<< Previous Topic | Next Topic >>Volver al foro  

NEW:EL DIARIO DE LA PRINCESA!!CAPIS 1,2 Y 3

April 18 2009 at 10:44 AM
No score for this post
noelia_camila  (no login)

 
hola!!weno, aqui estoy con otra adaptacion...XD. os tengo que decir que he leido bastantes libros ultimamente, pero este en especial me encanto!!!espero que comenteis y me digais que os parece!!xau!!bss!!

(capitulo 1)
Martes, 23 de septiembre
A veces tengo la impresión de que lo único que hago es mentir.
Mi madre cree que reprimo mis sentimientos al respecto. Yo le digo: «No, mamá. No es así. A mí me parece que es algo natural. Si tú eres feliz, yo soy feliz».
Y mamá dice: «Creo que no eres sincera conmigo».
Entonces va y me da este libro. Me dice que quiere que escriba mis sentimientos en este libro, puesto que, en su opinión, es evidente que no estoy dispuesta a compartirlos con ella.
¿Quiere que escriba mis sentimientos? Muy bien, voy a escribir mis sentimientos:
¡NO PUEDO CREER QUE ME ESTÉ HACIENDO ESTO!
Como si no supiera ya todo el mundo que soy un bicho raro. Soy casi el bicho más raro de toda la escuela. Reconozcámoslo: mido 1,58 m, soy plana, lisa como una tabla, y voy al primer curso, el de los novatos. ¿Se puede ser más bicho raro?
Si el resto de la escuela lo descubriera, me moriría. Sí, así es, me moriría.
¡Oh, Dios! Si de verdad existes, por favor, no dejes que lo descubran.
En Manhattan viven cuatro millones de personas, ¿cierto? Eso significa que, de ellas, dos millones son hombres. Pues bien, de DOS MILLONES de hombres, ella tiene que salir con el señor Colucci. No puede salir con alguno que yo no conozca. No puede salir con alguno que se haya ligado en D'Agostinos o algún otro lugar. No, claro.
Tiene que salir con mi profesor de álgebra.
Gracias, mamá. Muchas gracias.

(capitulo 2)
Miércoles, 24 de septiembre, quinto turno
Luján se pasa el día diciendo: «El señor Colucci es genial».
Sí, vale. Es genial si eres Luján Moscovitz. Es genial si te va bien en álgebra, como a Luján Moscovitz. No es tan genial si suspendes álgebra, como yo.
No es tan genial si te obliga a quedarte TODOS Y CADA UNO DE LOS DÍAS DEL CURSO después de clase, de 14.30 h a 15.30 h, para practicar el INÚTIL método cuando podrías salir por ahí con todos tus amigos. No es tan genial si convoca a tu madre a una reunión para comentar por qué suspendes álgebra, y entonces aprovecha y le PIDE UNA CITA.
Y no es tan genial si introduce la lengua en la boca de tu madre.
No es que los haya visto hacerlo. Ni siquiera han salido juntos. Y no creo que mi madre permitiera que un tipo le introdujera la lengua en la boca en la primera cita.
Al menos, eso espero.
La semana pasada vi cómo Pablo Richter le daba un beso con lengua a Mía Weinberger. Y lo vi muy de cerca, puesto que estaban apoyados contra la taquilla de Pablo, que es contigua a la mía. Me pareció como muy asqueroso.
Claro que tengo que admitir que no me importaría que Pablo Richter me besara de ese modo. El otro día Luján y yo estábamos en Bigelows comprando una crema con ácido Alpha Hydroxy para la madre de Luján y me percaté de que Pablo esperaba en una de las cajas. Él me vio, esbozó algo parecido a una sonrisa y dijo: «Eh».
Estaba comprando Drakkar Noir, una colonia de hombre. Le pedí una muestra gratuita a una dependienta. Ahora puedo oler a Pablo siempre que quiera, en la intimidad de mi casa.
Luján dice que las sinapsis de Pablo probablemente fallaron ese día, debido a una insolación o algo así. Dijo que quizá yo le resultaba familiar pero que él no podía identificar mi rostro sin las paredes de cemento del instituto Elite Way School como fondo. «¿Por qué si no preguntó el alumno veterano más popular del instituto iba a decirme: «Eh» a mí, Marizza Thermopolis, una humilde novata?»
Pero yo sé que no se trataba de una insolación. Lo cierto es que cuando está lejos de Mía y de sus amigos cachas, Pablo es una persona completamente distinta. El tipo de persona a quien no le importa que una chica sea plana o use un treinta y seis de pie. El tipo de persona capaz de ver más allá de las apariencias, hasta lo más profundo del alma de una chica. Lo sé porque cuando le miré a los ojos aquel día, en Bigelows, vi la persona profundamente sensible que reside en su interior, luchando por salir al exterior.
Luján dice que tengo una imaginación hiperactiva y una necesidad patológica de inventar el drama en mi vida. Dice que el hecho de que me preocupe tanto por el asunto entre mi madre y el señor C. es un ejemplo clásico.
«Si te preocupa tanto, coméntaselo a tu madre insiste Luján. Dile que no quieres que salga con él. No te entiendo, Marizza. No haces más que mentir con respecto a lo que sientes. ¿Por qué no adoptas una actitud asertiva y te propones cambiar? Tus sentimientos son valiosos, ya lo sabes.»
Sí, ya. Ahora voy a ponerme a sermonear a mamá sobre todo eso. Ella está muy contenta con la cita, lo cual es suficiente para sentir arcadas. Se pasa el día cocinando. No bromeo. Anoche hizo pasta por primera vez en meses. Yo ya había abierto el menú de platos a domicilio del chino de Suzie y ella va y dice: «Oh, no, nada de tallarines fríos al sésamo hoy. He preparado pasta».
¡Pasta! ¡Mi madre había cocinado pasta!
Incluso respetó mis derechos como vegetariana y no añadió albóndigas a la salsa.
No entiendo nada.

COSAS QUE HACER
1.Comprar tierra para gatos.
2.Acabar los INÚTILES deberes para el señor C.
3.Dejar de contárselo todo a Luján.
4.Ir a Pearl Paint: comprar lápices blandos, recargas para la pistola de pintura y tensores de lienzo (para mamá).
5.Trabajo sobre Islandia para la asignatura Civilizaciones del Mundo (cinco páginas, a doble espacio).
6.Dejar de pensar tanto en Pablo Richter.
7.Reducir las coladas.
8.Alquiler de octubre (¡¡¡comprobar que mamá ha ingresado el talón de papá!!!).
9.Ser más asertiva.
10.Medirme el contorno del pecho.

(capitulo 3)
Jueves, 25 de septiembre
Hoy, en la clase de álgebra, sólo podía pensar en la posibilidad de que el señor Colucci le dé un beso con lengua a mamá mañana por la noche, durante su cita. Me limité a estar allí, sentada, mirándole. Me hizo una pregunta de lo más sencilla lo prometo, siempre me reserva las más fáciles, como si no quisiera que me sienta marginada o algo así y ni tan siquiera la oí. Sólo dije: «¿Qué?».
Entonces Mía Weinberger hizo ese ruidito que siempre hace y se inclinó hacia mí, lanzando su melena rubia sobre mi pupitre. Una oleada de perfume me dio en plena nariz y Mía susurró, con esa voz tan desdeñosa: «BICHO RARO».
Pero no lo pronunció en cuatro sílabas, sino como si se escribiera «BITCHORRRARO».
¿Por qué personas buenas como la princesa Diana mueren en accidentes de tráfico y personas mezquinas como Mía no? No entiendo qué ve Pablo Richter en ella. Vale, sí, guapa es. Pero también muy mezquina. ¿Es que él no se da cuenta?
Claro que Mía quizá sea agradable con Pablo. Yo también lo sería, no me cabe la menor duda. Es el chico más atractivo del instituto Elite Way School. La mayoría de los chicos tienen un aspecto grotesco con el uniforme de la escuela, que en su caso consiste en pantalones vaqueros, camisa blanca, y jersey de manga larga azul y rojo. Sin embargo, Pablo no. Parece un modelo con el uniforme. En serio.
En fin. Hoy me he fijado en que el señor Colucci tiene la nariz muy respingona. ¿Por qué querría alguien salir con un tipo con la nariz tan respingona? Se lo pregunté a Luján durante el almuerzo y ella contestó: «Nunca me he fijado en su nariz. ¿Vas a comerte ese pastelillo?».
Luján dice que debo dejar de obsesionarme. Dice que estoy proyectando la ansiedad que me provoca el hecho de llevar sólo un mes en el instituto y tener ya un suspenso en la ansiedad que me provoca la relación entre el señor Colucci y mi madre. Dice que eso se llama desplazamiento.
Es un fastidio que los padres de tu mejor amiga sean psicoanalistas.
Hoy, después de clase, los doctores Moscovitz intentaron analizarme por todos los medios. Luján y yo jugábamos tranquilamente al Scrabble y cada cinco minutos, lo mismo: «Chicas, ¿queréis un poco de zumo? Chicas, en el Discovery Channel emiten un documental sobre calamares muy interesante. Y, por cierto, Marizza, ¿qué te parece que tu madre empiece a salir con tu profesor de álgebra?».
Yo contesté: «Me parece bien».
¿Por qué no podré ser más asertiva?
Pero ¿y si los padres de Luján van corriendo al Jefferson Market para ver a mi madre? Si les dijera la verdad, sin duda se chivarían. Y no quiero que ella sepa lo extraña que me hace sentir este asunto, y menos aún cuando ella parece tan feliz.
Lo peor fue que el hermano mayor de Luján, Benjamin, oyó la conversación. Se echó a reír a carcajadas, aunque a mí no me parece que la cosa tenga ninguna gracia.
Dijo: «¿Tu madre sale con Franco Colucci? Ja, ja ja!».
Fantástico. Ahora Benjamin, el hermano de Luján, lo sabe.
Así que tuve que empezar a suplicarle que no se lo explicara a nadie. Va al quinto turno de la clase de genios y talentos, lo cual, por cierto, es la mayor ironía del curso, porque a la señorita Hill, encargada del programa G y T en el Elite Way School, no le importa lo que hagamos con tal de que no armemos demasiado jaleo. Le fastidia mucho tener que salir de la sala de profesores, que está enfrente del aula de G y T, al otro lado del vestíbulo, para gritarnos.
El caso es que Benjamin supuestamente asiste a esta clase para trabajar en su revista digital, Crackhead. Se supone que yo lo hago para ponerme al día con los deberes de álgebra.
De todos modos, la señorita Hill nunca controla lo que hacemos en clase de G y T; quizá es mejor que no lo haga, ya que nos pasamos la mayor parte del tiempo ideando maneras de encerrar al nuevo alumno ruso, un presunto genio musical, en el armario donde se guarda el material, para así no tener que oírle tocar más piezas de Stravinsky con su estúpido violín.
Sin embargo, no creas que sólo porque Benjamin y yo estemos conchavados contra Marcos Pelkowski y su violín él haya evitado el tema de mi madre y el señor C.
Lo que Benjamin dijo una y otra vez fue: «¿Qué vas a hacer por mí, eh, Thermopolis? ¿Qué vas a hacer por mí?».
Pero no hay nada que yo pueda hacer por Benjamin Moscovitz. No puedo ofrecerme para hacerle los deberes ni nada parecido. Benjamin es un alumno veterano (como Pablo Richter). Benjamin ha sacado siempre excelente en todo (como Pablo Richter). Benjamin seguramente irá a Yale o a Harvard el próximo año (como Pablo Richter).
¿Qué puedo hacer yo por alguien así?
No es que Benjamin sea perfecto, ni nada por el estilo. A diferencia de Pablo Richter, Benjamin no forma parte del equipo. Benjamin ni siquiera forma parte del grupo de debate. Benjamin no cree en los deportes organizados, ni en la religión organizada, ni en nada organizado. Por el contrario, Benjamin se pasa la mayor parte del tiempo encerrado en su habitación. Una vez le pregunté a Luján qué hace allí dentro, y ella me dijo que la familia emplea con Benjamin una política de «ni preguntas, ni explicaciones».
Apuesto a que está fabricando una bomba. Quizá tiene previsto volar el Elite Way School como travesura de veterano.
Benjamin sale de vez en cuando de su habitación y suelta comentarios sarcásticos. Y a veces no lleva la camisa puesta. Aunque no cree en los deportes organizados, me he fijado en que tiene unos pectorales realmente bonitos, y los músculos del estómago extremadamente bien definidos.
Nunca se lo he comentado a Luján.
En fin, supongo que Benjamin se cansó de que yo me ofreciera para hacer cosas como sacar de paseo a su sheltie, Pavlov, o llevar al supermercado Gristedes las latas vacías de refrescos light para recuperar el depósito, lo cual constituye su tarea semanal, porque al final Benjamin sólo dijo, con un tono de voz disgustado: «Olvídalo, ¿vale, Thermopolis?» y volvió a su habitación.
Le pregunté a Luján por qué se había molestado de aquel modo y ella dijo que él me había acosado sexualmente pero que yo no me había percatado.
¡Qué vergüenza! ¿Te imaginas que Pablo Richter empezara a acosarme un día (ojalá) y yo no me enterara? ¡Dios! A veces soy idiota de remate.
El caso es que Luján me dijo que no me preocupara por la posibilidad de que Benjamin le explicara a sus amigos en la escuela lo de mi madre y el señor C., puesto que Benjamin no tiene amigos. Entonces Luján quiso saber por qué me preocupaba que el señor Colucci tuviera una nariz respingona, ya que no soy yo quien tiene que mirársela, sino mi madre.
Y yo le dije: «Perdona, tengo que mirársela de 9.55 h a 10.55 h y de 14.30 h a 15.30 h CADA PUÑETERO DÍA, salvo los sábados y los domingos y las festividades estatales y el verano. Eso si no suspendo, claro está, ni tengo que asistir a clases de recuperación en verano».
Y si se casan, tendré que vérsela TODOS LOS DÍAS, SIETE DÍAS A LA SEMANA, VACACIONES INCLUIDAS.


Definición de conjunto: colección de objetos; un elemento y un miembro pertenecen a un conjunto.
A= {Gilligan, Skipper, Mary Ann}
La regla especifica cada elemento.
A = {x/x es uno de los náufragos de la isla Gilligan en la serie de televisión}

 
Scoring_Disabled_MsgRespond to this message   
AutorReply
luky_tomy
(no login)

Re: NEW:EL DIARIO DE LA PRINCESA!!CAPIS 1,2 Y 3

No score for this post
April 18 2009, 11:23 AM 

k xulo!!!!!! m exo muxo gracia cuando no se a dado cuenta de k benjamin insinuaba algo jejejejeje. k bueno a sido!! y mia no puede ser mas horrible, x dios!! ya m cae fatal!! siguela pronto . besos

 
Scoring_Disabled_Msg
Current Topic - NEW:EL DIARIO DE LA PRINCESA!!CAPIS 1,2 Y 3  Respond to this message   
  << Previous Topic | Next Topic >>Volver al foro  
Find more forums on AnimationCreate your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  
Esperemos que hayan disfrutado y ¡Entren mas a amenudo!