- ¿Cómo será tu personaje en la tira que vas a protagonizar por Telefé?
- Estará relacionado con la selva, por lo que tendré un cambio físico importante: haré de un laburante (estilo guardaparque), pero no seré ni Tarzán, ni George de la Selva. Nada que ver. Es un tipo que se ha criado allá por equis circunstancia y después la historia se desarrolla en la ciudad.
- ¿Estás entrenando?
- Sí, voy al gimnasio dos veces por día y hago una dieta con un deportólogo. En la producción me dijeron "ponete grandote". Empezamos a grabar el lunes e irá en el espacio de Luna salvaje.
- Por lo general, vos no te mostrabas desde lo físico, como Pablo Echarri.
- Ojalá me diera Dios el cuerpo que tiene Pablo: andaría en cuero todo el día. Pero ojo que Pablo también se sienta en el piso y llora, como en Los buscas. Cubre el rol de galán, pero le pasan muchas cosas que en otros galanes serían impensables.
- Eso también es mérito de las tiras.
- Están tendiendo a cambiar el perfil del galán. Mi personaje será el tipo del que toda mujer se quiere enamorar: las cosas le salen bien a su pesar, y cuando le salen mal cae bien parado. No se va a estar cuidando el pelito.
- Eso te saca un poco del lugar de galán.
- En estos años hice de un loco, un borracho, un violento, un músico. Grabé con Alejandro Doria, con María Herminia Avellaneda... El único que puede encasillarme a mí como galán soy yo.
- ¿Te pesa ser galán?
- No, pero me aburriría poner la voz grave y cara de nada todo el tiempo y que la gente del otro lado sólo diga, ay, qué lindo. Esto de meter cosas cotidianas, disfrazarme de payaso y hablar con la voz finita... ¿Qué galán? Hago de galán, pero a mi manera y es aceptado.
- El de la novela (aún sin título) será tu primer encabezamiento absoluto, ¿no?
- Yo prefiero hablar de la novela que hacemos varios. Con Romina Yan encabezamos Chiquititas y con Natalia (Oreiro), Muñeca brava. Ahora comparto cartel con Gianella Neyra (la de María Rosa, búscame una esposa), Es maravilloso llegar a este punto después de ocho años de laburo ininterrumpido. No me salteé ningún escaloncito. Esto llegó en un momento justo, después del rodaje de la película (Chiquititas) en el sur.
- ¿Cómo fue volver a trabajar con Romina?
- Ya tenemos un código, disfruté mucho. El personaje lleva el mismo nombre, Alejo, pero no es la misma persona. En la TV era el villano y acá el villano es Juan Leyrado, por quien me saco el sombrero 100 veces, te aclaro. Alejo se ha criado en la montaña y es un buscador de piedras preciosas y está tras una búsqueda que lo lleva la vida. Me gusta hacer cine, se trabaja con otros tiempos.
- Antes interveniste en La fuga (de Eduardo Mignogna).
- Fue una participación muy pequeña, pero decisiva en la vida de uno de los personajes. Me relaciono con Inés Estévez y con Ricardo Darín. ¡Y era la primera experiencia en cine! De verdad, nada de esto lo podría haber soñado mejor. Que un tipo como Mignogna te enseñe al mismo tiempo que te dirige es increíble.
- ¿Qué pasó con el documental que iban a hacer sobre vos en Israel?
- Me lo mandaron y lo musicalizaron con parte de las melodías que yo había tocado con mi saxo. Sé que ya lo pasaron allá. Ahora me llamaron de Israel para que vaya a hacer un recital en julio: me pidieron que mande los covers de los artistas que me gustan, así ellos ponen la orquesta. Quizás lo haga, pero no por una cuestión comercial: soy músico antes que actor. Además, me lo ofrecieron con tanto amor, que no podría haberme negado.
- ¿Seguís con tu banda (La Carranza)?
- Sí, ya tenemos seis temas propios y vamos a volver a tocar en lugares chiquititos como nos gustan a nosotros. La verdad es que estoy viviendo el sueño que hubiera querido soñar... Pero me parecía demasiado pretencioso.
besos chicas disfruten de neustro yaguito
chau
Escrito desde Apr 16, 2001, 9:40 AM de la dirección IP 200.42.17.253