| Original Message |
BKLVR Posted Jul 30, 2001 1:57 PM
DEMETRIO: Veronica... mi vida, mi alma. Hare lo que tu quieras... no habra esfuerzo, no habra sacrificio, no habra expiacion que yo no sea capaz de aceptar; pero no me rechaces, no me digas que nunca podras amarme, no me digas que tu amor ha muerto, que es peor que si el sol se apagara...
VERONICA: No tengo ya derecho a perdonarte... He dado a otro mi palabra... al que me protegio en la hora mas amarga de mi dolor, al que fue en mi abandono mi unico amparo. No puedo serle desleal!...
DEMETRIO: Yo le hablare, Veronica!... Le hablare y tendra que comprender. Es un hombre noble, es un hombre honrado...
VERONICA: Razon de mas para que yo no sea desleal!...
--Me arrastrare a sus pies. Sabre suplicarle, sabre hacerle comprender que sin ti no es posible para mi la vida... Si es eso solo lo que te hace rechazarme, yo estoy seguro de que monsieur Belot...
-- Pronuncio usted mi nombre, monsieur San Telmo?...
-- Belot!...
--Belot... amigo mio...
-- Amigo suyo!... Ha dicho usted la palabra exacta... su mejor amigo y el mas dichoso de ver que por fin llega para usted la felicidad...
-- Belot!...
-- Perdoneme haber estado escuchando; pero me importaba demasiado...
--Belot... Le suplico...
--No me suplique nada, monsieur San Telmo... No es necesario... Nunca pense arrebatarle a su linda esposa...
-- Que dice usted?...
--Recuerde que se lo di a entender la primera vez que se puso celoso en mi viejo hotel de Cuyaba... Lo que le dije entonces debo repetirselo ahora...
--Monsieur Belot... no siga usted mintinedo...
--Mentia antes, ma cherie. Ahora estoy en lo cierto. Mire usted estas arrugas, estas canas... Antes de diez anos sere un viejo y usted una mujer aun mas esplendida que es hoy, si cabe.
Seriamos algo demasiado desproporcionado, algo sin sentido. Es usted por suerte demasiado mujer para hallar en esas condiciones la felicidad, y yo no soy lo bastante egoista, para poder ser dichoso a costa de su sacrificio...
-- Amigo mio!...
--Fue gracioso que yo me declarara a usted en aquel viejo hotel del camino del Pan de Azuca. Usted necesitaba hacer algo. Se tranquilizo al aceptarme... Todo se ha hecho como debia hacerse; pero ahora, pasaron las nubes, paso la noche negra, el sol ha llegado... Sean ustedes felices!...
-- No tengo palabras con que darle las gracias, Belot!...
-- Oh, lala!... las palabras no hacen falta. Ahora se que va usted a hacerla todo la dichosa que ella merece, y que cuando pasen por Cuyaba se detendran en mi hotel por lo menos una semana.
Ahora voy a dormir unas cuantas horas... es muy tarde. A primera hora debo estar en el Juzgado para retirar cierta denuncia por el robo de una lancha automovil.
La juventud y el amor son breves... No malgasten mas las horas de felicidad...
Se ha ido sin que ellos hallen gesto ni palabra en la enorme emocion que les domina...
Apenas han notado que va cada vez mas deprisa. No se han dado cuenta de que al trasponer la verja se ha enjugado una lagrima. La juventud y el amor gritan demasiado fuerte en sus corazones apasionados...
--Veronica... mi vida, mi alma... Me perdonas?...
-- Te amo!...
FIN DE LA OBRA |
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