dijo con media sonrisa
A Inés le sonó el teléfono, era su novio, ella muy feliz coge el teléfono: “Hola mi amor”… “no me digas esas cosas que me da vergüenza”… “estoy con Mica y Cami acá en casa de Cami”… Se despegó del móvil: “Besos de Alex”
- Para él también – dijo Mica con la boca llena.
“Sí, eso era Mica… ellas también te mandan besos”… “A cenar? Ok sí, me encantaría”… “Eso suena bien” dijo con una sonrisa… “Hasta la noche mi amor”…“No, cuelga vos”… “No vos”
- Espérate ya cuelgo yo – Mica le coge el telefono y le cuelga
- Ey… que se va a pensar que le colgado yo…
- Pero no estabas diciendo… - dijo Mica riendo
- Vos no lo entendes… - le interrumpió ella - Ya veras cuando vos y Coco seáis novios…
- Y a qué viene el pelotudo ese en esta conversación? – le respondió Mica haciendo mala cara – Además, cuando me veas a mi diciendo “No, cuelga vos” “no vos” – dijo imitando la voz de Inés – llevarme a un loquero… no estaré bien de la cabeza - Cami solo reía por la discusión de sus amigas, siempre estaban igual ellas dos.
- Siempre igual – dijo riendo – parecéis niñas - Mica le hizo la burla sacando la lengua.
- Cambiando de tema Cami, no vas a volverte a matricular en la universidad?
- No sé Inés, hace un año que dejé la carrera y no lo tengo claro todavía. No sé si estaré preparada
- Pero si el periodismo te encanta a vos, deberías volver – le aconsejó Mica


Benja y Feli estaban en el avión rumbo a Argentina. El rubio estaba durmiendo y Feli escuchaba música.
- Disculpa, necesita algo? – se oye Felipe detrás de él y ve a una chica rubia muy linda vestida de azafata.
- No, ahora no. Gracias linda… si necesito algo te aviso.
- Ok señor, que tengo un buen viaje
- Llámame Felipe, lo de señor… suena muy serio, no?
- De acuerdo Felipe – dijo con una preciosa sonrisa que dejó impresionado al chico
- Y cual es tu nombre? – le preguntó muy interesado
- LUISANA!! Que te tengo dicho… no se puede estar de cháchara con los viajeros – oyó que le gritaba un hombre corpulento muy serio.
- Lo siento Felipe, me tengo que ir – y se fue rápidamente de ahí
- Luisana eh? – se quedo pensando el chico- que linda es… y quien se cree que es ese para hablarle así?


Al medio día Joaquín llegó a su casa todo despeinado y la ropa hecha un desastre. Cami no sabía donde se había metido para quedar así, pero no le preguntó. Él al verla en la cocina se arrodillo:
- Cami, mi amor te busque por todos lados… estaba muy preocupado por vos
- Si claro…
- Perdóname mi amor por haberte pegado, es que ya sabes me pongo muy nervioso y reacciono así. Ay mi amor tienes que perdonarme
- Deja de llamarme mi amor me estas poniendo nerviosa
- Está bien, te dejo tranquila, me voy a dormir – le dio un beso, se dio media vuelta y se dirigió al cuarto.
Y otra vez la misma historia, primero le pegaba, luego le pedía perdón, le daba un besito y todo arreglado. Cami se sentía impotente, no podía hacer nada necesitaba escaparse, necesitaba huir y sentirse libre de nuevo… pero no podía. No se reconocía a sí misma, jamás hubiera dejado que un hombre la tratara así. Pero tenía miedo, mucho miedo.


Se encontraban en un piso Coco y Alex, estos compartían un apartamento en el centro de la ciudad. Era muy humilde pero a la vez acogedor y era también bastante grande, tenía 4 habitaciones y a pesar de sobrarle dos camas le resultaba muy bien de precio. Hacia un par de meses que vivían alquilados en esa casa. Tocaron al timbre y Alex miró por la mirilla de la puerta:
- Coco!! Es para vos!
- Quien es?
- La casera…
- Y por qué es para mi? La casa es de los dos
- Pero vos le gustás más
- Es una mujer de 70 años
- No decías que te gustaban las maduritas?
- Queréis abrir de un vez la puerta gamberros!! – oyeron de detrás de la puerta
Alex aprovecho y se fue de ahí dejando a Coco solo, con una mirada de terror, no soportaba a esa mujer gruñona. El chico abrió la puerta lentamente:
- Hola señora! Pero que guapa se levantó hoy no?
- Jorge déjate de estupideces dame mi dinero
- Es que… no lo tenemos
- Estamos casi a mitad de mes, cuando me vais a pagar? – gritó enfadada
- Mañana? – dijo poniendo su mejor sonrisa para convencer a la mujer
- Como vos y tu amiguito no me paguéis mañana os marcháis de aquí.
- Ves que buena eres… si en el fondo tienes un corazoncito de oro… Eres la mejor…
- No me hagas la pamplina! Mañana estaré aquí
- La esperaremos encantados – y cuando se fue puso los ojos en blanco, porque no funcionaba su sonrisa con esa mujer?
Se dirigió al cuarto de su amigo:
- Me puedes decir como vamos a pagar el alquiler? La vieja loca esta que trina
- No la llames así a la pobre mujer… - le contestó su amigo de guasa.
- Pero si sos vos el que se borró y me dejó con el quilombo este
- Es que sabía que si abría yo nos hubiera tirado de acá… vos tenés ese encanto especial que enamora a las mujeres.
- No jodas… - le dijo Coco – y dime que hacemos ahora? Porque a ésta mañana la tenemos acá de vuelta
- Tengo la solución! Va a venir mi hermano Benja y un amigo suyo…
- Como? Benja va a venir!! Que bueno, hace mucho tiempo que no lo vemos por acá…
- Si esta viniendo, así que le pediré prestado el dinero y que se queden acá también ellos dos.
- Bueno si no le importa…


Benja y Feli todavía estaban en el avión, era un largo viaje, todavía le quedaban un par de horas para aterrizar.
- Que ganas tengo de llegar, estoy deseando volver a ver a todos... – contaba Benja a su amigo pero este parecía no escucharle y estar pendiente de otra cosa – Feli! Me oyes? A quien miras por ahí? A la chica rubia?
- Bueno no es tan así, no la estaba mirando…
- La estabas comiendo con la mirada… a mi no me engañas… - le dijo Benja guiñando un ojo – Voy al baño – y se fue dejando solo al moreno.
- Luisana! Acércate!
Ella se aproxima para ver lo que deseaba el viajero:
- Que desea señor?
- Lu… ya te dije que me llamaras por mi nombre…
- No puedo tener confianzas con los viajeros porque me puede llamar la atención mi jefe
- Pero si no haces nada malo…
- Ya, pero…
- Otra vez Luisana!! Mueve tu lindo culito que hay viajeros que necesitan cosas – dijo el hombre anterior de una forma muy desagradable.
Esta vez Felipe no pudo aguantar y tuvo que defender a la chica, se levantó dirigiéndose a aquel hombre:
- No creo que eso sea forma de tratar a una dama
- Y me vas a dar ordenes vos?
- Si
- Te recuerdo que vos sos un pasajero de segunda clase que no puede opinar nada – dijo con un tono de superioridad
- Le informo que mi padre es Rafael Colombo y con una llamadita tú te quedas en la calle – le contestó en el mismo tonito y con un sonrisa pícara. El padre de Felipe era el socio mayoritario de la compañía aérea.
- Que? Señor Colombo? Discúlpeme! No volverá a suceder… y ahora si me disculpas, me retiro
- Muy bien
- Señor Colombo discúlpame mi actitud yo…
- Lu, tranquila! No pasa nada… tú no hiciste nada es el tipo ese, me sacó de quicio.
- Gracias
- No quiero que pienses que soy un niño de papa que llama por todo a su padre… yo nunca lo nombro, pero la situación lo requería…
- Puedo hacerle una pregunta un poco indiscreta?
- Dispara
- Como es que viaja en esta zona, pudiendo estar en primera clase?
- Bah… no tengo manías – le contestó con una dulce sonrisa que derretía a la chica.


Alex había llevado a su novia a un lugar pero le había tapado los ojos para que no viera a donde la llevaba:
- Mi amor, donde me llevas? – preguntó Inés a su chico
- Es una sorpresa…
- No me gustan las sorpresas, quiero saberlo ya!
- Ten un poquito de paciencia que ya llegamos…
El chico la llevó a un lugar hermoso, se veía toda la ciudad iluminada y la luna, había preparado un picnic para cenar los dos solos en aquel precioso paisaje. Alex no sabia si le gustaría aquello, pero su economía no le permitía poder pagar un restaurante romántico, así que utilizo su ingenio y le preparó esa velada casera. Le destapó los ojos a su chica, Inés se quedó maravillada por ese sitio, era precioso. A ella le encantaban esas sorpresas que le hacia su novio y prefería eso que la llevara a un restaurante caro.
- Mi amor, esto es precioso… gracias - se giró mirando a Alex y le dio un beso
- Pensé que no te gustaría, es que ya sabes con el alquiler, la facultad y todo…
- No te preocupes por eso, a mi me encanta este lugar.
- Quería hacer algo especial, espero que no sea muy cursi – dijo mientras se rascaba el cuello
- Calla tonto – y le dio un pequeño beso – y que preparaste para cenar? huele muy bien. Me extraña… - dijo riendo
- Pues no tengo ni idea… y sí, no lo hice yo, lo preparó Coco – y soltó una carcajada – ya sabes yo y la cocina no somos muy amigas
- Lo sé cariño, lo sé – dijo Inés riendo – vamos a probarlo
La pareja cenó bajo la luz de la luna, el chico le acariciaba su piel y le daba besitos que erizaban el vello de la rubia. Cuando acabaron de cenar se dirigieron al departamento del chico, cuando entraron la chica se puso algo nerviosa. Ellos dos todavía no habían hecho el amor y la chica sabía que su novio quería dar ese paso. Ella creía que todavía no estaba preparada, era virgen y no quería fallarle. Estaba muy enamorada de Alex y sabía que seria él el primer chico que la tocara, pero aun no se sentía cómoda. Pero temía que la dejara por no estar lista para dar ese paso y esa noche estaba decidida. Él nunca le había presionado con el tema, esperaría el tiempo que necesitaba. No habían hablado nada sobre el tema y no sabia lo que pensaba su chica. Esa noche intentaría algo con ella si no se ponía nerviosa. Alex la llevó a su cuarto y empezó a besarla apasionadamente, cada vez sentía más esa necesidad de estar con ella, estaba completamente enamorado de Inés y hacerla suya sería lo mejor que le podría pasar. La chica se encontraba algo más relajada, sus besos la tranquilizaban y cada vez se sentía más bien. Alex veía a su chica que se entregaba y empezó a desabrocharle la camisa lentamente. Mientras ella le daba besos en el cuello y se dejaba querer. Pero hubo algo que destrozo ese momento. El timbre.
- Pero quien coño será a esta hora? Que no tienen casa? – replicó Alex muy enfadado por la interrupción
- Anda cariño ves abrir – él asintió serio y fue a abrir.
Se hizo un poco el pelo y salió disparado de la habitación, mientras Inés se abrochó la camisa y fue al baño. Alex abrió la puerta con un cara de enfado y se le quitó la cara cuando vio una persona en el umbral de la puerta sonriendo.


3 capitulo

- Hermano!! Que bueno que ya estés acá! – se acercó a él y le dio un gran abrazo
- Por la cara que me traes no parece que te alegre demasiado mi visita
- No es eso, pero no te esperaba tan pronto.
- Ay no te presenté, él es Felipe un amigo que conocí en Alemania – le dijo a su hermano – y este es mi hermano Alex
- Encantado Felipe – le saludó estrechando la mano – bienvenido a mi humilde hogar
- Igualmente y gracias. Este país es realmente bonito, sacaré unas fotos preciosas
- Si hay lugares bonitos. Sos mejicano, no? – le preguntó percatándose del acento
- Si de allí soy – dijo riendo
- Él es el fotógrafo del que te hablé que quiere preparar una campaña publicitaria acá en Argentina – le explicó Benja a Alex
Entraron los tres en el salón para seguir hablando y se sentaron en el sofá. Inés salió del baño para saber quien había llegado por escuchar tantas voces. Ella se acercó y Alex presento a Inés a su hermano y a Feli. Benja no conocía todavía a la novia de su hermano porque la conoció después de que se fuera a Alemania. Cami y Mica también la conocieron durante ese tiempo pero pronto se hicieron las tres amigas inseparables.


Cami estaba en el sofá viendo la tele y pensaba en lo que le habían dicho sus amigas sobre volver a la universidad. Sinceramente a ella le apetecía volver, quería continuar haciendo la carrera. Cuando empezó con Joaquín dejó las clases y sólo pudo acabar primero de periodismo. Con las clases podía compaginar los estudios con el trabajo pero al ir a vivir con su novio necesitaban más dinero para los gastos. De ese modo, dejó la facultad y entro a trabajar en un sitio que le permitió pagar los grandes gastos de la casa. Joaquín se sentó a su lado y le empezó a dar besos por el cuello, pero ella se separó rápidamente de él. Ella sabía que su novio podría enfadarse por el rechazo pero no quería hacer nada con él. Para su sorpresa, Joaquín no insistió y cogió el mando de la tele y cambió de canal.
- Voy a volver a la universidad – le informó Cami a Joaquín.
- Y eso? Sabés que no podés ir a la universidad, necesitamos tu trabajo para vivir
- Y no será hora que vos busques un trabajo? – Esta vez Cami no aguantaba más y se armó de valor
- Yo busco pero no lo encuentro
- Vos te pasas el día bebiendo alcohol así no se encuentra nada
- No me hablés así, no tienes ningún derecho
- Me da lo mismo lo que pienses, voy a matricularme igual
- Hacé lo quieras, cuando no podamos comer… - él intentaba hacerle chantaje emocional.
- Correré ese riesgo – seguidamente se levantó del sofá dispuesta a marcharse de ahí – ah y hoy dormís acá – No le dio oportunidad de rechistar y se marchó de ahí. Ella estaba muy orgullosa de haberle contestado así, hacía mucho tiempo que no se había atrevido ha hacerlo por miedo. Ahora ya le daban igual las consecuencias porque el dolor que le había causado hasta ahora era muy grande.


A la mañana siguiente en el apartamento de los chicos, Benja se levantó el primero, eran las 8 de la mañana, estaba acostumbrado a madrugar y no tenía más sueño. Recibió un mensaje al teléfono móvil: “No hace ni un día que te fuiste y ya te extraño, volvé pronto mi amor. Ana”. Leyó el mensaje y dejó el teléfono en la mesa de la cocina, después le contestaría. Al rato entró Coco por la puerta y se alegró mucho por la vuelta de su amigo:
- Benja! Che que bueno que ya estés acá! – y le dio un gran abrazo.
- Ya tenia muchas ganas de veros a todos – dijo muy contento – y vos de donde venís?
- Estuve con una amiga y bueno ya sabes…
- Sí, no hace falta que me expliques… - y le dio una palmada en el hombro
- Y que tal te va todo? – le preguntó el moreno, poniéndose un café
- Bien, me iba bastante bien en Alemania, el trabajo y eso, pero necesitaba volver y respirar este aire
- Acá se te extrañaba mucho
- Y cuéntame, cómo están Mica y… Cami? – sentía esa necesidad de preguntarle por Cami y no sabia por que.
- Bien como siempre, Mica loca perdida y Cami… ella cambió mucho
- Y eso? – alzó rápidamente la cabeza y se le notó demasiado interesado.
- Desde que está con ese tio… no es la misma Cami de siempre, esta distinta.
- Ah que tiene novio? Y desde cuando?
- Hace un año más o menos
- Pues parece que va enserio eso, no?
- Sí y eso es lo que me jode. No me gusta nada ese tio, si hasta dejó el taller…
- Pero si ella disfrutaba con los motores y los coches…
- Ya sé, por eso no me lo banco. Y por qué estás tan interesado vos?
- Yo? Yo no estoy interesado, solo pregunto me preocupo por mi amiga… si Cami es como mi hermanita…
- Sí, como tu hermanita… - le digo riendo – pues esta linda ahora “tu hermanita” eh? – dijo recalcando “tu hermanita”
- Y vos con Mica que? – Benja intentaba cambiar de tema
- Mica? Lo de ella ya fue
- Pero cuando me fui estabas muy enamorado de ella… que pasó? Me dijiste que ibas a confesarle todo lo que sentías
- Pero se enrolló con otro tío y no le dije nada... pasó el tiempo y me la saqué de la cabeza…


Mica e Inés convencieron a Cami para salir de compras, ella últimamente salía tan apenas y sus amigas querían que se animara. Después de tanta insistencia salieron las tres juntas. Estuvieron toda la mañana comprando y ya iban medio cargadas, se sentaron en una terraza para tomarse algo y descansar.
- Al fin pensé lo de la universidad, voy a matricularme
- En serio? Que alegría me da escucharte decir eso – le animó Inés
- Si yo también estoy muy contenta, no te dijo nada Joaquín? – le preguntó Mica
- No, no me dijo nada. Me tenéis que acompañar para todos los tramites y eso
- Claro cuenta con nosotras
El camarero les tomó nota y les trajo lo que pidieron
- Ay no os conté – soltó Inés de repente – ayer conocí al hermano de Alex.
- Como? Benja esta acá? – preguntó Cami muy sorprendida – si estaba en Alemania…
- Sí, pero volvió ayer. Muy lindo eh?
- Ay sí Benja siempre fue divino, desde bien chiquito ya se veía – dijo Mica riendo – Vamos a visitarle no Cami?
- Si… bueno… como quieras… - dijo Cami indecisa
- Y vino con un amigo, Felipe se llama, muy guapo también – continuó Inés
- Pues hay que conocer al bomboncito ese… - Mica no paraba de reír
- Siempre pensado en lo mismo vos.


- Disculpa podría hablar con el encargado? – preguntó una chica rubia a un camarero que había en un boliche
- Sí, linda soy yo, Francisco Bass, que desea?
- Ah que bueno! Soy Luisana Lopilato y quería saber si todavía esta disponible el puesto de trabajo
- Si aun hay una vacante, esta interesada?
- Si, necesito el trabajo y estoy dispuesta a empezar de inmediato
- Me gusta ese entusiasmo, tiene experiencia en esto?
- Pues aquí le traigo mi currículum y le explico todo - El chico miraba detenidamente el papel
- Ah veo que trabajó en esto antes, yo creo que puedo hacerle una prueba
- Muchas gracias señor, le prometo que no le fallaré
- Llamame Fran, ahora vamos a ser compañeros… - dijo el chico muy amablemente – podes venir mañana y empiezas?
- Ok mañana estaré acá – le contestó Luisana con una sonrisa – Adiós
- Adiós Luisana

Francisco Bass, 25 años
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Cami, Mica e Inés pasaron por delante del taller de los chicos y entraron para hacerles una pequeña visita. Cami sabia que su novio podría enfadarse si iba porque no le gustaba ni el taller ni sus amigos, pero a ella ya le daba igual eso. Estaba ya cansada de hacer lo que a él se le antojara, le temía, sin embargo fue igual. Incluso había pensado en volver al taller, ella adoraba ese mundo del motor. Los coches y el periodismo eran su vida. Las tres entraron dentro
- Hola chicos! – saludó primero Inés y fue a darle un beso a su novio
- Hola mi amor – y le devolvió el beso
- Che pararla empalagosos – dijo Coco de broma
- Dejalos que disfruten – le discutió Mica
- Hola Mica no te vi – y le dio un beso en la mejilla, ella se estremeció un poco pero disimuló como pudo, después de acercó a Cami y también le dio un beso
- Hola Coco – le saludó Cami – estáis arreglando ese motor? – preguntó señalando un coche deportivo rojo
- Sí pero no hay manera, no sabemos que tiene y le hemos mirado todo – le explicó Coco.
- Tiene el problema en la combustión y en el motor también tiene algo.
Ella se acercó al coche y le echó una ojeada, observó el motor detenidamente.
- Ya está, es el relentí
- Qué es el relenti ese? – preguntó Mica curiosa.
- Un dispositivo del carburador que hace que el motor no se pare cuando no se acelera
- Es cierto!! Sos una genia Cami!! Una ídola!! – exclamó Coco emocionado – Esa es mi pequeña
- Ves? Aquí te necesitamos Cami… - le intento convencer Alex
- Bueno no es para tanto, eso me lo enseñó mi papa – le sonó el teléfono era Joaquín. “Dime…”… “Si, ahora iré”... “Adios”. Y colgó
- Y? que pasa?
- Me tengo que ir chicos, os tengo que dejar
- Te acompañamos? – le propuso Inés
- No, no hace falta, ya me voy yo – dijo Cami – Adiós
- Adiós – le contestaron todos
Al salir por la puerta se tropezó con alguien
- Ay lo siento yo… - alzó la vista y vio unos preciosos ojos azules que la miraban sonriendo.
- Cami? - preguntó un poco confuso, había cambiado tanto físicamente estos dos últimos años pero esos ojos negros solo podían ser de ella.
- Si… ay no puede ser… Benja…


4 capitulo

Él la estrechó entre sus brazos, ella sintió una sensación extraña, notó una tranquilidad que hacia mucho tiempo no sentía. Con el calor de su cuerpo y el aroma que desprendía el chico le transmitía tantas cosas. Ella no se explicaba lo que sentía en su interior.
- Che y donde esta esa pequeñaja que dejé yo acá? – dijo riendo
- Benja no empieces de nuevo – se quejó ella
- Tenía muchas ganas de verte… de veros a todos - rectificó el chico rápidamente
- Y esa barba? – dijo tocándole el mentón.
- No te gusta?
- Si te queda bien, te da un toque más maduro…
- Oh gracias… - dijo poniendo cara de interesante
- Aunque solo sea la barba… – dijo riendo
- Pero… como te atreves, yo soy muy maduro – le contestó mirándola con la cabeza bien alta – Además todas las mujeres mueren por mi barba
- Pero no te hagás el canchero… No será para tanto – a Cami se le fue el tiempo hablando hasta que se acordó de que tenía que marcharse – Lo siento Benja, me encantaría seguir hablando, pero tengo mucha prisa…
- Ok linda, nos vemos – y le dio un beso en la mejilla. Cuando Cami ya se iba – y a ver si quedamos un día para tomar algo
- Si, cuando vos quieras – y se fue rápidamente calle abajo. Benja se quedó con una sonrisa estampada en su cara
- Y esa cara de tonto? – oyó de repente detrás suyo bajándole de la nube
- Mica!! Que alegría! – y se dieron un abrazo
- Por fin regresa a la Argentina el chico más guapo
- Vos siempre sacándome los colores
Pasaron dentro los dos para reunirse con los demás. Benja le informo a su hermano y a Coco que ya había conseguido el dinero para pagar el alquiler y así no tendrían que irse de allí.


Cami llegó a casa por el llamado de su novio, él la esperaba en la entrada mosqueado.
- Donde estuviste toda la mañana?
- Fui con Mica e Inés – dijo enfadada – ahora también te tengo que pedir permiso o me tenés que firmar el justificante?
- Camila esto no me gusta nada – dijo él bajando un poco el tono – Por qué no puede seguir todo igual como era al principio?
- Nada es igual
- Quiero que volvamos a empezar de nuevo – le dijo cogiendola del brazo – olvidemos todo lo pasado. Yo quiero que todo vuelva a ser como antes
- Pero como te atreves a decirme eso? – Cami ya no podía más – Te recuerdo que varias veces me golpeaste y me amenazaste después. Como podes decir que me olvide de eso?
- Te prometo que no te voy a volver a tocar
- No estoy enamorada de vos
- Como me decís eso? Vos me querés, yo sé que vos me amás – dijo él alterándose – No voy a permitir que me dejes
- Así pensas cambiar la situación? Vos me alejaste de todo lo que yo quería, mis amigos, mi carrera, los coches…
- Si vos no me dejas, yo te prometo que no voy a impedir que hagas lo que quieras…
- Está bien – ella sabia que así se condenaba a seguir con él pero era la única forma de hacer lo que quisiera. Su vida era un desastre y cabía la posibilidad de volver un poco la felicidad, volver al taller y estar con sus amigos, sería lo mejor para ella.


Felipe estaba en el apartamento y recibió una carta de la agencia publicitaria donde trabajaba en Alemania, en ella le ordenaban que encontrara una modelo urgente para el comercial que estaban preparando. Le decían que tenía que mandarle fotos de posibles aspirantes y ellos elegirían a la candidata idónea para el puesto. Feli todavía no sabía quien podría ser la posible modelo para la campaña. No había encontrado a la mujer ideal y la chica que pensaba él, posiblemente estaría a mil kilómetros de ahí. De repente se le ocurrió algo para poder localizarla, no le causaba demasiada ilusión pedirle un favor a esa persona pero no le quedaba otra. Cogió el teléfono y llamó a su padre: “Hola señor Colombo”… “No quiero nada, sabés que no necesito tu plata”… “Pensá lo que querás, yo soy feliz así”… “Mi trabajo es muy digno y no soy un simple fotógrafo”… “Mira, no tengo mucho tiempo, necesito que me des información acerca de una muchacha que trabaja en tu compañía”… “Ya sé que tienes a muchas trabajadoras, no me hables así”… “Luisana se llama”… “Pues no, no sé nada más”… “Es rubia, unos 19 o 20 años, muy linda ella”…“Como que no trabaja ya ahí? La despediste?”… “Y por que se fue?”… “No te importa para que lo necesito saber”…“Bueno ciao”…”Mándale besos a mama”. Colgó rápidamente el teléfono, le sacaba de quicio hablar con su padre y encima no le había resuelto nada. Su padre se creía un ser superior por tener dinero y que podía pisotear a cualquiera, hasta su propio hijo. A Rafael Colombo no le gustaba la vida ni el trabajo de su hijo. Él quería que se hiciera cargo de la compañía aérea y siguiera sus pasos, pero a Felipe no le gustaba eso. Además no quería depender del dinero de su padre ni ser el niño rico. A él le gustaba la fotografía, desde bien chiquito llevaba la cámara a doquier y hacia fotos a todo. Siempre había discutido con su padre sobre el tema y a los 18 años se independizó harto de la situación. Ingresó en la universidad y poco después de acabar la carrera le dieron el puesto actual que tenía.
Felipe había viajado por muchas partes del mundo, era una persona muy extravertida que no podía estar siempre en el mismo lugar. Había vivido en varios países a pesar de ser tan joven, de niño vivió en Méjico, donde nació y se crió. A los 19 años se fue el sólo a vivir a Estados Unidos pero no le gustó nada ese país y pronto se trasladó a Europa, allí vivió en Alemania hasta el momento. Ahora recién venido a Argentina presentía que se quedaría bastante tiempo, le había encantado ese país tan desconocido para él. Cuando su amigo Benja le comentó que viajaría a Argentina, no se lo pensó ni un momento, decidió venirse con él. Y así buscaría nuevas modelos para la agencia.


Al día siguiente Luisana empezó en su nuevo puesto de trabajo, estaba contenta porque Fran le había aceptado. Ella necesitaba el dinero porque quería entrar a la mejor escuela de danza de Buenos Aires, “La Academia de Baile Garciarena”. La chica estuvo apunto de conseguir la beca que le permitía entrar pero alguien se interpuso en su camino. Su mayor rival, Luz Garciarena, esa chica puso todas las trabas para que no pudiese entrar como becada. Ella era la hija del director de la academia y usó todos los métodos sucios para convencer a su padre para que no le aprobara las pruebas de ingreso. Lu sabía que esa era la mejor escuela de baile que había no sólo en Buenos Aires, sino en toda la Argentina. Sus padres no disponían del dinero suficiente para su hija de ese modo tenía que usar todo su esfuerzo para conseguir el dinero y realizar su sueño. Quería demostrar que podría ser una de las mejores bailarinas y llegar a lo más alto.
Fran estaba muy contento con ella porque veía que la chica se esforzaba por hacer las cosas bien. Se acercó a ella porque la veía cansada por el gran trabajo que había hecho:
- Luisana, descansa un poco que te veo cansada – Ella se acercó a Fran y se sentó en un taburete a su lado.
- Uff.. Sí te soy sincera, estoy muerta
- Cuando te dije que estabas a prueba, no me refería a que pareciera que estas explotada – Luisana se rió por el comentario del chico – Te dejo descansar de vez en cuando…
- Gracias por confiar en mi Fran.
- No me lo agradezcas, vos te lo merecés, sos muy trabajadora – le dijo con una sonrisa
- Es que necesito este trabajo
- Y por qué siendo tan joven necesitas el dinero. No estudias?
- Es que quiero conseguir el dinero para entrar a “la academia de baile Garciarena”
- Ah! así que te gusta bailar?
- Sí, adoro el baile y quiero dedicarme a ello.
- Y donde trabajaste antes?
- Pues estuve de azafata de vuelo en una compañía, pero no tuve una experiencia muy buena que digamos

Luz Garciarena, 19 años
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Una noche salieron los cuatro chicos de fiesta, querían enseñarle a Feli los mejores boliches de la zona. Fueron a un bar de un amigo de Coco, se llamaba Fran, y casualidades de la vida era el local donde trabajaba Lu, pero esa noche no hubo suerte y ella no trabajaba. Los cuatro se acercaron a la barra y Coco se dirigió a Fran:
- Hola Fran! Que hay?
- Coco! Cuanto tiempo sin verte por acá – le dijo dándole la mano
- Vine con unos amigos, él es Benja, Álex y Felipe – les presentó señalando a cada uno – chicos este es Fran
- Encantado – dijeron todos
- Os invito a una ronda, que queréis?
- Pon 4 cervezas, no? – les preguntó a los 3
- Si – afirmaron todos y Fran se las sirvió.
- Esta bueno este boliche – dijo Benja
- Sí yo vine mucho por acá – contestó Coco – además hay minas muy lindas
- Vos siempre igual Coco…
Benja se dio cuenta que su hermano estaba todo el tiempo en silencio y miraba mucho a una pareja que no paraba de besarse. Álex le había parecido que ese chico le sonaba de algo, no le había visto de cara pero de perfil tenía un aire a alguien conocido.
- Que pasa? A quien miras tanto? – le preguntó su hermano
- A esos de ahí – dijo señalando a la pareja – Coco, ese no es el novio de Cami?
- No, ese no es, además con una mina…– dijo mirando, pero se fijó más detenidamente y a él también le pareció – o si? Sí que es – contestó rápidamente al verle bien la cara porque el supuesto Joaquín había levantado la cabeza
- Hijo de puta… la esta engañando a Cami – dijo Álex y pegó un puñetazo en la barra
- Ahora vera él… - Benja se dirigía hacia él.
- No Benja pará – le cogió del brazo su hermano – él a vos no te conoce
- A mi eso me da igual pero no voy a permitir que le meta los cuernos a Cami
- Pero Álex tiene razón, no podés armar bronca aquí – le intentaba convencer Feli.
- Yo estoy con Benja, tenemos que ir y partirle la cara – saltó de repente Coco
- No, no voy a dejar a ninguno de los dos que se meta en quilombos. – les paró Álex
- Lo que deberías hacer es decírselo a ella para que la corte con el tipo ese – dijo Felipe
- Yo se lo diré – dijo Benja


Por la mañana Benja fue muy pronto a casa de Cami, tenía que contarle cuanto antes que su novio la engañaba. No podía permitir que ese tio le hiciera eso a Cami. Ya que no lo dejaron arreglar el asunto a su modo y como se merecía el tal Joaquín, utilizó la forma correcta. Él suponía que Joaquín no estaría por la forma en que lo encontró con la otra chica, pero en el fondo deseaba que él estuviera para decirle cuatro cosas. Entró al portal de la casa donde vivía Cami y tocó el timbre, ella abrió la puerta y se quedó algo sorprendida de ver a Benja plantado en la puerta y tan temprano:
- Hola Benja! Que haces acá? – Cami le dio un beso en la mejilla
- No puede venir un viejo amigo a visitar a su amiga?
- Claro que sí, pasá y te tomas algo
- Estas sola? – preguntó mientras los dos pasaban al salón y se sentaban en el sofá.
- Sí, Joaquín no vino esta noche, no sé donde estará – a Benja se le revolvían las tripas solo de pensarlo.
- Y no llamó ni nada?
- No, se habrá quedado con algún amigo o que se yo…
- Parece que no te importa….
- Y sí me importa… es mi novio, pero estará ocupado
- Y tanto que esta ocupado – se dijo Benja para sí mismo, pero Cami lo oyó
- Que quieres decir con eso? – preguntó ella.
- Cami en realidad vine porque tengo que contarte algo que vi ayer
- Que cosa?
- Mira, esto es delicado, pero tengo que contártelo, es por tu bien…
- Sin rodeos Benja, que pasa? Me estas preocupando…
- Anoche vimos a tu novio con otra y precisamente hablando no estaban
- No, eso no puede ser, te habrás equivocado
- Coco y Álex dijeron que ese era el tal Joaquín, ya sabés que yo no lo conozco
- Eso es mentira, habrán visto mal…
- Pero vos pensás que yo te mentiría?
- No… pero te habrás equivocado
- Cami tenés que dejarlo
- No, no voy a dejarlo
- No te reconozco, la Cami de antes no permitiría que la tratasen como a un trapo sucio…
- No soy la Cami de siempre y no creo que…
- Eso es lo que no me banco – le interrumpió Benja – que no seas la Cami de siempre. Donde está aquella Cami que no dejaba que nadie la pisotease? Aquella que no dejaba que nadie le diera ordenes? No me gusta nada este cambio – Ella no sabía que decir se había quedado sin habla, las duras pero a la vez sinceras palabras del chico la dejaron boquiabierta. Pero alguien les interrumpió su conversación.
- Quien es el tipo este? Y que hace en mi casa? – ambos se giraron y vieron a Joaquín en el umbral de la puerta mirando.


5 capitulo

- Joaquín, él es Benja, un amigo – estaba un poco nerviosa
- Yo no lo vi nunca a éste - dijo mirándolo de arriba abajo
- Éste tiene nombre – le contestó Benja con una mirada furiosa
- Es que vino hace un par de días de Alemania – le explicó Cami – pero él ya se iba
- No… yo… - intentó replicar Benja
- Sí, ya se iba – Cami le fue empujando hacia la puerta – Adiós Benja
- Me estas echando? – le preguntó el chico apenado, Cami estaba muy rara – de qué tienes miedo?
- Yo no tengo ningún miedo – respondió ella – ahora te tenes que marchar, adiós Benja – y cerró rápidamente la puerta.
Benja se apoyó en la pared, no entendía el comportamiento de Cami. Cuando vio a Joaquín se puso nerviosa y parecía temblar. Como le contó Coco hace unos días Cami había cambiado mucho y sabia que el único responsable era el chico ese. Después salió a la calle y se dirigió a su casa. Iba caminando por la calle y recibió un llamado de Ana, su novia. “Hola Ana”… “No te enojes, estuve ocupado”… “No, no podía llamarte, discúlpame”…”Si te mande mensajes de texto…”…“Ok te llamaré más a menudo”… “No sé cuando volveré”…”Yo también te extraño”…”Sí, y yo te quiero”…”Ciao ya hablamos”. Y colgó. Benja en realidad sentía un especial cariño por esa chica, sí la quería. Aunque a veces ella le asfixiaba un poco, se sentía cómodo en esa relación. A Benja no le gustaban las ataduras, adoraba vivir libre y ellos acordaron una relación sin compromiso, sin agobios. Se tenían un respeto mutuo y él jamás podría traicionarla. Le ayudó mucho cuando se encontró sólo en un país extraño para él, sin su familia y sin sus amigos. En Alemania no convivían, a veces él dormía en la casa de su novia o al revés. Pero cada uno tenía su casa para tener su espacio.
Después que se fue Benja, Joaquín se acercó a Cami y le cogió del brazo apretándole más fuerte de lo que debía:
- Me estás lastimando – dijo ella forcejeando para que la soltara con escasos resultados
- Ahora me vas a decir que tienes con el “carilinda” ese
- No tengo nada con Benja, suéltame
- Me vas a negar que te lo estas curtiendo? Sos una…– Cami pudo librarse de las garras de Joaquín y le pegó una cachetada.
- No vuelvas a insinuar algo así o… - Joaquín le pegó otra cachetada pero todavía más fuerte, tanto que cayó al suelo. Ella se toco el moflete que se le enrojeció y miró a su novio con una cara de odio. Éste se giró para coger una botella de whisky y pegó un trago a palo seco.
- No vuelvas a intentar hacer algo así porque después mira lo que pasa… – Joaquín después se dirigió hacia el cuarto. Cami se sentía furiosa y a la vez impotente.
- Dijiste que no volverías a pegarme… - dijo siguiéndole con los ojos llorosos.
- Vos me engañás con el tipo ese… - Cami se fue de la habitación pegando un portazo, se encerró en el cuarto de baño y se puso a llorar.


Álex esa tarde fue a la universidad porque iba a clases por la tarde. Él compaginaba sus estudios de ingeniería de diseño industrial con el trabajo en el taller. Por las mañanas estaba en el taller, a la tarde iba a clase y por las noches estudiaba. Llevaba una vida bastante ajetreada pero siempre sacaba tiempo para estar con su novia Inés. La conoció en la misma universidad y desde el primer momento que la vio cayó rendido a sus pies. No era un chico nada enamoradizo pero entró esa chica en su vida y la trastocó toda.
Esa tarde habían quedado para estar juntos los dos solos, ella tampoco tenía casi tiempo libre. Inés estudiaba segundo de psicología y varios días a la semana tenía clase todo el día. Álex la observaba salir de su facultad tan linda como siempre, iba con dos compañeras suyas de clase. El chico le hizo un gesto con la mano y ella al verlo se acercó rápidamente hacia él.
- Hola cariño – llegó y le dio un beso – como te fue hoy?
- Bien, estoy cansado pero bueno…
- Y por qué no vas a casa y descansas?
- No, yo quiero estar con vos – le puso sus manos en las caderas de su novia acercándola y empezó a darle besos. Ella solo reía. Después la cogió de la mano y fueron a buscar el auto.
- No me contaste… donde fuisteis ayer?
- A un boliche de un amigo de Coco – le contó Álex – hablando de anoche…
- Que pasó?
- No sabes, vimos al imbecil del novio de Cami con otra
- Que? Nuestra Cami?
- Obvio, a cuantas Camis conocés vos?
- Que cabron! Yo lo sabía que ese no era un buen tipo, mira que yo le dije…
- Todos le dijimos, pero ella no escuchó nada…
- Tenemos que decírselo
- Se lo va a decir Benja
- Pobre Cami… después de todo lo que dejó ella por ese y ahora…
- Todavía tiene tiempo de cortarla con él y volver a ser la de antes
- Ojala…
- Extraño a esa Cami marchosa que se apuntaba a un bombardeo, era la más divertida de todos… - recordaba Álex
- Ahora siempre esta seria y a penas sale de casa…


Felipe estaba solo en casa porque Coco estaba en el taller trabajando y Benja, después de ir a ver a Cami, fue a su antigua casa para ver a sus padres. Estaba pensando en el tema de la modelo y cada vez se ponía más nervioso no encontraba a la chica ideal para el comercial. Cada vez le quedaba menos tiempo para conseguirlo y ya le habían mandado varios avisos desde la agencia. Podía perder el trabajo y eso no quería que pasara porque le encantaba su trabajo y supondría otra burla más de su adorado padre. De repente sonó el timbre y fue a abrir la puerta, allí vio a una mujer hermosa. No sólo la miraba como hombre, sino también como profesional. Ella podía ser la candidata ideal para ser la nueva modelo, tenía una belleza natural. Felipe estaba metido en sus pensamientos pero alguien le despertó:
- Perdona, te encuentras bien?
- Sí, sí lo siento
- Hola, soy Luz Garciarena, la nieta de la casera
- Yo Felipe Colombo. Ay es cierto que tenía que venir tu abuela a por el dinero del alquiler.
- Sí, pero ella estuvo un par de días enferma y me dijo que viniera yo
- Oh, mucho mejor… quiero decir… - la chica se rio – no pretendía…
- No pasa nada… - Feli fue a por el dinero que le dejaron sus amigos para pagar el mes
- Aquí tienes, espero que esté todo – le dijo rascándose la cabeza.
- Sí seguro que sí – ella se giró para irse pero Felipe la paró
- Perdona…
- Si?
- Te gustaría ser modelo?


- Y donde quiere ir la señorita esta noche? – preguntó Álex a Inés
- Te parece si vamos al cine? Ya casi no vamos…
- Al cine?
- Venga… que hacen una película nueva que es preciosa – dijo poniendo morritos para convencerle.
- A que adivino? Es una peli romántica de amor…
- Sí, vamos, no?
- Esta bien… como vos quieras…
- Gracias mi amor – y le dio un besito
- Si me lo agradeces así tendré que hacer siempre lo que vos querés – ella le dio otro besito y él le sonrió. Álex giró de dirección con el coche dirigiéndose al cine – Sabes mi madre quiere conocerte?
- Que? No…
- Pero por qué? Si yo conozco a tus padres…
- Alex sabés que me muero de la vergüenza
- Si te encantara mi vieja…
- No, seguro que no le gusto…
- Tranquila, igual te compara con algunas exnovias mías pero…
- Álex!!!
- Que es broma… pero yo quiero que conozcas a mi familia
- Si ya conozco a tu hermano…
- Venga… - esta vez puso morritos él
- Ok – aceptó ella al fin - iré a conocerlos
- Mañana preparará la comida, ya veras come te…
- Pero como? Ya? – interrumpió Inés quitando la mano que tenía él en su pierna.
- Sabía que aceptarías así que le dije que iríamos mañana
- Y si te decía que no?
- No dirías que no a tu lindo novio, no? - se acercó más y le dio un beso
- Que cara que tenés…


Mica estaba en su casa estudiando porque al día siguiente tenía un examen. Ella estudiaba periodismo con Cami, pero ella estaba en tercero. Cuando Cami dejó la universidad se sintió triste ya que dejarían de ser compañeras, ahora se alegraba de que ella volviera y a pesar de no ser compañeras estaba muy contenta de que hubiese tomado esa decisión.
Ella no podía concentrarse, la cabeza le daba mil vueltas y no tenía ganas de estudiar. Tenía que hacer algo para despejarse. Llamó a Cami pero no le contestó, a Inés no podía llamarle porque había quedado con Álex y no quería interrumpirles. No sabía que hacer y salió de su casa para caminar y le diera el aire. Se fue paseando y llegó a un parque, ya estaba oscureciendo, pero eso no le impidió ver a una pareja besarse. Como era muy curiosa, se acercó disimuladamente para ver quienes eran. Entonces se dio cuenta que el chico era Coco. Sintió que se le encogía el corazón pero no le dio importancia a eso. El chico no la vio porque la chica se fue muy rápidamente de aquel lugar. Mica sentía una sensación extraña pero no quería reconocerse que le molestó verlo con esa chica. Ella nunca se había sentido atraída por Coco y le parecía un chico bastante inmaduro. No se llevaban bien, iban juntos porque compartían amigos, pero en realidad nunca se trataron. Mica no lo conocía como era realmente.
En cambio, Coco lo conocía todo de ella, le preguntaba a Benja y Álex todo sobre ella. Siempre estuvo enamorado pero nunca sintió el valor de confesarle lo que sentía. No era nada tímido con las chicas pero con ella era diferente. Hacía dos años, en el cumpleaños de Benja, antes de que éste se marchara a Alemania, estaba decidido a declararse. Esa noche, en la fiesta, estuvo dando vueltas muy nervioso, no se atrevía a hablar con Mica. Cuando se decidió y fue hacia ella vio algo que le rompió el corazón. Se estaba enrollando con otro tio, uno que salió de la nada, jamás lo había visto. Se alejó de allí muy triste. Desde ese día, decidió que tenía que olvidarla. Él lo consiguió, pero en su interior todavía seguía esa llamita de amor hacia ella.


Luz estaba algo sorprendida por la petición de ese chico:
- Como?
- Sí, es que verás, yo soy fotógrafo y trabajo en una agencia de publicidad. Estamos preparando un comercial y creo que tú podrías ser la modelo ideal para la campaña. Aceptas hacer una pruebas?
- Obvio! Me encantaría ser una modelo muy famosa!
- Me alegro de que aceptes.
- No gracias a vos por elegirme a mi
- Me das tu numero de teléfono para llamarte para la sesión de fotos?
- Ok – ella le anotó su numero
- Te llamaré pronto. Yo avisaré a la agencia que tengo a la modelo, te hago unas fotos, las envío y ya ellos me dicen si serás tu la que harás el comercial. Te parece bien?
- Sí, esperaré ansiosa tu llamada
- Adiós Luz
- Adiós – se acercó y le dio un beso muy cerca de los labios que dejó descolocado a Felipe.


Cami todavía seguía en el baño, se estaba poniendo base de maquillaje para disimular la cara roja, esa noche se iría a dormir a casa de sus padres. No soportaba ni un minuto más en aquella casa, después pensaría lo que tenia que hacer con Joaquín. Entró a su habitación y le vio durmiendo en la cama y la botella de whisky tirada en el suelo, olía mucho a alcohol. Metió algo de ropa en una mochila y salió de su casa, cogió el coche y se marchó. Llevaba todo el trayecto llorando, no aguantaba más esa situación. Además se sentía muy mal por haber tratado así a Benja, él le había intentado ayudar y ella se lo pagaba así. Ella hacía tiempo que sabia que Joaquín la engañaba pero tenía miedo de que le hiciera algo si le dejaba, se ponía muy violento. Cuando llegó a casa de sus padres se secó las lágrimas para que no la vieran llorar y se preocuparan. Entró y vio a Liss, su hermana pequeña, durmiendo en el sofá del salón, subió a su habitación para coger una manta y la tapó, le dio un beso en la mejilla y se giró para ver a su madre. Pero su hermana se despertó:
- Cami! Por fin viniste – se levantó y se le enganchó al cuello abrazándola muy fuerte – no sabes cuanto te extraño…
- Liss que pasa? – la miró a los ojos y estaba llorando – pero porque lloras?
- Es que tenía muchas ganas de verte – dijo sollozando – ya no nos quieres?
- Sí, como decís eso?
- Es que nunca vienes…
- Pero eso es porque estoy ocupada…
Su madre entró muy contenta por escuchar a su hija de vuelta en casa y la abrazó muy fuerte. Después fueron a cenar las tres juntas, su padre estaba de viaje de trabajo.

Liss Bordonaba, 16 años
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Lu estaba en casa porque no tenía que trabajar, estaba acostada en la cama. De repente se acordó de Felipe, el chico del avión. Que sería de él? Lu se lo preguntaba. Se acordaba lo caballero que fue al defenderla de aquel tipo asqueroso, ojala hubiese estado él para rescatarla de aquella horrible experiencia. Ella recordaba aquello y sentía asco. Aquel día estaba Lu en el aeropuerto esperando que fuera la hora que despegara el avión. Fue el mismo día que Felipe y Benja viajaban a Argentina. Un poco antes, Lu fue al baño para retocarse, estaba mirándose en el espejo y vio a través de él a su jefe, el hombre desagradable que le habló mal en el avión. El hombre se acercó a ella y la cogió de la cintura, ella se ponía nerviosa y intentaba quitárselo de encima, pero él era más fuerte. Le empezó a besar por el cuello, ella le suplicaba que la dejara. Estaba llorando y le fue desabrochando la camisa que llevaba. Cada vez Lu tenía más miedo. Por suerte oyeron el ruido de la puerta y el hombre se separó rápidamente de ella. Entró una mujer mayor al baño y empezó a pegarle con el bolso por estar en el baño de las mujeres. Lo que no sabía es que había salvado a Lu. Ese día fue el último que trabajó en esa compañía aérea, después de ese vuelo donde conoció a Felipe, renunció a ser azafata. En ese trabajo le pagaban bastante bien y le hubiese permitido entrar a la academia de baile y ese hombre lo jodió todo.
Lu mientras recordaba eso se acercó a la ventana y empezó a llorar, todavía tenía pesadillas imaginándose al hombre tocándola.


A la mañana siguiente, Cami se levantó temprano al lado de su hermana. Le suplicó que durmiera esa noche con ella como cuando eran pequeñas. Se levantó y se sentó en la mesa de la cocina mientras su madre terminaba de preparar el desayuno.
- Cami, desde cuando duermes con maquillaje?
- Me fui a dormir y se me olvidó
- Si vos nunca usas maquillaje
- Pero ayer me apetecía, no puedo?
- Sí, hija sí que puedes pero me extrañó – le dijo su madre sin creérselo demasiado – pasó algo con el chico ese?
- Que chico mama?
- Joaquín
- No, no pasó nada – contestó Cami evitando el tema
- Hija si te soy sincera no me gusta nada ese chico
- Ya lo sé, no paras de repetírmelo
- El que sí me gusta para vos es Benja
- Benja? Pero que decís?
- Sí, ese es el chico ideal, es lindo, inteligente, responsable…
- Parece que me lo estés vendiendo… - su madre se rió para sí misma. Tocaron el timbre.
- Cami abrí vos mientras – Ella salió para abrir y cuando abrió la puerta se encontró con Benja
- Benja…
- Oh estás acá, me dejas pasar? – le dijo muy seco, todavía seguía enfadado con Cami
- Benja perdóname yo… - pero no le dio tiempo a escucharla, entró dentro de la casa.
- Solo vengo a ver a Nora, no te molesto más - y entró sin decirle nada más. Cami puso una cara triste y le cayó una lágrima por la mejilla.






Capitulo 6

Benja entró a la cocina y se acercó a Nora, la madre de Cami:
- Hola Nora!
- Benja! Que alegría que vengas a visitarnos – la mujer le dio un beso
- Ya extrañaba tus platos exquisitos – se sentó en la silla que antes estaba Cami.
- Desayunaste ya? – le preguntó Nora
- No, me vine recién levantado
- Pues ahora te pongo algo – Nora le puso un café – Dormiste en casa de tu madre, no? Te vi anoche aparcando…
- Sí, ya sabes, la vena materna que le entró y me obligó a quedarme – dijo riendo.
- Eso es lo que tenés que hacer, mimarla más, la tenéis abandonada
Liss y Cami entraron por la puerta de la cocina para desayunar, Liss saludó a Benja.
- Antes estábamos hablando de vos, a que sí Cami? – y miró a su hija
- A si? – preguntó el chico mirándola
- Eras vos la que hablaba - Cami cogió su vaso de leche de enfrente de Benja, ya que este se había sentado en el sitio que estaba ella antes, se sentó sin decir ni una palabra.
Benja la miraba, odiaba estar así con ella. La miraba cabizbaja y estaba en silencio, ella acostumbraba a hablar por los codos pero ahora no lo hacía. No le gustaba que estuvieran así pero le molestó mucho que le tratara como lo hizo, él solo pretendía ayudarla a que abriera los ojos y supiera que clase de novio tenía.
- Y qué Benja, ya tenés a una enamorada por ahí o que? – preguntó Liss.
- Sí, en realidad sí, conocí a una chica allá en Alemania y estamos muy bien juntos – contó Benja. Cami levantó la mirada instintivamente. Desde cuando tenía novia? Y por qué carajo le importaba a ella?
- Espero que sea una buena chica – dijo Nora – vos te lo mereces
- Gracias, sí Ana es muy buena
- Mama, yo me voy ya – se levantó rápidamente Cami de la mesa, esa conversación la estaba poniendo de los nervios.
- Hija, pero te marchas ya?
- Sí, tengo muchas cosas que hacer, hoy empieza las clases de periodismo
- Vuelves a la universidad? – preguntó muy alegre Benja, sin darse cuenta que estaba enfadado, pero Cami salió de allí sin decir nada, Liss la siguió – que le pasa?
- No se, esta muy extraña mi hija – Benja asintió con la cabeza.


Felipe llamó a la agencia para avisar de que tenía a una posible candidata. Ahora tenia que buscar maquilladores y estilistas para que le ayudaran. Después llamó a Luz para concretar un día para preparar las fotos. Ya lo tenía casi todo preparado así que se sentía algo más tranquilo. Los últimos días estaba muy preocupado por este tema y pensaba que no lo podría solucionar.
Por la mañana estaban Coco, Feli y Álex en la cafetería de la universidad desayunando. Se fueron ahí porque le tocaba a Coco hacer la lista de la compra y se olvidó. Lo que no podrá olvidar fue la bronca que le pegó Álex, ni de la colleja. Después de un rato aparecieron Mica, Cami e Inés que tenían clases.
- Hola chicos, que hacéis acá? – preguntó Mica sentándose en la mesa, Inés y Cami hicieron lo mismo.
- Pregúntaselo a Coco – dijo Álex mirando al responsable
- Se me olvidó comprar – dijo riendo mientras Álex le echaba una mirada asesina.
- Como siempre, no? – respondió Cami también riendo – Pero Álex no te pongas así
- Gracias por defenderme – dijo Coco dándole besos – sos mi angelito de la guarda
- Parala Coco – se quejó ella
- Vos debes de ser la famosa Cami, no? – preguntó Felipe fijándose en la chica, a ella todavía no la conocía
- Sí la misma, pero no sé si seré muy famosa – le respondió con una sonrisa, Felipe se levantó muy educadamente para saludarla
- Encantado, Felipe Colombo
- Igualmente
- Y el cabezón donde está? – preguntó Coco
- Se fue a dormir a casa de mis padres – contestó Álex
- Como se acostumbre a los cuidados de su mama, no le volvéis a ver el pelo en vuestro apartamento de chicos solterones irresponsables – dijo Inés
- Y que se olvidan de comprar la comida – recalcó Mica para picar a Coco
- Vos siempre tan simpática eh? – le contestó él
- Sí, es una cualidad que tengo
- Siempre discutiendo, a ver si algún día lográis llevaros bien – dijo Álex.
- Cambiando de tema – exclamó Cami de repente – necesitáis una ayudante en vuestro taller? – preguntó ella a Coco y Álex
- Depende de quien… - dijo Coco intuyendo a lo que se refería.
- Si me lo permitís, puedo volver a trabajar con vosotros?
- Obvio que sí enana! – exclamó Coco muy contento deshaciéndole el pelo.
- Ya estaba deseando escuchar eso – le dijo Álex y le chocó la mano.
- Bueno chicos yo me voy que dentro de media hora tengo un examen – se levantó Mica mirándose el reloj
- Mucha suerte – le dijeron todos y se fue disparada.


Lu estaba en el boliche donde trabajaba, era por la mañana y ese día no tenían mucho trabajo, habían unas diez personas más o menos. Le sonó el teléfono y era un numero oculto, ella lo cogió para ver de quien se trataba. Ella dijo “Hola?”, por el teléfono escuchó una voz distorsionada que no podía reconocer, que le decía “no te vas a deshacer tan rápidamente de mí”, “Quien eres?” preguntó ella asustada pero no obtuvo respuesta solo el pitido del teléfono, le habían colgado. Lu se quedó blanca, Fran la vio muy asustada y se acercó rápidamente a ella para saber el motivo de la reacción de Luisana:
- Que ocurre? – le preguntó preocupado – estas blanca…
- Me llamaron y me dijeron algo muy raro – le contestó ella
- No sabes de quien se puede tratar?
- No, sonaba distorsionada la voz
- Será alguna broma de alguien, no le des vueltas Lu – le dijo él dijo, le dio un beso en la frente y le abrazó para tranquilizarla, pero ella presentía algo, tenía miedo.
- No se…
- Mira para calmarte un poco te voy a dar algo que te va a alegrar – le mostró un sobre
- Que es? – preguntó ella curiosa
- Abrilo y lo veras – ella hizo caso y sacó lo que había
- Pero Fran? Que es esto? – dijo sacando dinero del sobre
- Es una paga extraordinaria por ser la mejor trabajadora de este local
- Pero no puedo aceptarlo… , si llevo pocos días acá
- Lu eres muy buena trabajadora y te lo merecés – dijo Fran sonriéndole – así podrás pagarte la matricula para la academia
- No sé Fran… esto es mucho dinero – dijo ella mirándolo sin creérselo – yo prefiero pagármelo poco a poco
- Te dije que no, además ya sos mi amiga no? Y los amigos se hacen favores – Lu le abrazó muy fuerte para agradecérselo, era un chico estupendo y no sabia como agradecerle lo que estaba haciendo por ella.
- Pero con una condición…
- Dime
- Que esto será solo un adelanto, nada más
- Esta bien, como vos quieras, yo solo quiero que lo aceptes
- Muchas gracias – por fin podría realizar su sueño


Cami fue a su primera clase, estaba muy ilusionada por volver pero a la vez se sentía nerviosa. Nunca pensó que podría extrañar las clases, los profesores y la universidad, pero era así. Iba en busca de su clase, llevaba el horario en la mano porque no sabía donde estaban las clases ni que le tocaba esa misma hora. Tendría que aprenderse el nuevo horario, con lo mala que era para eso. Se acercó a una clase y preguntó a un chico que había en la puerta:
- Perdona, acá es teoría de la comunicación?
- Sí, es acá – dijo el chico muy agradablemente – pareces algo perdida, no?
- Sí, la verdad es que sí – dijo ella soplando – soy nueva y no sé nada
- Ah ok, yo soy Simón y vos?
- Camila, encantada – y se dieron dos besos – entremos que va a empezar la clase
- Sí – contestó ella entrando
- Cami te presento a Ángeles y Diego, unos amigos – dijo presentándola – chicos ella es Camila, es nueva en clase.
- Hola, bienvenida a clase – dijeron los dos
Entraron los cuatro a la clase y se sentaron en una fila que encontraron cuatro sitios libres, esperando que el profesor empezara la clase. Cami estaba muy a gusto en clase, la habían tratado muy bien para ayudarla a integrarse en la clase.

Simón Pérez, 23 años
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Ángeles Balbiani, 19 años
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Diego Child, 23 años
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Lu salió de trabajar y fue directa a la academia para pedir los papeles de la matricula y pagarla, gracias a Fran consiguió el dinero y nadie podría arrebatarle su sueño. Entro por la puerta y suspiró de felicidad, parecía que las cosas le empezaban a ir mejor. Se dirigió al despacho del señor Garciarena y llamó a la puerta tímidamente:
- Hola señor Garciarena, tiene un momento? necesito hablar con vos – preguntó Luisana
- Sí, pasa muchacha – la chica entró con una sonrisa – a vos te conozco, estuviste en las pruebas para becados. Luisana, no?
- Sí, pero no pude entrar
- Ah y que desea? Sabes que ya no hay plazas libres de becados
- Sí ya se, pero tengo el dinero
- Ah bueno, me alegro – le sacó los papeles que tenía que rellenar – Aquí tienes el formulario, puede rellenarlo ahora?
- Sí – la chica cogió un boli y lo rellenó con sus datos – acá tenes
- Ok, perfecto – después Lu le dio el dinero – Pues muy bien señorita Luisana, esto ya esta. El lunes ya podés estar preparada para iniciar sus clases en esta prestigiosa academia
- Estaré encantada de empezar
- Ah, se me olvidaba, acá tenés la lista con lo que te tenés que preparar para las clases: material, ropa y todo lo indispensable
- Muchas gracias señor – y salió del despacho muy contenta, al salir se encontró con Luz, cosa que no le hizo demasiada gracia verla ahí
- Vos que haces acá? - preguntó ella altiva con las manos en las caderas
- Saluda a la nueva alumna de la prestigiosa academia Garciarena – dijo Lu para hacerla enfadar, sabía que ella odiaba que estuviera en su academia
- No sé como conseguiste entrar pero no creas que lo tendrás fácil
- Me arriesgaré, gracias por el aviso – dijo ella sin dejar de sonreír, después se giró para marcharse – Hasta el lunes querida
Luz entró muy enfadada al despacho de su padre sin llamar:
- Papa, como pudiste aceptar a esa en esta academia?
- Hija, que pasa?
- Te dije que no la queria acá
- Pero tenía el dinero, si no la aceptaba el prestigio de esta academia podia estar en peligro
- Pero papi ya no queres a tu nena? – se sentó en sus rodillas sollozando para convencer a su padre
- Hija, no seas caprichosa, ya te hice el favor no aceptándola en las pruebas, ahora no pude hacer nada – su hija simulaba que lloraba – Ella es una buena bailarina
- Pero yo soy mejor papito
- Sí, por eso no te tenés que preocupar, ahora tenés que irte que tengo muchas cosas que hacer – ella se levantó y se fue algo decepcionada, no había conseguido que su padre hiciese lo que ella quería. Pero ya se le ocurriría algo para hacerle la vida imposible a esa chica.


Mica salió del examen, le salió perfecto, estaba muy contenta, al final sirvió de algo el esfuerzo. Salió y escuchó que Álex la llamaba por detrás
- Hola Álex, no tenés clase?
- Sí, pero necesitaba hablar con vos o con Cami asolas
- Ah dime…
- Verás estoy preparando una sorpresa a Inés para el fin de semana que viene
- Que detallista – dijo ella riendo – sos un romantico
- No es para tanto – dijo él un poco avergonzado – veras pensé en llevarla a una casita que tienen mis padres en un lago y espero que le guste
- Obvio, le encantara la idea, que no me llevaras a mí? – dijo ella de broma – y que necesitas de nosotras?
- Es que necesito que hagáis que venga allí de algún modo, yo esperarla allí y darle la sorpresa, acá tenes la dirección.
- Ok, ya veremos lo que se nos ocurre para llevarla a un lago…
- Yo sé que se os ocurrirá algo
- La de las ideas es Cami…
- Bueno ya diréis algo – dijo él - Muchas gracias
- De nada
Álex se fue corriendo porque llegaba tarde a clase y tendría que volver a entrar empezada la clase. Justamente tenía un profesor que odiaba la impuntualidad y siempre le pegaba la bronca
Mica salió por la puerta para marcharse ya a su casa, estaba cansada y tenía la intención de dormir. Sólo quería dormir. Al salir se chocó con Coco que también se marchaba para casa
- Podés tener más cuidado nene? – chilló Mica a Coco
- Y vos podés mirar por donde andás?
- Vos tenés la culpa estabas en medio
- No, sos vos la que salía corriendo sin mirar
- Esta bien Coco, dejame en paz
- Pero que te pasa? Que te hice yo?
- Existir, eso hiciste – y se fue corriendo, Coco se quedó parado no sabia que le pasaba a Mica, siempre le trataba mal.


Cami cuando salió de clase fue al piso de los chicos para buscar a Benja, tenía que solucionar el problema como fuese. Le resultaba muy difícil porque ella era muy orgullosa para esas cosas pero tenía que pedirle disculpas por el modo en que le trató. Estaba en la calle y vio el coche de Benja aparcado, así que estaba en casa. Fue decidida a llamar al timbre, pero no se atrevía, tampoco sabía que decirle. Al final se armó de valor y llamó, contestó él. Cami se quedó unos segundos en silencio:
- Quien es? – volvió a repetir Benja desde el telefonillo
- Benja, soy yo Cami
- Cami, que querés?
- Abríme por favor, tenemos que hablar…


Capitulo 7

Benja estuvo más o menos un minuto sin abrirla, ella esperaba en la puerta sin moverse, al fin el chico accedió y abrió la puerta. Ella entró lentamente y se situó en la entrada del departamento. Cami no sabía que decir y Benja tampoco estaba dispuesto a empezar la conversación. Un silencio incomodo invadió la sala. Al fin Benja rompió ese silencio:
- Y bien? – pregunto él impaciente
- Esto es muy difícil para mi, podrías facilitarme las cosas
- Cami, sos vos la que me tiraste de tu casa sin escucharme – dijo él bajando un poco el tono, no pretendía tampoco que se sintiera mal – yo te lo dije con la mejor intención y... – Ella le callo tapándole la boca
- Lo siento, Benja perdóname por favor – Benja sonrió y tuvo el impulso de abrazarla, Cami no pudo aguantar y lloró en sus brazos
- Cami acepto tus disculpas – dijo él mientras se le encogía el corazón, sentía el aroma de ella y le entraron unos deseos que no convenían – Por favor no llores, no me gusta verte así.
- Es que me siento mal, vos solo querías ayudarme
- Ya está todo olvidado – él la cogió de la cintura y la condujo al salón y se sentaron en el sofá – Quieres tomar algo?
- No, gracias, no me apetece nada
- Vas a dejarle? – preguntó él no sabiendo muy bien si esa pregunta tenía que hacérsela en ese momento
- No puedo
- Pero por qué? Cami ese tipo no te merece – dijo él levantándose, hizo un pequeño silencio y continuó diciendo – Te esta presionando?
- No
- Dime la verdad Camila
- No pasa nada Benja, por favor no me obligues a contártelo
- Pero es que yo quiero ayudarte
- Todavía no me siento preparada para decírselo a nadie
- Entonces es cierto? Ocurre algo…
- Yo solo vine para que me perdonaras – dijo ella levantándose para irse, pero Benja la agarro del brazo suavemente
- No, Cami, no te marches – dijo él suplicándole – Está bien, no me lo cuentes aun, pero no te vayas.
- Por qué?
- No quiero que vayas a esa casa, no me fío de ese tío
- Sos un dulce, pero no me va a pasar nada


Cami llegó a casa y encontró a Joaquín en su casa muy enfadado.
- Donde estuviste?
- Fui a dormir a casa de mama y me fui directo a la universidad
- No me engañes, estuviste con el rubito ese no?
- Pero que decís? Dejáme en paz
- No voy a permitir que me engañes
- No será que pensás que yo te engaño porque vos estás con otra?
- Yo no estoy con nadie más
- Siempre dicen que el mentiroso ve mentirosos por todos lados
- Escúchame bien, como me entere que te encuentras con ese…
- Qué haras? – dijo ella desafiándole
- Algo le podria suceder
- No, a Benja no le hagás nada
- Pues no le veas
- Es mi amigo, solo somos amigos, no pasa nada entre nosotros
- Me da igual lo que seáis, no quiero que lo vuelvas a ver – dijo él cogiéndola de la cara – me entendiste?
- Si…, sí te prometo que no le veré más – Joaquín la soltó.
- Me voy por ahí
- A donde vas?
- Con unos colegas, pero a vos eso no te importa – cogió las llaves del coche y se fue
Cami se puso a llorar, ese chico le había robado su vida.


Llegó el fin de semana, Cami y Mica, convencieron a Inés para ir las tres juntas a una casita en un lago. Ellas le dijeron que la habían alquilado para estar las tres juntas solas para que pudiesen hablar de sus cosas. Fueron con el coche de Cami, Álex les dio una copia de una llave para que abriera Inés y encontrara allí a su novio. Al fin llegaron a la casita, el chico les indicó por donde tenían que ir y les dio la dirección. Llegaron y le dijeron a Inés que fuera entrando ella, mientras Mica y Cami descargaban las bolsas. Inés se acercó a la puerta y la abrió, entró y encendió la luz. Allí se encontró a Álex de pie y casi se le para el corazón:
- Hola princesa
- Mi amor… que haces acá vos? – se acercó a él y le abrazó
- Era una sorpresa – Mica y Cami se acercaron a la puerta
- Nuestro trabajo terminó – dijo Cami sonriendo
- Sí – contestó Mica poniendo el brazo en el hombro de su amiga
- Ellas me ayudaron – le explicó el chico
- Nosotras ya nos vamos – Cami se dio la vuelta para irse
- Os dejamos solos tortolitos – Mica les guiñó el ojo y se fue detrás de Cami
- Te gustó la sorpresa? – Álex la abrazó por detrás, ella notó un escalofrío que le recorría su cuerpo
- Me encantó – giró la cabeza y besó a su novio apasionadamente


Lu estaba en su casa muy ilusionada preparándose las cosas para iniciar las clases. La mayoría de las cosas se las prestaron porque no tenía el suficiente dinero para comprárselo todo:
- Hija mira lo que te traje – su madre entró a su habitación y le dio un traje para bailar
- Mama, no debías de haberlo comprado, tuvo que costarte muy caro
- Lu, ya que no pudimos pagarte la academia por lo menos te compraremos algo
- Gracias mami, te quiero
- Me alegro, al final lo conseguiste
- Sí
- Hiciste un gran esfuerzo, estoy muy orgullosa de vos
- Se que vos también deseabas bailar cuando tenías mi edad
- Sí, pero al menos mi hija lo conseguirá – Lu abrazó a su madre muy contenta.
- Por qué el abuelo no te dejó?
- No le parecía digno, decía que no quería ver a su hija encima de un escenario.
- Gracias por apoyarme a mi
- No me lo agradezcas, vos harás lo que yo siempre deseé – dijo su madre sonriendo


Álex e Inés estaban en la habitación, el chico empezó a besarla el cuello. Cada vez se calentaba más el ambiente. Ella solo se dejaba llevar por lo que sentía en ese momento. Se le quitaron las dudas y los miedos, sólo le deseaba. Álex le quitó la camiseta dejándola con el sujetador, después la besó en los labios, Inés le abrazó fuerte uniendo completamente sus cuerpos. El chico comenzó a bajarle el tirante del sujetador y le besaba también en el hombro. Quería ser delicado con ella, sabía que era su primera vez y no deseaba ser brusco. La chica no deseaba que parara, sentía una sensación maravillosa.
- Estas segura mi amor? – ella le contestó con un beso y le quitó la camiseta que llevaba el chico y la arrojó al suelo.
- Ahora, sin interrupciones – dijo ella mientras le besaba de nuevo
Alex sonrió y la tumbó en la cama sin dejar de besarla. Le fue despasando el boton del pantalón a su chica hasta que logró desprenderse del mismo. Acto seguido se quitó sus vaqueros. La chica se puso encima del chico, él aprovechó para despasarle el enganche del sujetador, cosa que le resultó algo difícil. Cuando consiguió deshacerse de él se puso encima tomando la iniciativa. Y aquella noche hicieron el amor, regalandose dulces caricias y muchos besos. Habia mucha pasión entre ellos, pero sobre todo, amor. Mucho amor.


El domingo por la mañana, Cami fue al taller, ese día no se encontraba muy bien y necesitaba desahogarse en su lugar de descarga. Se encontraba ella sola en aquel lugar y estaba concentrada reparando un motor y cambiando el aceite a un coche.
Por otra parte Benja buscaba a su hermano y se le ocurrió que podría estar en el taller, así pues se dirigió hasta allí. Se acercó a la puerta y notó que estaba medio abierta entonces entro pensando, como el esperaba, que su hermano estaría allí. Pero se equivocó, allí estaba Cami sola, llevaba un mono de trabajo que le quedaba dos o tres tallas más grande. Pero Benja se preguntaba una y otra vez por que demonios la encontraba tan sexy con esa indumentaria. El chico se acercó despacio hacia Cami con la intención de preguntarle por su hermano, le tocó en el hombro de la chica. Ella se giró un poco asustada puesto que no sabía quien se encontraba allí. Vio esos ojos los cuales últimamente no dejaba de pensar.
- Benja que susto! No sabía que serias vos – dijo con el corazón a mil por hora
- Lo siento, no quise asustarte. Es que buscaba a Alex y pensaba que estaría acá
- Es cierto no te lo dije, donde tengo la cabeza?
- Que ocurre?
- Que se fue de fin de semana romántico… ya sabes… Inés y él solos…
- Ah y no me dijo nada…
- Es que me dejó el recado a mi, fui yo la que se me olvido… discúlpame
- Da igual… - aceptando la disculpa –y vos que haces acá?
- Pues aquí cambiando el aceite e intentando repararlo
- Sabes? A mi hermano siempre le encantó esto de la mecánica, en cambio, a mi nunca me interesó, era mas de fútbol yo
- Sí es cierto, mientras Alex y yo jugábamos a cambiarle los motores a los coches de juguete, vos y Mica os gustaba más jugar al fútbol
- Sí – contestó Benja con una linda sonrisa - Podrías enseñarme cosas de éstas…
- Me estas hablando en serio?
- Obvio – contestó Benja muy convencido.
- Desde cuando te interesa a vos?
- Para todo hay una primera vez, no?
- Esta bien, como vos quieras… - dijo Cami todavía sin creérselo – ayúdame a poner esta goma - Benja la observaba con atención y escuchaba todo lo que le explicaba ella, lo entendía muy bien todo por la forma que tenía de explicarlo – y esto ya esta arreglado – dijo ella mientras cerraba el capó del coche
- Es interesante esto de la mecánica, no sabía que podría disfrutar tanto con un motor…
- Ahora tenemos que ordenar todo esto – ella cogió el recipiente del aceite y sin querer se giró y le manchó toda la camisa a Benja – Ay discúlpame, no quería mancharte, tendrías que haberte cambiado…
- No te preocupes, no pasa nada
- Que patosa soy, dejame que te ayude y lo limpio en seguida – ella inocentemente le fue despasando la camisa para lavarla.
Cada vez estaban más juntos, Benja no paraba de acercarse. No pudo evitarlo, posó su mano en la barbilla de Cami y alzo su cara para mirarla a los ojos. Cami se le paralizó el corazón viendo tan cerca esos preciosos ojos azules. Poco a poco se fue acercando hasta juntar sus bocas. Se olvidaron de todo y se dejaron llevar. Cami sentía su corazón latir mucho más fuerte. No podía despegarse de él, notaba sus labios saborear los suyos. Jamás le habían besado de esa forma, era una mezcla de pasión y dulzura que envolvía a Cami. Ese beso le producía una sensación que no la había sentido nunca y no pensó que podría sentirlo por Benja, su amigo de la infancia, con el cual había discutido tantas veces y era tan diferenta a ella. Sintió las manos de Benja que bajaba la cremallera lentamente del mono que llevaba puesto, asimismo ella le desabrochaba los botones de la camisa a él. Benja empujó suavemente a Cami hasta ponerla encima del capó del coche. Ella sentía una pasión en su interior y unas ganas inmensas de que la hiciera suya ahí mismo. Pero de repente bajó de esa nube y se separó de él. Se acordó de Joaquín y de su última amenaza.
- No Benja, estamos haciendo las cosas mal, esto no puede ser – se subió la cremallera
- Pero por qué? Si ambos sentimos lo mismo
- No, yo estoy con Joaquín y vos… - Benja agachó la cabeza
- Tenés razón, no puedo hacerle esto a Ana – se puso las manos en la cara y se separó de la chica – pero no creas que siento alguna compasión por tu novio.
- Todo va seguir igual entre nosotros, no?
- Sí, no quiero que cambie nada – dijo él agarrándola de los hombros – no quiero perderte como amiga
- Solo fue un beso, nada más
- Sí, bueno… yo… yo me voy – Benja se dio media vuelta y se fue de ahí casi huyendo.
Cami se sentó en el suelo y empezó a llorar. ¿Por qué ella no podía ser feliz? ¿A caso ella no se lo merecía? Estaba empezando a sentir algo muy fuerte por Benja y no tenía ninguna posibilidad de que pudiese haber algo entre ellos. Además estaba Joaquín, sabía que seria capaz de hacer cualquier cosa si se enteraba.


Feli estaba en el apartamento, le llamó Luz por teléfono para quedar y hacer las fotos. Ella le dijo que fuera a buscarla a la academia de baile y después se irían al estudio que alquiló Felipe para la ocasión. Al rato llegó a casa Coco y se sentó al lado de Feli:
- Que ya lo tienes todo preparado? – le preguntó
- Sí, por fin tengo a la modelo y ya el lunes empezare con las fotos
- Que bien, andabas algo nerviosito últimamente
- Es que no paraban de apretarme en la agencia, espero que les guste la elegida
- Ya veras como sí – después oyeron a Benja entrar por la puerta
- Hola chicos, que haceis?
- Nada – contestó Feli
- Que sosos, no teneis ningun plan?
- Que va – volvió a decir Feli
- Y que Coco, ya te cansaste de Carmen? O Lucia? O…
- Lidia, era Lidia. Y sí, es que era un poco pesada, solo me hablaba de ropa
- Tenés que buscar a tu media naranja, déjate de rollos de una noche – le aconsejó Feli
- Y sí, pero creo que jamás encontraré a esa chica que vos decís
- Bueno yo me voy a montar las cámaras para mañana – dijo levantándose del sofá
- Ok adiós – le dijeron los dos y se fue
- Ay Coco se me olvidó preguntarte… - dijo Benja de repente – que tal Julia?
- Bien, igual que siempre, sigue sin querer salir de casa – le respondió Coco algo triste – ah y sigue queriendo casarse con vos
- Que linda - dijo Benja riendo – y no dijeron nada más los médicos?
- No es muy pequeña para operarla
- Pobrecilla
- Sí, joder es que tiene 10 años – se levantó Coco algo alterado – por qué le tuvo que pasar a ella?
- No te pongas así
- Como quieres que me ponga? Es mi hermana – dijo él evitando llorar, siempre que lo recordaba sentía una pena inmensa - y encima cuando voy a visitarla no sé que decirla para animarla
- Sólo con tu compañía ya le ayudas – le dijo Benja – por qué no vamos a verla hoy?
- Sí estaría bueno – contestó Coco algo más animado – se alegrara mucho de que vayas a verla
- Pues vamos.


Benja y Coco estaban en casa de Coco:
- Que cambiado estás Benja desde la última vez que te ví – dijo Betty la madre de Coco. – Ya tenía ganas que vinieses por acá
- Voy a buscar a Julia - dijo Coco subiendo al cuarto de su hermanita. Entró a su habitación y la vio en la ventana sentada en una silla
- Julia…
- Tete, sos vos?
- Sí soy yo
- Donde estas?
- Acá estoy – y le cogió la mano, ella le tocó la cara a su hermano
- Sí, sos vos, no me engañas – Coco se rió
- Sabes quien vino a verte?
- Quien vino?
- Benja
- Que alegria!! Vamos bajo
- Ok pequeña – la cogió en brazos y la bajó donde estaban Benja y su madre
- Hola princesita – le saludó Benja
- Ya viniste de ese pais raro?
- Sí, ya vine – le contestó riendo
- Ahora ya podemos ser novios, no?
- Pero Júlia, que cosas tienes… - dijo Betty riendo por el comentario de la niña – esta hija mia…
- Pues yo venía para que fuésemos al parque… - Benja intentaba que saliera de casa
- No, si yo no puedo ir al parque – contestó la niña
- Pero por qué? – le preguntó Coco
- Porque no puedo ver y no puedo jugar
- Claro que sí, Coco y yo te ayudaremos
- No, no quiero ir – la niña se bajo de los brazos de su hermano y se fue al salón tocando las paredes
- Tampoco quiere ir a la escuela especial – contó su madre muy apenada
- Mama, tenemos que motivarla de alguna forma, ella no puede estar sola, necesita jugar con otros niños
- Ya sé, pero que querés que haga, yo sola no puedo
- Y papá qué? Tampoco quiere hacerse cargo de su hija? – su madre agachó la cabeza – a su nueva novia no le gustan las nenas ciegas?
- Pará hijo, no le voy a molestar a tu padre
- Por qué sos así? Él tiene la obligación de ayudar a Júlia – Coco se ponía cada vez más nervioso – Si abandonó a su familia por lo menos que haga algo con ella – Benja salió de la cocina y fue a buscar a Julia, no quería molestar en la conversación privada de Coco y su madre
- Jorge, yo no puedo hacer nada es su decisión
- Pasar la paga del mes no le convierte en padre – El chico se apoyó en la pared apoyando la cabeza en el brazo.
- Hijo – le dijo su madre acariciandole el pelo – no te pongas así
- Mama, si él no te ayuda con Julia lo haré yo

Julia Maggio, 10 años
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Mica fue a buscar a Cami que todavía estaba en el taller, habían quedado para comer juntas.
- Hola Cami!
- Ah ya llegaste Mica, voy a cambiarme
- Ok – dijo Mica – te pasa algo?
- Sí, la verdad es que sí – Cami se acabó de quitar el mono y se arregló y salieron camino del restaurante que tenían que ir
- Que sucede?
- Vino Benja…
- Y?
- Nos besamos
- Como? Como que os besasteis? Eso es fantástico! – dijo ella contenta
- Pero que decís? Nosotros solo debemos ser amigos…
- Que sentiste cuando te besó?
- Ay no sé Mica, era una sensación muy extraña
- Benja es un chico maravilloso, deberías planteártelo mejor – Cami suspiró
- Pero él tiene novia y yo…
- Venga Cami, Joaquín es un imbécil, en cambio Benja…
- Quedamos como amigos, no pasará nada más entre nosotros – dijo tajante
- Cami, no te entiendo, tienes la oportunidad de ser feliz con un chico increíble y lo tiras todo por la borda…
- Vos no lo entendes…
- Lo que sí entiendo es que vos no sos feliz – le interrumpió Mica – tu novio te esta haciendo la vida imposible y no te das cuenta – Cami agacho la cabeza – por qué no confias en nosotras y nos cuentas que te pasa? Sé que las cosas entre vos y Joaquín no van nada bien
- Sí, te lo confieso, no estamos bien
- Por qué no la cortas ya de una vez?
- No, lo podemos solucionar
- Pero si vos no le amas, te conozco y esa mirada tuya no es de enamorada
- Sí le quiero
- Me contó Inés que te engaña con otra, tampoco vas a hacer nada con eso? – al fin Cami no aguanto más y se puso a llorar, Mica la abrazó dandole su apoyo – cariño yo solo quiero que hagas lo que tienes que hacer
- No puedo
- Claro que podés, quien te impide que lo hagas?
- Joaquin, me dijo que no iba a permitir que le dejara
- Pero como dejas que te de ordenes?
- Tengo miedo
- Por qué no pides ayuda a tus amigos? Estamos para algo Cami… Ahora mismo vamos a decírselo a…
- No, vos no se lo vas a decir nada, esto es asunto mio y no quiero que se meta nadie
- Por que sos tan cabezona? No, no me hagas prometerte eso…
- Por favor Mica… - a Cami se le veía la desesperación en los ojos
- Esta bien, no diré nada, pero vos tenés que hacer algo para cambiar esta situación – Mica se resignó y le prometió que no contaría nada a los chicos
- Ok


Estaban Coco y Benja en el sofá viendo la tele, estaban los dos sumidos en sus pensamientos. Benja se le volvía a la mente el beso con Cami, le estaba torturando. Por una parte se sentía culpable por su novia, no pretendía hacerla daño, pero por otra necesitaba sentir el pequeño cuerpo de Cami y besar sus dulces labios. Coco pensaba en su hermana, tenía que ayudarle de algún modo. Julia necesitaba hacer una vida lo más normal posible y él haría todo lo que estuviese en su mano.
Álex llegó a casa, abrió la puerta cantando una alegre canción:
- No es linda la vida? – sólo recibió un cojinazo por parte de su hermano - Que pasa? – le llegó otro cojinazo, esta vez fue Coco
- Callate – dijo Coco
- Me voy a dormir – Benja se levantó y se fue a dormir
- Que le pasó? – preguntó Álex a Coco mirando a su hermano irse
- No sé, lleva así todo el día
- Y a vos?
- Fui a ver a Julia


A la mañana siguiente Feli fue a buscar a Luz a la academia como habían quedado el día anterior. El chico entró por la puerta y se quedó mirando aquel lugar, era inmenso. No había casi nadie porque todavía era temprano, Luz le dijo que las clases empezaban a las nueve y eran las ocho. Fue caminando para conocer el lugar y así buscar a la chica, miraba todas las clases muy curioso. En una sala grande vio a una chica joven que bailaba ella sola, se quedó mirándola por la ventana sonriendo. Le encantaba como bailaba. La vio de espaldas, tenía una figura espectacular y su baile hipnotizaba. La chica se giró y Felipe pudo verle la cara. No lo podía creer era ella. Se frotó los ojos para asegurarse pero sí era Luisana, la chica del avión. No pensaba que volvería a verla.


Capitulo 8

El chico ya llevaba un buen rato observando sus movimientos. No podía dejar de mirarla. Ella no se había dado cuenta de que alguien la estaba mirando, seguía con su música y su baile. Cuando Luisana se cansó, paró de bailar y apagó la música. Fue a recoger su bolsa de deporte que estaba encima de un pequeño banco que había en la sala. La cogió y se giró dispuesta a irse, miró al exterior y vio a Feli a través de la ventana. Ella se quedó mirándole fijamente, ambos cruzaron las miradas. Ninguno se atrevía a decir nada simplemente se miraban fijamente a los ojos. Luisana bajó la mirada y se dispuso a salir por la puerta. Felipe la paró cogiéndola de la muñeca:
- No creí jamás que volvería a encontrarte – le dijo él todavía sin creérselo
- Que casualidad encontrarnos acá, Felipe – respondió sonriendo con un poco de vergüenza, se le enrojecieron las mejillas.
- Sí tenés razón – el chico se acercó un poco más a Lu – estas muy linda – acercó su mano y acarició su cara
- Feli! Ya llegaste! – alguien interrumpió ese bonito reencuentro
- Sí, ya llegué – contestó algo cortado, Lu se le quitó la sonrisa de la cara, no lo podía creer vino a buscarla a ella, sintió una punzada en el corazón – Podés dejarnos solos? – Luz se dirigió a Lu esta vez
- Sí – dijo ella algo dolida y se fue rápidamente
- No, Lu, para, necesito… - Feli intentaba hablarle, pero ella ya no estaba
- Dejala, es un poco rara… - dijo Luz metiendo zizaña, Felipe no la escuchaba, se quedó pensando en esa chica le hubiese encantado preguntarle donde podría encontrarla, pero Luz les interrumpió – Nos vamos?
- Sí – contestó Felipe sin hacerle demasiado caso. Ambos se fueron de allí para hacer las fotos.


Cami estaba preparando el desayuno para irse a la universidad, Joaquín se acercó por detrás y le abrazó por las caderas. Ella no le gustaba nada ese acercamiento y no podía soportarlo.
- Cariño, ya hace mucho tiempo que tu y yo no…
- Dejame Joaquín – dijo separándose de él
- Que te pasa?
- Tengo clase
- Pero podés faltar – dijo besándole el cuello – tu mama no te dirá nada…
- Suéltame Joaquín por favor…
- Todavía sigues enojada?
- Y tenes la cara de decirme si todavía sigo enojada? Después de todo lo que me hiciste…
- Lo dices por el amiguito ese tuyo
- No lo digo solo por eso, no me dejas vivir tranquila
- Cami, no tengo ganas de discutir – dijo cogiendo el café que se había preparado para ella, Cami apretó los puños y suspiro fuerte – Tengo una buena noticia…
- Qué? – dijo seca
- Conseguí trabajo…
- Ya sería hora – continuaba con su tono
- No me vas a decir nada más?
- Sí, espero que te dure más que el anterior – dijo con una falsa sonrisa
- Sé que en el fondo te alegra – ella puso los ojos en blanco – me aceptaron en la empresa donde trabaja mi viejo
- Es decir… de enchufado…
- Dí lo que quieras – Joaquín le dio un beso a su novia le pegó una palmada en el trasero y se fue
- Idiota – chilló ella cuando se fue él, al poco rato cogió el bolso y se fue a la universidad. Al final llegaría tarde…


Alex se levantó todo despeinado y con el pijama todavía. Se dirigió al cuarto de su hermano para preguntarle que le pasaba anoche. Entró y le vio montando su antigua mesa de dibujo, era una mesa especial para dibujar que tenia una regla incorporada. Se la compró Benja cuando empezó la carrera y la utilizó hasta que se fue a Alemania.
- Que haces con eso? – pregunto Álex frotándose los ojos, todavía no seguía despierto del todo.
- Fui a buscarla a casa de los viejos, tendré que ponerme a trabajar ya… - dijo riendo – una semana de vacaciones es suficiente
- Sí, ya deberías – le contestó su hermano también riendo – estas hecho un vago
- No te pases…
- Y Benja, que te pasó ayer?
- Por que? – preguntó como si no supiera de lo que estaba hablando
- Sí, te fuiste muy serio a dormir
- Ah no fue nada, extraño a Ana, nada más… - contestó Benja atornillando la mesa
- Eso ni vos te lo crees, si a penas la llamas… ahora no me vengas diciendo que la extrañas…
- No vas a parar de preguntar hasta que no te cuente no? – Álex negó con la cabeza – Ayer pasó algo con Cami…
- Que Cami?
- Joder Álex, qué Cami tiene que ser?
- No, eso no puede ser…
- Y por qué?
- Ella es como nuestra hermana…
- Así es, como nuestra hermana, pero no lo és
- Sientes algo por ella?
- No
- Mírame Benjamín - dijo levantando a su hermano – estas enamorado de ella?
- No… - Álex le presionaba con la mirada – bueno, sí… no lo sé joder – no sabía que decir – ay dejame en paz
- Estas enamorado! – dijo muy serio – Benja vos no podés…
- Ya me lo dejó bastante claro ella – interrumpió a su hermano – Además, solo fue un beso
- Benja, te tenes que olvidar de ella…
- Sí, yo estoy con Ana y la voy hacer muy feliz
- Eso tenés que hacer - le dijo Álex - Yo me voy al taller, si quieres algo ya sabes donde estoy
- Ok


Cami llegó a la universidad y encontró a Simón en la puerta, así pues entraron juntos a clase:
- Y qué como lo llevas?
- Estoy muy estresada, no llego a todo
- Si necesitas ayuda me lo decís
- Gracias, lo tendré en cuenta – contestó Cami sonriendo – ahora que lo pienso, necesito un favor
- Dime
- Me podés dejar los apuntes de clases anteriores? es que me faltan un montón
- Sí, me decís los que te faltan y te los dejo
- Muchas gracias, eres un sol
- Pero no creas que será gratis… - dijo riendo
- Oh ya pensaba yo…
- Tenés que salir un día conmigo – Cami se quedó algo parada, no esperaba una petición así por parte del chico.
- Es que a Joaquín no le va a gustar nada…
- Quien es Joaquín?
- Mi novio
- Ah que tenés novio… - dijo él agachando la cabeza
- Sí – contesto Cami – Mira allá esta Ángeles, nos esta llamando - ambos se fueron donde estaba la chica y se sentaron porque les había guardado dos sitios.


Por otra parte, Mica iba camino de su clase, se acordó que todavía tenía las copias de las llaves que Álex le prestó. Cogió el teléfono y llamó a su amigo: “Alex!”… “Te tengo que devolver las llaves?” … “Salgo a las 3 de clase”… “Pues si esta Benja en casa pasaré yo y se las dejaré”… “Ok, nos vemos”… “ciao”. Entró en clase y fue despacio para que el profesor no se diera cuenta que llegaba tarde de nuevo, consiguió sentarse:
- Señorita Micaela llegas tarde!! – escuchó que le decía su profesor
- Sí, lo siento
- Que pasó esta vez?
- Mi gato… se puso enfermo y…
- Podrías inventarte excusas mejores…
- Si, pop… digo don Sorolla – el profesor se giró y continuó con la clase
- Mica… casi le decís Popeye – le dijo una compañera suya por lo bajo
- Sí, casi se me escapa – dijo riendo
- Micaela, no estorbe a la clase – de nuevo el profesor le llamó la atención.
- Lo siento – después se dirigió a su amiga – este tío me tiene manía?
- Mica, le descubriste delante de toda la clase que llevaba peluca
- Ah si… - dijo riendo mientras recordaba aquello – pero también le dije que le quedaba bien la calva…


Benja recibió una llamada de su novia, él le contestó: “Hola Ana”… “Muy bien y vos?” … “No exageres si no hace tanto tiempo que me fui”… “Claro que te extraño…”… “Si me gustaría que estuvieses acá”… “Una sorpresa?” … “Como que estás viniendo para acá?” … “En 2 horas?” … “Sí que me alegro, pero tendrías que haber avisado”… “Ya sé que era una sorpresa pero…”… “Yo estoy viviendo en el piso de mi hermano y no se si…”… “Esta bien ya nos las arreglaremos”… “Ok, llamás y te recogo en el aeropuerto”… “Adiós”.
Benja se dejó caer en la cama y se puso las manos en la cabeza, ese no era el mejor momento para que viniera su novia. En su cabeza había un cúmulo sentimientos que se agolpaban en su cabeza y no pensaba con claridad. Por otra parte, pensó que igual así lograría sacarse a Cami de la cabeza.
Vio la guitarra que le regaló Cami, estaba arriba del armario y la cogió. A Benja siempre le gustaron las guitarras así que ella se la regaló para su cumpleaños. Fue el regalo más especial que le hicieron en toda su vida. La sacó de la funda y empezó a tocarla. Le venían a la mente recuerdos de ellos de pequeños. Le resultaría muy difícil olvidar a esa chiquita.


Felipe estaba haciendo las fotos a Luz pero no podía concentrarse, estaba muy bloqueado. Recordaba a Luisana y no podía hacer su trabajo. Ponía la camara mal enfocada y la chica no sabia posar. Todo eso se mezcló todo e hizo que Feli no pudiese seguir:
- No Luz así no, más natural – le indicaba Feli, cada vez se le notaba más irritado – La sonrisa mas natural
- Así? – la chica se ponía de muchas formas pero a Feli no acababa de gustarle
- Luz, paremos un momento!
- Que pasa Feli?
- No me encuentro muy bien, necesito descansar – contestó el chico
- Necesitas algo?
- No, sólo tengo que tomar el aire, en quince minutos volvemos a empezar
- Y yo que tengo que hacer?
- Descansás un poco y le decís a María que te retoque el maquillaje
- Esta bien
Felipe salió a la calle y se encendió un cigarro, el estrés le estaba matando.
- No creo que fumar sea muy sano – Feli escuchó a alguien hablarle y alzó la vista viendo a Inés
- Hola Inés, que haces por aquí?
- Vivo cerca y ahora me iba para la universidad
- Ah que bueno, queres que te lleve?
- No, vos estas muy ocupado y por la cara que tienes muy estresado tambien – la chica se sentó a su lado – ocurre algo?
- Es que tengo un problema…, le dije a una chica para ser modelo de la campaña publicitaria que estoy preparando
- Y no te convence esa chica…
- No, pero es que vi a otra chica que sería perfecta
- La conozco?
- No, la conocí en el avión cuando vinimos para acá Benja y yo, era azafata
- Y no sabés donde esta?
- Sí, no sabes, hoy la vi, estaba en la academia de baile…
- Y por qué no vas y se lo preguntás?
- Es que no quiero quedar mal con Luz, ella hace lo que puede… pero es que lo suyo no es el modelaje… - Inés se reia.
Lo que no se dieron cuenta es que alguien les estaba escuchando y la susodicha no le gustaba nada la conversación que estaban manteniendo. Se sintió furiosa, humillada y celosa. No podía creer que de nuevo Luisana le pudiese quitar protagonismo. No aguantaba a esa chica.
- Feli, yo me tengo que ir que no cogeré el bus
- Si no aceptas que te lleve…
- No, vos arregla tu problema
- Sí, tengo que solucionarlo como sea
- Feli, sé sincero con la chica y habla con la que te interesa
- Voy a intentarlo, gracias Inés
- Adiós, nos vemos
- Adiós


Álex estaba en el taller solo, Coco se fue a casa de su madre para estar con su hermanita y Cami estaba en clase. El chico pensaba en Inés, cada vez que recordaba la noche anterior en que hicieron el amor, una alegría le invadía su cuerpo. Estuvo con varias chicas en su vida, pero ninguna era como ella, le hizo sentir especial como ninguna otra mujer lo hizo. A la vez, tenía miedo, tenía mucho miedo a que ocurriera algo y la perdiera. Jamás había sentido algo igual por alguien y eso hacia que se planteara que era demasiado perfecto para ser real.
Alguien llegó al taller y se arrimó al chico por detrás tapándole los ojos:
- Quien sos? – dijo acariciándole las manos – mi amor sos vos?
- Todavía me llamás así? –contestó una chica destapándole los ojos, Álex se giró rápidamente, esa voz…
- Vos?
- Volvemos a encontrarnos… - dijo sonriendo una chica rubia
- Por qué volviste?
- Necesitaba verte
- Ya te podés ir – dijo dándole la espalda, la chica se abrazó a él por detrás
- Sé que todavía me amas
- Brenda, soltame – dijo Álex deshaciéndose de sus brazos
- En el pasado no me decías eso
- Eso es lo que sos, el pasado
- Todavía podemos construir un presente juntos
- Hace mucho tiempo que dejé de quererte
- Estás con otra verdad?
- Sí y estoy muy enamorado de ella – dijo él muy seguro – jamás quise a una mujer como la quiero a ella
- Yo sé que eso no es cierto
- No tenés ningún derecho a venir diciéndome nada, vos me abandonaste, te fuiste sin decirme una palabra…
- Todavía sientes rencor? Eso es porque todavía sientes algo por mi
- No sé lo que pretendes ni lo que quieres buscar acá, pero te asegure que no vas a encontrar más nada
- Seguro que esa mujer no te hace el amor como te lo hacia yo – Brenda trataba de que el chico se resistiera
- Vete de acá – dijo él furioso – no quiero volver a verte – Álex se disponía a alejarse de la chica
- Tampoco querés ver a tu hijo? – dijo ella con una sonrisa, captando la atención completa de Álex
- Qué decís? Yo no tengo ningún hijo…
- Sí, tiene 3 años y tiene tus preciosos ojos… - dijo ella – Tenemos un hijo mi amor
- Largate de acá, sé que me estas mintiendo
- Nada que ver, si querés verlo… - Brenda agarró un papel de su bolso – acá tenés mi numero – Brenda se acercó al chico, este todavía seguía shockeado, le dio un beso en la mejilla muy sensual. Después se dio la vuelta y se fue de allí.
Álex la miraba alejarse y no podía creer lo que había escuchado. Brenda le dijo que tenían un hijo. Tenía que saber si eso era cierto, no podía quedarse con esa angustia en el pecho. ¿Y que pasaría ahora con Inés? Sin quererlo, se le humedecieron los ojos.

Brenda Gandini, 23 años
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Benja después del llamado de Ana para que fuera a recogerla al aeropuerto fue a buscarla. La estaba esperando en la Terminal, miraba a un lado y a otro para ver si la veía. A lo lejos vio a una mujer rubia muy bella, era ella. Iba muy cargada, llevaba dos maletas grandes. Demasiadas para el gusto de Benja. La chica se acercó muy contenta, soltó las maletas, y se abrazó a su chico. Él le correspondió al abrazo y se fundieron en un largo besó.
- No sabés cuanto te extrañé – dijo volviendo a abrazarlo
- Y yo mi amor – dijo él abrazandola – como te fue el viaje?
- Estoy muy cansada…
- Vamos a casa, hoy dormís en el piso de mi hermano y mañana buscaremos algo para nosotros.
- Ok – dijo ella - vamos cariño
Iban los dos en el coche camino de casa y Benja estaba muy callado mirando al frente:
- Te ocurre algo Benja? – dijo la chica acariciándole el pelo
- No, estoy bien, me alegra de que estés acá – le acarició su pierna
- Tuve un impulso y me vine, no podía estar más sin verte – Benja le sonrió
- Y el trabajo? – preguntó él
- Pedí un tiempo libre, para descansar y mi jefe me lo concedió
- Que bueno!
- Tengo ganas de conocer a tu familia…
- Como quieras…
- Este paisaje es precioso – exclamo Ana mirando por la ventana – Lastima que pronto nos volvamos a Alemania
- Sí, es una lastima – Benja sonó un poco inseguro, ya no le apetecía volver a Alemania, estaba mucho más a gusto en su país, pero no queria contradecir a su novia, ya hablaría con ella.


Coco llegó al apartamento y estaba muy triste, no había conseguido convencer a su hermana. No quería ni ir a la escuela ni salir a jugar. Cada vez el chico se sentía más impotente, veía a Julia siendo infeliz y no podía hacer nada. Ojala no hubiese sido ella quien se quedarse ciega, era muy pequeña para que estuviese pasando por eso. Tenía todo el derecho de jugar y divertirse como todos los niños. De repente escuchó el timbre y abrió algo cabizbajo:
- Ah Coco! No esta Benja?
- No – dijo distante
- Es qué me dijo Álex que estaría él y no se si…
- Si no te sirvo yo te marchás… - estaba cabreado y lo pagó con ella
- Pero por qué me hablás así? Que te pasa?
- Vos siempre me hablás así y yo no te digo nada – Mica lo notaba triste y dejó a un lado su fuerte carácter y no le contestó mal, sabía que algo serio le pasaba a Coco
- Estás bien?
- Sí, pero eso no debería importarte a vos
- No debería, pero me importa – ella pasó dentro de la casa por su cuenta – Me vas a contar lo que te pasa?
- No
- Por qué?
- Por qué debería de contártelo?
- Igual así te sientes mejor
- No creo
- Podés probarlo
- No quiero hablar con vos
- Olvidate de nuestra desastrosa relación, o como lo quieras llamar, y contame lo que te pasa
- Siempre hablás tanto?
- Sí, la verdad es que sí – Coco entró harto a su habitación y Mica fue detrás de él
- Qué querés Mica? a vos nunca te importé…
- Jorge, estoy acá, preguntándote lo que te pasa, notas en alguna de mis palabras o de mis actos que no me importe? Si fuese así, me largaría ahora mismo, pero sigo acá
- Me preocupa mi hermana – dijo Coco al fin
- Tenés una hermana?
- Ves, no sabés nada de mi…
- Siempre hay un comienzo para conocerse no? – dijo ella sintiendo unas ganas, que jamás había sentido, de hablar con él, solo hablar y de conocerlo.
- Ella esta ciega
- Ay lo siento, que le pasó?
- Fue hace 4 años, íbamos mis padres, mi hermana y yo de vacaciones de verano – Coco al recordarlo no podía evitar sentir un dolor en el pecho – Un camión, se saltó un semáforo y tuvimos un accidente, mi madre y yo apenas nos hicimos nada, yo me rompí la pierna y ella el brazo
- Coco, si te hace mal recordarlo no hace falta que me lo cuentes
- Sí, necesito contarlo, me siento mejor hablando con vos – él se quedó mirando a los ojos, ella le agarró la mano
- Que les pasó a tu padre y a tu hermana?
- Mi viejo estuvo un par de meses en coma, pero logró despertar. Julia tuvo un golpe en la cabeza y le tocó la parte del lóbulo cerebral de la vista y no se pudo hacer nada, de la noche a la mañana se quedó ciega – Coco ya no aguantaba más y lloró, Mica le abrazó para consolarle
- Tranquilo, Coco, llorá si te sentís mejor
- Y encima el cabrón de mi padre nos abandonó cuando más lo necesitabamos
- Lo siento, no sabía que lo estuvieses pasando tan mal
- Gracias Mica, aunque no lo creas, me hace bien tu consuelo
- Me alegra – dijo Mica contenta – Y no hay ninguna solución?
- No, la operación es muy complicada, ella es muy pequeña, tiene todavía 10 años y esa operación podría costarle la vida
- Pobre niña
- Ella es infeliz, eso es lo que me preocupa, no quiere salir de casa, no quiere ir a la escuela especial – Coco se le veía desesperado – Yo no sé que hacer…
- Me llevarías algún día para conocerla?
- Te gustaría? – ella afirmo con la cabeza – esta bien, te llevaré para conocerla. Es una niña muy dulce, te encantará.


Capitulo 9

- Te cojo la palabra – dijo ella sonriente
- Tengo que ir a comprar, porque si no estos me matan…, me acompañas? – Mica dudó un segundo pero aceptó enseguida, así pues se fueron juntos.


Cami al salir de clase fue a casa de los chicos porque no le apetecía nada volver a casa, no se sentía segura. Además quería saber si entre Benja y ella seguía todo igual, después del beso no habían hablado y no quería perderlo como amigo.
Cami sabía que él era un chico especial, siempre lo fue. Benja siempre fue muy cuida con Cami y Mica cuando eran más pequeñas y todavía seguía siéndolo. Nunca pensó en él como mujer, siempre le vio como a su hermano mayor. Ellos se conocían desde siempre vivían en el mismo barrio y prácticamente crecieron juntos. Sus madres eran muy amigas y la ilusión de ambas era que sus hijos fuesen novios. Benja y Cami siempre se rieron de las ocurrencias de sus madres, ellos solo eran amigos. Cuando eran niños se la pasaban discutiendo y eran muy diferentes. A pesar de eso se complementaban a la perfección, aunque Cami siempre fue más amiga de Álex. Sin embargo, sentía un profundo cariño hacia Benja.
Llegó a la casa y tocó el timbre. Le abrió una chica que jamás la había visto, lo primero que le pasó por la cabeza fue que sería algún ligue de Coco.
- Hola quien eres tu? – preguntó la chica
- Camila
- Sí, Benja me habló de ti. Yo soy Ana su novia – Cami sintió una opresión en el pecho pero se repitió en su mente “Benja es tu amigo, Benja es tu amigo” – que callada te quedaste…
- Lo siento, encantada – contestó ella – Yo mejor me voy, no quiero molestar
- No, nada que ver, pasá, las amigas de mi novio son mis amigas
- Que maja… - se dijo para sí Cami sin que ella la oyera un poco irónica – Esta bien -
Benja salió y abrió mucho los ojos al ver allí a Cami:
- Tu novia me invitó a pasar – dijo recalcando lo de tu novia
- Ah hola Cami – se acercó nervioso y le dio un beso en la mejilla que hizo que se estremeciera
- Voy a preparar algo – Ana se fue a la cocina, Benja y Cami fueron al salón.
- No sabía que ella estaba acá
- Vino hoy – Benja evitaba mirarla y se le notaba distante, esa situación en realidad le resultaba muy incomoda.
- Pasa algo? – preguntó Cami, aunque obviamente sabia la respuesta – Sera mejor que me vaya
- No
- Acá traigo unos cafés – Ana trajo una bandeja, Benja se levantó para ayudarla – gracias mi amor – y le dio un beso, Cami bajó la mirada, no entendía como había aceptado entrar, no podría aguantar mucho – Voy al baño – Ana se fue dejandolos solos de nuevo
- Tranquilo no le voy a contar nada de lo que pasó
- No me preocupa eso, Cami – dijo Benja acercándose - Necesito que hablemos
- Hazlo, estoy acá
- No me entendiste, vos y yo solos – Cami se separó un poco del chico como si quemara
- Ya quedó todo aclarado, además no quiero hablar con vos, volvio tu novia y yo…
- No quedó nada aclarado – Benja le cogió la mano – por favor
- Esta bien – ella no pudo negarselo
- Ya estoy acá – Ana se sentó en el sofa entre Cami y Benja – No te contó Benja, estamos buscando piso aca en Argentina
- Ah no sabia… que bien… - dijo ella intentando que no se notara la angustia
- No sabrás de algún apartamento, no? – dijo ella abrazando a su novio, Benja se puso las manos a la cabeza la situación iba de mal en peor
- No, lo siento – dijo ella levantándose – se me hace tardísimo, me tengo que ir
- Ciao Cami – dijo Ana abrazándola – encantada de conocerte
- Igualmente – ella se separó rápidamente, no le gustaban esas muestras de falso cariño – Adiós


Luisana salía de una clase y se encontró a Fran en la puerta, había ido a recogerla y para preguntarle como le había ido el primer día. Le hizo mucha ilusión que se acordara de ella, después del encuentro con Feli no estaba de muchos ánimos y la presencia de su amigo le fue grata. Ella se acercó a Fran muy contenta:
- Hola, que haces acá? – dijo con una amplia sonrisa
- Vine a buscarte, te importa?
- Como me va a importar? – dijo ella abrazándole
- Venga te llevo a casa
- Pero no tengo que ir a trabajar?
- No, hoy tenés dia libre, debes estar agotada
En ese momento llegó Feli, había ido para dejar en la academia a Luz, Lu no les vio. Felipe sintió unos celos tremendos por verlos tan amigables, después pensó que era normal una mujer como ella era casi imposible que no tuviese novio. Se sintió algo estúpido, había pensado que quizás ella se hubiese fijado en él. Luz se dio cuenta de que Feli no paraba de mirar a Lu y no estaba dispuesta a que pasara nada entre ellos. Así pues se acercó al chico y le besó en los labios. Feli en un principio se resistió, pero se imagino a Lu en brazos de ese tio y le siguió el beso. No pensaba en lo que hacía, solo se dejaba llevar por esos celos enfurecidos. La chica se separó orgullosa y se bajó del coche. Feli se apoyó en el volante tapándose la cabeza, no entendía por que le había seguido el beso. Alzó la mirada donde antes estaba Luisana pero ya no estaba. Arrancó el coche y se fue a casa.


Álex no paró en toda la mañana de darle vueltas al tema de su supuesto hijo, si era verdad, su relación con Inés se iría ir al garete. No sabría si ella aceptaría que su novio tuviese un hijo, además tampoco estaba dispuesto a que ella cargara con esa preocupación. Si era cierto que existía ese niño, él se haría cargo como padre y le querría como tal, pero no metería en ese asunto a Inés. Ella era muy joven y tenía todo el derecho a estar con un hombre libre de ataduras. Álex tenía la ilusión de tener un hijo, pero no ahora y tampoco con esa mujer. La única que podría ocupar ese puesto en su corazón era Inés. Le costó mucho volver a confiar en el amor hasta que ella entró en su vida. Brenda le abandonó, le dejó por otro hombre más mayor que él. Álex estaba muy enamorado de ella pero ésta un día se marchó sin dar ninguna explicación. El chico sabía que le engañó con otro porque les vio Benja, ella ni siquiera tuvo el valor de decírselo en la cara. Álex lo pasó muy mal por eso hasta que consiguió olvidarse completamente de esa mujer que le hizo tanto daño. Ahora no sentía nada hacia ella, ni odio, él pensaba que ella no se merecía ni que la odiaran. Ella volvió dispuesta a cambiar su vida al completo y poniendo en peligro su relación con Inés.
Estaba metido en sus pensamientos y no oyó a Cami entrar
- Que pasa loco? – dijo ella por detrás
- Hola Cami! – dijo algo triste
- Tu tambien tuviste un mal día? – preguntó ella poniendose a su lado
- Que te pasó a vos?
- Nada importante…
- Nada relacionado con Benja?
- Vos lo sabes? – preguntó sorprendida
- Mi hermano a mi no me puede engañar – dijo él poniendo los ojos en blanco – esta igual que vos… - Cami suspiró fuerte
- Lo dudo… - dijo ella apoyando su cara con las manos y poniendo cara triste – ahora con su novia…
- Como? Esta acá en Argentina?
- Sí
- Entiendo… y vos estas celosa
- No – contestó Cami enseguida – Es que esta sensación es muy extraña para mi
- Es que siempre viste a Benja como un hermano
- Sí
- Y debe ser así…
- Sí, además está Joaquín…
- Sabés que no es santo de mi devoción, pero sí, esta él también
- Me tengo que olvidar… - dijo ella abrazando a Álex, éste le correspondió al abrazo, no le gustaba ver así a su mejor amiga – Y vos?
- Yo que?
- Que te pasa?
- Nada…
- Álex… te conozco y sé que algo ronda por tu cabecita
- Tengo un problema
- Me querés contar? – dijo ella acariciándole el pelo
- Volvió Brenda
- Que? Que hace acá esa peliteñida?
- No sé, pero me dijo que tiene un hijo – Cami se quedó con los ojos muy abiertos – y ella dice que es mio
- No, eso no puede ser… - ella caminaba de un lado a otro
- Tengo que quedar con ella para verlo
- Qué harás?
- Voy a ir, necesito saber si es verdad, ese niño necesita un padre
- Sí, sobre todo ese niño no tiene que sufrir
- No sé que voy a hacer con Inés
- Se lo contarás y ella lo entenderá
- No, no voy a cargarle con eso Cami
- Pero ella te quiere…
- Y yo tambien la quiero, pero no es justo para Inés
- Te estas equivocando, estas decidiendo por ella
- Estoy decidiendo lo mejor
- Vas a dejarla? – dijo ella cabreada
- No me queda otra Cami – ya no aguantaba más y se le aguaron los ojos
- La vas a hacer mierda, lo sabes, no? – Cami cada vez se alteraba más
- Por qué no apoyas mi decisión? – dijo él ya llorando
- Álex, vos sos mi amigo, mi mejor amigo, pero ella también lo es y no quiero que la hagan daño, ni siquiera vos
- Yo no quiero hacerla daño
- Cuando se lo vas a decir?
- No sé
- Que sea cuanto antes, no le hagas hacerse más ilusiones con lo vuestro – Cami se giró para irse
- Cami… - pero ella ya no le escuchaba, se fue enfadada.


Mica llegó a su casa, había pasado una tarde divertida con Coco, jamás había estado así con él. Ellos a menudo discutían y muchas veces era por tonterías. Pero esa tarde fue diferente. Entró a su habitación y se tumbó en la cama toda estirada. Tenía una sonrisa estampada en su cara. Coco era muy divertido y nunca se había dado cuenta. Ella lo veía como un chico inmaduro que no tenia sentimientos pero cuando el abrió su corazón contándole lo de su hermanita comprendió que él no era así realmente. Él se comportaba así para evitar que le hiciesen daño.


Cami entró por la puerta de su casa y Joaquín la estaba esperando. Ella la miró asustada, tenía una mirada que se le clavaba en la sien. Parecía estar cabreado y no sabía el motivo. Tenía su movil en la mano porque se lo había olvidado en casa:
- Que son todas estas llamadas de Benja?
- Estas mirando mi celular? – dijo ella intentando quitárselo de las manos
- Oh que lindo un mensaje… veamos a ver que pone “Por que no me coges el teléfono, llamame por favor” que desesperadito nos resultó…
- Devuelvemelo– dijo ella suplicando, no aguantaba el tonito que estaba usando Joaquín y olía a alcohol, seguro que estuvo bebiendo – estas borracho
- Mira pendejita, ya me estoy hartando de esto – le agarró del brazo apretándole
- Suéltame por favor, me haces daño – Este la empujó hasta el sofa y le pegó una cachetada


Capitulo 10

- Te dije que no volvieras a ver a ese rubio
Cami empujó a Joaquín y este cayó al suelo, estaba borracho y se le fue el equilibrio. Después se separó rápidamente de él como pudo. Se levantó la camiseta y se vio marcas por el brazo, le había apretado con sus manos fuertes e hizo que los delgados brazos de Camila se enrojecieran. Joaquín se levantó como pudo, había bebido tanto que no sabia donde estaba. Dando tumbos se fue hacia la habitación, Cami respiró algo más tranquila sabia que Joaquin en ese estado podría hacer cualquier cosa.


A la mañana siguiente Benja se despertó al lado de su novia, ella todavía dormía. Lo primero que hizo fue mirar el teléfono, no tenía noticias de Cami y eso le preocupaba. Le habia llamado muchas veces y no le cogía el teléfono. Ana se despertó y vio algo nervioso a su novio:
- Cariño, por qué estas tan pendiente del teléfono? – Ana se acercó a Benja y le dio un beso – Que pasa?
- No estoy pendiente de nada, son cosas tuyas – dijo elevando un poco el tono, estaba algo nervioso presentía que algo le pasaba a Cami y eso le torturaba. Ni siquiera pudo olvidarse cuando hacia el amor con su novia y eso le dolía mucho más por dentro.
- Que humor tenemos esta mañana
- Lo siento no quería hablarte mal
- No pasa nada mi amor – ella se abrazó al chico – hoy tenemos que ir a buscar un apartamentito no? Para el tiempo que estemos aquí
- Sí, hoy buscaremos algo
- Tengo ganas de ir a vivir los dos juntitos
- Sí y yo… - Benja casi no la escuchaba estaba más pendiente por si sonaba el teléfono.


Álex no pegó ojo en toda la noche, no paraba de darle vueltas al asunto de su hijo. También pensaba en su novia, no sabía como decirle que lo suyo no podía seguir y tuvo unas ganas inmensas de llorar. Sostenía una foto de ellos dos en la foto, se veían tan felices juntos. La miraba y le entraban todavía más ganas de llorar.
Hoy conocería a su hijo había quedado con Brenda para que se encontraran. Se llamaba David. En realidad tenía ganas de conocerlo, pensaba que ese niño llevaba su sangre y le emocionaba. El niño no tenía la culpa de nada y no se merecía que su padre le rechazara. Él le daría todo su cariño como padre.
La noticia de su hijo solo lo sabía Cami, no se lo había contado a nadie ni siquiera pudo contárselo a su hermano.


Feli se levantó temprano esa mañana había quedado con Luz para continuar con las fotos. Estaba decidido a explicarle que ella no podía ser la modelo, esa chica era muy linda pero no se le daba bien posar. Tenía una batalla en su interior, pensaba en el beso que le dio la chica, no sabía si ese beso significo algo para ella y no quería hacerle daño. Él le había seguido el beso por que tuvo un ataque enfermizo de celos y no pretendía hacerle ilusiones a Luz. No entendía por que reaccionó así, jamás pensó que podría sentir algo igual como lo que sentía por Lu. No la conocía de nada pero era tan transparente que su bondad se reflejaba en sus ojos. Se la veía tan frágil y delicada. Además era una mujer hermosa, jamás había visto una belleza natural así. Sus ojos le encandilaban cada vez que la miraba profundamente. Quería conocerla, necesitaba hacerlo. Pero tenía novio, o eso se imaginaba Feli, y eso se interponía entre ellos. Nunca había sido un hombre que se interpusiera entre una pareja, era un tipo legal y no haría nada para acercarse a ella.
Por otra parte Lu estaba en el boliche donde trabajaba, pensaba en Feli. Ella sabía que no tenía ninguna posibilidad con él. Ella no tenía nada que ofrecerle y no podria estar contra Luz. Ella tenía mucho éxito con los hombres y Feli no sería la excepción. Caería en sus redes como lo hicieron otros. A Luz la conocía desde hacía mucho tiempo, siempre la trató mal y Lu no entendía por que. Ella jamás le hizo nada, al contrario, siempre estuvo a la sombra de ella. Luz era poderosa y pisoteaba a cualquiera. A Lu le tenía mucha envidia por su belleza y por su forma de bailar. Odiaba reconocer que era la mejor por eso se proponía hundirla. A pesar de tener todo lo que quería, no se conformaba y tratando mal a Luisana se sentía mejor.


Cami salió de la ducha y se puso una crema para los moratones que tenía en el brazo, estaban mas morados que anoche y se veían mucho. Ella pensó que como llevaba manga larga se disimularían. Cami entró a la habitación y vio unas maletas encima de la cama:
- Y esto? – preguntó señalándolas.
- Me voy de viaje
- Donde?
- Es viaje de trabajo – le contestó él sin mirarla – Aunque yo me vaya unos días no quiero enterarme de que os veis vos y ese amiguito tuyo – Ella ignoró el comentario
- Cuantos días te vas? – preguntó seca
- Cinco días – Joaquín agarró la maleta y se dispuso a salir, después se giró y agarró a Cami de la cara y le dio un beso – Hasta pronto mi amor

Joaquin salió de casa y agarró el teléfono para llamar “Mono!” … “Sí soy yo”… “Vigilala, no me fio del rubiecito ese”… “Nos vemos”


Benja no aguantaba más quería saber por que Cami no atendía sus llamadas, se estaba desesperando. Así pues, fue decidido a su casa para saber de ella. No le dijo nada a Ana y se fue rápidamente a su piso. Ya no le importaba que estuviese el estupido de su novio. Llegó a su casa, al mismo tiempo Cami cogia sus cosas para ir a la universidad. Fue a abrir la puerta y se encontró a Benja con el dedo en el timbre, con intención de llamar:
- Benja! – ella estaba muy sorprendida de verlo ahí
- Me lees la mente o que? – dijo riendo – te vas?
- Sí, tengo que ir a clase
- Yo vine para hablar – continuó él algo serio – por qué no atiendes el teléfono?
- Lo siento, no pude…
- Me estaba preocupando… - Benja la cortó
- No es necesario que te preocupes
- Y tu novio? – pregunto mirando dentro del apartamento
- No esta, se fue de viaje
- Ah bueno… ya me quedo más tranquilo, sabés que no me fio de él
- Estoy apurada, me tengo que ir, – ella salió de su casa y Benja la agarró suavemente del brazo pero ella notó dolor por el gran moratón que llevaba, ella hizo un gesto de dolor – que ocurre? Te hice daño?
- No, esta todo bien…
- Que tenes en el brazo?
- Nada
- No te creo, si no te toqué fuerte y te hice daño
- Para, que no pasa nada
- Enseñame el brazo Cami
- No
- Camila… no quiero hacerlo a la fuerza
- Benja no sigas por favor
- Si no tengo otro remedio… - Benja la agarró y le subió la manga de la camiseta y observó los moratones – quien diablos te hizo eso? Fue él?
- No, eso es una caída, no es nada
- Pero mírate eso son marcas de dedos, no soy estúpido – Cami tenia ganas de llorar, se sentía indefensa - Ese hijo de puta se atrevió a tocarte? – Benja estaba desesperado, ese imbécil se había atrevido a toca a su niña
- No hagas nada
- Esto no se va a quedar así – Cami se puso a llorar, no aguantaba más y se abrazó a Benja muy fuerte, él correspondió al abrazo y la estrechó más – Ven vamos a entrar, vos estas mal
- No, yo estoy bien
- Por favor no te hagas la fuerte, esto se va a solucionar, no voy a permitir que ese te vuelva a tocar un pelo – se sentaron en el sofá y Benja la abrazó contra él para tranquilizarla – Por qué no dijiste nada?
- Tenía miedo y me avergonzaba
- Avergonzarte? Pero que decís? La vergüenza la tiene que sentir él por ser tan poco hombre de pegar a una mujer
- No sé
- Por lo pronto vos te vas a ir de esta casa
- No pudo dejarle, es capaz de cualquier cosa
- Yo te voy a cuidar – Cami ahora se sentía protegida en los brazos del chico – Quiero protegerte Cami, no voy a permitir que te pase nada, no lo soportaría – Cami se ponía nerviosa por las palabras del chico, además lo tenía tan cerca, respiraba su aroma y volvía a sentirse mujer
- Vos tenés que proteger a tu novia – ella se separó
- No estropees este momento – él se acercó a Cami y la besó, se recostó sobre ella y la besó más apasionadamente, ella solo se dejaba llevar por sus sentimientos.
- No Benja – separo a Benja de su cuerpo
- Cami no me rechaces esta vez, te necesito – acortó la distancia que les separaba y volvió a besarla sin dejarla hablar, ella se abrazó a él
Cami no sentía ningún dolor en los brazos de ese hombre se sentía segura, jamás se sintió igual. Le vino el mismo sentimiento que la otra vez en el taller. Benja la agarró en brazos y la llevó a la habitación. Llegaron y la dejó en el suelo volviendo a besarla. El chico le quitó la camiseta que llevaba y le besó el cuello, después le acarició su suave piel. Cami le desabrochó la suya y se la quitó rápidamente dejando desnudos sus músculos. Benja la recostó en la cama y le quitó la falda que llevaba. Observaba su precioso cuerpo y cada vez necesitaba más sentirla suya, solamente suya. Le daba besitos por todas sus extremidades, suavemente. Cami no podía resistirse, tenía tantas ganas como él de hacer el amor con el hombre de su vida. Estaban los dos en ropa interior, se desprendieron de toda ella y por fin hicieron de sus cuerpos uno. Hicieron el amor como nunca, se demostraron todo el amor que se sentían. No pensaron en nada, en ninguna consecuencia, solo se dejaron llevar.


Álex iba por una calle buscando la casa de Brenda, llevaba la dirección anotada en un papel y buscaba donde era. Al fin llegó al número 4 que era el lugar. El chico tocó el timbre algo nervioso, no sabia como reaccionar al conocer a su hijo. Brenda lo miro con una sonrisa malvada.
- Hola querido!
- Hola Brenda
- Ya le dijiste a tu novia?
- Callate por favor, esto es muy duro para mi
- No seas exagerado
- Más te vale que sea mi hijo, porque como sea mentira te las veras conmigo
- Me ofendes mi amor, yo seria incapaz de mentirte en algo así – ella se giró – David, ven cariño
Al momento apareció un niño rubio de tres años. Se quedó mirando un tiempo al niño y se quedó sorprendido. Era un calco de él, era cierto, era su hijo se parecía demasiado como para no serlo. Sintió una sensación en el pecho, quería a ese niño. Al fin reaccionó y se acercó al niño y lo cogió en brazos.
- Hola campeón
- Vos sos mi papi? – preguntó David mirando al chico que lo cogía
- Sí – Álex solo pudo decir eso, no le salín las palabras
- No te mentí – señaló Brenda detrás de él – es igualito a vos, ya te lo dije
- Sí, es mi hijo y me haré cargo de él
- Y entre nosotros…
- Entre nosotros nada, vos y yo terminamos hace mucho y no voy a volver con vos
- David necesita a su padre
- David tendrá a su padre pero no voy a volver con vos y para de discutir delante del niño
- Y tu noviecita aceptara esto
- Eso es asunto mío – él bajo a su hijo al suelo – me lo llevo al parque, quiero conocerlo
- Está bien
- Queres venir conmigo? – Álex se agachó a la altura de David
- Vale – dijo el niño sonriente – jugamos al balón?
- Como vos quieras – el niño fue a coger el balón para irse con su padre – lo traeré pronto
- Sería tan feliz si nos viera juntos
- No empieces – vino el niño corriendo con el balón en la mano – Vamonos

Los dos se fueron a un parque cercano a la casa. Álex estaba disfrutando mucho con su hijo y lo veia contento y se alegraba mucho. Lo conocia de hacia un momento y le parecia como si hubiese estado todo su corta vida con él. Sentía la necesidad de recuperar el tiempo perdido con David. Eso supondría renunciar a Inés pero era una responsabilidad que debía de tomar.


Coco y Mica quedaron para ir juntos a la feria. Desde el día que Coco le contó lo de su hermana tenían más confianza el uno con el otro. Mica no tenía clase y Coco se lo cogió libre para esta con ella. Subieron ellos dos solos a la atracción nueva que habían montado en la feria. Ésta subía muchos metros hacia arriba, al llegar daba vueltas y después bajaba muy rápido, subía y bajaba muchas veces.
- Tienes miedo – dijo Coco para intentar picarla
- Yo no tengo miedo, sos vos el que estas temblando
- Si te entra el pánico podés agarrarme
- Deja de decir estupideces – dijo ella mirando hacia otro lado
- Si en el fondo estas disfrutando
La atracción de repente empezó a moverse, Mica intentaba disimular pero en realidad estaba aterrada. Pensaba que estaba a muchos metros del suelo y le daba miedo. Sentía el impulso de agarrar la mano a Coco pero no estaba dispuesta a demostrar que tenia razón. Subía todavía lento pero cada vez estaba más alto.
- Mica estas bien?
- Que si Coco
De repente se paró y se apagaron las luces del aparato, mucha gente empezó a gritar por el susto. Mica no aguantó más y se abrazó completamente a Coco, éste la rodeo con sus brazos para tranquilizarla:
- Que pasa? Porque se para esto? – Mica estaba muy nerviosa, ella tenía miedo a las alturas
- No sé, pero tranquila Mica, no va a pasar nada
- Tengo miedo
- Pronto lo arreglaran, no te preocupes
Se quedaron mirando a los ojos y se dieron cuenta que estaban muy juntos, pero no deseaban separarse ninguno de los dos. Mica se sentía algo más relajada por tener a Coco a su lado.
- Por qué siempre nos llevamos tan mal?
- A que viene eso Coco?
- Mica vos no me bancabas? – le preguntó
- Como?
- Sí, quiero saber si no te gustaba estar conmigo
- Por qué decís eso? – dijo extrañada, no entendía las palabras del chico
- Es que, siempre estabas a la defensiva conmigo y todo el tiempo discutíamos – le confesó Coco – y no entiendo por qué…
- Sí te soportaba, no congeniábamos sólo es eso
- Y ahora puedo decir que me diste una oportunidad?
- Coco, nosotros somos amigos, nos conocimos mejor y ya nos llevamos bien
- No, yo no me conformo solo con eso – se fue acercando más hacia Mica y la besó. Mica lo agarró del cuello y lo aproximo más a ella correspondiéndole al beso. Se olvidaron de todo, ya no pensaban que estaban parados en lo alto de una atracción a muchos metros del suelo. Disfrutaban de ese beso que ambos deseaban hacer desde hacía mucho tiempo.


Capitulo 11

Cami y Benja estaban abrazados en la cama. Él le acariciaba el pelo, ella estaba pensativa y en silencio:
- Que pasa Cami?
- Nada – ella se separó de Benja, se enrolló en la sabana y se levantó de la cama.
- No me digas que ahora vienen los arrepentimientos… - Benja estaba algo preocupado por la contestación de Cami
- No es eso…
- Y qué es?
- No quiero ser la otra Benja, vos tenés a tu novia y yo… - Benja se acercó a ella y le puso un dedo en sus labios para que no siguiera
- Esto significó demasiado para mi como para considerarte la otra… - se acercó a ella y le dio un beso
- Pero es que… - El teléfono interrumpió ese momento, era el móvil de Benja. El chico lo atendió mirando a Cami. “Que pasa Ana?”…”Tuve que irme y no me daba tiempo a avisarte”…”No te preocupes por mi”… “Ya sé que tenémos que buscar el piso”. Mientras Benja hablaba con su novia, Cami salió de la habitación y Benja la miraba irse. No le gustaba esa situación, se sentía culpable, él nunca fue infiel a sus novias pero por más culpable que se sintiera no se arrepentía de nada, su subconsciente no se lo permitía. Había pasado un momento mágico con Cami, que jamás había vivido con ninguna otra mujer.


- Mira cariño que pareja tan linda… - Coco y Mica se separaron rápidamente al escuchar a una mujer hablar delante de ellos
- Ni se enteraron que la atracción la arreglaron ya… - contestó el hombre riendo - no se despegan…
- Siento interrumpirles pero a mi esposo y a mi nos gustaría subir… - dijo la mujer amablemente y sin dejar de sonreír
- Sí, disculpa – Coco se levantó algo avergonzado y Mica también.
- Fijate Michel, son como nosotros cuando éramos jóvenes – la mujer los miraba encantada y ellos cada vez tenían más vergüenza
- Disfruten de la atracción, nosotros nos vamos – después de decir eso Mica salió disparada, sabía que ahora tenía que hablar con Coco y le producía una vergüenza enorme.
- Mica, pará – dijo el chico agarrándola del brazo
- Que pasa?
- Como que pasa? Solo vas a decirme eso?
- Que queres que te diga?
- Lo que acaba de pasar ahí…
- No, ahí no pasó nada – Mica le interrumpió
- Me vas a negar que no sentiste algo cuando nos besamos?
- Vos me besaste
- Y vos me seguiste…
- No, yo… - Mica balbuceaba palabras, Coco la agarró de nuevo y la acercó hacia él besándola con fuerza, Mica no podía resistirse, le temblaban las piernas y no podía reaccionar. Acabo correspondiendo al beso nuevamente. Se separaron y Coco la miró a los ojos con una mirada muy tierna que enamoraba a Mica.
- Ahora tampoco me seguiste?
- Coco vos y yo no…
- Sí, podemos intentar algo juntos…
- Es muy precipitado a mi me gusta ir más despacio
- Que querés decir?
- Que ahora no podemos tener nada… yo necesito pensarlo – Coco agachó la mirada
- No sé si podré resistir
- Venga Coco, te curtis a otra y te olvidas pronto de mi… - esas palabras se le clavaron al chico como puñales.
- Eso es lo que pensás de mi? – Mica se quedó en silencio – ok, tu silencio lo confirma todo… - Coco se marchó de ahí enfadado, le molestaba que ella pensara así de él. Él había abierto su corazón y se había jugado por lo que sentía hacia ella y la chica solo le consideraba un mujeriego sin sentimientos. Mica se quedó de pie observando como Coco se alejaba.


“Si Joaquín, el rubiecito lleva un buen rato en la casa de tu novia”…”No sé, no salieron para nada”… “Queres que le dé su merecido?” … “Ok vos te encargas de eso”…”Te mantendré informado”


Álex después de dejar a su hijo en casa se marchaba caminando hacia el taller. Esa mañana necesitaba tomar el aire, por eso se fue andando. Ahora tendría que hablar con sus padres, con su hermano, con sus amigos y, sobre todo, con Inés. Le dolía pensarlo pero era así. La llamó por teléfono y quedaron esa noche para hablar, ahí le explicaría todo y de tal forma que le hiciera el menor daño posible. No quería verla sufrir y eso le torturaba por dentro.
Además también pensaba en Cami, desde que hablaron en el taller ella no le dirigía la palabra e ignoraba sus llamadas. No le gustaba estar así con su mejor amiga y quería solucionarlo cuento antes. Sabía que sería difícil hacerle entender su decisión porque Cami era muy cabezota.


Inés estaba en clase, hacía como si escuchaba al profesor pero en realidad no se enteraba de nada. Estaba algo preocupada, cuando habló con su novio lo notó extraño y presentía que algo no andaba bien. No quería especular nada, pero la sensación que tenía en el pecho no era nada buena. Tenía miedo. Le aterraba pensar que algún día lo suyo con Álex pudiese terminar, estaba muy enamorada de ese chico y no quería perderlo.
- Te pasa algo? – le preguntó una amiga suya de clase
- No, estoy bien
- Te noto preocupada
- No es nada, no te preocupes
- Ok, pero si quieres hablar me tienes para lo que haga falta
- Gracias Vico


Luisana estaba en una clase de baile clásico, era su modalidad preferida y estaba disfrutando mucho. Tuvo que bailar en medio de la clase con un compañero suyo y la profesora la felicitó por lo bien que lo hicieron. Al acabar la clase Luisana recogía sus cosas y la profesora se acercó a ella:
- Lu, tengo que comentarte una cosita
- Dime Carol
- Hay un cásting que buscan chicas que bailen danza clásica
- Ah que bueno!
- Sí y vos tenés posibilidades
- Me hablás en serio?
- Obvio
- Gracias por decírmelo
- De nada, mira tenés que ir al teatro principal, ahí serán las pruebas
- Ok
- Suerte Lu
- Te lo agradezco mucho, es una buena oportunidad para mi
- Sí, vos tenés un gran talento – Luisana estaba muy contenta por las palabras de su profesora de baile – y no tenés que dejar escapar ninguna posibilidad de triunfar


Benja se acercó por detrás de Cami y le abrazó besándola en el cuello.
- Ya acabaste de hablar? – Sonaba algo irritada pero no podía evitar ponerse celosa
- Cami, no te pongas así – Benja giró el cuerpo de la chica poniéndola de cara a él – Te prometo que voy a solucionar esto cuanto antes.
- Ok, pero decídete pronto – Cami giró la cara para no mirarle a los ojos
- No tengo que decidir nada – Benja agarró el mentón a Cami y la giró de nuevo hacia él – Voy a contarle todo lo que pasó
- Sí, es lo mejor
- Pero vos tenes que marcharte de esta casa ya Cami, vos te venís al apartamento de los chicos y te quedás el cuarto que tengo yo
- Claro y vos te vas… - Benja sonrió, Cami le ponía una carita muy tierna.
- Hasta que no se aclare todo con Ana, vos y yo tenemos que comportarnos como siempre – Cami tuvo un impulso y le abrazó
- No sé si podré fingir que no pasó nada
- Yo tampoco – en ese momento sonó el timbre y Cami fue a abrir la puerta
- Liss, que pasó? – su hermana se abrazó a ella llorando – venga tranquilízate y cuéntame que ocurre
- Tengo un problema
- Hola Liss – Benja se acercó a las chicas – os dejo solas para que habléis
- Lo siento Benja yo no sabia… – dijo Liss disculpándose
- No te preocupes, vos estas mal y necesitas a tu hermana – les dio un beso a cada una y se fue
- Perdóname Cami por interrumpirte
- Eso no es lo importante ahora, dime que pasa? – le preguntó Cami preocupada – vos tenías que estar en clase…
- Y vos… pero es mejor estar acá con Benja…
- Eso no es el tema ahora… venga que pasa?
- Tengo un retraso
- Que?? – dijo ella poniéndose las manos a la cabeza –Pero vos ya… - Liss asintió con la cabeza – Pero si sos una nena… - Cami solo hacia que caminar por el salón hablándose sola
- Cami no sé que voy a hacer
- Mira, vamos a tranquilizarnos – Cami se sentó al lado de su hermana – desde cuando es el retraso?
- Hace dos semanas
- A ver, no pasa nada, vos te haces la prueba de embarazo y nos sacamos de dudas…
- Tengo miedo, y si estoy embarazada que hago?
- No pensemos eso ahora
- Que dira mama?
- Lo entenderá
- Y si no que?
- Liss, tranquila yo te ayudaré en todo pero no saquemos conclusiones antes de saber nada… - Liss se abrazó a su hermana llorando.


Feli estaba en el local que había alquilado para realizar las fotos para el comercial de Alemania. No le quedaba demasiado tiempo para decidirse y ese día decidió que tenía que contarle la verdad a Luz. Ella no podía ser la modelo. Se acercó a ella y se sentó a su lado:
- Verás Luz, necesito hablar con vos…
- Ah ya sé necesitas más fotos, yo puedo hacerme más
- No es eso…
- Querés felicitarme cierto?
- Luz, vos no podés ser la modelo… - quería ser lo más directo posible.
- Como?
- Lo siento de verdad, pero no eres la chica que estaba buscando – Ella se levantó muy enfadada.
- Me hiciste perder mi valioso tiempo para nada…
- Perdóname no era mi intención – Luz se puso enfrente de él y le pegó una cachetada
- Eso es por ofenderme como lo hiciste – acto seguido agarró su bolso y se marchó muy enfadada.


Mica iba caminando por la calle, desde que Coco se fue de esa forma estaba algo triste. El chico se molestó mucho por lo que le dijo y no era esa su intención. Era cierto que Mica le consideraba un mujeriego y pensaba que no se lo tomaría tan mal. No sabía si pedirle disculpas o dejarlo pasar. Aunque ella no quería que esa pequeño acercamiento que hubo entre ellos se rompiera pero tampoco quería empezar una relación con él. Ella siempre había sido muy cautelosa en sus relaciones puesto que temía que le hicieran daño. Ya pasó una vez por eso y no quería volverlo a pasar mal con un hombre. Vio en la mirada de Coco que sus sentimientos parecían sinceros, pero ella ya no confiaba en su intuición femenina porque le falló alguna vez que otra. Necesitaba hablar con alguien y no sabía con quien. Sus amigas debían de estar en clase y los chicos también. Pensó en ir a hacerle una visita a Feli para ver como le iba el trabajo. Cambió la dirección que tomaba y se dirigió al estudio de Feli. Llegó y entró ya que la puerta estaba abierta.
- Hola? Hay alguien? – Salió una estilista al escuchar a Mica
- Vos sos la nueva modelo?
- Ay no – Mica se rió – Yo no tengo demasiada pinta de modelo…
- Por qué no? – ella volvió a reír por la pregunta
- No, te aseguro que no sirvo para esto
- Como vos digas…
- Yo buscaba a Feli
- Ok ahora lo llamo
- Gracias – mientras llegaba Feli, Mica miraba las fotos que tenía Feli de exposición, tenía mucho gusto para fotografiar. Había fotos de todo, personas, paisajes hasta cosas sin sentido pero que eran realmente artísticas
- Te gustan? – Mica se giró y vio a Feli
- En serio, son fantásticas
- Gracias, me gusta fotografiar cosas muy raras
- Y las trajiste todas?
- Sí, yo viejo siempre con ellas – ambos se rieron – Y que te trae por aquí?
- Andaba paseando y se me ocurrió pasar a verte
- Me alegro
- Como te va el trabajo? – los dos se sentaron en unos sofás que tenía en la entrada
- La verdad que fatal
- Y eso?
- Acabo de despedir a una modelo y no resultó demasiado gratificante – le explicó Feli señalando la mejilla
- Todas las modelos son unas histéricas?
- Esa sí –se rieron por el comentario
- Y tenés alguna en mente?
- Sí, pero todavía no me atreví a pregúntaselo
- Ah no sabía que fueras tan tímido…
- En realidad no lo soy, pero ella si que me lo provoca
- Veo que alguien entró en ese corazoncito


Benja fue al taller porque no sabía donde ir, si iba a casa tenía que enfrentar la verdad y le costaba mucho. Contarle a su novia la verdad significaría causarle daño y eso era lo que menos quería. Ella después de todo se había portado muy bien con él y le había fallado como el peor de los hombres. Quería retrasar esa situación lo máximo posible pero sabía que tarde o temprano tendría que hablar con ella y blanquearle lo que sentía. Entró y vio tirados en un sofá que tenían en el taller a Coco y Alex, los dos serios sin decir una palabra.
- Que caras parece que estéis en un velorio - se sentó a su lado
- Y vos llevas el mismo camino – le dijo Coco
- Vos también mal de amores? – preguntó Álex a su hermano
- Por qué es tan difícil comprenderlo? – se preguntó él
- Bienvenido al club, todos pensamos lo mismo… - dijo Álex
- El amor es un asco
- Ah pero vos sentís de eso? – dijo Benja para picarle
- Tarado
- Yo también te quiero mi amor – le contestó bromeando
- Tios parecéis un matrimonio – les dijo Álex
- Y a vos que te pasa? No eras tan feliz con Inés? – dijo Coco
- Me voy a trabajar – se levantó y se fue para evitar el tema
- Que le pasará? - le preguntó Coco a Benja
- No sé, luego le preguntamos ahora no hablará


- Y Cami que salió?
- Espera que salga, que tarda un poquito
- No quiero mirarlo, tengo miedo
- Tranquila Liss ahora saldremos de dudas – Ambas se abrazaron… - Ya esta Liss
- Y que salio?


Capitulo 12

Cami se había quedado blanca al ver el resultado y no sabía como decirle que estaba embarazada. Ella era muy joven, tenía casi 17 años y traer un niño al mundo ahora sería un gran problema para ella.
- Cariño, no te pongas mal eh? Pero… - Cami intentaba ser lo más delicada que podía.
- No sigas… estoy embarazada – Liss se puso a llorar en los brazos de su hermana
- Tranquila Liss, yo te voy a apoyar en todo
- Y no se que voy a hacer…
- Lo primero tenes que decírselo al padre del bebe
- No puedo…
- Como que no podes? Él se tiene que hacer cargo…
- Veras Cami es que es algo difícil
- Por que? No me digas que no sabes quien es?
- Sí lo sé
- Entonces?
- Pablo es mi profesor
- Que? – Cami se había quedado pálida
- Te voy a contar la historia, nadie la sabe ni si quiera mi amiga Mar
- A ver, cuéntala
- Pablo llegó nuevo este curso, es profesor de inglés. Es un chico joven, recién se sacó la carrera. Todas mis compañeras al verlo se alegraron, por fin tenían un profesor guapo. Yo no me fijé en él, lo veía como todos los profesores, aburrido, y sí, era guapo pero no me llamó la atención. Al principio él me trataba como a todos sus alumnos pero de repente empezó a retarme por todo. Yo lo veía muy extraño porque me echaba la culpa de todos los quilombos que se armaban. Yo siempre discutía con él y le protestaba siempre. Yo pensé que me odiaba y yo también le odiaba a él. Una vez fui una tutoría de él para protestarle por un examen que me había corregido mal. Yo me acerqué dispuesta a gritarle que me pusiera la nota que me correspondía, en ese momento yo no sé que pasó, Pablo se acercó a mí y me besó. Yo al principio intenté separarme pero no pude le seguí el beso. Después de eso la situación entre nosotros estaba muy tensa, no me dirigía la palabra y a mi me daba una vergüenza tremenda. Pero cada vez me estaba enamorando más de él y no dejaba de pensar en el dichoso beso. Mis amigas notaron que algo pasaba pero no les conté nada. Un día fui a los archivos del colegio y conseguí la dirección de su casa. Y esa misma noche fui, yo no aguantaba más, necesitaba que me aclarara por qué me besó. Cuando llegué, se quedó muy sorprendido pero me invitó a pasar. Estaba muy guapo, ya no llevaba ese traje que usaba para ir al colegio. Se le veía más guapo con unos jeans y una remera. Yo entré a su casa y estuvimos hablando. Me dijo que me trataba diferente a los demás porque estaba empezando a sentir algo por mí y para engañarse a sí mismo me trataba mal. Después me volvió a besar, yo empecé a quitarle la ropa, lo necesitaba. Pablo me preguntó si estaba segura y yo le dije que sí. Hicimos el amor, fue mi primera vez y fue lo más maravilloso que me pasó en la vida. Pero ahora estoy embarazada y yo no puedo decírselo a él, puede perder el trabajo y yo no quiero que pase eso
- Es muy difícil vuestra relación pero no podés hacerte cargo vos sola, ese niño necesita un padre
- Pero perderá el trabajo
- Igual tenés que hablar con él
- Y los viejos?
- Se lo vamos a contar… yo te acompañaré
- Gracias Cami, no sé que haría sin vos
- Y ahora tenés que cuidar a mi sobrinito – dijo tocándole la barriga
- Sí
- Mirá la parte positiva, acá dentro está creciendo una personita.
- Mi bebé, que lindo!!
- Vamos, yo te llevo a casa de ese chico.

Pablo García 23 años
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Coco y Álex estaban en el taller reparando un auto. Álex estaba serio y su amigo lo miraba de reojo porque sabía que algo le rondaba la cabeza:
- Que pasó?
- Nada
- Bueno chicos yo me voy – Benja se acercaba a ellos para despedirse – Tengo que hablar con Ana. Álex luego tenemos que hablar… - él solo afirmo con la cabeza
- Nos vemos nano – dijo Coco – por qué no me queres contar? – se dirigió a Álex
- Te lo contaré a su debido tiempo – le contestó él – primero tengo que hablar con Inés
- Es algo serio?
- Sí, por eso quiero hablar primero con ella
- Está bien


Lu fue a contarle a Fran lo que le comentó la profesora de baile sobre las pruebas. Estaba muy ilusionada por eso, si la aceptaban era una oportunidad única para ella. Su amigo se alegró por ella y le animo a presentarse. Esa misma tarde iría y Fran se ofreció a acompañarla. Lu veía a Fran como amigo pero no podía negar que era un chico maravilloso. Era un hombre que cualquier mujer desearía tener. Sentía un especial cariño por ese chico pero no pasaba de ahí, era una simple amistad. Mucha gente cuando los veía pensaba que eran novios pero la realidad era muy distinta. Se complementaban a la perfección y Luisana se sentía muy a gusto con él. Incluso se olvidaba de Felipe cuando estaban juntos. De hecho, hacía un tiempo que no lo veía y le hacía bien. Todavía le dolía pensar que pudiese estar con Luz pero estaba dispuesta a olvidarse. Además ella no sabía como era Felipe y no podía enamorarse así de él.



Inés salió de clase, caminaba sola por la calle camino de su casa. Iba pensando en sus cosas y escucho a Cami que la llamaba.
- Hola Inés – se acercó a ella y le dio un beso
- Qué haces por acá?
- Es que vive cerca el novio de mi hermana y la deje acá
- Pero Liss esta de novia?
- Sí algo así… - dijo ella – pero ya os contaré
- Tenés algo que hacer? – preguntó Inés a Cami
- No
- Por qué no vamos a buscar a Mica y vamos las tres a dar una vuelta?
- Ok vamos a su casa, debe estar ahí – ambas se dirigieron al coche de Cami – Y a vos que te pasa? Te noto preocupada
- No sé tengo una sensación extraña
- Como que una sensación extraña?
- Sí, esta noche quedé con Álex y lo noté preocupado por teléfono
- Ah si? – Cami agachó la cabeza porque sabía de que se trataba la preocupación de Álex
- Pero deben de ser cosas mías…
- Hablás con él y se lo preguntas
- Sí, dejemos de hablar de eso – dijo Inés para cambiar de tema – y vos como estás con Joaquín?
- Voy a dejarle
- Enserio? – dijo ella contenta – déjame decirte que me alegro
- A ninguno de ustedes les gustaba y me di cuenta de que teníais razón
- Que pasó?
- Joaquín no es bueno
- Si vos sabías que te engañaba Cami…
- Sí, pero eso no es todo – a Cami le costaba contarle eso a su amiga pero ya no servia de nada ocultarlo – Inés, Joaquín me llegó a golpear
- Qué? Pero ese cabrón… Tenes que denunciarlo…
- No, si no me vuelve a pegar no lo haré
- Pero Cami ese imbécil te hizo mucho daño…
- Sí, pero tengo a mis amigos que me protegen y a… - Cami se quedó callada sin terminar la frase
- A quien?
- A nadie, déjalo
- Cami, no te quedes callada yo se que ibas a decir algo
- No
- Quien te protege?
- Inés no sigas si?
- A quien tenes vos escondido? No me digas… Simón, este chico tan majo de tu clase…
- No, él es mi amigo, que cosas tenes… - llegaron a la puerta de la casa de Mica – llamala vos – Inés se fue a buscarla y al momento salieron las dos.
- Hola – dijo Mica entrando en el coche – por qué no pasáis?
- Pero no vamos a dar una vuelta? - dijo Inés por detrás
- Es que no me apetece, dale…
- Está bien – Cami aparcó el coche y entraron a la casa.
- Quereis tomar algo?
- Café – dijo Cami
- Yo también – se sentaron en la mesa de la cocina.
- Tengo que contaros una cosa – dijo Mica sentándose en la mesa poniendo los cafés.
- Que pasa? – dijeron las dos muy curiosas
- Coco y yo nos besamos
- Yo lo sabía – soltó Inés riendo
- Qué sabias?
- Que entre ustedes pasaría algo…
- Pero no va a pasar de eso, fue un simple beso
- Ya… un simple beso… - dijo Cami sin creérselo
- Sí, igual se enfado conmigo
- Qué le hiciste? – preguntó Inés enseguida
- Y por qué le tuve que hacer algo yo?
- Te conocemos y seguro que le dijiste algo – le contestó Inés
- Sólo le dije que si se buscaba a otra se olvidaría de mí
- Es que vos sos única para romper los momentos bonitos… - dijo Cami soplando
- Y vos para animar sos única también
- Lo siento, pero es que vos no quieres confiar en ningún hombre
- Por que todos son iguales
- Coco es mi amigo y sé que no es el mismo tipo de chico como los cuales acostumbras a salir – le explicó Cami
- No quiero que me haga daño
- Vos que sentís por Coco? – le pregunto de nuevo Inés
- No lo sé, pero podría enamorarme enserio de él y si me rompe el corazón no podré recuperarme
- Pero si no le das una oportunidad no sabrás lo que siente en realidad – Inés intentó convencerla
- Parecía sincero pero no sé…
- Dile que necesitas tiempo – dijo Cami
- Y pídele perdón por lo que le dijiste – continuó Inés
- Teneis vocación de celestinas o que?
- Calla tonta, si necesitabas escucharnos para decidirte – dijo Cami y después las dos abrazaron a Mica muy fuerte.
- Me vais a asfixiar!! – exclamó Mica riendo


- Queres ver de nuevo a papi?
- Sí, él es muy divertido
- Sí y pronto vamos a estar los tres juntos – le dijo Brenda a su hijo David – A que a vos te gustaría?
- Sí
- Tenemos que decírselo…
- Yo quiero jugar al balón con el papi
- Cuando venga a vivir a casa podrás jugar con él todo el tiempo que quieras
- Y me comprara juguetes?
- Obvio
Brenda intentaba provocar a su hijo una ilusión de que su padre viviría con ellos para que el propio niño se lo dijera a su padre. Brenda quería mucho a su hijo pero estaba extorsionando a su propio hijo con falsas promesas. Pretendía que Álex por petición de David volviese con ella.


Felipe fue a buscar a Luisana a la academia de baile, tenía que preguntarle si quería ser la nueva modelo. Sabía que ese no era el mejor lugar para buscarla puesto que podría aparecer Luz y armarle algún show pero era el único lugar que sabía que frecuentaba la chica. Sabía los horarios por las veces que quedó con Luz y fue después de una clase para buscarla. La vio salir de la sala de baile clásico, iba con una indumentaria muy ajustada que demostraba la esbelta figura de la muchacha. Feli se quedó mudo.
- Ho…hola Lu… Luisana!
- Hola Felipe – dijo ella algo distante – que te trae por acá? Ah ya sé, enseguida llamo a Luz
- No, no busco a ella, si no a ti
- A mi?
- Sí, es que me gustaría proponerte algo
- De qué se trata?
- Mira, como vos debes de estar apurada, te anoto acá mi numero y me llamas cuando tengas un huequito, ok?
- Y no me adelantas nada? – preguntó ella agarrando el papelito que le ofrecía
- No, mejor te lo comento más tranquilamente – siguió diciendo Feli
- Si queres podemos quedar ahora – dijo ella algo roja, eso parecía una cita y le provocaba vergüenza – no tengo clase ni tengo turno en el boliche.
- A que trabajas en un boliche?
- Sí, necesito pagarme la academia
- Claro – dijo Feli muy alegre por quedar con ella
- Me esperas y me voy a cambiar?
- Sí, te espero en el auto afuera
- Muy bien


Benja llegó a casa tenía unas veinte llamadas perdidas de Ana y debía estar cabreada. No había tenido el valor de atenderle porque no sabía como hablarle y ahora que la tenía que ver no sabía como mirarle a la cara. Pero tenía que aclararle lo que pasó con Cami, ante todo quería ser sincero con ella. Entró a la casa y fue hacia Ana:
- Te estuve llamando… - dijo ella enojada
- Ya sé pero tenía el celular en silencio… - fue lo primero que se le ocurrió
- Bueno da igual – a Benja le extrañó que se lo tomara tan bien – Prepara tus valijas que nos vamos al piso nuevo…
- Como?
- Sí, estuve toda la mañana buscando por toda la ciudad y por fin encontré uno ideal para nosotros – se acercó a Benja y le besó, el chico se quedó sin palabras, eso no entraba en sus planes
- Tan rápido?
- Sí, firme el contrato y todo…
- Sin consultarme?
- Cariño, si seguro que te encanta – dijo ella sonriendo – es precioso – Benja frunció el ceño, ¿cómo le decía ahora que le había sido infiel? Sin ser muy consciente se vio haciendo la maleta y llegando al piso que había elegido su novia
Al mismo tiempo, por una casualidad de la vida, Cami e Inés pasaban por ahí con el coche. Después de estar hablando un rato con Mica se fueron a casa. Cami al principio no vio bien que se trataba Benja y Ana. Por las dudas, Inés se lo aclaró rápidamente:
- Cami, ese no es Benja?
- Quien? – dijo mirando señalando a la pareja, en ese momento se andaban besuqueando – Sí que son – algo se le removió en su interior, se sintió una estúpida. ¿En realidad había pensado que Benja dejaría a su novia guapa para estar con ella? Le había creído y eso le dolía. Seguro que para él fue un desliz más
- Estas bien Cami?
- Que? Ah sí estoy perfectamente – le contesto sonriendo, después aceleró lo máximo que pudo y salió pitando de ahí
- Joder Cami ni que te molestara…
- Qué decís? A mi me importa un pomelo que Benja se bese con su novia, como si se besa con todas las mujeres del país – dijo algo alterada
- Vale, vale… capto la idea – dijo Inés alzando los ojos






Capitulo 13

- Ana vamos a entrar, si? – Benja se separó y abrió el portal
- Que te pasa? Deberías estar contento, por fin tenemos nuestra casa
- Sí, estoy contento – dijo no muy convencido
- Estoy tan feliz…


Lu y Feli fueron a una cafetería nueva que habían abierto, el chico la invitó ahí.
- Y que era eso que tenías que proponerme? – preguntó la chico llena de intriga
- No sé si te gustara la idea
- A ver…
- Pues yo soy fotógrafo y estoy buscando una modelo para una campaña de publicidad de la agencia en la que trabajo.
- Y yo que tengo que ver?
- Sí que tienes que ver, quiero que tu seas la modelo
- Yo? Vos estas mal – dijo riendo la chica – yo no soy modelo
- Y eso que tiene que ver?
- Yo no entiendo de eso
- Seran un par de fotos para mandarlas a la agencia y si les gustas te elegirán
- No sé Feli…
- Venga di que sí – Feli le puso morritos para que aceptara
- No me pongas esa cara – masculló Lu sin dejar de sonreír
- Por favor…
- Esta bien, haré la dichosa prueba de fotos
- Gracias, gracias – dijo besándola en las mejillas, Lu no pudo evitar sonrojarse
- Y cuando sería eso?
- No puedo demorarme mucho, en la agencia me enviaron unos cuantos avisos ya
- Yo tengo que ir a una prueba de baile para una obra de teatro, bueno debería haber ido hoy pero no pude
- Pues cuando acabes la prueba quedamos y así celebramos que te cogieron
- No estoy tan segura de eso, hay muchas chicas
- Pero cómo no van a elegir a la mejor bailarina de toda la Argentina?
- Que decís? Sos un exagerado
- No, yo te ví bailar y créeme que me dejaste sorprendido
- Igual no quiero hacerme muchas ilusiones
- Y me dejarías acompañarte?
- Es que ya me dijo Fran y…
- Ah entiendo, querrás ir con tu novio – Feli agachó la cabeza
- No, si Fran no es mi novio
- Ah no? – el chico alzó de nuevo la cabeza más alegre
- No, es mi amigo y mi jefe, es el dueño del boliche donde trabajo
- Mi amigo Coco nos presentó un chico que tenia un boliche y si no recuerdo mal se llamaba Fran
- Igual es el mismo


Álex fue a casa de Inés para verla, esa noche hablaría con ella y cortaría su relación. Se quedaron en casa de la chica porque los padres de ella no estaban y estarían más tranquilos. Hicieron la cena entre los dos y comenzaron a cenar. Álex no sabía como decirle la verdad, no quería hacerla daño pero era lo mejor para ella. Él lo pensó detenidamente y llegó a esa conclusión. Cami era la única que sabía sus intenciones y después de que ella le dijese que lo pensara bien, decidió que lo mejor era que Inés fuese libre para estar con un hombre que no tuviese ningún tipo de atadura. Acabaron de cenar y se sentaron en el sofá. Inés comenzó a besarle y a desabrocharle la camisa a su novio, pero él la paró.
- Inés, pará por favor – dijo él costándole mucho trabajo rechazarla.
- Qué te pasa?
- Verás tengo que hablar con vos - se sentaron uno al lado del otro y Álex se tapó la cara con las manos
- Cariño, te preocupa algo?
- Tenemos que dejarlo
- Dejar qué?
- Lo nuestro
- Pero por qué? – Inés no podía creer lo que estaba escuchando y se le aguaron los ojos – Ya no me quieres? – Álex sintió una punzada en el corazón, veía las lágrimas que brotaban por sus mejillas y se le partía el corazón.
- Claro que te sigo queriendo, sería un estúpido si dejara de querer a una persona como vos – Álex le secó las mejillas con los dedos y ella se separó
- Pues no entiendo por qué queres dejarme
- Pasó algo que complica lo nuestro
- Qué pasó?
- Vino Brenda
- Ya entiendo, vos queres volver con ella
- No, yo ya no la quiero
- Y entonces?
- Tengo un hijo
- Qué? Me estas cargando?
- No, es cierto, hace unos días vino a verme Brenda y me lo dijo – Inés se había quedado sin palabras, jamás se le hubiese ocurrido que Álex tuviese un hijo – Ahora entendés que lo nuestro no puede seguir?
- Pero a mi no me importa que vos tengas un hijo
- Eso no te importa ahora, pero a la larga sí y yo quiero evitar que vos sufras, sos joven y yo no tengo ningún derecho a cargarte con eso
- No me dejes por favor – Inés le abrazó llorando y él le correspondió al abrazó
- No quiero verte así pero lo mejor es que la cortemos acá
- Ya sé vos querés volver con la mama del nene – se separó bruscamente del chico
- No, no te confundas… yo…
- Vete de mi casa
- No Inés, no es lo que piensas
- No querés que la cortemos? Esta bien, largate de mi casa
- Dejame explicarte… - Inés le empujaba a la puerta
- Adiós
- No para, no te enojes, yo no quiero que dejes de hablarme – pero la chica le cerró la puerta y él no paraba de gritar que le abriera, al momento ella abrió la puerta – Recapacitaste? Mira yo… - pero ella le lanzó la chaqueta que se dejó dentro
- Querés dejar de gritar? Acá hay vecinos… - y volvió a cerrar la puerta furiosa. Álex se resignó y se fue a su casa muy triste por la reacción de Inés. Él quería que las cosas acabaran lo mejor posible pero no fue así.


Era sábado por la mañana, Coco iba de camino a su casa para ver a su hermana. Había decidido ir caminando porque necesitaba caminar y despejarse la cabeza. No oía que alguien le seguía desde muy cerca. Hacía rato que Mica le seguía pero todavía no se había atrevido a llamarle. Coco escuchó el crujir de unas ramas y se giró viendo a Mica ahí plantada en posición de esconderse
- Me estas siguiendo?
- No, bueno sí, pero no es lo que piensas…
- Y qué se supone que tengo que pensar?
- Sí, fui a tu casa y te seguí hasta acá pero…
- Tendré que llamar a la policía porque una psicópata me persigue
- Coco, es que… quería pedirte disculpas
- Micaela Vázquez me esta pidiendo disculpas? – dijo alzando las manos y mirando al cielo
- Callate, que te están mirando todos
- No me importa eh?
- Lo que iba diciendo, sé que te ofendí con aquello de que te tiras a todas las mujeres pero…
- No fue eso lo que me dijiste, pero es bueno saber que también piensas eso de mí – Mica se tapó la cara, no estaba quedando demasiado bien la charla que estaban manteniendo
- Coco lo siento, no puedo tener mi bocota cerrada – Mica no sabía como explicarse porque en realidad ella no sabía hacerlo.
- Mica a mi lo que me molesta es el simple hecho de que lo pienses, vos podes no decirlo pero pensarlo
- Es que soy yo que todo el tiempo meto la pata, cuando me dijiste que querías intentar algo conmigo tuve miedo y solté lo primero que se me ocurrió, me perdonas? – Mica le puso una carita que Coco no podía negar
- Ok, te perdono – dijo él sonriendo – pero no pensaste que entre vos y yo…
- Coco, necesito tiempo y por ahora solo quiero que seamos amigos – el chico le acarició la cara
- Me conformo con eso
- Gracias – dijo ella agarrándole la mano que tenía en su cara – y donde vas ahora?
- Voy a ver a mi hermana
- Me dejas ir con vos?
- Obvio


Benja estaba en la cama al lado de su novia, se sentía muy mal, no le había dicho todavía la verdad. Además tenía que ir a buscar a Cami porque quería que se marchara de ahí antes que regresara Joaquín. Ana todavía dormía placidamente y Benja no había pegado ojo en toda la noche. Intentó llamar a Cami varias veces pero no le cogió el teléfono. Se levantó de la cama y se fue a dar una ducha para despejarse. Era lo único que le relajaba en esos momentos. Salió de la ducha se secó con una toalla y se la enrollo a la cintura, dejando su tronco desnudo. Se puso frente al espejo para hacerse el pelo. Una vez que se arregló fue a la cocina para comer algo. Al momento se despertó Ana y fue a la cocina a desayunar con él. Benja estaba en silencio mirando la tele.
- No paraste de dar vueltas en toda la noche
- No dormí muy bien
- Te preocupa algo? – Ana se levantó y se sentó en sus rodillas
- Sí, verás tengo que hablar con vos un momentito… - Benja estaba listo para contarle la verdad
- Que ocurre? – Ana notó la mirada preocupada de su novio
- Verás… - pero el teléfono de la chica interrumpió – Esperate un segundo – se levantó y atendío la llamada: “Hola papa”…”No ya estaba despierta”… “Estoy muy bien acá”…”Si volver a Argentina estuvo bueno, deberías volver mama y vos”…”Por qué?”…”Qué le pasó a mamá?”…”No, no puede ser”…”Cojeré el primer avión hacia Alemania”…”Pero yo quiero estar ahí con mama”…”Está bien, pero mantenme informada si?”…”Ciao papa”
- Que pasó? – le preguntó Benja al ver la cara que puso Ana
- A mi mamá le detectaron un cáncer
- Qué? – Benja no lo creía, esa mujer siempre radiaba una salud de hierro
- Tengo miedo Benja, y si le ocurre algo? – ella se abrazó a Benja
- No te preocupes, ya verás como estará todo bien – Benja la abrazó para tranquilizarla - Queres que volvamos a Alemania? – A Benja en el fondo de su corazón le costaba mucho proponerle eso pero no podía dejarla sola en esos momentos
- Mi papa me dijo que no hacía falta que fuera, me mantendrá informada


Inés estuvo casi toda la noche llorando, se levantó de la cama y tenía los ojos hinchados y rojos. Ella intentaba hacerse la fuerte pero no podía, le dolía mucho que Álex la dejara. No podría olvidarse de él. La noche pasada le hecho de su casa, ella sabía que tuvo una rabieta pero era lo único que pudo hacer. No soportaba la idea de perderlo. No quería ser su amiga, ella por mucho esfuerzo que hiciese no podía verlo como amigo. Tampoco entendía porque corto su relación, a ella no le importaba que tuviese un hijo. La única explicación que encontraba era que todavía seguía enamorado de esa mujer. Ella sabía la historia de Brenda, el propio Álex se lo contó. Nunca estuvo celosa de su antigua novia porque confiaba en él, pero ahora sentía unos celos terribles. El padre de Inés escuchó los sollozos de su hija y no dudó en entrar:
- Hija que pasó? – se acercó rápidamente a su cama y se sentó a su lado
- Papi, Álex me dejó – y se abrazó a su padre
- No llores Inés, me duele verte así
Ella le contó todo lo que sucedió a su padre y éste la consoló como pudo. Inés tenía muy buena relación con su padre, le tenía mucha confianza y le contaba todos sus problemas. Sus amigas siempre tenían más confianza en sus madres pero ella fue al contrario. A su madre le contaba cosas pero su padre era su verdadero confidente de la familia. Al ser hija única su padre vivía pendiente de ella.

El estado de ánimo de Álex era más o menos igual que el de Inés pero con una diferencia. El gran dolor de cabeza que tenía. Feli y Coco le escucharon llegar la noche anterior, muy tarde, completamente borracho y cabreado. Le tuvieron que ayudar a acostarse porque iba dando tumbos por toda la casa. Cuando se levantó, se duchó porque todavía apestaba a alcohol. Salió algo más relajado del baño y se topó con Feli.
- Anoche bebiste un poco no? – le preguntó Feli
- No me hables que me duele la cabeza
- Normal, con el pedo que llevabas ayer…
- Con quien vine? Las llaves del coche no las tengo
- No sé, entraste por la puerta y venias solo
- Me robaron el coche?
- Y que se yo – Álex se puso las manos a la cabeza.
- Dios que hice yo con el coche?
- Eso no es lo importante ahora
- Que no es importante?
- No! Inés está embarazada? – preguntó Feli
- No, pero que decís?
- Anoche solo decías “Mi hijo”, “Inés”… Coco y yo no desciframos el mensaje
- No, Inés no está embarazada
- No me querés contar?
- Feli, lo siento no estoy para eso ahora, necesito encontrar el coche
- Pero es que llevas unos días… andas pensativo o cabreado, a veces las dos cosas
- Ya os contare si? Ahora no estoy de humor para eso – al momento Álex recibió un mensaje de Coco: “Che las llaves de tu coche las tiene mi amigo Fran en su boliche” – Las llaves las tiene Fran
- Querés que vaya yo a por el coche?
- Me harías un gran favor…


- Le mandé ya el mensaje a Álex – dijo Coco a Mica – Anoche vino borracho
- Pues como se entere Inés, odia el alcohol, la última vez que Álex acabó borracho estuvieron dos días sin hablarse
- Tiene genio tu amiga
- Pero que dices? Un hombre borracho es lo peor, no hay quien lo aguante
- Que poca paciencia que tenés – dijo riendo Coco – Mira ya baja mi hermana – Coco fue a la escalera y la agarró en brazos y la llevó donde estaba Mica – Julia quiero presentarte a una gran amiga –Mica sonrió por el comentario – Ella es Mica – la niña acercó su mano a la cara de la muchacha
- Debes de ser linda vos – Coco se acercó al oído de su hermana y le susurró
- Te lo aseguro – Mica lo escuchó y se sonrojó un poco
- No es para tanto Julia – le contestó ella y Coco la bajó al suelo
- Voy a por algo para comer – y dejó a las dos chicas
- Tu hermano me habló mucho de vos
- Vos debes ser alguien especial para él, solo trae a casa a la gente que de verdad le importa.
- Enserio?
- Sí, solo vinieron Cami, Álex y Benja
- Pues me encantó venir a conocerte
- Vos me caíste muy bien
- Me contó Coco que no querés salir de paseo, ir al colegio…
- Pero yo no puedo
- Claro que podés, vos sos una nena normal y corriente
- Con una pequeñita diferencia, soy ciega
- Y que tiene que ver eso? Vos tenes que jugar y aprender como todos los niños
- Pero no seré capaz…
- Tenés que intentarlo – Mica intentaba convencerla como podía
- Vos me ayudarías?
- Claro que sí y tu hermano también
- Sí, él es muy bueno conmigo
- Tenes que hacer lo posible por salir adelante, él esta mal, no le gusta verte así…
- Voy a intentarlo – la niña se abrazó a Mica – gracias – Mica solo dibujo una sonrisa en su cara
- Vamos al parque? – le propuso Mica muy contenta
- Ok, vamos a decírselo a Coco – Mica la subió a los hombros y se dirigieron a la cocina
- Veo que se llevan bien ustedes dos – Coco se giró al verlas entrar saltando y riendo, veía a su hermana reír y se alegraba.
- Deja todo lo que tengas en las manos que nos vamos al parque – le comunicó Mica
- Que bueno! Por fin te decidiste
- Mica me convenció
- Gracias, te debo una
- Yo estoy tan contenta como vos
- Pues comemos esto que dejó mama y nos vamos


Cami estaba en su casa haciendo la maleta, habló con Mica y como tenía una cama libre en su casa se mudaría ahí durante un tiempo. No quería estar demasiado porque quería un lugar para vivir ella pero de momento dormiría ahí. Sonó el timbre de su casa y fue a abrir rápidamente, vio a su amiga llorando en la puerta.
- Helado de chocolate? –preguntó Cami sin decir nada más
- Sí – y entró llorando
- Ya te lo dijo? – Cami ya sabía lo que le pasaba a Inés
- Vos lo sabías?
- Sí, me lo dijo hace unos días, yo le insistí que no era razón suficiente para que cortaran pero no me hizo caso…
- Por qué no me lo contaste?
- Cariño entiéndeme, era deber de Álex decírtelo yo no tenía que meterme
- Es que no lo entiendo – Cami e Inés fueron con el tarro de helado al salón
- Yo me enfadé con él por eso, es un cabezota
- No te enojes con él por mi, ustedes son amigos y nuestros problemas no tienen por qué influiros
- Pero es que no quiero que vos sufras
- Yo creo que quiere volver con Brenda
- No, esa mujer le hizo mucho daño y Álex la odia
- Pero igual se volvió a enamorar, lo que sintió por ella fue muy fuerte
- Inés vos nunca fuiste celosa de esa relación…
- No, pero ahora me doy cuenta que no signifiqué nada para él
- No digas eso, Álex te quiso y te quiere mucho
- Pero no lo suficiente como para dejarme por tener un hijo, a mi eso no me importa…
- Todos los hombres son iguales, primero lindas palabras, después consiguen seducirte y después la puñalada por la espalda – después de decir eso se llevó una gran cucharada de chocolate a la boca
- Un momento, de quien estamos hablando?
- De vos
- Vos me ves cara de tonta a mi?
- Bueno…
- Callate… - dijo ella riendo por primera vez – veo que vos también necesitás el helado…
- No
- De quien se trata? – dijo ignorando el “no” – Te conozco Cami y sé que vos también estás mal, me equivoco?
- Estábamos hablando de vos
- Estás cambiándome de tema, a vos te pasa algo con alguien
- Benja – dijo bajando la cabeza y metiéndose otra cucharada de helado en la boca
- Qué? – Inés casi se atraganta con el helado
- Nos acostamos
- Vos y Benja? No lo puedo creer
- No va a pasar nada más entre nosotros
- Por qué? Ahora que vas a dejar a ese imbécil podes darte una oportunidad y estar con un buen chico
- La imbécil soy yo por creerle
- Por eso te pusiste así cuando los vimos
Cami se tapó la cara – soy una tonta
- Vos hablaste con él después de lo que paso?
- No
- Lo primero que tenés que hacer es hablar con él y que te lo aclare todo
- Viniste porque estabas mal y ahora me consuelas a mi
- Así dejo de pensar en lo mío – dijo riendo
- Así me gusta verte! Ningún hombre merece que estemos mal…
- Así se habla – siguió diciendo Inés
- Y esta noche nos vamos de fiesta las tres
- Sí, nos ponemos divinas y vamos a arrasar – las dos se rieron
- Me ayudas con las maletas? tengo que irme esta misma noche de aca porque mañana regresa Joaquín
- Si vamos


Capitulo 14

- Que tenías que decirme Benja? – Ana se puso a su lado para escucharle
- Nada importante, no te preocupes – en ese momento no podía contarle la verdad, después de la noticia del cáncer de su madre. Ahora no sabía que hacer, por un lado estaba Cami y la promesa que le hizo de decirle la verdad a su novia y por otro estaba Ana que estaba mal por su madre y no quería causarle más daño.
- Pero si vos me dijiste…
- Nada, yo no dije nada… - Benja se sentía culpable por mentirle de esa forma pero era lo mejor, hablaría con Cami y se lo explicaría.
- Te apetece que demos un paseo? Me gustaría ir a caminar con vos
- Pero es que hoy no puedo, le prometí a mi vieja que le ayudaría a no se que cosa y no puedo dejarla tirada – en realidad lo que tenía que hacer era ir a buscar a Cami para llevársela de su casa, no soportaba la idea de que volviese Joaquín y le hiciera daño
- Puedo acompañarte?
- No – contestó Benja rápidamente - quiero decir, será muy aburrido y mejor si vas con alguna amiga o algo
- Benja, no conozco a nadie acá
- Tenés que buscarte alguna amiga…
- Iré a visitar a Cami, es la única chica que conozco
- No – dijo nuevamente demasiado deprisa – ella los sábados trabaja, si trabaja mucho – fue lo primero que se le ocurrió. Se sentía terriblemente mal cada vez la pelota iba aumentando más y las mentiras crecían de forma considerable.
- Pues iré al shopping yo
- Sí y te compras cosas muy lindas – la suerte que tenía Benja era que esa chica era muy fácil convencerla, era un poco ingenua.
- Me voy a arreglar – le dio un beso en los labios y salió de la cocina. Benja se tapó la cara con sus manos y respiró hondo, estaba en una situación muy difícil y no sabía por donde salir.


Mica, Coco y Julia estaban en un parque cercano, la niña se lo estaba pasando en grande. La compañía de su hermano y de su nueva amiga le hacía bien. Coco radiaba de felicidad, le encantaba ver así a su hermana pequeña y todo gracias a Mica. Esa chica era un ángel y cada vez se daba más cuenta de que era perfecta para él. Tenía mucho carácter y una bocota enorme, pero para él era la chica más especial. Mica empujaba el columpio donde estaba sentada la pequeña y Coco las miraba desde un banco. No podía evitar sonreír observándolas.
- Vení acá, sos bien cómodo vos – Coco escuchó a Mica y se acercó riendo hacia ellas
- Os apetece comer un helado? – propuso él
- Sí – dijo Julia muy contenta
- Vamos a una heladería que hay cerca – dijo Coco
- Ok – Júlia se subió a los hombros de su hermano y los tres se fueron paseando
- Te lo estás pasando bien Júlia? – preguntó Mica
- Sí, hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien


Álex fue a casa de Brenda para quedarse todo el día con su hijo. Ella tenía que hacer unas compras y así Álex aprovechó para estar con su pequeño. Desde que lo conoció no podía separarse de él, nunca pudo imaginarse que fuera tan maravilloso tener un hijo. No lo tenía con la persona que amaba pero adoraba a ese niño. Cuando llegó a casa David se hechó a los brazos de su padre muy feliz. Álex se rió muy contento abrazándolo.
- Donde vamos hoy papi?
- Hoy te voy a presentar a tu abuelita, querés ir? – la madre de Álex todavía no sabía nada de su nieto inesperado, de hecho no lo sabía nadie excepto Cami e Inés. Ya era hora de que todos conociesen a su hijo.
- Sí
- Pues dale agarrá tus cosas que nos vamos
- Ya se lo dijiste a tu madre? No me lo creo
- No se lo dije pero lo voy a hacer
- La que se pondra contenta es tu novia, no?
- Brenda dejame en paz, si?
- Ya se lo dijiste – dijo riendo – Como se lo tomó? No me lo digas… te dejo? Esa pendejita no aguanto que…
- No te permito que hables así de ella – Álex elevó un poco el tono pero tampoco quería generar un espectáculo
- Ya estoy papi – David se acercó corriendo a su padre y éste le agarró en brazos
- Adiós cariño – dijo Brenda a su hijo dandole un beso – pasátelo bien con tu papi
- Ciao mami – después ambos se fueron caminando hacia la casa de Marta la madre de Álex y Benja


Luisana estaba trabajando en el boliche, estaba cerrado pero ella le propuso a Fran limpiar los sábados por la mañana, puesto que necesitaba el dinero. La academia le ocupaba toda la semana y sólo le quedaba tiempo para trabajar los viernes por la noche y los sábados. Por las mañanas limpiaba y por las noches era la camarera. Estaba ella sola entonces se puso la música alta y mientras limpiaba bailaba al ritmo de la música. Feli llegó a la puerta del boliche, como le prometió a Álex iría a recoger el coche. Se acercó a la puerta y estaba algo entreabierta, llamó pero no le contestó nadie. Escuchó una música que provenía del interior y se decidió entrar. Se plantó en medio de la pista y observó como Luisana bailaba. No podía evitar mirarla, le pasó como la primera vez que la vio bailar se quedo boquiabierto. Ella no se dio cuenta de su presencia hasta que se dio la vuelta y lo vio. Casi le entra un ataque al verle, estaba muy guapo, como siempre. Ella paró rápidamente la música.
- No sé por que paras
- Feli me diste un susto tremendo, no esperaba que hubiese alguien – el chico se acercó a ella riendo
- Cuando bailes delante de mil personas también tendrás vergüenza?
- Solo si estas vos – le salió sin pensar – quiero decir, vos me pones un poquitito nerviosa
- Yo? Por qué?
- No lo sé – Feli se acercaba cada vez más a Lu, ella notó la mano del chico que la agarraba de la cadera y la otra le acariciaba la cara. Ella notaba su respiración agitada muy cerca suya y no podía casi respirar. Ella se separó como si quemara y intentó cambiar de tema rápidamente
- Y a que se debe tu visita? – Feli se quedó algo cortado pero continuó como si nada
- Vine a buscar las llaves de Álex
- Ah ese chico es tu amigo?
- Sí, por qué?
- No paró de beber en toda la noche y se le veía fatal
- Últimamente no está muy bien no sé que demonios le pasa…
- Fran no le dejó que se llevara el coche y lo llevó él
- Yo le pregunté esta mañana y no se acordaba de nada
- Voy a buscar las llaves – Lu se fue detrás de la barra y las cogió de un enganche que había – acá tenés
- Me llamaras para las fotos?
- Sí, el lunes te llamo, te parece?
- Ok – Feli le dio un beso en la mejilla – nos vemos linda
- Adiós Feli


Cami e Inés tenías ya casi todo empaquetado las cosas de Cami, todavía no había localizado a Mica para llevar sus cosas.
- Donde estará Mica? – Preguntó Cami lanzando el móvil después de la décima llamada
- Dejala estará ocupada
- Ya debe de tener una buena excusa…
- No te enojes si sabés como es ella con el teléfono
- Pero es que me preocupa que haga eso
- Camila pareces su vieja – Cami le lanzó un cojín por el comentario. De repente tocaron el timbre – podés abrir vos mientras yo recojo lo que falta?
- Sí – Inés fue a la puerta y se alegró de ver a Benja tras ella, por fin hablarían los dos – hola Benja!
- Hola Inés, que hay? – Cami se acercó con dos maletas
- Inés quien… que hacés vos acá?
- Que te pasa Cami? – preguntó Benja
- Yo mejor me voy – dijo Inés en medio de los dos
- No, vos no te vas – le ordenó Cami con una cara amenazante
- Sí, yo tengo muchas cosas que hacer y uff… se me hace retarde – dijo mirando el reloj mientras Cami le miraba con una cara de “te mataré”. Inés se acercó a su amiga y le susurró – Teneis que hablar – agarró su bolso y se fue
- Hola Cami! – dijo Benja notando el distanciamiento de ella, Cami hizo caso omiso y volvió a coger de las dos maletas para sacarlas a la calle pero no podía por el peso – Yo te ayudo – él se acercó a ella
- Yo puedo sola
- Que te pasa?
- A mi? Nada – y volvió a irse para recoger más cosas, Benja se fue detrás de ella
- Podés estar quieta un momentito?
- Tengo muchas cosas que hacer
- Por favor, yo creo que tenemos que hablar
- No me gusta que jueguen conmigo
- Quien esta jugando?
- Vos
- Eso no es cierto
- Lo que más me molesta es que yo creí tus palabras fui una estúpida
- Pero por qué decís eso? No confías en mi?
- Permíteme que dude
- No puedo creer que no confíes en mi
- Fuiste infiel a tu novia que querés que piense? – eso fue un golpe bajo para Benja y las palabras de Cami se le clavaban como cuchillos.
- Por qué me decís eso ahora? Vos sabes bien lo que siento
- Yo no sé nada
- Podés explicar por qué no entiendo que te pasa
- Te vi besando a tu novia… no piensas dejarla… - dijo Cami dolida
- No es lo que piensas, yo me fui a vivir con ella pero…
- Ah que lindo… bonita manera de contárselo…
- Ella buscó el apartamento yo no tuve nada que ver
- Mira Benja no te estoy reprochando nada, si no queres decírselo y continuar como si no pasara nada podés hacerlo. Yo no le voy a contar nada si es lo que te preocupa, eso es asunto tuyo
- No es así Cami, yo deseo contárselo y empezar algo con vos pero necesito tiempo – Cami giró la cara pero Benja la volteo mirándose así fijamente - me crees?
- Yo no sé que creer ya
- Si no confías en mi se puede ir todo a la mierda
- No se puede ir a la mierda nada que no hay
- Me estás hablando enserio? – Benja tenía la cara desencajada no entendía por qué se comportaba así.
- Sí – Cami tenía unas inmensas ganas de llorar pero no podía hacerlo delante de él
- Está bien – Benja agarró su chaqueta y salió de la casa de Cami muy deprisa, no podía soportar esa situación. Por el contrario Cami se quedó quieta en medio de la habitación sin saber que hacer. Sabía que sus palabras habían sido duras y cortantes pero eso lo hizo por las dudas y por las inseguridades.
Benja al salir por la puerta vio a Joaquín aparcando el coche. Se puso nervioso, aunque estaba enojado con Cami no podía permitir que le hiciese de nuevo daño. Ella estaba sola en el apartamento y ese tipo le podría hacer cualquier cosa. No sabía que hacer. Se escondió para que Joaquín no le viera y esperó a que Cami saliera. Al mismo tiempo que Joaquín se disponía a entrar por la puerta. Cami salía cargada con dos maletas:
- Se puede saber donde carajo vas? – le preguntó el chico con un tono amenazante, mientras Benja les escuchaba sin que le vieran.
- Vos no venías mañana?
- Eso no es lo que te pregunté
- Me voy a casa de Mica
- Tu no te vas a ningún sitio… - Joaquín le agarró del brazo para impedir que se fuera y Benja intervino de inmediato
- Podés soltarla? – dijo mientras le empujaba
- Si vino superman… - dijo Joaquín irónicamente, Cami en su interior sentía una alegría muy grande y por primera vez se sentía protegida de Joaquín pero no podía dejar que Benja se metiera, ese asunto lo tenía que arreglar ella sola.
- Benjamín por favor dejanos solos
- No voy a dejarte con este tipo
- No la escuchaste? Dejanos solos a mi novia y a mi


Álex llegó a casa de su madre y llamó al timbre, su mano estaba temblando porque no sabía como iba a reaccionar su madre con la inesperada noticia. El niño por el contrario estaba feliz, tenía muchas ganas de conocer a su abuela. Él no tuvo una abuela que le mimara como hacían todas las abuelas con sus nietos. Quería tener una abuelita cariñosa. La madre de Brenda era una mujer muy estirada, en su juventud fue modelo y vivía amargada porque no pudo ganar la peor batalla para ella, las arrugas. Ella no demostraba cariño a su nieto pero a su única hija tampoco.
Marta abrió la puerta y se quedó muy contenta al ver a su hijo tras el umbral. Tenía muchas ganas de verlo porque hacía tiempo que no lo veía. Entre las clases y el trabajo en el taller, Álex apenas tenía tiempo libre y no podía ir a visitar a su madre tanto como él desearía. La mujer le abrazó muy alegre y le deba besos ventosa.
- Que ganas que tenía de ver a mi pequeñin
- Mama, ya no soy tu pequeñin – dijo riendo Álex, Marta se percató de un niño pequeño cogido de la mano de Álex. Por un momento vio a su hijo con tres años
- Y este pequeño tan lindo quien es? – dijo poniéndose a su altura y acariciándole la cara.
- Abu? – preguntó el niño un poco confuso, Marta se quedó algo extrañada, si no le había entendido mal le había llamado abuela
- Mama, entremos y te lo explico todo – los tres entraron al salón y se sentaron en el sofa
- Queres un vaso de leche? – le preguntó al niño muy amablemente
- Yo quiero caramelos
- Ah pero los caramelos van después de la leche…
- Entonces vale – aceptó David, Marta fue a la cocina y en un instante regreso con una bandeja con leche, café y galletas
- Y qué me tenías que explicar cariño? – se dirigió a su hijo muy intrigada
- Mama esto te va a resultar un poco sorprendente
- Venga hijo dimelo que me pones nerviosa
- Mama, David es mi hijo.


Capitulo 15

Marta se quedó sin palabras, no sabia que decir ante las palabras de su hijo. En su interior se debatía la alegría de tener a su lado su único nieto y por el otro el hecho de que Álex todavía era joven para ser padre, tan solo tenía 22 años.
- Mamá no vas a decir nada? – su madre se quedó mirando al niño con una enorme sonrisa y lo agarró en brazos
- No puedo creer que sea mi nieto
- Estás enojada?
- No hijo estoy muy contenta de tener un nieto, yo soy abuela, no puede ser… - dijo abrazando al niño muy contenta
- No creí que lo tomaras tan bien
- Hijo sé que eres joven para tener un hijo pero también sé que eres muy responsable y que serás buen padre
- Papá yo quiero ir a jugar
- Querés ir al jardín mientras yo hablo con la abuela?
- Sí – el niño se fue fuera a jugar con un perrito que tenían en casa
- A mi también me vino de sorpresa pero estoy muy contento
- Y su madre?
- Ella es Brenda
- Esa mujer no era santo de mi devoción pero…
- Ya sé y lo peor de todo es que perdí a la mujer que quiero
- Inés te dejó? – dijo Marta acariciando a su hijo
- No, yo puse fin a lo nuestro
- Álex esa chica me gusta para vos, pensalo bien no vayas a arrepentirte cuando ya sea demasiado tarde y la pierdas definitivamente – Álex se quedó pensando en las palabras de su madre.


- No Cami, no te voy a dejar con el tipo este – le dijo mirando a Joaquín con una cara de desprecio
- Benjamín por favor, esto es asunto mío no tienes por qué meterte más
- Pero este tio…
- Vete por favor – Cami no le dejó terminar y sonaba cortante. El ambiente era muy tenso y Benja solo tenía ganas de pegarle una trompada a ese imbécil. Al fin Benja optó por controlar sus impulsos y hacerle caso a Camila. Se fue caminando hacia el coche con la cabeza agachada y sin decir nada. Hacía esfuerzo y no la entendía, él sólo quería cuidarla y ella se negaba.
- Qué es eso de que te vas? – Joaquín esta vez utilizó un tono más bajo, cosa que dejo impresionada a Cami
- Yo no puedo continuar así, nuestra relación ya no da para más y decidí marcharme de acá – Cami habló segura de sí misma, jamás lo hizo así delante de él.
- Podemos intentar estar separados un tiempo y podemos volver una vez lo pienses
- No me presiones Joaquín, es mi decisión, no voy a volver con vos
- Pensálo – Joaquín le dio un beso y ella se giró bruscamente llevando sus maletas hacia su coche. Una vez Cami se alejó – No te vas a deshacer tan fácilmente de mi – y con una risa maliciosa se entró a su apartamento.


Fran llegó al boliche con unas facturas en la mano, estaba mirando lo que debía de pagar antes de finalizar el mes y tenía una cara de preocupación tremenda. El boliche no le iba tan bien como esperaba y pagar las facturas se le hacia cuesta arriba. Lo mejor sería cerrar el local porque cada vez se le hacía más difícil. Fran no quería dejar ese boliche, su padre se lo dejó antes de morir y era lo único que le quedaba de él. Lu lo miraba desde lejos preocupado y decidió acercarse para preguntarle por su estado de ánimo.
- Que sucede Fran? – dijo acercándose y acariciándole el pelo.
- Tengo un problema
- De que se trata? Seguro que tiene solución – le contestó con una sonrisa optimista.
- No Lu, esta vez no hay nada que hacer
- Fran me estás preocupando que pasa?
- No me queda otra que cerrar el boliche
- Por qué?
- No puedo pagar y los ingresos no son lo suficientes para mantenerlo
- Tiene que haber una solución – Lu se quedó pensando y se repetía “Piensa Lu, piensa”
- No te molestes cariño, ya no hay nada que hacer
- Ya lo tengo – chilló emocionada Lu, se le había ocurrido una idea para intentar levantar el boliche – Por qué no hacemos un karaoke? Eso animara y vendrá más gente. Podemos intentarlo
- Y si nadie quiere cantar?
- Ahora mismo ponemos carteles por toda la ciudad y le preguntamos a la gente conocida y así se enteran. Además con unas copitas de más la vergüenza se esfuma. Venga no te desanimes, esta noche el “Blue Bahía” se realza – Fran se acercó peligrosamente a Lu y ella se puso algo nerviosa
- Sos mi angelito de la guarda, lo sabias? – él se acortó la distancia que les quedaba y besó a Luisana como hacía tiempo deseaba. Ella notó una sensación muy placentera en su interior y continuó el besó juntándose mucho más al chico.


Mica llegó a casa y suspiró de felicidad, nunca había pasado una tarde tan bonita con Coco. Nunca imaginó lo encantador que era ese chico, normalmente no se comportaba de esa forma. Estaba empezando a enamorarse de él y eso le aterraba, ese sentimiento nuevo para ella era superior a ella y no lo podía evitar. Pensó en darle una oportunidad pero no quería sufrir, tenía que conocer más a Coco para empezar una relación con él. De repente le sonó el teléfono despertándola de su sueño: “Cami pará no te enojes”…“No escuché tus llamados”…”Estuve con Coco”… “Pasé una tarde genial, estuvimos con Júlia”…“Sí, es encantadora esa niña”… “Veníte a mi casa que ya estoy acá”…”Cuando regreses de ver a tu hermana venís”… “Adiós loca”


Felipe fue su estudio donde hacia las fotos para preparar las cámaras para empezar con la sesión de fotos de Lu. Llamó a la agencia para avisarles que tenía a la elegida y dejaron de apretarle con eso. Desde que llegó no pararon de mandarle comunicados de que necesitaban a la modelo pronto o sería despedido. Llegó su ayudante en ese momento, ella era Mariana, la contrató hacía poco para ayudarle a preparar a las modelos. Era la misma que atendió a Mica cuando fue a visitar a Feli y la confundió con una modelo. Ella era una estilista muy buena la cual era de gran ayuda para Felipe.
- Deseas algo Feli? Un café o algo? – Feli levantó la cabeza del objetivo de la cámara
- No gracias Muni, estoy bien – le dijo con una sonrisa – pero hoy no es tu día libre?
- Sí, pero como me dijiste que tienes que preparar a la nueva modelo para el lunes vine a revisar la ropa
- Ah gracias pero igual no hacía falta
- Yo estoy acá para ayudarte
- Y eres de gran ayuda – la chica se acercó a Feli más
- Quieres que te ayude a preparar las cámaras? – le posó su helada mano sobre la del chico
- No, no esto está casi listo – indicó él quitando la mano de debajo de la suya rápidamente, se extrañó por el gesto. Mariana era muy tímida, siempre mantenía las distancias y ese roce le dejó un tanto impresionado.
- Mejor me voy a preparar lo mío – ella se fue toda roja de la vergüenza. Feli se quedó mirándola alejarse y se fijó en que era una chica realmente preciosa. El tiempo que la conocía no se había dado cuanta de su gran atractivo.

Mariana Seligman, 21 años
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Benja fue a visitar a su madre, hacia tiempo que no se pasaba por ahí y tenía ganas de verla. Iba conduciendo y no se le quitaba de la cabeza la imagen de Cami y él haciendo el amor, eso le atormentaba y el hecho de que acabara eso que habían comenzado le hacía mal. A pesar de estar enojado con ella no podía evitar preocuparse por ella y cuando vio aparecer a Joaquín tuvo una necesidad de protegerla. Cuando Cami le ordenó que se fuera, él no podía hacerlo así que se escondió hasta que Cami se fue de la casa.
Por fin llegó a casa de su madre, lo que no sabía es que una sorpresa le esperaba, su sobrinito David. Él todavía no sabía nada. Aparcó el coche y llamó a la puerta, su madre abrió muy contenta y le hizo pasar al salón donde también estaba Álex.
- Álex, vos también por acá?
- Sí, vine a visitar a mama y a presentarle a alguien
- A quien? – preguntó un poco curioso
- Esperate que vos también lo vas a conocer – Álex llamó a David y éste vino corriendo con una pelota enorme en la mano
- Pero que hacés con esa pelota enorme? Si es más grande que vos – dijo la abuela riendo
- Quien es este niño calco tuyo? – preguntó Benja abriendo mucho los ojos muy impresionado
- Es mi hijo
- Cómo? No puede ser!! Es increíble
- Sí, Brenda regresó y me trajo esta sorpresita – Benja se agachó a su altura mirándolo fijamente
- Es clavadito a vos – después le agarró el balón de la mano y se puso a jugar con él – a que no me lo cojes? - Y se fue corriendo, el niño se fue riendo detrás de su tio para agarrarle el balón
- Quien es más niño de los dos? – se preguntó Marta mirando a su hijo correr por toda la casa con el niño detrás. Después de un rato los tres se marcharon. Álex llevaba a su hijo en brazos dormido.
- Rebentaste a mi hijo…
- Y lo bien que lo pasó con el tito Benja… - continuó él alzando la cabeza con un gesto gracioso
Los tres se fueron en el coche de Benja porque Álex no tenía el suyo. Éste le contó a su hermano que terminó con Inés. Benja le contó lo sucedido con Cami y la situación en la que se encontraban ahora. Para animarse decidieron que ésta noche irían de fiesta al boliche de Fran.


Mientras eso pasaba Cami estaba en una heladería porque había quedado con Liss para hablar.
- Pero cómo? No se lo dijiste todavía?
- Cami entiéndeme esto es duro para mi, no me atreví
- Es su padre Liss, sabes que cuanto antes se lo blanquees mejor…
- Ya sé pero no quiero complicarle la vida
- No puedes hacerte cargo vos sola
- Ya te tengo a vos para que me ayudes
- Obvio que te voy a ayudar, pero un niño necesita a su padre…
- Y si aborto? – dijo Liss harta de todo
- Ya sabes mi opinión sobre eso
- Es que no sé si podré Cami
- Pero es una vida, abortar es matar a tu hijo…


Ya era de noche, Mica, Inés y Cami estaban en la puerta de un boliche, iban divinas dispuestas a arrasar.
- Coco me dijo que este boliche está genial – explicó Cami entrando emocionada
- Mira hacen un karaoke – señaló Mica un cartel donde lo ponía – dan un regalo al que mejor cante
- Nos animamos a cantar? – preguntó Cami
- Que decís? Que vergüenza… - dijo Inés
- Vamos a beber algo – propuso Mica, se acercaron a la barra y le pidieron a Lu tres cubatas – acá hay chicos lindos eh? – siguió Mica agarrando su vaso
- Siempre vienen chicos lindos a este lugar – intervino Lu riendo
- Nunca vinimos pero habrá que volver… - le contestó ella
- Nos dijo un amigo que estaba bien y no nos engañaba – Cami miraba todo el local contenta
- Y no os animáis a cantar? – Luisana era muy amigable con ellas
- Después de emborrachar a nuestra amiga – dijo Cami señalando a Inés y riendo – saldremos ahí…
- A mi me dejáis en paz – se quejó Inés
- Seguro que lo hacemos mejor que ese de ahí – Mica señaló a un hombre pegando gritos encima del escenario
- Y lo bien que lo pasa… - Cami no aguantaba la risa.
- No, no puede ser, mirar quien entra por ahí… - Lu, Mica y Cami se giraron y vieron a Feli, Coco, Benja y Álex entrando por la puerta
- Que hace acá? – dijo Lu mirando a Feli
- No hay más boliches… - dijo a la vez Cami observando a Benja
- Esta noche solo era de chicas… - Mica suspiró fuerte
- Los conocéis? – preguntó Lu
- Sí, son amigos – aclaró Mica
- Si, excepto el rubiecito de ahí – señaló Inés a Álex mientras se llevaba un buen trago de whisky
- Y vos les conocés? – preguntó Cami a Lu
- Conozco a Felipe y el chico rubiecito estuvo una noche por acá
- Que hizo? – preguntó Inés al escuchar eso
- Veo que te interesa…– dijo Lu riendo
- No me interesa – ella se giró quitándole importancia
- Estuvo una noche y se emborrachó, estaba fatal… seguro que por alguna chica… - Cami rápidamente señaló a Inés – ella?
- Sí, es su ex
- Cambiemos de tema, si? No tengo ganas de hablar de ese energúmeno
- Llevamos un rato hablando y no sabemos tu nombre – le dijo Mica a Lu
- Yo soy Luisana, encantada – y se acercó para darles un beso a cada una
- Ella es Camila, la histeriquita es Inés – Mica recibió un codazo por parte de Inés - y yo Micaela
- Que no se acerque que le tiro el vaso – chilló Inés, no se escuchó nada por la música alta. Lu, Mica y Cami se rieron.


Los chicos no las vieron y se fueron a la otra parte de la barra donde estaba Fran para pedirles unas copas.
- Tios animaros – Coco no paraba de bailar levantando los brazos motivado por la música – esta música es rebuena
- Te refieres al tio ese echando gallos? – preguntó Benja mirando el escenario – porque a eso no se le puede llamar cantar… – los tres rieron por el comentario de Benja.
- Que os pongo? – Fran se acercó a ellos
- Sorpréndenos - dijo Coco sin parar de bailar
- Che subite a cantar vos – le propuso Benja
- No, ese ya lo hace bien… - dijo riendo
- Me pareció ver a Inés por allá – Álex miraba donde le pareció verla
- Qué decís? Lo tuyo ya es obsesión – le contestó Feli, al mismo tiempo que decía eso buscaba a Lu con la mirada pero no la veía.









Capitulo 16

- Voy al baño chicas – dijo Cami dejando a sus amigas en la barra
- Ponme otro de estos Luisana – Inés levantó un vaso vacío y lo señaló, ya andaba medio mareada
- No bebas tanto que te va a sentar mal – le contestó Mica preocupada, sabía que su amiga no estaba acostumbrada a beber y ya llevaba unos 4 vasos.
- No seas garca, lo estoy pasando bien – le respondió ella riéndose sola, se le escapaba la risa
- No se como va a acabar esto – dijo Mica a Luisana poniendo los ojos en blanco
- Igual la deberíamos de llevar a los sofás aquellos de allá para que se siente un poco
- Sí, tenés razón – dijo agarrando a Inés por un lado – podés ayúdarme Lu?
- Sí, claro – contestó agarrandola por el otro brazo
- Que hacéis chicas? – dijo Inés riendo sin parar – ya sé vamos a bailar – se soltó de ellas y empezó a bailar casi tambaleándose, las copitas de más que se tomó parecía que hacían efecto
- Estás borracha – le riñó Mica
- Si no bebí casi…


Por otro lado estaba Cami en el baño retocándose en el espejo y cuando estaba lista salió por la puerta topándose de frente con Benja, ella iba con la cabeza agachada y no le vio:
- Discúlpame yo… - levantó la cabeza y se quedó fijando en aquellos ojos por los que suspiraba
- Cami, vos por acá… – Benja se sentía extraño, por un lado pensaba que debía de estar enojado con ella pero por el otro quería estrecharla entre sus brazos y volver a sentir de nuevo sus dulces labios.
- Sí, yo ya me iba – ella quería evitarlo y se dio la vuelta para alejarse rápidamente, pero una mano de Benja agarró su cintura y un escalofrío recorrió su cuerpo, la volteó y se quedó mirando a sus ojos. Después la llevó a un lugar donde la música no se escuchaba tanto, para poder hablar más tranquilamente. Ella no sabía que hacer si resistirse o dejarse llevar. Al fin su corazón pudo más y se fue con él sin decir nada, solo miraba al suelo.
- Cami debería de estar cabreado con vos por echarme de tu vida – el chico levantó su cara y la miraba, le costaba hablar porque un nudo tenía en la garganta – pero no puedo, me preocupaste mucho sabes? - Cami intentó rechistar pero él la cortó – me imaginaba al tipo ese poniéndote una mano encima y me enfermaba – A Cami casi le cae una lágrima pero pudo evitarlo – Por qué no me dejas ayudarte?
- Benja, lo estuve pensando y esto es asunto mío, solo mío
- Pero…
- Pero nada – Cami respiró hondo y siguió - vos tenés a tu novia y lo nuestro ya no da para más, fue bonito mientras duró, pero es cierto lo que dicen no? Lo bonito dura poco…
- No es así
- Vos estabas caliente no sé por que… y me utilizaste… para… para… - Cami ya no aguantaba más y unas lagrimas asomaron por sus ojos
- No Cami, no digas eso, vos significaste y significas mucho para mí – Benja no sabía por que Cami le decía eso, si él fue muy sincero respecto a sus sentimientos – Yo te quiero


Coco de lejos vio a las chicas sentadas en los sofás que había en una zona del boliche y se alegró de ver a Mica allí:
- Álex tenías razón, Inés esta allá – le dijo señalando el lugar
- Es cierto – al chico se le iluminó la mirada y sentía la necesidad de acercarse
- Voy a saludarlas – Coco se dirigió a ellas y Álex le siguió.
Feli se quedó parado mirando hacia la barra y una punzada sintió en el corazón, lo que vieron sus ojos era muy doloroso. Vio a Fran acercarse a Lu y darle un pequeño beso en los labios, pero para Feli fue el beso más largo. En un arranque de celos fue a la pista de baile y se puso a bailar con la primera chica que vio. Al momento ambos salieron del boliche agarrados de la mano.
Coco fue el primero en saludar a las chicas:
- Como están las minas más bellas de Argentina – dijo él haciéndose el canchero de broma. Mica se acercó y le dio dos besos
- Menos mal que habéis venido, tenéis que ayudarme con Inés
- Que le pasó?
- Pero quien tenemos acá! – Inés se levantó al ver a Álex y se acercó tambaleándose
- Estás bien? – preguntó Álex muy preocupado al verla así
- Ya entiendo – le dijo Coco a Mica percatándose del estado de la chica
- Estoy perfectamente, no me ves? – Inés continuaba mareadísima - Que esperabas? Que estuviese en casa llorando por vos?
- Inés cuanto bebiste? – dijo agarrándola porque se caía – Por que bebiste tanto?
- Vos no sos nada mío para decirme lo que tengo que hacer – ella se separó bruscamente y cayó al suelo. Álex la agarró en brazos y ella se abrazó a él completamente. Ella no podía mantener los ojos abiertos y los cerró durmiéndose al instante.
- Por qué la dejasteis beber tanto? – le preguntó a Mica
- Si no pude hacer nada, empezó a tomar y no había quien la parara
- Será mejor que la llevemos a casa – propuso Coco
- Yo la llevaré – se ofreció Álex
- No sé si será muy buena idea… – comentó Mica
- Sí, ustedes podéis quedaros acá, la llevaré al apartamento porque así no puede llegar a casa
- Pero… - Mica intentó replicar
- Mica dejale a él – dijo Coco – será el que mejor la cuidara, estoy completamente seguro – y le dio una palmada en el hombro a su amigo.
- Está bien – dijo al fin Mica convencida
- Llevate el coche ya nos apañaremos nosotros - Álex se fue rápidamente llevándola en brazos
- Mañana cuando se levante vamos a ser victimas… - le dijo Mica a Coco
- O te lo agradecerá – se rió él – y ahora vos y yo nos vamos a bailar – el chico la agarró de la mano y ambos se dirigieron hacia la pista.


Al mismo tiempo fuera del boliche…
- Por qué no me crees? – preguntó Benja ya desesperado
- Escúchame, no te guardaré rencor, te lo prometo, voy a intentar… olvidarte y lo único que podemos hacer es ser amigos
- Yo no me conformo con eso – Benja no aguantaba más y la acercó a él y la besó, era una mezcla de pasión y dulzura que solo Benja le podía hacer sentir. Cami le siguió el beso al principio, besaba su boca y le acariciaba el pelo. Pero pronto bajó de la nube y se separó de él.
- No vuelvas a hacerlo – y se fue corriendo dejando a Benja con el corazón roto. Él se fue caminando solo para que le diera el aire. Cami vio salir a Álex con Inés en brazos y se acercó a ellos
- Que le pasó? – preguntó algo alterada por lo que acababa de ocurrir hacia unos segundos
- Ella esta muy borracha y la voy a llevar a casa
- No, dejame ya la llevo yo – dijo Cami.
- Pensé en llevarla al apartamento porque así no puede llegar a casa
- Tenés razón, será mejor que se quede allá, en casa de Mica están sus padres y tampoco será muy conveniente que la vean así
- Hasta mañana – le dijo Álex
- Cuídala
- Sí – le sonrió y se fue. Cami entró dentro para buscar a Mica.


- Mira ahí está el imbecil del rubiecito – dijo un chico a sus tres amigos
- Así te quería ver yo, solo
- Nos acercamos ya? – dijo otro de ellos
- Sí, este se va a arrepentir de todo lo que me hizo
Los 4 se acercaron por detrás y le golpearon en la cabeza, Benja se dio cuento tarde y pronto se vio a 4 tipos golpeándole. No pudo verles la cara y tampoco podía defenderse porque eran muchos. Al final cayó al suelo semiinconsciente. Al verlo en el suelo tirado pensaron que lo habían matado y se asustaron, entonces se fueron corriendo para que nadie les inculpara. Benja agarró el teléfono como pudo y llamó al primer numero que tenía, ese era el de Cami. Ella al ver su numero no quería hablar con él y le colgó sin sospechar que Benja estaba herido


- Lu, no viste a Mica? – preguntó Cami a la rubia
- Sí, se fue con el chico morochito a bailar, Coco creo que es
- Ah ok, gracias – Cami se sentó en un taburete y le pidió una copa a la chica. Lu la vio preocupada
- Te pasa algo?
- No es nada
- Sé que no nos conocemos de nada, pero podés confiar en mi. Estás muy seria y te veo triste
- Tanto se me nota?
- Lo llevás escrito en la frente – Cami sonrió y sintió que podía confiar en ella
- Es por Benja
- El rubiecito este de los ojos azules? - dijo Lu
- El mismo
- Es muy lindo eh?
Coco se acercó muy nervioso a Cami:
- Benja… Benja… esta… - no podía hablar
- Que pasa? Tranquilízate – Cami estaba poniéndose nerviosa
- Benja esta herido, alguien le golpeo
- Que? – Cami se levantó corriendo – Donde está?
- Me dijo que estaba al lado de los árboles que hay afuera – Cami, Coco y Mica se fueron corriendo a buscarle. Llegaron donde indicó Benja como pudo y le vieron en el suelo sin poder moverse
- Tenemos que llevarlo al hospital – Cami estaba muy nerviosa y tenía mucho miedo de que le pasara algo
- Voy a llamar a la ambulancia – dijo Mica también muy nerviosa
- Y si lo llevamos en el coche? Será más rápido – propuso Coco
- No, si tiene alguna lesión podemos hacerle más daño si lo cogemos mal -
Llamaron a la ambulancia.
- Soy una estúpida
- Por qué decís eso Cami? – preguntó Mica
- Me llamó y no le cogí el telefono y él esta… esta…
- Tranquila Cami, vos no sabias nada – le tranquilizó Coco abrazándola
Al momento llegó la ambulancia y le metieron rápidamente dentro
- Puede ir un acompañante sólo – dijo el camillero
- Voy yo – dijo rápidamente Cami


Álex acostó en su cama a Inés. No sabía si debía quitarle la ropa para que estuviese más cómoda o dejarla así. Al fin optó por quitarle los vaqueros que llevaba y la tapó con la manta. Ella estaba totalmente dormida y no sabía ni que estaba en casa del chico. Álex la miraba dormir y sonreía. Se agachó a su altura y le acarició su cara: “Se te ve tan linda durmiendo. Te extraño tanto mi amor, tus besos, tus caricias, tus palabras…”. Álex se acercó a los labios de la chica y le robó un beso. Fue un beso fugaz, muy corto, pero a la vez muy dulce. Después agarró una manta del armario y se fue al salón. Se acostó en el sofá y no podía dormir, su cabeza no paraba de darle vueltas. Pensaba que su niña estaba en su habitación y él no podía dormir con ella como tanto deseaba. Estuvo un momento dando vueltas hasta que al fin logró dormirse. Inés se despertó muy mareada y se vio en la cama de Álex. Los efectos del alcohol todavía duraban pero le había bajado bastante. Se vio envuelta en las sabanas de Álex y respiró su aroma, olían a él y se sentía tan bien en aquella cama. Se levantó como pudo y caminó hasta el salón allí vio a Álex destapado y muerto de frío. Cogió la manta y le tapó. Se arrodilló en el suelo muy cerca del chico, podía notar su respiración a una corta distancia. “Como podés ser tan dulce?” La chica le acariciaba el pelo “Te quiero tanto” Se acercó a él y le dio un beso en los labios. Después se tumbó encima de él y se puso al manta encima de los dos. Se quedó dormida abrazada a su chico.


Capitulo 17

- Deberías irte a casa, tu mama debe de estar preocupada
- Le dije que me iba a dormir a casa de una amiga – y la chica continuó besando a su novio
- Liss, pará, contame eso que me tenías que decir por favor
- Y si lo dejamos para mañana? – dijo para evitar el tema
- Me dijiste que es importante, ahora es el momento
- Pablo, es que no sé como te tomarás esto
- Que sucede? – preguntó ya nervioso
- Te estás jugando mucho por lo nuestro
- Yo te quiero Liss, y no me arrepiento de nada, pero decime de una vez
- Estoy… estoy… - la chica empezó a llorar, no sabía como decirle a su novio que estaba esperando un bebé
- No llores mi amor, me estas preocupando
- Estoy embarazada – contó al fin sin poder contener las lagrimas
- Como? – el chico se había quedado mudo, no se esperaba para nada esa noticia, le calló como una bomba. Liss se sentía muy mal pensaba que ahora que lo sabia la iba a dejar.
- Ya veo que no decis nada – Liss se levantó de inmediato y fue decidida a la puerta
- Espera Liss – se acercó a ella y la abrazó muy fuerte, la joven se sintió mucho más tranquila por tener la ayuda de Pablo.


- Tranquila señorita su novio se va a poner bien – le dijo un enfermero a Cami que lloraba desconsolada.
- Pero no despierta y está lleno de heridas
- Al parecer recibió un golpe fuerte pero tienes que estar tranquila
Al momento llegaron al hospital y se llevaron a Benja a observación para ver lo que tenía
- Por favor dejenme entrar
- Lo siento, no puede entrar nadie acá
- Soy… soy su novia – dijo para ver si así convencía al doctor
- Perdóname enserio, le mantendremos informada de inmediato – y se alejó corriendo dejando ahí a Cami
De pronto llegaron Coco y Mica que fueron con el coche detrás, al llegar Cami se abrazó a su amiga llorando.
- Sabes algo ya? – preguntó Coco también muy preocupado
- Se lo llevaron dentro para verle
- No sé quien demonios pudo hacerle esto, pero te juro que como lo pille… - Coco maldecía a quien fuese quien pegase a su mejor amigo
- Tranquilos chicos se va a poner bien – intentó consolar Mica, era la más serena del grupo y en estos casos ella tenía que hacerse la fuerte a pesar de estar también muy preocupada.


Feli se despertó en la cama de una mujer que no tenía ni idea de quien era, pero pronto se acordó que era con la que se enrolló esa noche. Se sentía estúpido por lo que había hecho, el jamás se había acostado con una chica por despecho pero aquella noche tuvo unos celos enfermizos. Miraba a aquella joven y ni siquiera se acordaba de su nombre, dormía profundamente de espaldas a él. Tenía que marcharse de ahí lo antes posible, pero no sabía si sería correcto despertarla en ese momento o marcharse sin decir nada. Por un lado pensaba que era muy cobarde por su parte largarse así sin más, pero por el otro sabía que se crearía una situación algo incomoda. Al fin optó por marcharse y dejarle una notita, para él era algo ridículo pero no sabía que hacer. Se vistió velozmente y se fue de la casa. Fue caminando por la calle, tenía que llamar a un taxi para llegar a casa porque no le apetecía caminarse media ciudad. Después de llamar se sentó en un banco cercano, todavía era de noche y la calle estaba desierta. Sin darse cuenta volvía otra vez la imagen de Fran besando a Lu y sentía que no tenía nada que hacer con ella. Y tampoco sabía como comportarse con ella, el lunes habían quedado para hacer las fotos y él sabía que no podría comportarse como si no le pasara nada. Luisana le importaba más de lo que se imaginaba y no se había sido realmente consciente hasta ahora. Pronto llegó el taxi y lo llevó directo a su apartamento.


Cami, Mica y Coco estaban sentados en la sala de espera y todavía no tenían noticias de Benja. No había salido nadie a avisarles y estaban muy nerviosos
- Igual deberíamos avisar a Álex – propuso Coco
- Por que no esperamos a tener noticias y ya le avisamos?
- Sí es lo mejor, cuando salga el medico y nos cuente le avisamos
- Voy a por unas tilas – Coco se levantó y fue a por ellas
- Cami, no te pongas mal
- Tengo miedo
- Todos tenemos miedo de que pase algo, pero tenemos que tranquilizarnos, Benja tiene que estar bien
- Me siento culpable
- Por qué decis eso?
- No le cogí el teléfono Mica, fui una egoísta… no pensé que podría estar mal…
- Cami no digas eso, nadie pensaría algo así
- Fui una orgullosa – Cami se sentía muy mal
A los cinco minutos salió el doctor que atendió a Benja para comunicarles como se encontraba. Ambas se levantaron al instante para saber algo.
- Doctor díganos que pasa? – preguntó Cami alterada
- Benjamín se encuentra estable, le hicimos unas pruebas para ver si tenía algún traumatismo interior pero en principio no vimos nada – las chicas al escuchar eso se abrazaron contentas. Coco llegó con lo vasos y los dejo en una mesita que había en la sala de espera.
- Que pasó?
- Benja está bien – le contó Mica abrazándolo también. El doctor continuó diciendo
- Tiene una pequeña lesión en una costilla pero con reposo se pondrá bien pronto, recibió un gran golpe y por suerte no tiene nada más. Ahora está sedado para calmar un poco el dolor pero despertará en unas horas
- Muchas gracias doctor – le agradeció Coco muy contento
- Podemos entrar a verle? – preguntó Cami
- Sí, por supuesto – Cami se fue corriendo a la habitación. Mica y Coco fueron detrás. Cami se puso al lado de la cama y acarició el brazo de Benja, su corazón todavía seguía latiendo por el gran susto.
- El cabezón tuvo mucha suerte, menos mal que no pasó nada – dijo Coco algo más tranquilo.
- Será mejor que vayáis ya a casa – dijo Cami – estáis cansados y yo me puedo quedar a cuidarle
- Pero no vamos a dejarte sola acá – contestó Mica
- Yo estaré bien, andar y descansar para mañana
- Vos también debes de estar cansada – le replicó Coco
- En serio yo estoy bien – dijo muy segura Cami – además tenéis que avisar a Ana, debe de estar preocupada.
- Está bien quedate vos esta noche y yo me quedo mañana – respondió Coco
- Hasta mañana Cami – Mica le dio un beso a su amiga. Coco y ella se fueron dejandoles solos. Cami se acercó al lado de Benja y le acarició el pelo.
- Si te llegara a pasar algo yo me muero – acercó su rostro y le dio un beso en la mejilla. Después se sentó en un sofá que había en la habitación.


Se hizo de día y Álex se despertó antes que Inés. En un principio el chico se quedó muy impresionado de tener a la chica en sus brazos. Estaban completamente abrazados y él se había quedado mudo, no se había dado cuenta hasta ahora. Se le dibujó una sonrisa en la cara y la abrazó mucho más. Inés se despertó porque Álex se había movido y no sabia que decir. Lo primero que hizo fue levantarse de inmediato, tenía mucha vergüenza y se puso toda roja.
- Álex, lo siento no fue mi intención, yo… - el chico se acercó a ella
- Por qué me pides perdón? No es la primera vez que dormimos juntos no? – le dijo mientras le acariciaba la pierna
- No… - dijo levantándose del sofá como si sus manos quemaran.
- Inés – Álex se levantó y se puso a la altura de la chica – traté de olvidarme de vos por tu bien, pero no puedo. Lo que siento por vos es demasiado fuerte – Inés no sabía que decir, se había quedado sin palabras. Pero el teléfono de Álex destrozó esa bonita escena
“Coco, por qué llamas tan temprano?”…”Que paso?”…”A Benja?”…”pero cómo esta?”…”Ahora iré para allá”… “Ciao”
- Qué paso? – preguntó Inés preocupada
- Mi hermano, anoche le pegaron unos tipos y está en el hospital
- No puede ser – dijo abrazando a Álex
- Me dijo Coco que se encontraba estable
- Vamos para allá, yo te acompaño


- Menos mal que despertaste joven – le dijo una enfermera a Benja que había entrado.
- Donde estoy? – dijo algo confuso
- Anoche te golpearon
- Es cierto, ahora recuerdo – dijo tocándose la cabeza – Y mi familia?
- Tu novia se quedó toda la noche cuidándote
- Mi novia? – dijo mirando a Cami dormida en ese sillón tan incómodo
- No sabes lo preocupada que estaba por vos – siguió diciendo la enfermera – Tenes mucha suerte de tenerla
- Si… - contestó Benja sonriendo – pero no tenes una manta? Debe de estar helada
- Lo que vamos a hacer es despertarla, seguro que le hace mucha ilusión verte despierto
- No dejala, estará agotada y se la ve tan linda
- Esperate – la enfermera fue hacia Cami – señorita, despierte
- Que sucede?
- Benja despertó
- Enserio? – se levantó muy deprisa y se acercó a la cama corriendo – Benja como te encuentras? Estás bien? - preguntó muy emocionada
- Ahora perfectamente – contestó agarrándole una mano
- Yo les dejo solos – informó la enfermera – Ahora traeré el desayuno
- Ok
- Enserio Benja, te duele algo?
- Un poco la espalda pero estoy bien, gracias por cuidarme
- No me lo agradezcas
- Cami… y vos dijiste que eras mi novia?
- Yo? No yo…
- Cami…
- Bueno… sí, pero era para que me dejaran pasar
- Sos tan linda – dijo acariciándole la cara
- Mi amor – ambos oyeron abrirse la puerta y aparecer a Ana entrando muy preocupada, Cami se separó enseguida – Cuando me enteré de lo que pasó me asuste mucho
- Estoy bien Ana
- Hola Cami – saludó amablemente, ella le respondió el saludo con un gesto con la mano
- Quien te hizo esto? – siguió preguntando la chica, Cami sentía que sobraba en esa situación y salió dejándoles solos. Fuera vio a Coco que había llegado ya
- Hola Coco – dijo con una sonrisa un poco triste
- Que pasa Cami?
- No es nada – Coco hizo un gesto como que no le creía nada – estoy cansada
- Será mejor que vayas a casa y descanses
- Si, será lo mejor
- Querés que vaya a buscarte luego para venir?
- No sé si voy a volver Coco
- Por qué?
- Yo ya hice lo que tenía que hacer, ahora está su novia y yo sobro en esta historia
- Sabes que él se muere por vos
- Ya nos veremos Coco – dijo haciendo caso omiso a lo que le había dicho su amigo
- No le dejes escapar Cami – ella siguió caminando por la sala, no quería seguir escuchando tonterías.


Al momento llegaron Inés, Álex y sus padres al hospital para ver a Benja. Entraron a la habitación donde estaban Ana y Coco. La madre de Benja se acercó a su hijo
- Cariño que susto me lleve cuando me lo dijo tu hermano
- Mama estoy bien, no te preocupes
- Y que dijeron los médicos? – preguntó Ramón, el padre de los chicos
- El doctor Ramírez nos dijo que le hicieron unas pruebas y no salieron nada, tiene que estar en reposo para calmar el dolor y listo – explicó Coco
- Y cuando le mandan a casa? - preguntó su madre
- Mañana supongo
- Y esta niña tan linda quien es? – preguntó el padre percatándose de la presencia de Ana que permanecía callada.
- Papá, ella es Ana, mi novia – le contó Benja
- Ay y no nos presentaste – se levantó Marta y se acercó a la novia de su hijo. Benja presentó a su novia.
- Inés y a vos si que hacía mucho tiempo que no te veía – dijo Ramón muy alegre, en realidad esa chica le gustaba para su hijo menor. Y no le había hecho mucha gracia cuando su mujer le contó que ya no estaban juntos – Como va todo?
- Muy bien
- Me alegro hija


Lu estaba todavía dormida y recibió una llamada, se despertó y atendió. Del teléfono sonó una voz distorsionada que decia “Ahora estabas muy tranquila, no creas que va a ser para siempre”. Lu se quedó blanca al escuchar eso, ya era la segunda llamada que recibia de ese estilo y ya empezaba a tener miedo. No sabía de quien se podía tratar y estaba muy asustada. No sabía que hacer.


Capitulo 18

Felipe cuando llegó a casa no vio a nadie y no sabía donde se habían metido Coco y Álex. Coco se fue antes que llegara y no le vio, además estuvo llamándole pero no le cogía el teléfono. Felipe miró su teléfono y vio bastantes llamadas perdidas de su amigo y decidió llamarle. Él le contó lo sucedido pero le dijo que Benja estaba bien. Feli se duchó y se dispuso a ir a visitar a su mejor amigo.


Álex fue llevar a Inés a su casa, ella quería ducharse y descansar un poco. Se despidieron de todos y se fueron. Andaban en el coche los dos callados, después de lo sucedido antes no se atrevían a decir nada. Inés miraba a través de la ventana sin apartar la mirada, Álex de vez en cuando la observaba de reojo. Tenían una conversación pendiente y él quería mantenerla de inmediato. Necesitaba solucionar esa situación. Él continuaba pensando que no deseaba cargarle con su hijo. Con la aparición de David todo cambiaba y él no podría dedicarle todo el tiempo que se merecía. Por otro lado deseaba con todas sus fuerzas presentarle a su hijo y pasar una tarde con las dos personas que más quería en ese mundo. Conocía a Inés y sabia que le encantaban los niños y era muy cariñosa con ellos, presentía que David la querría de inmediato.


Benja estaba sólo en la habitación y entró la enfermera. Ella se llamaba Gaby era una mujer de unos 45 años, pero se mantenía muy bien. Era muy amable y todos los pacientes la querían. Cuando vio a Benja en el estado que llegó al hospital le dio mucha pena. Ella tenía un hijo más o menos de la edad de Benja y si le pasara algo así se sentiría muy mal. Su hijo era Simón, el compañero de Cami, pero Gaby no la conocía.
- Acá le traigo la comida Benja – la enfermera de antes le trajo una bandeja con la comida
- Gracias…
- Gabriela, pero podés llamarme Gaby
- Gracias Gaby – de repente entró su novia
- Mi amor yo tengo que ir a casa un momentito, a la tarde regreso, si? – se acercó y le dio un beso, la enfermera no entendía nada porque ella pensaba que la novia del muchacho era Cami. - Adiós
- Disculpe que me entrometa, pero esa joven es su novia? – le preguntó una vez que la joven se fue.
- Si
- Yo pensé que era la muchacha que se quedó a la noche con vos
- No, Cami y yo solo somos amigos
- Pero si se le iluminó la cara cuando la vio
- Es una amiga muy especial
- Claro, pues debe quererle mucho porque no se movió y se la veía tan preocupada a la pobre
- No pensaba que se preocuparía tanto
- Por qué decis eso, si dijiste que era una amiga muy especial, no?
- Discutimos y no acabamos muy bien
- Pero mañana salís de acá y ya podes hablar con ella más tranquilamente
Benja y la enfermera congeniaron mucho, estuvieron un rato hablando de sus cosas, ella le contó que tenía un hijo y él acabó confesándole que en realidad estaba enamorado de Cami. Gaby cuando tenía un ratito libre se pasaba por la habitación de Benja y charlaban un poco.
Todos sus amigos volvieron a visitarle menos Cami, ella deseaba ir a visitarle pero se sentía fuera de lugar. Benja solo hacia que preguntar por ella pero sus amigos ponían excusas para que no se sintiera mal. Él solo deseaba salir de ese lugar, no le gustaba para nada los hospitales. Pero por fin mañana saldría de ahí.


Era lunes por la mañana, Luisana se levantó con una amplia sonrisa. Ese era el día que se presentaría a las pruebas de baile en el teatro. No estaba muy segura de que la escogieran pero no quería perder la esperanza. Su profesora de baile le había dicho que tenía muchas posibilidades pero tampoco quería aferrarse a ello para no desilusionarse en caso de que no fuera la elegida. Fran se ofreció a acompañarla. Se acordó de Feli, él también quería ir con ella pero no estaba bien porque había empezado algo con Fran. Ni ella misma no sabía definirlo. No eran novios, tan solo tonteaban, pero en su interior crecía algo muy bonito. Se sentía muy cómoda con él, era un chico increíble. Por otra parte estaba Felipe que desde el primer momento que lo vio sintió algo que no se explicaba. Su cabeza daba vueltas, no era posible que quisiera a los dos. No podía ser. Quería aclarar sus sentimientos cuanto antes porque esa situación la atormentaba por dentro. Nunca se había encontrado en esa encrucijada.
Luisana de repente recibió una llamada, era Felipe, como si sus mentes estuviesen interconectadas. Su voz sonaba cortante, la chica lo notó desde el primer “hola”. No sabía por qué le hablaba como si estuviese enojado con ella. No querías preguntarle nada para no entrometerse en su vida pero le preocupaba, presentía que el enfado iba relacionado con ella y no se lo explicaba. Él la llamó para concretar la hora para la sesión de fotos. Así pues, una vez acabara la prueba iría al estudio de Feli para realizarlas.
A varias calles de ahí, Feli daba vueltas por toda la casa. Se sentía fatal por hablarle así a Lu. Ella no tenía la culpa de no estar enamorada de él y quisiese a otro. Pero no podía actuar como si no se sintiera celoso. Feli siempre mostraba sus sentimientos al exterior, cuando se sentía mal lo demás lo notaban, cuando estaba enojado también. Era algo que no podía remediar. Y simular ante Luisana que no sentía nada por ella requería un gran esfuerzo por su parte. Esa tarde la vería, tan linda como siempre y aunque deseaba con todas sus fuerzas que la tierra se lo tragara para dejar de pensar en esa preciosa chica, no podía evitar el alegrarse de que la tendría solo para él. Aunque fuese solo unas horas. Además si todo salía bien en la agencia lo felicitarían por la candidata. Era idónea para la campaña, su belleza natural que desbordaba era ideal para ello. Ninguna modelo profesional podía compararse con la belleza de ella que no pasaba inadvertida.


Álex tenía que recoger a su hijo porque tenía que quedarse un par de días con él. Brenda tenía que realizar unos trámites fuera de la ciudad y no podía llevarlo con ella. En su casa no había sitio para el pequeño pero lo llevaría a casa de su madre y ocuparía su cuarto. La abuela Marta lo había decorado con motivos infantiles y lo había llenado de juguetes para su adorado nieto. Desde que se enteraron de la noticia, tanto Marta como Ramón, estaban encantados con su nieto. Y cuando su hijo les comentó que se quedaría un par de días con ellos estaban muy alegres. Llegó a casa de Brenda y su hijo todavía dormía.
- Mi amor esperate y despierto a David en un momento
- No me llames mi amor, por favor
- Es la costumbre – dijo saliendo del salón meneando el culo, en un gesto ridículo para el gusto de Álex.
Mientras Brenda arreglaba al niño y preparaba sus cosas, Álex miraba el mueble donde reposaban muchas fotos de su hijo de diferentes épocas. Agarró unas cuantas y se puso a mirarlas, una sonrisa se dibujó en la cara. Quería llevárselas porque él no lo vio cuando era un bebé.
- Ya está listo el niño – dijo Branda entrando con David y una mochila con las cosas que se tenía que llevar. Álex dejó las fotos y fue a saludar a su hijo
- Campeón! – el niño fue corriendo a los brazos de su padre – Tenía muchas ganas de verte
- Yo también papi
- Estabas mirando esas fotos? – preguntó Brenda
- Si, te importa?
- Para nada – contestó ella sonriendo - si queres podes llevarte alguna
- Gracias – le respondió él bajando al pequeño en brazos y agarrándole de la mano
- Acá tenés sus cosas – Brenda abrazó a su hijo – pasatelo bien con papi, si?
- Si, mama
Al momento se fueron los dos camino del hospital. Tenía que ir primero a recoger a su hermano puesto que hoy le daban el alta.


Benja estaba ya preparándose para firmar el alta, todavía no había llegado nadie a recogerle. Era muy pronto todavía y estaba esperando a que llegaran.
- Benja quería venir a despedirme de vos – Gaby entró a la habitación y abrazó a su paciente preferido – No vino nadie todavía?
- No, es muy pronto todavía
- Si queres que haga alguna llamada
- No, gracias
- A ver si pasás a visitarme algún día de estos
- Por supuesto
- Que carita tan triste que tenés – Gaby se percató que el muchacho no andaba muy animado – Me imagino a que se debe, no?
- Si, no volvió a visitarme
- No pierdas las esperanzas, estoy seguro que Cami algún día entenderá que le quieres de verdad – Benja sonrió por las palabras de la mujer – Sos un buen muchacho pero tenes que dejar a Ana. No está bien jugar a dos bandas
- Ya sé que no está bien, pero cuando la tengo a Cami delante se me olvida todo lo demás y solo quiero besarla. Lo que menos pretendo es hacerle daño a Ana
- Pero eso confunde a Cami, por eso no se juega por lo vuestro – a Gaby le sonó el busca y debía de marcharse ya – Benja, lo siento debo ir a la habitación de un paciente
- Gracias por todo
- No me lo agradezcas – la enfermera le dio un beso y se marchó de la habitación. Benja se sentó en la cama y apoyó su cabeza en los brazos.
- Hola Benja – alguien entró por la puerta y una gran sonrisa se posó en su cara – Como te encuentras?
- Cami, estás acá – Benja se levantó y se acercó rápidamente
- Sí, no me animaba a venir, pero al fin me decidí
- Me alegra verte
- Quien te pegó Benja? – Cami tenía la sospecha de que sería Joaquín pero quería confirmarlo.
- No sé, no pude verles la cara, sólo recuerdo a cuatro tipos que me golpearon y caí enseguida al suelo
- Yo quería pedirte disculpas
- Por que? – preguntó él mientras le acariciaba la cara
- Vos me llamaste y no te atendí, por mi orgullo pudo pasarte algo más grave
- Cami, ven, sentate acá – los dos se sentaron en la cama – no tenes que sentirte culpable, eso ya pasó, quedó olvidado, vos estabas enojada
- Me preocupé mucho por vos, si te llega a pasar algo… - Benja se acercaba más aún a Cami y ésta temblaba en sus brazos
- No sigas, no me pasó nada – Benja acortó la distancia y le dio un beso corto, pero en ese mismo momento alguien irrumpió en la habitación
- Benjamín!! – gritó una voz de mujer, Cami y Benja se separaron y se levantaron al mismo tiempo.
- Ana por favor, no es lo que estas pensando… no grites acá
- Y aun tenés la cara de decirme que no grite? – a Ana se le aguaron los ojos, Cami no sabía que hacer, lo único que deseaba en ese momento es que la tierra se la tragara – y vos, yo creí que eras una buena persona pero me equivoqué. Lo único que querías es quitarme a mi novio, debí imaginármelo. Sos una…
- No te atrevas a insultarme – la cortó Cami, tampoco iba a permitir que la insultara de esa forma - yo no quise quitarte nada
- Ana yo tuve la culpa, no le repliques nada a ella – ella se giró y se fue corriendo de la habitación.
- Lo siento – Benja fue detrás de Ana para explicarle lo que pasó, Cami no pudo aguantar y unas lágrimas asomaron por sus ojos
- Que pasa Cami? – Alex llegó acompañado de su hijo y se acercó a su amiga – Por qué lloras? – Cami se abrazó a él – Mi chiquita no te pongas mal. Que pasó?
- Ana nos vio besándonos
- Yo sabía que algo así pasaría, mi hermano no sé donde tiene la cabeza
- Veo que viniste acompañado – Cami se secó las lágrimas y se percató que detrás de Alex había un niño pequeño – Hola – David tenía un poco de vergüenza y se asomaba detrás de su padre – Yo soy Cami, y vos?
- David
- Pero no te escondas que yo no me como a los niños – dijo poniéndose a su altura – o tal vez sí – y empezó a hacerle cosquillas y David no paraba de reír – Es igualito a vos, no lo puedo creer
- Yo tampoco podía creerlo


Mica fue a visitar a Julia la hermanita de Coco a su casa, hacía rato que no iba a verla y tenía ganas. Desde que la conoció le cogió mucho cariño, era una niña muy dulce y ella quería devolverle la ilusión de vivir. Era muy pequeña para estar siempre en casa y estaba dispuesta a ayudarla. Llegó a la puerta y tocó al timbre muy ilusionada. Betty abrió la puerta en unos segundos y se alegró de ver a Mica allí.
- Vos sos la amiga de mi hijo, Mica, no?
- Sí, yo venía a ver a Júlia – la mujer la hizo pasar al salón
- Voy a buscar a mi hija
Después de unos minutos Betty bajó con la niña que bajaba muy contenta, no se esperaba que Mica fuese a visitarla ese día y la sorpresa fue grata.
- Mica, viniste a visitarme
- Obvio que vine, vos sos mi amiga
- Estoy muy contenta
- Pero yo vine para que vayamos a algún lugar – Mica trataba de animarla – Venga elegís vos? Que querés hacer?
- No, no me apetece ir a ningún lugar
- No acepto un no por respuesta – se negó Mica – Yo sé que queres salir. Qué es lo que más deseas?
- Me gustaría ver el mar
- Yo te voy a llevar al mar
- Pero no puedo verlo
- Y eso que tiene que ver? Vos sabías que hay un poder más valioso que la vista?
- Qué querés decir?
- Vos podés imaginar. Vos tenés el mar acá dentro – dijo señalando su cabeza – pensás en él y lo podés ver a través de tu mente. Lo podés intentar, me acompañás?
- Está bien – ambas sonrieron


Luisana estaba esperando que la llamaran para realizar la prueba, estaba nerviosa y no podía controlar los nervios.
- Tranquila Lu, todo va a salir bien
- Es que vos viste a esas minas?
- Vos las superás a todas ellas – Fran se acercó a Lu y le dio un beso pero ella se separó
- No Fran, no sé si me cogerán
- Pero mira quien tenemos acá? – Luisana se giró y vio a Luz detrás suyo con una sonrisa maliciosa
- Vos también te presentás?
- Obvio nena, que pensabas? – Luz miró a Fran con una sonrisa – No me vas a presentar a tu amigo? – preguntó ella mirándolo de arriba abajo
- Vámonos Fran éste aire contaminado me da alergia – se giró con una amplia sonrisa y se fue agarrando a Fran de la mano
- Asi que Fran, no? – se dijo para sí Luz, le había gustado ese chico. Estaba tremendo y estaba decidida a ir por él.


Benja había hablado con Ana, ella le había perdonado. Él quería blanquearle todo a su novia pero no pudo. Realmente las lágrimas de una mujer podían afectarle mucho y así Ana le convenció para que siguiera con ella. En cuanto a Cami, Ana sentía que la había decepcionado porque no pensaba que fuera detrás de su novio, pero por el momento mantenía a Benja a su lado y luego ya vería que haría con ella. Por el momento trataría de ganarse su confianza y ser su amiga. Le preocupaba lo que sintiera Benja, ahora se daba cuenta de la forma tan especial como miraba a esa chica. A ella nunca la miró así. Además siempre que hablaba de ella se notaba en sus palabras que Cami era una chica importante en su vida. Pero no estaba dispuesta a perderlo por nada, si era necesario lo arrastraría hasta convencerlo de volver a Alemania y así lo alejaría rápidamente de esa mujercita. No se explicaba como Benja podía quererla a ella, si era una pendejita que no la llegaba a su altura. Ella estaba dispuesta a reconquistarle y no dejaría que ninguna chica con dulce sonrisa se lo arrebatara.


Capitulo 19

Camila andaba triste por los pasillos de la universidad, iba inmersa en sus pensamientos y no prestaba atención alguna. Simón y ella iban dirección a la clase que les tocaba a esa hora. Su amigo Simón le iba contando algo pero no le escuchaba y se mantenía callada.
- Y entonces nos tuvimos que ir – Simón se dio cuenta que Cami no le escuchaba - Cami, estás bien? No me escuchas…
- Si… discúlpame Simón, es que ando en otra cosa, lo siento…
- Me querés contar?
- No me levanté con muy bien pie, eso es todo
- Yo sé que te preocupa algo y vos no estas bien
- Gracias por preocuparte, pero no me apetece hablar del tema
- Está bien, pero sabés que podes contar conmigo para lo que sea, no? – y el chico la abrazó para que se sintiera mejor
- Gracias, sos un buen amigo
Angeles se acercó por detrás de ellos.
- Que mimosines nos despertamos hoy, no? – dijo riendo y saludando a Simón y Cami con un beso y continuaron yendo a la clase.
- Vamos después de clase a tomar algo? – propuso Simón
- Si, porque estoy ya cansada de las clases – contestó Angy
- Cami?
- Ok, por mi bien


- Pero vos no dijiste que querias cortarla ya?
- Si Coco, pero no creí que fuese tan difícil
- Por qué decís eso?
- La vi llorar y no pude
- Nano no podés ser tan tarado para dejar manejarse así – dijo Coco a su amigo – te voy a ser sincero, a mi esa mina no me da buena espina…
- Pero que decís? Ana es muy buena mina – le dijo Benja – Cuando me encontraba solo en Alemania ella estaba ahí y yo la quería pero se perdió la magia que había entre nosotros, ya no es como antes.
- Y que va a pasar con Cami? – siguió Coco desviando el tema a lo que le interesaba – No quiero que sufra, es como mi hermana y ella está mal con todo esto
- Ya sé que soy lo peor, que no estoy tratando a Cami como se merece, pero entendeme…
- Que queres que entienda? Estas jugando con Cami. Mira, vos sos mi amigo, mi hermano, pero no puedo permitir que le hagas daño. Cami es como mi hermana y no la quiero ver hecha mierda por vos.
- No sé que voy a hacer, esta situación me está volviendo loco
- Lo que tenes que hacer es aclararte vos mismo, y si vas a seguir con Ana lo blanqueas y listo. Dejalo claro, pero no le des falsas esperanzas a Cami…
- Pero yo la quiero
- Estás seguro? No será un capricho tuyo
- No, no es un capricho. Jamás pensé que sentiría algo así… y menos por Cami
- Lo que pasará con todo esto que Cami se canse, y si no te juegas, la vas a perder para siempre – Benja se quedó pensativo, esa situación se le estaba yendo de las manos y no podía hacer nada por evitarlo.


Mica y Julia estaban sentadas escuchando las olas del mar golpear las rocas. Estaban en un lugar solitario donde solo se oía ese sonido hermoso. Hacía mucho tiempo que la niña no iba al mar y el aire que pegaba en su cara y ese sonido de las olas le gustaba. Extrañaba ver el mar, era algo que desde pequeña le encantaba. Antes del accidente, Coco y ella acostumbraban a ir a la playa todos los domingos, fuese verano o invierno siempre iban, aunque tan solo fuese para sentarse en las rocas y lanzar piedras al agua. Cuando se quedó ciega la niña no quiso volver y hoy fue el primer día que se animó a ir junto a Mica. Esa chica le había llegado hondo en su corazón y la quería mucho. Se conocían tan apenas pero ambas se sentían cómodas una con la otra. Mica necesitaba ayudarla, lo hacía por Julia y por ella misma, se sentía dichosa de poder arrancarle una sonrisa a la pequeña. Julia necesitaba esa compañía que le ofrecía Mica, ella se sentía muy sola, tenía a su hermano y a su madre pero añoraba sentir el cariño de una amiga.
- Gracias por traerme acá Mica
- No tenes que agradecerme nada
- Sos muy buena – le dijo Julia – sabía que mi hermano elegiría a una chica como vos – Mica solo sonrió, pensar en la posibilidad de que ella y Coco estuviesen juntos le fascinaba pero todavía no se sentía preparada. Temía sus sentimientos, esos que sentía por Coco y le aterraba que le hiciesen daño – Por qué no le das una oportunidad?
- Él te habla de mi? – preguntó ilusionada Mica
- Obvio, todo el tiempo me taladra la cabeza con vos – dijo riendo Julia – Mi hermano es bueno, y aunque parezca un cabeza loca, sus sentimientos hacia vos son muy lindos – Mica miró al mar y una alegría le invadió el cuerpo, sintió un escalofrío solo de pensar en Coco.


- Ya acabaron las pruebas – comunicó un miembro del casting
- Pero cómo? Si falto yo – dijo desesperada Luisana – yo no hice la prueba
- Lo siento, ya tenemos a la elegida
- No, no puede ser… - dijo tapándose la boca para evitar llorar, no la habían dejado hacer la prueba
- Hola, querida – se acercó Luz por detrás – felicita a la nueva bailarina del grupo de teatro
- Vos?
- Obvio, no sé de que te extrañaba… - contestó con una sonrisa triunfadora. De nuevo Luz pisoteaba su oportunidad de oro. El director de casting la eligió a ella cuando dijo su nombre, se dio cuenda que era la hija de Garciarena y la eligió por puro enchufe y no dejó realizar las pruebas a ninguna más. El director y el señor Garciarena eran amigos y eso hizo que la elegida fuese Luisana.
- Fran por favor vámonos de acá – dijo casi llorando
- Ok Lu, tranquila – le dio un beso en la frente y se marcharon agarrados de la mano.
- Volví a vencerte Lopilato, y esto sólo es el principio – se dijo Luz para sí misma cuando Luisana ya se había marchado


Después de las clases salía Cami con sus amigos de clase, estaba más animada y le apetecía salir para despejarse un rato:
- Diego venís con nosotros? – preguntó Cami al chico
- Lo siento tengo planes, pero a la próxima prometo no faltar
- Te tomo la palabra – contestó Cami con una sonrisa y Diego se fue muy apurado. Angy recibió una llamada de una amiga que estaba mal y no pudo quedar con ellos.
- Lo siento, una amiga tuvo un problema y me tengo que ir, discúlpenme si? No podré quedar con ustedes – se disculpó Angy
- No te preocupes, andá con tu amiga que te necesita – le dijo Simón, ella se despidió dejando a Cami y Simón – Nos dejaron solos
- Si – contestó Cami tocandose un mechón de pelo.
- Donde te apetece ir?
- Conozco un boliche que está bastante bien, te parece si vamos?
- Como usted mande señorita – dijo haciendo una reverencia
- No seas tonto – dijo riendo por el gesto chistoso del chico. Y ambos se fueron juntos.


Álex estaba con su hijo en el jardín de la casa de su madre, estaban jugando a fútbol. El niño lo pasaba en grande con su padre y él también estaba encantado con el pequeño, estaba agotado pero no podía parar de jugar con él. Era tanto el tiempo que había perdido que quería aprovechar al máximo el estar con su hijo. El niño no se cansaba de jugar y no paraba de darle patadas al balón.
- Hijo paramos ya que estoy muerto
- Vos no queres jugar porque estoy ganando
- Si, me descubriste – hizo un gesto de derrota – no me banco perder – y agarró a su hijo en brazos alzándolo en el aire, David no paraba de reír.
- Os traigo unos jugos – Marta llevaba en una bandeja en la mano y lo puso encima de una mesa que tenían en el jardín – Cómo está tu hermano? Le dije que se viniese acá unos días para cuidarle pero se negó. Él necesita reposo y lo que menos hará es reposar…
- Está bien mamá! Vos no cambiás más, eh? Benja ya es grande…
- Pero que querés, yo me preocupo por mis hijos y ahora por mi nietecito también – dijo acariciando al pequeño
- Abu yo quiero caramelos
- Vos siempre intentando sacarme los caramelos, eh? A ver que tenemos acá… - dijo buscando en el bolsillo de su pantalón – Mira – y le dio un caramelo al niño –David se acercó muy contento, cogió el caramelo y le dio un besito a su abuela – hijo me voy a casa de Nora que ya hace rato que no la veo.
- Ok
- Papi, vos por qué no vivís con nosotros? – preguntó el niño mientras bebía un sorbo del vaso. Álex se quedó serio, no pensaba que su hijo le preguntara algo así y no sabía que decir – Los papas de Guille si que viven juntos
- Pero tu mamá y yo no estamos juntos pero yo igual te quiero – el niño no lo entendía mucho pero no dijo nada más, Álex se quedó preocupado por la pregunta del niño – Venga termina el jugo y nos vamos a ver al tio Benja, si?
- Si! – exclamó el niño eufórico – yo quiero ir con el tio Benja!!


Lu estaba yendo al estudio de Feli acompañada de su amiga Angy. Ella era amiga de la compañera de Cami. Luisana le pidió que la acompañara a las pruebas de fotos porque no se atrevía a ir sola y Fran ya había perdido toda la mañana y tenía que abrir el boliche
- Lu todavía no puedo creer que la arpía esa te haya quitado el papel
- No debí haberme hecho ilusiones
- Pero se ve a leguas que eso fue enchufe
- Vos crees? Parecía una compañía seria que no haría algo así
- Que seria ni que ocho cuartos? Dejaron el casting cuando se presentó la mina esa. Como es la hija de Garciarena…
- Igual, debería renunciar a esto, siento que ya no tiene sentido, siempre hay algo que se jode… No seré una buena bailarina
- Pero no podés decaerte asi, tu sueño es bailar y eso es lo que debes hacer
- Gracias Angy por apoyarme, no sé que haría sin vos.
- Yo tampoco sé que harías sin mi – dijo riendo
- Mira ya llegamos, me dijo Feli que era acá
- Ya tengo ganas de saber quien es el maravilloso Felipe Colombo, me hablás tanto de él que ya tengo la impresión de que lo conozco de toda la vida
- No hablo tanto – Angy puso los ojos en blanco mientras fue empujada levemente por Lu dentro del estudio. Ahí no había nadie, entró a la pequeña habitación recibidor donde Feli tenía todas sus fotos. Lu se quedó mirándolas y le parecieron realmente buenas.
- Luisana ya viniste – Feli entró por la puerta y se quedó mirándola embobado, se preguntaba una y otra vez por qué demonios esa chica le dejaba así de tonto.
- Hola – saludó Lu con una sonrisa – Ella es Angy, mi mejor amiga, vino a acompañarme
- Encantado, soy Felipe, pero podés llamarme Feli
- Igualmente
- Te parece si entramos? – propuso el chico mostrándoles el camino. De pronto vino Mariana, la estilista, con una percha llena de vestidos y saludó a las chicas. Felipe le indicó a Lu que se fuese con la chica para que le diese lo que se tenía que probar y la maquillase.


- Hola Fran! Como va? – saludó Cami entrando al boliche de Fran acompañada de Simón. El local no estaba muy lleno y había mucha tranquilidad. Por las tardes estaba la música baja y había un ambiente muy bueno.
- Bien y vos? – preguntó amablemente
- Bien también – contestó sonriendo
- Que os pongo? Tomo noto y os lo llevo a la terraza que hay en la parte trasera – Cami y Simón pidieron y fueron a sentarse en las sillas, era una pequeña terraza que había en el boliche donde la gente solía sentarse por las tardes para tomar algo tranquilamente.
- Te sentís mejor?
- Sí, me hizo bien despejarme un poco
- Por qué no me contás lo que te pasa? No confías en mi?
- Sí, sí que confío – Cami se quedó pensando unos segundos y decidió que le contaría la historia con Benja. Igual eso le ayudaba a desahogarse con ese chico que era tan atento con ella. Fran les trajo las bebidas que pidieron y les puso algo de picar, regalo de la casa.
- Es por un pive, me equivoco?
- No, no te equivocas… - Cami le contó todo lo ocurrido con Benja y Simón la miraba escuchándola. – Y eso fue lo que pasó…
- No entiendo como ese tal Benja puede dejar escapar una chica como vos – Simón le acarició la cara y la miraba a los ojos. Cami se ruborizó por la forma en que la miraba y bajó la vista – Yo no sería capaz…
- Sos un dulce, pero igual yo creo que Benja no siente nada por mi, quizás solo soy un capricho o que se yo…
- Y que pasó con tu novio? Si no recuerdo mal se llamaba Joaquín, no?
- Él es una historia pasada en mi vida, me hizo mucho daño y no quiero verlo nunca más.
- Vos no te mereces sufrir tanto… Sos tan linda… - Cami estaba algo extrañada, si no lo interpretaba mal, Simón la miraba de forma diferente que no tenía nada que ver con la simple amistad. La miraba como si sintiese algo más hacia ella. Él era un buen muchacho y también poseía un atractivo que no pasaba desapercibido, pero ella no podía verlo como algo más, era solo un amigo. Además no estaba preparada para abrir las puertas de su corazón. A Benja lo tenía muy adentro y no lo podría olvidar tan fácilmente.


Álex fue a su casa para recoger unas cosas y luego iría a casa de Benja como le prometió a su hijo, pero no fue necesario porque él se encontraba en su casa sentado en el salón viendo la tele repantigado en el sofa
- Vos no tenés casa o que? – dijo Álex bromeando
- Es que no aguanto estar en casa con… - Benja se levanto al ver a su sobrino muy contento – Enano!! Que alegría verte! – David al ver a su tío fue corriendo muy contento a sus brazos
- David, debes de tener cuidado, el tío Benja tiene mal…
- No hagás caso a tu papá que es un pelma – le dijo por lo bajo como si fuese un secreto causando risa al niño.
- Vos deberías descansar, no escuchaste al médico?
- Pero si no estoy cansado, Álex pareces mamá…
- Así que este pequeño es tu hijo! – Coco irrumpió en el salón entrando por la puerta con unas cervezas y unas papas – Ya tenía ganas de conocerlo!
- Sí, éste es mi sobrino! – Benja le soltó en el suelo
- Y a ver cuéntame, de que equipo es este enano? – preguntó Coco para entablar una conversación de grandes con el niño
- Del Gimnasia – contestó el niño mirando a Benja y riendo
- Como su tío – siguió Benja orgulloso – Muy bien – se dirigió a su sobrino y le chocó la mano
- Pero no le calentés la cabeza con basura - contestó Coco haciéndose el enojado – David, lo mejor es el Boca, no le hagás caso a Benja que no sabe lo que dice – intentaba convencer al niño
- Eh! tarados, dejar en paz a mi hijo…
- Ay Benja, resultó un padrazo nuestro pequeñín – dijo Coco haciendo voz de mujer, haciéndose el orgulloso. Se acercó y le dio un abrazo y hacía como si lloraba. Benja se unió al abrazo riéndose y detrás fue el pequeño imitándoles y también le agarró la pierna a su padre que era el único lugar donde alcanzaba.
- Al final voy a terminar asfixiado


Inés iba caminando distraída por la calle, se dirigía a su casa después de clase. Ese día había acabado tarde las clases porque tenías que hacer un laboratorio de psicología fisiológica, se había pasado 3 horas en la clase y acabó agotada. Iba muy cerca de la carretera y un coche le salpicó manchándole toda la falda de barro, y encima era blanca.
- Idiota!! – gritó Inés cabreada sin mirar al responsable del incidente. Éste se dio cuenta de cómo había dejado a la chica y paró el coche. Se bajó y se aproximó a la rubia para pedirle disculpas, ella levantó la cabeza y se quedó sorprendida.
- Inés?
- Mario! – dijo olvidándose de la falda abrazándole muy contenta de volver a verlo

Mario Casas, 20 años
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YoU aRe BeAuTiFuL nO mAtTeRs WhAt ThEy SaY, wOrDs CaN´t BrInG yOu DoWn



 
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cArLa
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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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June 25 2008, 6:06 PM 

Capitulo 20

- Que guapa estas – le dijo Mario separándose de ella y mirándola
- Gracias, vos también estás muy lindo – Inés radiaba de felicidad al verlo – Te parece si vamos a mi casa? Mis papas se alegraran de verte…
- Claro – ambos subieron en el coche y se dirigieron a su casa
- Y cuéntame cuando viniste a Buenos Aires? Y por qué no dijiste nada?
- Llegué hace un par de días y no dije nada porque quería darte una sorpresa
- La sorpresa me la diste – contestó sonriendo Inés – Y como es eso que viniste?
- Necesitaba alejarme de Madrid, las cosas no me iban muy bien y se me ocurrió venir aquí para ver como andaba todo
- Me alegro mucho y espero que acá te vaya mejor
- Yo también lo espero – dijo con una sonrisa triste, Inés no se percató de ello porque el chico no quería mostrar que estaba mal.
- Y donde dormís? – siguió preguntando ella
- Pues ahora estoy instalado en un hotelito cerca de aquí
- Que hotelito ni que nada? Vos ahora mismo te venís a mi casa
- No, para nada, no quiero ser molestia
- Como va a ser molestia el chico más guapo de todos? – le dijo ella intentando convencerle de que aceptara dormir en su casa – Venga, venite a casa…
- Está bien, tú ganas…


Al día siguiente Benja se despertó muy pronto y fue a su mesa de dibujo. Le propusieron trabajo, debía diseñar un nuevo complejo de apartamentos de verano en Buenos Aires. Benja era un arquitecto de renombre y a pesar de ser tan joven, tenía muchas referencias de Alemania y pronto le ofrecieron ese trabajo. Él aceptó el empleo porque ya consideraba que había tenido suficientes vacaciones. Hacía ya casi un mes que llegó de Alemania y necesitaba ya utilizar sus herramientas de trabajo. Además así se distraería de las preocupaciones de su vida sentimental que se encontraba bastante desastrosa. Quien le iba a decir a él que el trabajo le evadiría tanto…
Ana se levantó y se puso su mejor vestido, quería impresionar a Benja, deseaba volverlo a enamorar como antes y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por reconquistarlo. Ella entró tan despampanante como era, con un escote de infarto y unos tacones que tenían la pinta de no ser nada cómodos. Se sintió verdaderamente estúpida cuando se acercó a Benja y éste ni se digno a mirarla. Se sentía furiosa con él y con la pendejita que quería arruinarle su relación.
- Benja, dame la tarjeta de crédito, me voy de compras – él sin girarse apenas la sacó de su cartera y se la mostró cogiendola con dos dedos. Ella se acercó y la agarró de un tirón – Benjis, mi amor, no me ves más bella? – le dijo girando su silla giratoria y sentándose en sus piernas subiéndose así ligeramente su vestido.
- Si, Ana, estás linda. Lo siento tengo trabajo… - Benja la levantó y se dirigió a la cocina para coger una vaso de agua. Ella entró detrás de él y le abrazó por detrás
- Benja, ya no me encontras atractiva? – le preguntó con una voz llorosa – Vos ya no me querés?
- Ana, vos sos muy linda… sería un ciego si no me diera cuenta… pero…
- Pero que?
- Nada – le hizo un gesto con la mano para que se olvidara del tema y volvió a su habitación de trabajo para continuar.
Ana se sentía despreciada, salió de la casa y pegó un portazo muy sonoro que retumbó casi toda la casa.


Cami esa mañana no tenía clase y se despertó muy temprano para ir al taller a trabajar, últimamente llevaban el trabajo atrasado. Así ella aprovechó para ir para allá. Allí encontró a Coco que estaba atareado con un motor.
- Si vos te pensas que te vas a apoderarte de mi? La llevas clara… – dijo Coco desafiando al motor, de repente escuchó una carcajada detrás suyo y se giró viendo a Cami descojonándose de la risa en el suelo – De que te reís vos? – preguntó frunciendo el ceño
- Vos estás fatal, peor de lo que pensaba…
- Yo también te quiero – dijo él irónicamente – Violaste mi intimidad lo sabias? – continuó también escapándose la risa.
- Y que hacés vos acá tan temprano? – dijo haciéndose la sorprendida – Si vos no sabés lo que eso…
- Ya ves, Jorge está madurando – dijo bromeando – Y vos no tenés clase hoy?
- No, tengo libre y vine para echarte una mano – dijo escapándose la risa señalando el motor.
- Si, serás de gran ayuda
- Voy a cambiarme


Lu estaba hablando con su profesora de baile Carolina, la misma que la recomendó para que se presentara a las pruebas
- No me hicieron la prueba – contaba Luisana apenada
- Cómo que no te la hicieron? Si vos sos una bailarina fantástica
- Ya ves, la gente con apellido es la que se lleva todo
- Por qué decís eso?
- Fue Luz y la cogieron a ella. No quisieron realizar al prueba
- Sabía que si la señorita Garciarena se presentaba pasaría algo así
- No lo entiendo, es una injusticia, no pueden quitar la ilusión así a la gente. Y no sólo lo hicieron conmigo, había diez chicas detrás de mi.
- Hice todo lo posible para que no supiera nada pero supongo que el director de casting era amigo del señor Garciarena
- Por qué no querías que se enterara?
- Luz baila bien, eso no lo niego pero no tiene el talento nato que vos tenés. Yo se que si ella se presentaba haría cualquier cosa por vencerte a vos
- A mi por que?
- Porque eres su mayor rival, ella sabe que vos sos la mejor bailarina de esta academia y no quiere reconocerlo. Ella es como… - pero Carolina se calló de repente
- Como quién?
- Te lo voy a contar – Luisana puso una cara de intriga – La mama de Luz hizo lo mismo conmigo. Yo en el pasado era bailarina y tenía mucho éxito. Pero ella trunco mi carrera, hizo publicar cosas de mi que no eran ciertas y acabó por manchar mi nombre y mi éxito.
- Cómo pudo hacer eso? Es horrible
- Además el señor Garciarena al parecer estuvo enamorado de mí y eso ella no lo pudo aguantar.
- Pero vos tuviste un romance con él?
- No, yo ni siquiera estaba interesada, pero esa mujer era muy celosa y a parte estaba la rivalidad que ella sentía hacia mi
- Y cómo llegaste a trabajar acá?
- Después de la muerte de Berta, la mamá de Luz, el señor Garciarena se apiadó de mi y me ofreció este empleo, a mi me gustaba y acepté. Pero nunca pude demostrar que todo eso que publicaron era mentira.
- Qué lastima, debiste de ser una bailarina fantástica


Alex salió de la universidad y fue a casa de su madre para ver cómo pasó la noche su hijo. Era la primera vez que dormía fuera de casa e iba a asegurarse que estuviera bien. Además le prometió que después de clase llevaría a su hijo al parque de atracciones, así que fue a buscarlo. El niño no fue nunca y su padre quería llevarlo esa tarde. Aparcó el coche y entró en casa de su madre, el niño estaba dormido en el sofá y Alex se acercó despacio para no despertarle. Estaba destapado porque no paraba de moverse él agarró la manta y le tapó arropándole.
- Es un angelito durmiendo verdad? – dijo su madre tras el umbral de la puerta – No paró en toda la mañana y acabó agotado
- Entonces igual estará cansado, mejor dejaremos el parque de atracciones para otro día
- David tiene una energía extraordinaria cuando se despierte y te vea se olvidara del cansancio. Me recuerda a dos niños que no paraban en todo el día – dijo Marta refiriéndose a sus dos hijos – Vos y Benja no os cansabais nunca. Aunque cuando estaban Cami y Mica ya era la catástrofe mundial - recordaba la madre riendo.
- Ellas siempre acababan metiéndonos a nosotros en todos los quilombos
- Ya hace tiempo que no las veo. Nora me contó que Cami ya no esta con el chico ese
- Si, por suerte ella se dio cuenta que ese pibe no era bueno
- A ver si ahora tu hermano se pone las pilas
- Mamá no empieces con tu afición de celestina…
- Que querés? Cami me gusta para él
- Dejemos de hablar de Cami y Benja que ya harán lo que quieran con sus vidas
- Si, hablemos de vos… como estás?
- A qué te refieres?
- Sabés bien a qué me refiero… hablaste con Inés?
- No, no hablé con ella…
- Se te acabara el tiempo hijo, cuando no te des cuanta será demasiado tarde… - dijo saliendo del salón y dejando a su hijo pensativo. Al momento se despertó David y se puso muy contento de ver a su padre.
- Nos vamos al parque de atracciones?
- Si! – gritó contentó el niño


Mica estaba saliendo de una clase y le sonó el teléfono, descolgó y atendió “Coco, cómo estas?”… ”Salgo de una clase en este momento”… “Esta noche?”… “Y a qué se debe tu invitación?”… “Si, dos amigos pueden salir a cenar... pero…”… “Está bien, si insitís…”…“Donde me vas a llevar?”…”No jodas Coco, sabés que no me gustan las sorpresas”… “No sé si fiarme…”…”Por que vos estás loco, a saber dónde me llevas…”… “Está bien te esperaré en mi casa”… “Ciao, hasta luego”. La chica cuando colgó el teléfono saltó contenta de alegría y una sonrisita tonta se le dibujo en la cara. No le importaba que toda la gente que se encontraba en el pasillo la mirara como si se le hubiese ido la cabeza. Guardo su teléfono y se fue contenta. Inés salía de la cafetería y la vio saltar de felicidad:
- Mica! – le gritó saliendo con un café en la mano – estás bien? – preguntó riendo
- Inés, no te ví disculpa
- Ya sé que no me viste, ibas demasiado contenta para escucharme, no?
- Sí! – exclamó Mica – No sabes… Coco me invitó a cenar – ella se lo contaba a su amiga todavía sin creérselo
- Ya sería hora de que hiciese las cosas bien, ya pensé que este Coco no se animaría – dijo Inés contenta por su amiga – Ya dónde te va a llevar? – Mica se encogió de hombros – No me quiero ni imaginar lo que planea ese cabeza loca
- Me da igual dónde me lleve, si es con él… - Inés se quedó mirándola de reojo y no pudo evitarlo y empezó a reírse – De qué te reís vos?
- Es que… jajaja… vos jajaja… la persona mas antiromantica que conozco diga estas cosas – Inés no paraba de reír
- Párala ya tarada, yo soy muy romántica – Inés volvió a reírse todavía más fuerte y Mica la miró con cara de indiferencia
- Recuerda, hace dos veranos, el pibe ese que se te declaró cantándote una serenata, casi le tirás la guitarra en la cabeza – contó Inés riéndose por aquello – lo ridiculizaste delante de todos al pobre… fue muy romántico y vos solo querías vomitar.
- Eso no fue romántico, fue vomitivo… le faltó los leotardos para acabar la bonita escena. Si no sabía cantar, solo hacía que berrear… Además él era un idiota –
siguió Mica ya riéndose ella también – Pero Coco es distinto… - y sonrió de nuevo brillándole los ojos.
- Sí, la verdad que era idiota…
- Y a vos cómo te va todo?
- Bien, estoy contenta, ayer vino Mario de Madrid…
- Ah si? ya tengo ganas de conocerlo me hablás tan bien de él…


- Ya hablaste con Mica? – preguntó Cami a su amigo sentándose de golpe en el sofá que tenían en el taller.
- Sí, acabo de llamarla – y se sentó también cansado
- Y qué te dijo?
- Creí que se negaría pero aceptó – contó el chico ilusionado
- Ya te lo dije
- Pero no sé, cada vez tengo menos esperanzas de que me de una oportunidad…
- No pierdas las esperanzas, debes tener paciencia… ya sabes que quiere ir despacio
- Vos crees que me quiere de verdad?
- Yo la conozco como nadie y estoy segura de que te quiere. Si no fuera así ya te lo hubiese dejado claro. Ella no se anda con rodeos y si tiene que decir a un pibe que no quiere saber nada de él se lo dice
- Pero me corta el rostro todo el tiempo
- Si estás enamorado de ella enserio y si estás dispuesto a ser paciente, espera a que se decida
- Pero no la entiendo, si yo la quiero y ella me quiere, por qué no estamos juntos?
- Ella tiene miedo de sufrir, no quiere que le hagas daño
- Pero yo sería incapaz de causarle ningún daño, si es una de las personas más importantes de mi vida
- Yo eso lo sé, pero se lo tienes que hacer ver a ella y esperar el tiempo que sea necesario
- La voy a esperar. La quiero, sí, la quiero con todas mis fuerzas…
- Nunca pensé que Mica llegaría a ese corazoncito tuyo – dijo señalando el pecho
- Yo tampoco – dijo Coco abrazando a su amiga – gracias Cami, gracias por darme ánimos
- En estos momentos no sé ni como puedo dar ánimos…
- Lo decís por lo que pasó con Benja, no? – Cami asintió levemente – estuve hablando con él…
- No hablemos de él, si? No me apetece hablar del tema
- Cami solo te voy a decir una cosa. Sé que Benja se esta comportando como un idiota, yo mismo se lo digo, pero trata de entenderlo. Esto para él también está siendo muy difícil…
- No tengo que entender nada, ya está todo entendido. Benja está con ella y yo… yo trataré de olvidar… - Coco le sonrió tristemente y la abrazó, ella se apoyó en su hombro. Él haría lo que fuese por ayudarles pero si ellos se negaban era imposible.


- Quiero subir allá – pidió David a su padre señalando una montaña rusa enorme.
- No Hijo, esa es muy grande para vos, si sos casi un bebe – le dijo Álex de broma
- No soy un bebé, tengo casi cuatro años – le indicó con la mano, Álex no paraba de reír – y mira que alto soy – dijo poniéndose de puntillas y levantando las manos
- Sí que estás grande sí, ni se te ocurra pasarme de altura eh… - seguía Álex bromeando con su hijo y riendo – Lo estás pasando bien?
- Sí, este lugar es divertido
- Te prometo que vendremos más veces – Álex cogió a su hijo y lo subió a los hombros – Ahora si que eres el niño más grande!
- Sí! – chilló el niño y levantando los brazos
- Vamos a comprar unos helados
- Cuando regresa mama?
- Mañana vendrá a recogerte


Ana estaba en el centro comercial, iba cargada con un montón de bolsas. Entró a otra tienda para comprarse algo más, aprovechaba ya que el dinero era de su novio. Estaba mirando en una percha una minifalda que le gustó y fue a cogerla pero por el otro lado otra chica estiraba también la misma prenda.
- Estúpida, yo la vi primero! – gritó Ana a la chica sin verle la cara
- Disculpa, es mía y me la voy a llevar – contestó la otra con la voz más fuerte
- Eso te lo crees vos – y se miraron a la cara
- Ana? Sos vos? – dijo la chica soltando la falda y mirándola de arriba abajo
- Vos… Brenda! Ay amiga, cuanto tiempo! – y se abrazaron fuertemente
- No lo puedo creer, después de tanto tiempo… que cambiada estás…
- Vos estás estupenda
- Que te parece si nos olvidamos de la falda y nos vamos a charlar un ratito vos y yo? Hace tanto tiempo que no nos vemos…
- Está bien, tenemos tanto de que hablar…
Ambas salieron y fueron a una cafetería que había cerca de ahí, se sentaron en una mesa para hablar. Ana y Brenda eran amigas de toda la vida, pero Ana con quince años se mudó a Alemania con su familia por motivos de trabajo. Ellas perdieron el contacto con el tiempo y ahora se volvían a reencontrar
- Y cuéntame cuando regresaste a Buenos Aires? – preguntó Brenda a su amiga de la infancia
- Vine hace un mes con mi novio
- Ah estas de novia? Y cómo es él?
- Benja es el chico más bello…
- Vos siempre tuviste un gusto tremendo para los pibes
- Y a vos cómo te va?
- Ahora estoy intentando reconquistar al padre de mi hijo
- Espera – dijo Ana sorprendida – me perdí de algo… vos tenes un hijo? Desde cuando?
- Ahora tiene 3 años – dijo Brenda sonriendo
- Que lindo! A mi me encantaría tener un hijo con Benja, eso uniría nuestra relación…
- Por qué decis eso? No andan bien las cosas entre ustedes?
- No, apareció un pendejita con cara de buenita que me lo quiere quitar, pero no se lo voy a permitir
- Debés tener cuidado, andan por ahí muchas lagartonas – dijo Brenda riendo – ya verás como tu novio se da cuenta de quien tiene a su lado
- Eso espero amiga, eso espero…


Capitulo 21

Feli ya tenía las fotos preparadas para mandarlas a la agencia. Las miraba y estaba encantado, habían quedado realmente preciosas. Luisana era una chica muy bella y en las fotos se reflejaba, además posaba con una naturalidad propia de profesionales. No podía creer que fuera la primera vez que lo hacía. Estaba seguro que había elegido a la mejor y en la agencia la aceptarían. Miraba esas fotos y sonreía, como podía estar tan loco por ella, si apenas la conocía. Nunca había sentido eso a primera vista, sabía que aparte de la atracción física, que era evidente que sentía, había algo más. Solo sabía que cuando la tenía cerca quería abrazarla y protegerla. Daría lo que fuera por tenerla en sus brazos aunque fuese una vez en su vida. Sabía que eso era imposible, ella estaba con Fran, y la posibilidad de que tuvieran algo era remota. Cuando hicieron las fotos, él la miraba embobado. Feli notó que la chica estaba nerviosa y cuando él se acercaba y le indicaba como debía ponerse ella temblaba, pero él no se hacía ilusiones. Seguro que era por el nerviosismo de ser la primera vez que posaba ante una cámara.
Pero la realidad era muy distinta, Lu cada vez que Feli le rozaba sentía una presión en el pecho que no la dejaba respirar, el bello se le erizaba y su corazón latía muy fuerte. Con un simple roce la hacía estremecer. La chica cada vez se sentía peor, cada vez estaba más confusa.


Coco y Mica fueron a cenar al restaurante favorito de Mica. Ella no tenía ni idea de por qué Coco la llevaba ahí, si nunca le había hablado de ese lugar. Pero no podía negar que la había impresionado. El local era pequeño pero muy acogedor, por eso le gustaba a Mica. Ella no soportaba los lugares abarrotados de gente y ese era el mejor que conocía. Tenía un gran ventanal donde se podía contemplar el mar. Además ahora que llegaba el calor, lo abrían y se podía sentir la brisa del mar. Se sentaron en una mesa cerca de la ventana:
- Te gustó el lugar? – preguntó Coco sentándose en la silla enfrente de Mica
- Estas de broma… Me encanta! Sabias que era mi restaurante favorito?
- No, no lo sabía. A mí siempre me encantó este lugar y pensé que te gustaría. Pero veo que ya lo conocías…
- Gracias por invitarme
- Gracias por que? Es un placer que una chica como vos me acompañe… - Mica le miró a los ojos y empezó a reír – que pasa? Por qué te reís?
- Es que… jajaja… no te va esto de hacerte el romántico… – Mica no paraba de reír
- Eh que yo cuando me lo propongo puedo ser muy romántico – dijo haciéndose el ofendido
- No te enojes… - dijo Mica agarrándole una mano – era una broma – por un momento se quedaron mirando a los ojos.
- Hoy no se por qué, te veo preciosa – Mica agachó la cabeza un poco, sonrojándose, Coco le alzó la barbilla – Te incomoda que te digan cosas lindas?
- No es eso, no estoy acostumbrada a recibir tus cumplidos
- No son cumplidos – se acercó levemente y le dio un pequeño beso en los labios – es la verdad…
- Dijimos que…
- No me rechaces más Mica, por favor, te soy sincero. Me duele que no confíes en mi – en ese momento llegó la camarera y Coco se separó de Mica enfadado por la interrupción
- Que quiere? – contestó con una cara de perros. Sabía que la chica hacía su trabajo pero no pudo evitar cabrearse
- Coco, no seas así… - le dijo Mica
- Lo siento, no quería molestar…
- Perdón, no fue mi intención ser un grosero – Coco se disculpó a la chica
- No se preocupe. Y que desean? – preguntó un poco avergonzada. Ellos pidieron y la camarera tomó el pedido.
- Ahora que por fin nos dejaron solos… - Coco le agarró las manos – Mica, por qué le das tantas vueltas a lo mismo? Yo sé que me queres, lo veo en tus ojos… no lo niegues más…
- Coco… - pero él se acercó y le dio un beso, está vez más apasionado que el anterior. Mica se dejó llevar pero de nuevo la camarera volvía a irrumpir su bonito momento.
- Siento volverles a interrumpir – dijo la camarera posando los platos en la mesa. Coco no dijo nada, sabía que si contestaba lo haría de malas formas.
- No importa – dijo Mica, una vez que la camarera se fue Coco ya no aguantaba más
- A esta mina le divierte interrumpir?
- No seas tonto, no lo hace a posta – esta vez fue Mica quien se acercó y le dio un beso a Coco. Éste se quedó impresionado, no esperaba que Mica le fuese a dar un beso. Se olvidó de la camarera y de todo y se entregó a ese primer beso que le dio Mica.


Benja estaba en su casa, estaba ordenando su cuarto. Él dormía con su novia pero tenía un cuartito para sus cosas. Allí tenía su mesa de dibujo, un ordenador y un equipo de música. Era pequeño pero era su lugar preferido de la casa. Ahí cuando necesitaba estar solo o simplemente le apetecía, podía estar horas. Estaba colocando sus cosas en los cajones que tenía. Hacía como un mes que estaba instalado pero todavía tenía algunas cajas con sus cosas sin colocar. Al lado de una de esas cajas estaba su guitarra apoyada contra la pared, esa que le regaló Cami para su cumpleaños. En Alemania en su tiempo libre se pasaba tocando la guitarra y era su modo de recordar a Cami. Siempre supo que ella era alguien especial que estuvo en sus peores momentos, pero hasta ahora no pasaba de la amistad. O en ese momento no descubrió sus sentimientos. Cuando estuvo tanto tiempo fuera de casa la extrañó mucho, no era consciente el motivo, pero añoraba las tardes que pasaban juntos.
Se puso a tocar la guitarra, había adquirido habilidad con los dedos y cada vez se manejaba mejor. Había recibido algunas clases de guitarra pero la mayor parte de lo que sabía lo había aprendido por sí solo. Mientras tocaba le venían a la mente imágenes de ellos este último mes: el primer beso en el taller cuando notó que Cami temblaba en sus brazos, también recordaba cuando hicieron el amor y el momento que le dijo que no volviera a besarla. Sin darse cuenta una lágrima asomó por su mejilla. Cerró los ojos y se imaginó a Cami entrando por la puerta sonriéndole, ella se acercaba y le acariciaba con su mano. Él gira su cabeza y le besa la mano, después se acerca a sus labios y se funden en un beso. Pero abrió los ojos y la preciosa imagen no correspondía a la realidad. En vez de besar a Cami, la chica era Ana. Benja se separó un poco brusco.
- Que pasa Benja?
- No perdóname Cami… - dijo tocándose la frente confundido
- Cami?????? Me llamaste Cami?????? Pero que tenes en la cabeza tarado? Encima me decís el nombre de ella? Este es el colmo… Sos un imbecil - chilló ofendida
- No Ana, perdona no quería… - pero la chica salió sin escucharle enfadada. Benja se sentó en la silla de golpe soplando, había metido la pata hasta el fondo.


Cami estaba en la cocina, había bajado a media noche a por un vaso de leche porque no podía dormir, aparte esperaba a Mica para que le contara todos los detalles de su cita con Coco. La madre de Mica, Claudia, también había bajado:
- Vos tampoco podes dormir? – preguntó ella entrando a la cocina y sentándose a su lado
- No, no logré pegar ojo
- Mica no vino todavía?
- Estará disfrutando… - dijo sonriendo, Claudia le devolvió la sonrisa cómplice.
- Esta hija mía… se enamora de un chico con el que se la pasaba discutiendo…
- Era su forma de decirle que le quería, muy particular por cierto…
- Y vos como estás? Te noto triste…
- La envidio a Mica, me encantaría estar en el lugar de ella, quiero que alguien me quiera como Coco la quiere a ella.
- Y ese alguien es Benja? – Cami agachó la cabeza afirmándolo – Vos sabés que él te quiere
- Es muy extraña su forma de querer… primero me dice que quiere estar conmigo y después cuando su novia se lo pide corre tras ella… - Claudia abrazó a Cami.
- Vos sos una chica muy especial, estoy segura que Benja se jugará por lo vuestro…
- Gracias Claudia
- No agradezcas nada hija, vos te mereces ser feliz


Mario estaba en el cuarto que le habían preparado en casa de Inés, hablaba por teléfono y parecía cabreado: “No, no voy a volver…”…”Ahora pregunta por mi? Se dio cuenta muy tarde”… “No voy a perdonar lo que me hicieron…”…”Se acabó de ser el buenito Sergio, se creían que era estúpido, que no me iba a enterar?”…”No tengo ganas de hablar más de ella…”… “He venido aquí para olvidar…”… “Me voy a dormir, no quiero hablar más”… “Ya sé que tu no tienes la culpa, perdona por hablarte gritando, pero entiéndeme…”… “Siempre fuiste un gran amigo, no como otras personas…”… “Hablamos otro día vale?”… “Adiós”. Mario colgó el teléfono y se tumbo en la cama. No pudo evitar llorar. Le habían hecho mierda y no sabría si podría recuperarse. Se fue a Argentina para intentar olvidar lo que sucedió pero sabía que no podía engañarse, le iba a resultar muy difícil. Inés dormía en el cuarto de enfrente y le escuchó hablar fuerte. No dudó en entrar para ver que le pasaba.
- Mario! Que pasó? – se acercó a su cama y lo vio llorar desconsolado
- Abrázame por favor… - Mario le abrazó y ella se preocupó mucho
- Tranquilo… a ver cuéntame que pasa… así lo sacas todo… - el chico dudó un momento pero decidió contarle
- Yo antes de venir aquí estaba con una chica, Lara, y me engañó… - empezó sin poder evitar las lagrimas. Mientras lo contaba recordaba la escena que tanto le atormentaba. Lara y Mario hacía como seis meses que vivían juntos en un apartamento bastante amplio en el centro de Madrid. El padre de la chica le regaló ese piso para su cumpleaños. Ellos eran muy felices y estaban muy enamorados. Lara era masajista y trabajaba en casa. El mejor amigo de Mario, Tomás, tuvo un accidente de coche y a pesar de recuperarse muy bien, tenía dolores en la espalda lo cual debía de recibir masajes dos veces por semana para calmar un poco el dolor. Mario estaba contento porque gracias a los masajes de Lara, su mejor amigo se estaba recuperando. Él pasaba poco tiempo en casa porque tenía que trabajar y aparte estudiaba. Su novia tenía dinero, más bien su padre, pero él no quería ser un mantenido y trabajaba mucho. Cada vez su relación se distanciaba más y cada vez los masajes a su amigo aumentaban. Mario al principio no sospechaba nada, pensaba que así sería mejor para la recuperación de su amigo. Un día llegó más temprano de lo normal, sabía que su relación con Lara se estaba estancando y quería darle una sorpresa invitándola a cenar. Llegó a casa con un gran ramo de rosas en la mano, abrió la puerta y lo que vio le dejó desencajado. Su novia y su mejor amigo se besaban en su propia cama y ésta ya tenía la camiseta quitada. Mario se quedó como un idiota en la puerta mirando, no dijo nada, simplemente lanzó el ramo al suelo, le pegó una patada destrozándolo por completo y se marchó de la casa sin decir ni una palabra, ni siquiera lloró. Al día siguiente compró un billete para Buenos Aires y no volvió a hablar con su novia. Recibió muchas llamadas de ambos pero no contestó a ninguna. No tuvo más contacto con ella, ni con el que consideraba su amigo. Mandó a su amigo Sergio a por sus cosas y pronto viajó hasta Argentina.
- Dios mío… como te hicieron eso? Es horrible…
- Lo peor de todo es que no puedo olvidarme de ella, quiero odiarla, despreciarla, pero no puedo…
- Vos sos muy bueno y no podes odiar a nadie… - Inés le abrazó de nuevo para consolarlo – Por qué huiste? Debiste de enfrentarles…
- No pude, no tenía fuerzas para nada… me sentí humillado… Sé que actué como un cobarde yéndome, pero creí que distanciándome era lo mejor. No podría mirarles a la cara después de aquello. Además te extrañaba y quería verte, estar aquí era lo mejor…
- Olvida todas las penas y sonríe. Seguro que pronto te vuelves a enamorar. Sos un pibe relindo y cualquier mina estaría encantada de estar con vos.
- Ahora no estoy para “minas” como dices tu… - dijo con una leve sonrisa
- Bueno, pues te presentaré a mis amigos, son unos capos y seguro que te llevas rebién con ellos… Ah pero ni se te ocurra fijarte en mis amigas eh? Que ya están pilladas… - dijo riendo para animarle, Mario también rió secándose las lagrimas.


Mica y Coco caminaban por la orilla de la playa agarrados de la mano. Era una sensación fantástica para los dos aquel momento. Coco llevaba unas toallas en el maletero del coche y se sentaron en la arena uno junto al otro. Mica apoyó su cabeza en el hombro de Coco y él la abrazaba.
- No sabes lo que deseaba tenerte así, para mi solito… – dijo Coco acariciándole el pelo.
- Que te pensabas? Que lo ibas a tener fácil? – siguió ella con una sonrisa pícara
- Me lo pusiste bien difícil, eh? – Coco giró la cara a su chica y le dio un beso – pero ahora por fin estamos juntos y no quiero separarme de vos
- Pero sabes que a mi no me gustan los empalagamientos…
- Mica, déjame ser romántico una vez en tu vida… - se quejó Coco
- Si yo te dejo…
- A ver, me estoy declarando, te digo cosas lindas y vos me decís que no te gustan los empalagamientos? – dijo Coco poniendo los ojos en blanco. Volvió a mirarla – Sos única… - Mica se puso un poco seria – Por eso te quiero tanto – y volvió a besarla. Coco fue acomodándose en la arena hasta quedarse sobre Mica. Continuaban besándose y cada vez se iba calentando más la situación. Mica se dejaba llevar.
- Me apetece darme un baño – dijo Mica de repente levantándose
- Que decis? Vos estas loca… No traemos traje de baño y hace frío
- No pongas excusas, que poco valiente que sos – se levantó y se quitó la camisa quedándose en sostén. Coco la miraba embobado – No mires tanto! Sos un cobarde que no quiere bañarse… – Mica seguía picándole.
- Cobarde yo? Ya veremos… - Coco picó y se quitó su camiseta rápidamente. Mica se fue corriendo una vez se quitó el pantalón que llevaba – Mica, espera!!
- A ver si me agarras! – Coco se deshizo de su pantalón y fue tras ella. Mica ya estaba en el agua y Coco entraba despacio porque el agua estaba helada
- Mica hace mucho frío, sal ya… - Mica le sacó la lengua y le sonrió – Si no me queda más remedio tendré que ir a buscarte… - entró al agua y se acercó a Mica abrazándola por la cintura – Sos una diablilla, al final conseguiste que entrara… - ella se giró y le besó.
Estuvieron un rato en el agua regalándose caricias y besos y después salieron. Mica se hecho en la toalla y Coco se tumbó encima de ella y continuaba acariciándole. La tenía tan cerca y podía sentir su respiración agitada a escasos centímetros. Coco acariciaba una pierna de su chica mientras ella le acariciaba su fuerte espalda. Sin que Coco se diera cuenta Mica empujó su cuerpo logrando ponerse ella encima. El chico sonrió y volvió a besarla jugando con el broche de su sujetador. La miró a los ojos como pidiendo su aceptación, ella le responde besándolo de nuevo. Estaba poniéndose nervioso con el enganche, que difícil le resultaba ese chisme. Mica se reía de verlo así y le ayudó a deshacerse de esa prenda. Coco volvió a ponerse sobre Mica sin dejar de besarla. Estaban ya en un clima magnifico y ya no notaban el frío. Él continuaba acariciando el cuerpo de su chica maravillado. Nunca se había sentido así con una mujer tan solo con caricias. Se deshicieron de la poca roba que les quedaba.
- Estás segura mi amor? Yo no querría que vos te sintieras…
- Sssh – dijo poniendo un dedo en sus labios – No estuve tan segura de algo en toda mi vida – Coco la beso contento.
Coco fue despacio, quería ser lo más delicado que podía. Sabía que Mica estuvo con algún que otro chico, cosa que le enfermaba solo de pensarlo, pero esa noche quiso ser el mejor para ella. En esa playa solitaria, donde los únicos testigos fueron las olas del mar y la luna, se entregaron el uno al otro como nunca lo hicieron.


Benja entró a su habitación y miró a Ana, estaba dormida. No habían hablado desde la confusión de Benja. Se acercó a la chica:
- Perdóname por no quererte como te mereces – le susurró, después se sentó en su lado de la cama y se quitó la ropa para ir a dormir.
Ana se hacía la dormida y había escuchado lo que dijo Benja, apretó los labios furiosa. No lo iba a perder por nada del mundo, estaba locamente enamorada e iba a hacer lo que fuera para que se enamorara de ella de nuevo. Quería convencerlo para ir a Alemania, allí lejos de Argentina sería mucho más fácil, pero no sabía como hacerlo. Benja estaba construyendo de nuevo su vida en Buenos Aires y sería complicado que aceptara ir. Además estaba la muchachita del demonio que lo apartaba de ella.


Al día siguiente Inés iba a acompañar a Mario a una entrevista de trabajo, él se había llevado los ahorros que tenía y su padre le había dado dinero para vivir pero quería conseguir un trabajo, así podría alquilarse un piso. Tampoco quería abusar de la hospitalidad que le ofrecían. Pasaron por casa de los chicos y a lo lejos vio una escena que la dejo muy mal. Justamente era el momento en que Brenda iba a recoger a su hijo. Se encontraban en el portal los tres, David estaba en brazos de su madre. Álex le pasaba la bolsa del niño a Brenda. Inés miraba esa escena y se sentía muy mal, eran una familia, y ella no iba a destrozarla. David se merecía que sus padres estuviesen juntos y ella con todo el dolor de su corazón iba a renunciar a él.
- Te pasa algo? – le preguntó Mario percatándose a quien miraba – quien son?
- Que? Perdon, no escuchaba, estaba en otra…
- Te decía que a quien mirabas?
- A nadie
- Venga Inés, sé que te preocupa algo, cuéntamelo… confía en mi como yo lo hago en ti…
- Es por él – dijo señalando al chico – Perdí al chico que más quiero en este mundo
- Él es el famoso Álex? Cuando estuviste en Madrid erais novios, no?
- Sí – Inés le contó todo lo que pasó con Álex.
- Pero si él te quiere a ti no importa que tenga un hijo
- Al principio pensaba igual pero fíjate, son una familia, y yo no tengo el derecho de entrometerme - Mario la miró triste. Ambos sufrían por amor y no era justo.


Capitulo 22

Las chicas estaban en casa de Inés, habían quedado para tener una tarde para ellas solas y hablar de sus cosas. Hacía tiempo que no pasaban las tres juntas aprovecharon que era fiesta en la universidad:
- Contanos todo dale! – empezó Cami diciendo
- Queremos saberlo todo – siguió Inés. Las dos miraban a Mica.
- Fue tan atento conmigo – contaba Mica a sus amigas abrazando a un cojín con una sonrisa en la cara – Él y yo en la playa…
- Que lindos… - dijo Inés alegre por su amiga
- Ya pensaba que no te decidirías… Sos tan cabezona… - siguió Cami también contenta
- Es el chico perfecto para vos – continuó la rubia
- Sí, y no lo dejes escapar…
- Es que vos sos especialista en meter la pata y…
- Ey chicas… pararla ya… no sé si sería mejor contárselo a la silla… ella sería más simpática conmigo que ustedes dos… - dijo irónicamente
- Cariño era una broma, si sabes que tus amiguitas del alma te requieren y…
- Inés, no me hagas la pamplina… que ya estoy enojada… - Mica puso morros
- Apretujón a Mica!!! – chilló Cami riendo y se tiró encima de ella, Inés se puso también encima y todas estallaron en una carcajada.
- Gordis, salir de encima mío que me quedo sin aire… – dijo Mica sacando un brazo por un agujerito que quedaba libre. Mica hizo fuerza para que se levantaran haciendo que las dos perdieran el equilibrio, cayeron todas en el suelo haciendo un gran ruido. En ese momento Mario pasaba por ahí, entró al oírlo y la imagen que vio era a tres chicas en el suelo tiradas muriéndose de la risa.
- Estáis bien? – preguntó Mario con una sonrisa cómica, Mica y Cami se quedaron con los ojos como platos viendo a tremendo bombón semidesnudo, con una toalla en la cintura y todavía le caían gotitas del pelo en el pecho, señal de que acababa de salir de la ducha.
- De donde cayó este angelito… - dijo primero Cami mirándolo de arriba abajo
- Eso si que son abdominales y lo demás tonterías… – soltó Mica mirándolo también. Las dos amigas hablaban como si el aludido no estuviese
- No es la sonrisa más…
- No hagás caso a este par de salidas Mario… - cortó Inés levantándose del suelo, Mario seguía sonriendo - ellas son mis amigas, Camila y Micaela – dijo señalando a cada una, éstas se levantaron y se acercaron a saludarle
- Encantado de conoceros, Inés me ha hablado mucho de vosotras y no me imaginaba que fueseis tan guapas…
- Gracias, vos podes llamarme Cami, bienvenido a Buenos Aires! – dijo Cami sonriendo
- Gracias Cami muy amable, será mejor que me vista… - dijo el chico percatándose de la toalla
- No hace falta, si no queres… - propuso Mica pero inmediatamente recibió un codazo de Inés. El chico salió de la habitación riendo, las amigas de Inés eran encantadoras.
- Podríais disimular un poquito, que se os caía la baba…
- No nos dijiste que estaba refuerte… - siguió Cami riendo
- Pobrecillo, con lo tímido que es, lo asustasteis seguro… - las chicas rieron por el comentario de Inés
- Ay se me olvidó contaros una cosita! Encontré un apartamento para mi – empezó contando Cami
- Pero no estás a gusto en mi casa?
- Obvio, pero no voy a pasarme la vida allá… además sabés que yo necesito mi espacio…
- Y donde es? – preguntó Inés
- Coco me dijo que el piso de enfrente estaba libre. Llamé al dueño y mañana iré a verlo. Supongo que me quedaré allá porque el precio esta bueno y me lo podré permitir.
- Pues ya estás preparando una fiesta de inauguración!
- Mica, que querés que me echen el primer día?


- Feli, que bueno que viniste! – Benja abrió la puerta y le hizo pasar – últimamente andabas algo perdido…
- Sí, con el tema de las fotos estuve atareado pero ya lo tengo listo
- Te apetece tomar algo? Una cerveza?
- Dale, si
- Como fueron las fotos?
- Espectacular, Luisana es una excelente modelo, seguro que la eligen…
- Me alegro
- Tu novia no esta?
- No, pasó el día fuera de casa, ya sabes como son las mujeres cuando se enojan…
- De nuevo discutisteis? – Feli conocía esa pareja desde tiempo y sabía que discutían bastante, de hecho fue testigo de muchas peleas.
- Esta vez fue toda la culpa mía. Te puedes creer que la llamé Cami…? - Feli empezó a reírse – no hace gracia… - dijo Benja mirándolo de reojo
- Es que solo te pasa a ti… mira que decirle otro nombre… - Feli paró de reír y echo un trago a su cerveza – Te lo digo hermano, esa relación no tiene futuro…
- Ya se eso… pero no puede dejarla…
- Tu estás enamorado de ella?
- No… - Benja agachó la cabeza
- Entonces lo mejor es que la cortéis y listo… es peor para los dos… – Feli miró a su amigo – vos nunca estuviste enamorado de ella… - dijo sinceramente su amigo, él nunca se metió en esa relación porque sabía que era cosa de ellos pero Felipe siempre pensó que Benja no quería pasar el resto de su vida con ella.
- Si la quise, obvio que la quise…
- No intentes convencerte… la quisiste si, eso no voy a negártelo, pero no la amabas. Nunca quisiste comprometerte con ella… - Benja pensó un poco y su amigo tenía razón, en Alemania ni siquiera vivían juntos y él siempre le pedía su espacio.
- Tenés razón, la tengo que dejar, es lo mejor…
- Que sería de ti si yo no estuviese…
- La verdad es que eres el racional de los dos… siempre conseguís que se me parta la cabeza pensando
- Es una cualidad que tengo… - Feli sonrió haciéndose el orgulloso…
La verdad es que Feli tenía razón, Benja no sabría que hubiese hecho si no le hubiese conocido. En Alemania estaba solo y cuando se conocieron, desde el principio Feli siempre le ayudó a integrarse. Alemania era un país desconocido para él y tuvo que ayudarle con el idioma y con todo. Además siempre estuvo con él y se hicieron grandes amigos. Feli tenía la cualidad de dar los mejores consejos y hacer pensar a los demás:
- Y vos no encontraste ninguna minita que te ronde esa cabecita?
- Hay una…
- Ya sabía yo que mi mejicano preferido iba a triunfar…
- No triunfe tanto… si no me da bola…
- Que decis? Si vos siempre tuviste éxito con las mujeres…
- Con ella no, además está con un pibe…
- Quien es ella? La conozco?
- Sí, es Luisana…
- Que escondido te lo tenías eh?
- No estaba seguro de lo que sentía pero cuando la vi con Fran no pude soportarlo…
- Igual lo de ellos no va enserio…
- No sé, pero de todas formas pasa de mi, ella solo me ve como un amigo
- Vos le dijiste…
- No, no le dije nada. No estoy preparado para un rechazo…
- Pero si no le preguntas, nunca sabrás lo que siente por vos…
- Es mejor así


Lu estaba en los vestuarios duchándose, acababa de salir de una clase y estaba agotada. Pero estaba encantada, era lo que ella amaba y aunque Luz intentara interponerse en su camino no iba a tirar la toalla. Su madre siempre le enseñó a luchar por sus sueños y a pesar de que ella no pudo, quería con todas sus fuerzas que su hija bailara. Luisana lo iba a hacer por su madre y por ella misma. Se había llevado un desengaño con las pruebas en el teatro pero volvería a probar a la próxima oportunidad que se le presentara, no podía rendirse. Su profesora de baile, Carolina, le dijo que cualquier noticia de posible casting se lo comentaría. Le prometió que la ayudaría y gracias a ella, igual podría lograr sus objetivos. Mientras tanto Lu disfrutaba de sus clases. El curso estaba apunto de acabar y en un mes realizarían las pruebas finales. Si aprobaba pasaría a segundo curso y le concederían la beca para seguir las clases. Ella jugaba en desventaja porque no iba a clase desde el principio, pero Carolina le aseguró que estaba totalmente preparada para superarlas porque había trabajado duro el tiempo que estuvo. Ella estaba orgullosa de sí misma. Había salido de la ducha y recibió una llamada de Fran. “Hola Fran!”…”Sí, acabé hace un momento y ya estoy casi lista”…”Viniste a buscarme?”… “Enseguida saldré”…”Un besito”.
Fran estaba apoyado en su coche esperando a que saliera Lu, en ese momento Luz salía y se acercó al chico:
- Hola! Esperas a alguien? – preguntó con voz seductora
- Sí – su voz sonaba cortante.
- Esperas a Luisana, no? No se que viste en esa mina… - Fran no dijo nada y la miró con indiferencia - Yo valgo mucho más que ella – la chica se acercaba peligrosamente, Fran se ponía nervioso, esa mina era una creída de mucho cuidado. En ese momento Lu salió y “salvó” al chico de las garras de esa mujer
- Perdona linda, te queres apartar? – la voz de Lu sonaba desafiante
- Ay querida no te vimos llegar, Fran y yo estábamos acá charlando…
- Hola Fran! – Lu saludó al chico y le dio un beso muy cerca de lo labios, Luz la miró de reojo y se fue rápido furiosa.
- Gracias por salvarme de esa, Lu
- No agradezcas nada, nos vamos?
- Si – Fran le abrió la puerta del coche y Lu entró, después Fran se sentó en el asiento del conductor y arrancó – Te apetece venir a mi casa?
- Pero hoy no abrís el boliche?
- No, me tomo día libre… - y le sonrió dulcemente – así podemos estar los dos solos… - Fran le acarició una pierna a Lu suavemente y ella sintió un escalofrío. – entonces querés venir?
- Dale, enseñame tu casa…


Por otra parte, Coco fue a visitar a su hermana, hacía días que no la veía y como tenía un ratito aprovechó para ir a su casa. Había llamado a Mica por si quería hacer algo pero ella tenía “tarde de chicas”. Peligro tenían ellas solas pensaba Coco. Aparcó el coche enfrente del portal y salió del coche. Mientras cerraba alguien le tocó su hombro y se giró
- Ari! Cuanto tiempo! – y abrazó a su amiga
- Es cierto, desde que te fuiste a vivir con Álex a penas te vemos por acá…
- Tenés razón, además ando medio perdido últimamente… Y vos como estás?
- Bien, recuperándome… hace dos semanas Sebas y yo rompimos, pero bueno…
- No están juntos? Que lástima! hacían una linda pareja…
- Pero todo se acaba. Al menos eso dicen…
- No te pongas mal Ari… Lo siento, me tengo que ir, otro ratito hablamos, si?
- Ok, adios Coco – se despidieron y él se fue para su casa

Ariadna Asturzzi, 20 años
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El chico abrió la puerta y entró:
- Mama! Julia! – Coco chilló por que no veía a nadie, entró al salón y vio a la última persona que quería ver – Que cojones haces este aca? – le preguntó a su madre.
- Jorge no hables así a tu padre – su madre le hablaba con la cabeza agachada, Coco suponía que esa situación era tan incomoda para ella como pensaba él.
- Tete viniste! – él se acercó a su hermana pero le hizo caso omiso a su padre, como si no le conociera.
- Obvio chiquita vine a verte – y la sentó en sus rodillas
- Jorge me duele el trato que tienes conmigo – dijo su padre mirando a su hijo, Coco rió irónicamente
- Ahora te duele? Vete a…
- Jorge! – su madre le cortó
- A mi me gustaría que hablásemos civilizadamente – siguió su padre sin rendirse
- A mi me gustaría que te largases y que no volvieses – le contestó él alterado
- Yo quería darte esto – su padre sacó un sobre de su bolsillo – Es dinero para tus cosas… - pero Coco se levantó agarrando a su hermana en brazos, antes de subir por la escalera se giró y se dirigió a su padre
- Marcel, no me conoces nada, si pensas que me vas a ganar con dinero la llevas clara… no soy como tu noviecita…- luego de decir eso subió las escaleras, no quería seguir ahí mientras ese hombre estuviese.
- Tu hijo es un maleducado, no viste como me hablo?
- Que esperabas? Que te recibiera con los brazos abiertos? – Betty también lo miraba con resentimiento – Ya sabes donde está la puerta – dijo señalando para que se fuera, acto seguido se fue dejando a aquel que fue su marido solo.
Coco y Julia estaban en la habitación de la niña:
- Tete, vos odias a papa? – le preguntó la hermana sentándose en su cama, el chico se quedó pensando un instante, ni él lo sabía
- No, no lo odio, simplemente me es indiferente. No lo quiero cerca de mi…
- Entonces no le quieres?
- No le voy a perdonar nunca lo que nos hizo
- Eso no fue lo que te pregunté…
- No sé, Julia, no sé si le quiero o no. Nos dio la espalda cuando más le necesitábamos y eso yo no lo olvido. Me podrás llamar rencoroso o lo que quieras pero no puedo hacer como si no pasara nada
- Yo quiero que todo vuelva a ser como antes – la niña estaba triste y dejó caer unas lagrimas, Coco la abrazó muy fuerte
- Yo también hermanita, yo también… – dijo acariciándole la cabeza. Se sentía fatal por lo mal que lo estaba pasando la pequeña.


Era sábado por la mañana y Cami estaba recogiendo sus cosas, Mica e Inés le ayudaban con la mudanza. Ese día se mudaría al apartamento de enfrente de los chicos. Había ido a visitarlo y le pareció que sería un lugar fantástico para vivir. Después de unos toques personales y poner la decoración a su gusto quedaría muy bien. Además el dueño de la casa le dejaba pintar y realizar lo que quisiese. Estaba encantada con su casa. No era muy grande pero para el gusto de Cami, era el tamaño ideal. Constaba de dos dormitorios, un baño, una cocina y un salón para ver la tele. Las chicas llegaron cargadas con las maletas de Cami.
- Veo que ya llegasteis! – Coco las miraba desde la puerta con los brazos cruzados
- Mueve tu lindo culito y ayúdanos! – le ordenó Mica intentando levantar una maleta que pesaba mucho
- Pero que malhumorada sos por las mañanas… - se acercó y le tocó el culo
- No ves que está muy pesado esto? echa una mano – Coco le dio un beso y le ayudó a llevar la maleta
- Que llevas acá Cami? Un cadáver?
- Muy gracioso Coco… – le contestó ella abriendo la puerta de su casa. Alex salió al escuchar tanto jaleo en el pasillo
- Bienvenida a la nueva vecina! – salió con unos boxers y sin camiseta
- Queres vestirte por favor? – dijo Inés cuando lo vio, aunque no pudo evitar mirarlo de arriba abajo. Alex se rió por las miradas de Inés
- No me digas que te escandaliza verme así? Si vos me viste sin menos…
- No me escandalizo!! – cortó ella rápidamente - Pero me parece de mala educación salir así, nada más… - Inés se estaba alterando y le subían los calores
- Pero no niegues que te gustó verme salir así…
- Que decís nene?
- Eh! Parejita, podeis dejar de tiraros los trastos y echarnos una mano? – les dijo Mica saliendo del apartamento.
- No nos tiramos los trastos!! – contestó Inés, mientras Alex no podía evitar reír. Mica entró al ascensor para bajar a por más cosas y Coco se entró detrás de ella.
- Lo siento Inés ya sé que vos no queres pero voy a cambiarme… - dijo para picarla más y entró dejando la puerta abierta, la chica entró furiosa al apartamento de Cami y cerró de golpe
- Epa, que pasó? Que fue ese portazo? – Cami salía de su habitación.
- Es un estúpido…
- Quien?
- Quien va ser? Alex… – lo dijo como si fuera obvio y Cami solo rió.


Benja estaba en casa y estaba cansado de estar encerrado, el médico le había mandado reposo pero él ya se encontraba mejor. Ni siquiera sentía dolor ya. Ya era hora de que hiciera una visita a aquel que podría ser el culpable. Se rompía la cabeza pensando quien sería capaz de hacerle daño y por más que pensaba solo le venía a la mente una persona, Joaquín. Seguro que quería vengarse de alguna forma por que Cami le dejó y lo pagó con él, suponía que lo consideraría a él el responsable. Pero le daba igual, sabía que ahora Cami se encontraba lejos de ese imbécil y estaba más tranquilo. Saber que su chiquita no corría peligro le tranquilizaba. Fue muy decidido a buscar a ese tipo
- Rojas, que haces en mi casa? – Joaquín lo miraba perplejo – Estás…
- Vivo? – Benja sonrió sarcásticamente – Que pensabas, que estaría muerto?
- Que queres decir?
- No me vengas con esas… sé que fuiste vos quien me pegó…
- No puedes probarlo…
- Lo sé, pero encontraré otra forma de denunciarte… - Benja lo miraba desafiante – quiza por violencia de genero…
- Esa perra te contó eso? – Benja lo agarró del cuello furioso
- No te permito que la llames así – Joaquín estaba nervioso, estaba seguro que Benja no le haría daño pero de todas formas tenía miedo.
- Mira, Benjamin, soltame… yo…- dijo suavizando el tono, Benja le soltó.
- Sos un cobarde… no podías enfrentarte vos solo? Tuviste que venir con tus amigos?
- Ya te dije que no fui yo…
- Y esperas que lo crea, no? Por qué no me pegas ahora? Ah claro… no tenes a tus amiguitos… - Joaquín a traición fue a pegarle un puñetazo en la cara pero Benja tenía buenos reflejo y pudo pararlo. Después le pegó él tirándose en el suelo
- Esta por Cami… - y le pegó otro – y esta por mí… - decía mientras le daba otro. Después se levantó, se espolsó la camiseta y salió del apartamento pegando un sonoro portazo
- Vos y Camila me las van a pagar, te lo aseguro! – chilló en el suelo una vez que Benja se fue.


Mario estaba en el portal de Cami, Inés le pidió si podía ir a recogerla a su casa y éste como no tenía nada que hacer fue a buscarla. Le indicaron la calle y después de dar muchas vueltas, logró encontrar la casa. Subió al tercer piso donde vivía Cami y se encontró a un chico en la puerta
- Hola – saludó el chico – soy Álex y vos?
- Mario, encantado – a Mario ese chico le sonaba de algo y no sabía de que
- Buscabas a alguien?
- Sí, a una chica así rubia, Inés se llama, igual la conoces... – en ese momento salía Inés
- Ah Mario ya viniste… Alex…
- Quien es este? – preguntó un poco celoso
- Él es… él es mi novio – Mario la miró como si estuviese loca y Álex los miró enfadado.

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Capitulo 23

- Que dijiste? – Alex debía de estar escuchando mal
- Lo que oíste, Mario y yo estamos de novios – Mario continuaba mirándola como si no estuviese bien de la cabeza
- Yo… - intentó decir él
- Desde cuando si se puede saber? – a Alex se le notaba los celos en sus palabras
- Desde hace poco…
- Pero vos no podes estar con este… - dijo señalándole Alex mirándole de arriba abajo. El chico notaba como si un escáner pasara todo su cuerpo
- Este… - Mario intentaba hablar
- Él es mucho mejor que vos – le contestó Inés subiendo el tono
- Pero vos le viste bien? Que tiene él? – siguió Alex subiendo todavía más el tono
- Perdón por interrumpir pero no…
- Le vi más de lo que te imaginas… – Inés lo estaba poniendo celoso, hablaban como si Mario no estuviese y él se sentía ignorado
- No hablas en serio, claro que no…
- Obvio, estoy hablando muy seriamente – esa discusión parecía de locos y Mario sentía que no pintaba nada ahí
- Queréis escucharme de una vez!! – esta vez Mario chilló muy fuerte captando la atención de los dos. Estaba ya harto de la escenita – Yo me largo, os dejo con vuestra discusión de pareja!! – después de decir eso se dio media vuelta y se fue por las escaleras.
- Te buscaste un novio muy malhumorado, no crees?
- Vos le pusiste nervioso con tus palabras…
- Yo le puse nervioso? Si fuiste vos…
- No tengo ganas de seguir discutiendo… Me voy… – y se fue por las escaleras para alcanzar a Mario. Alex pegó un puñetazo en la puerta de su casa y entró cabreado. No estaba preparado para aceptarlo, ahora no. Sentía que perdía a la mujer que más quería y no podía soportarlo. En ese momento Coco y Mica estaban en el sofá abrazados y vieron a Alex cabreado
- Que pasa? – preguntó Coco alzando las cejas
- Nada – chilló Alex enfadado
- Bueno yo os dejo solos, si? – Mica quería dejarlos solos para que pudiesen hablar más tranquilamente – Luego te llamo cariño – le dio un beso a su novio y se fue a casa de Cami para despedirse de ella.
- Y? – Coco se quedó esperando a que hablase pero su amigo se fue a su cuarto sin decir nada, éste le siguió y se paró en el marco de la puerta – venga tio, por qué te pones así?
- Inés esta con un tipo – y empezó a pegarle patadas a un puf que tenía en su cuarto
- No, eso no puede ser… desde cuando?
- No sé, apareció de la nada
- Hablaste con ella? Inés te explicó?
- Si, ella misma me lo dijo – Alex no podía más con los nervios – Me voy a hablar con Cami – dicho esto se fue disparado pegando un portazo
- No hay quien le entienda a este – se dijo para sí Coco, y después se fue a la cocina para algo de comer


Benja y Ana iban caminando por el paseo de la playa, después de la insistencia permanente de la chica, él aceptó más bien para que se callara. En realidad no tenía ninguna gana. Mientras caminaban, Benja de repente notó que alguien le estiraba del pantalón, se giró y vio a su sobrino David:
- Campeón, que haces acá? – y lo agarró contento – con quien viniste?
- Mi mama esta allá – el niño señaló y Benja no vio a nadie – me fui corriendo
- Pero David, eso no se hace… tu mama debe de estar preocupada – el niño se rió travieso - Vamos a buscar a tu mamá…
- Este es el pequeño David? – preguntó Ana al niño
- No soy pequeño eh? Ya tengo tres años… – la chica rió por el comentario del niño.
- Y por qué te fuiste corriendo? – le preguntó Benja
- Es que te vi caminar… - de repente vieron a Brenda corriendo hacia ellos
- David, no te vayas corriendo siempre que se te pegue la gana… Menos mal que estaba con vos Benja… - después se quedó mirando a la chica que lo acompañaba – Ana?
- Os conocéis? – el chico alzó las cejas sorprendido
- Si, de pequeñas fuimos amigas – le explicó su novia
- Que coincidencia – siguió Brenda sonriendo
- Y ustedes de qué se conocen? – preguntó Ana
- Él es hermano de Alex
- Sí que es coincidencia… – Benja la miraba un poco mal, a pesar de los años no podía olvidar lo que le hizo a su hermano. Además nunca le dio muy buena espina.
- Cariño nos tenemos que ir – dijo intentando soltar a su hijo de los brazos de Benja
- No, yo quiero ir con el tío Benja
- Pero él seguro que tiene cosas que hacer, no?
- En realidad no, se puede venir con nosotros si te parece bien… - Ana hizo mala cara por el comentario del chico. Una vez que aceptaba salir a pasear ellos solos y tenían que llevar al mocoso.
- Claro se puede venir con nosotros – sonrió falsamente Ana
- Está bien, os lo dejo… - Brenda le dio un beso a su hijo
- Ya lo traeremos a casa yo o Alex
- Podes decirle a Alex que venga él? Tengo una cosita que comentarle
- Si… - Benja no lo dijo muy seguro, no se fiaba de ella, seguro que algo planeaba…
- Adiós – una vez se despidió, Brenda se fue, aprovecharía para hacer algunas compras.


“Si, Liss ya estoy casi instalada, lo tengo casi listo”… “Pensé en que podíais venir un día Pablo y vos, así os enseño la casa. Además me tenés que presentar a tu novio”…”Cuando vos quieras te venís”…”Y como te encuentras?”…”Es normal las nauseas, pero eso es al principio”…”Todavía no le dijiste a los viejos?”…”Está bien yo te acompañaré un día y le decimos, si?”…”Lo siento Liss, te tengo que dejar que me llaman a la puerta”…”Ciao”…”Te quiero”. Cuando colgó se fue corriendo a la puerta, quien fuese quien tocara estaba nervioso.
- Che que son esos golpes?
- No va el timbre – chilló enojado
- Que te pasa? – preguntó dejándole pasar
- Desde cuando está con ese imbécil?
- Quien?
- Inés
- Con quién está?
- Joder Cami eres su amiga, lo deberías de saber…
- No, no sé nada… con quién está?
- Con el “fantástico” Mario – dijo irónicamente, Cami escuchó eso y empezó a reírse – No entendí el chiste…
- Con Mario? – y empezó a reírse de nuevo
- Sí, con ese… y por qué te reís tanto?
- Hasta donde te llegan los celos… Mario es… - no podía parar de reír y Alex cada vez se enfadaba más – Mario es su primo
- Que? – el chico abrió los ojos
- De donde sacaste que era su novio?
- Ella me lo dijo
- Te tomó el pelo – él se sentó de golpe en el sofá
- Por qué? – ella se sentó a su lado
- No sé que tendrá en la cabecita está amiga mía pero algo le pasa. No será hora de que habléis de una vez? Dejaros de estupideces, ustedes se quieren…
- No sos la mas indicada para decirme eso
- Que queres decir?
- Vos y Benja tampoco habláis del tema, pasa el tiempo y quedáis pendientes el uno del otro
- Eso es distinto… además no estábamos hablando de eso… - Cami se levantó – Querés café? Es lo único que tengo…
- No, gracias

Luz caminaba por el centro comercial acompañado de su única amiga verdadera. Ella siempre estaba rodeada de chicas que se acercaban a ella por su dinero o por su influencia. Pero Vico era diferente, estuvo siempre a su lado y nunca le falló. A veces su amiga no estaba de acuerdo con lo que hacía Luz, sin embargo se mantenía al margen. Ella era la única que la conocía sinceramente y sabe lo mal que lo pasó en su infancia por eso, después de todo la entiende. Luz perdió a su madre siendo una niña y siempre le faltó cariño. Su malicia se debía a ese temor que tenía de sentirse inferior. Luisana era una rival que podría arrebatarle sus objetivos y eso ella no lo iba a permitir.
- Esta noche podríamos ir al boliche ese de Fran
- Tanto te importa ese pive? – le preguntó Vico mirándola de reojo
- Que decís Vico? Ese bufetero no me interesa nada… pero está filtrando con Luisana…
- Por qué te empeñas siempre en arruinarle la vida a esa pobre chica?
- No la defiendas… - contestó mirándola con mala cara - Entremos acá que vi una remerita lindísima
- Sigo pensando que te pasas demasiado con ella, la conozco tan apenas pero parece buena mina – siguió ella entrando detrás de su amiga a la tienda
- Mira a que es linda? – dijo mostrando la camiseta a su amiga
- No me ignores cuando hablo…
- Vico, dejemos de hablar de esa rubia… Acompáñame al probador a ver que tal me queda – su amiga puso los ojos en blanco y fue detrás de ella

Victoria Maurette, 20 años
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Feli esa tarde tenía que darle una buena noticia a Lu. Le habían comunicado en la agencia que Luisana era la candidata ideal y sería la modelo. En la agencia de publicidad habían recibido un contrato de una empresa de productos de belleza para que realizara la publicidad de su nuevo producto. Lu a parte de posar como imagen de ese cosmético, debía de rodar un anuncio. Felipe recibió la noticia y llamó a Lu ilusionado, quería comunicárselo en persona. Así pues se dirigió a su casa para contarle, él nunca fue a su casa pero sabía la dirección. Busco en una calle apartada de la ciudad, Luisana vivía en un barrio humilde, no tenía nada que ver con el centro de Buenos Aires. Pero a Felipe le pareció que era un lugar bonito, era muy tranquilo, le recordaba al barrio donde vivió de pequeño en Méjico. En ese momento pensó en su infancia, la recordaba feliz. En aquella época su familia no tenía el dinero y el poder que poseían en la actualidad pero tampoco les faltaba nada. Él era feliz, se pasaba el tiempo jugando con su hermana pequeña y con su padre, que por aquel entonces era un hombre cariñoso con sus hijos y un padre y esposo ejemplar. Ahora su padre y él no podían verse porque acababan discutiendo. Rafael Colombo cambió su carácter cuando recibió una herencia de un tío lejano suyo, Rafael era la única familia de aquel hombre por eso recibió todas sus propiedades, incluidas las acciones de la compañía aérea. Desde ese momento se volvió un hombre altanero que solo se preocupaba del trabajo y de no perder ni un céntimo de su riqueza. No quedaba nada de aquel bondadoso hombre que Felipe tanto admiraba. Después propuso a su hijo que siguiese su pasos, cosa que éste deshecho inmediatamente. A su padre nada de lo que hacía le parecía bien y eso de la fotografía lo veía una tontería sin futuro. Cuando se fue de Méjico lo pasó fatal porque no quería alejarse de su madre y su hermana, pero no podía soportar más estar con ese hombre y necesitaba apartarse para hacer su vida como quisiese.
Bajó del coche y se aproximó a la casa donde le dijo Lu, era pequeña pero por fuera se veía muy acogedora. Llamó al timbre y esperó a que abrieran:
- Hola – le saludó una mujer amablemente
- Buenas tardes señora Lopilato, buscaba a Luisana
- Vos sos el joven Felipe, no? Mi hija me dijo que vendría – él afirmó sonriendo – Pasa como si estuvieses en tu casa
- Gracias – la madre de Lu fue a buscarla a su cuarto y éste esperó en el pequeño saloncito que había en la casa. Feli observó la casa y sí, era muy acogedora. Como su antigua casa de Méjico.
- Hola Feli! – Lu entró sonriendo y se acercó a darle un beso
- Estás muy linda – le dijo al oído el chico, ésta se sonrojó un poco.
- Qué era eso que tenías que decirme? – preguntó curiosa
- Tengo una buena noticia que darte – Lu se quedó esperando ansiosa – eres la nueva imagen de “Cosméticos Mexx”, es un producto de la compañía Cosmopolitan Cosmetics de Alemania. La agencia para la que trabajo está preparando la publicidad para un nuevo producto que sacaron al mercado y por lo visto cuando vieron las fotos que te saqué les encantaste – Luisana seguía con los ojos como platos, todavía no se lo podía creer – Te pagarán muy bien – Feli viendo la cara de sorpresa de la chica sonrió – Estás contenta? – ella en un arranque de impulsividad abrazó a Felipe con todas sus fuerzas, le pilló desprevenido pero acabó rodeándola con sus brazos. Se separaron unos centímetros pero Feli seguía sin soltarla, se quedaron mirándose a los ojos. La proximidad era inminente y los escasos centímetros cada vez se acortaban más. Rozaron sus labios.
- Yo traía… - la voz de Marina, la madre de Lu, hizo que Feli se separara de repente y perdiera el equilibrio cayéndose al suelo
- Feli, estás bien? – preguntó Lu preocupada
- Te hiciste daño? – siguió Marina, cuando vieron a Feli riéndose en el suelo, también estallaron en una carcajada.
- Que torpe soy! – dijo apoyándose en el sillón y levantándose.
- Yo les dejo acá unos jugos y unos bollos
- Gracias mamá
- Gracias señora
- No me llames señora, llámame Marina – después de dejar la bandeja en la mesa del saloncito les dejó solos de nuevo
- Yo… - dijeron a la vez, no sabían que decir, estaban apunto de besarse y si no hubiese sido por la interrupción hubiese sido un beso de película
- Perdóname Feli, casi nos besamos… – a Lu se le trababa la lengua y no podía disimular la vergüenza - fue la emoción de la noticia y… pero tranquilo no va a volver a suceder
- Claro… - Feli estaba algo decepcionado, hubiese jurado ver en los ojos de Lu ese deseo tan grande de que la besara, un deseo tan grande como el de él.
- Vamos a comernos esto – dijo señalando lo que había traído su madre para cambiar de tema, se estaba incomodando
- Antes de…, bueno ya sabes, te iba contando lo que me dijeron por teléfono – ella asintió pegando un bocado al bollo – Dentro de un mes más o menos empieza la campaña y vos y yo tendremos que viajar a Alemania
- Vos y yo solos? – preguntó Lu tímidamente
- Sí - Feli sonrió por la timidez de la chica - yo tengo que ir para ocuparme de las fotos – Luisana asintió confundida, todavía no se había recuperado del casi-beso que se daban.


- Como le dijiste que éramos novios?
- Era la única manera
- Para qué?
- Mira, yo lo único que deseaba era decirle que le quiero, que me gustaría pasar el resto de mi vida con él pero no podemos…
- Pero no le tendrías que haber mentido con lo nuestro… no viste como me miró? Seguro que me pilla solo por la calle y me mata
- No seas exagerado, Alex es un cielo, no le haría daño a nadie – Inés sonreía como una tonta al hablar de él
- Te ves? No te vas a olvidar nunca
- Pero son una familia… tienen un hijo…
- Eso no tiene nada que ver, muchos padres crían a sus hijos por separado y no significa nada – Mario le hacía que entrara en razón, había visto los celos enfermizos de Alex y estaba seguro de que la quería a ella – Él te quiere a ti – tocaron al timbre insistentemente – quien será?
- Podes abrir vos? No me apetece hablar con nadie… - Mario asintió y bajó a abrir la puerta.
- Hola! Yo quería pedirte disculpas por mi comportamiento
- Lo sabes? – Sin decir nada más Alex supo a lo que se refería
- Sí, Cami me dijo que era mentira lo vuestro… Me comporté como un idiota y te traté mal…
- No te preocupes, sé que los celos a veces pueden ser enfermizos – Mario sonrió – te lo digo por experiencia
- Donde está? – Mario le hizo un gesto con la cabeza indicándole en su habitación – Gracias – Alex se disponía a subir la escalera pero se giró – Eres un gran tipo
- No… Yo solo quiero la felicidad de mi prima… y su felicidad eres tu… - Alex sonrió por el comentario y se giró subiendo la escalera. Mario pensó dejarles solos en la casa, necesitaban hablar.
Alex tocó en la puerta levemente e Inés se extrañó, Mario tenía la costumbre de entrar sin llamar, cosa que la ponía nerviosa pero acababa por acostumbrarse:
- Mario desde cuando te volviste tan educa… - abrió la puerta y de encontró con Alex y casi le da un vuelco el corazón, estaba guapísimo, más que de costumbre – Que haces acá? Mi novio…
- Venga Inés que ya lo sé todo – le cortó entrando a su habitación y sentándose en su cama tranquilamente
- No te di permiso para que entraras y te sentaras como si nada – Alex sonrió, estaba tan linda cuando se enojaba…éste la agarró de la mano y la sentó a su lado, ella se resistió no quería tenerlo tan cerca porque se ponía muy nerviosa
- Por qué me mentiste?
- Quien te lo dijo?
- Eso no importa ahora, lo importante ahora es que no hay nada que se interponga entre nosotros – Inés se levantó bruscamente dándole la espalda
- Sabes bien que eso no es cierto… - Alex se levantó y se puso detrás de Inés abrazándole. Ella cerró los ojos, sentía sus manos rozar su cuerpo y se estremecía por dentro. No podía negarse que el contacto con Alex le producía un deseo indescriptible
- Mi vida no tiene sentido sin vos – le susurró al oído – Me arrepiento de haberte dejado, ahora me doy cuenta de que por mucho que me esfuerce lo nuestro no se puede acabar así como así – Inés se giró mirándole a los ojos e hizo el intento de hablar pero Alex no le dejó. Se acercó a ella y la besó lentamente, al principio era un beso suave pero fue subiendo el ritmo. Ella se dejaba besar, hacía tanto que deseaba volverlo a sentir que no podía pararlo. Él la fue empujando levemente hasta la cama y la recostó cuidadosamente sin dejar de besarla.


Mica llamó a Coco para que fuese a su casa, estaba sola y le apetecía estar con su novio asolas esa noche. Coco llegó enseguida:
- Que pronto viniste! – Mica se alegró – Pensé que vendrías más tarde
- Sí, pero los chicos me dejaron solo y vine enseguida, estaba harto de estar solo en el apartamento
- Entonces solo viniste por eso? – Mica se giró dándole la espalda – No viniste por qué querías verme? – Mica puso morritos y Coco sonrió. La abrazó por detrás
- Sabes que es lo que más deseo… - Mica giró la cara y le dio un beso.
- Mis papas se marcharon de fin de semana romántico, ya sabes a rebuscar la pasión – Coco rió divertido – y pensé que vos podrías quedarte acá conmigo, odio dormir sola… - el chico la giró y la miró a los ojos
- Claro, mi amor… no te voy a dejar acá solita – y le dio otro beso – que es eso que huele? – preguntó sintiendo una holor horrible
- Ay dios mio! Me olvidé! – y salió disparada a la cocina, Coco fue detrás de ella riendo – Se quemó todo! – exclamó sacando el pollo del horno – Coco se hecho a reír – No te burles
- No me burlo – dijo riendo – pero debes admitir que la cocina no es lo tuyo – Mica le sacó la lengua
- Al menos lo intenté. Yo quería que pasáramos una noche normal, como una pareja normal. Pero no sirvo como cocinera
- Yo no quiero que seamos una pareja normal. Yo te quiero así, pero eso sí, la cocina me la dejas para mí…


Era de noche y Benja llevaba en su auto a su sobrino a casa de su hermano, había pasado una tarde genial con el niño, después de todo la tarde no salió tan mal como esperaba. Ana se quedó en casa mientras Benja llevaba al niño a su casa. El rubio estuvo un rato llamando a la puerta y no obtuvo respuesta, supuso que no había nadie así que llevaría él al niño. Fue a entrar al ascensor y en ese momento Cami subía en él cargada con las bolsas de la compra. Se quedaron un segundo callados, no esperaban encontrarse el uno con el otro. El niño rompió ese silencio tan incómodo:
- Tia Cami! – ella se acercó, dejó las bolsas en el suelo y la agarró en brazos
- Que grande estás, casi no puedo contigo – le dijo dándole un beso
- Es que mi abu me dijo que si comía espinacas me hacía mayor – Cami se rió, Benja la miraba sin decir nada, la veía preciosa.
- Hola Cami! – le dijo al fin – Los chicos no están por si venías a visitarlos
- No, no vengo de visita, vivo en el piso de enfrente… - le señaló
- Ah no sabía…
- Yo tengo hambre – le dijo agarrándole de la camiseta a su tío
- David, ya mismo te llevo a casa y mamá te hará la cena, si?
- Tranquilo Benja, yo le puedo hacer algo – Cami abrió la puerta de su apartamento – Anda pasar y tomar asiento. Disculpar el desorden pero hice la mudanza hoy y lo tengo todo patas arriba
- No te preocupes – le dijo entrando a la cocina – es linda la casa
- Sí, pero todavía me faltan algunas cosas
- Te ayudo? – se ofreció Benja para ayudarle en la cocina
- Queres cenar vos? – Benja sonrió ante la invitación


Capitulo 24

- Felipe ya se esta haciendo tarde, por que no te quedas a cenar? – le ofreció Marina amablemente
- No, muchas gracias, no quisiera ser molestia
- Para anda, nos sos molestia…
- Feli anda quedáte, si? – insistió Lu
- Así aprovechamos y le comentamos lo del viaje a mi esposo
- Está bien, me quedo – dijo al fin el chico


Inés y Alex se besaban apasionadamente, el chico fue subiendo la mano por su espalda, acariciándole por debajo de la camiseta subiéndola ligeramente:
- No, pará Alex – Inés se separó deprisa y se colocó la camiseta bien
- Que pasa mi amor?
- Esto no puede ser
- Pero por qué no? Quien nos lo impide?
- Marchate
- No, no me voy a ir hasta que no me expliques…
- Vos y yo ya no vamos a estar más juntos
- Por qué? – él estaba confundido, no la entendía, si hacia escasos segundos la estaba besando – Que te pasa mi amor? – el chico le acariciaba la cara y ella solo tenía ganas de llorar
- No quiero meterme en medio de un familia
- Que estas diciendo? Vos no estas en medio de nada…
- Tu hijo necesita que sus papas estén juntos, necesita una familia unida…
- Inés, lo mío con Brenda acabó hace años, yo no siento nada por ella. Es cierto que tenemos un hijo pero no es justo que renuncie al amor de mi vida por eso – Inés ya no podía retener las lágrimas y recorrían sus mejillas hasta caer en los dedos de Alex posados en su cara – Yo voy a ocuparme de mi hijo y lo voy a querer igual pero no quiero perderte – a la chica le costaba articular palabras.
- Yo… yo solo puedo ofrecerte mi amistad – Inés se dio la vuelta por que no podía seguir mirando esos ojos
- Por qué me haces esto?
- Ahora soy yo la que no quiere tener nada con vos
- Estás segura? – el chico la agarró de los hombros obligándola a mirarle a los ojos – me hablas en serio?
- Si – Alex con todo el dolor en su corazón abandonó la habitación dejándola sola en un mar de lagrimas.


- Querés que me quede? - Preguntó Benja alzando una ceja
- El niño va a cenar y sería descortés por mi parte no invitarte
- Claro… - Benja se decepcionó un poco, pensaba que igual ella le apetecía y no lo hacía solo por compromiso. Pero él si que quería quedarse
- Te quedás mirando esto? – dijo refiriéndose a la cena - Yo voy al auto a por unas bolsas que quedan…
- Espera, ya voy yo, no hace falta que bajes…
- No te molestes Benja…
- Insisto
- Ok, las llaves están en la mesa…
- Mira lo que encontré – David arrastraba un peluche enorme que era más grande que él, casi no podía llevarlo. Cami empezó a reír y Benja lo miraba divertido.
- Si no podés con el gorila este, espera y te ayudo – Cami le ayudó, entró al saloncito y lo puso encima del sofá
- De qué me suena ese peluche? – se preguntó Benja
- Dale Benja anda por las bolsas – le ordenó Cami sentando al niño al lado del peluche. Benja salio y se metió al ascensor
- Que grandote – el niño reía mirando al gorila. Cami empezó a hacerle cosquillas y David reía todavía más – Como se llama el gorila?
- No se lo digas a tu tío, que es un secreto, pero se llama igual que él
- Se llama tío Benja?
- Los amigos le llamamos Benja a secas…- Cami sonrió y encendió la televisión – Quedate mirando la tele que voy a vigilar la cena, si? Que al final se quemara todo…
Benja subió cargadísimo de bolsas, no le cabían más en las manos y no podía caminar casi.
- Que cuantos vivís en esta casa? Digo, compraste para un regimiento…
- Es que odio hacer la compra y así me ahorro los viajecitos al super, lo compro todo del tirón – David se acercó corriendo a su tío
- Tio, sabes que el gorila se llama tío Benja? – Cami miró de reojo al pequeño
- David sos un buchón eh? – le dijo de broma – acordamos que era un secreto…
- Así que se llama como yo, eh? – apuntó mirando a Cami – Por qué?
- Bueno lo conseguiste vos, además teneis cierto parecido…
- No lo diras por gordo y peludo, no? - Cami se rió por lo que dijo
- Sos gordo y peludo… - le dijo David sacando la lengua y con una risa de niño malo salió corriendo
- Como me llamaste? Ya veras cuando te agarre… - Benja fue detrás de él, David se subió al sofá poniéndose detrás del peluche a modo de escudo. Benja lo cogió en brazos y lo levantó en el aire – ya te tengo… - y empezó a hacerle cosquillas en la barriga, el niño no paraba de reír en los brazos de su tío, Cami los miraba desde la cocina sonriendo. Benja tenía un tacto especial con los niños, y se notaba que ese pequeño lo quería mucho. Era un hombre encantador, así no iba a poder olvidarse nunca… Benja sentó a su sobrino en el sofá y se acercó a ella.
- Que es esa sonrisilla? – le preguntó tocándole la nariz con el dedo índice.
- El niño te adora…
- Solo el niño? – preguntó con voz seductora acercándose peligrosamente. Cami lo veía venir y se separó a una distancia prudente.
- Te acordas del peluche? – cambió radicalmente de tema
- Sabía que me sonaba… me tiré toda la tarde tirando darditos para conseguírselo a la nena… y ni siquiera me lo agradeció – A Cami le encantan los gorilas y un día, cuando eran más pequeños, fueron Alex, Mica, Benja y Cami a la feria. Ella cuando lo vio quería conseguirlo como fuera y Benja se ofreció a intentarlo. Lo malo que estuvo intentando toda la tarde.
- Sí, la puntería no es tu fuerte… y bueno, lo del gorila te lo tomaste como algo personal…
- Ah pero fui mejorando mi puntería… cuando quieras te reto a una partida de dardos…
- Que a tu noviecita no le gustan los dardos? – lo dijo con un tono de retintín pero Benja no lo notó
- Es demasiado vulgar para ella… - soltó sin pensar.
- Claro… es mucho más divertido pasarse la tarde de shopping… - Benja sonrió por el comentario, eso era lo que hacía Ana todo el tiempo – La cena ya esta casi lista…
- Voy a poner la mesa – Benja puso la mesa mientras Cami colocaba la comida de las bolsas en la despensa - Cami, no es muy pequeño el niño para que vea programas de estos? – ella se acercó y vio que hacían un programa del corazón donde un hombre contaba con cuantas mujeres había tenido relaciones
- Es que no hacen nada bueno en la tele… y bueno así se familiariza con la clase de sociedad en la que le toca vivir… - Benja rió cambiando el canal, sería mejor poner una película corriente.


- Coco esto esta buenísimo! – exclamó Mica llevándose un trozo de carne a la boca
- Soy un as en la cocina, el secreto está en la salsa…
- Bueno al menos uno de los dos hace buenas migas con la cocina…
- A vos se te da fatal… - dijo sinceramente meneando la cabeza
- Por qué no vas a tirarte un rato por la ventana? – siguió ella haciéndole mala cara
- No seas gruñona
- No soy gruñona… - Coco sonrió. Le causaba mucha gracia cuando Mica se enfadaba
- Sabes, el otro día mi viejo vino a casa… – la chica puso una cara de sorpresa
- Eso es buena señal, no? Quiere recuperar a su familia…
- No, quiere comprarla, que no es lo mismo… ahora se siente culpable y me ofrece dinero para que le perdone…
- Coco no seas tan duro con él, está tratando de arreglar las cosas…
- Así no se arregla nada… Igual, no le voy a perdonar lo que nos hizo… No hace falta que se moleste…
- Es que a veces es muy difícil tratar con vos…
- Vos de que lado estas? – preguntó un poco enfadado, ni Mica le comprendía. Ella se levantó y se acercó a él sentándose en su regazo.
- Mi amor, yo estoy de tu lado, pero a veces tienes que dar el brazo a torcer…
- Pero no puedo perdonarle…
- Vos dejaste que se explicara? Le dejaste que te explicara por qué hizo lo que hizo?
- No
- Ves? tenes que dejar que se explique – Mica suspiró – quizá se enamoró de esa mujer
- No se enamoró de ella, solo quería escapar de su casa cuando había problemas…
- Pero eso vos no lo sabés… No sabés lo que tu papá siente…
- Y si se enamoró que? Eso no le disculpa de nada
- No, no le disculpa… pero bueno, cometió un error, quien no comete errores?
- La que si que se enamoró fue ella, se enamoró de su billetera. Pero ahora dejemos de hablar de eso – Coco le acarició la pierna y la besó – Prefiero hacer otras cosas – y volvió a besarla. Él se levantó, la agarró en brazos y la tumbó en el sofá, acto seguido se tumbó sobre ella y empezó a besarla. Ella sonreía dejándose amar. Coco definitivamente era el más terco de los hombres, pero era tan dulce…
- Y el postre? – preguntó Mica pícara
- El postre te lo voy a dar yo ahora – y la besó de nuevo dándole todo su amor a su chica.


- No sé no me convence mucho
- Pero pa, es una oportunidad única – Lu intentaba convencer a su padre – Además necesitamos el dinero
- Hija sos muy joven todavía para viajar tan lejos y por el dinero no lo hagas
- Franco confía en nuestra hija, ella es muy responsable – Marina intentaba convencer a su esposo – y estoy segura que Felipe la va cuidar
- Como si fuese mi hermanita – dijo él sonriendo a Marina para agradecerle la confianza que posaba en él
- Y cuando sería el viaje?
- En principio viajaríamos dentro de un mes más o menos – explicaba Feli – Falta un tiempo para realizar la campaña del producto y además Luisana tiene que hacer los exámenes de la academia
- Me vas a dejar? – preguntó Luisana a Franco
- Está bien, hija, confío en vos. Podés viajar a Alemania – Luisana se levantó y abrazó a su padre
- Gracias papa, sos el mejor padre del mundo
- Espero no arrepentirme…
- Hija podés ayudarme un momentito para traer el postre? – le dijo Marina
- Sí – las dos se dirigieron a la cocina – Está en la nevera? – Marina asintió cogiendo unos platos
- Que te parece Felipe, es lindo, no? – su madre sacó el tema como quien no quiere la cosa
- Bueno… sí, no te lo voy a negar… pero a que viene eso?
- Nada…
- Te conozco y sé que lo decís por algo
- Aunque intentarais disimular yo os vi… estabais a punto de besaros – Luisana se puso roja
- Nos viste?
- Qué sentís por ese chico?
- Nada mamá, no nos besamos, fue la emoción del momento…- su madre la miraba sin creerle una palabra
- Lu, es hora que abras tu corazón a alguien nuevo – su madre se puso un poco seria – lo de Mariano lo tenés que superar y creo que Felipe sería un buen chico para ayudarte a eso
- Sabés bien que no lo voy a superar nunca… y dejemos de hablar del tema, si? – Luisana se dispuso a coger la bandeja
- Cariño, sé que te duele recordarlo pero su muerte no puede cerrar las puertas a otro amor – Marina le agarró una mano a su hija – Yo quise mucho a ese muchacho, quería que fuese mi yerno pero lamentablemente no pudo ser. Mira Luisana, es hora de que rehagas tu vida…
- Necesitais ayuda? – Franco entró a la cocina porque se estaban demorando
- No, pa ya está – Luisana agarró la bandeja y salió con los ojos aguados, recordar a Mariano le dolía mucho
- Que pasa hija?
- Nada – y salió sin decir nada más. Franco se quedó mirando a su esposa
- No superó lo de Mariano
- No le tuviste que recordar…
- Tenes razón, lo siento – Marina le dio un beso a su esposo y salió de la cocina también
- Lu estás bien? – Feli había notado a la chica rara
- Sí – ella sonrió para que no notara nada


“No sé donde diablos se metió y no me coge el teléfono”…”Alex no fue a llevar al niño?” … “A mi Benja me dijo que iba a llevárselo a él”…“Tranquila no, seguro que está con la Camila esa…No la soporto…”… “Y encima me tengo que quedar acá encerrada”… “Ya sé, vos tenes que esperar al niño y a su papa, no?”… “Que risa más malvada… no sé lo que tenés preparado pero miedo me das”…“Espero que a vos te vaya mejor…”… “Es un coincidencia que estemos enamoradas de dos hermanos…”…“Te dejo Brenda, si? Voy a intentar llamarle de nuevo”…”Ciao”


- Mi hermana nos invitó un día a su casa
- Tengo ganas de conocer a Camila – decía Pablo abrazado a Liss – La querés mucho verdad?
- Sí, no sé que haría si no la tuviese. Siempre me protegió y me apoya en todo
- Yo ni en mis sueños podría llevarme bien con mi hermano
- Pablo por qué no me hablas nunca de tu familia?
- Tampoco tengo mucho que contar… viví toda mi infancia y adolescencia en el sur de Argentina y cuando pude me fui de allí
- Por qué?
- Mi familia me consideraba la oveja negra de la familia… mi hermano era el preferido y yo bueno, supongo que fui un error en sus vidas
- No digas eso mi amor – Pablo apoyó su cabeza en el hombro de su chica – Vos sos un chico increíble y cualquier persona lo vería. Seguro que tus viejos estarían orgullosos de vos
- No creo, siempre me decían “Mira a tu hermano que bien que hace esto…” “Podrías aprender más de tu hermano” – Pablo sonrió amargamente – Yo nada hacía bien. El único que me quería era mi abuelo pero murió cuando yo tenía 13 años. Me sentí tan solo cuando falleció…
- Vos no te merecías esos desplantes por parte de tus padres. Siento tanto lo que pasaste…
- Christian se aprovechaba de eso y se creía superior. Pensaba que podía pisotearme y claro como todas las broncas me las llevaba yo…
- No puedo creer lo que me contas
- Cuando te conocí a vos y desprendías tanta ternura hacia mi no lo podía creer, yo jamás recibí cariño… - Liss sonrió y le abrazó muy fuerte – No te vayas de mi vida por favor… no podría soportar no tenerte – Liss lo miró a los ojos
- No te voy a dejar nunca – se acercó y le dio un tierno beso – y no estuviste enamorado?
- Sí, ahora lo estoy
- Pablo, me refiero a otra mujer…Es normal que alguna se enamorara de vos…
- No, nunca pude abrir mi corazón a ninguna, quizá era porque mis papás nunca me enseñaron a querer a nadie… Pero con vos fue todo tan distinto… desde que te vi sentí algo especial que no podría explicar.
- Pues yo cuando te vi por primera vez te vi tan serio… - Pablo se rió
- Tenía que hacerme respetar por mis alumnos
- Como llegaste a ser profesor?
- Cuando me fui de mi casa, no tenía nada, unos pocos ahorros que gané ese verano. Llegué acá y busqué un laburo para poder mantenerme. Tuve suerte, mi jefe me ayudó y me permitía un horario para poder ir a la universidad. Hice la carrera a base de becas y acá estoy – Liss le seguía acariciando mientras él se desahogaba en sus brazos – Y bueno, todo en mi vida no es tan triste… ahora soy feliz, tengo a la chica más maravillosa del mundo y voy a ser papá – Pablo la besó acariciándole la panza.
- Crees que seremos buenos padres? Somos muy jóvenes… Como vamos a mantenerlo?
- Liss no te preocupes, lo de si seremos buenos padres… quien sabe… lo haremos lo mejor que podamos y lo mantenernos, mi sueldo no es de ministro pero podremos vivir los tres perfectamente
- No voy a cargarte a vos con todos los gastos, yo buscare laburo…
- De eso nada, vos tenes que estudiar y sacártelo todo bien… No quiero tener que suspenderte, eh?
- Pero será complicado Pablo, cuando el embarazo vaya más desarrollado se notará la panza y si descubren que vos sos el padre te van a despedir…
- Sólo vamos a tener que ocultarlo hasta final de curso, pedí el traslado a otro instituto… Aún estoy esperando que lo acepten, pero creo que lo harán…
- Siento complicarte tanto la vida…
- Vos no complicaste nada cariño, vamos a salir adelante, vale? Te lo prometo – Liss se abrazó a él, confiaba en Pablo, todo iba a salir bien.


- Mira, está tan lindo cuando duerme – David se había dormido en el sofá mientras Benja y Cami recogían la mesa
- Sí, parece un angelito, pero cuando se despierta… - Benja rió – digno sobrino de Benjamín Rojas
- Vos eras peor, todavía me acuerdo cuando te dedicabas a levantar faldas a las niñas…
- Y yo me acuerdo las piñas que me dabas… - los dos rieron recordando la infancia - Será mejor que lleve a este renacuajo a su casa… - Benja lo cogió en brazos
- Espera y te prestaré esta manta para que no agarre frío – Cami enrolló al niño y rozó su mano con la de Benja y una electricidad recorrió su cuerpo. El contacto con Benja y la cercanía entre ellos la ponía muy nerviosa. Cuando salieron del apartamento se encontraron con Alex que salía del ascensor cabizbajo.
- Che donde te metiste? Vine a traerte a David porque Brenda me dijo que fueras
- Se quedó dormido, seguro que no paró en toda la tarde y el responsable vos
- No, no… el culpable es ese pequeño que su batería no se agota jamás. Además me agredió diciendo gordo y peludo… - Cami los miraba desde la puerta riendo - bueno ella le ayudó
- Yo mejor me voy… - Alex entró en el ascensor riendo y dejó a Cami y Benja solos
- Ahora que nos quedamos solos, podemos hablar? – preguntó Benja no sabiendo muy bien si ella aceptaría


Capitulo 25

- De que querés hablar a ver?
- De nosotros
- Otra vez con lo mismo, Benja? Pensé que ya estaba todo hablado…
- No, yo creo que no esta nada hablado – y entró de nuevo en el apartamento – voy a dejar a Ana… - Cami lo miro sin creerle – No me mires así, es la verdad, te lo prometo – Benja la agarró de una mano y la condujo al sofá, ambos se sentaron.
- Y qué diferencia ésta de las otras promesas? Benja no prometas nada que no vas cumplir…
- Te dije que lo haré y lo voy a hacer –el rubio se acercaba a ella, tenía sus labios muy cerca. Ella seguía inmóvil, notaba cada vez más cerca la respiración del chico y no podía alejarse, se había contenido toda la noche y ahora no era capaz. Él le agarró del cuello suavemente y la aproximó todavía más, cerró los ojos buscando desesperado los labios de Cami. Ella entreabrió un poco su boca dejando que Benja introdujera su lengua. Sabía que estaba mal, después de todo no quería dañar a Ana pero no podía resistir los besos que Benja le daba. Era tan pasional al hacerlo que no se explicaba como había podido vivir sin probar esos labios. Benja la recostó en el sofá sin dejar de besarla. Pero esa escena la interrumpió el teléfono fijo de Cami. Ella se separó con la respiración agitada
- Dejalo sonar – susurró Benja acariciando su pierna y volvió a besarla en el cuello. El teléfono sonó insistentemente hasta que saltó el contestador
“Cami, habla Simón” Benja al oír la voz de un pibe dejó de besarla “llamaba para invitarte a un boliche que esta rebueno. Pero bueno, nos vemos el lunes. Ciao linda”
- Quien carajo es Simón? – Preguntó él con una chispa de celos en los ojos
- Es un amigo, que tiene?
- Un amigo que te invita a salir? – Benja tenía la voz alterada
- No me hablés así, yo puedo tener los amigos que se me pegue la gana
- Tenes razón, lo siento, discúlpame
- Benjamín Rojas está celoso? – preguntó con una amplia sonrisa
- Sí, estoy celoso que pasa? – y volvió a besarla
- No, pará Benja – Cami empujó su fuerte cuerpo para que se levantara de encima – esto no esta bien
- Por qué? – Benja estaba arrodillado en el sofá entre las piernas de Cami
- Te dije una vez que no pienso ser la otra, y no estoy dispuesta a serlo ahora…
- Pero ya te dije que te quiero a vos y yo te necesito ahora, quiero tenerte entre mis brazos, acariciar tu piel suave – lo decía mientras le rozaba un dedo por sus brazos – yo quiero hacer el amor con vos – y se acercó a los labios de Cami y la besó de nuevo
- Tengo la solución para eso, una duchita bien fría y listo – Benja dibujó una sonrisa pícara en su rostro
- Solo si venís conmigo a la ducha
- No te entendiste, vos te vas a tu casa y allá haces lo que quieras
- Nada de eso – Benja se levantó y la agarró en brazos – no te vas a deshacer tan fácilmente de mi
- Que haces Benja? Adonde me llevas? – Cami gritaba en los brazos de él – si vas hacer lo que estoy pensando… - el chico entró al cuarto de baño y la metió en la ducha. Cami hizo un intento fallido de salir, pero Benja la retuvo entrando él también – Ni se te ocurra encender el grifo… - dicho esto el chico abrió el agua y calló sobre ellos – Vos te volviste loco – Benja asintió y se aproximó a ella besándola bajo el chorro de la ducha. La ropa se estaba empapando y sus cuerpos estaban completamente juntos, se besaban con deseo y amor. Benja le quitó la camiseta dejándola en sujetador. Puso las manos en las caderas de la chica y le acariciaba la cintura. Cami tenía hundidos los dedos en el cabello mojado de Benja. Ella con un movimiento rápido se deshizo también de la camiseta de su rubio. Se quedó un instante mirando su cuerpo, como podía ser tan perfecto…
- Que me miras? – preguntó Benja sonriendo, ella sonrió también y le volvió a besar – Te quiero, te quiero tanto… - le quitó el sujetador dejando sus senos desnudos – Sos tan linda – le susurró en la oreja, a Cami se le erizaba la piel. Fue subiendo sus manos hasta acariciar suavemente los firmes senos de la chica. Ella gimió, no se explicaba como una simple caricia pudiese hacerle sentir tantas cosas en su interior - Si no queres hacer el amor conmigo… me conformo con acariciarte, tocarte, besarte… - Cami se abrazó a él en un impulso
- Sos tan dulce, nadie fue tan delicado conmigo como los fuiste vos – él la rodeó con sus brazos
- Cami, alguna vez ese imbécil te obligó?
- No, nunca… cuando le decía que no, bueno ya sabes, se buscaba a otra…
- Vos no te merecías a ese tipo… Te juro que como vuelva a acercarse… - Cami se puso de puntillas y le tapó la boca con un beso.


- Gracias por traerme, Fran me va a matar por llegar tarde… - Feli asintió con una sonrisa forzada
- No agradezcas, vivo en el centro, me venía de paso…
- Te apetece quedarte? – le invitó Lu
- No, estoy agotado… mejor me voy a dormir
- Dale Feli, no seas viejo… yo te invito… - Lu intentaba convencerle y él no podía resistir esa sonrisita
- Está bien! Esa sonrisa tuya siempre me convences de todo eh?
Ambos entraron y el local ya estaba bastante lleno, Lu se acercó a la barra y Fran estaba muy atareado
- Menos mal que viniste Lu, estoy estresadísimo
- Ya vino la mejor camarera del mundo mundial – Feli se quedó sentado en la barra mientras Lu ponía unas copas a unos chicos
- Hola Feli! Como va? – Fran le estrechó la mano a modo de saludo
- Bien
- Me disculpas? voy a atender a esas minas de ahí….
- No te preocupes – después Lu se acercó a Feli
- Que te pongo?
- Sorpréndeme – Feli no sabía como sacar el tema pero tenía que preguntarle algo que le atormentaba –Estás enamorada de Fran?
- Qué? No, no estoy enamorada… - Lu se le quitó la sonrisa – yo creo que no me voy a volver a enamorar nunca
- Estuviste enamorada?
- Sí, pero no quiero hablar de eso…
- De todas formas, una chica tan joven y linda como tú no puede decir que no se va a volver a enamorar
- Gracias por tus halagos pero… - ella oyó que unas chicas la llamaban para que les atendiera – Lo siento Feli… - y fue a servirles


Coco y Mica estaban abrazados en la cama de Mica, él estaba apoyado en el cabezal y ella estaba sobre su hombro.
- Te quiero – Coco suspiró y la abrazó más – Me encanta tenerte así
- Todavía me parece extraño que estemos así, me parece un sueño…
- Ah pues despertate eh? – se agachó hasta sus labios y le dio un beso
- Mi amor, cuando empezaste a fijarte en mi? Por que antes no me podías ni ver…
- No era tan así, me encantaba cuando te acercabas a mi y me gritabas algún insulto – Mica se rió – y empecé a fijarme mucho antes de lo que crees – ella se quedó mirándole esperando su respuesta – Te acordás del cumpleaños de Benja antes de que se fuera?
- Sí
- Bueno… ese día estaba decidido a confesarte lo que sentía…
- Por qué no lo hiciste?
- Te vi con un pibe muy cariñosamente… y me fui de la fiesta sin decirte nada… estaba enojado y supongo que celoso también… - Mica se rió
- Yo me compré un vestido divino para impresionarte y lo único que conseguí de vos fue un “hola”… ni siquiera me miraste…
- Oh, créeme que si que te miré… - dijo con una sonrisa traviesa
- A mi me dio la impresión de que mirabas a todas menos a mi… Yo quería darte una lección, quería demostrarte que podía ser tan linda como las minas que a ti te gustaban…
- Mica, a mi solo me gustabas vos… No hacía falta que te pusieras un vestido divino, que por cierto, era demasiado corto… - Mica le pegó un golpecito en el hombro
- Yo creía que solo lo hacía para que vieras que Micaela Vázquez, la chica la cual te metías todo el tiempo, podía ser bella… Pero no era consciente de que en realidad me interesabas más de lo que estaba dispuesta a admitir
- Pero bueno ahora por fin estamos juntos
- Le dijiste a tu mamá lo nuestro?
- Sí, le conté i se alegró mucho, por cierto, está deseando que vayamos un día a cenar a casa. Julia también se puso muy contenta, hacía tiempo que no la veía así. Te quiere mucho
- Yo también la quiero, es una niña encantadora
- Se me olvidó contarte… mi hermana por fin aceptó ir a la escuela… y todo gracias a vos
- A mi? Por qué?
- Me contó que la llevaste un día al mar, eso la animó mucho… y decidió que tenía que hacer algo para ser una niña normal
- Enserio? – Mica se puso muy contenta – No sabes lo que me alegra escucharte eso.
- Lo sé
- Mañana iremos a verla, te parece?
- Sí – y la besó también muy alegre.


- Acabamos todos empapados – Benja salió de la bañera riendo y se enrolló una toalla a la cintura, después agarró otra para Cami y la enrolló abrazándola.
- Vos y tus locuras no dejarán de sorprenderme
- Eso es lo que quiero – y le dio un beso – voy al apartamento de los chicos y agarraré algo de ropa de mi hermano
- Sí, porque la tuya esta un poquitito mojada- Cami salió también de la ducha y se dirigió a su cuarto – las llaves del apartamento están en el mueble del pasillo
- Ok
- Si salís así y te ve alguna vecina te van a acusar de exhibicionista – gritó Cami desde su habitación. Benja salió riendo.
Éste fue a la habitación de Álex y agarró un vaquero y una camiseta para vestirse y rápidamente volvió al apartamento de Cami. Entró a su cuarto y ella se estaba cepillando el pelo mirándose sonriente en el espejo. Se acercó por detrás y la abrazó:
- Como siga más tiempo acá, esos shorts que te pusiste… - Cami le dio un pequeño codazo riendo - Yo me tengo que ir ya – ella se giró mirándole
- Sí, es lo mejor – Cami le abrazó - me llamarás? – Benja negó con la cabeza
- Cuando hable con Ana vendré a buscarte, si? – Cami se puso de puntillas y le dio un besito – No, no… así no me gusta… - la agarró de la cintura y le dio un beso como dios manda.


- El niño ya está acostado – Brenda entró al salón y allí estaba Alex
- Me dijo Benja que querías hablar conmigo… - ella sonrió y se acercó a él
- Quería que estuviésemos un ratito vos y yo solos… - seguía diciendo ella acariciándole el cuello de la camiseta
- Espera, no se lo que estás pensando pero no… - ella sin dejarle hablar se abalanzó sobre él haciendo que retrocediera apoyándose en la pared. Brenda le besó, él al principio se quedó quieto no se esperaba eso. Pero pronto se dio cuenta y la separo
- Brenda, espera, no creo que…
- Que pasa? Ya no te gustan mis besos? O es que ya no me encuentras linda? – Alex estaba arrinconado contra la pared y no podía moverse
- No, no es eso… vos sos linda… pero no quiero nada con vos… Yo la quiero a ella – esto último lo dijo para él y tan despacio que Brenda no le escuchó
- Por qué? Lo podemos pasar bien, como en los viejos tiempos…
Ella comenzó a besarle el cuello. No se iba a dar por vencida tan fácilmente, esa noche se había propuesto que Alex seria de ella y se lo quitaría definitivamente a la Inés esa. El chico quería parar pero no podía, de repente se vio correspondiendo a sus besos. El rechazo de Inés le había afectado más de lo que pensaba y ahora estaba ahí besando a su ex novia, a la madre de su hijo. Su cabeza le decía que no quería, pero su cuerpo no obedecía, ni sus manos tampoco… Rápidamente ellas se deshicieron de la camiseta de Brenda y ella sonrió maliciosamente. Por fin había caído en sus redes. Le agarró de la camiseta y lo condujo a la habitación. Alex no era consciente de la locura que estaba apunto de cometer.


Fran había ido al almacén para coger unas cajas de bebida, las neveras estaban medio vacías y tenía que colocar más. Estaba contento, esa noche estaba resultando un éxito. Salió cargado con una caja y se encontró a Luz que se aproximaba a él sonriendo:
- Vaya sos refuerte…
- Lo siento no tengo tiempo para tus taradeces
- Como se te ocurre hablarme así? – Luz se estaba enfadando por la antipatía del chico
- Supongo que no me gustan las minas altaneras y creídas
- Así es forma de tratar a los clientes? Vos que te pensas?
- Mira nenita, tengo mucho trabajo – Fran se dispuso a irse pero se giró – ale a pasarlo bien – dijo con un tono sarcástico para cabrearla
- Bufetero de cuarta, volves a hablarme así y…
- Y que? – Fran se acercó a ella desafiándole casi podía notar la respiración cabreada de la chica, ella se giró y se fue corriendo.
Luz se acercó a Vico que charlaba animadamente con un chico
- Vico nos vamos
- Que pasa Luz? Está rebueno este boliche…
- No quiero permanecer ni un minuto más acá
- Por qué traes ese mal humor?
- El bufetero ese, me llamó altanera y creída, lo podes creer? No se que se creerá….
- No le hagás caso y listo… no le des bola…
- Por favor Vico vamonos, si? – esta vez la morena utilizó un tono de suplica y su amiga no pudo negarse
- Está bien – Vico se despidió del chico que la acompañaba y las dos salieron – Luz no crees que te afecta demasiado lo que te dijo ese pibe?
- No me afecta, pero no quiero estar en este boliche de mala muerte…
- Claro… - las dos amigas salieron por la puerta
En ese momento Fran las vio salir del local. ¿Se habría pasado demasiado al hablarle así? No, ella era así, altanera y creída. Se encogió de hombros y siguió con su trabajo.


Benja llegó a casa y entró en silencio, suponía que Ana estaba durmiendo y no quería despertarla. Entró a casa y vio la luz del salón encendida, pero Ana no estaba ahí. Apagó la luz y se dirigió a su habitación sigilosamente y la escena que vio fue a la chica llorando en el suelo desconsolada. Benja se acercó a ella:
- Ana que pasó? Que tienes?
- Te estuve llamando…
- Lo… lo siento me deje el celular en el auto… pero dime que pasa? Por que estás así?
- Benja – ella le abrazó fuerte – pasó algo horrible – él estaba empezando a asustarse – mi mama… mi mama murió
- No, no puede ser – él la abrazó fuerte para darle todo su apoyo.

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Capitulo 26

Descargar esta canción y si quereis la ponéis luego, es para ambientar la escena mas que nada… Es una canción que me encanta de Andrés Calamaro que se llama “estadio azteca”
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- Lo siento tanto, tranquila cielo – Benja no sabía que decir en estos momentos, había pasado todo tan rápido que no sabía que decir - compraré los billetes para partir cuanto antes a Alemania – ella asintió llorando y se abrazó aun más. Ahora si que se complicaban las cosas para Benja, en estos momentos no podía dejarla – Acostate acá en la cama, si? Yo voy a traerte algo para tranquilizarte – Benja la ayudó a incorporarse en la cama y salió a la cocina.


A la mañana siguiente Brenda se levanto de la cama y Álex seguía durmiendo, ella lo miró y sonrió. Había logrado lo que se propuso y sabía que al final reconocería que seguía sintiendo lo mismo por ella como en el pasado. Brenda había notado que el chico no se entregaba al completo pero ella haría que volviese a enamorarse. Ella salió de la habitación para prepararle el desayuno a su hijo, el pequeño siempre se levantaba muy temprano. Eran las 8.15 de la mañana y estaría por despertarse. Al instante su hijo apareció con un peluche en la mano, un camal del pijama levantado y todo el pelo revuelto:
- Ma, quiero la leche – Brenda se acercó a su hijo, le hizo un poco el pelo y le bajo el camal.
- Ahora voy – Brenda le sentó en la mesa pequeña que tenían en la cocina – A que no sabes quien esta en casa?
- Quien?
- Está papa, esta en la habitación – el niño al escuchar eso se fue corriendo al cuarto de su madre.
En ese momento Alex se había puesto los boxers y se disponía a vestirse para marcharse cuanto antes. Al verse en la cama de su ex, se maldecía por lo que había hecho, ahora se daba cuenta que nunca tenía que haber dejado que pasara.
El niño entró a la habitación y empezó a saltar encima de la cama
- Papi!! – el niño saltaba contento en la cama. Alex le agarró de las piernas y lo tumbo en la cama haciéndole cosquillas - vas a quedarte todos los días?
- No hijo, ahora me voy para mi casa – el niño paró de reír y se puso serio. Alex lo notó y le agarró en brazos – No te pongas triste campeón. Nos vamos a ver todos los días si queres, pero yo vivo en otra casa… Tenes que entenderlo… - el niño afirmó un poco triste. Alex se quedó preocupado, no quería que su hijo se sintiera mal por la situación en la que estaba con Brenda. Él sabía que no estaba enamorado de ella pero no quería ver mal a su hijo – Venga enano vamos a desayunar.


Luisana llegó a casa después del duro trabajo en el boliche, esa noche tuvieron mucho trabajo y acabó agotada. La chica entro a su habitación y abrió el cajón de su mesita de noche, ahí tenía una foto de Mariano y la sacó. Acarició con sus dedos la foto reviviendo en su memoria momentos vividos con él y de nuevo volvía a recordar aquella terrible noche de su muerte.


----Momento canción----

Sin pensarlo puso una canción en voz baja para no despertar a sus padres. Aquella que fue la última que escucharon juntos. Le dolía escucharla pero era lo único que le hacía sentirse cerca de Mariano. Empezó a recordar aquel fatídico momento y unas lágrimas recorrían sus mejillas.

Lu y Mariano ese verano iban a pasarla los dos juntos en Bariloche, era el primer verano que iban a pasarlo los dos solos. Se quedarían un par de semanas y ambos estaban ilusionados porque tendrían unos días para ellos y nadie les molestaría. Después de mucho insistir a los padres de Lu aceptaron, estaban encantados con el novio de su hija y aunque se escandalizaban de pensar que estarían solos, le permitieron ir. Cuando salieron para allá era de noche y llovía un poco, pero a la pareja no les importó las pequeñas gotas que caían en ese momento.
- Tenés el disco de Andrés Calamaro? – preguntó Luisana a su chico
- Sí, ahí debajo – Mariano le señaló la guantera del coche
Ambos reían cantando la canción de “Estadio Azteca”. De vez en cuando Mariano le daba besos fugaces a su chica y ella le miraba sonriendo.
- Cariño mirá la carretera
El le obedeció y siguió mirando la carretera. De repente las gotas de lluvia fueron más intensas pero ellos no pararon, pensaban que no pasaría nada. El chico redujo la velocidad pero siguió su camino hacia aquel lugar maravilloso que les esperaba. Pero el destino les deparaba algo terrible. De pronto hubo una tormenta enorme, cada vez llovía más y más fuerte. Mariano no pudo controlar el volante e hizo lo imposible para controlarlo pero no lo consiguió. Salieron de la mojada calzada perdiendo totalmente el control. En un último intento Mariano giró el volante para que el choque no diera totalmente en el lado del copiloto.
- Noooooooooooooooo – fue lo último que escucho Mariano de la boca de Lu.
Ella estaba inconsciente pero pudo salvarse, en cambio Mariano no logró salvar su vida al morir casi al instante por el gran golpe que recibió su golpe.
Luisana no recordaba cuanto tiempo estuvieron dentro del coche ni cuando pudieron sacarles. Ella se vio en el hospital rodeada de sus padres y de su amiga Angie. Lo primero que preguntó fue por Mariano, pero no sabían como darle la mala noticia. Cuando se enteró se sumió en una depresión que le llevó muchos tiempo recuperarse.

Lu recordaba llorando como si el tiempo no hubiese pasado, no olvidó nada.
- Tendrá razón mamá y deba de rehacer mi vida?– las lágrimas brotaban por sus ojos. Pero yo no podré olvidarte nunca… - Después de unas horas se durmió abrazada a su foto con la música todavía sonando

Mariano Martínez, 23 años cuando murió
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---- fin de la canción ----


Benjamín había conseguido unos pasajes para partir esa misma noche a Alemania, le había costado mucho pero había logrado unos billetes. Caminaba mirando los billetes, aquel era el pasaje que le apartaba completamente de Cami. En estos momentos dejar a su novia no era correcto y no sabía como decírselo a la persona que más quería en este mundo. Sabía que Cami lo entendería, que se pondría en el lugar de Ana pero eso no le impedía sentirse culpable por ella y también por su novia, por haberla engañado. No podía enfrentar la verdad, decirle a Cami que lo suyo no podía ser por el momento le torturaba y se sentía incapaz de enfrentarla. Decidió escribirle una carta, explicándole sus sentimientos y el por qué de su decisión de marcharse. No podía cumplir su promesa de estar a su lado por eso no se sentía con fuerzas de verle la cara de decepción. Se sentó en un banco y se puso a escribir en un papel. No pudo evitar que se le humedecieran los ojos, esa carta le separaría de su chiquita quien sabe por cuanto tiempo.


Mica y Coco esa mañana fueron a ver a Julia y pasaron toda la mañana ahí en su casa. Y después de mucha insistencia por parte de Betty, se quedaron a comer también. Mica se había sentido bien recibida por la madre de Coco y le daba muchas muestras de afecto. Eso la tranquilizó un poco porque estaba muy nerviosa, tenía miedo de que no la aceptara. Ellas se habían visto varias veces pero en otras ocasiones no era la novia de Coco. A pesar de que el chico le había asegurado que su madre estaba encantada, no podía evitar estar atacada de los nervios. Pero después de todo pasaron una buena mañana y estuvo todo el tiempo jugando con Julia. Cada vez quería más a esa niña y tenía la necesidad de ayudarla, no solo por Coco sino por ella misma. No soportaba ver como una niña de 10 años estaba siempre en casa y no jugaba como todos los niños.
- Sos una cocinera estupenda – halagó Mica, realmente los platos eras deliciosos
- Gracias – Betty sonrió por el comentario
- Eso lo decís comparándola con quien? – pregunto Coco para picarla, Mica entendió a que venía eso y le pegó un codazo.
- No te metas conmigo que no me importa que esté tu mama acá – le amenazó Mica, Coco se rió y su madre también.
- A tu edad también era una cocinera pésima, pero fui aprendiendo – contó Betty
- Podrías hacer ese pastel de chocolate que hacías antes – le pidió Coco – era mi favorito y dejaste de hacerlo
- Sí, desde que papa se fue no lo hiciste – soltó la niña sin pensar. Coco se tensó al escuchar hablar de su padre, le enfermaba hablar de ello. Mica lo notó y le agarró fuerte la mano. Él la miró y se tranquilizó un poco.
- Es verdad, aunque no esté nos encantaría comer ese pastel – continuó como si nada. Betty tampoco le hacía mucha gracia hablar de su ex marido pero lo tomaba mejor que su hijo. Se había acostumbrado a estar sin él y ya no le importaba tanto su ausencia. Pero a Coco le había defraudado demasiado y a Marcel le costaría mucho trabajo recuperar la admiración que tenía su hijo hacia él
- Está bien, prometo que lo haré


- Hola – Benja entraba cabizbajo al taller y saludó sin mucho animo
- Que pasa? – su hermano le notó preocupado – por qué me llamaste con tanta urgencia?
- Tengo que hablar con vos
- Dale contame, me estás preocupando
- Me voy
- Dónde? – Alex no entendía nada, la urgencia con la que llamó Benja no era normal
- A Alemania, paso algo que me obliga a marcharme y no sé cuando volveré
- Qué paso?
- La mama de Ana murió
- No, no puede ser… debe estar hecha mierda…
- Sí, y por eso debo ir con ella y cuidarla
- Y por qué estás así, cabizbajo y malhumorado? Vos estarás con Ana y le ayudaras a superarlo
- Le prometí a Cami que dejaría a Ana para estar con ella… no puedo cumplir mi promesa y nunca voy a poder cumplirla, ahora más que nunca – Alex abrazó a su hermano para animarle
- Sé lo duro que es no poder estar con la persona que más quieres
- Tuvimos mala suerte
- Quería que le dieses esto a Cami – Benja sacó de su bolsillo una carta y se la mostró a su hermano
- Que es esto?
- Una carta, ahí le explico todo
- Pero como? No podés decírselo en una carta, hablá con ella
- No puedo, sé que me pondría delante de ella y no podría explicarle…
- Se lo va a tomar mal, la conocés y ella quiere las cosas en la cara
- Ya sé, puede que sea un cobarde al no poder enfrentarla pero no puedo volver a verle la cara de decepción
- Pensalo bien
- Ya está todo decidido
- Y cuando te vas?
- El vuelo sale a las 8
- Tan pronto? No pensaba que os ibais hoy
- Sí, cuanto antes lleguemos mejor
- Espero que todo te vaya bien
- Prométeme algo
- Lo que quieras
- En mi ausencia cuida a Camila por favor, no permitas que Joaquín se le acerque
- Está bien, ella es como mi hermana y te prometo que no le pasará nada
- Gracias – y se volvieron a fundir en un abrazo – y deciles vos a todos que me voy si?
- No te vas a despedir?
- No me gustan las despedidas


- Adelantame algo dale, que es eso que te pone tan contenta? – Inés no podía más de la intriga
- Esperate, viene Mica y lo cuento – al momento sonó el timbre muy intensamente y Cami fue a abrir.
- Como te fue la comida? – preguntó Cami
- Bien, Betty me trató rebién, es una genia – Mica se sentó en el sofá al lado de Inés - Desde que me llamaste no puedo con la intriga, que es eso tan importante que tienes que contarnos?
- Estoy tan contenta… todavía no me lo creo… ayer fue tan especial…
- Cami, Cami, al grano, por favor – Mica no podía más – sin rodeos
- Ayer Benja estuvo acá y me dijo que va a dejar a Ana – al escuchar eso sus amigas se abalanzaron sobre ella
- Por fin ese tarado se decide – le chilló Mica abrazándola
- No el llames tarado – Cami puso morros
- No lo puedo creer, Benja y vos!! - exclamó Inés contenta por su amiga
- Estoy tan contenta pero aterrada a la vez
- Por qué?
- Todavía no me llamó y me dijo que cuando hablara con ella vendría
- Tranquila Cami, el tema de cortar relaciones es lento: primero se lo dices, luego lo asume, e incluso a veces hay insultos y eso… lleva un elaborado proceso – dijo Mica muy seria. Inés soltó una carcajada y Cami le siguió
- Vos sabés mucho de eso, no? – siguió Inés riendo – dejaste a tantos pives…
- No fueron tantos: deje a 2, bueno… algunos más, pero es que yo tengo mi filosofía, antes de que me dejen, les dejo yo…
- No, que filosofía? Vos les dejabas porque eran tarados que no les aguantabas… - dijo Cami
- Pero fuiste mejorando…
- Vosotras teneis alguna tendencia en meterse conmigo, no? Dejar de sacar los trapos sucios de mi vida adolescente…
- Al menos ustedes tuvieron suerte – Inés se sentó en el sofá bajoneada al recordar a Alex
- Es que no entiendo por qué te empeñas en apartarlo de vos
- Pero Cami no lo entendes? Ese niño está deseando que sus papás estén juntos. Yo no voy a ser la encargada de destrozar eso, no quiero que David me vea como la mujer que le quitó a su papa
- Vos no vas a quitarle nada, cuantas parejas crían a sus hijos por separado? Alex va a poder cuidar a su hijo – Inés se quedó pensando un instante ¿Y si sus amigas tenían razón?


Benja y Ana iban cargados con las maletas, ambos se mantenían en silencio. Ella no dejaba de llorar y Benja se sentía mal, no quería verla así. La muerte repentina de su madre fue un golpe duro para ella. Llegaron al aeropuerto y el avión salía con retraso. Estaban sentados en la una sala de espera antes de embarcar. Benja no paraba de darle vueltas a la cabeza, pensaba que quizá había actuado mal al no hablar con Cami. Había sido un cobarde pero ya no había marcha atrás. Solo le quedaba una última cosa que hacer. Se disculpó a su novia y fue al baño


- Estoy de los nervios, todavía no me ha llamado, tengo un mal presentimiento…
- Cami no seas paranoica, no va a pasar nada… pronto te va a llamar…
- Mica tiene razón, Ana no se lo debe haber tomado bien y necesita tiempo…
- Sí, tenéis razón, tengo que estar tranquila… - Cami miró el telefono, era él, la estaba llamando

Benja tenía la voz quebrada: “Hola cariño”…”No, no me pasa nada estoy perfectamente”… “Te llamaba para decirte que no dejo de pensar en vos y pase lo que pase no olvides que te quiero”... “No es nada, solo quería que lo supieras"..."Adios mi amor". De repente Cami escuchó que el teléfono comunicaba.
- Quien era? - preguntó Mica al ver la cara de Cami
- Benja
Una vez habló con ella apagó el teléfono y una lágrima recorrió su mejilla. Se secó rápidamente para que Ana no se diera cuenta y salió fuera, era hora de subir al avión.
- Que te dijo? – Inés vio la cara pálida de Cami y no sabía por qué su amiga estaba así
- Me dijo que me quería y que quería que lo supiera
- Eso esta bien, no te dijo nada más? – ella negó – no entiendo, te llamó para eso?
- Sí, solo me dijo eso – Cami tenía ganas de llorar y no sabía por qué
- Tranquila cariño, no te preocupes, ya verás como volverá a llamarte y te explicará… - Inés intentaba tranquilizar a su amiga
- Su voz, su voz sonaba extraña, tengo miedo, le habrá pasado algo?
- No saquemos conclusiones Cami, llamalo de nuevo
- Está apagado – dijo mientras


Coco fue al taller, cuando fue al departamento y no vio a nadie se le ocurrió que Alex estaría allí.
- El coche este ya está listo mañana se lo podrá llevar – le comentó Alex
- Voy a llamarle al señor López para que venga – Coco fue a hacer la llamada al cliente y regreso – Te pasa algo? – le preguntó al notarlo pensativo
- Anoche estuve en casa de Brenda – Coco lo miró
- Pasó algo?
- Sí…
- Pero como? Si vos olvidaste a esa mina, o no?
- Sí, obvio que la olvide, no siento nada por ella, pero no sé que me pasó…
- Espera, a ver… vos te acostaste con Brenda y no sabes por que? Vos estas muy mal…
- Es que Inés me volvió a cortar el rostro y no sé, Brenda se me puso a tiro y bueno, lo demás no hace falta que lo cuente… - Alex suspiró – Me arrepiento… no tendría que haber pasado nada y encima me vio David esta mañana
- A ver, no pasa nada, lo que pasó esta hecho y no hay marcha atrás. Lo que tenés que hacer es blanquearle las cosas a la madre de tu hijo
- Vos crees que debería volver con Brenda?
- Por qué decís eso? - Coco lo miró de reojo
- Es por David, se puso tan contento cuando me vio por la mañana en casa...
- En mi opinión es una locura que vuelvas con ella, ya viste lo que te hizo, a mi ella no me da buena espina, ya sabes lo que pienso de ella… Además vos no estás enamorado de ella…


Mario estaba buscando en el periódico un trabajo, todavía no había conseguido uno y necesitaba dinero. Quería alquilarse algo para él porque no quería ser más una carga para sus tíos. Encontró un anuncio donde buscaban profesores de artes marciales para niños. Él tenía algo de idea porque hizo varios años Taekwondo y si era clases para niños no resultaría muy difícil. Anotó el número y la dirección. Estuvo intentando localizar al dueño pero en ese momento no atendían el teléfono. Esperaría al lunes por la mañana y llamaría o se acercaría allí.
- Que haces? – preguntó Mónica, la madre de Inés, entrando al salón y sentándose al lado de su sobrino
- Estoy buscando un trabajo, realmente es difícil encontrar uno…
- Pero mi hermano te dio plata, no?
- Sí, pero no es suficiente para rentarme un apartamento
- Pero no es necesario, podés quedarte acá, si sabes que esta es como tu casa…
- Ya sé, habeis sido muy amables conmigo y os lo agradezco…
- Bueno, yo no voy a obligarte a quedarte si no queres… pero no tengas apuro en marcharte…
- Gracias tía
- Y bueno, viste algún laburo que te interese?
- Aquí hay uno para dar clases de artes marciales a niño
- Eso esta bueno, espero que te contraten. Y bueno contame, como te sentís acá?
- Me hizo bien alejarme, aquí estoy muy bien…
- Me alegro que te estés adaptando


Alex llegó a casa y primero fue al apartamento de Cami para darle la carta de Benja. No estaba de acuerdo con su hermano, él le repitió mil veces que fuese el mismo el que hablara con ella pero era muy testarudo. A pesar de eso apoyaba a su hermano y le haría ese favor.
- Hola Cami
- Hola – Cami saludó cabizbaja
- Estás bien?
- No, Benja me llamó y me dejó muy preocupada. Vos no sabés nada?
- Bueno a eso vengo, Benja me dio esto – Alex sacó del bolsillo del pantalón un sobre y se lo tendió
- Que es esto? – ella no entendía nada
- Te dejo sola para que lo mires, si? – Alex le dio un beso en la mejilla y dejó el apartamento. Ahora si que estaba confundida, vaciló un poco antes de desplegar el papel, le temblaban las manos, presentía algo malo y sentía una opresión en el pecho.
-
“Hola mi vida. Sé que en estos momentos creerás que soy el peor de los hombres, sé que pensarás que soy el más cobarde y también sé que no merezco todo tu amor. Esto tendría que decírtelo a la cara pero soy tan cobarde que no me animo a hacerlo.
Me cuesta mucho trabajo escribirte estas líneas porque es tanto lo que siento por vos que no puedo explicarlo. Solo sé que te quiero y que no dejo de pensar en vos ni un solo segundo. Siento algo tan profundo que no tiene explicación. Me encantaría poder despertarme cada mañana y verte junto a mí. Me gustaría pensar que esta todo bien y que no hay nada que me impida quererte, pero no es así. Todavía no entiendo que hicimos, hay algo que no nos deja ser felices, cuando estamos a punto de conseguirlo siempre se estropea todo.
Te prometí que me jugaría por vos y que por fin sería todo tuyo, pero con todo el dolor de mi corazón no puedo cumplir la promesa. Te volví a fallar, lo sé, pero espero que con esta carta logres entenderme. Tengo la obligación de marcharme, ocurrió algo que me fuerza a volver a Alemania. La mamá de Ana murió y en estos momentos no puedo dejarla sola. Estoy entre la espada y la pared, y pienso que hago lo correcto. No sé por cuanto tiempo voy a estar fuera, todo depende del estado de ánimo de Ana. Supongo que cuando leas esta carta estaré en un avión. Por favor, perdóname por no poder quererte. Entiendo que no estés dispuesta a esperarme porque no puedo garantizarte nada. Sé que con mi ausencia puedes olvidarme y te enamores de otro. Solo espero que sepa amarte y que te cuide como yo no pude. Espero que no me odies por esto.
Te quiero, no lo olvides
Benja”

Cuando Cami acabó de leer la carta lloraba, lloraba como nunca lo había hecho. Ni siquiera cuando recibía los golpes de Joaquín. Veía como su felicidad junto a Benja se hacía trizas. No le odiaba, claro que no, lo amaba demasiado como para odiarle. Cami se fue corriendo a casa de Alex.
- Pero por qué no me dijo nada? - Cami se abrazó a Alex llorando tirando el papel en el suelo
- No lo se mi chiquita, no lo sé... – y el abrazó para consolar su llanto.

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Capitulo 27

Cami se levantó el lunes por la mañana con unas enormes ojeras, no había dormido muy bien esa noche y tenía todo el cuerpo cansado. No tenía ganas de ir a clase pero quedaba muy poco para empezar los exámenes y no podía faltar ahora. Le costó mucho poner al día los apuntes y no podía permitirse perder horas de clase.
Se miró al espejo y se vio horrible, dejó chorrear el agua del grifo y se empapó toda la cara. Tendría que hacer un milagro para que no se notara su estado anímico. Escuchó de repente que alguien tocaba el timbre. Fue a abrir la puerta tal cual iba, llevaba una camiseta vieja que le venía casi por las rodillas, tenía el pelo revuelto y unas ojeras que ocupaban gran parte de su cara. Al abrir vio a sus amigas en la puerta con una cara de preocupación
- Cami… - Inés la abrazó – por qué no nos llamaste?
- Coco nos contó…
- Se pudrió todo… - Cami volvió a llorar abrazada a sus amigas
- No te preocupes cariño – Inés intentaba consolarla
- No deberíais estar en clase?
- Eso no es importante ahora, vos estás mal y nos necesitas
- Mica tiene razón, lo que tenés que hacer es ducharte y arreglarte.
- Y nos vamos las tres juntas, no quiero verte triste acá tirada en la cama
- Pero…
- No aceptamos un no por respuesta – aseguró Inés
- Tengo que ir a clase…
- En ese estado no podés ir a clase… Te venis con nosotras y te desahogas, si? Ya verás como todo va a salir bien – Mica intentaba ser positiva, lo último que quería es verla deprimida. Ahora Cami necesitaba a sus amigas más que nunca.
- Está bien…
- Andá a ducharte gordis… y ponete bien linda… - dijo Inés sonriendo
- Estoy horrible verdad?
- Recuerda nosotras somos unas diosas, jamás estamos horribles, si? – contestó Mica sonriendo. Cami hizo caso a sus amigas y fue a ducharse.


“No pude decir nada Feli, pilló todo de imprevisto”… “Si, y lo siento, ya sabés que no me gustan las despedidas”… “Acá todo mal, Ana está llorando, su viejo también…”… “Y contame, viste a Camila?”… “No, no voy a llamarla ahora”… “Porque sabés adonde me enviaría…”… “Pero está muy mal?” …”Dios, soy un miserable…”… “Por favor hacer todo lo posible para que no se deprima más…”… “Por el momento no voy a llamarla, no quiero hacerla más daño”… “Esto… no sé cuando podré volver, acá hay un quilombo…”… “Te tengo que dejar Feli”… “Gracias amigo”… “Ciao”


Mario iba por una calle buscando el gimnasio pero no la encontraba, estaba seguro que estaba cerca según las indicaciones de su prima. Inés tenía que ir a acompañarlo antes de ir a clase, pero al final no pudo porque tenía que ir a ver a Cami. Vio a una chica que caminaba por la acera y paró para preguntarle.
- Hola guapa, podrías indicarme donde esta dirección? – el chico le mostró el papel donde tenía anotada la dirección que buscaba.
- Si, obvio, mira está dos cuadras más abajo y ya la encuentras… - le indicó con la mano hacia donde tenía que ir
- Muchas gracias – iba a subir la ventanilla pero se dio cuenta de que había sido descortés – ah discúlpame, que maleducado, soy Mario
- Vico – y la chica sonrió ampliamente
- Encantado


2 semanas después

- Solo nos faltaba este trabajo – Angy se desplomó en la silla de la cafetería de la universidad muy cabreada, en la mesa estaba Cami, Simón y Diego – Ahora con todos los exámenes…
- Pero con ese trabajo nos quita esa parte en el examen – aclaró Cami
- Se acabaron las noches de fiesta
- Diego, te pegaste todo el curso de fiesta… - dijo Simón riendo
- Necesito un café, estoy tan agotada que no creo que pueda aguantar todo el día estudiando, o mejor, que sean dos… – Angy seguía con su monologo de vida ajetreada.
- Solo quedan un par de semanas para acabar y después vienen las vacaciones – intentaba convencerse Simón de que no era para tanto
- Vacaciones para vos… yo tendré que estudiar las del primer semestre… - resopló Cami
- Yo te ayudaré a estudiar, no te preocupes – se ofreció Simón, Cami le agradeció con una sonrisa
- Cielo yo también quiero clases particulares – bromeó Diego - dame un beso - Angy y Cami no paraban de reír por la voz y las caras que ponía.
- Tarado, que corra el aire – replicó él – vos no hiciste nada en todo el curso y ahora queres ayuda? Lo tuyo no tiene solución.
Mica entró a la cafetería, Cami al verla se disculpó y se acercó a ella
- Hola
- Me marcho ya, estoy agotada de tanto estudiar… – Cami se miró al reloj
- Mica, son las 12.30, viniste a las 10.30. Tu concepto de “mucho estudiar” y el mío no se parece…
- Ya sabes que la biblioteca me deprime, tanto silencio me asfixia – Mica suspiró – así estaré un ratito con Coco
- Sos única… después te llamo loca…
- Adios nena – le dio un beso y se fue. Cami se volvió a sentar en la mesa.


Alex iba con los apuntes buscando una mesa libre, ese día había decidido ir a estudiar a la biblioteca. Sabía que Inés solía estudiar allí y quería encontrársela de “casualidad”. Desde el incidente con Brenda no había hablado con Inés. Aunque no estaban de novios sentía culpa, pensaba que la había engañado. Todavía no se hacía a la idea de que ya no formaba parte de su vida.
La biblioteca era enorme y tenía cinco plantas. Estuvo dando vueltas por todo el edificio y al fin la vio en la cuarta planta. Inés no se dio cuenta de su presencia y se levantó en dirección al baño sin verle. Él aprovechó para aproximarse al lugar donde estaba antes la chica. En esa planta eran todas las mesas individuales y las de los lados de Inés estaban ocupadas. Se acercó a una de ellas, había una chica estudiando.
- Discúlpame – ella se giró y vio a un chico guapísimo que le hablaba – quería pedirte un favor
- Decime
- Podrías prestarme esta mesa?
- Pero…
- Dale… es que quiero darle una sorpresa a mi novia que se sienta acá – y señaló la silla de al lado – Mira allá hay más mesas… - la chica lo pensó un instante
- Está bien, te presto el sitio…- se levantó y agarró sus cosas
- Muchas gracias
- Esta todo bien – le indicó con una mano para quitarle importancia. La chica se alejó buscando otro lugar. Alex se sentó cómodamente en la silla y depositó su carpeta en la mesa. Al momento llegó Inés y lo vio ahí sentado:
- Que haces acá?
- Vine a estudiar – y le dedicó una de sus mejores sonrisas – y vos?
- Digo en este lugar, la biblioteca es enorme…
- Pero este sitio me gusta, la luz es buena y la mesa grande
- Dejate de decir estupideces. Que hiciste con la chica que había acá?
- Tranquila no le hice nada malo – Alex sonrió – cuando tiempo tarda en acabarse el aire en el maletero de un auto?
- Sos tan chistoso… - y se sentó en la mesa para intentar seguir estudiando.
- Che, ese look desaliñado te sienta bien – Inés llevaba una coleta alta y unas greñas le caían por la cara. Cuando iba a la biblioteca se hacía una coleta mal hecha para que no le molestara. Llevaba unas gafas de pasta negras que las usaba de vez en cuando, normalmente utilizaba lentillas.
- Vos si que sos desaliñado… - Alex se rió, había conseguido molestarla
- Hace dos semanas que no me llamas…
- Yo te tengo que llamar? – preguntó abriendo los ojos sorprendida
- Pensé que éramos amigos, los amigos se llaman…
- Alex, esto es una biblioteca, dejemos esta agradable conversación para otra ocasión, si? – él afirmó con la cabeza y se puso a hojear el libro, pero al minuto no podía más
- Tenés un boli? – le preguntó
- A que venis acá sin un boli?
- Se me olvidó…
- Tengo este rosa fucsia… - le dijo sonriendo
- Divino, pasame ese… es un color que me gusta, quedan tan bien los apuntes… - contestó él para seguirle el juego. Inés no sabía si reír o pegarle un puñetazo. Después volvieron a concentrarse en sus estudios o al menos lo intentaron. Alex llevaba unos diez minutos callado, todo un record. Inés lo miraba de vez en cuando de reojo y pensaba que él no se daba cuenta.
- Ya sé que yo soy más interesante que esos apuntes pero disimula un poquito cariño…
- No te estaba mirando, sos un egocéntrico… - Alex se rió – Querés bajar la voz? estamos en una biblioteca…
- Esto es muy aburrido, a mi se me ocurren cosas mucho más divertidas – le dijo con una mirada pícara y se iba acercando un poco.
- No creas, la memoria humana me parece un tema muy interesante… - contestó mirando su libro
- Te veo cansada, yo también estoy cansado, porque no vamos a dar una vuelta?
- Vos cansado? no me hagas reír… Si acabas de llegar… Así pensás aprobar?
- Yo soy un tipo muy inteligente…


Benja estaba en su habitación, estaba envuelto de planos, lápices y reglas. Tenía un descontrol en el cuarto pero era lo único que le quitaba sus preocupaciones de la cabeza. Esas dos últimas semanas en Alemania, se había dedicado al completo a su trabajo, estaba diseñando el complejo de apartamento que le habían encargado. Tenía que acabar pronto el trabajo para mostrarle los proyectos a la empresa constructora.
Apenas salía de casa, no tenía muchos ánimos últimamente y sólo pensaba el día en que llegaría a casa. Ana todavía no se sentía preparada para regresar porque decía que no quería dejar solo a su padre. Como era hija única tenía que ser ella la que apoyara a su padre.

“No, Brenda, no vamos a volver por el momento…”… “Nuestra relación no mejoro nada pero al menos permanece alejado de ella”… “Lo de mi mamá lo voy superando poco a poco… estaba mal y sufría”… “Y a vos como te va?”… “Pero si me dijiste que estuvisteis juntos…”… “No dejes de intentarlo, seguro que volverá a caer…”… “La tal Inés lo sabe?”… “Y a qué esperas?”…”Vos verás cuando es el momento…”… “Ya hablamos amiga”… “Adiós”


- Liss tenés que contarle ya a tus papas… pronto se va a notar…
- Ya sé, pero no sé como decirles. Todavía no estoy preparada… - Liss se acercó a su novio y le dio un besito
- No, mi amor, sabés que acá no podemos…
- Lo siento, a veces me olvido de que sos mi profesor… - escucharon unos pasos que se acercaban a la sala de profesores. No era difícil escucharlo por el gran ruido que producían los tacones de esa señora.
- Sí… el pasado simple en ingles… - los dos intentaron disimular cuando entró la profesora de historia con una cara de pocos amigos
- Que hace una alumna acá?
- Es mi tutoría y le estaba explicando unos ejercicios, profesora… - Pablo intentaba ser lo más natural posible. Ella lo miró con cara de superioridad y se sentó en una silla, sin apartar la mirada de la pareja. Al mismo tiempo, puso una gran cantidad de exámenes en la mesa.
- Ya es hora de poner los suspensos – dijo Liss en voz baja
- Decía algo señorita Bordonaba?
- No, profesora… - y puso una de sus sonrisas de niña buena
- García, me comentaron que pidió la renuncia… a que se debe? – preguntó curiosa
- Usted no es un poquitito metida? – soltó la joven sin pensar, Pablo le hizo un gesto con la mano para que no siguiera.
- Señorita, usted es una maleducada… - Liss la miró sorprendida, si fue ella quien se metió en la vida de su novio – y ahora salga de acá
- Pero si yo no dije nada…
- Liss… digo, señorita Bordonaba, me preguntas las dudas en clase, si? – y la miró a los ojos suplicándole que no siguiera, sin que la profesora se percatara de ello.
- Está bien Pa… digo, profesor… - y salió de allí antes de salir de allí con un tremendo castigo.


- Es un estúpido… no sabes como me hablo el igualado…
- Luz, me lo contaste mil veces, Fran te dijo “niñita insoportable”… ya me lo dijiste…
- Vico, vos de que lado estás? Creí que eras mi amiga…
- Lo siento, pero es que no paras de hablar de ese pive… - contestó Vico mientras ataba sus zapatillas de deporte – para de pensar en él…
- No pienso en él… es insoportable, es un arrogante, es un…
- Luz… tranquila… y apurate que ya va a empezar la clase de aeróbic…
- Sí, ya estoy casi lista… - acabó de recogerse el pelo en una coleta, agarró su botella de agua y ambas salieron del vestuario. En el camino, Vico vio a un chico que le resultaba muy familiar, le había visto antes y era muy guapo. Caminaba hacia una sala donde había un tatami donde se practicaban artes marciales. Llevaba una bolsa de deporte colgada del hombro.
- Viste a ese bombón? – le preguntó a su amiga
- Qué? No, no vi a nadie…
- Yo lo vi antes pero no recuerdo donde… Estoy segura…
- Mientras lo piensas… que tal si nos damos prisa? Porque vamos a llegar tarde… – Luz le estiró de un brazo y ambas corrieron hacia la sala de aeróbic.


- Al fin aceptaste descansar conmigo
- Si no me dejaste estudiar nada…
- Pero es mejor estar acá en el césped… o me lo vas a negar?
- No – Inés se sentía tan bien con Alex, tenía unas inmensas ganas de besarle pero no podía dejarse llevar por sus impulsos. Le resultaba tremendamente difícil, cada día estaba más guapo y cada día le quería más.
- Tengo que ir a recoger a David al colegio… esto… te gustaría venir conmigo? – ella sonrió ampliamente
- Sí, me encantaría… - Alex se levantó y la agarró de la mano para ayudarla a levantarse. El chico aproximó un poco su cuerpo quedándose casi pegado al de Inés y los labios casi se rozaban. Con una mano le acariciaba la barbilla delicadamente. La chica temblaba y si no fuera porque Alex la rodeaba con el otro brazo le hubiesen flaqueado las rodillas. A esa corta distancia se le nublaban los pensamientos y solo deseaba volver a sentir esos labios que la volvían loca. Como si él hubiese leído el pensamiento agachó un poco la cabeza juntando dulcemente sus labios. Como ella no ponía resistencia el beso pasó a ser más intenso y si no fuese por que estaban en los jardines de una universidad y por que cientos de estudiantes caminaban a su alrededor, le habría hecho el amor ahí mismo. Alex se separó lentamente y la miró a los ojos. Había extrañado tanto esa mirada, sólo esa mirada le demostraba todo el amor que Inés sentía por él. Sus palabras podrían decir lo contrario pero sus ojos la delataban.
Después fueron a recoger a David al colegio y pasaron el resto de la tarde los tres juntos. El pequeño se lo pasó en grande y congenió mucho con Inés. Inés era muy cariñosa con David y como presentía Alex se llevaron fenomenal.


2 semanas después

- Ana tengo que decirte algo
- Decime mi amor – ella le abrazó y empezaba a besarle el cuello
- Tengo que volver a Argentina
- Pero por qué? Acá estamos bien, ya sabes que no puedo dejar a mi papa…
- Ana, yo tengo que entregar los proyectos que hice y necesito volver…
- Es por ella verdad?
- Por quien?
- No te hagas… es por la Camila esa, no? seguro que queres irte por ella…
- No tengo ganas de discutir eso ahora… Te dije que tengo que volver…


Capitulo 28

- Pero yo no quiero que te vayas – Ana intentaba por todos los medios que Benja le hiciese caso y no se fuera. Sin embargo, le resultaba muy difícil porque su novio estaba completamente decidido a volver. Lo que no iba a permitir era que se marchara sólo porque no quería que Camila se lo quitara definitivamente.
- Lo siento Ana, ya no tengo nada acá, mi vida está en Argentina… Vos podes quedarte si queres…
- No, yo te necesito a vos… yo también me vuelvo… voy a decirle a mi papa que se regrese a Argentina con nosotros – Benja afirmó seriamente, por dentro sintió una felicidad enorme, una felicidad que al mismo tiempo le hacía daño porque ahora tenía que dar la cara a Cami. Pero volverla a ver era lo que más deseaba.
Compraron los billetes y al día siguiente Benja, Ana y su padre cogieron el vuelo que les llevaría de regreso a Buenos Aires.


Por otra parte, Cami regresaba a casa de la universidad, ese día había acabado los exámenes y estaba más relajada. Conducía por las calles de Buenos Aires camino de su casa. Se preguntaba que haría Benjamín en ese momento, deseaba saber si en realidad seguía pensando en ella o quizás la hubiese olvidado. Por su parte le había sido imposible, en su mente permanecía la imagen de Benja constantemente. Durante la ausencia del chico habían mantenido pocas conversaciones telefónicas y Benja siempre lo hacía a escondidas. Cami odiaba esa situación pero escuchar tan solo su voz le hacía sentir bien, a pesar de que después de hablar se pasaba largo rato llorando.
Llegó a su casa y en la puerta vio a la última persona que deseaba ver en ese momento. Apoyado en la pared, con su pose característica de chulo y con un cigarro en la mano, estaba Joaquín. En el pasado mes no tuvo noticias de él y tampoco quería tenerlas ese día. Cami se mantuvo firme, no iba a demostrarle el temor que tenía. No iba a demostrarle que todavía seguía atemorizada por los golpes que recibió.
- Estas preciosa Camila – después pegó una calada a su cigarro y la miró de arriba abajo – tenía ganas de verte
- Lamento no decir lo mismo – y siguió caminando hacia la puerta de su casa erguida – Por cierto, como sabes donde vivo?
- Tengo mis contactos – y le sonrió – no me vas a invitar a pasar?
- Sinceramente, no tengo la intención…
- Que pasa, estás esperando a tu querido amante? El rubiecito este…
- No, no estoy esperando a Benja
- La última vez que nos vimos él y yo no mantuvimos una conversación lo que se llama cordial… Tu querido es un violento – Cami rió irónicamente
- Claro, como vos sos tan pacifico… Sos un santo que no le levantó la mano a nadie…
- Ese no es el caso…
- No creo que Benja sea un violento, conmigo no lo es en absoluto, todo lo contrario…
- Ese pibe vino a mi casa y me dio una paliza… decile que…
- Como? – cortó ella shockeada
- Sí, tiene complejo de superhéroe… Pero decile que todavía no acabamos él y yo… - ella seguía impactada, no tenía ni idea de eso que le estaba contando. Benja fue a pegarle, fue a defenderla – Bueno, entonces no me vas a invitar? – en ese momento Alex, acompañado de su hijo, bajaba del ascensor y se acercaba a Cami
- Ya te podés ir…
- Vaya si acá hay otro superhéroe, también te acostás con este tipo? – Alex le agarró de la camisa
- No me gustaría tener problemas con vos… pero te aconsejo que te marches… - Joaquín bajó un poco el tono y Alex le soltó – Te agradecemos enormemente la visita pero te vas ya… - chasqueó los dedos y Joaquín se alejó un poco
- Nos volveremos a ver Camila – y se alejó de allí
- Te hizo algo?
- No, menos mal que viniste, no aguantaba más su presencia… - Cami se puso a la altura de David – y a donde va este niño tan lindo? - Y le agarró en brazos
- Nos vamos a casa de mi abu y después con mi mamá
- Le das un beso a Marta de mi parte, ok? – el niño afirmó con la cabeza entusiasmado, tenía la misión de darle un beso a su abuela.


Mica no estaba segura de que hacía lo correcto, pero tenía que intentarlo. Quería hacer todo lo posible para ayudar a arreglar el distanciamiento que había entre Coco y su padre. Su plan era volverlos a unir para que hablaran. Como tuvo muchos intentos fallidos de hablar con Coco sobre el tema, decidió que hablaría con el padre. Coco no decía nada, pero estaba segura de que su novio lo estaba pasando fatal por eso.
Mica no conocía al padre de Coco pero su madre le había dado la dirección de su casa. Ellas estuvieron hablando del tema y Betty estaba dispuesta a ayudarle. Ella todavía sentía rencor hacia su marido pero tampoco deseaba que perdiera el contacto con sus hijos. Al fin y al cabo, era su padre.
La chica llegó a la puerta de la casa donde le indicó la madre de Coco. Parecía que era esa la casa que buscaba. Era una pequeña urbanización de adosados y uno de ellos era la casa de Marcel, el padre de Coco. Estaba nerviosa, presentarse en casa de aquel hombre sin conocerle la ponía nerviosa, pero lo haría por su novio. Llamó al timbre y le abrió una mujer bastante atractiva, se conservaba muy bien. La mujer la miró extrañada y Mica se presentó:
- Hola yo soy Micaela y me gustaría hablar con el señor Maggio. Yo soy la novia de Jorge, su hijo – la mujer le cambió la cara de extrañada a sorprendida
- Hola! Yo soy Blanca, pasa tranquilamente al salón que lo llamo enseguida – le indicó amablemente
- Gracias – ella entró y se paró de pie en medio del saloncito esperando a Marcel. La pareja tardó unos minutos y Mica estaba más nerviosa. El hombre entró con la cara más sorprendida que la mujer. Blanca se alejó de allí para que hablaran tranquilamente.
- Hola – saludó titubeante Mica
- Hola – el hombre le indicó con una mano que se sentara en el sofá - Me dijo Blanca que sos la novia de mi hijo – ella afirmó con la cabeza – me temo que él no vino, no? – Mica negó también con la cabeza
- Yo vine para hablar con vos sobre eso – ella no sabía como comenzar – Yo no quiero ser metida, pero estoy preocupada por Jorge. Sé que su hijo está mal con todo esto y me gustaría que arreglaran sus diferencias – Marcel sonrió tristemente, sabía que eso era casi imposible, por no decir imposible del todo. Su hijo era muy testarudo y no hablaría con él jamás
- Sos una chica muy especial, siempre supe que mi hijo elegiría a una chica como vos. Me hubiese gustada que fuese él quien nos presentara – Mica sonrió por los elogios
- Yo no soy especial, pero quiero mucho a Coco y solo me importa que él esté bien.
- Todavía le llaman Coco? Yo le decía así y ahora no puedo
- No se ponga mal, yo sé que aunque intente esconder sus sentimientos desea que todo vuelva a ser como antes.
- Nada me haría más feliz que tener la misma relación que tenía antes con mis hijos. Yo no quise hacerles daño, yo les quiero mucho pero mi matrimonio no funcionaba
- Si le pone mal, no es necesario que me lo cuente
- Sí quiero contarlo, por lo visto vos sos la única que me dió un voto de confianza y lo agradezco
- Yo no conozco la historia completamente y a vos no puedo rechazarle sin conocerlo. Coco es el hombre más maravilloso que conocí pero es muy cabezota y un orgulloso.
- Yo no pretendía abandonar a mi familia pero con Betty las cosas no iban bien y apareció ella en mi vida. Aunque mi hijo no lo crea me enamoré de Blanca y ella también me quiere.
- Y qué pasa con Julia? Coco piensa que te desatendiste de ella…
- Por supuesto que quería hacerme cargo de ella, es mi hija, y como padre, me duele todo lo que pasó. Pero después del accidente me sentí impotente, no sabía como ayudarla y actué como un cobarde.
- Todavía no es demasiado tarde


- Lu ya tengo los billetes, nos vamos en una semana
- Estoy muy nerviosa, esto es nuevo para mi
- No te preocupes, les vas a encantar – Fran desde la otra punta de la barra les miraba de reojo a los dos, que estaban sentados en una mesa del boliche. Lu le había contado a Fran que se marchaba a Alemania y no le había hecho mucha gracia. Sabía que era una oportunidad única para ella, pero no podía evitar sentirse mal por su marcha. Él sabía que jamás podría tener nada con ella pero se había acostumbrado a su compañía y la extrañaría enormemente. Tampoco sabía lo que sentía exactamente por ella, sólo sabía que le encantaba estar Lu.
- Vos crees?
- Obvio
- Feli, por qué me elegiste a mi? Digo, se hubieses hecho un casting o algo, se hubiese presentado minas con cierta experiencia.
- Yo no quería una chica con cierta experiencia. Cuando te vi supe que vos serías la elegida. Tengo ojo para eso… - y rió
- Gracias – Lu sonrió levemente
- El otro día me dijiste que no te ibas a enamorar, no es posible que una chica como vos piense eso – Luisana no sabía que decirle, hablar de Mariano le costaba pero Felipe había llegado a ser un buen amigo. Además no le hacía bien tener guardados sus sentimientos, la psicóloga le había enseñado a abrirse.
- Porque cuando te enamoras sufres…
- No siempre es así. Te engañó algún chico?
- No, en mi vida sólo estuve enamorada una vez y Mariano no hubiese sido capaz de hacerme daño
- Quién es?
- Era mi novio pero él… él… - Luisana agachó la cabeza – Mariano murió en un accidente
- Lo siento, Lu – y le acarició el pelo suavemente, Luisana con los ojos vidriosos levantó la cabeza y se chocó con la mirada de preocupación de Feli. Y un sentimiento de ternura le invadió su cuerpo – Es duro perder al amor de tu vida, pero algún día tenés que superarlo – Feli le acarició la cara y las lágrimas de Lu mojaron sus dedos.


Cami salía de la ducha y se enrolló en una toalla, de repente sonó el timbre y como pensaba que serían Inés o Mica fue a abrir. Cuando abrió casi le da un paro cardíaco. Plantado enfrente de ella se encontraba el cuerpo imponente de Benja, tan guepo como siempre.
- Si me recibís así voy a tener que venir siempre a visitarte – ella seguía inmóvil en la puerta, no sabía que decir, estaba tan sorprendida que no podía articular palabra – Estás muy linda – se aproximó a ella y con una mano la acercó a él abrazándola muy fuerte, Benja respiraba el aroma de Cami recién salida de la ducha y la excitación le subía por momentos. Verla ahí semidesnuda, con ese olor que tanto deseaba y después de haber pasado un mes sin verla, sólo le venía a la mente la idea de arrancarle esa toalla y volverle a hacer el amor hasta que sus cuerpos no pudiesen más. Antes de perder el control se separó levemente de ella y le acarició las mejillas – Tengo tantas explicaciones que darte…
- No pensé que volverías
- Tenía demasiadas cosas importantes acá
- Por qué volviste?
- Por vos
- No me lastimes más con eso, sé que no volviste por mi – Benja se acercó a ella y le posó las manos en las caderas
- Jamás trataría de lastimarte, es la verdad… este último mes solo hacía que pensar en vos
- Voy a vestirme – Cami se separó un poco, si no se alejaba no podría controlar sus impulsos. Por el tacto de las fuertes manos de Benja en sus caderas, una corriente le recorría todo su cuerpo, desde la punta de los pies hasta la cabeza.


Inés había ido al centro comercial, estaba en una cafetería que había, tomándose un café con su madre.
- Por qué no viene algún día a casa Alex, ya hace tiempo que no le veo
- Ahora que se están arreglando un poco las cosas supongo que sí
- Sabes que siempre me gustó para vos hija
- No quiero precipitarme esta vez, ahora que tenemos una buena relación de amistad… - Inés giró y vio al niño rubio más guapo de todos, a David, el hijo de Alex – Mamá aquel nene rubiecito de allá es David – Mónica se giró para verle
- Vaya, si es igualito a él… que lindo…
- Ahora vengo – Inés se levantó y se acercó al niño que comía contento un helado – Hola David, te acordas de mi? – Inés se puso arrodillada a su altura
- Inés!! – y se levanto alegre
- Con quien viniste?
- David, te tengo dicho que no hables con desconocidos!!! – Inés estaba de espaldas y se giró, ahí estaba Brenda mirándola desde arriba
- No soy una desconocida
- Vaya, si sos la famosa Inés… no sé que vio mi novio en vos… si no sos nada del otros mundo…
- Tu novio? – y rió
- Obvio… Alex viene todas las noches a mi casa y la pasamos tan bien…
- No vas a conseguir lo que te propones… - Inés le dio un besito a David – Ya nos veremos otro día, si?
- No querés helado? – y le ofreció el suyo
- No, cariño, gracias – y sonrió – Ya sé a quien salió este niño – y miró a Brenda – a vos no, en absoluto – y se alejó de allí dejando a Brenda totalmente chafada


Vico iba caminando hacia los vestuarios del gimnasio, ese día iba sola porque Luz tenía exámenes en la academia. En dirección contraria Mario iba deprisa porque llegaba tarde a la clase. En un descuido, se chocó con una chica, ella era Vico.
- Lo siento, disculpa mi torpeza – él levantó la cabeza y la vio, era la chica del otro día, se acordaba perfectamente de ella – Tu? Tu eres Vico, no? – ella ahora se acordaba de él, era el chico que le preguntó por una calle. La chica se quedó anonadada, ¿cómo recordaba su nombre?
- No te preocupes, iba también algo despistada. Y sí, soy Vico
- Que casualidad… el otro día preguntaba por este lugar y ahora te encuentro aquí
- Venís a este gimnasio también?
- Es que trabajo aquí, doy las clases de Taekwondo a los niños
- A no sabía… que bueno…
- Lo siento mucho – dijo Mario mirándose el reloj – llego tarde. A ver si nos vemos más a menudo por aquí
- Sí – y Mario se fue tan rápido como había llegado, Vico se quedó embobada mirándolo como se alejaba.


- Benja, es cierto que le pegaste a Joaquín?
- Esto… no… quien te dijo eso?
- Fue él
- Le volviste a ver? Ese nabo se atrevió a acercarse a vos? Qué te hizo?
- Pará con las preguntas, lo vi hoy y no me hizo nada. Se enteró que vivo acá y vino pero Alex apareció y se fue…
- Menos mal…
- Pero por qué lo hiciste?
- De alguna manera tenía que pagar lo que hizo, lo hice a mi manera… le di lo que se merecía
- No quiero que tengas más problemas con él Benja, él es capaz de todo…
- Sabes? Extrañaba que te preocuparas por mi… - él le acarició la cara y tenía intención de besarla pero ella giró la cara
- Bueno, no quiero que vuelvas a acercarte a él. Si yo no puedo, vos tampoco – él la miró y sonrió
- Cami, yo vine acá para pedirte perdón, sé que no me fui de la mejor manera, tendría que haberme despedido y explicarte a la cara pero te juro que no pude
- No hace falta que te expliques – Cami estaba sentada en el sofá a su lado con la cabeza agachada
- No, Cami, yo no quiero que estás así conmigo – puso una mano en el mentón de ella y le giró la cabeza para que le mirara a los ojos – Odio haberte fallado
- No me fallaste Benja, hiciste lo que tenias que hacer. Ana te necesita y yo te entiendo
- Pero entre vos y yo…
- Nada, Benja, entre vos y yo no pasará nada…
- Podemos esperar un poco…
- Pasaron demasiadas cosas ya… No creo en el destino, pero supongo que el nuestro no es estar juntos… - Benja agachó la cabeza. De repente a Cami le sonó el teléfono
“Hola?”… “Sí, soy su hermana, que pasó?”… “Que?”… “que le pasó a mi hermana?” … “No, no puede ser…”… “Está grave?”… “Ahora mismo voy para allá”
Cuando Cami colgó el teléfono, Benja la miraba preocupado
- Que pasa Cami?
- Liss, está en el hospital… – Benja la abrazó
- Mi amor, no te preocupes, ahora mismo vamos para allá… Va a estar todo bien…


Capitulo 29

Cami y Benja llegaron al hospital tan rápido como pudieron, ella estaba muy nerviosa, tenía miedo que le pasara algo a su hermana o al bebé. Fueron a información para preguntar por Liss y le indicaron que esperara un poco a que saliera el médico
- Benja no puedo esperar más
- Debes de estar tranquila, no va a pasar nada, ahora saldrá el médico y nos sacará de dudas – él le agarró de la mano y la condujo hacia las sillas que había en el pasillo. Una vez sentados Benja le pasó el brazo por el hombro y le acariciaba su brazo, ella se recostó en su hombro. Se sentía mucho más tranquila arropada por él, si no hubiese estado quizás no se estuviese manteniendo tan serena.
- Y si le pasa algo a ella o al bebé?
- Que dijiste? Que bebé?
- Verás, Liss está embarazada…
- Pero como? Si es una niña…
- Ya sé, pero pasó y no quiero que le pase nada a ninguno de los dos… Tengo que llamar a Pablo y no sé como localizarle
- Pablo es el papá del niño? – Cami afirmó – Cuando podamos hablar con Liss, ella te dirá como llamarle
Al minuto mas o menos salio un medico de la sala de urgencias. Cami y Benja se levantaron de la silla al mismo tiempo.
- Ustedes son familiares de la señorita Bordonaba?
- Si, yo soy su hermana
- Pudimos localizarla a través del móvil de la joven
- Como esta ella?
- Su hermana en este momento esta inconsciente y no pudimos saber lo que paso, recibimos una llamada de urgencia de un hombre que la vio tirada en la calle
- No, no puede ser…
- Hay signos de violencia, quizás alguien le golpeo voluntariamente – Cami se tapo la cara con una mano, no podía creerlo, Benja la abrazo por la cintura para apoyarla – Sabían que la joven estaba esperando un bebe?
- Si – al ver la cara del medico, Cami se temió lo peor – perdió al bebe?
- Me temo que si, el feto no pudo aguantar el golpe que recibió – Cami no pudo aguantar las lagrimas
- Y ella sobrevivirá? – formulo la pregunta titubeante
- Todavía no sabemos nada, mientras siga inconciente hay cierto riesgo. Esta en observación a la espera de nuevas noticias
- Y no podemos verla? – pregunto Benja
- Por el momento no, esta delicada y lo mejor es que no reciba visitas… - el medico los miro serio – Y donde esta el padre del bebe?
- No, no sabemos como localizarle… - dijo Cami
- Lo conocen?
- A que vienen tantas preguntas?
- Bueno, no soy policía, pero el primer sospechoso es el…
- Tenes razón, no sos policía – Cami lo miro sorprendida. ¿A que venia esa acusación?
- La señorita Bordonaba es joven y supongo que el padre también, lo mas probable es que fuera el, alguien tan joven no quiere tener ningún tipo de responsabilidad…
- No creo que sea su trabajo acusar a una persona que ni siquiera sabe quien es, limítese a hacer su trabajo… - le indico Benja. Ella estaba alterada, toda la conversación que mantuvo con el medico se le agolpaba en la cabeza: la posibilidad de que Liss no sobreviviera, la perdida del bebe y la acusación que estaban haciendo al novio de su hermana se le mezclaba en la cabeza y solo tenia ganas se salir corriendo. Cami se alejo temblando dejando al medico ahí parado. Benja la siguió, la veía demasiado alterada. Le acaricio la cara y la obligo a mirarle a los ojos.
- Mi vida, por favor no te decaigas. Vos sos fuerte y yo estoy acá para apoyarte, si? – Cami lloraba, tenia mucho miedo. Benja le dio un beso corto y calido, seguidamente la abrazo muy fuerte.
- No se que seria de mi si no estuvieses
- Yo siempre voy a estar – le susurro al oído


Mica estaba esperando a su novio en casa, pero no estaba sola, la acompañaba Marcel. Sabia que su plan era arriesgado, Coco tenia mucho carácter pero tenia la esperanza de que hablaran. El padre había dudado, no veía efectiva la idea de Mica pero al final aceptó. Coco llegó muy amoroso, al abrir la puerta se lanzó al cuello de su novia y empezó a besarla.
- Esperate, Coco, no estamos solos… - el chico la miró sin entender nada y Marcel salió del salón. Coco no lo podía creer, su padre estaba en casa de su novia.
- Que hace este acá?
- Mi amor, no te enojes, yo le llamé…
- Vos? Me traicionaste…
- No te traicioné. Cómo me decís eso?
- Sabés que no quiero hablar con este señor y mi propia novia me lo trae a su casa….
- Jorge, ella lo hizo con la mejor intención, tenemos mucho de qué hablar…
- Yo no tengo nada de que hablar… - miró a Mica – si lo que pretendías era molestarme, lo conseguiste… - Coco se giró y salió disparado
- No, mi amor, esperate… Déjame explicarte… - el chico le hizo caso omiso y se subió al coche y se fue dejando a Mica confundida y dolida. Entró de nuevo a la casa con la cabeza agachada.
- Mica, no te pongas mal, lo hiciste con la mejor intención…
- Lo que hice fue destrozarlo todo
- Cuando recapacite un poco regresará y podrás hablar con él. Yo te agradezco mucho el intento, solo espero que mi hijo no sea tan tarado de perderte – dicho esto le dio un beso en la mejilla y se fue. Mica se desplomó en el sofá y se acurrucó abrazando sus piernas. Había pasado todo tan rápido, Coco se había ido cabreado y ella no se atrevía a llamarle. Agarró el teléfono y llamó a Cami.
“Hola Cami”… “Que tienes en la voz? Estuviste llorando?”… “Que pasó?”… “Pobre Liss, ahora mismo voy para allá. En qué hospital está?”… “Sí, sé cual es”… “Está bien iré a tu apartamento y agarraré un poco de ropa”… “Nos vemos en un momento”


Vico le miraba a través de un cristal que daba a la sala de artes marciales. Mario estaba con un grupo de diez niños de entre ocho y diez años. Era un encanto y los niños lo pasaban muy bien con él.
- Tomás no le estires el pelo a Laurita – se oía desde dentro – si te gusta no se lo demuestres así – los niños rieron al unísono
Ella seguía inmóvil mirando, Mario se dio cuenta de su presencia, la saludó con una mano y le dedicó una sonrisa. Ella le devolvió el saludó con la mano un poco avergonzada, la había pillado mirando.
- A quien miras con tanta atención?
- Miraba la clase de los niños – Luz la miró de reojo
- Sí… y al bomboncito del profesor también, no?
- Es tan lindo…
- Te gusta enserio?
- No, solo me atrae… si ni siquiera le conozco
- Pero eso te gustaría, no?
- No estaría mal… - y ambas se rieron
- Me voy para casa ya, venís?
- Sí – y las dos salieron del gimnasio, Mario las miraba de reojo hasta que desaparecieron de su vista.


- Cami, Cami, vine cuando me enteré de lo ocurrido – Simón se acercó a ella que estaba acompañada de Benja los cuales estaban sentados en la sala de espera.
- Cómo lo supiste? – Cami se levantó y se puso a su lado.
- Fui a verte a tu casa y coincidí con tu amiga Mica, ella me contó – el chico le acarició una mano y Benja apretó la mandíbula pero se controló – Todavía no pudiste verla?
- No, está grave y no me dejan entrar – el chico continuaba acariciándole la mano y Benja carraspeó haciéndose notar – Simón, él es mi amigo Benja – él le tendió la mano y mostraron un saludo cortés a pesar de las miradas. Simón sabía que clase de amigo era Benja y a éste no le gustaba nada los toqueteos que se traía con ella.
- Voy por unas tilas – indico Benja, y a propósito le dio un beso a Cami muy cerca de los labios bajo la atenta mirada del chico.
Caminó hasta la máquina de cafés situadas al lado de los ascensores. Una vez que saco la tila para Cami, puso dinero en una maquina de refrescos y parecía que no funcionaba. Como estaba cabreado la golpeo fuerte con la mano y le daba pequeñas patadas.
- Dichosa maquina
- Andamos un poco cabreados, no? – Benja levantó la cabeza y vio a Inés y Mica que caminaban hacia el
- Es esto que no va
- Esperate – Inés apretó el botón suavemente y la lata cayo en un segundo – no era tan complicado - Benja la miro mal
- A que se debe ese enojo? – le pregunto Mica
- No estoy enojado – los tres caminaron de vuelta a la sala de espera donde estaba Simón abrazando a Cami
- Ya lo entiendo… - comento Inés mirándole. Benja apretó los puños derramándose el líquido en sus dedos.
- Mierda…- chillo limpiándose en el pantalón.


Los domingos la academia de baile “Garciarena”, estaba desierta dado que era el día libre de los alumnos. El señor Garciarena estaba en su despacho revisando unos papeles. Como le entro hambre se dirigió al vestíbulo, donde habían maquinas de snacks, para quitar un poco el apetito, tenia trabajo que hacer y no podía ir a casa a comer. Paso por la sala de baile y observo una figura esbelta que se movía al ritmo de la música. La vio de espaldas, pero ese cuerpo no se lo podía quitar de la mente. Estaba quieto observando desde el cristal. En un momento dado, se decidió a entrar. La chica se percato de ello y paro de bailar enseguida
- No te detengas, es un honor para mi verte bailar
- Lo siento yo… - se puso algo nerviosa, ese hombre siempre la ponía así – mejor me voy…
- Carol… yo… bueno, siento haber irrumpido en la sala, no quería molestarte…
- Señor Garciarena no me pida disculpas…
- No me digas así, llámame Alberto… - una vez dejo esto le agarro una mano acariciando el dorso. Ella aparto la mano rápidamente
- No creo que sea conveniente estas confianzas, yo seguiré llamándole igual
- Por que me tenes miedo? Por que no queres acercarte a mi?
- Solo soy su empleada, usted encárguese de codearse con mujeres distinguidas… - se dispuso a irse pero en un movimiento rápido Alberto consiguió pegar sus rostros
- Y según vos, como es una mujer distinguida? – estuvo callado unos segundos
observando su belleza - Yo siempre te desee a vos… - el hombre se acerco lentamente
a sus labios y la beso – Espere mucho años para probar tus labios
- Yo… no… - Carolina no sabia que decir así que se deshizo como pudo de los brazos de Alberto y salio corriendo. Mientras la veía alejarse, el hombre se rozo sus labios, por fin la había besado. Se sentía como un adolescente quien recién recibió su primer beso.


- Mariana tenemos que recogerlo todo dentro de una semana me marcho
- Claro…
- Te pasa algo? – Feli noto que estaba como enfadada
- No vas a regresar, verdad?
- Si que voy a volver, Lu tiene que volver no puede quedarse allá
- Claro… Lu…
- Que te ocurre?
- Siempre hablas de ella, Luisana esto, Luisana lo otro…
- No te entiendo… parece como si…
- Que estoy celosa? Eso parece? Si, es verdad… - Feli estaba impresionado, se quedo boquiabierto. Nunca hubiese imaginado que su ayudante, la muchacha tímida que llego a trabajar ahí, sintiese eso y lo estuviese diciendo – Nunca te diste cuenta?
- Muni, yo… - ella no le dejo hablar y le dio un beso – No… espera no quiero hacerte daño…
- Felipe yo te quiero
- Pero…
- Quiero ser tuya, me da igual las consecuencias, deseo con todas mis fuerzas que me hagas el amor…
- No puedo… lo siento… yo no puedo corresponderte… No quiero que sufras pero es mejor aclararlo antes de hacerte mas daño
- No soy linda? Es eso, no? - en un arranque de sorprendente impulsividad se quito la camiseta que llevaba y la tiro al suelo – tan fea te parezco? No soy la divina Luisana, no? – Feli agarro la camiseta del suelo y la tapo como pudo por encima e intento tranquilizarla
- Mariana, no eres fea para nada, al contrario, eres una mujer bella. Pero los sentimientos van mas allá de eso, no se puede elegir de quien enamorarse…
- Yo quiero estar con vos aunque sea solo una vez
- Tú te mereces más que eso, eres una chica estupenda y seguro que encontraras a un hombre que te corresponda. Pero no me pidas eso… - ella se resigno, pero se fue al baño llorando.


Los padres de Cami y Liss, llegaron al hospital corriendo cuando se enteraron de lo sucedido
- Hija que paso? Como esta tu hermana? – Nora estaba muy alterada
- Encontraron a Liss tirada en la calle, al parecer anoche le golpearon y ahora esta inconsciente
- No puede ser, y yo que pensé que estaba en casa de su amiga… – la madre de Cami lloraba por la impotencia y la falta de noticias, quería ver a su niña en ese momento, no podía quedarse parada en la sala de espera sin saber nada.
- Esta falta de información me esta volviendo loco! – exclamo Juan también afectado por su hija. Una enfermera se acerco a ellos con un bolso, eran las pertenencias de Liss.
- Acá les traigo el bolso de la joven – informo la chica
- Enfermera, por favor, díganos como esta… - suplico Nora
- Lo siento señora, el medico que la atiende me comento que la paciente sigue igual… estamos a la espera de nuevos resultados…


- No sos un poquito exagerado?
- No soy exagerado, no tenia ningún derecho de llevar a mi padre a su casa
- Ella intento que arreglarais las cosas y déjame decirte que ya es hora de que hables con el.
- No empieces vos también…
- Coco, llama a Mica… no la dejes así… - le aconsejo Alex
- Ella tampoco me llamo
- Sois los dos igual de orgullosos…
- Odio estar así con ella
- Llamala… - Coco lo pensó unos segundos y al fin opto por hacerle caso a su amigo agarrando el teléfono y marcando
- No atiende
- Después lo volves a intentar…


En la sala invadía un silencio de preocupación y unas caras muy largas, llevaban unas horas esperando y todavía no habían dicho nada. Simón hacia rato que se tuvo que ir y sus amigas también. Benja no se movía de su lado, Ana le había llamado varias veces pero no la atendió, no tenia ganas de tener otra discusión.
Cada minuto que pasaba el temor de perder a Liss era más grande. Además, Cami había localizado el número de Pablo pero no atendía el teléfono. Quería quitarse de la cabeza la idea de que el tuviese algo que ver pero después de que el medico le dijera eso, no podía evitar darle vueltas. Observo a Benja que miraba a un punto fijo sin decir nada, tenia que hablar con el, solo a el le podía contar eso que la atormentaba. Se levanto de la silla donde estaba sentada y agarro la mano de Benja indicándole que le acompañara. No quería que nadie les escuchara, sobre todo sus padres. No pretendía crearles más preocupación. Ella había omitido el detalle de la perdida del bebe, ellos no sabían nada del embarazo, tampoco les había contado las sospechas de la culpabilidad de Pablo puesto que ni siquiera sabían la existencia de la relación que mantenían el y Liss. Benja la seguía agarrando su mano, se alejaron un poco donde no pudiesen escucharles.
- Que pasa Cami?
- No quería que mis papas escuchara… hay algo que me preocupa y no paro de darle vueltas…
- De que se trata?
- De Pablo, vos crees que el podría tener algo que ver?
- Yo no se quien es ese chico, pero no se puede culpar a alguien si no se esta seguro… las pruebas demostraran quien fue…
- Pero es que el medico dijo …
- Escúchame, olvidate de eso, el medico no tendría que haber dicho nada… Ahora lo más importante es que Liss se recupere y luego se busca al culpable… No te atormentes más con eso…
- Tenes razón, solo espero que Liss se recupere…
- Yo también, el culpable lo pagara…
- Benja, si queres podes irte a casa… estas acá mucho tiempo y no quiero que te sientas obligado a quedarte…
- Ni hablar… no me voy a ir… Además no me siento obligado, estoy acá porque quiero estar con vos en estos momentos – Cami se puso de puntillas y rodeo los brazos en el cuello de Benja
- Gracias, no sabes lo que significa esto para mi…
- No agradezcas nada
Benja y Cami regresaron donde estaban antes. Después de un rato salio el medico que atendió a Liss:
- Ustedes son los padres de la joven?
- Si – afirmo Juan – Como se encuentra mi hija?


Capitulo 30

- Por suerte, su hija despertó – el medico trago saliva – No quiso decir nada de lo ocurrido, solo desea hablar con Camila – Cami asintió un poco aliviada, porque su hermana había despertado, y el medico la acompaño a la habitación – Intente no alterarla demasiado, si? – ella entro y vio a Liss que miraba por la ventana.
- Liss… – se acerco a su hermana y le agarro una mano
- Cami… - tenia la voz débil, todavía no podía hablar con claridad
- Cariño, no hables, descansa, si? Yo estoy acá con vos…
- Mi bebe… - Liss acaricio su vientre – decime que se encuentra bien… - Cami no sabia como decirle la verdad, era muy duro para ella.
- Mi chiquita… - le acaricio la frente – no te pongas mal… pero… - su voz triste denotaba la verdad y su hermana se puso a llorar
- Noo, mi bebe… yo le quería – Cami la abrazo, no sabia como consolarla – por que tuvo que pasar…
- Tranquila Liss, por favor… - cada vez se alteraba mas y cada vez las lagrimas eran mayores. Cami llamo a la enfermera que entro velozmente
- Que le paso?
- Se entero que perdió al bebe y esta muy nerviosa – la enfermera le inyecto un tranquilizante suave para ayudarle a relajarse.
- Será mejor que su hermana descanse
- Si, tenes razón – Cami salio de la habitación
- Que paso? Como esta Liss? – pregunto su madre deseosa de saber como se encontraba su hija
- Se puso nerviosa y tuvieron que darle un tranquilizante
- Por que?
- No debiste decirle que perdió el bebe – escucho detrás suyo, era el medico de nuevo, Cami se quedo blanca, no quería que sus padres se enterasen así. Esperaba que lo supiesen cuando Liss despertara y deseara contarlo.
- Como? – preguntaron sus padres a la vez, los ojos casi le salían de las orbitas
- Su hija estaba embarazada – siguió el medico ante la atenta mirada de odio de Cami, ese hombre se metía demasiado donde nadie le llamaba.
- Vos sabias eso Camila? – la mirada de dureza y decepción de su padre le asustó, jamás la había mirado así
- Sí – indicó ella agachando la cabeza, se sentía como si estuviese en un juicio y la estuviesen condenando a muchos años en la cárcel. Benja la miraba preocupado.
- Vos eras su cómplice, por qué demonios no dijisteis nada? – Juan estaba enfadado y Nora se mantenía callada, todavía no daba crédito a lo que escuchaba.
- Liss no se sentía preparada…
- No creo que eso sea importante ahora – interrumpió Benja intentando echarle una mano a Cami – Liss necesita el apoyo de sus padres, ahora debe de estar fatal
- Juan – Nora habló por primera vez – Benjamín tiene razón, nuestra hija estuvo al borde de la muerte, yo solo quiero que ella esté bien…


Pablo esa mañana tuvo un día horrible, le había llamado su hermano para pedirle dinero, dijo que no tenia ni para comer, y él fue tan tonto que se lo mando. Cada vez se daba mas cuenta que su familia le utilizaba para sacarle dinero. Para colmo después le habían robado el móvil y no podía llamar a Liss. Quería escucharla, solo hablar con ella le quitaría ese cabreo que llevaba. Tampoco podía verla porque ese día no tenia clase con ella, al menos cuando así era la miraba disimuladamente. Se arriesgo a acercarse a la clase de Liss para verla, sabia que si alguien se enterara podrían sospechar y las consecuencias serian catastróficas.
Se acercó a su clase, había un cristal donde podía observar el interior. Directamente dirigió su mirada hacia la silla de su novia. Le pareció extraño que no estuviese, ni sus cosas tampoco. Miró el reloj y vio que faltaba cinco minutos para que finalizara la clase. Esperaría a que salieran y le preguntaría a su mejor amiga Dana. Al momento los alumnos salieron.
- Señorita Esposito espere… - Dana paró de caminar para escuchar a su profesor
- Decime profesor
- Usted sabe por qué no vino la señorita Bordonaba?
- No sé, quedamos como todas las mañanas en el hall del instituto y no llegó, ahora iba a llamarla… - le pareció muy extraño que le preguntara por su amiga, Dana no sabía nada de la relación que mantenían – por qué lo quiere saber?
- Por… por el justificante de faltas – fue lo primero que se le ocurrió - los alumnos necesitan un justificante cuando no vienen – mintió Pablo
- Pero hoy no tenemos clase de ingles…
- Ya sé, solo quería que se lo recordara a su amiga… - la excusa no parecía muy convincente y Dana la miró extraña
- No estará interesado en mi amiga, verdad? – Pablo la miró horrorizado
- Pero señorita, soy su profesor… como me iba a fijar en una alumna? - Pablo quería que se le tragara la tierra ¿Cómo diablos se le ocurrió preguntar por ella? Era obvio que su amiga sospecharía algo.
- Está bien… - dijo ella no muy convencida
- Nos vemos mañana en clase – dicho esto se fue casi huyendo. Hasta tropezó con unos alumnos que caminaban por el pasillo.

Dana Esposito, 16 años
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Pablo tenía que llamarla cuanto antes, como le habían quitado el teléfono, fue directo a las cabinas. Miró a ambos lados y no había nadie que pudiese escucharle. Marcó rápidamente el número de Liss:
“Liss, mi amor que…”… “Cami? Soy Pablo”… “Estuviste llamándome?”… “Me robaron el celular, que pasó? Liss no vino…”… “Qué? No puede ser…”… “Joder, joder… Ahora mismo voy para allá”… “Me da lo mismo que estén tus viejos, voy a ir”… “Gracias por decirme Cami”… “Adiós”.
Cuando colgó el teléfono pegó fuerte con el puño en la pared, tenía ganas de llorar y todavía no sabía que había perdido a su hijo. Las cosas no podían ir peor, o si. Cami se limitó a decirle que estaba en el hospital, no quería contarle eso por teléfono, era mejor decírselo en persona.


Inés estaba en su casa viendo la televisión con Mario. Hacía tiempo que no coincidía con su primo, a pesar de vivir en la misma casa se veían tan apenas. Ese día, Mario tenía libre y aprovechó para hacer el vago en casa, no tenía ganas de hacer nada, el trabajo le agotaba.
- Y como te va ese nuevo laburo? – le preguntó Inés interesada
- Me va bastante bien, me encantan los niños aunque a veces se ponen muy pesados
- Es relindo trabajar con niños
- Sí, la verdad es que sí. Además no tenía ni idea de la paciencia que tenía – rió Mario
- Te veo diferente, estás más feliz, no?
- La verdad es que me fue bien alejarme de Madrid, estoy muy bien aquí y lo de Lara lo voy superando
- Me alegro, esa mina no te merecía para nada, todavía no entiendo por qué ella te engañó…
- Supongo que no fui el mejor de los novios, la tenía medio abandonada…
- No digas eso, no tenía derecho a lastimarte como lo hizo…
Escucharon el timbre, pero ninguna se levantó. Se miraron.
- Ves tu – le dijo Mario
- Yo? Por qué tengo que ir yo?
- Han tocado ya tres veces
- Sos un vago…
- Es mi día libre
- Que cara que tenes – y se levantó riendo. Abrió la puerta y se encontró con su chico rubio de ojos verdes que la miraba sonriendo. Le encantaba esas visitas sorpresa que le hacía.
- Si vivieras en una mansión, tardarías menos en abrir la puerta… - Inés rió por el comentario. Alex se acerco para darle un beso, pero ella se separo un poco, no quería estropear esa bonita relación que tenían en ese momento. Por ahora, serian solo amigos.
- Es que tuvimos una pequeña disputa por ver quien abría la puerta – dijo señalando a su primo, el cual ahora estaba tumbado en lo largo del sofá. Se había apoderado de todo el asiento y del mando de la tele – ya ves, tengo un primo muy vago… - éste le hizo un gesto con la mano a Alex a modo de saludo y él le devolvió el saludo. Ambos se dirigieron a la habitación de Inés que estaba en el piso de arriba.
- No quiero nada de ruido extraños!! – chilló Mario riendo
- Tranquilo, somos muy silenciosos – contestó Inés gritando también


Coco llegaba a su casa, había estado en el taller toda la mañana. Estuvo llamando a Mica todo el tiempo pero ella no atendía el teléfono. No sabía que hacer, quería hablar con ella, necesitaba pedirle perdón por la forma en que le hablo.
Mica apretó el botón de colgar, acababa de llamar a Cami para preguntar por su hermana, y después arrancó su coche. Estaba yendo al departamento de Coco, había estado evitando sus llamadas pero no podía seguir así y necesitaba verle.
En al puerta alguien le tocó el hombro, era Ariadna, la chica que fue su vecina durante mucho tiempo hasta que se mudó al departamento. Ella estaba llorando:
- Que pasó? Que tienes? – preguntó Coco a la chica, odiaba ver a la mujeres llorar.
- Es Sebas… Le vi con una mina en aquella cafetería – le dijo señalando hacia el otro lado de la calle – me siento muy mal y te vi a vos… siento si te molesto…
- Ari, no me molestas… Sabes que somos amigos desde hace tiempo, podes contar conmigo para lo que quieras…
Ella aparcó cerca del departamento de Coco y caminó hacia allí. No sabía que decirle pero se tragó su orgullo y decidió que tenia que ir. Pero pronto su orgullo se hizo trizas. Lo que vio le partió el corazón. En la puerta del departamento de su novio, estaba él besando a otra chica.
- No Ari, no te confundas, yo… - Coco instintivamente alzó la mirada y vio a Mica mirándoles seria y a punto de llorar – Mica, no… - antes de que tuviese tiempo de reaccionar ella ya estaba caminando deprisa calle abajo en dirección a su coche, no quería escucharle, era demasiado grande el dolor que sentia por el engaño. Estaba decepcionada, con Coco y consigo misma por confiar en el. El chico corrió detrás llamándola, logro alcanzarla porque sus piernas eran mas largas – por favor mi amor escúchame – ella no le hablaba, seguía caminando sin decir nada, casi le caen las lagrimas pero no lo iba a permitir. No iba a llorar – Perdóname por favor – Mica seguía ignorando sus palabras – Decime algo, pégame, grítame, insúltame… pero no te quedes callada
- No quiero que vuelvas de dirigirte a mí nunca mas en tu vida… - hablo por fin
- No es lo que piensas, fue ella quien me beso, no tuve nada que ver…
- Hace falta dos personas para besarse…
- Pero te juro que no quise…
- Mira Jorge, no me expliques nada, si? No es necesario… Además, no perdes nada importante, solo una metida en tu vida que solo hace que traicionarte… no fue eso lo que dijiste cuando hable con tu papa? Hasta te hago un favor dejándote
- Mica vos sos importante para mi… lo que dije…
- No te creo – le corto ella y acto seguido subió a su coche y se marcho a toda velocidad. Coco pego una patada a un cubo de basura y lo desparramo todo por el suelo. Cuando llego a la puerta de su casa Ariadna seguía ahí, estaba avergonzada por lo ocurrido
- Todavía seguís acá? – la miro enojado
- Lo… lo siento Coco no fue mi intención…
- No entiendo cual era la intención… que pretendías joderme la vida?
- No, nada que ver…
- Da igual… ya se pudrió todo… - abrió la puerta de su casa y entro sin dejarla hablar. Estaba demasiado enfadado para escuchar nada mas.


Pablo llego a la cafetería del hospital, allí estaba Cami y un chico que no conocía esperándolo.
- Cami, vine lo más rápido que pude… - le dijo nervioso – Hola – saludo a Benja también.
- Benja, el es Pablo el novio de Liss
- Encantado - contesto el amablemente
- Como esta ella?
- Por suerte despertó pero tuvieron que suministrarle un tranquilizante
- Por que?
- De eso quería hablarte… por eso quería que hablásemos acá…
- Cami, si preferís puedo dejarles solos… - expuso Benja
- No es necesario – dijo Pablo sinceramente
- Veras, anoche a Liss le golpearon – el chico abrió los ojos horrorizado, no lo podía creer
- Quien fue?
- No lo sabemos, ella todavía no pudo decir nada… - Pablo apoyo la cabeza entre sus manos. Después cayo en la cuenta de algo importante
- Y mi hijo? – Cami frunció el ceño
- Esto… Liss perdió el bebe… - para Cami estaba siendo muy duro contarlo y peor era verle la cara de dolor – Por eso tuvieron que darle un tranquilizante…
- Necesito estar con ella en estos momentos… Por favor, llévame a la habitación… no me importa que estén tus papas… Yo voy a enfrentar la situación… - Cami sonrió y le agarro una mano, admiraba la valentía de ese chico y ahora mas que nunca se alegraba que el estuviese con su hermana. Y por un momento se odio a si misma por haber dudado de el, aunque fuese unos segundos. También maldijo a aquel medico que se atrevió a sospechar su culpa.
- No te preocupes, vas a estar con ella… te lo aseguro…


- Por que no me dejas besarte?
- Somos amigos…
- Y los amigos no se besan?
- No – dijo Inés riendo
- Ni los amigos especiales tampoco?
- Alex, ahora estamos bien, yo no quiero que esto raro que formamos se rompa. Esta vez quiero ir despacio…
- Eso quiere decir que me das esperanzas?
- Puede… - dijo con una sonrisa picara
- Pero yo te puedo ayudar a decidirte pronto – y sin darle tiempo a hablar atrapo sus labios y la empujo suavemente en la cama
- Dale, Alex, no empieces de nuevo… - y con una mano aparto el fuerte cuerpo del chico de encima suyo.
- Esta bien, me rindo… - dijo tumbándose en la cama mirando al techo y extendiendo sus palmas en señal de promesa
- Puedo preguntarte algo? – el afirmo mirándola a los ojos, ella estaba seria - Te acostas con Brenda?
- Que? – pregunto el sentándose en el borde de la cama y mirándola – quien te dijo?
- Eso no importa… contestame – Inés le miraba apenada, temía su respuesta, el chico miro al suelo. No podía mentirle.
- Fue una vez
- Entonces es verdad… - Inés se levanto de la cama y se puso de espaldas a el mirando por una ventana que tenia en su habitación.
- Me arrepiento de ello, te lo juro… Nunca debió pasar…
- No te estoy pidiendo explicaciones…
- Pero yo te las doy – Alex se puso de pie y se situó detrás de ella acariciándole los hombros
- Solo somos amigos
- Pero sabes que yo te quiero a vos
- Estas seguro? Yo creo que todavía sentís algo por ella, pero no lo queres aceptar… - Alex le dio la vuelta
- Te ruego que me creas… esa noche vos me rechazaste y yo… bueno, Brenda me pillo bajoneado… pero yo no la quiero a ella…
- No te estoy reprochando nada…


- Estoy segura que Benja esta con la pendejita esta…
- Le llamaste?
- Si, Brenda… obvio que le llame, lo hice mil veces pero no me atiende – Ana estaba enfurecida, estaba celosa – Seguro que esa mujer se esta revolcando con mi novio… La odio… odio el maldito día que Benja puso sus ojos en ella
- No puedo creer que te sientas vencida por esa mina… Vos, la chica que se levantaba a todos los pibes que quería en el instituto y tan solo tenías 15 años… Ahora eres mas linda y tenes muchas mas cualidades para enamorar de nuevo a Benja
- Pero por lo visto ahora le gustan las niñas buenitas…
- No creo que Camila sea tan buenita… tenes que tener mucho cuidado… ella esta utilizando sus armas de mujer para atraparle… Y le tendre que preguntar cuales utiliza…
- Todavía no entiendo que vio en ella… que es lo que tiene que no tenga yo?
- Ese es el enigma…
- Yo soy mucho mas linda, soy mas alta, tengo mas pecho y visto mucho mejor… - Brenda la miro evitando reírse, su amiga en realidad se lo tenia muy creído.
- Yo te puedo ayudar a que Benja la desprecie… - Ana abrió los ojos con una sonrisa malvada, después de todo le resultaría útil la amistad con Brenda. Quizás le ayudara a deshacerse de Camila.
- Cual es tu idea? – pregunto interesantísima
- Dame una semana, tengo que hablar con una amigo que ahora esta de viaje y te explico el plan – Ana la miro intrigada
- No podes adelantarme nada?
- Por el momento no… - Brenda le sonrió


Cami estaba apunto de entrar en la habitación de Liss junto a Pablo, pero una voz potente les detuvo el paso
- Quien es este chico Camila? – pregunto Juan muy impaciente, sospechando de quien se trataba
- El es… es… Pablo…
- Soy el novio de su hija – contesto muy serio, ya le daban igual las consecuencias
- Así que vos te acostaste con mi hijita? Vos sos quien la embarazaste?
- Papa, creo que no es el momento ni el lugar de generar un espectáculo, esto es un hospital, Pablo vino a ver a Liss y vos no vas a impedir nada – Cami le dejo bien claro las cosas a su padre. Juan se fue mas enfadado todavía. Entraron a la habitación.
- Mama, quiero presentarte a alguien… - Nora estaba sentada al lado de su hija, la cual continuaba dormida, y se acerco a ellos – el es Pablo, el novio de Liss – su madre le miro unos segundos
- Señora Bordonaba, yo siento mucho todo lo ocurrido, solo espero que Liss se recupere lo antes posible…
- Gracias, agradezco tus palabras, solo espero que sepas cuidarla, quiero confiar en vos…
- No se preocupe por nada, la persona mas importante en mi vida es ella y haría lo que fuese por verla bien… - Nora le pareció un chico muy bueno y no le guardaba rencor por nada – Me podría dejar estar con ella?
- Obvio, podes estar el tiempo que quieras – Cami sonrió a su madre agradeciéndole que entendiera la situación. Por desgracia, su padre no quiso entender nada – Voy a buscar a tu padre Cami – ella afirmo con la cabeza y salio detrás. Afuera estaba Benja
- Queres que vayamos a pasear? Estas mucho tiempo acá y te haría bien despejarte un poco – le ofreció
- Si, mi hermana estará en buenas manos…
Benja la llevo a pasear a una playa solitaria, a el le relajaba y esperaba que a ella también. No había casi nadie.
- Cami, tu papa es peligroso? – ella rió
- No, que decis?
- Lo digo porque no quiero ni imaginar lo que seria capaz de hacer a aquellos chicos que se atreven a mancillar el cuerpo de sus hijas… - Benja trago saliva y Cami le pego un leve codazo – Crees que corro mucho peligro? – ella se puso un poco seria.
- No entiendo la reacción de mi papa, el siempre fue muy comprensivo con nosotras pero ahora no le reconozco
- Cami, en cierto modo, es normal… se asusto, tuvo miedo de perder a su hija… y quizás ello le llevo a comportarse de esa forma…
- Espero que lo llegue a entender y acepte a Pablo… y encima no saben lo peor de todo…
- Que es lo peor?
- Pablo es profesor de mi hermana…
- Que? No lo puedo creer, si es muy joven… apenas se nota la diferencia de edad…
- Recién se saco la carrera… pero es un problema, no pensaron en las consecuencias…
- Si, la verdad que no lo tienen nada fácil…


A la mañana siguiente Liss se despertó, y a su lado, apoyado en sus pies, dormía Pablo. Ella le miro tiernamente, estaba alli y aunque parecía incomodo permanecía a su lado.
- Pablo – le llamo despacio, el chico al oír su nombre levanto la cabeza y se restregó los ojos. Miro a su chiquita y se acerco a ella.
- Mi amor, por fin despertaste, estaba muy preocupado por vos… - se acerco a sus labios y la beso. Pero en la mente de Liss aparecieron unas imágenes horribles y se asusto separándose de el violentamente. Pablo la miro, ella parecía atemorizada.


Capitulo 31

- Que pasa Liss? – Pablo la miró a los ojos preocupado, parecía como si le tuviera miedo.
- No sé – su mirada estaba perdida y no comprendía su propia reacción.
- No te preocupes por nada, mi amor – él se acercó lentamente y le acarició la mano delicadamente – confías en mi? – ella se relajó un poco y afirmó con la cabeza. Pablo le sonrió levemente, se acercó a su rostro y le dio un beso en al mejilla.


Coco vio a Cami que salía de su apartamento.
- Cami, como está Liss? – preguntó el chico acercándose a ella – Benja me contó…
- Bien, pasó la noche tranquila, ahora voy a ir a verla… - ella notó que Coco no andaba bien de ánimos - Que te pasa a vos?
- No hablaste con Mica?
- No, estuvo llamándome pero no lo escuché y cuando vi las llamadas era retarde – explicó Cami – Ahora iba a llamarla…
- Ayer me dejo – dijo Coco agachando la cabeza
- Que? Pero como? No puede ser… que pasó?
- Te acordás de Ariadna? – Cami afirmó
- No jodas… Coco… engañaste a Mica?
- No, nada que ver… Ari me besó, yo no fui… pero Mica nos vio y pensó lo peor. Te juro Cami que yo no quise que pasara…
- Ella es muy desconfiada y muy insegura también… Quizás si le das tiempo…
- Pero me jode que no confíe en mi… yo la quiero y no me cree…
- Lo siento, ahora justo que estaban bien…
- Además el otro día la trate fatal… Ella intento que tuviera un acercamiento con mi viejo y me comporte como un tarado…
- No sabía nada… antes de ir al hospital iré a verla…
- Por favor Cami intenta hablar con ella, quiero que me escuche, no atiende mis llamadas y ya no se que hacer…
- Coco sabes que no me gusta meterme en asuntos de pareja…
- Pero quizá si vos le haces razonar… - Cami puso los ojos en blanco
- Haré lo que pueda… pero no prometo nada… - Coco la abrazo
- Gracias mi pendejita preferida – Cami le pego en el hombro
- Mira que si me llamas así no te ayudo, eh?
- Ok, prometo no llamarte así nunca mas


La empresa donde trabajaba el padre de Luisana había caído en quiebra e hicieron suspensión de pagos. Todos los trabajadores se quedaron sin su puesto y a Franco le resultaría difícil encontrar un nuevo trabajo. Con el sueldo de Marina no era suficiente para mantener a la familia y tenían serios problemas económicos. Gracias al trabajo de modelo ganaría bastante dinero. Eso la tranquilizaba pero no podía evitar preocuparse por su padre, ya que se encontraba muy deprimido.
Luisana fue al despacho del señor Garciarena, tenia que ir a recoger los resultados de los exámenes. Si los resultados eran excelentes, quizá el año siguiente le concedieran la beca. Había tenido que trabajar mucho para pagarse las clases y si la tenia le ayudaría mucho, sobre todo ahora, en la situación que se encontraba su familia.
Ella se acercó a la puerta y antes de que llamara notó una presencia detrás suya y se giró.
- Hola! – la chica que se encontraba detrás de ella la saludó con una simpatía muy extraña
- Luz Garciarena se dirige a mi? – preguntó mirando a todos lados
- Venga Lu no es tan extraño… - cada vez estaba más sorprendida
- Que querés? – no se fiaba para nada de ella
- Es verdad que eres la nueva modelo de Felipe?
- Sí
- Yo iba a ser la modelo pero no me convencía… supongo que vos eras la segunda opción…
- No tengo entendido yo eso…
- Da igual… suerte en los resultados – le dijo con suficiencia mientras se alejaba de allí.
Lu llamo a la puerta levemente y desde dentro le hicieron pasar.
- Hola señor Garciarena
- Luisana, te estaba esperando… - le dijo haciéndole un gesto en con la mano para que tomara asiento. Ella sonrió y obedeció – Quería felicitarla
- Felicitarme? – el hombre asintió y le tendió un sobre
- Estos son tus resultados, todos los profesores de esta academia están de acuerdo en que eres una de las mejores bailarinas que han pisado esta escuela.
- En serio?
- Si, y yo estoy encantado de que estés acá. Siento mucho no aceptarte la vez que te presentaste a las pruebas. Fui muy injusto con vos…
- No se preocupe señor
- Solo espero que siga con nosotros al año siguiente…
- Por supuesto
- Y no es necesario que le recuerde que tiene la beca…
- Muchas gracias, no se como agradecerle…
- No agradezca nada… tan solo sigue aprendiendo como hasta ahora y deleitarnos con tu talento…
- No dude de ello, acá aprenderé mucho…
- Que pase un buen verano
- Igualmente, gracias…
- Adiós
Luisana salio muy contenta del despacho de Alberto. Había conseguido la beca y hasta el había felicitado por su trabajo. Estaba orgullosa de si misma, todo el esfuerzo se veía recompensado. Bajo las escaleras y se dirigía a su taquilla, tenia que recoger sus cosas.
- Luisana ya viste los resultados? – Carolina se acerco a su alumna
- Si, estoy tan contenta… El señor Garciarena me felicito…
- Te lo mereces Lu…
- Gracias
- Que vas a hacer este verano?
- En unos días viajo a Alemania, conseguí un trabajo de modelo…
- En serio? Que bueno…
- Si, en casa necesitamos plata y me ayudara mucho
- Seguro que te va fenomenal…
- Eso espero – dijo Lu - Y vos que vas a hacer?
- Nada, voy a dar clases particulares de baile y listo… No tengo nada planeado…
- Tenes que descansar…
- No, me va bien trabajar…
- Bueno…
- Acá tenes mi numero… - dijo Carolina dándole un papel con su numero anotado – si necesitas cualquier cosa, lo que sea… me llamas, si?
- Gracias Carol, sos rebuena…



- Ayer pasaste todo el día fuera de casa, no atiendes el teléfono y encima me decís que no me enoje?
- La hermana de Cami esta en el hospital, no podía dejarla sola…
- Claro Cami, como no se me ocurrió? siempre esa mujer… cuando demonios vas a dejar de pensar en ella?
- Ana por favor… no des vueltas a lo mismo… me tienes harto siempre con eso… -
y se fue de la cocina enfadado, se estaba poniendo muy pesada y no quería explotar. Benja se fue de su casa.


A los dos días Liss salio del hospital, estaba casi recuperada. Todavía tenía algunos moratones en el cuerpo pero los médicos no encontraron nada grave, así pues podía volver a casa. No había dicho quien era el culpable, ella aseguraba que no se acordaba de nada. A pesar de eso, seguía teniendo constantes imágenes horribles de un hombre que la agredía. Cada vez que Pablo se le acercaba empezaba a temblar de forma inconciente. Ella no entendía nada, no comprendía su propio comportamiento. Ella sabia que Pablo era muy bueno y jamás le haría ningún tipo de daño, pero era algo que no podía controlar. Era superior a sus fuerzas.
La situación con su padre no había cambiado, él seguía decepcionado. Se había visto casi obligado a aceptar que su hija estuviese con ese chico, pero seguía sin convencerle. En cambio Nora estaba encantada, le pareció un joven estupendo para su hija. Estaba segura que la cuidaría.


Cami, Inés y Mica estaban viendo la televisión en el apartamento de Cami. Estaban las tres aposentadas en el sofá.
- Esa mina esta operada hasta las cejas – aseguro Cami mirando a una modelo con un cuerpo espectacular, que bailaba de una forma ridícula para su gusto.
- La verdad es que si, mira que labios… eso lleva mas silicona… - continuo Inés riendo
- También tiene que pasar mas hambre la pobre… – dijo Mica pegando un mordisco a un enorme bocadillo. Inés y Cami se rieron – Ellas no tendrán estos michelines – dijo tocándose la barriga – pero tampoco disfrutan de esto – señalo el bocadillo
- Mira ahí dice que es estudiante de turismo… si, claro, se debe de zumbar a pibes de todos los países… a eso le llaman turismo ahora… - siguió Inés
- Va dejemos de hablar de esto que es muy patético… - dijo Mica a sus amigas riendo
- Que vas ha hacer con Coco? – pregunto Inés directamente
- Pues la chica tampoco esta tan mal… - dijo ignorando a su amiga y mirando la tele.
- Dale gorda, no me cambies de tema… No hablas nunca del tema…
- No tengo nada que hablar…
- Mica, Coco esta mal con todo esto… – indico Cami seria
- No empecéis de nuevo con vuestro complejo de celestinas que no os escucho – Mica agarro el mando de la tele y cambio el canal – Además que hablan ustedes? Tampoco hacéis nada para cambiar la situación con los hermanitos Rojas – Inés y Cami no dijeron nada y se cruzaron de brazos, mirando la tele también. Esta vez había un documental de leones – Cami no me hagas esas caras que estoy enfadada…
- Que caras? Estoy viendo la fascinante historia del rey de la selva – Inés empezó a reír por el comentario de Cami. La risa contagio a las otras dos chicas.
- De verdad, con ustedes una no se puede ni enojar tranquila! – exclamo Mica derrotada
Llamaron al timbre y Cami fue a abrir la puerta:
- Tienes sal? – la imagen que vio le causo tanto gracia que empezó a reír
- Claro… para eso es necesario que vengan los tres… - dijo con sarcasmo Cami
- Estas sola? – pregunto Alex entrando al apartamento como si nada
- No, no estoy sola… tengo a un amante escondido en el armario… - rió ella dejando pasar a los otros dos acompañantes y cerro la puerta detrás suyo. Entraron al saloncito donde estaban Mica e Inés tumbadas en el sofá.
- Vaya… ya estamos todos… - dijo Mica mirando a Coco y apartando enseguida la mirada.
- No sabia que estabas acá – contesto el intentando no demostrar lo contrario. De hecho, la había visto aparcando su coche desde el balcón de su apartamento y desde ese momento estaba pensando una excusa para ir al apartamento de enfrente. Lastima que la excusa resultara ridícula y sus dos amigos se apuntaran a la visita – estuve llamándote – ella le ignoro el comentario
- Así que es esto lo que hacéis la mujeres cuando estáis solas? – dijo Benja mirando el documental de los leones y se le escapo una carcajada
- No, os perdisteis el concurso de eructos que hicimos antes… - contesto Mica con una leve sonrisa sin moverse de su sitio
- Dale, Mica, no seas maleducada y dejanos espacio – murmuro Alex apartando las piernas de la chica de encima del asiento y sentándose en medio de ellas.
- Para tu información es una tarde de chicas – mascullo ella mirándole mal. Benja se sentó en la alfombra persa que había en el suelo y Coco le imito.
- No tenes nada de picar Cami? – pregunto el moreno agarrando un cojín y apoyándose sobre el mismo.
- Vos como en tu casa, eh? – indico irónicamente Mica.
- Vaya, ya extrañábamos vuestras maravillosas disputas – se cachondeo Alex
- Esta bien, ya que os acoplasteis voy a sacar algo… - dijo al fin Cami
- Yo te ayudo – se ofreció Benja y se levanto de un salto, siguiéndola hasta la cocina
- Y Feli? – pregunto Inés
- Invito a Luisana… - explico Coco
- Tenían que hablar del viaje pero creo que a Felipe esa mina le interesa mas de lo que dice… - comento Alex
- En realidad hacen una linda pareja… - dijo Inés sonriendo


Feli y Lu caminaban por un parque muy bonito alejado del centro de Buenos Aires. Había niños jugando, viejecitos paseando o alguna que otra parejita enamorada que caminaban acaramelados. Se respiraba mucha alegría en aquel lugar. Feli estaba encantado, no podía estar mejor acompañado. No podía negarse así mismo que sentía algo por Luisana, no podía evitar pensar en abrazarla y besarla. Observaba sus gestos, su manera de expresarse y esos dulces labios que lo volvían loco.
- Y bueno, ya tenes todo listo? En unos días nos vamos…
- Tampoco tengo mucho que preparar… - dijo riendo Lu
- De todas formas allá te regalaran la ropa, toda la que usan las modelos se la quedan ellas…
- En serio?
- Si, no te hará falta nada…
- Estoy muy nerviosa… yo no tengo ni idea de posar… no voy a estar a la altura
- No seas tan dura contigo misma, ya te dije que tengo muy buen ojo para eso, y tu sirves en serio…
- Gracias
- Y como te fueron los resultados de la academia?
- Me fue rebién, el director me felicito… Yo no lo podía creer…
- Enhorabuena, te lo mereces…
- Lo mejor de todo es que me concedieron la beca, al año que viene tengo todo pagado, es un gran alivio para mi…
- Me alegro, de veras… - Feli vio un balón que se acercaba a toda velocidad y un niño pequeño corriendo detrás, detuvo la pelota con una mano y se la tendió al niño
- Gracias señor – y se fue contento a seguir jugando con sus amigos
- Señor? Tan viejo soy? – pregunto de guasa – Tengo una crisis… - Lu se rió
- En realidad acá ya tenes unas arruguitas – y le rozo con una mano su mejilla. El sonrió y le acaricio la mano posada en su cara. Ella se quedo paralizada, el tacto de la mano del chico le producía un cosquilleo en el estomago. Feli se acerco despacio y con la otra mano libre la atrajo hacia el. Lu podía notar la respiración entrecortada y por una extraña razón, no deseaba separarse. El chico acorto la distancia que les separaba y acaricio los labios de Lu con los suyos. La beso lentamente, entregándose al completo a ese beso. La chica de pronto se separo:
- Que pasa Lu?
- Esto no esta bien…
- Por que? Si ambos lo deseamos – Feli le agarro una mano
- Yo no quiero enamorarme de nuevo, se que vos podrías ser esa persona y no quiero
- No te entiendo…
- No quiero volver a sufrir, una vez me prometí a mi misma que no me volvería a enamorar…
- Pero es absurdo eso… no puedes controlar tus sentimientos… Además no siempre se sufre…
- Pero Mariano…
- Lu, lo que paso fue terrible pero tenes que superarlo… Se que es difícil hacerse a la idea de que perdiste a alguien a quien quisiste, pero no podes vivir toda la vida privándote de un sentimiento tan hermoso…
- Lo siento Feli, no estoy preparada…
- No te preocupes cariño, no pretendo presionarte… - el se acerco y le beso en la mejilla – No te pongas mal eh? Te invite para que lo pasáramos bien… Quiero ver una sonrisa… - ella obedeció y dibujo una de sus mejores sonrisas.


- Hoy es tu día de suerte…
- Que pasa?
- Te conté que tenia un amigo que te podía ayudar para deshacerte de Cami, no? – Ana afirmo sonriendo – Bueno, pues resulta que adelanto su viaje y esta dispuesto a ayudarte
- En serio?
- Si, necesita la dirección de su casa… tiene que vigilarla… - dijo Brenda
- Pero que va tiene pensado hacer?
- Es una sorpresa… - y sonrió maliciosamente.


Capitulo 32

- Como está tu hermana?
- Físicamente bien, pero no anda muy bien de ánimos
- Poco a poco, es muy reciente todavía. Pero ya verás como se animará…
- Sí, eso espero
- Y vos? Como estas?
- Bien
- Joaquín volvió a buscarte? – preguntó Benja sin pensárselo demasiado
- No, supongo que se cansó…
- Como vuelva a acercarse… - y apretó los puños. Cami le acarició la mano que apretaba con fuerza y él se contuvo
- Que carácter que tenes! – y se rió
- Te prometí que te cuidaría – ella sonrió levemente y agachó la cabeza – que te preocupa?
- Prometés demasiado Benja…
- Pero…
- No te lo digo para que te lo tomes mal, no necesito que me cuides, vos tenes que ocuparte de otras cosas…
- Sabes que me es terriblemente difícil desocuparme de vos… - Cami no quería seguir con esa conversación y se separó un poco.
- Ayudame a llevar esto, si? – y le tendió la bandeja, él captó la indirecta rápidamente y se encaminó al salón donde seguían sus amigos discutiendo por tonterías.


El sábado por la noche salieron todos juntos de fiesta al boliche de Fran. Al día siguiente por la noche Feli y Lu partían hacia Alemania para preparar el comercial que tenía que hacer la chica. De ese modo decidieron salir para despedirlos puesto que estarían fuera durante un tiempo.
Mica e Inés estaban sentadas en un extremo de la barra, Cami todavía no había llegado y la esperaban tomándose unas copas.
- No me hace nada de gracia tener que verle la cara
- Mica, disfruta de la noche… - dijo Inés para que le quitara importancia
- Es que no lo soporto… – en ese momento Benja, Alex y Feli hablaban animadamente en otra parte del boliche, Coco se acercaba a ellos pero en ese momento una chica con una falda diminuta y un escote de campeonato le detuvo el paso insinuándose. Le acariciaba el cuello de la camisa y se acercaba a unos límites insospechados. Mica observaba la escena furiosa y aunque intentaba disimular los celos, no lo conseguía - Mira como se refrega con esa descerebrada… - Inés empezó a reír
- Si ni siquiera le prestó atención – Inés no paraba de reír porque Coco con mucha delicadeza la separó y se marchó sin dedicarle ni una palabra, dejando a la chica con cara de humillada. Mientras Inés se partía de la risa, Mica dibujo una pequeña sonrisa.
- Siento el retraso no pude venir antes – Cami llegó junto a ellas – de qué hablabais? Qué es lo que hace tanta gracia?
- Coco le cortó el rostro a una tipa, fue graciosísimo – contó Inés
- Cami, que te pasó en la cara? Que tienes en la cara? – Mica exageró los gestos simulando que se alteraba
- Nada, es un poco de maquillaje…
- Vos? Maquillaje? – preguntó Inés escéptica – si pensaba que no sabías de su existencia…
- Pará con la joda… No es tan extraño…
- Te sienta muy bien! – dijo Mica sonriendo
- Hola! – saludó Benja a las chicas, detrás estaban Alex, Feli y Coco – Cami te veo diferente… que tienes?
- Otro! - murmuró poniendo los ojos en blanco – si lo sé no me pongo esto…
- Estas muy linda! – y le dio un beso en la mejilla
- Voy a ver a Lu que acaba de llegar – Feli después de saludar a las chicas salió disparado a la puerta donde en ese instante entraba Luisana acompañada de su amiga Angy.
- Mica podemos hablar? – preguntó Coco un poco nervioso por temer la negativa de la chica
- De qué queres hablar?
- Por favor, acompáñame… – él le agarró del brazo y la condujo fuera del boliche a regañadientes
- No hay quien les entienda a estos… - soltó Alex – queres tomar algo? – le preguntó a Inés
- No, más alcohol no, recuerdo la última vez…
- Mas bien no lo recuerdas – rió Cami
- Y ustedes? – Cami negó con la cabeza y Benja le indicó que ya tenía un vaso
- Acompañame a por una copa – Alex agarró a Inés de la mano y se acercaron a Fran para pedirle algo para beber dejando a Cami y Benja solos.
- Mi vieja me dijo que está enojada con vos
- Conmigo? Por qué?
- Dice que no vas a visitarla…
- Es cierto, decile que iré a verla un día
- Mi amor, estabas acá – miró con una cara de suficiencia a Cami y se dirigió de nuevo a Benja dándole un beso para fastidiarla – Hola Cami – la saludó con una sonrisa muy falsa
- Yo… yo me iba… - y Cami se fue casi corriendo de la situación. Benja la miraba irse y se sentía fatal con todo eso. Ana le apartó la mirada de su objetivo rápidamente volviendo a besarle. Benja se separó en cuanto pudo.
- Ana, no sabía que vendrías…
- Yo también quería despedirme de Felipe
- Claro…
- Vine con mi amiga Brenda, te acordas de ella?
- Por supuesto que me acuerdo… se fue dejando a mi hermano sin darle ningún tipo de explicación… la recuerdo perfectamente. Lo único bueno que tiene es a David.
- Bueno… no le guardes rencor, todos cometemos errores… pero ella le sigue queriendo
- Por suerte, a él no le pasa lo mismo – en ese momento dirigió la vista a su hermano que hablaba con Inés, y debía de ser muy gracioso lo que decía porque la chica no paraba de reír.
- Dejemos de hablar de ellos… - en ese momento Brenda se acercó a ellos
- Ana, vení un momentito conmigo, tenemos que hablar… - ella enseguida entendió de qué quería hablar su amiga y después de darle otro beso a Benja la siguió. Él respiró algo más tranquilo, últimamente no soportaba a su novia, y se fue a la barra junto a Inés y su hermano.
- Necesito otra copa – Benja resopló
- Cada vez entiendo menos tu relación con esa mina – dijo Alex – cada vez que se aleja descansas tranquilo. Llamame anticuado si quieres, pero, no deberías quererla aunque sea un poquito?
- No empieces de nuevo, que no te escucho…
- Donde está Cami? – le preguntó Inés mirando entre la gente por si la veía
- No sé, cuando vino Ana se fue
- Voy a buscarla – propuso Inés
- No, no hace falta, quedate acá ya voy yo a buscarla


Ana y Brenda fueron a sentarse en unas mesas donde habían unos sofás cómodos en otra zona del local, ahí la música estaba más baja y se podía hablar tranquilamente. Allí las esperaba un chico moreno bastante apuesto y al verlas sonrió y se levantó.
- Ana, te presento a Mateo – el chico la miró de arriba abajo sonriendo – él va a ayudarte en el asuntito.
- Ah encantada! – dijo con una sonrisa maliciosa
- Más encantado estoy yo – dijo acercándose y le dio un beso muy sensual en la mejilla – no me contaste que tenías amigas tan lindas
- Vamos al grano Mateo – indicó Brenda sentándose, ambos la siguieron. El chico comenzó a hablar
- Me contó Brenda toda la historia de tu novio y de la chica esta…
- Camila – recalcó enfadada
- Lo que no entiendo es el motivo de retener a ese pibe… vos podés tener al hombre que desees…
- Pero Benja, es mucho Benja – cortó Brenda, Ana la miró mal.
- Ya lo sé – siguió ella mirando al chico - pero a mi ninguno me deja por otra, y menos por la poquita cosa de Camilita…
- Me encantan las mujeres orgullosas como vos. No dejas que te pisotee nadie, eh? Sos una mina dura de roer.
- Yo siempre consigo lo que quiero y ahora lo que más deseo es que Benja permanezca a mi lado a toda costa
- De todas formas vi a esa mina y no es tan poquita cosa…
- No te pedimos que nos dieras tu opinión sobre esa mina, te llamé para que la ayudaras a deshacerse de ella – le recordó Brenda
- Me vas a poder ayudar?
- Yo creo que sí, si tu novio cree todo lo que ve, es posible que la imagen que tiene de esa chica a partir de esto no sea para nada la misma
- Que propones? – preguntó intrigada Ana
- Traje la cámara – le dijo agarrándola y poniéndola sobre la mesa
- Él hace unos fotomontajes divinos – le contó Brenda a su amiga. Ella ya sabía cual era el plan y le parecía la mejor de las ideas.

Mateo González, 24 años
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- Cami? Que haces aquí afuera? – Cami no había notado que un chico se había acercado
- Mario! No me di cuenta de que estabas acá
- He tenido una leve sospecha! Parecía como si no estuvieses en este mundo! – dijo riendo Mario – Que te pasa?
- Que soy una idiota…
- Un poquito sí pero… - Cami le pegó un codazo y Mario se rió
- Esa es tu forma de animarme? – dijo escapándosele la risa
- Era broma, pero al menos te has reído, eso es lo que cuenta, no?
- Es que eres gracioso
- Es lo más bonito que me han dicho en mi vida – dijo poniendo una mano en el corazón
- Parala con la joda – dijo riendo Cami
- Y bueno me vas a contar que es lo que ronda esa cabecita?
- No sé…
- Yo sé que no tenemos mucha confianza pero a veces es mejor desahogarse con un desconocido, no?
- No eres un desconocido
- Bueno, mejor, no? Así puedes confiar en mí…
- Es por Benja, trato de olvidarme de él y no puedo… Ahí dentro esta su hermosísima novia y yo soy la idiota que piensa que algún día la va a dejar por mi
- Cami, tu eres hermosa por dentro y por fuera, no creo que Benja sea tan idiota de dejarte marchar…
- Eres muy bueno – Cami sonrió - Por qué no se puede elegir de quien enamorarse?
- Buena pregunta – suspiró Mario – cuando encuentres la respuesta me lo cuentas, vale?
- Y cual es tu historia?
- Mi historia? – repitió él
- Claro, yo te lo conté, me lo debes…
- Vale… en Madrid tenía una novia y al parecer mi mejor amigo era mucho mejor que yo…
- Queres decir que te engaño con tu amigo? - Cami abrió mucho los ojos
- Así es
- Lo siento, que te engañen así es lo peor
- Mi madre ya me avisó que esa chica no le gustaba
- Las madres siempre llevan la razón…
- Debe de ser que las mujeres cuando tienen hijos desarrollan superpoderes – Cami soltó una carcajada, ese chico tenía unas ocurrencias…
Mario no se había percatado de que cada vez se acercaba más a Cami, la miró a los ojos y fue descendiendo la mirada a sus labios. De repente, sin saber porqué, con una mano le acarició la mejilla. Cami se había quedado paralizada y antes de que se diese cuanta los labios de Mario la besaban. Ella no sabía que hacer, por un momento se le olvidó todo y se entregó a ese beso. Lo que no sabían es que alguien les observaba desde lejos y que se marchó de ahí furioso. Mario pronto se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y se separó como si los labios de Cami quemaran
- Joder, joder, lo siento… no pretendía…
- No pasa nada, fue culpa de los dos, no te preocupes…
- Por favor, no quiero que tengas un mal concepto de mí – se puso las manos a la cabeza – No volverá a pasar, te lo juro
- No te disculpes, pasó y ya está
- Supongo que es por la falta de cariño que tenemos
- Sí, somos grandes y sabemos que solo fue un simple beso
- Entonces amigos? – y le tendió una mano
- Amigos – y le correspondió el saludo sonriendo


- Por qué no confías en mi?
- Vos sos una persona especial para mi, pero no puedo estar pensando todo el tiempo cuando te voy a pillar con otra
- Pero ya te dije que fue ella quien me besó, no tuve nada que ver. Si vos sos la persona que más quiero…
- Ya no es lo del beso, vos no dejas que nadie se meta en tu vida y si dos personas son pareja supone mucho más que darse besos
- Pero si…
- No, Coco, vos no queres comprometerte conmigo, no queres que te ayude en tus asuntos y cuando lo hago te enojas conmigo. Yo así no quiero estar con nadie y seguro que encuentras a otra mina que no se entrometa en tu vida.
- Lo siento, no quise hacerte daño – Coco le acarició – sé que reaccioné mal, pero lo de mi viejo lo tomé de improvisto y lo siento de veras si te lastimé
- Por qué le guardas tanto rencor a tu viejo? Es tu padre, y está realmente arrepentido. Él desea arreglar las cosas… y vos no le das una oportunidad. Y pretendes que yo te la de a vos?
- Eso no tiene nada que ver. La relación que tengo con mi padre es distinto…
- Sos demasiado orgulloso
- Que tengo que hacer para que me perdones? Si queres hablaré con mi viejo pero yo te necesito
- No te estoy obligando a que hables con él
- Haría cualquier cosa por vos – Mica negó con la cabeza y se fue dejándole ahí parado.


- Que pasa Benja? No viste a Cami? – le preguntó Alex al verle la cara – y esa cara? Ni que hubieses visto un fantasma
- No la vi, déjame en paz
- Vaya ya le tenemos cabreado… mejor no hablarle… - en ese momento vió a Ana y Brenda que se acercaban junto a ellos. Y Alex puso los ojos en blanco – Creo que también voy a cabrearme… - Inés y Felipe rieron por el comentario
- Hola! – saludaron ambas contoneándose
- A que no saben que pasó? – dijo Brenda
- No – contestó Feli con sorna
- Pillaron a una parejita en los baños apunto de… ya saben…
- Algunos tienen mucha prisa – soltó Alex


Cami, acompañada de Mario, entró al boliche y vio a su amiga Angy junto a otra chica que estaba de espaldas.
- Angy! – gritó ella
- Cami! – al verla la abrazó fuerte – Estas medio perdida, eh? No te veo nunca
- Es verdad, a ver si quedamos de vez en cuando y hablamos
- Claro – dijo ella sonriendo – Voy a presentarte a una amiga
- Lu? – preguntó Cami
- Os conoceis? – preguntó Luisana sorprendida
- Claro, ella está conmigo en clase – explicó Angy
- Así que vos sos esa Cami, cuando me hablaba de vos no me imaginaba que eras vos
- Yo os presento a Mario – dijo señalándole detrás suyo
- Encantado chicas! – y le dio un beso a cada una
- Si os parece podéis venir con unos amigos, que estamos allá…
- Está bien – asintieron las dos
- Mario! – exclamó Inés – Al fin te decidiste a venir – y le dio un beso y un efusivo abrazo. Después de saludar a todos se pidió algo para tomar.


- Hola papa – Liss se sentó en el sofá del salón al lado de su padre, éste leía el periódico y saludó secamente a su hija sin levantar la vista del papel – extraño a mi papito de siempre – Juan levantó la cabeza y miró a su hija – siento haberte decepcionado
- No estoy decepcionado con vos
- Y entonces? No me vas a perdonar nunca?
- Claro que sí cariño. Vení acá – su padre la abrazó y Liss lloró desconsolada – siento haber estado así estos últimos días. Pero me cuesta hacerme a la idea de que ya no sos una niña…
- Yo siempre voy a ser tu chiquita consentida papa
- Perdóname hija, no estuve con vos cuanto más me necesitabas… Después de lo ocurrido me porté fatal… no te apoyé…
- No te preocupes papá, a mi lo que más me importa es que vos me quieras
- Yo siempre te voy a querer – Liss sonrió y abrazó a su padre
- Yo quería pedirte algo
- Decime
- Por que no tratas de conocer a Pablo? – Juan se puso serio – Papa, él es muy bueno conmigo. Dale una oportunidad, yo se que cuando lo conozcas lo vas a aceptar.
- No se hija, él no te cuido suficiente para no quedar embarazada
- Pero no seas así, fue culpa de los dos, no es justo que le responsabilices de todo
- Perdóname Liss, cuando tu hermana se fue con el chico ese…
- Pero Joaquín no tiene nada que ver con Pablo
- Te prometo que voy a tratar de aceptarle
- Gracias, sabía que no me ibas a fallar – su padre sonrió contento, por fin había hecho las paces con su hija y se sentía feliz. Nora los observaba desde el umbral de la puerta y una lágrima se le escapó.


Al día siguiente Benja se levantó al medio día, la noche anterior llegó muy tarde del boliche. Estuvieron todos juntos hablando y riendo hasta las tantas de la madrugada. Se levantó medio mareado en dirección a la ducha pero Ana le detuvo:
- Mira que vi esta mañana en el buzón – Ana le dio un sobre un tanto extraño, no tenía remitente.
- Que es?
- No sé, es para vos – Ana le dejo ahí sonriendo maliciosamente. Benja se quedó con una cara extrañada mirando el sobre. Y lo abrió
- Que cojones es esto? – gruñó furioso.


Capitulo 33

Benja observó la foto, en ella aparecía Cami con un chico al cual no se le veía la cara, el chico era moreno y de espaldas le pareció que era Mario. A Cami se le veía perfectamente la cara y no había ninguna duda de que era ella. Benja no creía lo que veía, ella estaba en una situación comprometida en los baños de una discoteca. Ana lo escuchaba gritar maldiciendo a todo ser viviente y una sonrisa malvada le ocupaba gran parte de su rostro. Benja había caído como una mosca a la miel y ahora le tocaba el turno a ella para que olvidara definitivamente a Camila. El plan de Mateo había salido a la perfección y se lo iba a agradecer enormemente. Benja tiró la foto en el suelo y de un portazo se metió en el baño.
- Que es ese portazo Benja? – preguntó inocentemente Ana. Ella agarró la foto del suelo, y estaba dispuesta a martirizar más a su novio. – Estás bien? – preguntó asomándose por la puerta
- Sí – chilló él. Ana entró al baño y se situó detrás de él
- Vaya con la mosquita muerta, que rapidita nos resulto… Pensé que era una chica más, como lo diría… decente…
- Callate, por favor…- Benja utilizó un tono seco, no quería escucharla más
- Yo sabía que esa chica no era tan buena como parecía… – después de decir eso dejo la foto en el mueble del baño delante de los ojos de Benja y salió del baño muy contenta. Él la miró de nuevo, con los ojos desorbitados, todavía no podía creer que su Camila fuera la chica de la foto.


Alex se levantó también tarde ese día, después se duchó y comió lo primero que vio en la nevera. No tenía apetito, lo único que quería hacer ese día era pasar el resto de la tarde con su hijo. Hacía unos días que no lo veía y tenía unas ganas inmensas de estar con él. Había quedado con Brenda que iría a recogerlo por la tarde a su casa. Coco se despertó por el alboroto que armaba Alex y se levantó, entró a la habitación de enfrente que era la que ocupaba su amigo:
- Que haces haciendo ruido tan temprano? – se refregó los ojos porque casi no podía abrirlos
- Coco, son las 5 de la tarde… - indicó Alex mostrándole su reloj
- Me vuelvo a la cama…
- Ya es hora de levantarte campeón…
- No tengo que hacer nada… - después bostezó - Por cierto, donde vas?
- Me voy a buscar a David.
- Que bueno, me río mucho con ese enano
- Y vos que pretendes hacer?
- Esto… dormir…
- Eso es lo que yo llamo aprovechar el día…
- El único esfuerzo que haré en todo el día es darme media vuelta en la cama…
- Claro, cambiar la postura va muy bien para el cuerpo, sobre todo si te pasas todo el día en la cama…
- Alex, ya tengo a mi vieja para que me dé el sermón…
- Créeme que soy demasiado suave… tu madre hubiese pegado el grito en el cielo después de haberte sacado de la cama a base de cubos de agua
- Mi vieja es así de cariñosa, algún problema?
- Ninguno – se rió Alex. Pero Coco empezó a simular una pelea – Te las veras conmigo blandengue
- No te pases! No querrás probar los puños de este blandengue, no? – y le mostró sus puños
- Buenos días – saludó chillando Camila, que en ese momento entraba al departamento de sus vecinos, se asomó a la habitación donde escuchó gritos – os divertís? – y se rió porque vio a Alex con una pierna sobre el cuerpo de Coco tirado en la cama.
- Sí, una de nuestras aficiones es golpearnos hasta que uno de los dos pide clemencia… - contestó Alex – pero casi siempre es él quien la pide… – dijo señalando a su amigo.
- Quien pierde hace la compra! – siguió Coco levantándose y poniéndose en pié.
- Ah, es que encontré a Feli en la puerta que iba a bajar la basura y me dijo que se iba porque necesitabais intimidad… - contó riendo Cami
- Que cabrón! – soltó Coco saliendo de la habitación
- Vas a por tu hijo?
- Sí, ahora iba a por él – salió de la habitación también y le deshizo el pelo a Cami con una mano
- Eh – se quejó ella empujándole levemente
- Que le pasó ayer a Benja? – Cami se encogió de hombros – seguro que era por vos…
- Si yo no le hice nada…
- Estaba muy raro…
- Ahora que lo decís, no me dirigió la palabra en toda la noche... – recordó Cami - Igual discutió con su noviecita… - sugirió ella
- Vos tampoco la bancas, cierto? – dijo Alex con una sonrisa pícara
- No sé a que viene eso ahora, pero si me la banco o no, no tiene mucha importancia… - Alex caminó hacia la puerta y Cami la siguió – El problema lo tenes vos que no soportas a tu cuñadita… es hora de que te caiga bien, al fin y al cabo vais a ser familia
- Dios quiera que no – después de decir eso Alex le dio un beso en la mejilla a Cami y se subió al ascensor para bajar – Nos vemos!
- Ciao – y se metió en su casa riendo.


- Ay Lu te voy a reextrañar – le dijo su amiga abrazándola fuerte
- Angy me vas a asfixiar! Parece como si no nos fuéramos a ver más – y se soltó – Yo también te echaré de menos!
- Si conocés algún alemán lindo para mi te lo traes, eh? Aunque sea amordazado… - Lu rió por el comentario
- Hija, que te falta por preparar? – preguntó Marina a su hija entrando en la habitación
- Nada, mamá – le indicó su maleta – Lo tengo todo listo!
- Solo te vas a llevar eso? – preguntó su amiga extrañada, solo había una maleta pequeña y otro bolso de mano
- No necesito nada más… Llevo mi cepillo de dientes – dijo riendo Lu


“No me hablás enserio…”… “Me alegro que te arreglaras con tu viejo”… “No me puede creer que tu papá esté dispuesto a conocerme”… “Porque el último encuentro que tuvimos no le resulté muy bueno que digamos…”… “Ok, te creo”… “Esta noche? No sé si estaré preparado”… “Tu mamá es rebuena onda”… “Está bien, esta noche iré”… “Vas a venir ahora?”… “Sí, claro que me apetece verte”… “Hasta ahora cielo”.
Pablo no podía creer la conversación que acababa de tener con Liss, estaba seguro de que Juan jamás le daría una oportunidad. Pero por suerte, estaba equivocado.


Benja salió de la ducha y todavía seguía muy nervioso. Caminaba de un lado para el otro de la casa sin saber que hacer. Ana hacía rato que había salido y por lo menos no le daba la brasa. Solo quería ver a Cami, quería hacerlo pero no se atrevía. Estaba decepcionado con ella aunque necesitaba una explicación, a pesar de que para él, no la había. Siempre consideró a Cami una muchacha decente, no podía creer que se le pasara por la cabeza montárselo con un chico en los baños de una discoteca. Seguía mirando la foto detenidamente, y sentía unas ganas inmensas de pegarle una trompada a ese Mario. Estaba segurísimo que se trataba de él, después de todo, los había visto besarse la pasada noche. Tenía ese beso clavado en su mente y la imagen de la foto también. Sabía que no podía reprocharle nada, al fin y al cabo, no estaban juntos. Sin embargo, no podía soportar sentirse terriblemente mal. Agarró las llaves del auto y salió de casa dando un fuerte portazo, tanto que casi se viene la casa abajo.


- Sí, el plan salió a la perfección. Se lo tragó y ahora solo falta que se olvide definitivamente de ella…
- Sabía que saldría bien – contestó el chico riendo – soy un genio…
- La verdad es que sí
- Y como sabías donde vivía? – le preguntó curioso Mateo
- Me lo dijo Brenda, tenía que agradecerte…
- Me alegra que hayas venido – le dijo acariciándole una pierna
- Tenes la manita muy larga, no crees?
- No sé a que te refieres – comentó él haciéndose el inocente sin quitar la mano y acercándose peligrosamente. Ella se rió y se dejó acariciar por el moreno.
- Me refiero a que estás subiendo demasiado la mano…
- No veo que te resistas… - dicho eso acercó sus labios al cuello de la chica
- No, pará Mateo – dijo Ana separándose – no quiero que Benja me vea marcas en el cuello
- Tranquila – Mateo se recostó sobre ella y la besó en los labios
- Hacía tiempo que nadie me besaba así
- Ese Benjamín no sabe lo que se pierde – y volvió a besarla con furia y fue metiendo su mano por debajo de la falda – sos hermosa - y continuó acariciándole, Ana gimió de placer.
- Necesitaba sentir a un hombre como vos…
- Y tu novio?
- Él solo hace que pensar en la Camila esa, ni siquiera me toca. Hasta sueña con ella…
- Por qué sigues con él?
- Ya te dije que a mi ninguno me deja por otra – contestó Ana – además, si lo hiciera correría a los brazos de ella…
- Le quieres?
- No sé, quizá sí…
- No estás enamorada de él…
- Dejemos de hablar de eso y bésame – él hizo caso al instante y volvió a besar esos labios que deseaba con locura. El chico se levantó y le agarró las manos para levantarla sin separar sus bocas. Fueron hacia la habitación de Mateo a trompicones. Llegaron al borde de la cama y Ana le empujó en la cama. Se subió sobre él a horcajadas, y empezó a subirle la ajustada camiseta que llevaba el chico. Empezó a darle besos por el abdomen hasta llegar a sus labios. Después acabó de deshacerse de la camiseta.
- Sos divina – dio media vuelta y se puso sobre ella despojándola rápidamente de su camiseta – Créeme que te lo voy a hacer pasar muy bien – y fue descendiendo su boca dándole besos hasta sus pechos. Ella se dejó llevar dejando que ese chico le hiciera sentir de nuevo una mujer deseada.


- Hola, mi amor! – saludó Brenda al ver a su exnovio en la puerta
- No me llames así, te lo pido por favor – dijo Alex poniendo mala cara – David está listo?
- No
- Te dije que vendría a esta hora… por qué no está?
- Es que… hoy no va a poder ser, no vas a llevarte a nuestro hijo…
- Y se puede saber por qué? – Alex se estaba poniendo nervioso y no le gustaba nada la dirección que estaba tomando la conversación
- No lo vas a ver hasta que…
- Donde está? No me jodas Brenda… No me vas a chantajear…
- No es un chantaje cariño, es un trato…
- Que quieres? – preguntó furioso
- Calmate mi amor, estás horrible cuando te enojas…
- Brenda no me toques los… donde está mi hijo? Quedámos en que me lo llevaría hoy…
- Está con mi vieja…
- Tu vieja? Si no quiere a David, él mismo me lo dijo…
- Cambió de opinión, toda abuela quiere a su nieto
- Por favor… - suspiro él perdiendo la paciencia - esto debe de ser un broma… no hablarás enserio…
- Volvés conmigo y volverás a ver a David
- No, vos no me podes hacer esto… no…
- Te recuerdo que yo tengo la custodia de David… puedo hacer lo que se me pegue la gana
- No podés apartarme de mi hijo… - Alex no podía más, Brenda le estaba haciendo chantaje con su propio hijo.
- No te estoy apartando nada… Vos decidís…
- Que clase de mujer sos? Me vas a obligar a estar con vos?
- No seas tan melodramático… si nosotros nos quisimos mucho… podemos retomar la relación del pasado… - Brenda se acercó a él y le acarició pero éste la apartó con furia
- No te me acerques, me repugnas…
- Papa! – el pequeño escuchó la voz de su padre y salió corriendo de la habitación muy contento
- David!! Te dije que no salieras de tu habitación! – gruñó Brenda.
- Callate – le indicó enfadado Alex, después agarró a su hijo en brazos – Como estás campeón?
- Viniste a buscarme? – preguntó el niño ilusionado
- Esto… s…
- No, cariño – cortó rápidamente Brenda – Papá ya se iba…
- Me lo voy a llevar
- No, no te lo vas a llevar – y sonrió maliciosamente
- Cómo lo vas a impedir?
- Por ejemplo… - y pensó un segundo - acusándote de secuestro…- Alex se rió de la impotencia – por si no lo sabias en ningún lugar constas como el padre de David – Brenda se dirigió a su hijo – A que vos querés que papi viva con nosotros? – él niño afirmó contento. Alex dejó al niño en el suelo mirando con odio a Brenda. Se agachó a la altura del pequeño
- Cariño, otro día volveré a verte, si? Ahora me tengo que marchar, pero te prometo que vendré, ok? – el niño afirmo triste – No te pongas triste, eh? Yo quiero ver que te ríes. Dame un abrazo – el niño se colgó en los brazos de su padre y le abrazó muy fuerte – Adiós enano! – y sonrió deshaciéndole cariñosamente el pelo, pero por dentro estaba enfurecido por el chantaje de la madre de su hijo – no quiero armar ningún espectáculo delante del niño, pero te juro que esto no va a quedar así… - dicho esto le dio un beso a David y se marchó de ahí con un odio tremendo hacia esa mujer. Jamás había sentido ese odio hacia alguien porque nunca intentaron quitarle aquello que más quería. Y ahora la persona más importante en su vida era ese pequeño y no iba a permitir que se lo arrebatara así como así.


Cami esa tarde había decidido hacer limpieza general en su casa y aun tenía que desempaquetar algunas pocas cajas que quedaban de la mudanza. Definitivamente era una vaga, su madre siempre se lo decía, nunca tenía ganas de ordenar todas esas cajas. Pero ese día había decidido que tenía que hacerlo, ya casi tenía problemas de espacio. Se encontraba en el saloncito del apartamento revisando las cosas que había dentro. Escuchó que llamaban insistentemente al timbre de su casa:
- Pasa – chilló fuerte desde dentro - está abierto – la puerta se abrió pero rápidamente escuchó un portazo. Levantó la cabeza del susto y vió a Benja que parecía que la miraba enfadado.
- Si estás probando la resistencia de las puertas, no es necesario, son…
- Qué significa esto? – preguntó enfadado mostrándole la foto
- Eh… estoy ordenado la casa pero…
- Me refiero a esto – dijo mostrándole la foto con cara de pocos amigos. Cami se levantó extrañada para ver lo que le enseñaba. Todavía no sabía a qué se debía ese mal humor.
- Te levantaste con un mal pie esta mañana o que? – Cami miró la foto y se quedó sorprendida - Que es esto? – preguntó sin entender nada. Miraba la foto donde aparecía ella pillada in fraganti con un chico
- Eso es lo que quiero saber yo…
- No creeras que…
- Jamás me imaginé algo así, no te creía capaz… - la cortó Benja sin escucharla
- Pero…
- Fue con él verdad? Fue con Mario… yo te vi besándole, debí imaginármelo…
- Yo beso a quien me dé la gana – dijo al fin enfurecida. Pensaba que Benja estaba siendo un egoísta, él podía estar con su novia y ella no podía besar a quien quisiese. Y lo peor de todo es que estaba acusándole de algo que no había hecho simplemente por ver una foto que no se sabe de dónde carajo salió.
- Sos una… - pero antes de que acabara una mano de Cami golpeó fuertemente su cara antes de que terminara la frase. Benja se llevó una mano a la cara rozándose la bofetada que parecía enrojecerse
- No te permito que me insultes en mi casa…
- Cómo pudiste?
- Yo con mi vida hago lo que se me pegue la gana… - él estaba convencido de que la chica de la foto era ella, así que no valía la pena negarle nada – No sos nada mío y ahora lárgate de acá, no quiero volverte a ver más – Benja la miró, por último, con cara decepcionada y se largó del apartamento pegando un portazo más fuerte que el anterior. Cami se desplomó en el suelo y soltó todas las lágrimas que estaba conteniendo durante la discusión, más bien, la acusación de Benja. No entendía nada, no sabía de donde diablos había salido esa foto porque ella no fue a los baños con nadie. Lo que más le dolía era la desconfianza de Benja hacia ella, había insinuado que era una cualquiera y ni siquiera la había dejado explicarse. Había visto su cara de decepción y cada vez tenía más ganas de llorar. Benja por un momento se quedó escuchando los sollozos de Cami desde fuera y estuvo a punto de entrar para abrazarla y decirle que estaba todo bien, pero no lo hizo estaba demasiado cabreado y se fue al piso de enfrente. Necesitaba hablar con sus amigos.


- Que pasó? Por qué estás así?
- No puedo más – Alex se abrazó a la mujer que más quería en este mundo, no pudo controlar las lágrimas y lloró en sus brazos
- Qué tienes? Me estás preocupando…
- Necesitaba estar con vos – Inés le correspondió al abrazo preocupada, estaba muy alterado
- Vení acá – en la casa no había nadie y hablarían tranquilamente – Vamos a mi habitación cariño, pero no llores, si? No me gusta verte así… - los dos juntos subieron las escaleras y entraron al cuarto. Alex se sentó en la cama de Inés y ella se arrodilló en el suelo poniéndose a su altura – Viniste en tu auto?
- Sí
- No debiste, en este estado pudo pasarte algo… Menos mal que estás bien - Inés le abrazó para consolarle – pero contáme, que pasó? Jamás te vi así – Inés se despegó de él y le miró a los ojos que permanecían llorosos
- Es mi hijo…
- Le pasó algo? – preguntó asustándose cada vez más
- No, él está bien… es Brenda… me lo quiere quitar, no me va a dejar verlo – dijo volviendo a llorar
- Que? Pero que le pasa a esa mujer? Está mal de la cabeza? No puede hacerte eso, sos su papá – Inés le secó suavemente con su dedos, las lágrimas que empañaban sus ojos
- No sé que voy a hacer…
- Pero por qué te dijo eso?
- Me chantajeo, me dijo que si no volvía con ella no me iba a dejar ver a David
- Esa mujer esta loca… está obsesionada con vos… Y no piensa en el niño, el te adora, es una egoísta, no piensa en la felicidad de ese pequeño. Y si te aparta de su lado, le va a doler, lo va a pasar mal…
- Que voy a hacer ahora? David lo es todo para mi… desde que lo conocí sentí que formaba parte de mí…
- No te preocupes mi amor, ya verás como va a estar todo bien. Vos podés reclamar como padre, ella no tiene derecho a apartarte de él.
- Pero yo no consto como padre del niño… ella vino y me dijo que yo era su padre pero la custodia la tiene ella
- Podés acudir a un juez, vos tenes derecho a verle y si es necesario podés hacerte análisis de ADN. No vamos a permitir que te aleje de él, yo te voy a ayudar
- Gracias mi amor, te agradezco tu apoyo – Alex le acarició la barbilla de Inés y la atrajo hacia sí dándole un pequeño beso en los labios - Lo siento – dijo todavía a escasos centímetros de sus labios – no pude evitarlo, sé que solo somos amigos…
- Sabes? Si tuviera un hijo, estaría muy orgullosa de que vos fueras el padre… sos el mejor papá que ese niño puede tener
- Si me lo permitís puedo ser el padre de tus hijos – Inés sonrió y le devolvió otro beso muy corto.


Capitulo 34

- Benja, por qué traes esa cara? – Coco no entendía nada, su amigo estaba que se subía por las paredes y no atinaba a decir lo que pasaba. Solo hacía que maldecir a diestro y siniestro y el moreno lo miraba con el ceño fruncido – Me lo vas a explicar? Es que no entiendo tu idioma…– preguntó al fin.
- Mira – chilló mostrándole la foto.
- Esta es Cami? – observó con los ojos bien abiertos la foto – por qué tenes la foto de Cami con un tipo? No puede ser ella…
- Cuando vi la foto, no lo podía creer y el tipo estoy seguro que es Mario…
- El primo de Inés?
- Sí, yo les vi besándose…
- Pero esto es en los baños… vos les viste en los baños? - Coco continuaba mirando la foto detenidamente y Benja se sentó en el sofá y apoyó su cabeza entre sus manos.
- No, les vi afuera en la calle
- No entiendo porque lo hizo ahí pero, igual… Cami es libre…
- Si… - susurró Benja con la cabeza agachada.
- Tío, no podes evitar que Cami rehaga su vida, ella merece ser feliz y si vos sos un tarado que no se anima a jugarse por ella…
- Pero por qué lo hizo en los baños? Lo que me jode es eso…
- No, Benja, vos tenes un ataque de celos porque Cami está con otro pibe – Coco sabía que no eran las palabras adecuadas para animar a nadie pero alguien tenía que abrirle los ojos - Aunque no me cuadra esto… me extraña que ella se lo montara en los baños de una discoteca…
- Que pasa? – Feli entró al salón y vio a su amigo bajoneado
- Perdí a Cami para siempre… - se lo dijo más para él mismo.
- Que pasó?
- Un momento Benja… La Cami de la foto no lleva el anillo – apuntó el moreno
- El anillo? – repitió él
- Sí, el año pasado vos no estabas pero Mica e Inés le regalaron un anillo para su cumpleaños y nunca se lo quita… Siempre lo lleva en el pulgar de la mano derecha y en la foto no sale
- Qué? – preguntó confundiéndose todavía más
- Me queréis decir que pasa?
- Mira – le mostró Coco la foto a Feli. Éste la miró un instante y enfoco luz a la foto. Había algo raro en la fotografía que el mejicano observó al instante.
- El que hizo esta foto es un genio… Nunca vi un fotomontaje tan bueno…
- Que decís? – preguntó Benja acercándose a su amigo, le pareció que no había escuchado bien
- Y si… esta foto es falsa… Fíjate en el cuello, se nota tan apenas, pero hay un cambio de color. Muchas empresas de publicidad utilizan este truco con sus modelos… A mi me parece un engaño…
- No puede ser… - cortó Benja poniéndose casi blanco – la cagué… metí la pata hasta el fondo… Dios, soy un miserable…
- No jodas Benja, fuiste a reclamarle? – preguntó Coco. Benja se levantó rápidamente y se dirigió a la puerta
- Tengo que hablar con ella
- Pará Benja – Coco le agarró del brazo – Creo que no es el mejor momento, ella debe de estar enojada y lo mejor es que la dejes tranquila hoy, sabes que no te va a escuchar….
- Tiene razón amigo, lo mejor es que esperes…. – recomendó también Felipe
- No… - Benja se sentía un mierda – la hice llorar… necesito hablar con ella… - dicho esto salió disparado hacia la casa de Cami. Se puso en frente de la puerta y a pesar de que le temblaba la mano tocó el timbre. Nadie contestó, Cami le ignoraba. Volvió a llamar repetidas veces hasta que, después de mucha insistencia, ella abrió la puerta – Cariño, por favor… - pero le cerró la puerta en las narices – Cami escúchame – chilló para que ella le oyera – perdóname, te lo pido por favor, abrime, tenemos que hablar… - ella ignoraba sus palabras pero continuaba en la puerta escuchando las suplicas del chico - Sé que estás ahí, por favor… no me ignores… sé que te traté mal y estoy arrepentido… - Cami decidió abrir la puerta y decirle un par de cosas. Benja al verla con los ojos rojos y humedecidos se le partió el corazón, y más sabiendo que había sido culpa suya. Él se acercó un poco con intención de acariciarla pero ella le apartó la mano violentamente.
- Mira, no sé si no lo entendes y te lo tengo que explicar… pero si no te abro la puerta es que no quiero verte la cara… - a Benja le dolían esas palabras y estaba dispuesto a hacer lo que fuera para recibir su perdón.
- Lo siento... fui un capullo… lo sé…
- Dejame en paz – se metió en su casa e iba a cerrar la puerta pero el rubio la detuvo
- No me voy a ir hasta que no hablemos… necesito…
- No tenes ningún derecho a exigirme nada, y por mí, como si te quedas a vivir ahí fuera… - y volvió a cerrar la puerta con un golpe. Benja se llevó las manos a la cabeza. ¿Cómo había sido tan imbécil? Lo que estaba seguro es que no se movería de ahí hasta que no hablara con ella. Había cometido un error pero quería repararlo como fuese. No sabía quien había sido el malnacido que le había enviado la foto pero se la iba a pagar bien caro.


Inés y Alex habían bajado abajo al saloncito a ver una película que hacían en la televisión. En realidad no le prestaban atención, se dedicaban caricias, eso sí, caricias de amigos. Alex apoyó su cabeza en las piernas de Inés y ella le acariciaba el pelo, enroscaba sus finos dedos en el pelo castaño del chico. Él se sentía muy bien a su lado, había conseguido que por un momento sus problemas se desvanecieran. Era maravilloso como una simple caricia le hiciese sentir tantas cosas en su interior y le vino a la mente el primer día que la vio.

(Flash back)
Coco ese día quería ir a la playa, hacía un calor horroroso y no había nada mejor para sofocarlo que un buen baño. A Alex no le apetecía ir, pero después de la insistencia masiva de su amigo, aceptó. Además como Cami y Mica también iban, al fin se animó. Llegaron a la playa y pronto divisaron a sus amigas, acompañadas de otra chica que no conocían y caminaron hacia ellas. Alex cuando se acercó vio a la mujer más bonita que había visto en su vida: su melena rubia, su piel bronceada tostándose en el sol y su cara angelical lo dejaron pasmado.
- Che, te quedaste mudo! – exclamó Cami sacándole de sus pensamientos – que bicho te picó?
- Eh… si, eh… Hola! – no sabía que decir, se había quedado sin palabras. Nunca se había quedado así delante de una mujer.
- Os presento a Inés – dijo Cami, la chica estaba sentada sobre la toalla y se levantó para saludarles. Alex pudo contemplar su esbelta figura y si pensaba que no podía quedarse más boquiabierto, estaba equivocado. Ella se quitó unas enormes gafas de sol que llevaba y unos preciosos ojos marrones acabaron de matar al pobre Alex.
- Yo… yo… - tartamudeó Alex
- Yo soy Jorge – cortó el moreno de inmediato, no sabía cuanto tiempo su amigo continuaría así - pero vos preciosa, podes llamarme Coco – y le dio un beso en la mano
- Lo que te dije Inés, es uno poquito tarado… pero acabas por acostumbrarte… - intervino Mica poniendo los ojos en blanco.
- Así que le estuviste hablando de mi, eh miquita? Jamás salgo de esa cabecita tuya… - Mica se levantó dispuesta a comenzar una pelea.
- Uno: No me llames así más porque te saco a pasear los dientes, dos: a mi amiga le hablo del tipo de tarados que se puede encontrar por acá y, tres: ni en tus sueños, pensaría en vos - gritó ella. Mientras Coco y Mica seguían dedicándose lindas palabras, Inés se acercó al chico que acompañaba al tal Coco.
- Y bueno, cual es tu nombre? – le preguntó sonriendo
- A… Alex, sí, me llamo Alex… - ¿cómo esa mujer había hecho que casi olvidara su nombre?, pensó él, mirando como le dedicaba una linda sonrisa. Dios, había quedado como un nabo, pensó ante la bella chica.
- Encantada, Alex… - y soltó una sonrisilla – esto… es así siempre? – le preguntó señalando a Mica y Coco
- Muy a menudo… A veces hasta es divertido, parecen un grupo cómico… - Inés se rió por el comentario y Alex acabó de enamorarse de su risa. ¿Es eso lo que llamaban un flechazo?
(Fin flash back)

- Que es esa sonrisa? – preguntó Inés – la película es malísima, así que no entiendo a que se debe…
- Nada…
- Como que “nada”? – preguntó imitando su voz
- Estaba recordando… - Alex se acomodó en el sofá mirando Inés
- En qué? si se puede saber…
- El día en que nos conocimos…
- Estuvo bueno ese día, Coco y Mica no pararon de discutir en toda la tarde, Cami se fue por culpa del tarado de Joaquín y vos no me hablabas… - dijo poniendo morros
- Sí que te hablé…
- Obvio… me dijiste tu nombre y porque te lo pregunté...
- Vale, ese día no fui muy sociable que digamos pero me dejaste impresionado… No pude articular palabra…
- Que exagerado…
- No, enserio te lo digo – Alex le agarró una mano y le acariciaba suavemente la palma – Desde que te vi esa tarde, me gustaste y cuando te conocí supe que eras la mujer de mi vida
- Pero… - Alex posó un dedo en los labios para que no siguiera
- Quiero pasar el resto de mi vida con vos – Inés sonrió por esas palabras, se sentía alagada, pero todavía no estaba preparada
- Mi amor, sabes perfectamente que te quiero pero… yo quiero estar así con vos, quiero que continuemos siendo amigos, las relaciones de pareja se estropean, ya nos pasó una vez…
- Quizá esa vez nos ayudó a madurar, a darnos cuenta de que nos queremos y saber que no podemos vivir el uno sin el otro…
- Lo siento, no me gustaría perderte como amigo, todavía no puedo…
- Tranquila cielo, no voy a presionarte – Alex la atrajo hacia sí y la abrazó, respiraba su aroma y se volvía loco – Me conformo con ser tu amigo, estando a tu lado todo parece ir bien, aunque esté pasando el peor momento de mi vida… así que, si tengo que esperar, lo haré…
- Ni en mis mejores sueños podía imaginarte tan perfecto…


- Liss, pensé que vendrías antes – Pablo le dio un beso y la estrechó entre sus brazos
- Cariño, no es necesario que me asfixies – él la soltó y la hizo pasar – Fue mi vieja, que no me dejó salir de casa sin hacerme un interrogatorio: dónde iba? Con quien? A que hora regresaría? – Liss resopló resignada
- Entendela, está preocupada…
- Lo sé
- Queres algo?
- No, gracias
- Tenes que comer más, estás muy delgada…
- No empieces de nuevo – Pablo se acercó a ella sonriendo y la abrazó por la cintura
- Ayer me comentaron que aceptaron el traslado a otro colegio – contó el chico a su novia – Al curso que viene comenzaré…
- Me acostumbré a verte en los pasillos del instituto, me gustaba cuando me mirabas a través del cristal del aula
- Te dabas cuenta?
- Sí, yo te esperaba – rió Liss – me da tristeza que te vayas…
- Pero así es mejor para nosotros…
- Lo sé, pero me hacía mucha gracia cuando me sonreías disimuladamente para que nadie se percatara…
Pablo le sonrió y le apartó delicadamente el pelo. Comenzó a darle besos en el cuello y ella parecía que estaba bien. Desde que la golpearon, no dejaba que él se le acercara más de lo necesario. Tenía miedo pero sabía que era un miedo inconsciente y que no podía evitarlo. Pablo era muy paciente, no quería para nada asustarla, pero necesitaba estar con ella de nuevo, quería volverla a sentir. Quería devolverle la confianza en él y demostrarle que no tenía que temerle por nada. Liss al principio no se negaba, e incluso parecía que había perdido ese temor. Pero a medida que las manos de Pablo subían su camiseta y le acariciaban la espalda. De nuevo volvían esas horribles imágenes de un hombre intentando abusar de ella y golpeándola para que parara de llorar. Liss se puso a temblar y Pablo se separó rápidamente abrazándola fuerte.
- Lo siento, mi amor… no quería asustarte…
- No es por vos, es que no puedo, yo quiero pero no puedo – Liss estaba llorando – tengo miedo
- No tengas miedo, yo estoy acá y voy a protegerte. No vamos a hacer nada que no quieras, si? Pero confía en mi cielo, yo no quiero hacerte daño
- Lo sé – y se acurrucó en su pecho dejando que el chico le abrazara – vi algo…
- Te acordaste de la cara del malnacido ese?
- No, la cara no, pero llevaba un tatuaje en el hombro
- Cómo era? Quizá eso nos ayude a encontrarle…
- Pero no estoy segura…
- Haz un esfuerzo Liss, a la policía le puede ser de gran ayuda…


Cami salió con una bolsa de basura para bajarla y lo que menos pensó es que Benja seguiría ahí. Estaba sentado en el suelo y cuando, por fin, la vio salir del apartamento se levantó de un salto. Ella hizo caso omiso a su presencia y continuó caminando, pero una mano le agarró el antebrazo y la detuvo. A ella se le cayó la bolsa en el suelo:
- Cami, por favor… - logró decir Benja rompiendo un silencio incómodo
- Lo siento, Benjamín, no tengo tiempo, quedé con uno de mis amantes. Esta vez no sé si montármelo en los baños de una discoteca o en los bancos de un parque… A vos que te parece mejor? – él la giró obligándola a mirarle.
- Sé que te lastimé, pero entendeme, yo vi la foto y creí…
- Me dan igual tus excusas, vos me llamaste que era una cualquiera y no te lo voy a perdonar…
- Yo no te llamé eso… - aclaró él
- Lo insinuaste, que más da?
- Pero viste la foto, estaba muy bien hecha, no pensé que era falsa…
- Y por qué cambiaste de opinión?
- Feli me lo dijo… Vio que era falsa…
- No creíste en mí hasta que tu amigo te lo dijo
- Vos no lo negaste, por qué no dijiste que no pasó eso?
- De qué serviría? Vos tenias la dichosa foto y estabas totalmente convencido que era yo…
- Te crearía si me hubieses dicho la verdad…
- No – negó ella – felicita a la persona que hizo la foto, consiguió lo que se proponía…
- Que queres decir?
- Es obvio que el autor de esto quería que me odiaras
- Yo no te odio, jamás te odiaría
- Bueno… al fin y al cabo, logró separarnos por completo… Aunque no lo entiendo, nosotros nunca tuvimos nada - dicho este se separó de Benja y se metió en la casa olvidándose la bolsa de basura en el suelo.
- Benja, todavía sigues ahí?
- No me va perdonar nunca… soy un idiota…
- Actuaste de forma impulsiva y no pensaste, pero estoy seguro que te perdonará. Necesita tiempo, ahora está dolida…
- Quien fue capaz de hacerme esto? Siempre hay algo empeñado en que no sea feliz con ella…
- Esa persona actuó de una forma ruin…
- Y bueno, ya es hora de irte? – preguntó Benja, observando las maletas
- Sí – contestó Feli – Voy a recoger a Lu y nos vamos al aeropuerto
- Dale, te llevo… - se ofreció Benja. Ambos amigos marcharon juntos para ir a buscar a Luisana que esperaba a Felipe impaciente.


- Vos sos Mica, verdad? – la morena se giró vio a una chica que le hablaba, en principio no la reconoció.
- Sí, te conozco?
- Yo me llamo Ariadna… - se presentó tímidamente ella – soy…
- Ya sé quien sos, no hace falta que me expliques… - recordó ella al instante – la nueva mina de Coco, no?
- Te equivocas, yo no estoy con él…
- Ya te dejó? – preguntó abriendo los ojos
- En realidad nunca tuvimos nada
- Cómo sabías adónde vivía?
- Te vi por la calle y me pareciste que eras la chica del otro día… la novia de Coco…
- La verdad es que no entiendo, para qué me buscas?
- Yo quería hablarte de Coco - respondió ella
- Pero resulta que yo no quiero hablar de él
- Por qué estas a la defensiva conmigo?
- Lo siento, no te conozco… y no estoy a la defensiva, simplemente no me apetece hablar de él
- Yo sé que lo dejaste porque nos viste besandonos…
- Por favor… - cortó ella – no me recuerdes el episodio…
- Yo vine para decirte que ese beso no era enserio, quiero decir… yo le besé porque queria darle celos a mi exnovio…
- Y funciono?
- El qué?
- Cómo el que? Los celos…
- Sí, Sebas y yo estamos bien…
- Me alegro – dijo Mica dandose la vuelta para irse
- Espera – la detuvo ella, Mica paró para escucharla – vas a volver con Coco?
- No – respondió rotundamente
- Por qué? – la chica no entendía nada, si le había aclarado el malentendido
- Lo siento, no es por vos – contestó ella – pero es que no suelo contarle mis cosas a desconocidos, ya sabes, una… que tiene manias…
- Él te quiere, no lo pierdas por una tontería…
- Te mandó él para decirme esto?
- No, no sabe que vine a hablar con vos – contestó Ari
- Por qué lo haces?
- Bueno… porque Coco es mi amigo desde siempre y sufre porque no está con vos. Además me sentía culpable… no debí besarle…
- Te agradezco la intención, pero… - en ese momento vió acercarse a Coco, llevaba unos vaqueros y una camiseta de manga corta blanca que realzaba su piel morena, también llevaba unas gafas grandes de sol. Mica lo vió terriblemente guapo, parecía un modelo recién salido de una revista. Se quedó callada hasta que Coco estaba a escasos metros.
- Hola Mica – se giró a ver a la chica que lo acompañaba y no lo podía creer – Ari? – estaba muy confundido, no tenía ni idea que estaba haciendo en casa de Mica y, a simple vista, parecía que hablaban como si se conocieran de toda la vida.
- Hola! – saludó ella sonriendo
- Que hacés acá?
- Vine hablar con ella – explicó la chica, le dio un beso en la mejilla a su amigo y otra a Mica y se dispuso a marcharse para dejarles solos. Mica seguiá muda. – Yo mejor me voy. Encantada de conocerte, Mica. – y se fue de ahí caminando calle abajo
- Y bien? – preguntó ella impaciente – a qué viniste?
- Vine a verte – respondió quitandose las gafas – qué te dijo ella?
- Te interesa saberlo?
- Sí, obvio que me interesa…
- Me contó que lo del beso de ustedes no fue en serio… - Coco respiró alegre
- Ves mi amor, yo te dije la verdad – y se acercó pero Mica le detuvo con una mano – Qué pasa?
- Te dije que no quiero volver con vos
- Por qué me lo pones tan difícil?
- Coco, ya hablamos de eso… a qué viniste?
- Necesito pedirte un favor…
- Qué favor?
- Acompañame a casa de mi viejo – Mica se quedó perpleja, de todo lo que le podía pedir, eso era lo último que esperaba
- Me hablas enserio? Vas a ir a verle?
- En realidad voy a llevar a mi hermana…
- No queres hablar con él? Sólo lo haces por Julia?
- Sí – contestó él – no quiero que mi vieja la lleve, ya bastante humillación tuvo. Tampoco quiero que venga a mi casa, ella cada vez que viene se pone mal. Y como Julia siempre pregunta por él, no tengo otro remedio…
- No sé, Coco, es tu familia, yo no pinto nada ahí…
- Pintas más de lo que crees – el chico se acercó a escasos centímetros y casi podía notar su respiración agitada – por favor, si voy con vos sé que se me hará mucho más facil.
- Por qué siempre utilizas la misma táctica? – preguntó derrotada
- Qué tactica?
- Esa… no me mires así, así no puedo negarte nada…
- Eso quiere decir que vas a venir? – preguntó con una amplia sonrisa
- Está bien, vos ganas, te acompañaré a casa de tu padre…
- Gracias, sabia que no me fallarias – y la abrazó para agradecerle – y si no podés negarme nada… si te pido un beso…
- No te pases, eh? Todavía puedo arrepentirme… - amenazó ella


- Dónde se fue Lu? – preguntó Feli a Benja
- Me dijo que iba un momentito al baño
- Ya casi vamos a embarcar, el avión está apunto de salir
- No tardará…
- Está sonando un celular – Feli oyó que sonaba algo, buscó en el bolso de Lu, era el de ella – Atiendo?
- Y sí, igual es una urgencia…
- Ok – y descolgó, escuchó una voz extraña.
“Quien eres?”… “Imbécil, cómo te atreves a…” Y desde el otro lado cortaron la comunicación.
- Quien era? – preguntó Benja observando a su amigo, que seguía atónito
- Un tipo, con la voz distorsionada, está amenazando a Lu…
- Qué? – el rubio no lo podía creer
- Quien diablos será? El número está oculto y la voz es irreconocible…
- Ya estoy acá! – anunció Lu – Feli, y esa cara?
- Te llamaron… un tipo… con la voz…
- Qué? Otra vez? – preguntó asustada
- Cómo que otra vez? Lo hicieron más veces?
- Sí, yo pensé que era una broma…pero cada vez lo hacía más seguido. Sin embargo, hacia tiempo que no lo hacian, creí que se cansaron…
- Hay que descubrir quien es… - comentó Benja
- Es muy difícil… No sabemos nada…
- Tranquila, vamos a tratar de hacerlo, si? – prometió Feli, Lu sonrió agradecida, se sentía muy protegida por él.
- Feli, están anunciando el vuelo… - le comunicó su amigo
- Sí, es cierto! Vamos, Lu…
- Cuidame a Feli, si? – dijo Benja dirigiéndose a la chica – éste no sabe cuidarse sólo – comentó de broma y le dio un abrazo a Luisana – Suerte
- A ver quien es el que no sabe cuidarse… - Benja se acercó a su amigo y le dio un gran abrazo - Prométeme que cuando vuelva estarás con Cami…
- No puedo prometerte eso… es imposible…
- Hermano, lucha por ser feliz… te lo merecés…
- Gracias, sos un gran amigo, te hecharé de menos mejicano… - y ambos se rieron -Hasta pronto – dijo Benja. Mientras Feli y Lu caminaban hacia la sala de embarque, el rubio les despedía con una mano.






Capitulo 35

Benja esa noche no tenía ganas de ir a su departamento y se quedó en el de los chicos. No le apetecía aguantar a Ana, no estaba de humor. Él lo único que deseaba es que Camila le perdonara, la había fallado y no se lo podía perdonar así mismo.
Alex se dirigió a la cocina, era de madrugada pero no podía pegar ojo. La sola idea de no poder ver a su hijo le quitaba el sueño. Sólo hacía que pensar la manera de estar con él.
- Vos tampoco podes dormir? – preguntó al ver a Benja sentado en una de las sillas que tenía en la cocina.
- No, por lo visto vos tampoco – Alex abrió la nevera y cogió un cartón de leche que había abierto y se quedó de pie apoyado en el mueble de la cocina
- No sabés la última que me hizo Brenda…
- Que pasó?
- Me prohibió llevarme a David, y lo peor de todo es que tampoco me deja verle…
- Que? – Benja no daba crédito a lo que escuchaba – pero que le pasa a esa tarada?
- Me tiene agarrado de los huevos – bramó furioso
- No podés dejar que se salga con la suya.
- Me chantajeo, para poder estar con mi hijo tengo que volver con ella…
- Definitivamente está loca esa mujer... las drogas que tomaba le afectaron a la cabeza…
- Hablando de eso… desde que supe de la existencia de David no paro de darle vueltas… y si Brenda volvió a tomar drogas?
- Alex, no creo que sea capaz, es madre de un hijo debe haber madurado aunque sea un poco…
- Cuando estábamos juntos me juró que ya no tomaba pero tengo miedo… Puede ser peligroso para mi hijo…
- Pero eso pasó hace muchos años, era muy joven y si es un poco consciente no habrá recaído de nuevo…
- Estoy paranoico…
- Para nada, solo sos un padre que se preocupa por su hijo, es normal lo que sentís… pero no pienses en eso, si? Ahora busquemos la forma de recuperar a ese pequeño que nos robó el corazón a todos – Alex sonrió y le pegó un pequeño golpecito en el hombro – a la que más a mamá, no veas lo contenta que está de ser abuela…
- Es verdad… - rió Alex acordándose cómo Marta consentía a su nieto - Y vos por qué tenes esa cara? No será algo de una foto…Coco me contó…
- La volví a cagar… Como puedo ser tan imbecil? Soy de concurso vamos…
- Bueno, seguro que Cami te perdonará…
- Yo no lo tengo tan claro… tengo que saber quien lo hizo…
- Olvídate de la foto ya, no te mortifiques más con eso - Alex se sentó al lado de su hermano, tenía que hacerle entrar en razón - para recuperar a Cami tenés que aclararte vos mismo, no podés estar de novio y pensar todo el tiempo en otra mujer. Eso te aleja más de ella...
- Pero que querés que haga?
- Lo primero es que tomes una decisión respecto a Ana, por qué seguís con esa relación? Vos no sos feliz y no la haces feliz a ella tampoco…
- Es verdad…
- A que no le dijiste que hoy dormías acá? – Benja negó con la cabeza
- Ves lo que te digo? No la tenes en cuenta para nada, en una relación tenes que pensar en la otra persona, no hacer la tuya y listo… no sé porque seguís con eso…
- Pero no quiero hacerla daño
- Más daño le hacés ignorándola por completo... y si querés recuperar la confianza de Cami, el primer paso que tenés que hacer es ese…


Julia había comenzado las vacaciones de verano y no tenía colegio, los últimos días comenzó en un colegio especial para ella para poder enseñarle a leer en sus condiciones y se relacionara con niños que estaban en su misma situación. Se había integrado bastante y, al menos, no se pasaba los días encerrada en casa.
Como le prometió su hermano, ese día la llevaría a casa de su padre y la niña estaba feliz. Después de todo, adoraba a su padre. Mica les acompañó por petición de Coco, y así le enseñaría adonde vivía su padre dado que éste no sabía dónde estaba su casa.
- Es acá – informó Mica señalando una gran casa. Coco detuvo el coche a un lado de la calzada
- Oh pobrecillo, si vive en una chabola… - ironizó Coco – apuesto a que ni luz tiene… - y puso los ojos en blanco
- Deja tu sarcasmo para otra ocasión – le indicó Mica duramente – Vas a visitar a tu papá y no te pases con las palabras, que te conozco… - Coco se rió
- Tranquila, no tengo ganas de hacer chiste de esto… - el chico salió del coche y abrió la puerta trasera del auto para ayudar a su hermana a salir
- Tete, ya llegamos a la casa de papá? – preguntó contenta
- Sí, acabemos con esto cuanto antes… - después de que su hermana saliera cerró el coche. Mica se adelantó hacia la puerta para tocar el timbre – Espera – la detuvo – quizá lo mejor es que regresemos a casa… - se arrepintió él
- Coco, si ya estamos acá… vinimos a ver a papá… dale, vamos a visitarle… - le suplicó la niña
- Julia tiene razón, no vamos a hacer el viaje en balde…
- Está bien, siempre conseguís que haga todo lo que queréis – Mica sonrió y Julia también – Dale vení por acá, y ten cuidado que en tu pie tenes un bordillo – le explicó Coco a Julia para evitar que tropezara. Mica llamó al timbre y los tres esperaron a que les abrieran. Al minuto una mujer rubia, que se mantenía muy joven les abrió la puerta. Mica la reconoció enseguida, era Blanca.
- Hola! – exclamó la muchacha sorprendida, no había visto en persona a los hijos de su novio, pero por alguna foto que vio debían de ser ellos – Vos eras Mica, no? - Se acordó al instante de la bella joven, la morena afirmó con al cabeza – y esta niña tan linda debe ser Julia – le acarició cariñosamente el pelo – y vos… Coco – la mujer intentaba ser familiar con el muchacho para caerle bien pero su intento fue fallido
- Jorge – señaló serio. Blanca se quedó algo cortada.
- Oh! esta bien… Jorge… Bienvenidos, y pasar que enseguida llamo a vuestro padre – dijo sin perder la sonrisa ni la simpatía.
- Podrías ser un poquito más amable - susurró Mica una vez que la mujer se fue
- Si yo no dije nada... - le contestó Coco
- Estabas apunto de matarla con la mirada – le recordó Mica – Y a que viene eso de “Jorge” tan seco?
- Esa mujer se agarra confianzas a la primera de cambio… y no te parece repugnante esa simpatía tan falsa?
- Solo intentaba ser amable…
- A mi me cae bien – dijo Julia. Marcel entró al salón donde les esperaban sus hijos y Mica. En ese momento sentía una mezcla de alegría, sorpresa y nerviosismo. No se esperaba para nada la visita de ellos, y menos de su hijo.
- Hola! Es un placer teneros acá – el padre abrazó a su pequeña y la agarró en brazos – cómo está la niña más linda de todas?
- Papi tenía ganas de venir a tu casa, es una lastima que no pueda verla, estoy segura que es muy bonita – su padre sonrió. Se sentó en un sillón que había en el salón y Julia se sentó en sus rodillas.
- Yo te lo explico hermanita, es una especie de mini mansión. Es enorme, un lugar donde nosotros jamás nos lo podremos permitir y que nuestro querido padre comparte con esta mujer tan… simpática – y sonrió irónicamente. Mica, que estaba sentada a su lado, le pegó un codazo
- Que hablamos del sarcasmo? – le dijo en voz baja
- Hijo, ésta casa es de Blanca y sabés que podéis venir cuando queráis, es vuestra casa también…
- Gracias por la invitación pero no me gustaría manchar esta linda casa con mis vómitos…
- Julia cariño, queres algo para tomar? – Preguntó Blanca a la niña, lo mejor sería dejarle solos para que hablaran – Dale acompañame a la cocina… - La niña se agarró a su mano y se fue con ella. Mica entendió lo que pretendía la mujer y se levantó para hacer lo mismo
- Yo tengo algo de sed, me daría agua? - pero Coco la agarró de la mano.
- No, por favor… - le suplicó con la mirada.
- Tenes que hablar con él – le dijo al oído, antes de irse le dio un pequeño beso en la mejilla.
- Yo… yo también tengo sed – dijo Coco para evitar hablar con su padre, no quería hablar con él, no tenía nada que decirle.
- Hijo, espera… creo que vos y yo tenemos que hablar…
- Siempre con lo mismo…
- Odio la relación tan fría que tenemos
- A mi me encanta
- Tan mal padre soy? Que hice para que no me perdones?
- Te hago una lista?
- Betty me perdonó y Julia también, por qué vos no me das otra oportunidad?

- No le tenga en cuenta el comportamiento de Coco, él está resentido…
- Yo le entiendo, es difícil aceptar estos cambios…
- Mi hermano es muy simpático pero está enojado – explicó la niña
- No dudo que lo sea, ojalá se muestre algún día simpático conmigo…
- Entrará en razón – dijo Mica – él puede que sea el más cabezota de todos los hombres pero tiene un gran corazón, adora a su papá y estoy segura que te dará la oportunidad de conocerlo tal y como es
- Le querés mucho verdad? – Mica afirmó sonriente – Hacen una linda pareja
- Igual… ya no estamos de novios
- Por qué? Si él te mira con una carita…
- No sé, lo nuestro no funciona… - explicó triste
- Lo que haya pasado, se solucionara…
- Sos una buena mujer, espero que Coco se de cuente algún día…
- Yo sé lo que le pasa, cree que yo pretendo arrebatarle el cariño de su padre, pero juro que no es así. Marcel se levanta y se acuesta pensando en sus hijos…
- Mica, Julia, nos vamos! – Coco entró en la cocina molesto, no aguantaba más estar ahí
- Nos vamos ya? – Preguntó su hermana – si es pronto todavía…
- Dale, Julia, mamá nos estará esperando, si?


- Feli, acá hace mucho frío – dijo Lu entrando al apartamento del mejicano
- Es normal que sientas el cambio, si en Argentina es verano… pero te acostumbraras – explicó Feli – espero que te guste mi humilde morada – le sonrió y abrió la puerta
- Estoy segura que me encantara…
- Éste apartamento lo compartía con Benja, así que podés ocupar su antiguo cuarto… - el chico la hizo pasar y le mostró su casa – y bien?
- Es fantástico este apartamento! No me lo imaginé tan grande
El apartamento era muy amplio, lo que más le gustó a Luisana fue que había una gran sala de estar donde había un ventanal enorme.
- Espera – indicó Feli a la chica. Abrió las cortinas y le mostró que se veía toda la ciudad iluminada.
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- Es hermoso Feli!
- El apartamento lo compré por las vistas, vi este ventanal y no lo dude… - Lu sonrió tiernamente, no se había percatado que Feli estaba detrás suya muy próximo a ella y no pudo evitar que un cosquilleo le recorriera el estomago. Hacía tanto tiempo que no sentía esas mariposillas en su interior, puesto que desde que Mariano murió no había sentido eso por nadie, que esos sentimientos la tenían confusa. Pero no podía negarse que era muy reconfortante tener a Feli tan cerca de ella y no se alejo. Hasta le permitió que el chico le acariciara suavemente el brazos - Me alegra que te guste – el chico le apartó delicadamente el pelo y le dio un beso un el cuello. Luisana sintió un escalofrió que le recorrió todo su cuerpo y le erizó la piel. El chico posó una mano en su barbilla y la aproximó dándole un cálido beso, muy tierno. Luisana acarició el pelo del chico con sus manos y lo aproximó más a ella pegando completamente sus cuerpos. Pero esta vez fue Feli quien detuvo el beso
- Espera Lu, no… Lo… lo siento, sé que no debí hacerlo, no quiero que te sientas presionada – Luisana no dijo nada, todavía seguía en estado de shock – Vamos a dormir, si? Mañana tenemos que ir temprano a la agencia y estamos muy cansados por el viaje– Lu asintió levemente. Feli le dio un beso en la mejilla y se fue a dormir, no antes sin darse una ducha bien fría.


- Lo siento Simón, no estoy de buen humor y estropee la tarde…
- Vos no estropeaste nada… Si yo me conformo con tenerte de compañía
- Vaya compañía más mala te buscaste…
- De eso nada… - le aseguró el chico – Cami, soy tu amigo y si estás mal yo estoy acá para apoyarte
- Gracias
- Y dale, por qué no me contás lo que te pasa? Es por el pibe ese…
- Sí – afirmó agachando la cabeza
- Cami, tenés que olvidarte de él… no podés estar siempre tan triste… no te hace bien…
- Te juro que lo que más desearía es olvidarme…
- Por qué no me dejas ayudarte? – Cami se quedó extrañada, no entendía lo que le quería decir – Verás, no voy a negarte que siento algo por vos…
- Eh..
- Dejame terminar – le dijo Simón – yo sé que no estás enamorada de mi pero quizá si me das una oportunidad yo…
- Simón…
- Igual te olvidas de él y me quieras a mí…
- Me siento muy alagada que un chico como vos sienta esas cosas tan lindas hacia mí, pero… no se puede mandar de quién enamorarse y te juro que si pudiese, te elegiría, porque vos sos el mejor novio que una chica pueda tener…
- Podemos intentarlo... – Simón le acarició las mejillas – quiero hacerte feliz… Está bien, no me des una respuesta ahora, pensalo, si?


Alberto estaba sentado en un grande sillón de su casa con una copa de brandy en la mano y no pudo evitar pensar en esa mujer que se le había clavado en la mente. Después de que su esposa muriera, había tenido alguna relación pasajera pero no duraron mucho tiempo y ninguna fue aceptada por su hija Luz. Pero para ser sincero consigo mismo no había sentido nada por ninguna. Y aunque su hija cada vez que le presentaba a una mujer siempre se comportaba como una niña malcriada, a veces hasta se lo agradecía, ya que éstas huían despavoridas y le ahorraba el momento de dejarlas.
Pero con Carol era todo muy diferente, él siempre había sentido algo por ella, incluso cuando estaba casado con Berta. Cuando Carol todavía actuaba, a escondidas de su mujer iba a verla bailar, sólo por el simple hecho de verla encima del escenario. Estuvo a punto de dejarla por ella, sin embargo, no pudo hacerlo porque su esposa cayó enferma y no quería hacerla sufrir los últimos momentos de su vida.
Después perdió la pista de Carol y estuvo mucho tiempo sin verla e incluso pensó que la había olvidado por completo, pero cuando se presentó como profesora de baile en su academia, no pudo negarse que todavía sentía algo por ella. Y seguía tan hermosa como la recordaba. Ahora después de diez años, seguía pensando en ella. Una esperanza recorría sus adentros porque cuando la besó la sintió temblar en sus brazos.
El hombre agarró el teléfono, tenía que hablar con ella, tenía que encontrar una excusa para verla. Pensó que podría llamarla con algún pretexto de la academia.
“Hola Carol”… “Sí, soy yo”… “Tenemos que hablar sobre los nuevos alumnos de la academia”… “Sí, con vos… podrás ayudarme?”… “No, en la academia no, por qué no venís a mi casa?” … “Sí, acá estaremos más cómodos”… “Está bien, te espero”… “Adiós”.
Colgó el teléfono y suspiró dejando el vaso de brandy en la mesa. Había logrado convencerla para que fuera a su casa.


- Benja es muy desconfiado! – exclamó Inés al escuchar a su amiga
- Que querés Inés? Es hombre… no le pidas más… - respondió Mica poniendo los ojos en blanco
- También tienes razón… – apuntó la rubia
- No sabéis cómo me habló, vino con la foto enfurecido y casi ni me dejó hablar… - explicó Cami – Es un tarado…
- Bueno Cami, te pidió perdón y según lo que contaste, está arrepentido… - Inés intentó entender un poco a Benja
- Hiciste bien Cami, él no tenía derecho a hablarte así…
- No seas mala Mica, Benja está arrepentido…
- Dejemos de hablar de él, no tengo ganas de recordarlo… - dijo Cami cortando el tema
- Y qué tal te fue con Simón? No quedaste con él? – preguntó Inés interesada
- Sí, la pasé bien con él pero no estaba muy animada – contó ella a sus amigas
- Ese pibe está muerto por vos… - aseguró Mica convencida
- Me dijo que le diera una oportunidad… pero no sé que hacer…
- Qué sentís por él? – le preguntó la morena
- Es un buen amigo… pero nada más, estoy muy a gusto cuando estoy con él pero ahora no siento nada… Pero es tan bueno conmigo… quizá me ayude a olvidarme de Benja…
- No te engañes a vos misma, te digo por experiencia que salir con otro pibe no va a resultar - opinó Mica rotundamente
- Por qué no? Quizá él la haga feliz, es un buen muchacho... - respondió Inés mirando a Mica
- Pero no es justo para él utilizarle de esa forma…
- Igual algún día se enamora de Simón
- Pues el día que se enamore, será cuando pueda ser feliz con él, pero mientras tanto…
- A que yo tengo razon Ca… Cami? – Inés miró dónde antes estaba Cami, pero ella ya no estaba
- Cami!! – gritó Mica viéndola en la cocina y levantándose del suelo. Las dos amigas fueron hacia ella – estábamos hablando…
- Perdón, hablabais vosotras de mí como si yo no estuviese… Además, si tengo un lío tremendo en la cabeza solo me faltáis vosotras…
- Lo siento, tenes razón… Sólo intentábamos ayudarte… - dijo Inés y Cami empezó a reír
- No quiero ofender pero vosotras no sois las más indicadas para solucionar el tema amoroso… - ellas abrieron la boca – Inés, tenés a Alex muerto con vos y no sé a que esperas para arreglar las cosas y Mica, el pobre Coco ya no sabe que hacer para volver con vos
- Vale, no somos las mejores consejeras… - reconoció Mica derrotada.


Lu y Feli iban temprano hacia la agencia de publicidad, el chico tenía que presentarles a todos a la joven que realizaría la campaña publicitaria y conocería a su jefe y amigo Johnny. En los próximos días comenzarían las sesiones de fotos y tenían que preparar a Luisana.
- Mi jefe te va a encantar, es un gran tipo – le explicaba Feli mientras conducía – A simple vista no vas a creer los millones que tiene. Es el hombre más rico y más humilde que conozco…
- Tengo ganas de conocerle…
Llegaron y Feli aparcó en un lugar que tenía reservado para trabajadores. En ese momento a su lado aparcó otro coche, uno el cual era un milagro que todavía funcionara. Feli sonrió al ver el coche. Salió un hombre vestido con unos pantalones vaqueros desgastados y una chaqueta negra.
- Que pasa? Por qué sonríes?
- Él es Johnny
- Con ese auto? – preguntó sorprendida
- Así es él – dicho esto salió de su coche para saludarle
- Felipe! – gritó al verlo – Sam me dijo que vendrías! – el hombre se acercó y le dio un gran abrazo – Tu debes de ser Luisana, no?
- Sí – contestó ella sonriente
- Ví tus fotos y son realmente buenas… - Luisana sonrió agradecida
- Todavía llevas ese cacharro? – preguntó Feli señalando el coche
- Eh! No llames “ese cachorro” a mi coche, eh? – le dijo de broma – Mi mujer me dice lo mismo, Esher está harta de este trasto, pero es mi trasto… – y rió. Feli y Lu también rieron por el comentario
- Por qué le tenés tanto cariño?
- Fue el primer auto que me compré, con mi primer sueldo. Viene conmigo la mitad de mi vida no le puedo abandonar así como así…
- Tenés razón – dijo Lu riendo
- Entremos y te enseñaremos como funciona todo - ambos aceptaron y entraron junto a Johnny – Sam! – llamó a una chica muy joven que pasaba en ese momento por ahí. La chica vio a Feli y le abrazó efusivamente
- Te echábamos de menos! – dijo la chica contenta de verlo
- Sam, yo también tenía ganas de volver a veros – contestó sonriendo – Ella es Luisana, la nueva modelo
- Bienvenida! – le contestó amablemente
- Gracias – sonrió agradecida por el recibimiento, estaba muy nerviosa.
- Acompáñala a Lu al estudio y preséntales a todos, si? Yo tengo que hablar con Felipe
- Vale jefe
- Para vos soy el señor Barker – le indicó de broma. A Lu le gustaba mucho ese ambiente de trabajo, se veía mucha complicidad y muy buen rollo entre el jefe y los trabajadores. Las dos chicas se fueron juntas y ellos fueron al despacho de Johnny. El hombre cerró la puerta y Feli se sentó comodamente en una silla
- Hiciste un buen trabajo, es estupenda para la campaña
- Cuando la vi supe que ella era perfecta
- Trabajas bien bajo presión
- Si solo hacías que apretarme…
- Era solo una broma, cuando trabajas con presión estás más motivado…
- No me ibas a despedir?
- Feli, parece como si no me conocieras…
- Que cabrón eres – se rió Feli
- Es mi método – sonrió tocándose la barba y dibujando una sonrisa – Tu padre está en Alemania
- Qué? Que hace aquí?
- Te buscaba a ti
- Para qué? – preguntó Feli alzando las cejas
- No sé, sólo me dijo que cómo un simple trabajador se atrevía a preguntarle nada – Feli rió irónicamente
- Mi viejo no cambia – se sentía avergonzado de su propio padre, hablarle así a una persona como su jefe – no le corregiste?
- Yo soy un trabajador, no tengo complejos, si para él soy simple… - y encogió los hombros – Además mira mi pintas, quien creería que soy el jefe? Yo no soy un hombre de traje…
- Podrías pasarle algo de humildad… Seguro que le viene muy bien…
- No importa Felipe, no le des vueltas a eso…
- Siempre quiso que yo fuera cómo él…
- No lo consiguió
- Y está todavía aquí?
- Sí, tengo entendido que se queda un par de semanas…
- Supongo que tendré que verle… - suspiró bajoneado, no le gustaba hablar con su padre porque siempre terminaban discutiendo.

Johnny Barker, 40 años
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- Hacemos algo por favor
- Que queres hacer, Mica? – preguntó Inés sentada en el sofá entre sus dos amigas
- No sé, pero algo… Esto es muy triste, toda la tarde en casa… Tengo claustrofobia… Vamos a divertirnos, vamos a la bolera!
- Es necesario levantarse? – preguntó Cami sin moverse del asiento
- Cuando una persona está deprimida se queda en casa, no sabes estar deprimida o qué?
- Sois un par de viejas – dijo Mica cruzando los brazos, Cami desde el otro lado del sofá le pegó con un cojín en la cabeza y las tres estallaron en una carcajada – que estaran haciendo los chicos?
- No Mica, me niego a ir… - dijo Cami rotundamente temiendo la intención de su amiga
- No pensaba ir…
- Por supuesto que no! – dijo Inés sarcásticamente, Mica le contestó pegandole con un cojín en la cabeza.


Felipe estaba echando un vistazo a la primera sesión de fotos de Luisana que había tenido lugar hoy. Estaba hermosa, la cámara la quería y era muy natural. Había conocido a muchas modelos bellas pero ninguna le transmitía tanto con una simple sonrisa. Estaba distraído en su despacho, su jefe le había proporcionado su propio despacho. Miraba distraído las fotografías y no se percató que llamaron a la puerta.
- Feli! Tu padre está aquí – Johnny le despertó de su ensoñación
- Que? Ah! Ok – Un hombre trajeado con un porte serio y despreocupado entró en el despacho.
- Que haces acá? - Preguntó de mala gana
- Felipe hijo, esa es forma de tratar a tu padre?
- Os dejo solos – anunció su jefe
- No espera, quiero presentarte a este hombre
- Señor Colombo, él es el señor Johnny Barker, mi jefe – el padre de Felipe lo miraba con la cabeza alta sin poder creer que él fuese el dueño de una empresa de publicidad tan importante. Con esa pinta de vagabundo,m para el gusto de ese señor que se creía muy distinguido, era imposible que fuera así
- Tu eres el famoso Johnny Barker? – preguntó incrédulo
- El mismo – contestó él sonriendo
- No tenía ni idea – contesto suavizando un poco el tono altanero


- Por fin encontré un trabajo, voy a cuidar a un niño
- Un niño? Vico, eso es terrible… los niños lloran y son muy caprichosos – contestó Luz horrorizaba, a ella se le daban fatal los niños
- Qué decís? Si son adorables… Y David es tan lindo… si lo vieras no dirias lo mismo…
- Te acompaño en el sentimiento… Jamás podría cuidar a un niño…
- Que poca vena maternal que tenés
- Sí, los niños no son lo mío…
- Y bueno, qué es eso que tenés que contarme?
- Creo que mi papá anda detrás de una mina…
- Otra? Ni que fuera la primera…
- Esto es distinto, parece un adolescente – contaba Luz enfadada – siempre está pensativo y cuando sale me pregunta si está guapo… Es horrible…
- No me imagino al señor Garciarena mirandose en el espejo y preguntandose si ligará con su amada… - decía Vico burlandose de la situación
- Vico! Esto es serio!
- Vale, lo siento… quizá sea hora de que tu papá sea feliz con una mujer…
- No, no voy a aceptar que mi papá esté con esa mina
- Luz, tu papá también merece rehacer su vida y merece ser feliz
- Vico, nadie va a sustituir a mi madre - suspiró la morena acordándose de su madre. Hacía tanto tiempo que no hablaba de ella...
- Cariño, nadie va a sustituir a tu mamá – Vico la abrazó conmovida, todos los años que había pasado junto a ella jamás la había visto tan vulnerable al hablar de su madre – Ella siempre va estar en tu recuerdo, pero tu padre también necesita rehacer su vida…


- Mami! Yo quiero ver al tio Benja – dijo el pequeño David a su madre
- Ahora no está hijo
- Vamos a ver a papá a su casa
- No seas pesado hijo, sabés que él no puede estar con vos, está demasiado ocupado… - el niño se quedó triste ante la respuesta de su madre – Ves a jugar con los juguetes que trajiste que yo estoy hablando con Ana – el niño se fue lentamente a jugar con sus juguetes
- Todavía no vas a dejar verle?
- Alex ya sabe las normas…
- Eres dura amiga
- No estabamos hablando de mí, estabas contandome lo que pasó con tu querido novio…
- Benja es un tarado se lo creyó todo, fue tan facil… - contaba Ana a su amiga sonriendo maliciosamente
- Pero no te confies, todavía tenes que reconquistarlo…
- Eso será más fácil todavía…
- Pero hoy no durmió en casa, no? – preguntó Brenda curiosa
- No, me llamó y me dijo que se quedaba en el apartamento de su hermano…
- Lo importante es que ya no confía en esa mosquita muerta…
- Las fotos eran realmente buenas, parecía tan real
- Sólo necesitabamos la ayuda de un profesional…
- Cómo?? – las dos chicas se giraron y vieron a Benja en la puerta mirandolas con una cara furiosa.
- Tío Benja! – el niño al ver a su tío fue corriendo y Benja le agarró en brazos sin apartar la mirada desencajada hacia las dos mujeres malvadas.


Capitulo 36

- Campeón! Tenía muchas ganas de verte! – y miró enfadado hacia Brenda.
- Benja… yo… - Ana se levantó nerviosa, al parecer el chico lo había escuchado todo. Él las miró a ambas enfadado
- Callate, no hace falta que hables nada…
- Tio estas enojado? – preguntó el niño
- Un poquito pero con vos no - David sonrió contento - Tranquilo que cuando me marche de acá se me pasará – Benja lo bajó al suelo deshaciéndole cariñosamente el pelo.
En ese momento no sabía como actuar, podía hacer dos cosas: hacer su maleta sin decir nada o perder los nervios y decírle una retafila de malas palabras que se merecían esas dos mujeres. Ellas seguían de pie sin saber que decir.
- Puedo explicarlo… - Ana cortó ese silencio
- Qué me vas a explicar? – el chico estaba perdiendo los nervios - Cómo pudiste… fui un tarado, pensé que eras una buena persona y me equivoqué.
- Lo hice porque te quiero
- Me quieres? Lo que querias era arruinarme la vida y ella – dijo señalando a Brenda – solo pretende joderle la vida a mi hermano.
- Tu hermano me la arruinó a mi dejandome embarazada y ahora…
- Cómo podés ser tan cínica? David es lo más bueno que te pasó en la vida… No quiero seguir hablando con dos… personas como vosotras… - Benja se dirigió a su cuarto para recoger sus cosas, quería estar el mínimo tiempo posible en esa casa o sería capaz de cualquier cosa. Ana se atrevió a seguirle hasta su habitación para un último intento de convencerlo, todavía no se daba por vencida. Brenda agarró a su hijo y se fue rápidamente
- No te podes ir así – le gritó ella cayendole las lágrimas por las mejillas. Benja la ignoró y ella se acercó a él – No podés dejarme así como así
- Mira Ana, estoy harto… quiero perderte de vista… - agarró una maleta y comenzó a meter rapidamente toda su ropa de forma desordenada.
- Te vas a olvidar todo lo que vivimos?
- No me hagas reir...
- Vos me humillaste, desde que llegamos acá nunca me trataste como tu novia y estaba harta de que vivieses pensando en ella
- No puedes manipular a la gente a tu antojo y sí, estoy enamorado de Camila y vos no tenías ningún derecho a entrometerte. Si seguía con vos era para no hacerte daño y porque pensé que eras una buena persona…
- Me engañaste, no me iba a quedar con los brazos cruzados…
- Está bien… Me comporté como un capullo y lo siento… pero no estoy enamorado de vos... así que lo mejor es que me vaya y no nos volvamos a ver más
- Yo te perdono, podemos arreglarlo…
- Qué queres arreglar? Ya no queda nada entre nosotros… - Benja terminó de meter la ropa en la maleta y se dispuso a salir – Vendré a por el resto de las cosas – le dijo caminando por el pasillo hacia la puerta.
- Sabes que te digo? Yo también te engañé… Estuve con un hombre que me hizo el amor como vos jamás lo hiciste – en el último segundo, Ana pretendía humillarlo
- No me importa – Benja pegó un portazo dejandola en medio del pasillo dejandola totalmente desconcertada.


Cami estaba revisando el motor de un coche y escuchó que entraba un hombre trajeado y esperaba algo nervioso
- Hola chica, necesito que me arreglen la rueda de mi auto, tengo una reunión urgente y necesito rapidez
- Ok, entralo y le hecho un vistazo
- Perdon? – el hombre lo miró con una cara de suficiencia – Vos me vas a arreglar el coche?
- No, mi abuela…. Acaso no te fias de mi?
- Ni pienso dejar que una mocosa me toque mi auto… - Cami estaba perdiendo los nervios, ése tipo machista la estaba sacando de sus casillas – Ahora enserio, no hay algún hombre que me pueda cambiar la rueda?
- Un segundito… - Cami se giró y alcanzó una botella de un líquido extraño y lo derramó en toda la camisa manchandole por completo
- Maldita sea, mira cómo me pusiste? – chilló enfadado el hombre – Tengo una reunión importante!
- No sabes cómo lo lamento, las mujeres somos tan patosas… - el hombre se fue hecho una furia – vuelva cuando quiera! – chilló riendo, viendo cómo el hombre se marchaba maldiciendo a diestro y siniestro. En ese momento Coco llegaba al taller y vió cómo un furioso hombre se iba y su amiga partiendose de la risa
- Cami… que paso?
- Ese imbecil, atentó contra mi capacidad y contra mi sexo… Estaba en todo mi derecho… - contó ella parando de reír – además esa camisa de Gucci estaba pidiendo a gritos una mancha de aceite…
- Sos un caso… - y Coco rió también – vos no entendes eso de “el cliente siempre tiene la razón”, no?
- Ese idiota tiene la razón donde yo me sé… - Coco se fue riendo a cambiarse


- Se acabó la clase por hoy, muy bien! – animó Mario a los niños – Todos a las duchas! – les ordenó mientras recogía el material que habían utilizado en la clase -María la toalla, Tomás te olvidas el agua… - chilló antes de que se fueran – Siempre igual, eh? – miró hacia la puerta y un grupo de chicas con las hormonas a flor de piel lo miraban riendose y cuchicheando, eran las chicas que esperaban a que acabara la clase porque les tocaba a ellas. El chico continuó recogiendo sin prestarles atención, pero al momento una de ellas se acercó a él mientras las demás reían.
- Nosotras también queremos que nos des clase – dijo la chica atrevida – nos encantaría tener a un profesor como vos
- Que bueno! – contestó Mario sin hacerle mucho caso y siguiendo a lo suyo
- Pero igual… podemos quedar cuando salga… - Mario se rió
- Lo siento, eres muy joven todavía y no creo que esté bien – el chico no quería ser antipatico pero sus insinuaciones no le gustaron nada
- No soy tan joven, tengo dieciséis
- Mi amor!! Estabas acá – una chica se acercó corriendo a Mario y le besó en los labios dejando a la chica totalmente chafada, ella se fue rápidamente. Pero el que más estaba sorprendido era él – Me debes una – dijo la chica separandose - Siento lo del beso, sé que esa mina es muy pesada… Anda siempre detrás de todos, tiene al sector masculino del gimnasio atemorizado - rió ella
- Gracias Vico, me salvaste, no sabía cómo hacer para que se fuera
- No agradezcas nada
- Te debo una…
- No tiene importancia
- Que te parece si te invito a tomar algo? – propuso Mario
- Eso es una cita? – preguntó ella con una sonrisa traviesa
- Bueno… llamalo como quieras…
- No sé, tengo que pensarlo…
- No tendrás dieciseis, no? – bromeó el chico
- Creo que tengo unos pocos más…
- Entonces… Qué me dices? Aceptas? - dijo el chico seductor
- En serio, no puedo porque esta noche trabajo – contestó Vico - Tengo que cuidar a un niño, su mamá tiene que salir y me tengo que quedar con él…
- Lo podemos dejar para otra ocasión…
- Por supuesto – respondió ella, Mario le dio un beso en la mejilla y se fue hacia el vestuario para ducharse, Vico lo miraba marcharse sonriendo.


- No te puedo creer – Alex estaba sorprendido – ellas dos llegaron muy lejos…
- Fui un idiota
- Al menos cortaste esa absurda relación – dijo sinceramente su hermano
- Traté tan mal a Cami…
- Volviste a hablar con ella?
- La llamé mil veces y no me atiende… esta vez la jodí pero bien…

- Él se arrepiente Cami… Habla con Benja…
- No insistas más… Fue él quien me lastimó Coco, es él quien no confía en mí…
- Se equivocó y se hace cargo de eso… no le vas a perdonar?
- Y sí… obvio que le voy a perdonar, pero todavía me duele… Me molestó que pensara eso de mí…- Coco le abrazó para consolarla
- Tranquila chiquita! No te pongas mal, si? – Cami asintió sonriendo.
- Simón me pidió que le diera una oportunidad…
- Cómo? Que le dijiste?
- Al principio le dije que me lo pensaría – contó Cami – pero esta mañana vino a mi casa y le dije que sí
- Pero Cami, vos no le queres a él… porque le dijiste que sí…
- Lo pensé, y quizá él me ayude a olvidarme de Benja…
- Por qué te empeñas en poner una barrera entre vosotros? Vos no queres olvidarte de él…
- Sí que quiero…
- No te engañes a vos misma…


- Y viste a mi hijo? Como está?
- Estuve muy poco tiempo con él porque Brenda se largó de inmediato…
- Le hecho tanto de menos… - suspiró Alex tristemente – No puedo dejar que Brenda me haga esto… Necesito verle…
- Por qué no vas?
- Tenés razón… voy a ir a su casa… no me voy a quedar de brazos cruzados


Vico llegó al portal de la casa donde tenía que cuidar al niño, llamó al timbre y le abrieron
- Hola, Brenda, no? –inquirió Vico amablemente a la mujer que le abrió la puerta
- Sí – contestó secamente la rubia – el niño está en su habitación, a las 9 le das la cena y como muy tarde a las 10 lo duermes
- Ok
- Yo regresaré un poco tarde – le informó ella – recuerda lo que te dije del padre del niño
- Sí, no le dejaré entrar y ni mucho menos dejaré que vea al niño – repitió textualmente tal y como ella le había dicho
- Muy bien, veo que lo entendés
- Sí – le sonrió falsamente. La mujer le caía fatal pero necesitaba el trabajo – pero es por algun motivo en especial? – se atrevió a decir ella
- No creo que sea de tu incumbencia
- Lo siento - la mujer agarró el bolso y se marchó sin decir nada más, Vico la imito como se iba. Entró a la habitación del niño para ver como estaba y para conocerle un poco mejor. Lo había visto solo una vez cuando habló con Brenda y le pareció un niño muy tierno, nada que ver con la madre. El niño jugaba con unos coches de juguete que le había regalado su padre – Hola cariño – le saludó ella sonriendo – Yo soy Vico, te acordás de mi? – el niño al principio la miró con desconfianza – puedo jugar con vos?
- Vale – le contestó el niño prestandole uno de color rojo
- Gracias, el rojo es mi color favorito – Vico se sentó al lado del niño para que el niño le cogiera confianza - Estás jugando a carreras?
- No, estoy mirando el motor – a Vico le hizo mucha gracia el comentario, no se esperaba que un niño tan pequeño dijera eso
- Y por qué miras el motor?
- Mi papá mira motores – dijo el como si fuera algo obvio
- En serio? – el niño afirmó con la cabeza sonriente y a Vico le pareció adorable. Y se preguntaba el motivo por el cual Brenda no le dejaba acercarse a su padre. El niño al parecer adoraba a aquel hombre – y cómo es tu papá?
- Es muy fuerte pero yo soy más – aseguró el pequeño
- Y es bueno?
- Sí, pero mi mamá dice que tiene mucho trabajo y no tiene tiempo de venir a jugar- Vico lo miró tiernamente ¿cómo podía esa mujer mentirle así a ese niño? No conocía al padre pero estaba casi segura que la culpa era de ella.


- Qué pasó? – el hombre se acercó a la ventanilla del coche
- No arranca – explicó la mujer intentando arrancarlo sin éxito
- Dejame intentar a mi – se ofreció Alberto, ella salió del coche y le dejó el asiento del conductor libre. El hombre hizo algunos intentos, pero era inútil
- No arranca?
- No, no sé que demonios le pasa – dijo él saliendo del coche y abriendo el capó – Debe de ser el motor. Mañana lo podemos llevar a un taller para wu le hecho un vistazo
- Mañana? – preguntó Carol
- Y sí… ahora es demasiado tarde…
- Y cómo hago para llegar a casa?
- Podés quedarte acá… en mi casa hay espacio suficiente…
- No, no creo que esté bien…
- Dale, vos vivís lejos y el viaje es largo, te quedas acá y ya mañana arreglamos el auto – Carol lo miraba desconfiada. Sin embargo, la posibilidad de dormir bajo el mismo techo que ese hombre le producía unos inexplicables cosquilleos, que ni ella misma entendía.
- Está bien, pero mañana vamos temprano a arreglar el auto
- Trato hecho


Coco y Cami llegaron a casa y al salír del ascensor vieron a Benja en la puerta. Coco le tocó el hombro a su amigo a modo de saludo y se dirigió a su casa para dejarles solos. Cami hizo lo mismo pero en dirección a su casa pero Benja la detuvo agarrandola del brazo.
- Cami, por favor… - ella le miró a los ojos y observó sus hermosos ojos celestes llenos de arrepentimiento
- Benja… - ella lo miraba a los ojos, estaba tan guapo como siempre.
- Sé que no queres hablarme, pero solo quería pedirte perdon una vez más… no me cansaré de hacerlo… - apuntó él – Por cierto, sé quien fue la que ideo el plan de la foto…
- No quiero saberlo… Me da igual todo este asunto, solo quiero olvidarme… Sólo fue una foto…
- Eso quiere decir que me perdonas?
- Te perdono
- De verdad? – Benja no podía creer lo que escuchaba, Cami aceptaba sus disculpas.
- Sí, no vale la pena seguir toda la vida enojada… - Benja la abrazó contento
- Gracias, de veras, gracias por perdonarme… - el chico se separó y le acarició sus mejillas, estaban a una corta distancia y Cami al sentir a Benja tan cerca suya pensaba que perderia el conocimiento. Él acercó lentamente sus labios pero Cami reaccionó al instante girando su rostro. Benja no entendia esa reacción, pensaba que lo habia perdonado – pensé que…
- Benja, te perdoné lo de la foto pero no significa que haya algo más entre nosotros…
- Por qué? Explicame porque no lo entiendo…
- Estoy de novia con Simón - Benja abrió mucho lo ojos ante la inesperada notícia
- No, eso no puede ser cierto… Vos estás enamorada de él?
- Yo solo quiero olvidarme de vos – al chico se le clavaron como puñales esas palabras
- Ahora que por fin podíamos estar juntos, vos… - Benja se echó hacia atrás llevandose una mano a la cabeza, deshaciendose el pelo. Todavía no daba crédito a lo que escuchaba
- Benja, vos nunca vas a dejar a tu novia, no me vengas con esas…
- No estoy con ella – Cami se quedó atónita ¿Benja dejó a Ana?
- Aun así, lo nuestro no funcionaría…
- Qué tengo que hacer para demostrarte que te quiero? Decime… no me hagas renunciar a vos, no puedo… - Benja estaba derrotado
- No tienes que hacer nada, lo siento… - Cami se fue sin decir nada más.
- No voy a renunciar Cami, no estoy dispuesto a perderte – dijo para sí una vez que la chica entró en su departamento.


Lu entró a la cocina donde se encontraba Feli preparando algo para comer, llevaba un delantal y la chica comenzó a reirse
- De que te ríes tu eh? – preguntó el mejicano riendo
- No sabía tu faceta de cocinero
- No te rías que no te dejo probarlo – le dijo de broma
- Que preparas? Huele rico…
- Es una receta mejicana que me enseñó mi vieja
- Tiene buena pinta
- Hablaste con tu mamá?
- Sí, ella está preocupada por mi papá
- Por lo del trabajo?
- Sí, todavía no encontró un trabajo y anda deprimido
- Seguro que pronto encuentra uno, ya veras… - le tranquilizó el chico – ojala pudiera ayudarte…
- Feli, no podes ayudarme más…
- Por cierto, hablé con Johnny y me felicitó por tu trabajo, estuviste estupenda…
- Me alegro que esté contento conmigo, estaba muy nerviosa…
- También le encantaste al representante de los productos cosméticos – explicó Feli a la muchacha – cada vez está más convencido de que vos eres la mejor imagen para sus productos
- Estoy tan contenta… y todo gracias a vos…
- No, yo no hice nada…
- Bueno, cuando estará eso listo? Tengo hambre! – exclamó tocandose la barriga
- Esto está casi… Que te parece si comemos esto y te enseño un poco la ciudad? Te va a encantar!
- Sí, me encantaria visitarla, Berlín es una ciudad hermosa!
- Comemos rápido y nos vamos


Vico estaba preparando la cena al niño, mientras David miraba una pelicula de dibujos animados en video. La había traído ella para ver si le gustaba y al parecer no se había equivocado, puesto que estaba embobado mirando la pantalla. De pronto escuchó el timbre de la puerta.
- Quien será? – se preguntó así misma mirandose el reloj – no puede ser la peliteñida… - dijo refiriendose a Brenda. Abrió la puerta y vio a un chico que le resultaba muy familiar. Estaba segura que lo había visto antes.
- Hola, soy Alex – dijo el chico mirando a la muchacha. Vico al escuchar el nombre enseguida se acordó de quien era. Ese chico era el novio de Inés, su compañera de clase.
- Vos sos el novio de Inés, no? – preguntó Vico ante la coincidencia ¿qué hacía ese chico ahí?
- En realidad ya no estamos de novios… - Alex pensó unos instantes y continuó diciendo - Ya decía yo que me sonabas… sos amiga de ella… que hacés acá?
- Soy la niñera de David – explicó ella al chico - y vos?
- Digamos que soy el papá del niño…
- Qué? No te puedo creer… Vos con esa…
- Así es, veo que ya conocés a Brenda y que no te cae muy bien… - comentó él sonriendo - Me dejas ver al niño?
- Veras, Brenda me ordenó que te impidiera verle… - le dijo ella sintiendose un poco mal.
- Esa mujer me tiene harto! – exclamó enfadado
- En realidad no entiendo el motivo, ella no me explicó, pero no creo que haya nada malo en que te acerques a él
- Brenda es una manipuladora que cree que me puede utilizar a su antojo
- El niño te adora y no voy a ser yo quien le rompa la ilusión, así que… - le indicó con una mano que pasara dentro – está en el saloncito viendo unos dibujos, se va a llevar una sorpresa!
- Tengo tantas ganas de verle – Alex entró emocionado y como conocia el camino, se fue directo, mientras Vico terminaba de prepararle la cena – Ala! que dibujos más divertidos! Yo también quiero verlos! – exclamó Alex obteniendo toda la atención del niño. Éste al ver a su padre se abalanzo hacia él corriendo.
- Papa! – Alex le agarró y le abrazó muy fuerte – Ya viniste a verme!
- Obvio… como no iba a venir!
- No tenías tiempo de jugar conmigo? - Alex se quedó pensando ¿Así que eso le dijo Brenda?
- Ahora vendré más veces a verte, si? – el niño sonrió a su padre y éste se sentó en el sofá con su hijo en brazos – La abuela me dio estos caramelos para vos – Alex los sacó del bolsillo y se los dio a su hijo
- Me los como todos?
- Todos no, que puede sentarte mal… – respondió el chico riendo – hoy solo podes comerte uno, pero después de cenar – el niño afirmó con la cabeza guardandose los caramelos en el bolsillo, Alex volvió a abrazarle, estaba muy contento de verle.


- Te apetece un trago? – preguntó Benja sacando una botella de un armario
- Estás bien?
- Sí, estoy genial – contestó irónicamente
- Tu cara lo dice todo – Coco sospechaba el por qué del estado de ánimo de su amigo. Benja sirvió dos vasos y le ofreció uno a su amigo. Se sentó en el sofá y bebió un largo trago.
- ¿Por qué está con ese imbécil? – preguntó Benja recostandose en el sofá. Coco se sentó al lado de su amigo y bebió también
- No crees que beber no es el mejor modo de arreglarlo?
- Dicen que el alcohol ayuda a olvidar, no? Pues, sirveme otro trago – dijo acabandose el whisky y tendiendole el vaso a Coco
- Quizá tengas razón – sentenció el moreno acercando la botella


Cami después de ponerse el pijama para estar más comoda pidió que le trajeran comida china a domicilio, después de la conversación con Benja lo que menos le apetecía era ponerse a cocinar. Se puso a pensar en Simón ¿había hecho bien aceptando ser su novia? O mejor aún, ¿por qué demonios no lograba sacarse de la cabeza a ese rubio que no la dejaba concentrarse? El teléfono la sacó de sus pensamientos
“Hola Simón…”… “Sí, estoy bien…”… “No, es que estoy muy cansada, mañana hablamos, sí?”… “Sí, sí tranquilo, en serio que estoy bien”… “Adiós”… “Si… yo… yo también”
Cuando colgó se sintió fatal, había rechazado la invitación de su ¿novio? Definitivamente era una tarada, le había aceptado y cada vez su inseguridad era mayor.

Alex llegó a su casa y vió a su hermano y a su amigo borrachos como una cuba. Estaban tirados en el sofa bebiendo como cosacos.
- Estoy en casa! – gritó para que le escucharan
- No puedo levantarme – dijo Coco levantando un poco la cabeza – si pudiara te recibiría como te mereces
- Que haceis bebiendo tanto?
- No hemos bebido tanto – se defendió Benja pegando otro trago, esta vez directo de la botella
- Esa botella estaba llena! Os habeis bebido todo?
- Tranquilo cariño, que queda más! – decía Benja intentando levantarse del sofá
- Estais fatal, mejor me voy a mi habitación y os dejo aca en vuestra velada – Coco y Benja empezaron a reir, el alcohol les daba por reír – No teneis remedio – Alex se fue poniendo los ojos en blanco
- Tengo que ver a Cami! – Benja se puso en pie tambalendose perdiendo casi el equilibrio.
- Detenerlo! – chilló Coco – Yo no puedo, pero que alguien le detenga!
Benja salió del apartamento y como pudo fue al departamento de delante y tocó el timbre. Cami tardó un poco en abrir pero al hacerlo miró sorprendida a un Benja totalmente borracho.
- Llegó tu principe – y se arrodilló a sus pies
- Que hacés Benja? Levantate del suelo – Cami le ayudó a levantarse – Estuviste bebiendo?
- No, fui a navegar y se me quedó la manía – contestó él levantandose
- Dale, vení y te llevo a tu departamento
- No! – chilló él
- No grites tarado, que vas a despertar a todo el vecinadario
- Tenemos que hablar
- Entra dentro porque con tanto escandalo alguien llamará a la policía – Benja se apoyó en el hombro de Cami y ésta lo condujo hasta su sofá y él se tumbó – Voy a prepararte algo para la castaña que llevas
- No, vení acá – el chico la agarró de una mano y ésta perdió el equilibrio cayendo encima de él. Sus rostros estaban a escasos centímetros.


Capitulo 37

- Benja… - Cami notaba todo el cuerpo pegado al suyo e intentó separarse un poco como pudo
- Te pone nerviosa tenerme cerca? – Preguntó Benja seductor pero muy mareado por los efectos de la bebida – Ahora sos solo mía
- Apestas a alcohol – le acusó ella sin separarse ni un centímetro
- No puedo decir lo mismo de vos, hueles devino – dicho esto descendió sus labios al cuello de la chica. Ella se dejaba llevar, sentir los labios de Benja la transportaba a un estado de placer inmenso. Su cuerpo no respondía, simplemente se dejaba querer. Benja ascendió sus labios lentamente besando su barbilla delicadamente hasta atrapar los labios de su chica. Su cuerpo, exactamente una parte, tampoco ignoraba esos sentimientos y ese placer que sentía en ese momento. Además, la poca ropa de Cami ayudaba bastante. Las inquietas manos del chico acariciaban los muslos desnudos de la joven. Fue subiendo poco a poco la camiseta de ella acariciando su suave espalda. Benja dio la vuelta para situarse encima de ella y ambos cayeron al suelo encima de la alfombra, a causa del pequeño tamaño del sofá. Benja esta vez quedó sobre ella.
- Ouch! – exclamó Cami riendo
- A ver si compramos sofás más grandes – dijo Benja también riendo y acariciandole la cara - Te hiciste daño?
- No – él la volvió a besar en los labios y ella fue metiendo la mano por debajo de la camiseta rozando su piel.
- Te quiero – le susurró al oído erizando la piel de la chica.
El beso pasó a ser más intenso y más pasional. La ropa ya comenzaba a molestarles, así pues, Benja, ni corto ni perezoso, se deshizo de la minuscula camiseta de Cami dejando libres sus senos. Ella estaba extasiada y se olvidó de todo, sólo disfrutaba de las caricias que el muchacho le regalaba por todo su cuerpo. No pensaban en nada y en nadie más que no fuesen ellos dos y ese momento mágico que estaban viviendo. Cami le ayudo a quitarle la camiseta sin dejar de besarle, dejando su torso perfecto al desnudo. La chica lo miró pícaramente y empujo su fuerte cuerpo poniéndose esta vez ella encima de él, sentada sobre su pecho. De ese modo, podía observar ese imponente cuerpo que la volvía loca. Ella pasó una mano acariciando su vientre hasta llegar al botón del pantalón del chico. Benja la miraba sonriendo, le encantaba esa Cami caliente pero esta vez quería ser él quien la hiciera disfrutar al máximo. El rubio se desprendió del resto de la ropa quedandose totalmente desnudo. Abrazó a Cami y volvió a girarse tomando la iniciativa
- No vale! – exclamó ella riendo
- Relajate cielo – susurró llevando las manos a los pantaloncitos que Cami llevaba puestos – Solo quiero que esta sea la mejor noche de tu vida – Benja apartó la única prenda que le separaba del cuerpo de su chica. Él fue despacio, deseaba con todas sus fuerzas que ése fuese un momento especial, para demostrarle todo su amor. Aunque no era la primera vez que lo hacian, quería que fuera, si cabe, mejor que la anterior. Ella le acariciaba la espalda y con sus piernas le rodeó, mientras él le hacia el amor de forma pausada para sentirla completamente. Sus cuerpos se complementaban a la perfección y se demostraban el uno al otro todo lo que sentían. Ambos acabaron y quedaron agotados. Cami cerró los ojos relajada, en cambio, Benja continuaba dandole cortos besos por todo su cuerpo. Para Cami, era increible toda la mezcla de sensaciones que ese hombre le proporcionaba.


Pablo esa mañana fue a recoger a su novia a su casa porque había quedado con ella. Tenían pensado pasar la mañana juntos. Irían a dar un paseo y comerían en algún lugar en la playa. El chico daba por hecho que su padre no se encontraría en casa e iba tranquilo pero ese día le dieron libre en el trabajo. Cuando fue una noche a cenar a casa de su novia, su padre le prometió a Liss que intentaría darle una oportunidad, pero todavía seguía dedicandole esas miradas casi asesinas que tenian aterrado al pobre muchacho. Juan todavía seguía considerandole el hombre que le estaba quitando a su niña. Siempre tuvo problemas al conocer a los novios de sus hijas. Acostumbraba a hacerles un escaner exahustivo general a todos ellos y Pablo no era la excepción. Además todavía tenía el resquemor, por el hecho de haberla dejado embarazada.
- Enseguida baja – informó con un tono serio
- La esperaré en la puerta – apuntó él tímido. Pablo siempre había sido un chico tímido, y el trato de Juan no le ayudaba mucho a abrirse. Aunque se había propuesto ganarse al padre de su novia.
- Podés entrar y sentarte en una silla – le dijo en el mismo tono que antes mirandole de reojo.
- Da igual, acá estoy bien – el hombre encogió los hombros y se dispuso a ir hacia la cocina desde donde su esposa lo llamaba. En ese momento su hija menor bajaba trotando por la escalera contenta.
- Hija algún día bajaras rodando por las escaleras – su tono cambió radicalmente y utilizó uno mucho más dulce. Liss se acercó a su padre y le dio un beso en la mejilla
- Llegaré pronto – dijo saliendo de su casa y viendo el coche de su novio aparcado en la puerta y a él apoyado en el auto. Se acercó al chico y después de darle un beso se metió sentandose en el asiento del copiloto. Pablo también entró en el coche – que pasa? – preguntó observando que el chico estaba un tanto serio
- Tu padre me odia
- No te odia mi amor – intentó explicar ella – Él siempre fue sobreprotector conmigo y con Cami. Pero creeme que llegará a quererte casi como un hijo
- No estoy tan seguro – el chico le dio otro beso a Liss y arrancó el coche – Agradezco tus animos pero no creo que tu papá me acepte – Liss le acariciaba una mejilla mientras él conducía - Me llamó mi hermano hoy – continuó Pablo
- Que quiere esta vez? – preguntó poniendo los ojos en blanco, estaba segura que era para pedirle algo
- Dijo que viene para Buenos Aires
- Y eso? – a Liss no le daba muy buena espina esa visita inesperada de Christian. No conocía a ese muchacho pero estaba claro que quería aprovecharse del bueno de Pablo.
- Me contó que perdió el laburo y quiere venirse para aca para buscarse uno
- Dónde se va a quedar? – la chica presentía la respuesta
- En mi departamento – comentó él sin apartar la vista de la carretera
- Cómo? Pablo, sos demasiado bueno…
- Qué quieres que haga, Liss? Después de todo es mi hermano… – la chica fue a rechistar pero lo pensó mejor, si su novio ayudaba a su hermano aun después de todo lo que sufrió por culpa de su familia, era asunto suyo.


Benja se despertó un poco mareado por los efectos del alcohol de la noche pasada. Pero al ver a Cami abrazada a él, completamente dormida, la mirada se le iluminó al completo. Élla apoyaba su cabeza en el pecho del chico. Él no quería moverse para no despertarla, le gustaba verla dormir en sus brazos. Estaba hermosa. Cami se movió sin despertarse y se dio la vuelta quedandose de espaldas al chico. Benja la abrazó por detrás y le apartó el pelo del cuello, entonces comenzó a darle pequeños besos, despertandola. Ella abrió los ojos notando los labios del chico. Instantaneamente, Cami giró la cabeza mirandole a los ojos
- Buenos días! – dijo ella todavía adormecida sonriendo levemente
- Que tal dormiste? – preguntó él acercando sus labios y besando a la chica
- Bien – Benja se recostó sobre ella y fue descendiendo poco a poco sus labios besandola por todo el cuerpo. Cami estaba seria, se sentía culpable, en toda la noche que pasó con Benja no se acordó ni un instante de Simón. Había pasado una noche maravillosa con el hombre que quería sin poder evitarlo. El chico se dio cuenta que Cami miraba un punto fijo sin decir nada
- Que pasa? – inquirió dejandola de besar y acariciando su rostro – Estás bien? – ella negó con la cabeza y se le humedecieron los ojos – no querés que te bese?
- Esto… esto fue un error Benja – el chico abrió los ojos sorprendido.
- No fue un error, vos lo sabés muy bien…
- Pero Simón…
- Cami, por qué no sos sincera con vos misma? – le interrumpió él levantandose de encima suya y sentandose en el borde de la cama, alcanzó los boxers y se los puso ante la atenta mirada de ella – Ponerte de novia con Simón, sí que fue un error – Cami se mantenía callada, no sabía que decir. Lo que decía él era cierto pero con Simón todo era mucho más facil. No pudo evitar que unas lágrimas corrieran por sus mejillas. Benja alzó la cabeza, mirando las lágrimas de ella. Odiaba verla así. Con sus brazos la aproximó hacia él – No llores, mi vida… por favor… - con sus manos le acarició las mejillas secandole las lágrimas – Acaso no te gustó lo de anoche?
- Si – susurró ella con la voz quebrada – pero tengo miedo de sufrir otra vez
- No voy a hacerte sufrir, te lo juro…
- Simón no se merecía esto, él es tan bueno… yo le engañé… - Benja se levantó de la cama y se puso la camiseta, estaba de espaldas a ella – Lo siento Benja, tenemos que alejarnos un tiempo…
- Alejarnos? Vivo enfrente, no sé si lo recuerdas…
- No te enojes – Cami respiró hondo, se le hacía muy dificil todo – Tenes a mil mujeres lindas detrás de vos, podes elegir a la que quieras – Benja se dio la vuelta mirandola a los ojos
- No entendes que yo no quiero ninguna otra? – Benja acercó su rostro al de ella – Me voy a ir, pero no me pidas que me olvide de esto – le dio un beso en los labios, dejando a Cami descolocada y se fue del departamento.


Mica había salido a caminar, estar cerrada en su casa le asfixiaba y decidió salir para que le pegara el aire. Iba caminando por la calle y al fijar su mirada en la puerta de un hospital vió a lo lejos que entraba una persona muy conocida. Llevaba unas gafas de sol y estaba tan guapo como siempre. Era imposible no suspirar al verle.
- Centrate Mica – se dijo para sí bajando de la nube - ¿Qué diablos hace Coco ahí? Vale, Mica, ya hablas sola… - Se fijó también en que llevaba una bolsa enorme, que no alcanzaba a ver lo que había dentro. Por un momento pensó que quizá Julia o algún familiar de Coco estuviese ingresado. Se decidió a seguirle, cruzó la calle y entró por la puerta donde segundos antes entro su ex novio. Mica le perdió de vista y no sabía donde se había metido. Se acercó a la mesa de recepción
- Hola, buenos días! – saludó la morena amablemente
- Buenos días! En qué puedo ayudarle?
- Ahora mismo acaba de entrar un pibe así morochito, así muy lindo… - la mujer que le atendió no sabía muy bien a quien se refería
- Entró mucha gente… específica un poco más…
- Llevaba unas gafas así negras y una bolsa grande
- Ah sí! Te refieres a Jorge…
- Sí, lo conocés?
- Él viene muy a menudo… aunque hacía tiempo que no lo veía por acá…
- Tiene algún familiar acá? – preguntó un poco preocupada, Coco no le había dicho nada.
- No, nada que ver… Él viene a visitar a los niños enfermos – Mica abrió los ojos - Vos sos amiga de él?
- Sí, pero no tenía ni idea…
- Jorge es un trozo de pan, cada vez que viene los niños se ponen recontentos… - Mica sonrió para sí, le pareció muy tierno.
- Me podés decir para donde queda?
- Sí, los niños se reúnen en una sala común que hay al tercer piso. Lo verás enseguida, es una puerta donde hay pintados unos dibujos.
- Gracias – dijo Mica alegre - Que pase un buen día! – le deseó dirigiendose a la escalera. La recepcionista la despidió con una mano.

- Jorge nos alegra tenerte por acá – le dijo la encargada de cuidarles, era una mujer de mediana edad que se dedicaba al cuidado de esos niños enfermos – los niños te hechaban de menos
- Estuve liado y no pude, pero creeme que yo también les extrañé…
- Los niños se pondran recontentos – la enfermera abrió la puerta y Coco entró detrás. Los niños al verle se acercaron corriendo a abrazarle
- Ay que me tirais! – rió Coco. Mica en ese momento miraba a traves de la puerta entreabierta como recibian al chico y dibujó una amplia sonrisa – traigo unos juguetes para todos – el chico comenzó a sacar balones usados, muñecas y otros juguetes para los niños.
- De dónde sacaste todo esto? – preguntó Sol, la enfermera
- Mi vieja iba a tirar todos estos juguetes de cuando era niño y le dije que yo me encargaria de ellos – contestó él – y mi hermana ya no juega con las muñecas y me dijo que los trajera para acá
- Como está Julia?
- Ultimamente está más animada, se decidió a ir a la escuela – sonrió el moreno – aprende muy rápido
- Me alegra
- Coco! jugas conmigo a la pelota? – le preguntó un niño de unos diez años
- Javi, con la pelota se juega en la calle, acá podés hacerle daño a tus compañeros
- Sí, señorita Sol – aceptó de mala gana el niño
- Podemos jugar a otra cosa! – ofreció Coco acercandose al scalextric que había en una esquina. Los quince niños que había en la sala le siguieron.

- Muchacha! Que hacés en la puerta? – preguntó una mujer vestida de enfermera – Podes entrar! – le invitó ella observando como la chica sonreía al ver a los niños
- Ay lo siento! – se disculpó Mica, no se había dado cuenta de la presencia de la señora
- Dale, mujer, entra con los niños – la enfermera la empujó levemente dentro de la sala – toda la gente es bienvenida en este lugar! A los niños les encantan las vistias
- No pero yo… - Mica se vió dentro de la sala y todos los presentes se giraron al escuchar voces, incluido Coco
- Mica?? – el chico estaba atónito, no se explicaba que hacía ahí
- Hola! – saludó un poco avergonzada, la había pillado. El chico dejó los mandos del scalextric y se acercó a la morena
- Os conoceis? – preguntó Sol
- Sí, es una gran amiga – respondió él – ella es Mica
- Encantada, Sol – dijo la enfermera tendiendole la mano a modo de saludo, y la chica le sonrió – Ahora que estais los dos acá, os dejo un momentito que tengo que hacer un par de cosas
- Ok, vé tranquila – la mujer asintió confiando en el muchacho y abandonó la sala – y bueno, que haces aca? – le preguntó al fin un poco intrigado, no se esperaba que ella fuese
- Te vi entrar y bueno, pensé que quizá Julia o alguien estuviese aca
- No, tranquila, suelo venir a veces
- No sabía… por qué no dijiste nada? Es muy lindo lo que haces
- Bueno… si lo dijese perdería la fama de insensible que tengo… - Coco la miró pícaramente
- No pienso que sos un insesible – contestó ella, entendiendo que se referia a ella - Me hubiese gustado que me contaras esto, ni siquiera me dijiste cuando estabamos de novios – parecía un reproche por parte de Mica, pero no era su intención, solo le apenaba el hecho de pensar la poca confianza que tuvo en ella.
- Lo siento Mica, sabes que soy muy reservado para mis cosas y te juro que quise contarte
- Bueno, dale, olvidemos eso – siguió Mica sonriendo – no quiero reprocharte nada, estabas en todo tu derecho - Coco puso una mano en la espalda de la chica y la acercó hacia los niños
- Pero ya te enteraste, y estaré encantado que vengas a acompañarme cuando quieras, los niños te van a encantar. Vení a jugar con ellos – la chica afirmó con la cabeza y ambos se sentaron en unas sillas observando como todos jugaban con los cochecitos y lo pasaban en grande.
- Qué tienen los niños? – preguntó al fin mirandole a los ojos
- La mayoría de ellos tienen cáncer – contó él apenado – ves la niña que está alla jugando? – le señaló a una niña con un gorrito – tiene leucemia, tan solo tiene 5 años. Observa como a pesar de estar tan enferma lo fuerte que es. Aguantó muchas sesiones de quimio y ahora la ves sonriendo todo el tiempo.
- Es admirable la valentía de todos ellos


- Brenda pasará todo el día fuera – dijo Vico al padre del niño. Mientras ellos hablaban, David se balanceaba en un columpio del parque
- Me lo puedo llevar? Te juro que cuando vos me digas yo te lo traigo – suplicó el rubio
- No sé, Alex, es muy arriesgado, si Brenda se entera…
- No se va a enterar…
- Pero David puede que diga que pasó el día con vos…
- Yo le convenceré de que no diga nada, le dire que es un secreto…
- Y me van a pagar sin cuidar al niño? No sé si es muy justo… - Vico parecía convencerse cada vez más, las súplicas de Alex la conmovían.
- Yo te pagaré el doble – sonrió el chico, Vico negó con la cabeza riendo
- Te llamaré y quedamos para que traigas a David
- Gracias, te lo agradeceré de por vida…
- No te merecés que esa mujer te aparte de tu hijo… además se le ve tan contento al pequeño… - Vico fue a despedirse de David y dejo solos a padre e hijo.


Benja estaba solo en el departamento, sacó los planos del complejo de apartamentos que le encargaron que hiciese. Los había presentado y al jefe le había encantado su trabajo, aunque tenía que modificar un par de cosas.
Decidió hacerlo en ese momento porque necesitaba evadirse de lo que pasó la noche anterior. Su trabajo le gustaba, y era lo único que le hacía olvidar todo, aunque no podía evitar que le viniese a la mente una y otra vez la imagen del cuerpo de Cami y el tacto de su piel. Pero también se acordaba cuando ella se despertó diciendo “esto fue un error”. Se partía la cabeza pensando como podía hacer para que la chica confiara en que podía haber algo más entre ellos. Benja estaba completamente seguro que su felicidad estaba junto a ella. Pero al parecer, la chica no lo consideraba igual. Cami se empeñaba una y otra vez en interponer una barrera entre ellos. Cuando Benja lograba traspasar un poco esa barrera, como la noche anterior, ella después se arrepentía. A pesar de todo, no se iba a dar por vencido. Lucharía por ella aunque le fuese la vida en ello.
De pronto escuchó el timbre, sonrió para sí mismo, esperaba que fuese Cami. Más bien, lo deseaba. Se levantó de la silla y se acercó para abrir, pero al hacerlo torció el gesto.
- Hola! – saludó la visita agachando la cabeza
- Que haces aca, Ana? – preguntó mirandola serio
- Vine a pedirte disculpas otra vez
- Ya está, no importa…
- También quería despedirme – anunció ella levantando la cabeza y observando a aquel que fue su novio durante largo tiempo.
- Despedirte? – repitió Benja, sin entender.
- Sí, me voy a Alemania – dijo ella triste – ya no me queda nada acá
- No es necesario que te marches por mi culpa – siguió él suavizando el tono
- Llamé a mi jefe y me ofreció mi antiguo puesto, así que me iré a trabajar allá
- Solo me queda decirte que espero que todo te vaya bien
- Eso espero – sonrió ella levemente – yo también deseo lo mismo para vos
La chica se acercó a él para darle un beso de despedida en la mejilla, pero cuando estaba a escasos centímetros lo pensó mejor y se aproximó a sus labios, al fin y al cabo iba a ser el último beso. Dejó a Benja totalmente desprevenido. Como parecía que el destino, ese día, no estaba de parte del chico, en ese mismo momento Cami salía de su casa viendo la escenita. El beso no fue largo, pero justo para que la chica lo viera. Ella carraspeó y se metió en el ascensor diciendo un irónico “Buenas tardes” y metiendose en el ascensor fugazmente. El chico intentó pararla pero ya era demasiado tarde.
- Lo… lo siento Benja – si disculpó ella a su espalda – no pensé que saldría. Yo solo quería darte el último beso – Benja estaba callado – Esa mina te quiere y vos la queres a ella, me hubiese gustado que sintieses por mi la mitad del amor que sentís por ella.
- Yo te quise, Ana – finalmente rompió el silencio dandose la vuelta y mirandole a los ojos – pero no estaba enamorado de vos. Fuiste alguien importante en mi vida y siento si te lastimé.
- Yo también siento todo lo que te hice, no debí forzar algo que ya no había – Ana le acarició la cara – sé feliz – dicho esto se separó de él y se fue despidiendose con la mano.


- Lu! Tengo que darte una notícia
- Decime Feli! – exclamó ella intrigada
- Bueno, el jefe de los cosméticos donde eres la imagen, hace una fiesta el sabado y vos sos la invitada especial
- No, no hablas en serio…
- Sí – Feli le tendió un sobre con la invitación – Obviamente están invitados Johnny y su esposa y muchas más personas importantes.
- No lo puedo creer – Luisana estaba muy contenta y Feli rió - qué me voy a poner? – se preguntó para sí misma sin creerselo todavía
- Tú con cualquier cosa estás linda – elogió él a la muchacha, logrando sacar los colores
- Vos y tus cumplidos…
- Y estaría dispuesta a complacer a un hombre siendo su pareja en la fiesta?
- No veo a nadie mejor que vos para acompañarme – el chico sonrió agradecido y le dio un beso en la mejilla pero muy cerca de los labios. Consiguió erizarle la piel.
- Bueno, yo te dejo, que ya viene Sam y al parecer está enfadada – dijo el muchacho viendo como llegaba la chica enfadada con un vestido en la mano – esta mujer cuando se enfada da miedo – bromeó Felipe
- Es un encanto – dijo Lu sonriendo
- Estoy rodeada de incomepetentes! – chilló Sam – como dije que se tenía que limpiar este vestido? – la chica se paró ante la pareja y suspiró
- No te estreses Sam, te van a reventar las venas con tanto estrés – Felipe le dedicó una mirada cómica, le hacía mucha gracia cuando se enfadaba.
- La cabeza le voy a rebentar yo a quien limpió esto – replicó ella – está horrible el vestido y la modelo lo tiene que usar ya
- Si está lindo el vestido – dijo Luisana
- Pero esta tela es muy delicada y no está tan suave como debería
- Tranquila, la modelo se verá bien con el vestido – intentó tranquilizarla
- Sam eres demasiado perfeccionista – apuntó Felipe – no es para tanto…
- Que no es para tanto? Felipe, no me hagas enfadar, eh?
- Todavia puedes enfadarte más? – el chico continuaba picandole
- Me voy porque acabaré arrancandole la cabeza a alguien – sentenció la chica – Lu, dijo Johnny que tiene que hablar con vos, te espera en su despacho
- Gracias, Sam, y tranquilizate, si? – Lu le guiñó un ojo
- Esta chica me gusta para vos Feli, aunque no te la merecés – dicho esto le sacó la lengua y se marchó volviendo a gritar a diestro y siniestro. Feli soltó una carcajada
- Esta chica no cambia… - dijo Feli riendo


Alex se detuvo en la puerta con su hijo en la mano, tocó el timbre y esperaba ansioso que Inés le abriera. Ahora que había logrado estar con su hijo, quería pasar el resto de la tarde con las dos personas que llenaban su vida. Si ella aceptaba, claro estaba. Al momento abrieron la puerta
- Alex! Vos por aca! Hacia mucho tiempo que no te veía
- Buenas, señora Palombo
- Como que señora Palombo? Sabes que no me gusta que me llames así
- Era broma, Monica – la madre de Inés le hizo pasar, siempre le gustó ese chico para su hija. Le dolió cuando Inés le contó que ya no estaban juntos.
- Así que este niño tan guapo es tu hijo… Un día lo vimos e Inés me dijo. Se parece mucho a vos
- Sí, para bien o para mal, es un calco mio y me alegra eso
- Voy a llamar a mi hija que debe estar arriba, vos sentate, si querés tomar algo ya sabes donde está la cocina
- No gracias, estoy bien
Inés bajó rapidamente cuando su madre le dijo que Alex estaba en casa con su hijo. No se lo podía creer que estuvieran los dos.
- Hola! – la chica se acercó y cogió en brazos a David – cómo está este renacuajo? Ya tenía ganas de verte!
- Mi papa me va a llevar a la playa
- Enserio? Que bueno! – exclamó ella contenta
- Pero no podemos ir solos – dijo Alex en su espalda – No sabemos nadar y necesitamos ayuda, a que sí David?
- Yo si que se nadar! – dijo el niño
- David! Me fallaste! Quedamos en que diriamos que no sabiamos nadar – Alex soltó una carcajada
- Así que planeabas engañarme, eh? – Inés siguió la broma y el niño rió
- Qué decis? Venís con nosotros a la playa? – preguntó el chico, deseoso que aceptara
- Dale sí, me apetece darme un buen baño
- Bien, aceptó! – rió Alex y puso la mano para que David la chocara.



Capitulo 38

Cami salió de su coche pegando un portazo y observó desde lejos a Simón que la esperaba sentado en una mesa, en la terracita de un bar. Removía agitadamente una taza de café, parecía impaciente. Ella respiró hondo y se acercó hacia allí. Su propósito era contarle lo sucedido y no podía irse de ahí sin hacerlo. Lo que menos quería era romperle el corazón a ese chico tan bueno pero era lo mejor: para ella, y sobre todo, para él. A pesar de que le temblaban las piernas como dos hojas de un arbol a punto de caer, estaba decidida. Cuando llegó allí carraspeó haciendose notar y su novio levantó la cabeza
- Siento el retraso – se disculpó mirandole a los ojos aunque le resultaba muy difícil hacerlo. Después de lo que pasó con Benja le resultaba tremendamente difícil mirarle a la cara.
- No te preocupes cariño – dijo el chico levantandose y dandole un casto beso en los labios – Sentate – ella obedeció tímidamente y se sentó en la silla de enfrente – Querés tomar algo?
- No, gracias – contestó ella notando como se le trababa la lengua
- Estás bien? – preguntó Simón percatandose de que algo no andaba bien
- Sí – tartamudeó ella
- Voy a pedirte una tila porque parecés nerviosa
- Sí, mejor – respondió ella sinceramente agachando la cabeza. Necesitaba una urgente si no quería explotar de los nervios. El chico hizo un gesto para que el camarero se acercara y le pidio una tila para su chica.
- Estoy tan contento de que por fin estemos juntos – dijo Simón agarrandole de las manos. Eso fue lo peor que podía haber dicho el chico porque a Cami le dificultaba la tarea de contarle la verdad.
- Y… Yo también – Cami miró hacia otro lado para ver si venía el camarero de una vez – Por que tarda tanto esa tila?
- Ahora la traerá, la acabo de pedir…
- Sí, es cierto…
- Y contame que hiciste ayer? – “vale, la pregunta del millón” pensó Cami
- Esto… estuve con… Inés y Mica, sí estuve con ellas – dicho esto agachó de nuevo la cabeza, se sentía fatal, le había mentido y no pudo evitar hacerlo. No llevaban ni dos días juntos y ya le había mentido.
- Me parecen estupendas tus amigas
- En realidad tenía que comentarte una cosita – levantó la cabeza decidida – Verás… - pero en el instante que iba a abrir la boca el camarero llegó con lo que había pedido
- Acá tiene la tila, desean algo más? – preguntó el camarero amablemente
- Sí, otra taza de café, por favor – contestó Simón. El chico asintió y fue en marcha – Cuando te tomes eso ya verás como estarás mucho mejor
- Sí – sonrió ella levemente, poniendo el sobrecitó de azúcar y removiendo el contenido.
- Te gustaría conocer a mi vieja? – inquirió de repente desviando el tema central que tenía que hablarle su novia.
- Qué? No es demasiado pronto? – Cami abrió los ojos – ya le dijiste que estamos de novios?
- Y sí, yo le cuento todo a mi madre
- Pero igual… no sé si estoy preparada para conocer a tu familia ya…
- Bueno, tranquila, no voy a agobiarte con eso, si? – ella afirmó con la cabeza más aliviada – ay lo siento, tenias que contarme algo, no? – pero en ese momento volvía otra vez el camarero con el café que había pedido, cortando a Cami. Simón le agradeció con la mano y después de que éste se fuera, le hizo un gesto con la mano para que la muchacha siguiese hablando. Pero como parecía que las cosas no se le ponían demasiado fáciles para hablar, esta vez el teléfono del chico sonó, interrumpiendola por tercera vez. Le pidió disculpas y atendió a quien le llamaba
“Hola, mama”… “Sí, estoy con Cami”… “No, no te preocupes, que ocurre?”… “Ahora?”… “Estoy ocupado mama…”… “Está bien, voy para allá”.
- Que pasó? – preguntó Cami observando como su novio la miraba con el semblante serio
- Lo siento, tengo que marcharme – dijo el chico apenado – Mi vieja tiene que llevar a mi abuela al medico y se le estropeó el coche y tengo que llevarlas. Perdoname…
- No te preocupes, vos haz lo que tengas que hacer
- Te acompaño a casa?
- No, tranquilo… no es necesario… - Simón pidió la cuenta y después de pagar ambos se fueron sin que Cami pudiese contarle la verdad.


- Vico es divina! – comentó Inés cuando el chico le contó lo que hizo Vico por él
- Sí, gracias a ella puedo estar con mi hijo – Alex miró hacia él que estaba a escasos metros jugando con la arena – David, no te vayas de la orilla, eh?
- Y cuando tenés que llevarlo?
- No sé, me tiene que llamar ella – el pequeño se acercó corriendo hacia ellos e Inés empezó a reir
- Parecés una croquetita lleno de arena – dijo ella acercando su mano y espolsandole las piernas de arena
- Papi vamos al agua
- Acabas de salir ahora, que sos un pez? – Preguntó Alex riendo – Además ahora tenés que sentarte acá y comerte esto que te preparó Vico – le indicó sentadole entre ambos y sacando de la mochila un bocadillo pequeño
- Yo no quiero… - se quejó el niño levantandose, pero Alex le agarró de las piernas
- Para donde vas renacuajo? – Preguntó sentandole en sus piernas – vos querés ser tan grande como yo?
- Sí
- Pues yo me como dos como estos… – Inés los observaba sonriendo, era increíble la forma como lograba convencer al niño sin dar ninguna orden. Miró al pequeño como cogía el bocadillo y se lo llevaba a la boca. Además David era un niño muy bueno.
- Como lo haces? – preguntó Inés encantada
- El que?
- Saber tratar al niño
- Supongo que es porque se parece a mi, entonces sé como tratarlo – dijo riendo Alex – de pequeño yo era así
- No, yo creo que vos eras más malo
- Yo siempre fui muy bueno, eh?
- No te creo – le picó ella sacandole la lengua
- Papa, yo quiero un hermanito – comentó David de repente
- Como? – contestó él sorprendido – De dónde sacaste eso? – Miró a Inés con los ojos abiertos y después al niño.
- Guille tiene un hermanito y yo también quiero uno
- Vos queres todo lo que tiene Guille
- Como se consigue un hermanito? – preguntó el niño inocente. Inés no podía aguantar la risa
- Tan pronto se enfrenta un padre a esto? Si solo tiene casi cuatro años!
- Yo quiero jugar con un hermanito – siguió el pequeño mirando a su padre
- Cuando seas más grande tendrás uno
- Cuando tenga estos? – dijo extendiendo la pequeña mano
- Unos pocos más – respondió él mirando a Inés que se destornillaba de la risa
- No quiero perderme cuando el niño sea un adolescente – continuó Inés parando de reír – y a vos contestandole a sus curiosas preguntas
- Le diré a Coco que le explique, él sabe más de esto – dijo también riendo – porque el cuento de la cigüeña no se lo creerá de por vida, no?


- Me llamabas?
- Sí, Lu, pasa y sientate por favor – ella se aproximó y se sentó en la silla de enfrente de la mesa de Johnny
- Estás agusto aqui? Te tratan bien?
- Por supuesto, estoy muy bien, como no entiendo el alemás me es dificil comunicarme con mucha gente. Pero me voy entendiendo…
- Me alegro… - contestó el hombre sonriendo – Supongo que Felipe te contó lo de la fiesta del sabado
- Sí, justo ahora me dijo…
- Bueno, quiero que sepas que puedes comprarte el vestido que tu quieras, corre a mi cuenta
- Oh no, Johnny no puedo aceptarlo
- Por qué no? Tú vas en representación de mi empresa y quiero que luzcas hermosa
- Pero no es necesario, yo con mis ahorros…
- Guardate esos ahorros porque sé que tu familia lo necesita… - Lu asintió triste, desde que su padre perdió el trabajo los únicos ingresos que entraban era el escaso de su madre y lo que enviaba Luisana desde Alemania. Y todavía no era suficiente para pagar las deudas – Por favor, Luisana… quiero hacerte ese regalo
- Pero estás haciendo por mi más de lo que podía imaginar
- Y para que te ayude a escoger un vestido voy a presentarte a una persona que entiende de esto… Voy a ir a buscarla, si? – dijo el hombre sin aceptar la negativa de ella, Luisana asintió convencida y Johnny fue en busca de esa persona. Al minuto regresó con una mujer que lucía hermosa, debía de rondar los cuarenta años pero se veía joven y atractiva.
- Hola! – saludó la mujer con una amplia sonrisa
- Te presento a mi esposa Esther, ella te va a ayudar con el vestido
- A sí que tú eres Luisana! Tenía ganas de conocerte, mi esposo me ha hablado mucho de ti
- Yo también tenía ganas de conocerla
- Así que tenemos que buscarte un vestido, no? – preguntó la mujer frotandose divertida las manos
- Yo os dejo solas chicas – después de darle un beso a su mujer abandono el despacho para que hablaran
- A mi la verdad estas fiestas no me gustan nada, está llena de gente falsa y tienes que sonreir todo el tiempo, aunque la persona que te esté hablando te caiga fatal. Pero tengo que ir por Johnny…
- Vaya! Que divertido…
- Al final te acostumbras, cuando llegas allí te pintas la sonrisa en la cara y ya luego cuando te vas la quitas – Luisana rió por el comentario, le pareció una mujer encantadora
- No quiero quitarte tu tiempo para esto del vestido, yo me pondré cualquier cosa…
- No me quitas tiempo, enserio… Para mi es un placer


Coco llegó a casa de Mica y detuvo el coche en la puerta. Ella iba a abrir la puerta del auto para salir pero la voz del chico la frenó.
- Pasé una tarde genial con vos – al escucharle, Mica giró la cara y le miró a los ojos sonriendo
- Yo también lo pasé muy bien – dijo sinceramente ella – Hacía tiempo que no estabamos juntos así de bien…
- Me encanta que seamos… amigos
- Estamos mejor como amigos, verdad?
- S… sí – Coco sabía perfectamente que no podía ser solo su amigo, negarselo a sí mismo era una soberana tonteria. Pero si ella prefería que fuesen amigos estaba en todo su derecho
- Me alegro que aclaramos esto de una vez – Mica se acercó para darle un beso en la mejilla pero él volteó un poco la cara dandole un beso en los labios. Ella se quedó estupefacta
- Lo siento – se disculpó él sin apartar su cara que se encontraba a escasos milimetros de ella. Mica reaccionó y se separó
- Coco, dijimos que solo somos amigos
- Tienes razón, perdoname, es la costumbre…
- Ya hablamos – a Mica le temblaban las manos y le costaba abrir la puerta, él alargó un brazo rozando la mano de ella y le abrió la puerta – Gracias
- Adiós – ella también se depidió y salió disparada del coche. El chico esperó hasta que desapareció de su vista y arrancó.


- Luz, vení acá que tengo que contarte algo – la chica se extrañó pero se acercó al salón. Su padre estaba sentado en el sofá y al ver a su profesora de baile sentada al lado de él, cambió el gesto – Sentate hija – ella hizo caso y se sentó
- Hola – saludó Carol un poco cohibida, no sabía cómo se tomaría Luz lo que tenía que contarle su padre, y más sabiendo el carácter que se gastaba esa joven.
- Que hace ella acá? – preguntó ignorando el saludo a la mujer
- Carol tiene mucho que ver en lo que tengo que decirte
- No me la banco, no sé que diablos hace acá en nuestra casa – Alberto frunció el ceño ante la contestación de su hija y Carol agachó la cabeza. Tal como iban las cosas la velada no acabaría demasiado bien
- Hija, no seas maleducada! – le dijo duramente Alberto
- Vos pensas que me voy a bancar a tu nueva noviecita? – inquirió furiosa levantandose del sofá
- Pero cómo? – su padre no se explicaba cómo sabía eso
- Que pensabas? Que no me di cuenta? No soy idiota papá – Carol no abría la boca, no quería entrometerse entre padre e hija, aunque ella fuese, en parte, la responsable de la disputa - Bueno, me da lo mismo… cuanto va adurar esta? Dos semanas? Un mes?
- No te permito que hables así Luz, sos una maleducada – siguió gritando su padre ante la rabieta de su hija. Por primera vez se atrevió a enfrentarla y no hacer siempre lo que le diera la gana a ella.
- Dejame en paz – contestó ella abandonando el salón y marchandose de casa. Alberto se llevó las manos a la cabeza y Carol se levanto acariciando la espalda de su novio.
- Siento que presenciaras esto, pensé que mi hija maduró de una vez pero me equivoqué
- No te preocupes vida, es normal su reacción – trató de justificar ella
- No es normal su reaccion… la culpa es mía. Durante años, desde que murió su madre, yo siempre alimenté ese carácter, ella siempre hizo lo que le dio la gana
- Hiciste lo mejor que pudiste… te quedaste solo criando a una niña y es dificil
- No es justificable lo mal que crié a Luz, se convirtió en una niña caprichosa y no me di cuenta hasta que ofendió a alguien que quiero – dijo mirandola a los ojos
- No le des importancia Alberto
- Sos increible – dijo dandole un pequeño beso en los labios - Te quedas a cenar?
- No, es mejor que me vaya, vos tenés que hablar con tu hija
- Tal y como se fue, no creo que me hable… tampoco va a entrar en razón
- Dale tiempo a asimilar las cosas – sugirió la chica – Ella ya es grande y reaccionará adecuadamente
- Ojalá tengas razón – respondió Alberto abrazando a su novia y dandole otro beso en los labios.


- Cami que te pasa?
- Nada mamá, estoy bien…
- Sabes que a mi no me podés engañar, no? – dijo su madre comprensiva y ella se tumbó en sus piernas como cuando era pequeña – hija contame, que te pasa? – le preguntó la mujer acariciandole el pelo
- Estoy con un pibe que es perfecto
- Desde cuando?– preguntó su madre sorprendida - Y quien es?
- Ese no es el tema
- Cariño, sé que las madres deben entender a las hijas siempre, pero creeme que éste no es el caso – dijo Nora sin dejar de acariciar a su hija – Si ese chico es tan perfecto, por qué estás como si se hubiese muerto alguien?
- Si, Simón es perfecto: es el chico más bueno, el más comprensivo, el más atento… pero… - Cami al decir esto suspiró fuerte – no estoy enamorada de él…
- Y por qué estás de novia con ese chico?
- Por miedo, por miedo a sufrir… Si me dejo llevar por lo que siento por…
- Por Benjamin – terminó la frase su madre sonriendo para sí. Siempre le gustó el hijo de su amiga para Cami y sabía que estaban destinados.
- Ayer estuve con él
- Sabés hija que no tengo ningún problema en hablar de eso con vos, aunque si te soy sincera, me resulta extraño. Y una madre siempre tiene miedo de que su hija vaya practicando el sexo por ahí…
- Mamá! – Cami se rió por primera vez en todo el día. Le parecía muy cómico hablar de sexo con su madre. Ambas siempre tuvieron mucha confianza pero no significaba que les resultara facil hablar del tema tabú por excelencia. – No voy practicando el sexo por ahí, como vos decís…
- Estuviste… ah! Ya entiendo… engañaste al pibe perfecto con el hombre que quieres y ahora te sentís hecha una mierda – le resumió rápidamente su madre
- No me estás ayudando nada – le avisó ella – que hago mamá? – preguntó al fin derrotada
- Tenés que decirle al chico este…
- Simón – aclaró Cami
- Eso, tenés que ser sincera con Simón y en cuanto a Benja…
- Mamá, con Benja nada…
- Sos tan cabezota… me recuerdas a mí de joven – su madre sonrió recordandose a sí misma – Me pasaba igual con tu padre, yo tampoco estaba segura de su amor pero al fin me jugué por lo que sentía y el resultado fue venticinco años de casados y dos hijas estupendas
- Tuviste suerte con papa
- No es cuestión de suerte, es cuestión de subirse al tren antes de que pase…- sugirió Nora – pero eso ya es decisión tuya… - Cami se quedó pensando en las palabras de su madre. ¿Y si tenía razón? Si dejaba escapar a Benja y lo perdía para siempre, ¿podría reponerse? Todas esas preguntas se le agolpaban en la cabeza pero siempre estaba presente, que era mucho más fuerte, la duda. Y en este caso, ella tenía demasiadas dudas.


- Acabó agotado, mira que lindo durmiendo – dijo Inés mirando en el asiento de atrás como el niño dormía plácidamente
- Este hijo mío es un terremoto, no para quieto ni un segundo…
- Lo pasó en grande esta tarde con su papá
- Y con vos… - dijo acariciandole una pierna
- Tenemos que darnos prisa, Vico estará esperando preocupada – le apresuró Inés, Alex aparcó el coche delante del apartamento de su ex novia. Salió del coche y abrió la puerta trasera para coger a su hijo – Se va a despertar
- Creeme que no, David cuando duerme es dificil despertarle – aclaró Alex agarrando cuidadosamente al pequeño y apoyó la cabeza de su hijo en su hombro
- No sé a quien me recuerda…
- Podés cerrar el auto vos? – ella asintió agarrando las llaves y después de cerrar el coche siguió a Alex con su hijo en brazos. Vico al verle se alegró, tenía miedo de que Brenda regresara y el niño no estuviese en casa.
- Menos mal que llegasteis…
- Se pasaron las horas rápido, lo siento – pero Vico ya no le escuchaba porque se fue corriendo a abrazar a su amiga
- Inés! Cuanto tiempo sin verte!
- Es cierto! Y gracias por dejar a Alex estar con su hijo. Ultimamente andaba bajoneado…
- Esa Brenda es una yegua… no la soporto… pero David es un divino. No entiendo como puede apartar a Alex de su hijo, si es un padrazo… - Inés asintió orgullosa – Será mejor que vaya a acostar al niño antes de que llegue su madre
- A David le duché en casa y también cenó – explicó el chico para que lo llevara a dormir directamente. Vico agarró a David en brazos para subirle a casa – Nosotros mejor nos vamos, no sea que Brenda venga y me vea…
- Sí, ya me apaño yo con él
- Adiós Vico, y gracias de nuevo– dijo Alex, Inés también le despidió con la mano.
- No hay de que


“Lara, no me toques los…”… “No sé como tienes la cara de llamarme, en serio…”… “Ahora vienes diciendo que me quieres? dejame en paz… te lo pido por favor”… “No voy a volver, te lo he dicho mil veces”… “Mira, no sé por que me llamas… que pasa que mi amiguito ya no quiere nada contigo?”… “No sabes cuanto lo siento”… “Deviste darte cuenta antes de eso”… “No, ni siquiera me acuerdo de tu cara y no te hecho de menos”… “Te duele lo que te digo? Mira, no me hagas reir. Y no me apetece hablar más, así que adios”. Dicho esto colgó el teléfono y lanzó el móvil violentamente contra la cama.
- Justo ahora me llamas? Ahora que empezaba a olvidarte… - Mario se tumbó en la cama y miles de imágenes de Lara le vinieron a la mente: cuando la conoció, la primera vez que hicieron el amor, el día que fueron a vivir juntos y la imagen más terrible que recordaba: su mejor amigo en la cama con su novia. Por más que lo intentaba no podía apartar esa escena de su mente. Y cada vez que la recordaba no podía evitar llorar.


Luz conducía el coche con lágrimas en los ojos, no quería volver a casa ahora. Se había ido hecha una furia y lo que menos quería hacer era hablar con su padre. Lo que más rabia le daba es que parecía que esta vez su padre estaba enamorado enserio. Sus manos condujeron a un lugar, y después de pensarlo un momento, se decidió a entrar. Se sentó en una mesa apartada. Pero de repente un chico se le acercó a la mesa
- Qué hace una mina tan linda acá sola? – ella ni siquiera levantó la cabeza, era el pesado de turno que quería una chica para pasar la noche
- Queres dejarme en paz? – desde lejos alguien les observaba dispuesto a entrometerse en cualquier momento
- Así que sos de esas minitas que van de duras, eh? Me gustan… - el chico se estaba poniendo muy pesado e inculo se sentó al lado de ella. Pero el colmo llegó cuando la chica notó que una mano rozaba su pierna. Ella se levantó de inmediato
- Vos sos idiota o que? – se atrevió a decir Luz
- Dale cariño, si conmigo la vas a pasar muy bien – dijo el chico acariciandole la cara
- Apartate de ella – se escucharon detrás de ellos
- Quien sos vos?
- El dueño del boliche y yo te ordeno que te marches si no quiere que llame a la policia
- No hace falta que llame a nadie, ya me voy – aceptó el chico y se marchó de ahí sin decir nada más
- Estás bien? – preguntó al fin Fran a la muchacha que parecía algo asustada
- Sí – dijo respirando un poco más tranquila
- Por qué estabas acá sola? Es tarde y no es bueno que andes sola por la calle – Fran se percató que la chica tenía los ojos hinchados, como si hubiese estado llorando – Estuviste llorando?
- No necesito que un bufetero de cuarta se preocupe por mí y menos que me diga lo que tengo que hacer – al fin su orgullo volvió a saltar. No sabía porque, pero siempre que se encontraba delante de Fran actuaba de esa forma
- Pero a vos que te pasa conmigo? Tenes algun problema? – la chica iba a darse la vuelta para irse pero Fran la agarró del brazo obligandola a girarse – Mira, sé que sos una caprichosa y que las chicas como vos os creeis superiores pero… - Luz lo miraba furiosa con los ojos a punto de explotar de las lagrimas. Al darse cuenta, Fran suavizó el tono – No me preguntes por qué, pero no quiero que vayas sola a estas horas de la noche
- Vos quien te pensas que sos? Primero me insultas y ahora no me dejas irme?
- Vos me insultaste a mi primero y no te acordás del tipo de antes? Hay miles de tipos como ese…
- Yo puedo cuidarme solita – chilló forcejeando para soltarse de su brazo
- Por qué llorabas? – preguntó de repente soltandole un poco el brazo
- Eso no es asunto tuyo
- Te vi cuando entrabas y estabas mal… - dijo ignorando las palabras de la chica – igual si me lo cuentas te desahogas
- No voy a contarte nada – le dijo mirandole como si hubiese dicho una estupidez
- Viniste acá para verme, verdad? – preguntó Fran un poco para picarle, pero en realidad quería saberlo.
- No tengo cosas mejores que hacer que venir a verte…
- Bueno… en Buenos Aires hay cientos de boliches y justo viniste al mío
- Es cierto, no sé como se me ocurrió venir a este antro – dijo mirandole con desprecio y marchandose de ahí corriendo. No sabía por qué pero su corazón se le había disparado aceleradamente. Fran la siguió hasta que la vió entrar a su coche e irse a toda velocidad.


- Que hacés mirando la ventana, Benja? – preguntó Coco entrando a casa y viendo a su amigo
- Nada – contestó el sin apartarse de ella
- Te diviertes? – pero Benja le ignoró, era de noche y Cami todavía no había regresado. Se le revolvió el estomago, seguro que estaba con Simón – no vas a cenar nada?
- No tengo hambre
- A quien esperas?
- Cami se fue y no regresó, donde diablos se metió?
- Ah debí imaginarme… - dijo Coco poniendo los ojos en blanco y dirigiendose a la cocina para prepararse algo para comer


A la mañana siguiente un mensaje al movil despertó a Cami en su antiguo cuarto. La noche pasada se quedó hablando con su madre hasta tarde y al final, Nora le obligó a quedarse a dormir. Además luego llegó su hermana y como hacía tiempo que no estaban juntas las tres, se quedaron hablando de sus cosas. Ella en realidad se lo agradeció, no le apetecía dormir sola en su departamento. Estiró el brazo y agarró el telefono bostezando.
“Hola cielo, preparé una sorpresita para vos. Veníte al puerto en 1 hora, sí? No me falles. Te quiero. Simón”.
Cami le pareció extraño, no conocía el telefono, pero pensó que sería de su madre o de otra persona. Después de leer el mensaje se levantó para ducharse. No tenía muchas ganas de salir pero así hablaría con él de una vez por todas. Acabó de ducharse rápidamente y después se puso un vestido blanco muy veraniego de su hermana. Bajó a la cocina y en la nevera había una nota de su madre “Fui a casa de Marta. No quise despertalas”. Después de comer algo y de despedirse de Liss se dirigió hacia el puerto donde le dijo Simón.
Como había quedado con él, en una hora llegó allí pero no había nadie. Miró a todos lados pero no había rasto de Simón. Pero de repente unas manos se posaron en sus ojos.
- No me fallaste! – la voz que escuchó no era la de Simón y un escalofrío recorrió todo su cuerpo.









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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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August 2 2008, 5:44 PM 

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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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September 20 2008, 6:48 PM 

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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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October 4 2008, 1:04 PM 

Buenassssm una cosita jejej yo leia antes la webnovela y lo deje y volvi xk me encanta y bueno tengo una duda.
luz quien es? esk mire un poco pero no se bien la historia de luz alberto y carol, eso de que es?
asias

 
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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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October 4 2008, 3:37 PM 

hola!! me alegra que te guste!! pues alberto tiene una escuela de danza y lu va alli, luz es la hija y le tiene envidia a luisana. Carol es una profesora de la escuela de danza que ahora es la novia del padre de luz y esta no lo acepta. Esque estos personajes son mas bien secundarios, y no iba a darles mucho protagonismo pero no se... al final monte una historia entre ellos...
Espero que me haya explicado bien, si tienes alguna duda me lo dices!!
1 besito

 
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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida" 1-38

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October 4 2008, 3:52 PM 

ah ok ya me acuerdo jejej es verdad, si.
gracias

 
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