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ESCANDALO EN PRIMAVERA CAP 27 ULTIMO!!

February 5 2009 at 1:00 AM
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anonimo  (no login)

 
Hola mis nenas aqui betsynova como siempre. y al fin despues de mucho conseguí darle el fianl que se merecia. deciros que esta bien currado porque tiene un 80% mio sobre todo el final. espero q os guste y os animeis a comentar. mil gracias a mis nenas noelia camila, anonimo y denisse por ser tan fieles y pacientes conmigo y al resto de silenciosas por su apoyo. dentro de poco volveré con EL ARQUERO Y LA BOTICARIA q es 100% mia. bss linda y disfruten.

ESTA ES UNA ADAPTACION DEL LIBRO DE LISA KLEYPAS: ESCANDALO EN PRIMAVERA

CAPITULO 27
Durante todo el verano y gran parte del otoño, Paloma y Franco tuvieron que separarse en muchas ocasiones debido a los viajes de él a Londres para resolver todos sus problemas legales, a parte de otros viajes de trabajo.

Con la ayuda de Felipe, Franco consiguió que no lo extraditasen a Norteamérica y quedarse en Inglaterra donde, gracias a dos hábiles abogados pudo seguir con sus negocios sin que el juicio le alterase demasiado su rutina.

Mientras tanto, viajó sin descanso varias veces a Bristol donde supervisaba la construcción de la nueva fábrica, contratación de nuevos empleados y establecimiento de los canales de venta por todo el país.

Paloma notó un cambio en su flamante prometido. Se le veía más seguro de si mismo, más libre y magnánimo ahora que su pasado había salido a la luz y no tenía ningún peso que le oprimiera el pecho.

Al ver la inagotable energía de Franco y el gran número de sus éxitos, Marcos Hunt le ofreció un puesto en su empresa si alguna vez se hartaba de trabajar para Riganti. Aquella proposición fue contraatacada por el mismo Gino que le ofreció de inmediato un mayor porcentaje de sus beneficios de la fábrica de jabones.

Paloma y Franco solían pasear por la finca, en los pocos momentos que podían pasar a solas, y hablaban de sus planes de futuro. Un futuro que cada vez estaba más cerca de hacerse realidad.

-Si el negocio sigue así de bien, cuando cumpla los treinta ya seré millonario- comentó a Paloma con ironía- si es que consigo mantenerme fuera de la prisión.
-Créeme que así será porque no pienso dejar que nadie más se interponga- respondió ella con determinación antes de besarle.

A Paloma le sorprendió y emocionó el hecho de que toda su familia, sin excepción, defendiera a Franco. Lo que no tenía muy claro es si lo hacían por ella o por su padre. Gino Riganti, que siempre había sido muy estricto con todos, perdonó de inmediato a Franco y lo consideró aún más un hijo que antes. Y eso que ya lo tenía en gran estima, por encima incluso de sus propios hijos. Además el hecho de que estuviera prometido a su hija pequeña le daba aún más satisfacción.

Allegra, por su parte, cambió su actitud para con Franco en cuanto vio con sus propios ojos el amor que él sentía por su hermana, y llegó a declarar:

-Creo que si Franco hubiera cometido un asesinato a sangre fría, nuestro padre diría de inmediato bueno, el chico debía tener una buena razón para hacerlo ¿no?

Paloma agradecía los esfuerzos que su hermana hacía por distraerla mientras Franco se hallaba lejos. Ella había descubierto que si se mantenía ocupada, el tiempo pasaba más deprisa, de modo que se dedicó a buscar una casa en Bristol. Cuando la encontró, se llevó a su hermana y a su madre, más habituadas a ir de compras que ella, para que la ayudasen a elegir los muebles.

Paloma tenía muy claro lo que deseaba. No quería nada ostentoso sino todo lo contrario, algo hogareño y practico. Compró muebles sólidos y confortables, vistosas cortinas que animasen las salas, diversas telas de diferentes colores, mesas y sobre todo estanterías para libros para casi todas las habitaciones. Franco le había prometido que la casa tendría todo lo que ella deseara y la hiciese felizy él siempre cumplía su palabra.

Franco iba a visitarla cuando tenía días libres. Ahora sus encuentros eran distintos a los del pasado. Ya no había secretos ni distanciamientos entre ellos. Ya no tenían nada que temer ni ocultar. Juntos se habían acostumbrado a tener largas conversaciones mientras paseaban por aquel paisaje veraniego. Ambos se apoyaban el uno en el otro y sentían un bienestar que jamás habían sentido.

Por las noches, Franco se escabullía en la oscuridad hacia la habitación de Paloma, cuando toda la casa dormía. Una vez allí, le hacía el amor inundando sus sentidos de placer y su corazón de alegría.

Franco, tumbado junto a ella, contempló su exquisita desnudez y la abrazaba con ternura.

-He intentado no venir a ti con todas mis fuerzas- le susurró él una noche- he intentado resistirme a la tentación pero ha sido inútil.
-¿Por qué habrías de resistirte?- susurró sonriente Paloma

Ella se apartó de él y se sentó a horcajadas sobre su cintura. Se inclinó hasta tumbarse sobre su musculoso pecho y suspiró. Él le acarició la oscura melena que caía en cascada sobre su pecho.

-Porque debería comportarme como el caballero que supuestamente soy y no arrástrame hasta tu cama antes de la boda. Además existe el riesgo de que te deje embarazada. Y no me quiero imaginar lo que me harían tu padre y tus hermanos, en especial Allegra, si se enterasen. Y

Paloma lo silenció sus protestas con un beso largo y húmedo que no detuvo hasta que la respiración de Franco se aceleró y su cuerpo se calentó como una plancha al rojo vivo.
Ella levantó la cabeza y le sonrió mientras contemplaba sus brillantes ojos llenos de deseo.

-Todo o nada- murmuró ella- así es como te quiero.

Franco no necesitó ningún aliciente más para olvidarse de donde estaba y mandar el decoro a tomar viento fresco. El suave olor a lavanda de Paloma ya le había nublado la vista y sentirla sobre él no hizo más que incrementar su ya prominente erección. Así que con lentitud deliberada fue desnudándola lentamente a la vez que dejaba un reguero de besos húmedos por cada trozo de piel que dejaba al descubierto.

Paloma, por su parte, se dejó llevar y sumergirse en ese mar de placer que él le ofrecía. Por fin sentía que Franco era suyo, que al fin era libre para amarla sin restricciones. Sin miedo, ni secretos del pasado de por medio.

Finalmente y ya en el otoño, recibieron noticias de los abogados de Franco. Un tribunal de jueces de Boston que había estudiado el expediente del robo, había revocado la sentencia y había desestimado el caso. Tal y como Paloma le había predicho que pasaría.
También determinaron que el caso no podría volver a abrirse, con lo que truncaron las pocas esperanzas que albergaba Sergio Bustamante de vengarse de Franco.

Franco recibió las noticias con una calma extraordinaria, muy propia de su carácter. Aceptó las felicitaciones de todos los miembros de la familia Riganti así como las de Marcos Hunt y su esposa, Felipe Colombo, Diego St. Vincent y su esposa. Y agradeció de corazón el apoyo que tanto los Riganti como Allegra y Felipe le habían mostrado durante todo el proceso.

Solo cuando se retiró a solas con Paloma, toda su serenidad se vino abajo, pues aquella abrumadora sensación de sentirse libre era demasiado grande para sobrellevarla con estoicismo. Paloma le ofreció todo el consuelo y apoyo que pudo en un intercambio tan íntimo y verdadero que permanecería entre ellos para siempre.
.
Y por fin llegó el ansiado día de la boda.

Paloma y Franco no se casaron hasta finales de otoño. Para entonces, todo Hampshire estaba engalanado de escarlata y naranja brillante, los perros de caza salían al campo cuatro días a la semana y ya se habían recogido los cestos de la última cosecha de los frutales. El heno estaba segado y las escandalosas bandadas de pájaros habían abandonado los campos.

La ceremonia se celebró en la capilla de Stony Cross y para desgracia de todos los asistentes resultó ser despiadadamente larga. Y en especial para Paloma y Franco que estaban deseando que llegara la noche para estar a solas al fin.

El vicario parecía decidido a impresionar a todos los destacados y acaudalados asistentes de Londres y Nueva York por lo que incluyó un sermón interminable donde hablaba de todos los pecados y las virtudes del matrimonio así como una cantidad de himnos a cual mas extravagante y varias lecturas que dejaron a todos los asistentes con el trasero entumecido.

Paloma llevaba un pesado traje color champán en satén y unos incómodos zapatos de tacón alto bordados que le estaban causando un molesto hormigueo en los pies. Aún así, aguantó estoicamente toda la ceremonia. Paloma intentó parecer solemne todo el tiempo, pero cuando en un momento de la ceremonia miró a Franco por el rabillo del ojo y observó lo alto y apuesto que se veía con su chaqué negro y con el fular blanco almidonado, su corazón estuvo a punto de salírsele del pecho de felicidad y tan solo pidió mentalmente que aquel cura ingrato acelerase la ceremonia antes de que desfalleciese por la tensión acumulada de tenerle tan cerca y no poder tocarle, besarle si no acababa pronto terminaría por saltar sobre Franco en cuanto fuera oficialmente su esposo.

Al termino de la ceremonia, y pese a que Marilyn le había advertido en más de una ocasión a Franco que el novio no debía besar a la novia, ya que en los círculos de la alta sociedad aquello no estaba bien visto, Franco tiró de Paloma y le estampó un beso en la boca delante de todo el mundo.
En la sala se oyeron un par de exclamaciones ahogadas y una oleada de risitas amistosas
Paloma se sintió al fin viva de nuevo y muy feliz, y levantó la vista hacia los chispeantes ojos de su flamante marido.

-¡Se esta usted comportando de un modo escandaloso, señor Fiztwalden!- susurró Paloma divertida.
-Esto no es nada señora Fiztwalden- contestó él con una expresión amorosa en el rostro- espera a que lleguemos al dormitorio. Te voy a enseñar un par de cositas nuevas que te van a encantar.

Paloma puso cara entre triste y suplicante.

-¿Tanto voy a tener que esperar?-gimió.

Franco soltó una carcajada que hizo que muchos los mirasen sorprendidos.

-Mi amor, te prometo que la espera merecerá la pena- y se inclinó para besarla de nuevo a pesar de que el cura les estaba esperando para firmar.

Mas tarde, los invitados se trasladaron a la casa principal. Allí los novios tuvieron que recibir a lo que les parecieron miles de personas. Paloma tenía las mejillas entumecidas de tanto sonreír y dejó escapar un suspiro. Aún le quedaba un largo banquete nupcial y conociendo a su madre de seguro que serviría para alimentar a Inglaterra entera.
El tiempo pasaba entre brindis y felicitaciones, que tanto para Franco como para Paloma se les hicieron interminables. Su hermana se acercó a hablar con ella.

-¡Venga no te quejes!- declaró con voz risueña-. Una de nosotras tenía que tener una boda como dios manda. Y has sido tú.

Allegra venía con Laura y Jazmín a felicitarla.

-No pensaba quejarme, pero creo que si me hubiera escapado con Franco a Gretna Green como hicisteis Laura y tú a estas horas ya podría estar disfrutando de mí marido.
-Como si ya no lo hubieras catado lo suficiente- rió irónica Jazmín.
-¡Jazz!- le recriminó Laura que siempre había sido muy remilgada para ciertos asuntos.
-No se de que te escandalizas, Laura- la recriminó Allegra- ¿te tengo que recordar tu aventurilla extramatrimonial con el que hoy día es tu marido?

Laura se puso a la defensiva inmediatamente sacando valor de la nada como siempre que la hacia de rabiar Allegra.

-¡Oh! ¿Y vosotras qué?- dijo mirando a Allegra y a Jazmín.-Ambas tampoco llegasteis al matrimonio sin tener bien claro que los que ahora son vuestros maridos, eran los hombres que amabais. Yo tuve que hacer un mayos esfuerzo para domar al casanova de Diego. En cambio Marcos y Felipe tenían una reputación intachable como caballeros.

En este punto Allegra y Jazmín se miraron divertidas ya que, aunque sus maridos eran realmente unos caballeros, como hombres también podían llegar a ser algo atrevidos. Y ellas también habían ejercido sus armas de seducción y montado algún que otro pequeño escándalo para conseguirlos. Pero eso era otra historia.

Paloma propuso un brindis antes de que su marido volviera para reclamarla y la apartase de sus amigas. Reflexionó sobre la cuestión que tres años atrás las había preocupado a las cuatro amigas: ninguna parecía tener expectativas de conseguir marido y ahora las cuatro se encontraban entre las mujeres mas afortunadas de toda Inglaterra.
.
Franco aguantó pacientemente las separaciones de la que ya era su esposa, aunque miraba de vez en cuando su carísimo reloj, regalo de la mismísima Marilyn, quien había aceptado al fin que aquel matrimonio podría traerle mas beneficios a su hija del que habría tenido si se hubiera casado con un lord como tenía en mente.
Ya solo quedaban dos horas más de tortura y después podrían retirarse a los aposentos que el Conde de Colombo había habilitado para ellos en la gran mansión de Stony Cross Park donde se celebraba el acontecimiento.

El tiempo pasó rápido para los invitados y muy lento para la pareja pero, cuando al fin todos parecieron decidir que era hora de retirarse, Franco y Paloma se despidieron y marcharon a su habitación, primero lentamente y luego casi a la carrera por el corredor vacío entre risas.
Franco y Paloma admiraron la habitación de estilo victoriano que tenían ante ellos. Los muebles eran de madera sólidos y confortables, pero lo que atrajo la mirada de ambos fue la cama matrimonial, que había en el centro, compuesta por cuatro columnas de madera y con un dosel. La cama aparecía abierta por ambos lados como si alguien la hubiera preparado para ellos. Paloma miró a Franco con una sonrisa.

-Apuesto que mi hermana Allegra tiene que ver en esto.
-En ese caso mi amor, recuérdame que mañana le de las gracias- dijo cerrando la puerta y tomándola de la cintura antes de besarla con pasión.

Paloma se dejó llevar por ese beso que había ansiado durante todo el día. Le abrazó y enredó sus dedos en su cabello alborotándolo un poco. Ambos se separaron por falta de aire. Y Franco aprovechó para ir desnudándola y acercándola a la cama. Al quitarle el costoso y pesado vestido de satén así como los zapatos, Franco se quedó extasiado con la imagen que tenía ante él.
Paloma había decidido sorprenderle aquella noche y se había comprado un atrevido conjunto de la lencería mas fina que había encontrado, todo por recomendación de su hermana.

-¿Te gusta?- preguntó ella sabiendo la respuesta que brillaba en sus ojos.
-Gustarme es poco- dijo aún un aturdido por la visión.- Si no fuera por el dolor que siento bajo mis pantalones, juraría que estoy en el mismísimo paraíso- jadeó.

Paloma emitió una risita de entendimiento y al ver que Franco no parecía reaccionar, tomó la iniciativa y se acercó a él para quitarle la chaqueta, el chaleco y comenzar a desabrocharle los pantalones muy lentamente. A pesar de que no era la primera vez que lo veía sin ropa, Paloma sintió que esta vez era distinta. Ahora era su esposa y ya no tendrían que hacerlo a escondidas como habían tenido que hacer durante meses. Aún así, el impacto de verlo totalmente desnudo frente a ella no fue menor que la primera vez. Y el ser ella quien lo desnudase le daba una mayor satisfacción.

Franco debía haberse estado ejercitando las últimas semanas porque tenía un aspecto fantástico donde todos sus músculos se señalaban y exigían ser acariciados, algo que Paloma no se reprimió en hacer. A cada caricia, él daba un pequeño gemido, aunque ella no sabia si era de placer, de impaciencia o una mezcla de ambos.
Franco la tomó de las manos y la condujo a la cama donde, tomándola de la cintura, la subió a ésta para a continuación tumbarse él a su lado.

El cuerpo de Paloma parecía resplandecer a la luz de las múltiples velas que adornaban la estancia y Franco no pudo contenerse para acariciarlo. Con suavidad, pasó sus dedos por sus pechos recreándose en sus pezones hasta hacerlos endurecer, luego siguió hacia abajo mientras Paloma contenía expectante la respiración. Él la miró a los ojos en ese instante y vio la pasión que desprendían. A continuación bajó su boca y besó todos los lugares que ya había acariciado haciéndola soltar un pequeño gemido. Con suavidad Franco bajó su boca de nuevo y esta vez siguió más abajo del ombligo. Antes de abrirle las piernas con las manos, ella misma se abrió para él. Entonces Franco la miró mientras descendía su boca hacia su sexo. Le puso una almohada bajo su cuerpo para elevarla.

-Prepárate a disfrutar mi hermosa Paloma. Esta noche será inolvidable para los dos.

Franco se posicionó entre sus blancos muslos y jugó con sus dedos entre los rosados pliegues de su sexo buscando el botón carnoso que ocultaba. La insoportable oleada de placer que sintió Paloma hizo que se pusiera tiesa. Pero la voz de Franco calmándola la relajó. Franco acercó su boca inclinándose sobre ella y tomó la esencia que parecía manar para él. Paloma a pesar de aquel nuevo e íntimo contacto se dejó llevar por el placer hasta gritar de éxtasis. Franco la torturó con su boca hasta que él mismo no aguantó más.
Levantando la cabeza, observó el arrebolado rostro de su esposa. Ya era el momento de pasar a la acción, pensó él.
Paloma sintió como su marido se acomodaba entre sus muslos mientras aún mantenía los ojos cerrados.

-Amor, abre los ojos. Mira como penetro en ti. Como nuestros cuerpos se unen.- Gimió el mientras la penetraba.

Paloma abrió los ojos y sintió una oleada de posesión y a la vez de sentirse poseída. A medida que Franco avanzaba en ella, su cuerpo lo aceptaba en plenitud y el placer parecía aumentar sin fin. Franco entró por completo y esperó a que ella estuviera cómoda para empezar un sensual movimiento que los llevaría a ambos al éxtasis. Franco la besaba y lamia los pechos, el cuello y los labios hasta hacerlos enrojecer. Sus gemidos se hicieron cada vez más altos y sus respiraciones se aceleraron hasta alcanzar la cima. Un instante después todo explotó para ambos como si de fuegos artificiales se tratase.
Franco intentó no dejarse caer con todo su cuerpo sobre ella, pero lo tenía abrazado tan fuerte, clavándole aún las uñas en la espalda, que le fue casi imposible. Al final, ella aflojó su abrazo y él se dejó caer de espaldas a su lado. Sus cuerpo cubiertos de sudor brillaban a la luz de las velas. Sus respiraciones empezaron a relajarse al igual que sus cuerpos. Franco giró el rostro para observarla. Paloma tenía las mejillas arreboladas y un brilló de amor en los ojos cuando le miró.

-Jamás creí que se pudiera sentir nada igual- habló Paloma casi en un susurro.
-Cuando dos personas se mana- sonrió él- el placer puede alcanzar cotas inimaginables.
-Ya lo he notado- rió ella mientras le acariciaba el duro torso perlado en sudor por el esfuerzo.- Antes me dijiste que tenías una sorpresa para mi ¿Cuál es?- dijo cual niña impaciente.

Franco soltó una carcajada.
-Espera a que me recupere un poco y lo sabrás, mi insaciable Palomita.

Momentos después Franco la tomó de la cintura y la puso sobre él obligándola a montarlo cual amazona. Paloma abrió los ojos, algo sorprendida por la posición, pero enseguida tomó el control de la situación y dejó que él se hundiera en su interior mientras ella movía sus caderas adelante y atrás buscando el ansiado placer. Axial estuvieron durante un rato hasta que Franco la volteó poniéndose sobre ella y penetrándola hasta el fondo. El placer que sintieron alcanzó sus mayores cotas.

Mas tarde, cuando ambos descansaban abrazados y cubiertos por las sabanas el cansancio hizo mella en ellos. Pero antes de caer en los brazos de Morfeo, Paloma se volvió hacia su marido y le preguntó:
-Sabes, después de las veces que lo hemos hecho, creo que esta vez podríamos tener un hijo. No te lo he dicho, pues quería que fuera una sorpresa, pero estoy en mis días fértiles y es posible que si seguimos así lo consigamos antes de lo que mi padre se piensa.
-Si es así- dijo él con una gran sonrisa.- Será el mejor regalo que me han hecho nunca. Y viniendo de ti, es aún mejor.
-Te quiero- susurró Paloma mientras se le cerraban los ojos por el cansancio.
-Y yo a ti- respondió él sonriéndola mientras la besaba en la frente-por siempre jamás.- Y se quedó dormido mientras la abrazaba con amor.
FIN

 
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AutorReply
Claudinha
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Re: ESCANDALO EN PRIMAVERA CAP 27 ULTIMO!!

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February 6 2009, 5:06 PM 

Muy buen capitulo para finalizar una gran historia....
esta genial....gracias por compartirla..
me encanto la historia....

 
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Anonimo
(no login)

Re: ESCANDALO EN PRIMAVERA CAP 27 ULTIMO!!

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February 6 2009, 11:05 PM 

A estado genial!!E seguido esta novela todo el riempo i este final me a ncantado!
Pero tmb me a dado pena pq ia se acaba la novela!!Pero a sido realmente maravillosa!

Besos =D

 
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