hola xicas despues d mil años, aki os traigo otro capi. spero k os guste y comentar plisss .muxos besitos
capítulo 3
Pablo estaba sentado en su mesa habitual en la Panadería Pierre, una diminuta tienda metida dentro del Barrio Francés de la ciudad. Había pedido una taza de café de achicoria para ella. Él no sabía como podía soportar beberse el espeso y rico líquido tan temprano a la mañana. Bebió a sorbos su té y miró hacia la multitud que pasaba por la calle. Todos ellos parecían tener prisa por llegar a algún sitio. Les envidiaba por tener algo a lo que dedicarse cada día, pero él sabía la verdad. No había ninguna razón para apresurarse porque nada nunca resultaba de tanta prisa excepto una tumba temprana. Estos mortales no podían permitirse morir un poco antes de lo que les tocaba.
Quizás simplemente estaba cansado después de todos estos siglos de vida. Nunca se había despertado temprano a menos que fuera para desayunar con Marizza. No se apuraba hacia ninguna parte porque realmente tenía todo el tiempo del mundo. Sonrió para sí mismo. Él escuchó la campanilla sobre la puerta y alzó la vista para verla caminar hacia él. Su corazón se contrajo cuando pensó cuánto la amaba.
Ella no era elegantemente delgada. Siempre estaba quejándose de sus caderas y sus muslos. Le había dicho varias veces que la amaba tal como era. Cuando la sostenía, él quería sentir curvas y suavidad, no huesos y ángulos. Ella sonrió y se rió por algo que Pierre le dijo mientras se abría paso entre la muchedumbre. Él no pudo evitar la pequeña sonrisa satisfecha que le dirigió a los otros hombres que estaban en la panadería mientras le lanzaban envidiosas miradas.
Se levantó y la atrajo a sus brazos. Aplastándola contra él, la besó ferozmente . Ella jadeó y él aprovechó para deslizar su lengua dentro y acariciar la de ella. Derritiéndose contra él, ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello. Mientras devoraba sus labios y masajeaba su espalda, se preguntó en el fondo de su mente cuanto tiempo pasaría antes de que ella recordara donde estaban. Entonces él se perdió en su toque y en los suaves gemidos que salían de su garganta.
El sonido de aplausos atravesó sus mentes nubladas y ellos se separaron. Él sonrió cuando marizza se sonrojó. Ella lo aporreó cuando los otros clientes vitorearon. Pablo sostuvo su silla y acarició su pelo despejando el camino para besar su cuello. Ella tembló.
pablo , pensé que dijiste que te lo tomarías lentamente.
Realmente no creo que besarte sea apresurar las cosas. En realidad, he querido besarte así desde nuestro primer encuentro.
¿Pero aquí en medio de la panadería?
No pude evitarlo. Me haces sentir contento de estar vivo y nadie ha hecho esto en mucho, mucho tiempo Él empujó un café hacia ella.
Realmente no esperas que me crea eso, ¿verdad? ella tomó un sorbo y suspiró. Mi café nunca sabe como este. ¿Por qué?
Tú nunca has hecho café él cogió un beignet que el dueño de la panadería había traído para ellos.
Estoy segura de que si alguna vez lo hiciera, no sabría como este.
¿ya has pensado sobre Delacourte y si lo volverás a ver o no? preguntó él de manera casual. Aunque quería exigirle que dejara de ver aquel hombre, sabía que no había mejor modo de hacerla enfadar que darle una orden.
Lo llamaré más tarde y le haré saber que no quiero verlo otra vez. Creo que después del modo como actuó anoche, entenderá por qué.
No estoy seguro. ¿Quieres que esté allí cuándo se lo digas?
Puedo cuidarme a mi misma. No te necesito allí para sostenerme la mano.
Da un paso atrás, mi amigo. Empujarla no es el camino. Dile lo precupados que estamos por ella le advirtió la voz de feliil.
Pablo suspiró y apartó su té. Agarrando sus manos, él las llevó a sus labios.
Lo siento. Sé que no me necesitas para cuidarte. Has demostrado que eres más que capaz de cuidar de las cosas tú misma. Estoy preocupado sobre Delacourte. No creo que sea realmente el tipo agradable que pareces pensar que es.
¿Has obtenido alguna información sobre él? ella no sonaba feliz.
No de mi gente. Mi socio comercial, felipe OFlynn, ha estado haciendo una pequeña indagación personal. No se lo pedí él se encogió de hombros. En realidad no le pides a felipe que haga algo. Supongo que hubo algo sobre tu cita que no le gustó. Entonces él comprobó unas cosas y me avisó.
¿Qué cosas?
Parece que él practica Vudú.
Eso no significa nada. Mucha gente práctica esa religión.
Sin embargo, se podía decir que ella estaba un poco nerviosa al enterarse de esa noticia
Por supuesto, esto no significaría nada si él estuviera dentro del Vudú regular, pero él está en el mojo malo, Teresa.
¿Mojo?
Hechizos negros que pueden perjudicarte si así lo quisiera.
No pensé que esas cosas pasaran. Pensé que todo ese asunto era simplemente para las películas.
Tiene su lado bueno y malo justo como cualquier otra religión. Si sabe lo que está buscando, será capaz de encontrarlo.
¿De verdad piensas que él me dañará de algún modo? ella no estaba convencida.
No realmente. Sólo quiero que tengas cuidado mientras estás cerca de él. No lo hagas enfurecer.
No fui yo quien estaba haciéndolo enfurecer anoche. Me parece que alguien más pulsaba sus botones.
Inclinándose hacia adelante, pablo encontó su mirada con la suya. Él esperaba que ella la entendiera.
Tú y yo podríamos haber hecho el amor en la pista de baile. Pero incluso eso no es una excusa para atacarte como lo hizo.
¿Me estás diciendo que tú no estarías enojado?
Seguramente yo habría estado furioso si mi cita comenzara a besarse con algún otro tipo, pero no vertería mi cólera sobre ella. Probablemente estaría tentado de darle puñetazos al tipo que se meta en mi territorio admitió él.
Ella se rió.
Una respuesta totalmente masculina.
¿Es así? ¿Cómo te sentirías si alguna mujer viene aquí y comienza a golpearme, sobre todo después de ver aquel beso?
Quedría arañar sus ojos.
Ves, esa es una respuesta territorial, no sólo una reacción masculina.
¿Qué harías o dirías tú a tu cita si ella hiciera algo así?
Aceptar el destino y alejarme. Ella obviamente no es la chica correcta si está besando a alguien mientras está en una cita conmigo. La llevaré a casa si así lo quiere y le diré adiós. La vida es demasiado larga como para gastar mi tiempo en mujeres que no me quieren.
¿No querrás decir que la vida es demasiado corta?
¿Qué dije? Él se encogió de hombros. Mezclo los refranes a veces.
Levantándose, le ofreció su mano. La ayudó a ponerse de pie y entrelazó su brazo con el suyo mientras se abrían camino entre la muchedumbre de la mañana. Mientras salían y empezaban a caminar calle abajo, la estrechó más cerca de él. Se encontró a sí mismo pensando en lo diferente sería su vida desde que la había encontrado. Ella hacía que los días parecieran más brillantes y alegres.
Él había pasado meses sin reírse porque no había encontrado nada bueno en el mundo en mucho tiempo. Entonces, un día oyó su risa y se encontró sonriendo otra vez. Dentro de su corazón, ella guardaba una pequeña pieza del alma de él. Cuando ellos estaban juntos, estaba completo. Nada iba a sucederle nada malo a ella. No lo permitiría. Él tenía la sensación de que si fuera lastimada, podría cruzar la línea sobre la que había estado andando.
Estás tan serio de repente. ¿En qué estás pensando? marizza tiró de su brazo.
Pablo la miró y sonrió ligeramente.
Pensaba en lo que haría sin ti.
No creo que tengas que averiguar eso. No planeo irme a otro lado ella miró su reloj. Cielos. Me tengo que ir. Contraté a una nueva empleada mientras estuviste fuera. Ella comienza hoy y tengo que entrenarla.
Inclinándose, pablo la besó rápidamente.
¿Quieres que te recoja para almorzar?
No, voy a estar ocupada todo el día. Pero no diré no a la cena.
Entonces me detendré brevemente y te recogeré después de cerrar la tienda. Cenaremos en mi casa.
Wow. ¿Quién va a cocinar? Ante su mirada ofendida, ella se rió tontamente.
Tendrás que saber que soy un experto cocinero gourmet. Sólo cocino para gente muy especial acercándola, él acarició con la punta de la nariz su mejilla. No puedo pensar en nadie más a quien me gustaría cocinarle.
Una luz tímida apareció en los ojos de ella.
Vas a echarme a perder si sigues tratándome de esa forma.
Esa es la idea, amor. Tú mereces ser mimada él la besó fuerte y se alejó. Tienes que irte. Te recogeré esta noche.
Mientras él la observaba apresurarse, supo que la noche sería especial. Pablo había tratado de ser paciente, quería hacerla suya cuanto antes. Sus instintos gritaban que algo iba a pasar pronto y tenía miedo de lo que eso podría significar para ella.
*
*
marizza
Ella no pudo evitar el temblor de miedo que recorrió su espina dorsal ante el sonido de la voz de Vincent. Se volvió para verlo acercársele desde la puerta. Mirando a su alrededor, comprendió que ellos eran los únicos en la tienda. Ella había enviado a su empleada por el almuerzo. No te preocupes, pensó. Él no te hará daño.
Vincent.
Él le dio una docena de rosas rosadas.
Quiero pedirte perdón por mi comportamiento de anoche. Fue imperdonable que te tratara así.
Ella tomó las flores y escondió una mueca. Nunca le habían gustado las rosas. Puso el ramo sobre el mostrador, le sonrió.
Entiendo por qué estabas enojado, Vincent. Mi comportamiento con pablo fue inadecuado. No sé lo que nos pasó.
Hombres como LaFontaine y yo tenemos un cierto encanto por nuestra riqueza y poder Él tocó su mano. Puedo ver como una muchacha como tú podría dejarse llevar por eso.
Gracias a Dios Vincent no parecía carecer de confianza. Ella no tenía ganas de discutir acerca de ello.
Probablemente tienes razón.
Él se apoyó contra el mostrador.
¿Cuánto hace que conoces a LaFontaine?
He sido amiga de él durante cinco años. ¿Por qué?
¿Te has encontrado alguna vez con cualquiera de sus amigos?
Seguro. La gente que trabaja en el club.
Él los desechó con un movimiento de su mano.
Esos son sus empleados. Tú no te haces amigo de la gente que trabaja para ti.
Me encontré a felipe O'Flynn anoche.
Ah, ese tipo alto, bastante desagradable.
Ella no había encontrado a Felipe desagradable en absoluto. De hecho, él había sido bastante encantador.
Él es un socio. Nunca socialices con tus socios. Ellos tratarán de aprovecharse de ti.
Tú debes ser un hombre solitario. Su amigo, William Bradford, vive en Reno. Pablo pasó un par de semanas allí ayudándole con algunas cosas.
O él dice eso.
Ella se encogió de hombros.
¿Por qué me mentiría?
Todos los hombres mienten, amor. Eso está en la sangre.
¿Si él me ha mentido, por qué debería preocuparme? Él es un adulto y no somos exclusivos, por lo tanto puede ir donde quiera.
Hubo un destello de impaciencia en sus ojos. Ella no tenía la intención de jugar a su juego. No había ningún modo de que consiguiera que dudara de pablo . Durante cinco años, él la había apoyado. Había sido un amigo en momentos en que ella sintió que no había nadie ahí . La sostuvo mientras lloró y rió con ella cuando fue feliz. Podía dudar que él pudiera desearla como algo más que un amiga, pero nunca podía dudar de que la amaba.
Vincent, me alegra que te vinieras a verme. Iba a llamarte.
Una sonrisa satisfecha apareció sobre su cara.
Me alegra oír eso. Te perdono por la noche pasada. Culpo a LaFontaine.
Ella no podía creer que realmente pensara que iba a llamarlo para pedirle perdón.
En realidad iba a hacerte saber que no podíamos vernos más. No creo que seamos el uno para el otro. Pienso que lo que pasó anoche sólo reforzó la verdad.
La cólera y algo siniestro se apareció en su rostro. Ella dio un paso atrás y luego silenciosamente se reprobó. No muestres miedo o debilidad. Él atacará. Se preguntó por qué pensaba en Vincent como un perro rabioso. Había una mirada salvaje en sus ojos.
¿Vas a romper conmigo? Él se inclinó sobre el mostrador y la alcanzó. Agarrando sus brazos, la atrajo hacia sí. Ella jadeó ante las rayas amarillas que se arremolinaban en sus ojos castaños. Durante un momento, tuvo el más extraño pensamiento de que otra alma miraba fijamente desde aquellos ojos. Se preguntó si eso era lo que había significado la advertencia de pablo Él le gruñó y ella no pudo menos que alejarse de él.
Nadie me deja sin mi permiso. Tú eres mía, marizza. Tienes que aceptar que no te dejaré. Tu alma es pura y es justo lo que estoy buscando. Le ganaré a él. Te lo advierto, no me hagas pelear por ti. No te gustará el modo en que lo haré.
La campanilla sobre la puerta sonó cuando una mujer morena entró. Su rápida mirada percibió la escena en el mostrador. Si ella sintió el peligro o no marizza no lo supo, pero agradeció a la mujer que se acercó a ellos s.
Me pregunto si podría ayudarme su voz mantenía un leve acento del medio oeste. Su aguda mirada tomó nota del firme agarre con que Vincent sostenía los brazos de marizza. Los fríos ojos de la mujer miraron a Vincent y reconocieron el hecho de que trataba de intimidar a marizza .
Vincent la alejó de él.
Recuerda lo que te he dicho Él le sonrió a la mujer. Siempre estoy para servir a una mujer hermosa. Si puedo ser de alguna ayuda, por favor no vacile en llamarme. Aquí está mi tarjeta.
Marizza no podía creer que tuviera el nervio para tratar de encantar a otra mujer cuando justamente había estado amenazándola. La mujer tomó la tarjeta, pero no dijo nada hasta que Vincent se hubo marchado. Tranquilamente rompió la tarjeta y miró a Teresa.
¿Estás bien?
Lo estaré. Gracias por haber entrado cuando lo hizo.
Los hombres como él son para dar y regalar. Piensas que son un regalo de Dios a las mujeres y no creen que cualquiera de nosotras pueda resistírseles. No comprenden que Dios nos hizo más inteligentes que eso.
Ella se rió.
Algunas mujeres lo encuentran atractivo.
Esas son las mujeres que hacen que el resto de nosotras tenga tan mala fama . Él no es mi tipo en absoluto.
¿Cuál es tu tipo? Si no te importa que te pregunte
Mi tipo es menos remilgado, supongo. Alto, pelo oscuro y muy fuerte.
¿Qué hace él para vivir?
Él es arqueólogo la mujer sonrió. Puedes ver que tengo a alguien muy definido en mente.
Su empleada volvió en ese momento. Marizza estudió a la otra mujer.
Mi nombre es marizza Ryder. ¿Si no tienes ningún plan, quieres unirte para el almuerzo?
Soy Danielle Weston y me encantaría aceptar tu oferta.
Marizza agarró su cartera y se marcharon. Estaban a mitad del almuerzo cuando marizza se dio cuenta que nunca se había reído tanto con nadie además de Dominic.
Creo que sé cual es tu tipo Danielle bebió a sorbos su copa de vino.
¿Si?
Seguro. Tu tipo es como el pelmazo de la tienda, sólo que cien veces mejor. Sofisticado, pero no snob. Incluso tiene dinero sin hacer ostentación de ello. Y más importante, te ama más allá de todo razonamiento y hará cualquier cosa por ti.
Chica, atinaste ella sonrió.
¿Entonces cuál es el problema?
Hemos sido amigos durante cinco años y de repente ha decidido que quiere ser algo más.
¿Te opones a la idea?
Para nada. He estado deseándolo desde que nos conocimos, pero él significa mucho más para mí que cualquier otra persona con la que haya estado. Tengo miedo de decepcionarlo ella se sonrojó. No puedo creer que te esté contando todo esto.
No te preocupes. No conozco a nadie en Nueva Orleans excepto a ti, por lo tanto tus secretos están seguros conmigo. Sólo piensa en mí como en tu ángel de la guarda una sonrisa irónica se deslizó a través de la cara de Danielle. ¿Él alguna vez ha dado muestras de que quiera cambiarte?
No. Siempre me dice que soy perfecta como soy.
Ustedes se han conocido durante cinco años. Eso es tiempo suficiente para aprender mucho el uno del otro. ¿Tiene alguna costumbre fastidiosa?
Ninguna que haya visto. Algo me preocupa a veces. Pablo sufre ataques de depresión. Sé que él soporta noches donde no duerme en absoluto. A veces parece que oye o ve cosas que yo no puedo.
¿Te asusta eso?
Ella sacudió su cabeza.
Él nunca me haría daño a mí o a sí mismo. Simplemente que me siento impotente porque no puedo hacer nada para ayudarle sino hablarle.
Estoy segura que eso es la cosa más importante para él. He tenido momentos como el de tu amigo y el simple hecho de saber que hay alguien ahí con quien hablar me ayuda a soportarlo.
¿Entonces piensas que soy tonta por preocuparme de decepcionarle?
Danielle se inclinó y tocó su mano.
Con los años que he vivido, he comprendido que el remordimiento es la emoción más difícil con la que vivir. Nunca hagas nada que lamentarás porque nunca lo olvidarás. Pienso que lamentarías no aprovechar la oportunidad de amar totalmente a pablo. Toma lo que él está ofreciendo con ambas manos y disfruta de ello, hasta el más pequeño momento. Podrías sorprenderte al comprender que tu mundo estará completo cuando estén juntos.
La sinceridad de la voz de Danielle trajo lágrimas a sus ojos. Ella sabía que si pablo decidía seducirla esa noche, ella lo agarraría y nunca lo dejaría ir.
Gracias, Danielle.
De nada. Ahora debo irme. Tengo una reunión de negocios en unos minutos la morena mujer se levantó. Disfruté de nuestra conversación.
¿Quieres almorzar otra vez mañana?
Danielle sacudió su cabeza.
Lo siento. Tengo un almuerzo de negocios.
Si estás libre mañana por la noche, ¿por qué no me encuentras en el Ángel Caído? Ese es el club de mi amigo.
Me encantaría. ¿Alrededor de las nueve?
Maravilloso. Avisaré a pablo y nos reservará una mesa.
Las dos mujeres se dijeron adiós y se dirigieron en sentidos contrarios. Tan pronto como Teresa giró la esquina, feliil apareció al lado de Danielle.
¿Por qué, Danielle, estás involucrándote en la vida de una mortal? Eso no parece propio de ti.
Márchate, feliil. Yo tengo amigos mortales.
Lo sé, pero marizza es una extraña. Debo confesar que tu discurso sobre no vivir con los remordimientos ha sido completamente conmovedor.
Ella se detuvo y se volvió hacía él.
¿Piensas que no lamento lo que hice?
Nunca he visto mucho remordimiento de tu parte.
Me arrepentí. Caí sobre mis rodillas y supliqué. Él decidió no perdonarme. Bien. No dejo que su rechazo me vuelva loca. Tampoco dejaré que la culpa me coma viva. Viviré la vida que me han dado, pero la viviré a mi manera. No me convertiré en la caza o el cazador ella se alejó de él.
Bien por ti, Danielle. La mayor parte de los mortales no tienen incluso el coraje de vivir feli il se inclinó en señal de respeto y desapareció.