Bendito entre todos los mercados de buhoneros promete ser, el de utilería levantado por el canal de La Colina en La Yaguara, que albergará a más de 50 actores de primera, a los que ya Leonardo Padrón les otorgó su respectivo tarantín o puesto de venta.
Una oda a los trabajadores informales del país es "Ciudad Bendita", culebrón que muerde la fibra humana de millones de venezolanos, quienes actualmente están en las calles redondeándose la arepa.
Aunque en la realidad, los buhoneros viven en su propio mundo, sobreviven a la intemperie y la cena nunca es tan suculenta y cacherosa, como la que sirvió la alta Gerencia de Venevisión a los actores, invitados VIP y periodistas, la noche del pasado jueves, en la Quinta la Esmeralda. ¡Esa es "Ciudad Bendita"!
El fino escocés sació gargantas muy exigentes, así como los buenos vinos acompañaron la degustación de los comensales que arrancaron metiéndole diente al salmón y que continuaron con lomito a las finas hierbas, un delicioso fondue de plátano, pollo crocante, patas de cangrejo, nidos de atún, entre otros bocadillos, fueron devorados por la elite farandulera convidada a la premiere.
Entre tanto, al mejor estilo de Hollywood, fueron pateando la alfombra roja las actrices y actores quienes vistieron las mejores galas; muchos recurrieron a su diseñador para que les prestara un trapo, mientras que un buen número de galanes optó por alquilar el clásico esmoquin.

Gledys Ibarra y Carlos Montilla.
Eso demuestra, que Venevisión apuesta el todo por el todo con esta novela, que de seguro atrapará a los cientos de venezolanos dedicados al trabajo informal. Vale decir, que actualmente el canal de La Colina, tiene agarrado por la cola y la cabeza a un demonio llamado "rating".
El primer capítulo nos sumerge en el mundo buhoneril y hay tantos actores con una historia, que de momento parece "un arroz con mango", sin embargo, habrá que esperar que el mago de la pluma, Don Leonardo Padrón, comience a teclear las vivencias de cada estrella del firmamento criollo. ¡Ojalá, no ocurra lo que pasó con "Las González", donde la guerra entre divas y divos llevó al foso más profundo al citado culebrón!.
UNA COJA Y UN FEDERICO VIVIRÁN EL AMOR

Yanis Chimaras y Nohely Arteaga.
La obra cumbre de Leonardo Padrón, "Ciudad Bendita", cuya premiere se transmitirá el martes 25 de julio, en el horario estelar de las 9:00 p.m. La obra reúne un multiestelar elenco de primeras figuras encabezado por Marisa Román, Roque Valero, Juan Carlos García, Alba Roversi, Gledys Ibarra, Nohely Arteaga, Yanis Chimaras, Beatriz Valdés, Caridad Canelón, Henry Soto y Carlos Cruz, como "Baldomero". Con la participación especial de Carlos Montilla; actuaciones estelares de Carlota Sosa, Lourdes Valera, Luis Gerónimo Abreu, Milena Santander, Guillermo Dávila, Manuel Salazar, Daniela Bascopé, Elaiza Gil, Ana María Simons, Andreína Yépez, Alejandro Corona, Jessica Grau, Iván Romero; los primeros actores María Cristina Lozada, Carlos Villamizar, Fredy Galavís, Mirtha Borges, Pedro Durán, Humberto García y Martín Lantigua. La participación de Jean Paul Leroux, Anastasia Mazzone, Laureano Olivares, Susej Vera, Josemith Bermúdez, Antonio Delli, Erika Pacheco, Adriana Romero, Paula Woy, Andreína Peralta, Miguel David Díaz, David Garcez. Con los niños Simón Rojas y Samuel Rojas; actores invitados, Sandra Hernández y José Luis Zuleta.
¡BÁJAME UNA DE ALLÍ!

Carlos Cruz y Alba Roversi.
"Ciudad Bendita", en palabras de su autor, es una historia de amor que transcurre en el fragor de un gran mercado popular, una historia de amor entre dos buhoneros, dos perdedores, dos personas del montón, tan anónimas como cualquier otra. Ella, "Bendita Sánchez" (Marisa Román) tiene un detalle que empaña su belleza: es coja. Él, Juan Lobo (Roque Valero) a su vez es un antigalán de nacimiento, un hombre cuya única virtud pareciera ser la música. Pero el único obstáculo, entre el amor de Juan y Bendita, es ella misma, pues"Bendita Sánchez" ama a otro: "Yunior Mercado" (Juan Carlos García), un metrosexual de extrema galanura que seduce a cuanta mujer desee
"La cortesía no es, en los seres bien nacidos, incompatible con la naturalidad. Todo se puede decir con buena gracia; y sería una extraña confusión la de actuar con brutalidad como única forma de franqueza (Andrè Maurois)."