s me habia olvidado poner el titulo xd
gracias a noelia_camila y eli2008 por comentar
bueno pues ahora pongo el final del 6º cap ademas d que esta vez he tardado menos jeje besos a todas
y ya de paso aprovecho y hago un poco de publicidad de otra novela jeje de luky_tomy
por cierto aquie viene la imagen de cierto tenedor ya vereis donde sale es que me hacia gracia y queria ponerlo
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En el capítulo anterior:
Martín posó su brazo en torno a los hombros de Mora y se dirigieron una mirada enamorada. Marizza sonrió también feliz por ver a su padre enamorado y de una mujer como Mora, ella también se merecía volver a ser feliz, después de todo lo que había sufrido, Martín era un buen hombre. Todavía recordaba el momento en que ella y Pablo se habían enterado de la relación de sus padres.
Capítulo 6
Fiesta en casa Colucci
Parte II
Flash Back
- Y ¿se puede saber qué estás cocinando? preguntó Marizza a su padre mientras veía como el hombre entraba y salía de la pequeña cocina de su piso y ¿por qué me habías dicho que era tan importante que viniese hoy aquí?
- Bueno - empezó Martín un poco nervioso dejando de ir de un lugar a otro quiero que conozcas a alguien muy especial para mí confesó mientras sus mejillas se sonrojaban ligeramente.
Marizza dio un salto en el sofá donde estaba sentada.
- ¿Estás saliendo con alguien? preguntó sonriente ya era hora, me estaba empezando a plantear buscarte a alguien porque me preocupabas.
- Déjate de bromas la cortó su padre esto es importante para mí. ¿Te portaras bien?
- Yo soy una santa le contestó la pelirroja.
El timbre de la puerta sonó y Martín se apresuró a quitarse el delantal.
- Marizza, te advierto, ella viene con su hijo, por favor, ¿no seas mala con él?
Marizza le dirigió una mirada de advertencia, ya le había contestado.
- Papá, quédate tranquilo.
- Lo siento hija, solo que estoy muy nervioso.
Marizza le abrazó y Martín se lo agradeció. El timbre volvió a sonar.
- Venga, abre de una vez que tu novia se va a pensar que no quieres que la conozca.
Martín negó con la cabeza dando a su hija por imposible y abrió la puerta.
- Hola, mi amor saludó a una mujer Martín.
- ¿Martín? ¿Eres tú? preguntó una voz que Marizza conocía muy bien
- ¿Pablo? dijeron al unísono Marizza y Martín
Marizza vio entonces la imagen del rubio y de su madre. ¿Estaba pasando allí lo que ella creía que estaba pasando?
- Papá empezó Marizza sorprendida - ¿Estás saliendo con Mora?
Martín, como era hombre, todavía no había alcanzado a comprender que Pablo era el hijo de Mora.
- ¿Os conocíais? preguntó extrañado.
- Es mi madre le explicó Pablo sin creérselo todavía.
- Pero, ¿Marizza es tu hija? preguntó Mora esta vez No entiendo, ¿no se supone que su padre está en Italia?
- Creo que será mejor que nos sentemos dijo finalmente Martín.
Todos pasaron al comedor. Marizza y Pablo, que por aquel entonces seguían juntos, se sentaron en el sillón ella encima de él, Mora y Martín se sentaron en el sofá. Empezaron las explicaciones. Todos se miraron con cara de circunstancias, sobre todo Martín y Mora, desde luego no se habían imaginado que la presentación fuese a ser así.
- Creo que deberíamos empezar por lo más complicado sugirió Martín lo de que Marizza es hija mía.
Todos asintieron y entre Marizza, Pablo y el propio Martín le explicaron a la desconcertada Mora todo el lío que se había armado el año anterior con la identidad de Martín, como se había presentado el Elite como profesor de arte, como había apoyado siempre a los chicos, su despido
Mora estaba totalmente sorprendida, Martín ya le había contado que no había conocido a su hija hasta que esta tenía 15 años, pero no le había contado esas cosas. Una vez aclarado es punto Pablo y Marizza se miraron entre sí y luego a sus padres exigiendo una explicación.
- Y vosotros, ¿cuánto hace que estáis juntos? preguntó Marizza.
La recién conocida pareja suspiró, esa parte la llevaban más o menos ensayada.
- Llevamos juntos dos meses dijo Mora.
- Y ya nos parecía hora de contárselo al mundo entero si hiciese falta siguió Martín.
Después de una larga explicación de cómo se habían conocido casualmente en el bar donde Martín hacía sus imitaciones, recomendado por Sonia, su celestina particular. Al final de la charla Marizza y Pablo no pudieron evitar una carcajada al parecer a los dos se les había ocurrido la misma idea, es lo que tiene pasar tanto tiempo juntos.
- ¿De qué os reís? preguntó Martín que se había esperado cualquier reacción menos esa.
- Nada dijo Pablo es solo que se supondría que ahora yo tendría que pedirte que no hicieras daño a mi madre o te las tendrías que ver conmigo y con mis hermanos. Lo mismo que tú me tendrías que haber dicho a mí.
Mora y Martín les acompañaron en las carcajadas y pareció que la tensión se alivió bastante.
Fin del Flash Back
Marizza y Pablo se separaron de su padre y madre respectivamente para dar la bienvenida a Felipe y Eric, los hermanos de Pablo, y a la novia del primero. los dos jóvenes habían vuelto a Argentina en el mismo vuelo que su madre, y eso fue una sorpresa tanto para Marizza como para Pablo.
- Pablito dijo Eric, el mediano de los tres hermanos -, ¿qué nos tienes que contar con tanta intriga?
- Eric, no te lo voy a contar en mitad del pasillo se rió Pablo mientras lo abrazaba.
En otro lugar a pocos centímetros Marizza se daba un abrazo con la novia de Felipe, con la que se llevaba muy bien.
- Marizza, nos tienes con una intriga dijo Laura Arregui refiriéndose a ella y a su novio.
Sí, Laura Arregui estaba con el hermano mayor de Pablo, año y medio ya. Aunque se conocían de vista por algunas visitas de Laura junto con Marizza a Pablo, no habían empezado a tener una relación más profunda hasta que Felipe, como intendente que había llegado a ser, se interesó por la educación pública para no cometer los errores de su padre y que los jóvenes sean formados en verdaderos valores, se acercó al Elite Way, que había vuelto a ser pupilo, aunque ahora era público. De eso hacía ya tres años.
La comida estaba deliciosa, la verdad es que desde que Sonia y Franco se apuntaron a unos cursillos de cocina, recomendación de Hilda, la calidad culinaria en casa de los Colucci había ascendido. La pobre Cande se quedo mirando como los adultos disfrutaban de la delicatessen de sus abuelos y ella, pobre, con sus espaguetis, aunque había que reconocer que desde que le regalaron el tenedor que se enrolla eran su plato favorito.
A pesar de que las conversaciones que se estaban produciendo en la mesa, Marizza y Pablo se miraron y con un gesto Pablo le dejó empezar a Marizza, más bien le paso a ella el problema, pero bueno.
- Creo que ya ha llegado el momento de que os digamos porque os hemos juntado a todos empezó la castaña.
Los comensales dirigieron la mirada hacia Marizza con una expresión expectante.
- Sí, por favor, ciela bella, que nos tienes a todos con la intriga dijo Sonia que no se podía estar callada ni dos segundos.
Marizza miró enfadada a su madre.
- ¿Puedo seguir hablando? se quejó porque sino os vais a quedar con la intriga.
- Vale, ya me callo.
La pelirroja cerró los ojos y suspiro, por qué Luján tenía guardia, ella si que conseguía que la gente no interrumpiese. Pablo al ver que Marizza se estaba desesperando decidió que era un buen momento para intervenir.
- Lo que Marizza y yo queremos deciros es que tomó aire estamos embarazados.
La mesa se quedó en silencio y todos se quedaron mirándoles incrédulos, solo Cande, muy feliz, se atrevió a romper el silencio:
- ¿Voy a tener un primito?
Los adultos la miraron, sobre todo su padre, pero ninguno se atrevió a decirle nada.
- Ciela bella, por qué me das estos sustos se quejó Sonia, ya bastantes veces le había hecho Marizza la bromita y ahora no se fiaba que luego me salen arrugas.
Marizza suspiró con desesperación. Menuda madre tenía.
- Mamá, esto no es una broma. Pablo y yo vamos a ser papás dentro de unos meses, eso es lo que queríamos contaros.
Sonia dio un grito y todos se quedaron mirándola con cara de circunstancias.
- Marizzita, ¿por qué me haces eso? ¿No ves que aún soy muy joven como para que me hagas abuela?
- Pues no dijiste lo mismo conmigo cuando llegó Cande murmuró entre dientes Franco auch se quejó al recibir un codazo por parte de su mujer.
Mientras Sonia y Franco seguían con sus cosillas matrimoniales Felipe y Eric empezaron a hacer chistes fáciles a su hermano.
- Ay, Pablito, no sabía yo que le ponías tanto interés a las cosas bromeó Felipe y que calladito te tenías lo de Marizza.
Felipe se calló al recibir un codazo similar al de Franco por parte de Laura, murmuró algo sobre la falta de comprensión de su pareja. Sin embargo, Eric, al no tener pareja, era libre para seguir metiéndose con Pablo.
- Eso, o que no sabe controlarse dijo entre risas el rubio mediano.
El pobre Pablo estaba rojo como un tomate y Marizza a punto también, por suerte Mora, la madre salvadora, intervino para hacer callar a su hijo mediano.
- Eric, ya basta le reprochó la mujer deja de molestar a tu hermana. Además ya iba siendo de que alguno de vosotros me diese nietos, que mira que tener que ser el pequeño el primero.
Mora se levantó y le dio un abrazo a Marizza.
- Además de que Marizza es una gran chica.
- Se supone que tu hijo soy yo, mamá se quejó Pablo.
Pablo no tuvo mucho tiempo de quejarse porque Martín, que se había levantado también, le dio un abrazo.
- Sabes que me pareces el mejor hombre para Marizzita.
- Papá, que tu hija soy yo se quejó esta vez Marizza.
Se oyeron unas cuantas carcajadas, pero al final todos felicitaron a la pareja, unos más felices que otros, pero bueno.
Al final del día Marizza estaba cogiendo el abrigo para salir a la calle, Pablo la esperaba en el coche, aunque le tocaba conducir a ella. Estaba a punto de salir a la calle cuando Manu la retuvo del brazo.
- Marizza, puedo hablar contigo preguntó el moreno.
- Sí, claro Manu, ¿qué pasa? respondió con naturalidad la pelirroja.
Manuel se revolvió el pelo nervioso.
- Yo quería, bueno, como ya tengo experiencia con niños pequeños, por Cande, por si necesitas cualquier cosa, ya sabes que estoy aquí.
- Ya lo sé, Manu, pero tranquilo le explicó Marizza Pablo está conmigo en todo momento.
- Pablo murmuró Manuel tan bajito que Marizza no lo oyó.
Marizza terminó de abrocharse el abrigo y se dirigió a la puerta.
- Yo me voy a ir ya, ¿tú te quedas hoy aquí con Cande?
- Sí respondió Manuel - ¿te vas sola? ¿quieres que te acompañe?
- No hace falta Manuel, me voy con Pablo que ya está en el coche.
Marizza se alejó hacia el coche donde la esperaba Pablo dejando a Manuel con un mal sabor de boca.
Manuel observó como Pablo y Marizza se alejaban en el coche sin darse cuenta de que a su vez, alguien le observaba a él. Candela decidió que al día siguiente empezaría a buscar una novia a su padre.
Pablo sonrió mientras recibía un beso de Marizza, la castaña se había colgado de su cuello y atrapó sus labios en un solo movimiento, aunque él no iba a quejarse.
- Te quiero murmuró Marizza cuando se separaron.
- Yo también te quiero le correspondió el rubio volviendo a besarla.
Había sido una declaración muy bonita. Pablo le había puesto el chupete en el dedo y mientras se miraban habían confesado a la vez sus sentimientos. Marizza entonces se había colgado del cuello de Pablo y había puesto el fin a aquella declaración.
En el próximo capítulo:
- ¿Se puede saber que te pasa Manuel? preguntó Pablo.
- No, que te pasa a ti dijo furioso el moreno - ¿no puedes dejar tranquila a Marizza? ¿Tenías que dejarla embarazada?
- Creo que ya basta.
- No, esto no acaba aquí.
*
- ¿Me ayudas a buscar una novia a mi papá? preguntó la niña rubia a Marizza que no sabía donde meterse.
- Esto ¿por qué yo? ¿Si casi no nos conocemos?
- Pero algo me dice que esto va contigo explicó la pequeña.
*
- Es muy triste que una chica de 17 años se intente suicidar murmuró un médico.
- ¿Crees que la psicóloga nueva, la morena, podrá hacerla recuperarse? preguntó otro médico.
- Karina, no lo sé, pero dicen que es muy competente.
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