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"Los Renglones Torcidos de la Vida " Cap. 39 y cap 40

August 1 2008 at 9:44 PM
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cArLa  (Acceso cArLa_88)
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Bueno despues de tanto tiempo pongo un nuevo capitulo de mi webnovela! Sientop el retraso!! Espero que os guste!!


Capitulo 39

- Fuiste vos quien me engañó para que viniera? – preguntó todavía con los ojos tapados
- Ajá – respondío él. Cami enfadada apartó las manos de su cara
- Sos idiota Benjamín – el chico la miró de arriba abajo embobado
- Te pusiste sexy para Simón o en el fondo sabías que era yo?
- No sabia que eras vos y no me puse sexy
- Estás jodiamente sexy – sentenció deteniendo su mirada exactamente en su escote
- Deja de mirarme ahí
- Mi amor, yo vi mucho más de lo que se puede apreciar desde ese vestido
- Deja de decir estupideces…
- Ah, ya entiendo por qué estás así. Todavía seguís celosa por que viste a Ana besandome, no? – Cami apretó los ojos con furia porque estaba a punto de perder la paciencia
- Celosa yo? No me hagas reír… Ayer tenía muchas mejores cosas que hacer como para ponerme celosa… - dijo haciendole creer que no le importaba, pero la realidad era muy distinta. Él no la creyó.
- Para tu tranquilidad fue ella quien me besó porque quería despedirse, se marcha a Alemania – continuó él
- No me importa y no entiendo por que tenías que engañarme para que viniera
- Acaso vendrias si te dijera que era yo?
- Por supuesto que no – contestó tajante
- Por eso me ví obligado a decirte esta pequeña mentira – dijo Benja enseñando su perfecta dentadura con una amplia sonrisa – Como te dije, tengo una sorpresa para vos…
- Guardate tus sorpresitas para otra persona porque yo me largo de acá – gritó dandose la vuelta para irse por donde había venido. Pero el chico la detuvo agarrandole una mano
- No te vayas, por favor… – suplicó él haciendo que Cami se detuviera – estoy seguro que te gustará, me costó mucho conseguirlo
- El qué? – preguntó al fin curiosa, dandose la vuelta y mirandole a los ojos.
- Fijate en la lancha que hay allá – dijo señalandole una enorme lancha motora anudada al puerto, era preciosa – disponemos de ella hasta que queramos
- Qué? – Cami lo miró incrédula y con la barbilla desencajada
- Alquilé la lancha – contó él viendo la cara perpleja de la chica – Aunque para vos no sea la mejor compañía, me encantaría que vinieses a dar un paseo en ella
- Benja, yo…
- Dale, yo sé que te encanta navegar…
- Cómo sabés eso?
- Cami, te conozco desde que eras así – dijo señalando por encima de su rodilla – aunque… a ver? Tampoco creciste mucho, no creas… - bromeó, pero rapidamente recibió un golpe de ella en el brazo y el chico estalló en una carcajada – Como ves, lo sé todo de vos…
- No lo sabes todo de mí – dijo cruzando los brazos – una sigue guardando sus misterios
- Pues me encantaría conocerlos – respondió pícaramente y agarró una mano de ella acercandola a la lancha. Ella no podía negarse, en realidad le apetecía muchísimo ir con él. Benja de un salto se subió en ella y alargó sus brazos para coger a Cami
- Benja, esto no está bien… - dijo apoyándose en sus hombros
- Cariño, deja de pensar lo que está bien y lo que está mal, hacé lo que sientas - No le llevó muchos segundos pensarlo y ayudada por el chico pegó un saltó subiendo a la lancha, quedandose abrazada a él.
- Pero tengo condiciones: nada de abrazos, nada de besos y nada de “mira que sexy estás hoy”
- Estoy de acuerdo – dijo Benja sonriendo
- Estás rompiendo la primera norma – le recordó ella
- Tenés razón – contestó él soltandola – no quiero estar todo el tiempo quitando tu boca de mi cuello – dijo riendo mientras ponía la lancha en marcha
- No soy yo la que pone la boca en cuello ajeno – Cami dejó el bolso que traía a un lado para que no molestara y se acercó a Benja que ya había puesto la lancha en marcha y se adentraba en el mar.


- Ese te queda perfecto – opinó Esther fijandose en el vestido que se había probado Lu – es el mejor!
- Enserio me lo dices? – la chica se veía en el espejo y se veía radiante, jamás en su vida había podido permitirse llevar algo así
- Te gusta?
- Es precioso! – el vestido era de un color azul claro que realzaba sus ojos. Era largo hasta los pies y no llevaba tirantes. A Lu le quedaba como anillo al dedo, favorecia su escultural figura – El diseñador debe ser de los mejores
- No creas – aseguró Esther sonriendo – entonces nos llevamos este, no? – Luisana afirmó contenta y cerró la cortinilla del cambiador para ponerse su ropa. Al momento, cuando salió la rubia cambiada, las dos se dirigieron al mostrador con el vestido.
- Al final eligieron este? – dijo en alemán la joven que las había atendido
- Puedes hablar en español, Clara – indicó Esther a la muchacha – Lu es argentina y no entiendo el alemán
- Oh gracias, todavía tengo dificultades con el idioma – reconoció Clara con un acento español. Después agarró el vestido para meterlo en una bolsa
- Es uno de sus mejores diseños señora Barker – elogió ella dirigiendose a la aludida. Luisana la miró sorprendida.
- El vestido lo diseñaste vos? – la mujer asintió
- De hecho la tienda es suya – continuó la empleada de Esther


Cami y Benja navegaban a bordo de la lancha a una velocidad baja. Cami estaba sentada lo más lejos que podía del chico, no quería tener ningún contacto con él. Se mantenía callada aunque no podía negarse a sí misma esa sensación tan placentera que la abordaba. El chico de vez en cuando la miraba y sonreía. Le encantaba la carita que se le ponía cuando estaba enfadada o cuando sus mejillas se sonrojaban tras algún comentario que él le hacía para picarla.
- No te apetece bañarte? – preguntó el chico parando la lancha en medio del mar.
- No llevo traje de baño
- Y cual es el problema?
- No voy a bañarme en ropa interior…
- Pues yo tengo calor – dijo quitandose la camiseta dejando su pecho descubierto. Cami miraba su torso moreno de reojo disimulando pero Benja se dio cuenta y sonrió para sí – Por qué me miras así? – preguntó para ver su reacción
- No te estaba mirando de ningun modo, sos un canchero de cuarta…- contestó fulminandolo con la mirada – Simplemente veo que te vas a quemar con el sol que está pegando…
- Tenés razón, podés ponerme crema? - preguntó agachandose en la bolsa y sacando un bote de protector solar
- Vos tenes manitas…
- Dale Cami, no llego a la espalda… - ella se acercó no muy decidida, si lo que pretendia era no tener ningún contacto con él, esa no era una buena forma. Pero finalmente agarró el bote de crema y se dispuso a untarsela en la espalda. Cuando puso en contacto sus manos con la piel de Benja no pudo evitar que una corriente electrica recorriera su cuerpo. Odiaba cuando reaccionaba así con tan solo un roce porque no podía controlar sus emociones. Para Benja también era algo dificil de controlar y exactamente una parte de su cuerpo tampoco ignoraba el contacto de las suaves manos de Cami. La deseaba tanto que con tan solo un simple roce se excitaba.
- No sabía que dabas estos masajes tan divinos…
- No te acostumbres… - contestó con media sonrisa - Ya está… - dijo de una vez repartió toda la crema por la espalda
- Gracias… - Benja se levantó y una idea traviesa le vino a la mente.
- Qué estás pensando Benja? Por qué pones esa cara?
- Que cara? – dijo acercandose peligrosamente
- Esa… cara… - Contestó temblorosa por la cercanía del chico puesto que se había aproximado mucho.
- Estaba pensando… que… - mientras hablaba fue rodeandola con los brazos y ésta se puso tensa – hace mucho calor y… - ella sabía que algo estaba planeando pero no sabía qué demonios le estaba pasando por su cabecita loca. En un descuido de la chica, la agarro y se lanzo al agua con la muchacha en brazos.
- Benjamin!! – gritó enfadada una vez salió a flote – Sos un estupido! Acabe toda empapada!! – el chico empezó a reir por la cara de enfado que tenía y por el pelo revuelto que le tapaba la cara – Yo no veo donde está la gracia… - Benja se acercó a ella y la rodeó con un brazo por la cintura. Cami ya no se resistía y el chico le apartó el pelo de la cara.
- Te avisé que tenía calor…
- Y por eso tenías que tirarme a mi? Ahora me mojé toda…
- Ya nos secaremos… - dijo quitandole importancia – Pero no me digas que no esta rebuena el agua?
- La verdad es que sí, tenía unas ganas inmensas de bañarme – confesó ella relajandose un poco – Pero será mejor que salgamos ya… - se había percatado que se estaban abrazando y eso no podía llegar a nada bueno. Así que tenía que poner fin cuanto antes a esa proximidad si no quería perder la cabeza. Benja subió a la lancha y alargó sus brazos para coger a Cami que se encontraba todavía en el agua. Hizo demasiada fuerza y perdió el equilibrio, entonces Cami cayó encima de él.
- Pensé que no querías tener mucho contacto conmigo… - le recordó Benja sonriendo traviesamente. Cami hizo un intento de levantarse pero el chico la empujo poniendose sobre ella.
- Estás rompiendo demasiadas veces la primera norma, recuerdas? “nada de abrazos”…
- Creo que las voy a romper todas porque con lo sexy que estás mojada no podré dejar de besarte… - Benja le agarró las manos poniendolas sobre su cabeza y la besó desesperadamente. Estaba aguantando demasiado tiempo sin besarla y no podía soportarlo más. Introdujo su lengua en su interior y saboreba sus labios frenéticamente. Cami se dejaba llevar, siempre le pasaba cuando tenía a Benja encima suya. Benja fue descendiendo una mano por la pierna de Cami y la metió por debajo del vestido empapado que estaba completamente pegado a su cuerpo. Cuando ella sintió su intimidad sobre la mano del chico y su excitación estaba llegando a un nivel muy alto, una melodía hizo que ella se separara bruscamente. Benja estaba desconcertado y miró cabreado el telefono de Cami que los había interrumpido. Ella se levantó nerviosa de un salto y corrió para atenderlo.
“Lo… lo siento Simón, no escuché el celular”… “No, no estoy nerviosa…Estoy bien…”… “No voy a poder porque estoy… estoy con mi vieja… necesitaba ayuda y tuve que ir para su casa…”… “Está bien… luego hablamos”… “Ciao”… “Si, yo… yo también” Calgó y resopló para sí.
- También le queres? – preguntó con sarcasmo Benja. Cami se sentía fatal por mentirle de esa forma a su novio – No sabía que me parecía tanto a Nora…
- Callate Benja, ya me siento suficiente culpable por mentirle así, no es necesario que me ayudes a sentirme peor… - contestó enfadada – Todo esto es culpa tuya, no debiste traerme…
- Hace un minuto no lo estabas pasando tan mal… - la chica se giró furiosa y se fue a la otra punta de la lancha dandole la espalda a Benja. No pudo evitarlo y unas lágrimas cayeron por sus mejillas. El chico agarró una toalla de la bolsa y se acercó a ella por detrás. La enrolló con la toalla y la abrazó por la cintura.
- Lo siento Cami… sé que no tenía derecho a hacerte venir engañada, pero yo solo quería estar un ratito con vos… No pretendo complicarte la vida cielo… - Cami estaba callada porque no sabía que decir y Benja le dio la vuelta obligandola a mirarle y vio sus ojos brillantes a causa de la lagrimas – No quiero que llores por mi culpa – acercó sus labios y le dio un beso en la mejilla deteniendo una lagrima que la recorría. – Si lo deseas yo me apartaré de vos – le decía mientras le daba otro beso en la otra mejilla – tu felicidad es mi felicidad – Benja hundió sus labios en el cuello de Cami - solo espero que sepas que nunca quise a nadie como te quiero a vos – ella no podía dejar de llorar ante las palabras de Benja.


Alex estaba tirado en el sofá viendo la tele. Estaba pensando el día tan fantastico que pasó el día anterior con las dos personas que más quería en este mundo, cuando de repente alguien llamó al timbre. Él se levantó de mala gana hacia la puerta pero cuando abrió se sorprendió de ver a Vico alli.
- Hola Vico! – dijo dandole un beso en la mejilla y haciendole pasar – que te trae por aca?
- Tengo una mala noticia
- Que pasa? Le pasó algo a mi hijo?
- No, no, tranquilo… verás… no creo que puedas volver a verlo…
- Por que? Que pasó? – preguntó nervioso
- Brenda se enteró que gracias a mí podias ver al niño y me despidió
- Cómo? No te puedo creer… Cómo lo supo?
- Ya sabes como son los niños… David estaba ilusionadisimo con el dia que pasó con vos e Inés y se lo dijo a su madre… Ella furiosa me insultó y me tiró a la calle…- Alex se frotó las cara con las manos sin poder creer que no podría ver más a su hijo - Pero tengo que contarte algo más… Algo más serio…
- Decime…
- No estoy muy segura de si esto es cierto o no pero… creo que Brenda trafica con drogas o algo por el estilo… - Alex abrió mucho los ojos al escuchar eso, sabía el pasado de ella y conocía que una vez fue adicta pero no tenías ni idea de lo que Vico le estaba diciendo –Anoche después de que vos dejaras al niño y Brenda todavia no habia regresado, vino un hombre joven completamente drogado a casa de Brenda. Ese hombre ni se dio cuenta de que yo no era ella y me pidió que le diera otra dosis. Yo no entendía nada y al final llamé al hospital porque el pive estaba remal.
- No te puedo creer… Gracias por contarme esto, no puedo dejar a mi hijo en esa casa… – Alex estaba alterado, le preocupaba la seguridad del pequeño.
- Te lo dije porque me preocupa David y sé que vos sos el único que puede hacer algo.
- Veré que puedo hacer… Gracias de nuevo… y siento que por culpa mia te despidiese
- No te preocupes, merecías pasar tiempo con tu hijo y ya me las arreglare…
- Sos una buena mina, gracias por todo… si necesitas cualquier cosa ya sabes…
- No hay de que… Y suerte… - Vico se despidió dejando a Alex furioso y preocupado. Tenía que hacer algo cuanto antes.


- Pero vos todavía sentís algo por ella?
- No sé Inés, pensaba que la había olvidado pero desde que me llamó no me la saco de la cabeza.
- Tenés que olvidarte Mario, te hizo mucho daño y no merece que pienses más en ella.
- Ya lo sé y me jode mucho… Desde que llegué aquí estaba muy bien ni siquiera pensaba en ella. Pero Lara tenía que llamarme y fastidiarme toda mi tranquilidad…
- Que fue lo que te dijo exactamente?
- Que me sigue queriendo y que me hecha de menos – respondió Mario abatido – Te puedes creer que me pidió que volviera?
- Que vas a hacer? Vos querés volverla a ver?
- No sé si tendría el valor de encararla… pero me jode porque a pesar de todo quiero verla…
- La extrañas después del daño que te hizo? Estás hasta las manos por esa mina…
- En realidad no sé lo que siento por ella, si es amor, odio o simplemente es la necesidad de explicaciones… a veces creo que me fui muy rápido…
- Es verdad que actuaste por un impulso pero creo que yo hubiese reaccionado así… - dijo Inés cambiando el canal de la televisión -Y no conociste a ninguna chica que pueda sacarte de la cabeza a Lara?
- No… - dijo Mario, pero de repente se acordó de la sonrisa de Vico y del beso de mentira que le dio para deshacerse de la adolescente que le estaba agobiando – No, no conocí a nadie…
- Ya te presentaré yo a alguna amiga mia… - dijo riendo Inés
- No Inés, vos de celestina me das miedo… - Mario rió también
- Asi me gusta… que te rias… no quiero verte bajoneado, eh?
- Gracias primi – dijo abrazándola cariñosamente.


Cami se despidió de Benja en el portal de su departamento y entró. Al cerrar la puerta, se dio cuenta que a sus pies había un un sobre. Lo dejó en la mesa que tenía en el recibidor y pensó en leerlo más tarde. Ahora lo que necesitaba urgente era un baño relajante y apartar de su mente a Simón, a Benja y a todo lo que tuviera que ver con ellos. Fue al baño y llenó la bañera, hacía años que no llenaba la bañera hasta arriba pero ahora lo necesitaba. Incluso vertió un liquido que le regaló Inés que ni siquiera sabía lo que contenía. Ella dijo que purificaba la mente y te ayudaba a relajarte además olía muy bien. Cami no creía en esas chorradas pero al menos lo intentaria. Se quitó el vestido de su hermana que todavía seguía húmedo y, después de desnudarse completamente, se hundió en el agua hasta la cabeza. Le resultaba realmente placentero y después de haber llevado una mañana tan intensa es lo menos que podía hacer. Apoyó su cabeza en el borde de la bañera e intentó dejar la mente en blanco, tanto que logró dormirse.
A su mente volvían en sueños las imágenes de la lancha: cuando ella le dio el masaje en la espalda, cuando Benja la tiró al mar y cuando estuvieron a punto de hacer el amor en alta mar si no hubiese sido por la interrupción del telefono. Recordaba las caricas magistrales del chico que la hacían tocar el cielo. Cami se despertó desconcertada y todavía en la bañera.
- Joder, esta mierda no funciona… - dijo refiriendose al líquido relajante que le regaló Inés. – Maldito Benja! – gruñó mientras se levantaba dispuesta a salir de la bañera. Se enrolló en una toalla y fue hacia la cocina para comer algo. Al salir de la cocina con un sandwich vegetal fijó la vista en el sobre que había visto al entrar a su casa. Le entró la curiosidad, lo agarró y se dirigió al salón para sentarse en el sofá y leerlo tranquilamente. Desplegó cuidadosamente el papel que había en el interior y abrió mucho los ojos al leer el contenido.
“Si queres saber quien le hizo daño a tu hermana yo tengo información para darte. Solo tenés que venir mañana por la noche al Boliche Sol y Sombra a las 00:00. Ven sola.”


Al día siguiente era sabado y esa noche era la fiesta que tenía que asistir Lu, estaba nerviosa porque ella nunca había asistido a una fiesta de ese tipo. No sabía si estaría a la altura.
La chica estaba asomada a la ventana y veía toda la hermosa ciudad. La verdad es que Felipe había tenido gusto al elegir el departamento porque tenía unas vistas increibles. En ese momento Feli llegó a casa y vió a Luisana enrollada en una toalla asomada a la ventana. La veía tan sexy y tan hermosa que sólo tenía ganas de arrancarle esa toalla y hacerla suya ahí mismo. Ella no había escuchado la puerta cuando el chico entró y al sentir sus manos en la cintura dio un respingo.
- Feli! No te escuché entrar – dijo girandose y mirandole
- Perdona por asustarte…
- No pasa nada… - dijo Lu sonriendo
- Me voy a comer algo, tengo un hambre…
- Que tragon que sos! – bromeó Lu riendo
- Es que estoy pegando el estirón y tengo que comer más – rió Feli – Además como tu comes poquito, sobra toda la comida… y algo tendre que hacer…
- No como poco… sos vos que tenes complejo de abuela y pretendés que coma más de lo que mi estomago puede…
- Que exagerada… - Feli se dirigió a la cocina y Lu se quedó sentada en el sofá mirando la tele – Estas preparada para esta noche? – gritó el chico desde la cocina
- Estoy un poco nerviosa – contestó ella también gritando
- Ya verás como va estar bien…
- No sé… yo jamas fui a una fiesta similar… Lo más glamuroso que asistí fue la cena que hice de graduación y creo recordar que iba en vaqueros… - Lu dejó de gritar porque estaba entrando en la cocina
- Hay vaqueros que pueden ser glamurosos… - Feli estaba apoyado en la mesa de la cocina y la miró de arriba abajo, no podía dejar de mirarla – Apuesto que ahora mismo Johnny estará discutiendo con su esposa por el traje que llevará esta noche. Él nunca quiere llevarlo... – Luisana rió por el comentario
- Es tremendo! Y su esposa es divina… me ayudó mucho con el vestido…
- Son muy buenas personas… Me ayudaron más en mi vida que mi propio padre… - Feli se puso serio, le apenaba recordar a su padre y Lu se acercó para abrazarle
- No te pongas mal, igual algún día arreglas las cosas con tu viejo… Es tu padre y estoy segura que está deseando hacer las paces con vos…
- No sé… pero me da igual… al menos te tengo a vos, no? – dijo el chico abrazandola todavia más
- Por supuesto que sí – aseguró ella en sus brazos.
- Desde que te vi supe que serías alguien especial en mi vida y gracias por entrar en ella, no sé que haría si no estuvieses a mi lado – Lu se soltó de sus brazos y le acarició la cara con sus manos
- Sos un chico increíble… - Lu se acercó lentamente y le dio un beso en los labios. A Feli le pilló de imprevisto pero rápidamente reaccionó agarrando sus caderas y apretandola contra él. Abrió su boca y dejo que ella le besara. Lu se separó de él y le agarró de la camiseta empujandole hacia fuera de la cocina. Feli sonrió travieso y sin dejar de besarla se encaminaron hacia la habitación.
- Sabes que no me creo lo que está pasando? – dijo Feli con la respiración agitada mientras ella le ayudaba a quitarse la camiseta tirandola en la puerta de la habitación de Luisana – Estoy soñando, verdad?
- Yo te voy a demostrar que no es un sueño – sentenció ella pegando un salto, enrroscando sus piernas en las caderas del chico y besandolo de nuevo. Feli la abrazó por la cintura y la tumbó en la cama quedandose sobre ella.
- Eres preciosa, lo sabias? – apuntó el chico besando su cuello y descendiendo sus labios por su pecho. Con las manos apartó la toalla que llevaba Luisana descubriendo sus firmes pechos. Los acarició delicadamente como si se tratara de un tesoro de incalculable valor – No te puedes imaginar lo que deseaba este momento – ella estaba extasiada y solo deseaba que la tocara – estás segura de esto? No te vas a arrepentir, verdad?
- No, estoy harta de desearte y no hacer nada… quiero estar con vos Feli, quiero que me hagas tuya… - Él sonrió y después de darle un beso se deshizo de la ropa que le quedaba quedándose desnudo. Feli era tremendamente dulce con ella y lo hacía de forma tranquila haciendo disfrutar el momento a los dos. Sabía lo que una mujer necesitaba y le proporcionaba un placer inmenso. Lu hacía tiempo que no estaba con un hombre, desde que Mariano murió, y tenía miedo, pero con Feli se le quitaron todos los miedos.


Era ya de noche, Cami estaba caminando de una parte de la habitación a otra, estaba nerviosa por la nota que recibió. No sabía si era una joda o era verdad. Ella sólo quería saber quien le hizo daño a su hermana así que se jugaría e iría donde el extraño le indicó. Era consciente de que podía ser peligroso, pero a ella le daba lo mismo, sólo quería saber la verdad. Y si para ello tenía que arriesgarse, lo haria. No tenía pensado decirselo a nadie, eso era asunto suyo y de nadie más. Aunque le gustaría que alguien le acompañara, no podía porque la nota decía explícitamente que tenía que ir sola.


- Estás hermosa – alagó Feli a su bella acompañante – el vestido te queda precioso
- Deja de decirmelo, Feli… que me da vergüenza… - sonrió ella tímidamente - Todos nos están mirando…
- No, te miran a ti… Estás espectacular…
- Mira allá están Johnny y Esther, vamso a acercarnos – Feli asintió y la agarró del brazo para acercarse
- Llama otra vez – indicó Johnny preocupado
- Cariño, llamé hace 10 minutos, la niña está bien…
- Que pasa? – preguntó Feli
- Hola cariño – saludó cariñosamente la mujer – Lu, estás radiante…
- Y que le pasa a éste? – preguntó el chico observando a su jefe
- Es un padre preocupado… No quería dejar a Sarah en casa de su madre y está empeñado en llamar una y otra vez
- Y si le ocurre algo que? - inquirió resoplando
- Ay cielo, relájate… no le va pasar nada a la niña… disfruta de la fiesta…
- Pobre, no está acostumbrado a dejar a su hija sola… - sonrió Lu tiernamente.
- No me quiero ni imaginar cuando Sarah tenga 15 años y le vayan los pives detrás – bromeó Feli y Johnny le miró mal
- Solo tiene dos años!! – exclamó él
- Parece que la fiesta se está animando! – exclamó esther viendo como llegaba mucha gente. Feli se fijó en ese momento en la puerta y vió a su padre acompañado de una mujer.
- Que hijo de puta! – chilló él enfadado y acercandose rápidamente hacia ellos


Ya era la hora, Cami tenía que ir al boliche Sol y Sombra. Agarró su bolso y salió de su departamento temblando, estaba alterada y nerviosa. En ese momento, casualmente Benja salía del ascensor para llegar a su departamento y percibió a Cami muy nerviosa
- Cami! Estás bien? – preguntó preocupandose por su estado
- Sí – dijo temblando
- Adónde vas?
- Eso a vos no te incumbe… - contestó poniéndose a la defensiva. Benja le agarró de un brazo y la detuvo
- Decime que pasa… no voy a dejarte hasta que me digas adónde vas y por qué estás tan nerviosa…
- No voy a decirte nada – Cami se soltó bruscamente de su brazo y se subió en el ascensor para irse. Ella no se dio cuenta pero en ese momento un papel cayó de su bolsillo. Benja lo vió y lo agarró. Después de leerlo y ver su contenido salió corriendo por las escaleras para lograr detener a Cami.


Capitulo 40

Benja bajaba las escaleras a toda velocidad, tenía que alcanzarla, no podía permitir que fuese a ese lugar sola. Los escalones los bajaba de dos en dos, e incluso de tres. Era un séptimo piso y si se daba prisa podría llegar hasta ella. Se cruzo con varios vecinos que lo miraban como si estuviese loco, pero Benja no se detenía. Solo pensaba en parar a la impulsiva de Camila. Llegó a la puerta y, por suerte, a lo lejos vió a la chica que estaba apunto de llegar a su coche.
- Camila!! – gritó fuertemente haciendo que la muchacha se girara pero ella siguió andando ignorandole. Él seguía corriendo para llegar hasta allí a pesar de que le faltaba el aire. Cami lo escuchaba correr pero no quería que la siguiese, no podía decirle adónde iba. Se metió rápidamente en su coche pero Benja logró llegar antes de que arrancara – Detente, por favor… - suplicó, a través del cristal del copiloto del vehículo, respirando fuerte a causa del cansancio. Cami tenía la mano en las llaves y estaba a punto de arrancar
- Déjame… - indicó ella
- Si es necesario me pongo delante del auto – dijo el chico haciendo caso a sus palabras y apoyando sus manos en el capó del coche. Cami abrió la ventanilla y asomó la cabeza por ella
- No seas tonto, apartate y déjame irme, queres?
- Sé adónde pretendes ir y no creas que lo voy a permitir – hablaba con dificultad porque todavía estaba cansado.
- Ah si? Sí que sos listo vos… a ver… adónde crees que voy? – preguntó con sorna
- No voy a dejar que vayas al encuentro ese… al boliche “Sol y Sombra” – Cami se quedó boquiabierta ¿Cómo sabía él eso?. Como si Benja hubiese leído su pensamiento, extrajo de su bolsillo el papelito que le cayó a Cami minutos antes y lo mostró – Se te cayó antes… - se aventuró a decir él por la expresión de la cara de la chica. Cami se apoyó en el volante y estaba a punto de llorar. Los nervios y el miedo que tenía afloraron e hicieron que explotara en llanto. A Benja se le rompió el corazón de verla así, se acercó a la puerta y la abrió. La obligó a separarse del volante e hizo que saliera del coche. Acto seguido le dio un fuerte abrazo protector y le dio un tierno beso en la cabeza. Aunque ella no lo quería reconocer, se sentía la mujer más protegida del mundo en los brazos de ese hombre – por qué no me dijiste nada? – susurró él cuando la notó más calmada
- Era asunto mío, Benja
- Pero podría ser peligroso… no sabés quien es ese tipo, no entendés que podrían haberte hecho daño? – Benja apretó los dientes por la rabia y los nervios acumulados.
- Eso me da igual, no tenías por qué seguirme… - dijo ella separandose de sus brazos y secándose las lágrimas.
- Enserio pensas que podría dejar que fueses sola? Ni de lejos…
- Pero tengo que ir, yo tengo que descubrir la verdad…
- No sabes quien es ese tipo, y si es Joaquin que quiere volver a hacerte daño? O cualquier otro imbecil. Si te dejase ir y te hicieran daño, no me lo perdonaría en la vida. Así que no voy a hacerlo…
- Lo hago por mi hermana, ella necesita saber la verdad. Apenas sale de casa por si le vuelven a hacer daño, todavía siente miedo cuando Pablo le acaricia más de lo devido… Ella no es feliz y su agresor va a sus anchas por la calle y la policia no descubre nada. Y si yo ahora tengo una pequeña posibilidad de saber que pasó ese día, no la voy a desaprovechar y voy a ir aunque tenga miedo – Benja le acarició las mejillas tiernamente, admiraba la valentía de esa chica pero no podía dejarla sola en esto.
- Está bien, irás al encuentro de ese tio… pero… yo iré con vos
- No… la nota dice exactamente “Ven sola”
- Me importa un carajo lo que diga la nota – Benja la atrajo hacia sí volviendola a abrazar y ella se acurrucó en su pecho como una niña – No va a pasar nada, si? Si estamos juntos nada va a pasar – ella sonrió levemente convencida de sus palabras – me dejas manejar? Estás muy nerviosa para llevar el auto… - ella asintió porque sabía que tenía razon, le temblaba el pulso y en su estado emocional no podría ni arrancar.


Inés estaba ese fin de semana sola en casa, sus padres se habían ido de fin de semana romántico y Mario organizó una acampada con los niños del gimnasio. Como no sabía que hacer porque sus amigas no sabía adonde andaban, decidió hacer limpieza en la casa. Recorrió toda la casa con plumero en mano quitando el polvo de todos los rincones de la casa. Limpió su habitación, los dos baños de la casa y el salón. Estaba cansada de haber estado limpiando toda la tarde, así que se duchó y se puso una camiseta que le estaba enorme. Después de cenar algo, estaba dispuesta a aposentar su trasero en el sofá para relajarse con un refresco en la mano y cuando iba a sentarse alguien toco el timbre
- Ay no! Yo quería relajarme… - dijo dejando el refresco en la mesita de enfrente de la tele y fue a abrir rápidamente – quién es? – chilló antes de abrir la puerta
- Soy un admirador secreto – contestó él también chillando. Inés reconoció la voz y una sonrisilla tonta se le estampó en la cara.
- Pero si sos mi admirador secreto no podré mirarte la cara, no? Si no, dejarias de ser secreto – siguió el juego ella
- Llevo una gafas de sol – Inés rió y le abrió la puerta quedandose boquiabierta, estaba guapisimo. Llevaba una camiseta que marcaba a la perfección su musculado cuerpo y unos jeans que le hacían un trasero muy apetecible. Ella lo contemplaba mordiendose el labio inferior - Hola – saludó riendo por la cara que puso Inés – me gusta la camiseta – soltó con una sonrisa de oreja a oreja. Ella se miró de arriba abajo y miró lo impresentable que estaba.
- Otro día me avisas que vienes y así me pongo más decente… - soltó ella también riendo
- A mi me gustas asi – dijo fijandose en sus piernas y dándole un tierno beso en la mejilla – Tengo que hablar con vos – comentó quitando la sonrisa de su cara – Es algo serio… - Inés se preocupó por la mirada del chico
- Pasa y sentáte en el sofá cómodo – indicó ella con la mano – voy a traer algo de comer de la cocina
- No, no es necesario, vení… - dijo agarrandole de las manos y llevándola hasta el sofá. Una vez se sentaron Inés esperó impaciente a que hablara
- Y bien?
- Tengo que volver con Brenda – Inés sintió como si un balde de agua fría callera sobre ella y agachó la cabeza sin saber que decir. Alex miró su expresión y le alzó la cara acariciándole la mejilla – Voy a explicarte…
- Alex, no es necesario que me expliques, vos y yo no estamos de novios, podes hacer lo que quieras – dijo ella triste – Si vos la queres…
- No, verás… no es lo que piensas… es que me veo obligado a hacerlo… y quiero explicartelo todo – Inés no entendía nada y esperó a que el chico hablara – Todo esto lo hago por mi hijo, tengo que apartarlo de ella…
- Pero Alex, es su madre… como vas a apartarlo de ella?
- Vico vino el otro día a mi casa y me contó que tiene sospechas de que Brenda trafica con drogas
- Qué? Eso no es posible… no puede ser capaz…
- Tengo que descubrir si sus sospechas son ciertas y de ese modo, lo único que se me ocurre es volver con ella e investigarla de más cerca – explicó el chico muy seguro de su decisión – quiero acercarme a ella para descubrirla
- Supongo que es el la única opción que hay para que a David no le pasa nada, él es lo que más importa – Alex sonrió y le dio un pequeño beso en los labios
- Sabía que lo entenderías – susurró dándole otro beso – el problema es que probablemente tenga que vivir con ella – a Inés eso le molestó bastante pero sabía que no era momento de montar una escenita de celos porque tenían que hacer lo posible por el niño – no te preocupes Inés, sabés que sos la mujer que quiero y aunque viva con ella, estaré pensando todo el tiempo en vos…
- Pero la besarás, la abrazarás y… - dijo ella poniendo pucheros e imaginándose lo peor, Alex sonrió levemente y alargó sus brazos agarrandola por la cintura sentándola en sus piernas. Ella apoyó su cabeza en su hombro mientras él le acariciaba el pelo y la cara con sus dedos
- No voy a curtir con ella – respondió él adivinando lo que estaba pensando la chica - no podría… - aseguró sin dejar de acariciarla – la única mujer que quiero en mi cama la tengo ahora mismo en mis brazos - Ella pasó sus brazos alrededor de su cuello y lo besó tiernamente en los labios. Tenía miedo de perderlo y lo besaba como si fuera la última vez. Alex se encontraría con el pasado y temía que se volviera a enamorar de Brenda. Sabía que él la detestaba, pero podría pasar que volviera a sentir lo que una vez sintió por ella – Te pusiste muy cariñosa, no? – dijo Alex mientras la recostaba en el sofá – Me encanta… - susurró besándola en la barbilla.
- Tengo miedo – confesó ella entre besos – tengo miedo a perderte
- Cariño, no me vas a perder… Si sabes que lo eres todo para mi
- Me lo prometes? – Alex le respondió con un beso
- Vos y David sois lo que más quiero en este mundo y si os pierdo a alguno de los dos me muero
- Quedate conmigo esta noche, por favor…
- Por supuesto, haré todo lo que me pidas… - la rubia hundió los dedos en el cabello del chico y lo atrajo hacia ella para besarle – quiero estar con vos, Inés, quiero hacerte el amor – ella hecho la cabeza para atrás y dejó que Alex le acariciara los pechos – esta camiseta es mia, no? – inquirió él seductor y ella rió – yo creo que me la tienes que devolver – indicó él levantándole la camiseta descubriendo su vientre – Así que señorita, me voy a ver obligado a quitartela yo mismo – amenazó Alex entre risas. Ella sintió una prominante erección por encima de sus braguitas y un calor ascendió por todo su cuerpo. Un leve suspiro salió de su boca y Alex se excitó todavía más. Cuando el chico le quitó la camiseta fue besándola descendiendo sus labios por el vientre de ella.
- Yo pretendía tener una noche tranquila… - dijo la rubia sintiendo un placer inmenso
- Ah, pues no es mi intención dejarte tranquila en toda la noche… – contestó el chico dándole besos en el ombligo. Alex se incorporó un poco para quitarse la camiseta y ella le acarició sus pectorales. Necesitaba tocarlo para asegurarse de que estaba allí y que ese cuerpo era de verdad.


Al mismo tiempo, a miles de quilometros de ahí, un chico recorría enfurecido una sala de fiesta que estaba llena de gente muy distinguida. Se acercó a la pareja muy enfadado, le lanzó una mirada de odio a su padre y seguidamente se abrazó fuertemente a la mujer, la cual soltó unas lagrimas por abrazar a su hijo después de tanto tiempo.
- Cariño, te heché tanto de menos… - su madre estaba emocionada
- Yo también, mama – Colombo los miraba con una cara de inexpresión imposible de describir. No esperaba que su hijo estuviese en esa fiesta tan distinguida – No sabía que estabas aquí en Alemania – dijo acariciándole la cara con los ojos llenos de lágrimas – Estás muy guapa! – elogió mirandola de arriba abajo – Tengo que presentarte a mucha gente - dijo agarrándole de la mano e ignorando por completo a su padre. Todavía no se creía que hubiese sido capaz de no decirle que su madre se encontraba en Alemania.
- Felipe – detuvo Rafael con voz seca
- Dejame en paz – sentenció él sin escucharle. Su madre los miraba llena de dolor, odiaba la relación que tenían padre e hijo.
- Hijo, por favor… no trates así a tu padre… - suplicó Isabel siendo compasiva con su marido
- Pero mamá, no entiendes que no quiero hablarle? No me dijo que estabas aquí… y sabía cuanto te hechaba de menos…
- Fuiste tu quien se marchó de casa, tu la abandonaste – Felipe no podía creer lo que estaba escuchando de la boca de su padre. Después de todo, pretendía que él se sintiese culpable.
- Rafael, por favor… - Isabel no quería generar una disputa y tenía que pararlo cuanto antes porque sabía adónde llegaría esto
- Vamos mamá, quiero presentarte a unos amigos – dijo Feli a su madre agarrandola por los hombros dejando a su padre enfadado. Se acercó hasta Johnny, Esther y Lu. Ella lo esperaba con una sonrisa. Había visto la escena desde lejos y sospechaba que esa mujer debía de ser la madre de Feli
- Hola! – saludó Isabel amablemente
- Chicos, os presento a mi madre, Isabel – explicó el chico ante la atenta mirada de los presentes – Mamá, ellos son Johnny, mi jefe, su esposa Esther y… Luisana
- Que linda niña! – exclamó la mujer acariciando la mano de Lu. Su hijo le había hablado alguna vez de ella y sabía que se trataba de alguien especial para él – Felipe me habló mucho de ti
- Yo tenía ganas de conocerla señora Colombo
- De señora nada, llamame Isabel – respondió ella, Lu asintió sonriendo.
- Gracias por ayudar tanto a mi hijo – se dirigió a Johnny y a su esposa esta vez
- No agradezcas nada, Feli es como un miembro más de mi familia – aseguró el hombre
- Así es – corroboró Esther las palabras de su marido.
- Felipe no nos dijo que estaba aquí en Alemania – dijo Johnny
- Yo no sabía nada – explicó el mejicano – Mi viejo es así de amable…
- Bueno dejemos de tensiones – intentó tranquilizar el hombre – Que os parece, si vamos a tomar algo? Para celebrarlo…
- Por supuesto que si! – exclamó Luisana contenta


- Dichosos los ojos que te ven! – exclamó Fran chocandole la mano a su amigo mientras depositaba un vaso en la barra.
- Es cierto, apenas nos vemos – corroboró Coco sentandose en un taburete del boliche
- Y como te va todo?
- Igual que siempre…
- Por lo visto no arreglaste las cosas con Mica – Coco negó con la cabeza
- Sigue apartandome de ella, yo la llamo para salir, sólo como amigos, y ni eso quiere…
- Por qué no intentas olvidarte un poquito? Trata de salir con otras minas o que se yo… pero te hace mal estar así…
- Pero a mi no me interesa ninguna otra
- No te puedo creer… - rió Fran incrédulo - Coco, el pibe que le gustaban todas las minas, ahora las abandonó a todas… Tanto te gusta Mica?
- No lo sabes tu bien…
- Entonces no vas a hacerle caso a esa mina que no para de mirarte? – Coco miró a su izquierda y, efectivamente, una mujer muy guapa no apartaba la mirada. Cuando el moreno la miró, ella sonrió y se alejó de allí – es linda, no crees?
- Sí, muy linda… - contestó Coco sin importancia
- A la chica al parecer le gustaste…
- Parala Fran ya… no me interesa… - Fran sonrió y fue a atender a un cliente
- Hola! – Coco al escuchar una voz se dio la vuelta viendo a la morena que lo miraba antes – Soy Celeste
- Hola! Jorge… pero podes llamarme Coco – saludó el chico amablemente
- Llevo rato mirandote
- Ah! No me di cuenta… - fingió el chico sudandole las manos, la chica lo estaba intimidando con la mirada. Parecía como si la chica le estuviese pasando un escaner por todo su cuerpo – Yo trabajo en una agencia de modelos – explicó la chica ante el nerviosismo de Coco
- Ah! Que bien…
- Te preguntaras por que te cuento todo esto…
- La verdad es que sí…- confesó el chico sonriendo
- Me gustaría que hicieses una prueba
- Que? No, si yo no soy modelo, ni nada…
- Pero tenés cualidades, sos lindo y tenes un cuerpo que no envidia a ningun modelo – indicó la chica sin preambulos, era muy directa. Estas palabras hicieron que el chico se sonrojara, no todos los días te decía una mujer bella todos esos piropos de esa forma.
- Vaya, gracias… pero no creo que sea para tanto…
- Te lo digo yo, trabajé con un montón de modelos y sé que vos podés ser uno de ellos – Celeste sacó una tarjeta de su bolso y se la entregó a Coco – Si te interesa hacer la prueba, llamame… Espero volvernos a ver… Coco – después de eso le dio un sensual beso en la mejilla y se fue dejando al chico descolocado y pensativo.
- Qué pasó tio? – preguntó una vez la chica se fue – pensaba venir antes pero te vi muy bien acompañado
- Esa mujer está loca…
- Y está buenisima… - continuó Fran
- Me dio su tarjeta para hacerme una prueba, trabaja en una agencia de modelos…
- Y cual es el problema? – preguntó su amigo – hacés la prueba y si les gustas, ya tenés trabajo, que seguro que pagarán bien. Además no está nada mal trabajar con bellezones como ese y apuesto a que esa mina está deseando meterse en tu cama
- Oh! Callate… - indicó Coco pegandole en el brazo
- Era broma…

Celeste Cid, 24 años
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Benja detuvo el auto de Cami en la puerta del boliche, lo miró varias veces y ya no estaba tan seguro de dejarla entrar en ese antro. Había logrado convencerlo de llegar hasta allí pero ahora no le parecía tan buena idea.
- Cami, estás segura que quieres entrar ahí?
- Sí – asintió no muy convencida, pero habían llegado hasta allí y tenía que hacerlo – Será mejor que me esperes acá
- No – negó rotundamente con las manos todavía en el volante. Después de haber visto ese boliche por fuera no quería ni imaginarse lo que habría dentro y en cualquier momento arrancaría el coche para alejarla cuanto antes de allí.
- Tengo que ir sola, no te pueden ver, me dijo que viniera sola
- Vos entrás ahora y en un minuto estoy dentro, pero ni pienses que te voy a dejar sola – contestó él serio – vos viste eso?
- Vale, como vos digas… - Cami iba a abrir la puerta pero Benja le agarró una mano
- No voy a dejar que te hagan daño, ok? – ella sonrió levemente y le dio un beso en la mejilla, le encantaba cuando el chico se ponía tan tierno. Después salió del coche y caminó con paso decidido ante la atenta mirada de Benja. Antes de entrar giró la cabeza y sonrió para que el chico no se preocupara por nada. Cami abrió la puerta del boliche y entró con un poco de miedo, el lugar estaba sucio, había mucha gente borracha casi tirada por el suelo y algunas bailarinas bailando ligeras de ropa. Era un lugar horrible, Cami sintió un escalofrio de entrar allí sola. Ahora se arrepentía de no dejar que Benja entrara con ella, solo esperaba que no tardara demasiado. Notaba como las miradas de algunos hombres ebrios se posaban en ella y se sentó rápidamente en un taburete de la barra para pasar desapercibida. Hubo una muchacha que le llamó la atención, debía de rondar los 18 años y estaba atendiendo a los clientes. Era muy joven para estar allí y Cami vió que no estaba nada agusto trabajando en aquel lugar
- Disculpame – dijo Cami alzando la voz para que ella la escuchara por encima de la musica alta. La chica se acercó sonriente hacia ella para atenderla
- Que desea?
- Yo quería preguntarte que hace una mu… - pero en ese momento notó que alguien le tocaba el hombro y Cami se giró asustada. El chico desconocido le hizo un gesto a la muchacha para que los dejara asolas y ella obedeció de inmediato
- Hola! Supongo que no me conoces – Cami por un momento sintió miedo y dirigió la mirada hacia la puerta pero no vio a Benja entrar
- No – contestó Cami – quien sos?
- Siento haberte asustado, voy a presentarme primero – comenzó a decir el chico con un tono más cordial – mi nombre es Nacho y fui yo quien te citó
- Por que me citaste en este lugar? – preguntó Cami un poco más calmada, le parecío que aquel chico no le haría ningún daño.
- Mi hermana es ella – indicó él señalando a la muchacha de antes – no puedo dejar que esté acá sola
- Y por qué trabaja acá?
- Ese no es el tema, yo vine a hablarte de otra cosa – Cami se fijó en una mesa apartada, vió a Benja que estaba pendiente de ellos dos y se quedó mucho más tranquila. El chico se dio cuenta de eso y se dio la vuelta observando al rubio – Viniste con tu novio, verdad?
- No
- Sé quien es él, no hace falta que lo niegues
- Cómo sabes tanto de mi? Cómo sabias adonde vivia?
- Conozco a Joaquin y de él venía a hablarte
Benja los observaba desde la otra punta del boliche y no podía aguantar más, necesitaba saber quien era ese tipo y por qué la había hecho venir a aquel lugar asqueroso. Cami no parecía asustada pero él no podía aguantar ahí parado sin saber nada más.
- De qué le conocés?
- Joaquin y yo fuimos amigos toda la vida – comenzó a relatar Nacho y Cami lo escuchaba atentamente – él era un buen pibe y fuimos grandes amigos. Pero un dia, de repente nada volvio a ser igual en él, se enamoró de una mina y comenzó a obsesionarse. Su carácter cambió radicalmente y solo vivía pensando en cómo hacer suya a esa chica. Ese amor pasó a ser una obsesión que no lo dejaba vivir, comenzó a beber y a volverse un hombre violento.
- Quien era esa chica? – preguntó asustada. El chico no sabía como se tomaría aquello pero tenía que decirselo
- Ella es Liss, Joaquin se obsesionó con tu hermana…
- No puede ser… - Cami no creía lo que estaba escuchando - fue él quien atacó a mi hermana? – preguntó a punto de llorar. Benja observó que Cami parecía nerviosa y cómo si fuese a llorar así que se levantó y se acercó a ellos.
- Me temo que sí – contestó el chico - Joaquín comenzó a salir con vos porque quería acercarse a Liss, después te consideró de su propiedad y por eso te trataba tan mal. Cuando supo que te veías con Rojas no podía soportar que alguien le pudiese quitar algo que era suyo – en ese momento llegó Benja y agarró a Cami por la cintura
- Que pasa, Cami?
- No voy a hacerle nada, Rojas – contestó Nacho observando como Benja lo miraba mal
- Cómo sabes mi apellido?
- Benja, él es Nacho y me está contando muchas cosas sobre Joaquin… - le explicó Cami secándose las lágrimas.
- Y por qué lloras? – preguntó percatandose en sus lágrimas y acariciándole una mejilla.
- Fue Joaquin quien atacó a mi hermana – Benja abrió los ojos sorprendido
- Hijo de puta… - resopló el rubio sin poder creer
- Todavía tengo muchas cosas que confesar – dijo Nacho y ambos le miraron fijamente – Yo fui cómplice en muchas de las barbaridades que hizo – Benja de la rabia le agarró de la camisa
- Vos sos un cabron, como pudiste?
- Pará, por favor… - suplicó el chico bajo los fuertes brazos de Benja. Cami estaba asustada no quería que se formara una pelea entre ellos – Tengo que explicarlo todo, no me siento orgulloso de nada de lo que hice… - Benja lo soltó pero continuaba mirandolo con odio
- Por tu bien, espero que me convenzas de que no te pegue una paliza – amenazó Benja muy serio, dándole una oportunidad. Nacho tragó saliva y continuó hablando
- Yo no estaba deacuerdo en lo que hacía pero no podía hacer nada. Joaquin me pagaba por ser su complice, yo le tuve que ayudar, estaba obligado a hacerlo. Me ordenó que te espiara – dijo mirando a Cami – también me obligó a que te pegaramos una paliza – confesó a Benja temblando– y también tuve que cubrirle cuando agredió a tu hermana – Benja estaba perdiendo la paciencia y estaba a punto de pegarle pero Cami le detuvo agarrandole un brazo
- Benja, por favor… está siendo sincero… tiene que haber una razón coherente para que él le hiciese caso
- Pero que razón puede haber para hacer eso? – preguntó Benja enfadado, Nacho estaba muy arrepentido y no se atrevía a mirarles a la cara
- Necesitaba el dinero – dijo sin levantar la cabeza – mi viejo nos abandonó cuando mi hermana y yo eramos unos niños, mi vieja está enferma y no puede levantarse de la cama, y Andrea tiene que trabajar en este antro. El dinero de Joaquin era lo único que me podía ayudar a pagar las medicinas de mi madre – Cami sintió un poco de compasión de él y, a pesar de todo, tenía que agradecerle la sinceridad que estaba teniendo – Lo siento mucho, yo no quería hacerte daño Camila…
- Eso no importa ahora – dijo ella sintiendo una mezcla de emociones que no podía asimilar, no sabía si sentir odio o pena hacia ese chico – pero Joaquin cómo te podía pagar? si él jamás tuvo dinero…
- Eso es lo que te hacía creer él, Joaquin tiene mucho dinero – Cami se sentía muy mal. Estuvo viviendo con un hombre que apenas conocía y descubrir todo aquello que Nacho le contaba la estaba dejando descolocada y asustada a la vez. Ahora sabía hasta donde llegaba la maldad de Joaquin y que era capaz de hacer cualquier cosa para conseguir aquello que queria.
- Creeme que estoy arrepentido de todo lo que hice – siguió diciendo el chico – cuando agredió a tu hermana no podía con el cargo de conciencia y llamé al hospital para que fuesen a por ella
- Supongo que tenemos que agradecertelo – contestó Benja irónicamente
- Por favor, Benja… Tenemos que darle una oportunidad… - suplicó Cami al chico, ella sólo necesitaba saber muchas cosas y el único que podía responderle era Nacho – Por qué el desgraciado ese le hizo daño a mi hermana? Si se suponía que la quería…
- Él se enteró que andaba con un pive y además sabía que estaba embarazada – el chico tragó saliva, le resultaba dificil contar todo eso – trató por todos los medios que ese bebé no naciera
- El hijo puta lo consiguió – maldijo el rubio cabreado, mientras le apretaba la mano a Cami para apoyarla - Cómo sabía todo eso?
- Bueno… ese era mi trabajo – confesó arrepentido el muchacho – Entiendo que no puedan perdonarme, pero yo solo deseo que con mi confesión puedan hacer algo en contra de Joaquin
- Por qué estas contando todo esto? Si tanto te pagaba… – preguntó Benja, seguía sin confiar en él
- Entiendo que sea difícil confiar en mi, pero tengo mis razones…
- Se puede saber cuales son? – Benja seguía con su tono intimidante
- El muy cabrón intentó abusar de mi hermana – confesó al fin el chico apretando los dientes de la rabia
- No puedo creer todo el daño que causó… - contestó Cami llena de dolor y a punto de llorar por enésima vez en esa noche.
- Además quería prevenirte algo – continuó Nacho – planea volver a por tu hermana…


Luisana había salido un instante a la calle, estaba agobiada de estar dentro. Había mucha gente y tenía que saludar a todos ellos, ya que ella era la anfitriona. La muchacha no estaba acostumbrada a esos eventos. Fue caminando por el inmenso jardín de la casa, estaba vacio puesto que toda la gente estaba dentro del caserón. Era precioso el jardín.

- Esther! Donde está Lu? – preguntó Feli preocupado, hacía rato que no la veía.
- No lo sé, tuve que ir a saludar a unas personas y no sé donde se ha ido…
- No está en la fiesta
- Seguro que está… no te preocupes… - Esther sonrió tiernamente – La quieres mucho, verdad? – Feli asintió sonriendo como un bobalicón – Haceis una pareja muy bonita…
- Es la mujer de mi vida – confesó Feli - Y Johnny donde está?
- No tengo ni idea… seguro que estará fuera llamando por quinta vez a la niñera… se pone muy pesado… - resopló Esther recordando el comportamiento de su marido.
- No está acostumbrado a dejar a la niña sola…
- A mi también me cuesta, pero hay que aguantar un poco… Además es él quien está invitado a esta fiesta, yo odio estos eventos. Hay gente tan falsa… - respondió la mujer con cara de asco – Mira, allá está la mina que quería quitarme a mi marido el verano pasado… Voy a hablar amistosamente con ella
- No te pases con ella – dijo Felipe riendo, sabía que cuando Esther se lo proponía podía ser muy malvada.

Luisana estaba apoyada en un enorme arbol que había en el centro del jardín. De pronto notó unas manos grandes que la agarraban de la cintura. Ella creyó que esas manos eran de Felipe, pero al darse la vuelta no era él. Pero su cara era terriblemente familiar.








YoU aRe BeAuTiFuL nO mAtTeRs WhAt ThEy SaY, wOrDs CaN´t BrInG yOu DoWn



 
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AutorReply
Andrea=D
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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida " Cap. 39 y cap 40

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August 1 2008, 10:29 PM 

POR DIOS!!! SIGUELA ME ENCANTA ESTA NOVELA PERO SIGUELA PRONTO!!! XFIS!!!!

 
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(Acceso arza)

Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida " Cap. 39 y cap 40

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August 5 2008, 11:58 AM 

sigela xfaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa sta rererererewenaaaaaaaaaaaaaaaaaaa espero k pongas los sigientes captulos pronto

muxos bss!!!




 
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eva
(no login)

Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida " Cap. 39 y cap 40

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August 8 2008, 7:32 PM 

oooh hacia tiempo que no publicabas!!! me encantado el capitlo!! lo mjor la escena de Ines y Alex! qe riceste xico!! me encanta esta pareja, nunca se me hubese ocurrido juntarlos pero en realidad quedan bien como pareja!
publica pronto plis!

 
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cArLa
(Acceso cArLa_88)
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Re: "Los Renglones Torcidos de la Vida " Cap. 39 y cap 40

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September 20 2008, 6:49 PM 

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