<< Previous Topic | Next Topic >>Volver al foro  

|. Un novio millonario .| cap 3 Y 4

January 9 2009 at 11:28 PM
No score for this post
  (no login)

 
Hola chicass.. bueno lo sientoo por tardarmee tanto enserio pero eh estado y estoy enfermita etonces no e tenido tiempo perdoon y ademas de que me fui a la playa entonces.. jeje.. gracias a rossy, Eni-gjuzi, eli2008 por sus comentarios se los agradesco bastantee... besos

Eni-gjuzi: bueno aqui no voy a publicar otr por ahorita solo publicare esta tongue.gifpero tengo pensado publicar una nueva en el foro de camientuplaneta.forumfree.net nomaas me digan que si puedo publicar adaptaciones :D besos

-------------------------------------------


|. Un novio millonario .|


Capítulo 3
EL viaje hasta la isla duró dos horas y Luisana se pasó la mayor parte del tiempo charlando en el puente con Felipe. El chico fue muy solícito y les dio unos aperitivos para el trayecto.
Cuando llegaron a la isla, ya de noche, Camila supo que Benjamin no estaba en ella, así que las condujeron a sus habitaciones para que se cambiaran y preparan para la cena.
Un rato después Luisana llamó a su puerta. Cami abrió y su hermana se acercó a la balconada
Me pregunto cómo será la vista desde aquí dijo .Tú ya has estado aquí ¿verdad? No he podido ver mucho, pero la Casa parece muy grande.
Lo es. ¿Te vas a poner eso para cenar? le dijo refiriéndose al extremadamente corto vestido amarillo que llevaba y que apenas le tapaba el trasero.
Bueno, no me voy a volver a cambiar. ¿Qué tiene de malo?
Nada, supongo.
Solo porque a ti te guste la ropa aburrida, no significa que a mí me tenga que gustar también. Seguro que le gusta a Felipe.
Seguro que sí, si te pudiera ver. Pero hasta que no sepamos cuál es nuestra posición aquí...
Yo creía que ya lo sabíamos. Vamos a hacerle compañía a la protegida de un viejo. Pero no esperes que me vista como una niñera. Tú puedes hacerlo, pero yo tengo mejores cosas que hacer.
Camila agitó la cabeza y cambió de conversación.
¿Has deshecho ya las maletas?
He sacado algunas cosas. Ya terminaré por la mañana. Hey, tu habitación es más grande que la mía. Eso no es justo.
¿Quieres que las cambiemos?
No. Solo la estaba admirando, eso es todo. Y creo que mi cuarto de baño es más grande que el tuyo.
Bueno...
Cami decidió que ya era hora de que fueran a cenar. Se miró por última vez al espejo y luego se dirigió a la puerta.
¿Vamos...?
Ese tipo...
Las dos hablaron a la vez y Cami dejó hablar a su hermana, a pesar de que no estaba segura de que le fuera a gustar lo que iba a oír.
Benjamín Rojas continuó Luisana. Debe ser asquerosamente rico, ¿no? Quiero decir que, por lo que me ha dicho Feli, es el armador de una flota de petroleros y tienes que admitir que esta casa es fabulosa.
Lo último que Cami necesitaba era que Luisana empezara a especular sobre Benja. ¡Y eso que ni siquiera lo había visto todavía! Su hermana pensaba que era viejo, pero tenía solo unos cuarenta años. Y seguía siendo un hombre extremadamente atractivo.
No creo que eso nos interese dijo como si hablar de Benjamin no le afectara lo más mínimo.
Sé realista, Cami. A mí no me importaría casarme con un tipo rico. Me pregunto lo que pensará él de tener una novia de mi edad.
Se rió y Cami sintió un impulso casi irresistible de darle una bofetada.
O tal vez tenga un hijo. ¿Tú qué crees? continuó Luisana.
Creo que estás siendo muy tonta.
¿Qué tiene de tonto querer casarme con un millonario. ¿O querer saber si tiene un hijo?
No lo tiene.
Lu abrió mucho los ojos.
Por supuesto. Me había olvidado de que lo conoces. Sigue. Dime cómo es.
Ahora no. Vamos, llegaremos tarde a la cena.
¿Y qué? El tipo no está aquí. No me importa tener esperando a una colegiala griega.
A Camila se le había olvidado decirle a su hermana que la colegiala griega en cuestión era un año mayor que ella.
Cuando llegaron a la impresionante escalera de mármol, Luisana se quedó boquiabierta.
¡ Vaya! exclamó. Es una pena que no tengamos audiencia. Podríamos hacer una entrada triunfal desde aquí.
Gracias a Dios que no la tenemos...
Cami se interrumpió cuando vio una alta figura salir de las sombras a la luz.
Parakalo dijo Benjamin.
Iba vestido con unos pantalones negros y una camisa del mismo color que acentuaba su bronceado.
Por favor, Luisana añadió. Baja las escaleras como quieras.
Incluso Luisana se quedó sin habla por un momento.
¿Es él? le susurró al oído a Cami.
Eso lo debió oír Benjamín y Camila miró exasperada a su hermana.
Sigue le dijo empujándola.
Luisana obedeció sin rechistar.
Solo era una pregunta murmuró.
Cuando llegaron abajo, Benja las recibió.
Kalispera. Kalos orissate sto Skiapolis dijo. Lu parpadeó sin entender nada, así que él le tomó la mano y tradujo:
Bienvenidas a Skiapolis. ¿Habéis tenido un buen viaje?
Oh, sí. Gracias. Esta casa es muy... ya sabes, muy bonita.
Cami se sorprendió -al ver que su hermana se había puesto muy colorada.
Me alegro de que te guste.
Cami cerró los ojos esperando lo siguiente que pudiera decir su hermana y temiéndolo.
¿Camila? ¿Estás bien?
Benjamín se acercó a ella y le dio también la mano.
Estoy bien logró decir ella apartando la mano lo antes que le fue posible.
Él estaba demasiado cerca para su gusto y su cuerpo ya estaba reaccionando como siempre ante él.
Lamento haberte hecho esperar. Tu ama de llaves nos dijo que estabas fuera.
Y lo estaba. Pero he vuelto. Estás muy colorada, agaphita. ¿No te sientes bien?
Ya te he dicho que estoy bien
No ha comido casi nada en el avión dijo Lu.
Como acordándose de que no estaban solos, Benjamín se alejó un paso de ella.
Eso no está bien. ¿Ha sido muy pesado? Me refiero al viaje.
No. Por supuesto que no.
Cami deseó que la dejara en paz. Su hermana no era tonta y, si él seguía comportándose como si su bienestar fuera de alguna importancia, Lu podía empezar a sospechar que ella tenía algo que ocultar. Pero tal vez fuera esa la intención de él, pensó. Lo cierto era que nunca había creído que le ofreciera ese trabajo por la bondad de su corazón. Los hombres como él nunca perdonan u olvidan. Y, a pesar de que no se hacía ilusiones de que hubiera significado gran cosa en su vida, lo había dejado plantado, lo que, seguramente, para él era imperdonable.
Kala murmuró él. Micaela nos está esperando. Vamos a presentaros, ¿ne?
Cami asintió y miró a Luisana antes de acompañarlo hasta un pequeño salón más íntimo que el resto de la imponente casa.
Allí las esperaba Micaela Stephanopulos. No tenía nada de la colegiala que se había esperado. Alta y delgada, con una larga melena negra, parecía mucho mayor que los diecisiete años que decía tener. Vestía de negro, con un vestido ajustado a la cintura que moldeaba su figura y que no le habría sentado mal a una mujer el doble de mayor que ella. Parecía más la esposa de Benjamn que su protegida, pensó Cami mientras se preguntaba cómo se las iba a arreglar con ella.
Y, por su parte, Mica reaccionó a su aparición con la arrogancia que se podía esperar de ese aspecto.
¡Benjamin! exclamó ignorándolas a ellas.
Avanzó hacia él con los brazos extendidos y Benjamin se vio obligado a abrazarla.
¿Ola entaksi?
Habla en inglés, Micaela le dijo él. Nuestras invitadas no hablan nuestra lengua. Y, al fin y al cabo, esa es una de las razones por las que he invitado a la señorita Tennant, para que mejores tu acento.
Mi acento no necesita mejorar respondió Mica y Camila no tuvo más remedio que darle la razón.
La chica hablaba inglés muy bien. Mucho mejor que ella griego.
Lo que sea dijo él más duramente ahora. Mi protegida. Espero que seáis buenas amigas.
Yo también lo espero dijo Cami firmemente aceptando la lánguida mano que le ofreció Micaela. Encantada de conocerla, señorita Stephanopoulos.
¡ Señorita Stephanopoulos! exclamó Benjamín impacientemente. Se llama Micaela. Y esta es Luisana. La hermana de la señorita Tennant.
Hola dijo Lu sin mucho entusiasmo. Supongo que tenemos la misma edad, ¿no?
¿La tenemos?
Mica pareció aburrida e inmediatamente le dedicó su atención de nuevo a Benja, rodeándole el brazo amorosamente.
Isos. ¿Podemos cenar ahora?
Después de que les haya ofrecido a la señorita Bordonaba y su hermana un aperitivo dijo él soltándose . ¿Cami? ¿Qué vais a tomar?
Cami dudó y, después de dirigirle una mirada de advertencia a su hermana, se acercó con él hasta el mueble bar, al otro extremo del salón. No le gustaba nada dejar solas a las dos chicas y no dejó de mirarlas de reojo, como si se esperara que fuera a suceder algo desagradable.
¿Ouzo? ¿Retsina? ¿O algo más normal? le preguntó Benjamin. Y relájate. A Mica le vendrá bien estar con alguien de su edad, para cambiar.
Creía que me habías dicho que seguía yendo al colegio.
Y así era.
Benja tomó una botella de vino blanco y se la mostró. Cuando ella asintió, sirvió una copa.
Pero Mica ha estado mucho tiempo con gente mayor durante el último año. Ha tenido unas cuantas pequeñas infecciones que no han permitido que fuera al colegio, así que ha recibido clases aquí.
Ya veo. Parece muy... unida a ti.
Así que te has dado cuenta...
Sería difícil no hacerlo dijo ella tomando su copa. Bueno, no es muy discreta.
Al contrario que tú dijo él sirviéndose un whisky. He de admitir que me sorprendió cuando supe que te habías puesto en contacto con Jamieson. Si hubiera pensado por un momento que ibas a cambiar de opinión, habría retrasado mi partida unos días. ¿Por qué lo has hecho?
¿Qué?
El la miró muy serio.
No hagas como si no supieras de lo que estoy hablando.
Oh. Decidí que era una oportunidad demasiado buena como para perdérmela.
¿De verdad?
Me refiero a económicamente. Y, a pesar de que eso significaba tener que sacar a Luisana del colegio dos semanas antes de que terminara el curso, ella ya había terminado sus exámenes.
Ah, sí, Lu dijo él mirando a su hermana. Ella no es como tú, ¿verdad?
Cami se encogió de hombros.
Si tú lo dices...
Lo digo. Y antes de que le pregunte a tu hermana qué quiere tomar, deja que te diga que tú tienes muchas ventajas que ella no tiene.
Te refieres a que soy mayor, ¿no?
Por supuesto, pero la edad tiene sus compensaciones. Ya sabes lo que te digo.
Entonces les llegó claramente el ruido de una discusión.
¿Quién te crees que eres? decía Lu llena de ira. No me puedes hablar así. ¡No soy la doncella!
¡Arketa! ¡Arketa! ¡Ya basta!
Cuando Mica fue a responder, Benja dejó su copa con fuerza en la mesa y se acercó a ellas. Por un momento pareció olvidar la orden que él mismo había dado de que debían hablar inglés y habló en griego.
Luego, como dándose cuenta de que Lu no lo entendía, añadió en inglés y más comedidamente:
Mica. ¿Quieres decirme qué pasa? ¿Que has dicho que haya molestado a nuestra invitada?
Mica pareció indignada al principio y luego, como si se diera cuenta de que él no iba a responder a esa actitud, murmuró:
No ha sido nada, Benja. De verdad. Solo le estaba diciendo que a Kiria Papandreiu no le gusta que la hagan esperar con la cena.
Eso no es cierto. Lo que dijo de verdad es que no somos bienvenidas aquí; que no ve la razón por la que tenga que estar con gente que ni siquiera le cae bien.
Cami, que se había acercado también, tuvo la sensación de que su hermana se había inventado algo de la conversación. O tal vez no hubiera entendido a la otra joven.
¿Es eso cierto, Micaela? le preguntó Benja.
¡ Por supuesto que no! Me temo que ella no ha entendido lo que he dicho.
Benja respiró profundamente.
¿Es así?
No, no lo es afirmó Luisana. Yo no me inventaría algo así. Díselo, Cami. No soy una mentirosa. Ella es una celosa que parece pensar que el llevar ropa cara le da el derecho a...
Calla, Lu.
Cami no supo qué creer. Hasta hacía poco habría creído a su hermana sin dudarlo, pero después de lo de la heroína, no podía estar segura.
Oh, de acuerdo. Muchas gracias. Ella habla mal de nosotras y yo soy la mala de la película.
Nadie es la mala aquí dijo Benjamin . Por lo que a mí respecta, el asunto está zanjado. Sea lo que sea lo que os hayáis dicho, se acabó. Y esto va a seguir así pase lo que pase, ¿entendido?
Pero yo no he dicho nada, Benja dijo Mica con cara de pena.
Una cara que no engañó ni por un momento a Cami y se dio cuenta de que, probablemente, Lu había dicho la verdad. Pero no tenía ni idea de lo que había detrás de la máscara de inocencia de Mica.
Como he dicho, no vamos a hablar más de ello. Y ahora te sugiero que le ofrezcas un refresco a Luisana antes de que vayamos a cenar.
Capítulo 4
CAMILA no durmió bien, los recuerdos se lo impidieron. Por la mañana se levantó y decidió vestirse como lo haría una visitante cualquiera de la isla, con una camiseta amarilla y pantalones cortos del mismo color. Si Benjamín no aprobaba esa forma de vestir, tendría que decírselo, pero hasta entonces, pretendía ir cómoda.
La noche anterior, durante la cena, Benjamín se había ausentado por unos momentos y el silencio se había apoderado entonces de las tres. Se preguntaba si no lo habría hecho para que empezaran a conocerse y limaran sus asperezas. Más tarde, cuando volvió, fue él quien llevó todo el peso de la conversación.
Esa era una mañana perfecta, con un cielo tremendamente azul y el sol brillante, cosa que le levantó la moral. Salió fuera de la mansión y vio lo que debían ser las casas de la servidumbre y los establos. Sabía que a Benjamín le gustaba montar a caballo. Ella misma lo había hecho con él cuando estuvo allí...
¿Cómo sabía que ya te debías haber levantado? dijo una voz profunda tras ella.
Inmersa en los recuerdos, no lo había oído acercarse. Estaba en la puerta tras ella, apoyado contra el quicio. Llevaba una camiseta negra y pantalones sueltos de algodón. Estaba muy sexy y parecía años más joven de lo que era en realidad. Pero lo cierto era que nunca había pensado que Benjamín fuera mucho mayor que ella misma.
Benjamín dijo. Buenos días...
Buenos días respondió él acercándose. ¿Has dormido bien? No, ya veo que no. Pobre Cami. Venir aquí ha sido muy estresante para ti, ¿no?
¿Qué te esperabas?
¿Que qué me esperaba? No lo sé. ¿Tal vez que te dieras cuenta de que estoy tratando de ayudarte? ¿Que tal vez fuéramos capaces de olvidar el pasado?
Como ya te he dicho, no trates de protegerme, Benja.
Lo siento. Está claro que he de tener cuidado con lo que diga en el futuro.
Eso no es necesario dijo Cami suspirando. Estoy aquí, ¿no? No habría aceptado el trabajo si no hubiera pensado que nosotros.., que yo, podía desempeñarlo.
No.
La expresión de Benjamín era inescrutable y, cuando apoyó las manos en la pared al lado de ella, sintió la necesidad de apartarse de él. No quería llegar a sentirse demasiado cerca de él otra vez, no quería sentir nada por él. Quería recordar que la había utilizado tanto como ella lo había utilizado a él, y de lo único que él se arrepentía era de que ella hubiera terminado su relación antes de que tuviera la oportunidad de decírselo.
Creo que voy a darme un paseo dijo mientras se alejaba.
Si no te importa, iré contigo dijo él inmediatamente y ella se dio cuenta de que no tenía escapatoria.
Pero tenía que intentarlo.
Oh, por favor. Estoy segura de que tienes cosas mejores que hacer. Y tu protegida puede preguntarse dónde estás.
Puede que lo haga. Pero esto nos dará la oportunidad de hablar de tus... ¿cómo podemos llamarlos? Tus deberes. Como tan acertadamente has dejado claro, estás aquí para trabajar.
Como quieras, Benjamín. O prefieres que te llame Kirie Rojas?
Con Benjamín valdrá dijo él señalándole un camino. Iremos por aquí.
Camila prefirió no discutir y lo acompañó por un camino que llevaba hacia un lateral de la casa y hacia una terraza con piscina. Más allá se llegaba a los acantilados.
El paisaje era magnífico, pero hacía calor y el cabello se le pegó al cuello por el sudor.
También tenía sed, lo que seguramente era la causa del dolor de cabeza que estaba empezando a sentir. No estaba acostumbrada a ese calor.
Se detuvieron en lo alto de unos escalones que bajaban hasta una playa privada. Allí había un banco con una gran roca que proporcionaba una bienvenida sombra.
Camila se sentó e, inconscientemente, levantó los brazos para separarse el cabello del cuello.
Estás cansada dijo Benjamín.
Ella se percató entonces en lo provocativa que había sido su acción. Levantando los brazos había hecho que los senos se apretaran contra la leve tela de la camiseta, a pesar de que llevaba sujetador.
Pero le resultó difícil leer la expresión de él.
Es solo el calor respondió. Creía que tu yate estaría anclado en la bahía.
Benja se volvió para mirar hacia donde lo estaba haciendo ella.
¿Por qué? Lo tengo en El Pireo, como ya sabes.
Solo pensaba... Me preguntaba en cómo habrías llegado.
Ah. ¿Entonces no oíste el helicóptero?
No.
Pero lo cierto era que la noche anterior, mientras se duchaba, sí que había oído un ruido.
Es mucho más cómodo para llegar aquí desde tierra firme. Y, antes de que me lo preguntes, anoche no sabía si iba a poder llegar a tiempo, si no lo habría organizado para que Mica y tú vinierais conmigo.
No estaba diciendo...
¿He dicho yo que lo estuvieras haciendo? Ahora dime de verdad por qué cambiaste de opinión.
Ya te lo he dicho.
También me dijiste que no podías trabajar para mí. Tú sabías que tus circunstancias ya eran desesperadas antes de que dejaras el restaurante y, aun así, me dijiste que, ¿cómo lo dijiste? Ah, sí, que no estabas a la venta.
Cami contuvo la respiración y se preguntó qué le podía contar. No podía decirle que había aceptado al descubrir que Sophie estaba metida en asuntos de drogas. ¿Qué pensaría él entonces? Incluso podía pensar que no le convenía tenerlas allí.
¿Importa eso? dijo por fin.
Creo que sí dijo él y la miró a la cara. ¿No estás bien? El sol es un mal enemigo. Te llevaré de vuelta a la villa.
No es necesario...
Sí que lo es. Ya continuaremos esta conversación en otro momento.
La tomó del brazo y ella se estremeció, lo que lo hizo sonreír y añadir:
No me mientas, agaphita. Nos conocemos demasiado bien para eso.
Cuando llegaron a la casa, Micaela estaba desayunando en la terraza, bajo una sombrilla, cerca de la piscina.
Esa mañana iba de blanco, una túnica suelta sobre unos pantalones que destacaban su esbelta figura. No debía sentir el calor o lo disimulaba muy bien, ya que Cami, que llevaba solo la camiseta y pantalones cortos, estaba ansiosa por quitárselo todo.
Benja la soltó el brazo entonces. Mica se levantó y se acercó a él. Camila se preguntó si podría escapar entonces al interior de la casa.
Kalimera, Benjamín dijo la chica dándole un beso en la mejilla y luego se dirigió a ella con la lección bien aprendida. Buenos días, señorita Bordonaba. Parece tener mucho calor. No creo que este clima le venga bien.
Cami le sonrió levemente.
Me acostumbraré.
Es culpa mía dijo Benjamín. Invité a la señorita Bordonaba a que me acompañara a dar un paseo. ¿Tienes alguna crema para darte? Me temo que ya te hayas quemado.
Estaré bien le aseguró ella.
Pero antes de que se pudiera marchar, él le puso la mano en la espalda y la empujó suavemente hacia la mesa.
Ven le dijo. Desayunaremos con Mica. Le diré a Kiria Papandreiu si tiene alguna aspirina para tu dolor de cabeza.
De verdad que no...
Pero Benja ya se había acercado a la mesa y servido un zumo de naranja.
Toma. Esto te hará sentirte mejor. Está lleno de vitamina C.
Camila dudó de que algo la pudiera hacer sentir mejor, aparte de tumbarse en una habitación a oscuras, pero la verdad fue que el zumo le sentó bien. Tanto como para poder ver el desayuno sin sentir náuseas.
Entonces apareció el ama de llaves para servirlos ella misma. Benjamín le pidió café para los dos y una aspirina para ella. Además, allí había una cierta brisa fresca y eso la ayudó a relajarse.
¿Le duele la cabeza? preguntó Mica con una evidente satisfacción en la voz. ¿No debería meterse en la casa y tumbarse?
Solo es un pequeño dolor de cabeza. La verdad es que ya me estoy sintiendo mejor. Lo cierto es que el calor nunca me ha molestado anteriormente.
Micaela pareció escéptica.
¿Está acostumbrada al calor, señorita Bordonaba? ¿Está acostumbrada a pasar sus... dos semanas de vacaciones al sol?
La verdad es que solíamos pasar varios meses en el sur de Francia en el verano la corrigió ella con cierta satisfacción.
Pero no dijo nada de su estancia en esa misma isla. Se podía imaginar perfectamente la cara que pondría esa chica si le hablaba de su relación con Benja o del hecho de que su padre y ella habían pasado algunos días en el yate de Benjamín.
Pero no tenía ninguna gana de empezar una batalla con la adolescente. O de continuarla, pensó dándose cuenta de que Mica ya estaba buscando problemas. En cualquier caso, parecía evidente que Benjamín no le había contado que se conocían de antes, así que no era cosa suya sacarlo a relucir.
Pero Micaaela no dejó el tema. Esperó impacientemente hasta que el ama de llaves llevó los cafés y la aspirina y volvió a la carga.
¿Qué hacía en el sur de Francia, señorita Bordonaba? ¿Trabajaba en algún hotel?
Cami casi se atragantó.
No. Entonces no estaba trabajando. Aún iba al colegio.
Entonces eso fue hace mucho tiempo dijo Mica inocentemente y Benjamín le dirigió una mirada de advertencia.
Eso no es de tu incumbencia dijo él. La vida privada de la señorita Bordonaba es suya. Y lo que hiciera antes de venir aquí no debe importarte.
Oh, pero Benja... Yo solo siento interés. Si tenemos que ser amigas, no debe haber secretos entre nosotras.
Los amigos no hacen preguntas personales.
Luego Benjamín se dirigió a Cami y le ofreció la bandeja de cruasanes.
Toma. Todavía no hemos hablado de tus deberes aquí.
Yo no necesito una niñera, Benjamín dijo Ariadne antes de que Camila pudiera responder.
Él hizo un esfuerzo evidente para controlar el enfado.
No, pero sí compañía. Alguien que te acompañe cuando yo vuelva a Atenas.
Pero yo también quiero volver a Atenas protestó Micaela.
Camila sospechó entonces que ahí estaba el problema. Benjamín era responsable de la chica, pero le estaba resultando difícil vigilarla mientras seguía trabajando. Era un alivio sentirse necesitada.
Es... mejor para tu salud el que te quedes en la isla. Te has vuelto muy sensible a la infección, Mica. Y lo sabes. Quedarte aquí te dará tiempo para recuperarte, para relajarte.
Micaela no se rindió.
Lo que pasa es que no quieres que esté contigo dijo suspirando.
Atenas no es el mejor sitio para estar en mitad del verano. Hace calor y hay mucha gente. En cualquier caso, estás más cómoda aquí.
Pero yo quiero estar contigo...
Eso no es posible, Micaela.
Benjamín se tomó su café de un trago, pero cuando fue a hablar con Cami, la chica dijo de nuevo:
No seré una molestia para ti. Y ya sabes que solo enfermo cuando tú no estás cerca.
¡ Ftani pya!
Con las prisas para terminar la conversación, Benjamín se olvidó de hablar inglés y Cami se percató de lo harto que debía estar.
¿Por qué me hablas en griego, Benjamín? le preguntó Micaela. ¿Es que no quieres que la señorita Bordonaba sepa que nos hemos hecho... tan amigos?
Te lo advierto, Micaela...
Cami se levantó de repente. No tenía la menor intención de seguir con aquello. La avergonzaba oír cómo Micaela se rebajaba tanto. Y a pesar de que no le caía nada bien, no podía evitar la sospecha de que Benjamín se había buscado todo aquello. Evidentemente, había permitido que Mica se saliera demasiado con la suya, y ahora lo estaba pagando.
Si no os importa dijo, me gustaría darme una ducha. Tal vez podamos hablar de lo que quieres de mí en otro momento.
Benja se levantó también.
Pero no has comido nada.
La verdad es que prefiero darme una ducha. Si me disculpáis...
Camila se levantó y se dirigió hacia la casa. En el camino, se encontró con Luisana, que bajaba a desayunar.
Hey, Cami.
Por una vez, Lu parecía contenta y Cami no quiso que le notara lo poco que le gustaba lo que se había puesto. Un top elástico color rosa y unos vaqueros cortados, muy cortos.
Te veré más tarde dijo y se dirigió al interior de la casa, sin poder evitar una sonrisa cuando pensó en la reacción de Benjamín.



besos y dejen comentarios :D

 
Scoring_Disabled_MsgRespond to this message   
AutorReply
Anonimo
(no login)

Re: |. Un novio millonario .| cap 3 Y 4

No score for this post
January 10 2009, 7:44 AM 

si,se de este foro y normalmemte te sigire tambien alla,ya me puedes considerar una fan de tus novelas. besos wapa

 
Scoring_Disabled_Msg
Anonimo
(no login)

Re: |. Un novio millonario .| cap 3 Y 4

No score for this post
January 10 2009, 12:26 PM 

me encantaron lso capitulos de hoy jejeje estan genial, perdona que no comentara en el dos pero no lo lei asta hoy que casi no tube tiempo!!
Me encanta cami yhasta les etsoi pillando algo de tirria a lu por tozuda eh´!! jajaja

 
Scoring_Disabled_Msg
Current Topic - |. Un novio millonario .| cap 3 Y 4  Respond to this message   
  << Previous Topic | Next Topic >>Volver al foro  
Find more forums on AnimationCreate your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  
Esperemos que hayan disfrutado y ¡Entren mas a amenudo!