Hinchas azules protestaron por la eliminación
En la general de la avenida Quito apareció una manta que decía “Maldita dirigencia”. Alrededor de 2.000 personas acudieron ayer al estadio Capwell. La mayoría protestó por la eliminación azul.

Ayer hubo insultos y pancartas en el Capwell contra los jugadores y dirigentes azules, por el fracaso.
La propuesta de varios hinchas de Emelec de acudir al estadio Capwell y permanecer de espaldas al campo de juego, en el partido contra Olmedo (1-1), no tuvo acogida. Sin embargo, las protestas por la eliminación azul de la liguilla se produjeron ayer de otras maneras.
Se escucharon cánticos en favor de los futbolistas eléctricos cuando ingresaron al terreno de juego y al finalizar el compromiso, pero también insultos y pancartas con reclamos e insultos contra ellos. “Jugadores vendidos. $invergüenza$”, decía una, en la preferencia de la calle Pío Montúfar.
Pero la mayoría de las protestas fueron contra los directivos de la desintegrada Corporación Capwell.
En la general de la avenida Quito se leía en una manta: “Malditos dirigentes”, “Jugadores y dirigentes, ladrones de mi dinero y mis ilusiones”.
Varias veces miembros de la Policía Nacional intentaron despojar de las pancartas a los aficionados, que las escondían al percatarse de la llegada de los uniformados. Cuando estos se iban, los letreros surgían otra vez: “El fútbol no es para dirigentes chiros”.
Cuando estaba por terminar el encuentro, empezaron a escucharse gritos contra la directiva que preside Elías Wated desde noviembre pasado.
“Con el bombillo no se jode”, “dirigentes asesinos”, “que se vaya la corporación” retumbó en el escenario emelecista.
No se registraron actos de violencia, pese a que aficionados esperaron a que los directivos salieran por la calle San Martín. No fue visto ningún miembro de la dirigencia.
Se fue Espínola
Vicente Ricaurte, coordinador de Emelec, confirmó ayer que el zaguero Carlos Espínola decidió rescindir el contrato que tenía con el club hasta mediados del 2009.
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¡Nos vemos en el 2009!
En medio de cánticos de respaldo, lágrimas de algunos jugadores e insultos a los directivos, Emelec cerró una opaca temporada al igualar en el Capwell con el Olmedo de Riobamba
Impotencia. Juan Triviño (c) y sus compañeros de equipo se dirigen al vestuario tras la finalización del primer tiempo ante Olmedo. Emelec se despidió del torneo 2008.

Incondicional. Un solitario hincha muestra su respaldo al cuadro eléctrico en la semivacía general de la calle Pío Montúfar.

Críticas. La Policía intervino recién a los 26 minutos del partido, para retirar las pancartas con insultos hacia directivos y jugadores.
“Maldita dirigencia”; “Gutiérrez, Pisco y Candell, fuera de Emelec”; “directivos chulqueros”; indicaban algunas de las decenas de carteles y lienzos con los que cientos de hinchas emelecistas resumían su indignación con la directiva por el fracaso del equipo de fútbol en el presente campeonato.
Los mismos adornaban los cuatro puntos cardinales de un semivacío estadio Capwell. Los cánticos se entonaban bajos, con cierta vergüenza. Los carteles plasmaban el sentimiento de amargura.
Pero cuando el equipo azul ingresó a la cancha para jugar contra Olmedo, los cánticos de la barra Boca del Pozo saludaron efusivamente a la oncena, en su mayoría conformada por juveniles.
Era el contraste de una tarde triste, en la que se despedía hasta el próximo año 2009 al segundo club más representativo de Guayaquil en fútbol.
Al inicio del juego, el panorama se puso gris para Emelec. El árbitro Diego Lara expulsó a Michael Arroyo a los 4 minutos por una fuerte falta sobre un jugador olmedino. “Haces huevadas drogadicto hijue...”, le gritó un robusto aficionado sentado en la tribuna de la calle General Gómez. El hombre comenzó a recordarle a Arroyo su pasado con la marihuana.
El técnico Juan Ramón Silva frunció el ceño. Se agarraba con frecuencia los bolsillos de su pantalón. Los juveniles ponían ímpetu en el césped y llegó el gol del ‘Bombillo’.
Ángel Mena resolvió de buena forma ante la salida de Javier Caicedo, portero de Olmedo. Transcurrían 24 minutos del primer tiempo y los decibeles de la Boca del Pozo tomaron fuerza, contagiando al resto.
“No me arrepiento de este amor aunque me cueste el corazón...”, retumbó fuerte. Después del gol, el primer tiempo se esfumó rápido.
Cuando se dirigían al camerino, los jugadores no escucharon insultos.
Todo fue arengas para los muchachos.
Comenzada la segunda etapa llegó la igualdad para Olmedo por intermedio de Omar Ledesma. A partir de ese momento, Emelec se fue en búsqueda de la anotación del desequilibrio. Pero esta no llegó.
Lara levantó los brazos y finalizó el compromiso. Los jugadores se acuclillaron, con rostros llorosos, sobre el césped del Capwell. El mismo césped donde Emelec festejó decenas de triunfos por décadas.
La Boca del Pozo entonó varias de las melodías símbolos del club, mientras pedían a los jugadores que se acerquen a saludar. Sin embargo, desde el sector de la tribuna, sí hubo otro que ridiculizó e ironizó con el grito de guerra azul: “Y ya lo ve, y ya lo ve, en el 2009 otra vez...”. (LRB)
Azules, con la misma frase
“Ahora nos queda pensar en el próximo año y hacer mejor las cosas”. Con esta frase el atacante Jorge Ladines se despidió de Emelec. Lo repitió el 2007 cuando Emelec tampoco clasificó a liguilla.
El paraguayo-ecuatoriano Carlos Espínola finiquitó su contrato con los azules y el peruano Gustavo Vasallo espera hacer lo mismo el lunes.
“Vamos a ver qué pasa, ahora que ya se terminó esto y esperar el próximo año lo que viene”, dijo el delantero juvenil Ángel Mena.
Mientras que el técnico Juan Ramón Silva manifestó que “la idea que tienen los hinchas en la cabeza es la misma que tienen los dirigentes, armar un gran equipo para el 2009 y aprender de los errores”. (PA)