A Crisol Carabal la vida le ha dado lecciones
El tumor cerebral que padeció hace unos años, el cual la mantuvo al borde de la muerte, y el reciente fallecimiento de su hermano, han hecho que la actriz considere lo importante de las cosas simples de la vida. Dice que su meta, más allá de convertirse en protagonista, es dejar un mensaje a través de sus personajes. Con Gloria Miralles (Los Querendones) “me gustaría que la gente viera lo que no debe hacerse en la vida”, confirma la actriz que hoy se está robando el show en la novela estelar de Venevisión
Blanca González
Crisol Carabal, la actriz que actualmente encarna a Gloria Miralles, la singular malvada de Los Querendones, asegura que protagonizar no es su meta. Dice que aunque se está robando el show en la novela estelar de Venevisión, sus fans ahora deben odiarla, sin embargo asegura que Gloria debe ser el ejemplo de lo que nadie debe hacer por ambición.
Ay, es que mucha agua ha corrido debajo del puente de esta actriz, a quien el destino le ha jugado buenas y malas pasadas, porque aunque Crisol ya casi pierde la cuenta de cuántas novelas en radio y televisión y obras de teatro ha hecho, nunca, pero nunca se olvida de que en los tragos amargos es donde está la verdadera lección de la vida.
-¿Rompió el molde de las villanas de la televisión?
-El estereotipo lo rompí un poco. Creo que Gloria es una mala muy real, muy de verdad. Cuando uno va a hacer maldades, no pone la cara de mala.
-¿Construyó premeditadamente a esta villana?
-Nooo, simplemente me parece que esa es la verdadera mala.
Nadie es malo por ser malo. En el caso de mi personaje, Gloria no es que nació así, sino que las circunstancias, la carencia de afectos... todas las cosas que le han pasado en la vida, la llevaron a eso.
-¿Tiene alguna relación de amor-odio con Gloria Miralles?
-Más bien me da un poco de lástima.
-¿Se ha topado con gente así?
-Sí, a lo mejor no han hecho las cosas que hace ella en la novela, pero creo que hay mucha gente así. Son, sobre todo, gente con una gran carencia de afecto.
-Ha hecho de niña, de gafa, de enferma, de mala ¿su cara se presta para todo?
-Cuando tú decides ser actor, pues el actor hace todo. Tú representas personajes y tu cara tienes que moldearla. Por lo menos cuando hice de una muchacha con retardo, me dejé crecer las cejas, estaba más gordita, me corté el cabello. Te vas como amoldando. Tú sabes cómo es el personaje y lo vas buscando. En Gloria Miralles, específicamente, ella tenía que ser delgada, tenía que ser de cabello negro... era como me la imaginaba, una mujer muy clásica en muchas cosas. Así me la imaginé y la trato de representar. Creo que uno se va amoldando, incluyendo a la cara del personaje, porque eres actor.
-¿Cree que se está robando el show en Los Querendones?
-Nooo, estoy haciendo mi personaje lo más digno posible.
Creo que todos están haciendo un trabajo maravilloso.
-¿Cómo se lleva con los espíritus que dicen que se sienten en la casa donde graban la novela?
-Jajajaja... mira, ¡en esa casa todo el mundo está asustado!
Porque se escuchan ruidos y bromas. Creo que la señora que dicen que se murió allí, no quiere que estén grabando. No quiere que la perturben. Pero a veces nos divertimos y muchas veces nos asustamos muchísimo, también.
-¿Algún episodio que se pueda contar?
-¡Varios!Aveces cuando estoy sola, cambiándome arriba... una vez me dejaron sola y se escuchaban ruidos en la puerta y adentro del cuarto y eché una carrera que ¡bueno, pues! Pero no solamente a mí me ha pasado, a la gente de la Fuller, que es la que limpia ¡le tocaron el piano!
-¿Gloria tomó por asalto a Crisol?
-Nunca imaginé que el personaje fuera tan bueno. Me habían hablado de él y antes era diferente al que estoy haciendo ahorita.
La otra era un personaje maravilloso, pero igual, éste me parece riquísimo, porque tiene muchos matices. Estoy feliz y agradezco muchísimo que me hayan dado la oportunidad de hacerlo.
Le doy mil gracias a Carlos Pérez (el escritor) porque a veces tú puedes tener muchas ganas de hacer un personaje, pero depende de cómo te lo escriban. Del escritor depende de que el actor pueda hacer algo interesante.
-O sea que se siente seducida por Gloria Miralles -Sí, cómo no, me encanta el personaje, por los matices, por todas las cosas que siente, porque es muy emotivo, porque es muy interna ella, pero eso se lo debo al escritor, porque yo estoy simplemente representando algo que el escritor me pone.
-¿Se cansó de ser segundona?
-Yo no creo que nadie sea segundón. Cada quien es lo que quiera ser, el que se sienta segundón es porque así quiere sentirse.
Cada quien representa lo que quiera representar en su vida y en su personaje.
-¿Ahora tiene más fans que antes de Gloria?
-Bueno, pero creo que ahorita me pueden odiar, más bien!!!!
O simplemente dirán “!guaooo!” -¿Va con todo hacia la protagonización?
-No sé. Sea protagonista o no, esa no debería ser la meta de un actor. La meta de un actor es hacer un buen personaje, sea cual sea. El actor no es el protagonista, es el personaje, sea bueno, malo, eso es lo más importante. Espero y le pido a Dios que así sea, que el próximo personaje sea tan importante como éste y como los otros que he hecho y que yo pueda hacerlo bien.
-¿Ya coronó su sueño en la televisión?
-Mira, uno siempre tiene cosas que hacer. Siempre hay personajes que puedes representar, tú te imaginas ¿cuántas personas hay en la calle que puedes representar? Salgo y digo, me falta mucho por hacer. El mundo está rico de seres humanos diferentes, por eso somos individuos, porque somos diferentes unos de otros. Lo que sí es una meta que no he cumplido, un sueño que no he cristalizado es hacer cine. Pero un buen cine, con un buen personaje en una buena película.
-A nivel espiritual ¿qué aprendió del episodio con el tumor en el cerebro?
-No solamente con eso. La vida me ha dado lecciones increíbles, aunque han parecido muy fuertes, pero que realmente me han llenado de fortaleza y me han ayudado a seguir adelante y crecer cada vez más. Fue muy importante eso para mí, porque pude valorar cosas que normalmente uno no valora: el hecho de poder caminar, de hablar... las cosas más simples son las más importantes de la vida. Si no tenemos eso, lo demás no lo podemos disfrutar. Eso me enseñó ese tumor que padecí: que hay cosas más importantes que lo material, cosas que tenemos y que son un gran tesoro, como ver, caminar y sentir. La muerte de mi hermano, hace dos años y medio, también fue importante y me hizo crecer y ahorita siento que es mi ángel protector.
-Ha hecho radio, televisión, teatro, dentro y fuera del país ¿hacia dónde va?
-Espero hacer las cosas bien, pero sobre todo, espero dejar una huella. Con cualquier personaje puedes dejar un mensaje, con éste de Gloria puedo transmitir que esas cosas que ella hace no son las correctas. Dejar un ejemplo siempre con lo que hago.
Eso, para mí, es realmente importante y siempre le pido a Dios lograrlo.
|