Todavía nadie ha podido dar una explicación sobre el fenómeno de las “feas” triunfando en un mundo rendido a los pies de las cirugías estéticas. Incluidos los psicólogos y los sociólogos.
A pesar de que ja historia ya había triunfado en todos los países con la versión original colombiana de “Betty la fea”, por lo que se conocía de sobra la historia y el desarrollo. A pesar también de que, debido al éxito, se fueron alargando los capítulos hasta lo imposible (a la fea española Bea, se le sumaron 100 capítulos) y a pesar de la prevista y consabida boda final, ese capítulo batió récords históricos de audiencia, tanto en México como en España.
Asimismo, pese a que tras el éxito de la original, Estados Unidos y Argentina produjeron la segunda parte (“Eco Moda”) que fue un resonante fracaso (haciendo realidad lo de “segundas partes nunca fueron buenas”), ahora ya están manos a la obra con la segunda parte de “la fea”.
En Estados Unidos “Ugly Betty” ha ido aumentando de audiencia al llegar a la tercera temporada, fenómeno insólito pues suele ocurrir al contrario. Al punto de que la Ciudad de Nueva York ha ofrecido un descuento de impuestos para que la nueva temporada de la serie se ruede allí. Más que eso, en México comienza la emisión de la teleserie de Salma Hayek protagonizada por America Ferrera, doblada al español en televisión de pago. Mientras la versión china bate récords.
La que no parece dispuesta a picar en el anzuelo de la fama y de la fortuna, es la fea mexicana Angelica Vale, ya reportada a los estudios de Televisa, dispuesta a regresar al trabajo… mientras no sea con la segunda parte de su historia de Lety.
Lo que se preguntan algunos de los que conocen la historia es qué pasó con el disco que Angélica Vale grabó como cantante en los estudios de Miami, bajo la batuta de Alejandro Jaen, con el fallecido sello Lideres