Insipirado en una escena de floricienta, ni si quiera lo veo, pero era de Franco y Olivia creo.. Bueno, besos! ^^
Gritando verdades
Desde pequeños, Camila y Benjamín habían discutido toda la vida. Eran vecinos y siempre se habían hecho la vida imposible. Cuando tenían 16 años, a Benja le empezó a gustar Camila, y a partir de ahí, la molestaba más, le había rabiar, discutía con ella. En resumen hacía todo lo posible por obtener su atención. Por parte de Camila, Benja era un niñato que le había tocado sufrir como vecino, y al que odiaba porque nunca la dejaba en paz.
La opinión de Camila cambió el día en que se quedaron los dos encerrados en el gimnasio del instituto, concretamente en los vestuarios. Benjamín sufría claustrofobia, y comenzó a sentirse mal. Cami le cuido, hasta que les sacaron de allí.
Desde ese día los dos se trataban de forma diferente, hasta que un día Benjamín beso a Camila y le confesó lo que sentía.
Los dos comenzaron a salir juntos, más felices que nunca. Y aunque al principio parecía un poco raro, todo el mundo se acostumbro, menos Sol. Una chica de su clase por la que por su culpa, cortaron.
Aunque ninguno de los dos se lo dijo nunca a nadie, se seguían queriendo. Y les dolía verse con otras personas.
Más concretamente, lo sintió Benjamín cuando la vio comenzar una relación con uno de sus dos mejores amigos, Jorge. Los dos se veían muy felices.
Pero entonces, ocurrió. Era el cumpleaños de Camila, sus 18 años. Todo fue perfecto para ellas. Incluso su mejor amiga Luisana comenzó a salir con el chico que le gustaba Felipe mejor amigo de Benjamín-.
El día siguiente se acerco hasta Cami, Micaela Vázquez, quien le dijo con pena, que había visto la noche anterior a Jorge liarse con una.
Ese día Camila dejo a Jorge. Él trato de convencerla. Le pidió de todas las formas posibles que volvieran. Pero Camila no accedió. Y Jorge recurrió al único que podía ayudarle con Camila: Benjamín.
Benja accedió, aunque pesadamente. Acompaño a Jorge por la tarde a casa de Camila. Se escondió tras unos arbustos, para decirle todo lo que tenía que repetir Jorge.
El moreno se acercó hasta la puerta y llamó.
-¿Quién es? pregunto Camila al otro lado.
-Soy Jorge, Cami. No te vayas. Solo escúchame y luego decide le dijo el chico apresurado.
-Jorge ya te he dicho que no y q -pero el chico no la dejo seguir.
-Camila, solo escucha. No habrás la puerta si no quieres, pero escucha. Después de esto te dejare en paz le prometió el moreno.
-Está bien accedió Cami.
Jorge miró a los arbustos esperando a que Benjamín comenzara a hablar para repetir lo que él diría.
Benjamín comenzó a hablar, al principio pensando en el dolor que le causaba que Jorge pudiera estar con Camila, y que ésta lo perdonara. Pero luego ya solo pensaba en Camila, diciendo todo lo que le salía del alma y era verdad.
-Camila. Se que no tengo excusa alguna para lo que hice. Lo se. Pero no sabes el dolor que consume mi corazón sino estoy contigo. Siento que muero lentamente. Triste y desolado. Solo deseo acercarme a ti, en la distancia, y abrazarte y besarte. Solo eso. Nada más. No soltarte ni dejarte escapar como lo hice. Se que ya no esta en mi mano elegir volver a estar juntos, si no en las tuyas, pero mi amor. Estando en tus manos, aun tiene un futuro, o yo esperanza. Todo depende, pero si esto fuera un adiós, quiero que sepas que te llevaras una parte de mi corazón, y yo siempre en mi memoria.
Benjamín se secó las lágrimas silenciosas que le caían por la cara, al igual que Camila al otro lado de la puerta.
Pasaron unos segundos y la puerta se abrió, Camila miró a Jorge, quien había repetido todo lo que Benja había dicho.
-Jorge, todo lo que has dicho, es muy bonito. Pero, tengo que pensarlo dijo Camila.
-Cuando lo hayas pensado avísame le dijo él.
-Tranquilo, lo haré le aseguró Camila.
Jorge se despidió de ella con dos besos y esperó a Benjamin.
-Joder, gracias tío. Hasta parecía que estuviera enamorado le dijo Jorge dándole una palmada en el hombro- con esto, seguro que vuelve conmigo.
Benjamin susurro- don con las chicas.
-Bueno, también cuenta que salieras con ella le dijo Jorge.
-También llegaron al portal de Benja- hasta mañana tío.
-Hasta mañana, y muchísimas gracias le repitió Jorge.
-De nada, pero no la vuelva a cagar le advirtió el rubio.
-Tranquilo, no lo haré.
Benjamín entro en casa pensando en lo que le acababa de hacer. Parecía que estuviera enamorado, había dicho Jorge. Enamorado, que estuviera enamorado, no. Eso era diferente. No lo parecía, lo estaba. Enamorado enamorado si.
Camila se sentó sobre su cama y habló con Luisana por teléfono.
-Te lo juro Luisana.
-¿De verdad, estas segura? pregunto la rubia.
-Si no fuera porque quien tenía delante era Jorge, habría jurado que me lo decía Benja. Y no se que hacer. Cuando habló, lo sentía. Pero no quiero que me pase lo mismo que la otra vez.
-No se, cariño. Le preguntaré a Feli, a ver si sabe algo.
-Es que, fue tan parecido a lo que me dijo Benja después de que lo encontrara con Sol. Y tan de su estilo.
-No se. Bueno tengo que colgar, chau cariño.
-Chao Luli.
A la mañana siguiente Benja habló con Feli, contándole toda la tarde anterior y el favor que le había hecho a Jorge, para que le dijera si había hecho bien.
-¡¿Y se lo susurraste para que se lo dijera a él?! exclamo Feli.
-Lo se, soy imbécil. Y lo que más me jode es que lo que dije, lo sentía realmente suspiro el rubio.
-Ahora ya no puedes hacer nada. Más que se lo digas a ella. Yo me voy con mi Luli, que me espera se levantó.
-Adiós tortolo.
-Adiós.
Esa misma mañana Lusiana y Felipe hablaron y Lusiana se enteró de todo. Con lo que se lo contó enseguida a Camila, ayudando así a su amiga.
A la salida del instituto, Camila ya sabía lo que tenía que hacer.
De vuelta a casa siguió a Benjamín por el camino, acercándose cada vez más a él, hasta que decidió llamarlo.
-¡Benjamín! ¡Benja! le llamo la chica.
Este se giró y vio que Camila, ¡Camila! , lo llamaba a él. Sin creerlo y muy extrañado, la espero.
-¿Si? pregunto este.
-Veras, quería preguntarte sobre Jorge. Como es muy amigo tuyo
-Di.
Camila se tomó la respuesta bastante seca y fría. Pero aun así siguió el plan que tenía en mente y le contó la declaración de Jorge la tarde anterior. Esperando que de esa manera Benjamín reaccionara de alguna forma.
-Se que ahora, tu y yo no nos llevamos bien. Pero ¿Qué piensas? preguntó Camila, parándose ya que habían llegado a sus casas.
-Que serás muy feliz. Acéptale, es un buen chaval le dijo Benja andando hacia su casa.
-¿Y nada más? le preguntó ella desilusionada.
Benjamín se encogió de hombros- felicidades.
Camila, al principio se quedó plantada viendo como él se iba, pero enseguida reacciono.
-¡Benjamín Rojas! ¡Eres un completo gilipollas! le gritó mientras llegaba a él.
-¿Cómo? preguntó él desconcertado.
-Lo que oyes. He tenido toa la paciencia para que me lo dijeras mientras te contaba todo lo de Jorge, pero con esto me hartaste le grito-. ¿Tan difícil es decirme lo que sientes?
-¿Qué? ¿Pero, como? trató de preguntar el chico descolocado.
-Si que debe ser podidamente difícil. ¡Lo se! Se que lo que me dijo Jorge se lo dijiste tú. Se que lo sentiste mientras lo decías.
-¿Cuándo? ¿Quién te? acertó a decir Benja.
-Felipe a Luisana y ella a mí. Esta mañana. Y me alegro de saberlo.
-¿Por qué?
-Porque así yo podré contestarte le respondió Cami.
Ella se acercó a él lentamente, para poder hablar cara a cara. Sintiéndolo cerca, sintiendo su respiración, su aroma, su amor por él.
-¿Contestarme?
-Si contestarte. Lo que dijiste fue precioso, y ¿sabes? Yo también siento lo mismo. También quiero que me abraces, que me beses, y que no me sueltes. Dijiste que estaba en mí la decisión, y creo que ya la sabes contestó ella con una dulce sonrisa pintada en los labios.
Benjamín se quedo shockeado por las palabras de Camila, sin reaccionar mientras la veía a ella acercarse lentamente a él. Mientras apoyaba sus delicadas manos en los hombros de Benjamín, buscando lentamente sus labios. Creando un momento único para ellos. Finalmente lo besó, primero con delicadeza y luego pasando sus brazos detrás del cuello rodeándolo completamente y atrayéndolo hacia ella para profundizar el beso. Beso al que él correspondió, hasta que finalmente se separaron y Benjamín habló.
-¿Le habrías dicho que si a Jorge, si no hubieras sabido que era yo?
-No. Nunca. Además, lo vi con Micaela esta mañana en los baños del instituto.
-Me alegro dijo él abrazándola.
-¿Te alegras de que me la haya pegado? le pregunto ella ofendida separándose.
-No. Me alegro de por nosotros dos. Por ti, por mi, y porque los dos estamos juntos, gracias a las estupideces de Jorge le contestó él acercándose a Camila de nuevo.
-A bueno, si es eso.
-Y yo, no soy ningún gilipollas. Que te has sobrado gritándome ¡eh! le dijo él.
-Lo se contestó con una sonrisilla traviesa-. Pero es que necesitabas un empujoncillo.
Benjamín rió y volvió a dejarse besar por ella otra vez. Ya que solo seria una de todas las veces que le quedaban por delante para besarla.
Fin
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..El decía la memoria es traicionera y tenia razón..
..esta es la mía, la historia que yo elegí recordar, con la memoria y el corazón..
.....y aunque la memoria sea traicionera; esta es la manera en que yo elegí contar mi historia..