CAPÍTULO VII
EL AMOR NOS TRANSFORMA
Esa misma tarde Alexis se encontraba en su habitación recostado bocabajo en su cama oyendo música en su ipod y leyendo una revista, en eso entra Lulú despacio y sin que el se de cuenta se acerca y le tapa los ojos:
-Adivina quién soy?- le dice ella a el con voz bajita y muy tierna.
-Ya se quien eres, eres la niña más bonita de la secundaria, y la que más quiero- le dijo el muy tierno también con ella.
-Sii!!, yo soy amor- le dijo ella al mismo tiempo que le quitaba los audífonos, y lo ponía boca arriba para empezar a besarse apasionadamente, efectivamente como le decía Cristina a Lulú, parecía que se lo quería comer.
-¡Calmada!, amor, calmada, ¿cuál es la prisa?- le dijo Alexis a Lulú que estaba tan desesperada que había empezado a desabrocharle el pantalón.
-Perdón amor, oye te tengo una sorpresita, que no te la vas a acabar- le dijo Lulú.
-¿En serio?, de que se trata amor?- le preguntó el intrigado.
-Ohhh!!, pues es una sorpresa amor, tienes que ir al primer salón de los tres abandonados que están cruzando las canchas de básquet, ahí te tengo una sorpresota, hoy en la noche, vístete guapo sale?.- le dijo ella sembrando todavía más la duda en Alexis.
-Bueno bebé ahí nos vemos, te quiero mucho- le decía al mismo tiempo que se despedían con un beso fuerte.
Lulú salió del cuarto con la misma facilidad que entró, así caminando todo el tiempo como si anduviera en una nube. Y Alexis se quedó boca arriba en la cama pensando, y dándole vueltas al asunto, porque el no e sentía realmente enamorado de Lulú, pero es que era tan bonita, y tantos chavitos quería andar con ella, que el no podía dejar pasar la oportunidad de ser su novio, y más si ella estaba tan clavada con el.
Ya llegada la tarde cuando ya está más oscuro que claro, Alexis se había salido de bañar y se estaba vistiendo en el cuarto, traía sus boxers y se estaba poniendo su camisa y sus jeans, cuando Ricky le preguntó:
-¿Qué onda, a donde vas tan perfumado y todo?-
-Tengo una cita con Lulú, dice que me tiene una sorpresa- le contestó Alexis.
-Pero oye pero si lo que te quiere dar es su sorpresita, no vayas a desaprovechar la oportunidad amigo, hazlo por nosotros ok?- le dijo Ricky, que parecía que siempre estaba pensando en eso.
-Haga lo que haga, eso tiene que ser decisión de el, tu no puedes estarte metiendo, ni diciéndole que lo haga por nosotros, si fuera para eso, es el quien tendrá que decidir lo que hace, si está preparado o no, si tiene ganas o no, deja de estarle chingando la vida, y orillándolo a que tome malas decisiones caray, pareces un chamaquito de doce años- dijo Alberto desde el barandal de las escaleras que daban al baño de la habitación, que por cierto Ricky había pensado que no estaba en el cuarto, ya que sabía como se ponía Alberto a la hora de dar consejos a sus amigos, se preocupaba de más.
-Perdón Alberto, no lo quise decir así, ya bájale, pareces nuestro papá- le dijo Ricky a Alberto.
-Pues no güey pero soy su amigo, y el más grande, yo perdí dos años de estudios cuando mi mamá se enfermó y pues no se, como que me quedó esa onda, de cuidar a la gente, de protegerla- contestó Alberto, tratando de disculpar el regaño hacia su amigo.
-No tienes que disculparte Alberto, ni tienen porque pelearse, yo se bien lo que quiero y debo hacer llegado el momento, tal vez Lulú ni me quiera para eso y ya estamos aquí haciendo un rollote- les dijo Alexis- bueno pues nos vemos al rato- para finalmente salir de la habitación y dejar a los otros dos ahí dentro que ya estaba cada quien tirado en su cama haciendo distintas cosas.
Alexis llegó al primer salón de los tres que estaban abandonados desde hacía unos semestres atrás y tocó la puerta, Lulú entreabrió la puerta cautelosa, para asegurarse de que fuera el, y una vez que lo hizo, lo dejó pasar. Alexis estaba impresionado de ver como su novia había decorado el salón, estaba lleno de velitas por todos lados, estaba todo el ambiente super romántico, perfumado, y en medio había una colchoneta gruesa, sobre la cual habían unos cojines, ella lo condujo hasta ahí y lo hizo acostarse, empezaron a besarse, el se sacó la camisa, ella la blusa, estaban super apasionados, y de repente Alexis la paró en seco:
-Tenemos que detenernos Lulú, no podemos hacer esto-.
-Pero por que no bebe, mira como preparé todo, no me hagas esto por favor, hemos estado esperando mucho para este momento- le dijo ella tratando de no enfriar el momento.
-Hemos estado?, “habrás estado” dirás, yo no he esperado nada, te he respetado mucho, porque no quiero que cometamos un error me entiendes, soy muy joven, y tu lo eres más, no quisiera que por un ratito de placer metiéramos la pata- le dijo el en parte triste por tener que decirle a su novia que no podía estar con ella.
-Pero no seríamos la primera pareja de novios que tiene relaciones, o que esperas, ¿Llegar virgen al matrimonio?- le dijo Lulú en un tono medio molesto a Alexis.
-No es eso Lulú, claro que muchos novios lo hacen pero cuando han alcanzado la madurez tanto física como mental, y no se tu pero yo al menos no me siento listo para esto, si nuestra pasión llegara a tener consecuencias, no estoy listo para hacerme responsable, y cuando, uno decide tener relaciones es porque está dispuesto a ser responsable de sus actos, sean cuales sean las consecuencias de estos- le dijo Alexis.
-Esas son pendejadas, lo que importa es este momento, nuestro momento Alexis por favor no me hagas esto- le dijo Lulú.
Lo que provocó el enojo de Alexis y se desató levantando la voz:
- ¡¡¡¿¿Pendejadas??!!!, se te hacen pendejadas lo que pienso?, que a caso piensas que este momento que estoy sacrificando es por miedo al sexo o por que no tenga ganas de hacerte el amor con todas mis fuerzas???, pues que equivocada estás, miedo, tal vez si tengo miedo, pero de que tomemos la decisión incorrecta, ya te dije que yo no me siento como para hacerme reponsable si algo llegara a suceder y no me vayas a decir que tu si lo harías, porque se que no, uno debe de hacer las cosas cuando el amor supera todo-
-Pero por eso, no sería una decisión incorrecta amor, porque nos amamos- le dijo Lulú.
-Es que ese es el punto al que tanto le he dado vueltas Lulú, Tú me amas, y yo podría hacerme tonto y estar contigo y pasármela de lo mejor hoy, mañana y pasado y todos los días, pero no es el chiste que te engañe, porque eres muy buena niña, hermosa, jovencita y mereces encontrar a alguien que cuando estés con el sea amor de ida y de vuelta, y no de un solo lado.- terminó él, que ya no sabía donde meter la cara, de la tristeza de saber lo que sus palabras le estaban haciendo al corazón de Lulú, a quien si quería más no amaba con locura.
-O sea,, quee, que, no me amas???- le preguntó Lulú con los ojos llenos de lágrimas.
-Te quiero mucho Lulú, como nunca había querido a una de mis novias, pero si de algo estoy convencido es de que no estoy enamorado de ti Lulú, no al menos como yo quisiera para llegar a este momento- le dijo el, que gracias a los consejos de Alberto sentía que había tomado la decisión correcta- si decidí romper con este momento es para no lastimarte, no quiero hacerte daño- terminó el.
-Pues ya me lo hiciste, desde el momento en que me pediste que fuera tu novia, desde ahí empezaste a hacerme daño, porque permitiste que yo me ilusionara, y ahora cuando yo estaba dispuesta a darte lo mejor de mi porque yo pensaba que sentías lo mismo por mi, me sales con esto???, eres un cabrón de lo peor, siento vergüenza, siento que te burlaste de mi- dijo ella que se interrumpía con su propio llanto.
-Lo se y te pido perdón, y te lo dije antes de tener relaciones, porque tengo miedo de que nuestra relación crezca, cuando en realidad el sentimiento que tenemos el uno por el otro no es el mismo- trataba de excusarse el.
-Vete Alexis, te lo pido vete y no me busques más, lo nuestro se terminó, me haz lastimado machísimo, me siento mal, siento que llevo meses viviendo en una mentira, vete, lárgate!!!- le dijo al mismo tiempo que le aventó un cojín.
-¿Cómo crees que te voy a dejar sola Lulú?, quiero que te calmes y poder platicar bien, y ver que va a pasar con lo nuestro- le dijo
-¿Qué va a pasar de que??, pues se acabó, que más quieres, no esperarás que siga contigo, y más cuando se que no me amas, no quiero saber más de ti, y con este momento he olvidado todos los demás días felices que tuve a tu lado, lárgate por favor te lo suplico- le contestó ella.
Finalmente Alexis se salió del salón super triste, ya no sabía si había cometido un acierto o un error, pero había hecho lo que en ese momento su corazón le había mandado. Mientras Lulú se quedó en el salón abrió la botella de vodka que había llevado para su noche de amor con Alexis, llorando y empezó a beber.
Por otro lado en el comedor de los profesores se encontraba Mauricio cenando solo, porque Salvador había ido a unas conferencias en Mexicali. En eso entró Karina con su charola de la cena, y lo ve solo y decide sentarse con el:
-Oye Karina hay algo que te quería preguntar desde el otro día-
-Si dime?- le preguntó ella.
-¿Haz estado enamorada?- le preguntó Mauricio con esa cara que a Karina se le hacía la más romántica.
-Claro que he estado, el amor es el sentimiento más hermoso que le puede pasar al ser humano no?, y tu??- le contestó ella esperando la respuesta de el.
-Claro, de hecho lo estoy, creo que es lo mejor que Dios nos mandó a hacer a esta Tierra, venir a amar, lástima cuando uno no es correspondido- dijo el.
-Y quién te dijo que no lo eres?- preguntó Karina intuyendo que era ella.
-Pues no lo se, es que es una mujer tan especial, cada vez que la veo pasar, con su dulzura ilumina todo por donde va pasando, esa dulzura que tiene para tratar a los alumnos, y cuando esa luz que tiene inunda todo, volteo a verme y me siento tan mal, tan poco- dijo Mauricio acongojado.
-No tienes por que sentirte así, cuando uno se siente así lo que tiene que hacer es decir las cosas no guardárselas, ella nunca te va a decir lo que siente por ti, si tu no se lo dices primero- le dijo Karina tomándole de la mano, esperando casi en ese momento Mauricio le declarara su amor.
-Tu estás enamorada ¿verdad?, lo puedo ver en tus ojos, conozco esa mirada, que tengo que decir que es bellísima- le dijo Mauricio a Karina.
-Pues la verdad si, ya no puedo esconderlo mas, llevo ya varias semanas dándole vueltas al asunto y pues la verdad es que si estoy enamorada, y pues ya no me importa expresar lo que siento- dijo ella que estaba decidida a soltarle la sopa.
-Pues yo de repente me siento así, y lo he hecho, pero Kitty parece que nunca va a ceder, está siempre preocupada con la escuela, que para lo último que tiene tiempo es para el amor- dijo el al mismo tiempo que Karina ponía una cara casi de terror, y la quijada faltaba poco para que le diera en la mesa.
-O sea tu estás enamorado de Kitty?- le preguntó Karina.
-Claro, me imagino que Salvador te lo ha de haber contado no?, y ¿cuándo le piensas confesar a mi amigo que estás enamorada de el?- preguntó Mauricio.
-¿A Salvador?, ¿Qué estoy enamorada de el??- preguntó Karina muy sacada de onda.
-Pues si a Salvador, pues de quien estábamos hablando?, no me estabas diciendo ahorita, si yo ya lo había notado, llevas tiempo juntándote con el y pues era de esperarse que surgiera algo, lleva tanto tiempo solo, y pues tu eres muy bonita- dijo el cuando fue interrumpido por Karina.
-Pues no, no se lo pienso decir nunca, me tengo que ir, tengo sueño, buenas noches- y salió a toda prisa del comedor.
-Mmmm que rara esta muchacha- fue lo único que pensó en voz alta Mauricio.
Ya más noche Poncho se levantó para ir al baño, pero por lo general en las noches no entraban a los de las habitaciones, por que cuando todo está en silencio los ruidos son más fuertes, por lo que decidió ir a los baños de abajo, los que estaban por las canchas. Cuando ya salió del baño se dio cuenta que en uno de los salones abandonados que había atravesando las canchas de básquet se observaba una luz débil, entonces despacio lentamente con precaución de no ser descubierto, se acercó y la puerta estaba entreabierta, e inmediatamente fue sorprendido por la persona que estaba en el interior:
-Pásale amigo- le dijo Lulú a quien la voz ya no se le escuchaba muy bien, había estado tomando desde que Alexis había salido del cuarto.
-¿Qué estás haciendo aquí a estas horas?, son la una de la mañana chamaca, que vas a hacer si te descubren- le preguntó Poncho a Lulú
-Pues nadie lo va a saber a menos de que tu no se los digas- le dijo ella.
-Pero es que desde lejos se alcanza a ver que hay luz en este salón, por tanta velita que tienes prendida- le dijo Poncho a Lulú.
-Ahhh pues ese no es problema, apagamos unas cuantas- y empezó a soplar velas y dejó prendidas como las mitad de las que había antes.
-Deja te acompaño a tu habitación- le dijo Poncho que aunque a veces presumía de galán y de don Juan todo poderoso con las muchachas en realidad no lo era tanto, sino era más bien hablador.
-Mmmta, tienes miedo??, quédate a tomar lo que queda de la botella conmigo, y nos vamos te parece???, quiero bailar con alguien, a ver tómale- le dijo Lulú haciendo que Poncho le diera un trago muy gordo a la botella de vodka.
-Bueno pues pero nos vamos en cuanto se acabe la botella ehh- le advirtió Poncho a Lulú.
Y empezaron a bailar, y a estar tomando, y tomando, hasta que se acabaron entre los dos toda la botella de agua embotellada de dos litros que Lulú había sustituido por Vodka. Ya borrachos, y con el ambiente romántico se empezaron a besar, y en ese momento Lulú que se sentía despechada se dejó besar hasta el cansancio, ella le contó su historia con Alexis y el borracho le dijo:
-Sabes que Lulú, yo siempre he buscado alguien que me quiera, pero no se porque le caigo mal a todos, las chavas me esquivan, quisiera que alguien me quisiera como tu quieres a tu novio, pero pues nomás no- el seguía besándola pero los besos de pasión se fueron convirtiendo en besos cariñosos, ya que Poncho sintió en ese momento, que había encontrado a una niña que lo escuchaba y que no huía de el, y sintió cariño hacía ella, sintió ganas de protegerla y de quererla. Platicaron mucho rato, y a ratitos se daban besitos, se contaron todas sus vidas, alegría y trsitezas, poco a poco se fueron acabando las velitas, para finalmente, ella se quitó la ropa y se entregó a el, así es, hicieron el amor, nadie hubiera pensado por la fama de Poncho que esa era también su primera vez.
En la mañana como a las siete despierta Lulú espantada desnuda enredada en la colchoneta y provoca que Poncho se despierte también todo espantado y en el mismo estado que ella que dice:
-Ayy Dios mío que pasó???, me duele la cabeza-
-Te acuerdas de lo que pasó anoche??- le preguntó Poncho que se estaba poniendo su ropa a toda prisa.
-Si, si me acuerdo, me acuerdo de todo- le dijo ella, tratando de esquivar la mirada de Poncho, como que se sentía apenada.
-¿Estás arrepentida verdad?- le preguntó Poncho tomándola de los brazos y viéndola fijamente a los ojos.
-No, claro que no, no hubiera pasado nada si yo no hubiera querido, pero pues siento que fue un momento que se dio y no me arrepiento, es solo que me siento rara- dijo ella.
-Rara por qué?- preguntó Poncho.
-Porque no hace ni 12 horas que estaba llorándole al que se suponía que era el amor de mi vida, y en esas doce horas conocí a otro chavo con el que platiqué cosas muy a gusto, en confianza, que no me juzgó por mis actos, que me hizo sentir cómoda, como si le importara de verdad lo que yo estaba diciendo, y me entregué mi primera vez, y tantas cosas importantes me pasaron en menos de doce horas..- dijo ella un poco confundida.
- Antes de que nos separemos y quien sabe cuando nos volvamos a hablar, te quiero dar las gracias por la noche de anoche, fue la mejor de mi vida, por primera vez sentí que a una niña le importaba lo que yo estaba diciendo, me hizo sentir que valgo por lo que soy y no por lo que tengo, porque siempre que una chica aceptó salir conmigo era solo para que yo invitara el cine, la comida, a las amigas, y anoche no ocupé de eso, y me sentí muy cómodo contigo, no ocupé dinero, ni siquiera ocupamos hablar de eso, ni ocupé galantear, simplemente fui yo mismo, y me sentí muy bien con la respuesta que obtuve de ti por haber sido como soy- dijo el bajando la mirada y con los ojos llenos de lágrimas- no puedo creer que una sola noche me haya llevado para enamorarme de alguien, ¿soy un estúpido no?.- dijo el.
-No te confundas, mira yo siento algo muy especial por ti, por todo lo que pasamos anoche y lo que nos contamos, pero yo aún no siento amor, y pienso en Alexis y aún me duele y bastante, y creo que ha pasado lo mismo, no confundas los sentimientos.- le dijo ella, que parecía que una noche le habían caído 10 años de madurez en la cabeza.
-Es que no es así, de verdad siento algo por ti, desde que me desperté y te vi, le di gracias a Dios porque no fue un sueño, y te sigo viendo y no lo creo- decía el con ternura.
-Mira te propongo algo, vamos a tratarnos como amigos, sin falsas caras, siendo como de verdad queremos ser, y sin pretender, y vamos a dejar que las cosas se vayan dando como se debieron haber dado desde el principio. Ya se que empezamos por el final, pero dejemos que el tiempo decida si lo que pasamos anoche tenía que haber pasado o debe quedar en el olvido, te parece?- le dijo ella.
-Está bien, pero nos vamos entonces a seguir tratando?, ya se que como amigos, pero nos vamos a seguir viendo?- preguntó el emocionado de que hubiera una esperanza.
-Claro, tu ya eres importante en mi vida Poncho- le dijo ella- Ahora salgo yo, tu echa todo, la botella, las velas apagadas, todo, y envuélvelo en la colchoneta y sales en 20 minutos yo más tarde recojo ok?,- le dijo ella, al mismo tiempo que salía del salón.
-¿Qué vas a hacer ahorita?- le preguntó Poncho.
-Voy a ir a mi cuarto a darme un baño y tu?- preguntó ella
-Lo mismo, te iba a decir que si no quieres bajar a desayunar conmigo a las nueve…, como amigos, digo- dijo Poncho sonriendo.
-Claro, a las nueve nos vemos para desayunar, y en 20 minutos, ehh?? No más, no menos- le dijo para terminar de irse, refiriéndose al tiempo que debía esperar el ahí, finalmente pasados los 20 minutos salió del salón para ir a darse un baño.
Pasó todo el día del Domingo, la noche y cada quien en sus actividades, como a las seis se hizo el alboroto de cada fin de semana, cuando regresaban los que lo pasaban fuera del Colegio.
El Lunes en la mañana mientras se cambiaban y se arreglaban, Poncho le dijo a Jerry:
-Oye Jerry puedo hablar contigo acá arriba?- refiriéndose al segundo piso de a habitación que era más bien una especie de vestidor.
-Yo no tengo nada que hablar contigo, y lo que me tengas que decir, me lo vas a decir delante de Marco y de Elías.- le contestó cortante el, ya que no se hablaban desde que Jerry había sabido lo que Poncho le hizo a Arianna.
-Bien, pues, te quería pedir disculpas por lo que pasó la otra vez, por lo que pasó con Arianna, se que me porté como un patán, y pues si no me disculpas lo voy a entender- decía Poncho al mismo tiempo que terminaba de ponerse el saco listo para ir a clases.
-A mi no me tienes que pedir nada, a quien le debes una disculpa es a ella, no a mi, si ella te perdona, por mi no hay pedo, nomás que te quede claro, que las veces que ella necesite que la defiendan aquí me va a tener a mi- le dijo Jerry enojado, y advirtiéndole.
Poncho se salió de la habitación para ir a clases, Marco y Elías esperaban a que Jerry estuviera listo para bajar los tres juntos como siempre hacían.
-Creo que te pasaste un poco con el- le dijo Elías.
-Es que ustedes no saben las pendejadas que ha hecho- les dijo Jerry.
-Pero a mi me pareció que sus disculpas eran honestas, no se me hizo fingido ni pretencioso como otras veces- dijo Marco.
-Pues no se, a mi el güey ni me va ni me viene- dijo Jerry.
-A mi hasta cambiado se me hizo- dijo Elías.
-Tal vez ya le cayó el veinte, que debemos ser nosotros mismos, y no andar por ahí tratando de impresionar a la gente- dijo Marco.
-Será el sereno, no me cae tan mal el güey ese, pero pues es que se lo ganó, es que ya saben que yo como digo una cosa, digo otra, porque hay cosas, que ni que, tengo o no tengo razón?, - dijo en broma recordando a Chespirito lo que provocó las risas de sus amigos y salieron los tres a sus clases del Lunes.
Ya como a medio día de ese mismo día Armando, el maestro de música, se topa con Ángela en un pasillo y ella trata de esquivarlo y el la detiene:
-Óyeme Ángela, te pasa algo?, llevas ya varios días esquivándome y no veo el motivo para que sea así, te hice algo o que?- le preguntó Armando.
-No profe, no pasa nada- dijo seria Ángela.
-¿Cómo que no pasa nada?, mira nomás la cara que pones como si te estuviera regañando o como si me tuvieras miedo o que se yo, ven vamos a platicar tu y yo muy seriamente- y la tomó respetuosamente por el hombro y la llevó a un salón en el que en ese momento no había clase.
-A ver, ahora si dime que te pasa, puedes confiar en mi- le dijo Armando.
-Pues ya sabe, es por lo del otro día- le dijo Ángela con la voz temblorosa de pena, bajando la mirada.
-Pero lo que pasó, pasó, no dice eso una canción de las que ustedes oyen?, lo que pasó el otro día no fue nada, ya está olvidado- dijo el con voz tranquila.
-Pues para usted profe, pero a mi se me cae la cara de vergüenza cada vez que lo veo- le dijo ella con la voz todavía más temblorosa.
-No tienes porque sentir eso, ni tienes porque bajar la mirada, mírame que te estoy hablando- le dijo al mismo tiempo que el con su mano le levantaba la cara hacia la de el- eso es lo que tienes que hacer, no tiene nada de malo sentir algo, y expresarlo, a mi también me pasó en mi época de estudiante, llegué a sentir gran admiración por una de mis maestras, pero el tiempo es el que nos va aclarando las ideas, y después de un tiempo comprendemos mejor las cosas- dijo el tratando de darle una explicación que dejara tranquila a su alumna.
-Y usted cree que yo no he tratado de aclarar mis ideas o que?, lo admiro mucho profe, pero no solo eso, yo me enamoré de usted desde que llegó a trabajar a esta escuela, como una loca, estoy en otra clase y pienso en usted, estoy dormida y sueño con usted, hasta en la sopa lo veo, estoy enamorada como una tonta- dijo ella soltando en llanto, se acercó a el y le robó tremendo beso en los labios al profesor, para luego salir corriendo del salón, y aunque Armando intentó detenerla ella ya le llevaba mucha ventaja.
En la clase de la una de la tarde antes de que entrara la Maestra Montse, Poncho se acercó a donde estaba Arianna, Tania y Alejandra sentadas:
-Arianna, ¿puedo hablar contigo?- le preguntó Poncho.
-¡¿Que fregados quieres?!- le preguntó ella muy sangrona.
-Pues es que te quería decir algo- decía Poncho que hasta casi daba lástima con la humildad con la que se estaba dirigiendo a Arianna, quien enseguida al ver la forma en la que el le estaba hablando cambió su actitud y le preguntó.
-¿Qué me quieres decir?, está todo bien?-
-Si, es solo que te quería pedir disculpas por lo que pasó la otra vez en el cine, me porté como un patán, como un idiota, y no sabes que mal me siento desde que eso sucedió, ya entendí que las cosas así no se dan, que se tienen que dar cuando las dos partes están de acuerdo, y te pido sinceramente que me perdones, por lo que te hice, el osote y todo, podrías?- dijo Poncho quien estaba cambiando completamente y todo por que se había enamorado.
-Sabes la tranquilidad y lo bien que me hace sentir, que me estés pidiendo disculpas, porque cuando alguien te pide disculpas por un error grande, aunque es difícil poder volver a confiar en la persona, te sientes distinta, puedes dirigirle es saludo, y siento que tus disculpas son sinceras, por mi parte está olvidado.- le dijo ella que había sentido que Poncho le pedía disculpas de corazón.
Y sellaron la disculpa con un abrazo muy fuerte y sincero. Jerry miró desde su asiento, y se convenció de que las disculpas de Poncho hacia Arianna eran sinceras, y también sonrió.
Pasaron más días y la fecha de la coronación estaba ya casi encima. Las elecciones se harían en la escuela, la Sociedad de Alumnos serían los encargados de hacer el conteo de los votos, y en la mejor discoteca de la ciudad se haría el evento en el cual las candidatas a reina del Colegio Hispanoamericano desfilarían tal y como se hace en las grandes pasarelas, y un jurado integrado por personalidades de la ciudad, daría otra votación, la cual promediada con los votos del alumnado darían como resultado a la nueva reina del Cole.
La noche antes de la Coronación, estaban ya todos en sus habitaciones dormidos, esa misma tarde había sido muy movida, ya que el estudiantado había votado por sus candidatas favoritas y los resultados no serían dados a conocer sino hasta la mañana siguiente, los votos estaban guardados en la dirección y las candidatas estaban que se comían las uñas de los nervios. En su habitación Alejandra no podía dormir, de lo nerviosa y sus amigas le estaban poniendo mascarillas y tratamientos para el cabello para que todo luciera perfecto al siguiente día.
Y en su habitación se encontraba Ángela sentada frente a la computadora, ya se miraba super bonita, con ese cambio de look que le habían hecho Arianna y sus amigas, Myrta y Paulina todavía no llegaban a la habitación. En eso entra Vanessa que por lo visto tampoco podía dormir:
-Ángela, puedo hablar contigo?- le preguntó Vanessa
-Claro, pasa, que se te ofrece?- contestó Ángela
-Pues es que quería platicar contigo en privado- dijo Vane
-Dime lo que quieras, no hay nadie al cabo- contestó Ángela sin despegar la vista de la pantalla.
-De verdad Ángela quiero platicar con alguien- dijo Vane que ya había roto en llanto y Ángela se paró de inmediato y la abrazó, le dijo:
-Ven vamos para arriba, a que te laves la cara y me platiques que pasa.-
Y subieron las dos las escaleras sentándose Ángela en un sofá que tenían a la salida del baño, a un lado del tocador de Paulina, en lo que Vanessa se lavaba la cara con la puerta abierta.
-Es que amiga, desde que empezó esta campaña, me siento solita, ya no siento tu apoyo como antes- le dijo Vanessa a Paulina, dando a entender que ese era el sentimiento que traía atorado.
-Por supuesto que no, Vanessa, tu sabes bien que tu eres la que se alejó, porque te dejaste llevar por la popularidad, y la vanidad, pero entiendo que ese era tu sueño, y pues a veces hay que renunciar a muchas cosas por los sueños no?- dijo Ángela
-Pero amiga, es que te extraño- le dijo Vanessa con voz mimada.
-Yo también te he extrañado mucho, y te he necesitado porque en las últimas semanas he pasado momentos duros para mi, y tu no haz estado ahí- dijo Ángela en voz de reclamo.
-Perdóname si?, por haberte dejado solita y haberme ocupado de mi vanidad solamente, ya verás que nomás pase todo esto y seré la misma de siempre- le dijo Vane a Ángela.
-No te preocupes amiga, ya sabes que conmigo no hay rencores y siempre podrás confiar en mi para lo que se te ofrezca.- le contestó Ángela a Vanessa dándole un abrazote.
-Ay tengo que entrar al baño aquí espérame no?- Y Ángela se metió al baño, en lo que Vanessa se quedó esperándola rocostada en el sofá.
En eso entraron Paulina y Myrta y voltearon para arriba a ver si veían a Ángela, pero no vieron a nadie, porque desde abajo no se miraba que había alguien acostado en el sofá:
-Ya me tiene harta esa estúpida, mustia, que juega a hacerse la dulce, cuando en realidad es una cabrona, un lobo disfrazado de borreguito- dijo Paulina.
-Pero amiga ya pasando de mañana no le vas a volver a ver ni el polvo- contestó Myrta.
-Pero claro que se lo voy a seguir viendo, ya que ha sido muy buena arma en contra de Alejandra. A esa babosa la manejo como se me de mi regalada gana, y está tan contenta pensando que tiene amigas, y que la queremos, que ilusa.
-Oye amiga, y nadie sospechó de nosotras con lo que le hicimos a la publicidad de Alejandra verdad?- preguntó Myrta.
-Ay Myrta cállate, eres una tonta, ya ha pasado tanto de eso, que ni quien lo recuerde, ya ni lo comentes, nunca nadie va a saber que fuimos nosotras, ni tampoco nadie va a saber que Vanessa es mi títere a la que he manejado para impedir que Alejandra gane este año como lo tenían planeado ella y sus estúpidas amiguitas a las que maneja, y que se creen el ombligo del mundo.
-Con que eso es lo que soy!!!, según tu, tu estúpido títere??- contestó Vanessa desde arriba, ya que Myrta y Paulina no contaban con que ella estaba escuchando todo, venía a toda prisa bajando las escaleras.
-Ayy mira sabes que? tengo mucho sueño me voy a dormir, mañana hablamos no?- dijo Paulina haciendo o pretendiendo que no había pasado nada, y Myrta también estaba ya instalándose en su cama.
-Claro, que no, aquí nadie va a dormir!!!, me vas a explicar, por qué?, por qué me usaste?, crees que soy una tonta, pues olvídate, ya no voy a salir mañana, ya no quiero ser reina, y no quiero nomás porque lo hiciste con la peor de las intenciones, fingiste ser mi amiga, y lo único que eres es una culebra venenosa, que envidia a todos los que son felices- decía Vanessa llorando. Cuando de repente Paulina le acomoda una gran bofetada que la tumbó en el suelo.
-Mira chulita te me callas, porque antes de mi no eras nada, no eras nadie, eras una estúpida, que se juntaba con la aún más estúpida del colegio, no tenías gracia, no eras popular, no te buscaban los chicos, no te vestías ni te veías a la moda, no le importabas a nadie, extranjerita!!, hubieras seguido siendo una niña más del montón en cambio desde que llegué a tu vida tal vez si, me ayudaste para mi “travesura” contra Alejandra, pero te estoy dando algo mucho más grande a cambio, la popularidad que muchas desean, el que lo chicos te pretendan, aparecerás en anuarios del Colegio por siempre, en el periódico de la ciudad, en la revista juvenil del momento, seguirás visitnedo con todo el guardarropa que te compré, todo eso por qué?, pues por la corona que van a poner en tu cabecita hueca, gracias a que?, a todo lo que he invertido en ti, se muy bien que deseas eso y más, así que nos estamos beneficiando la una a la otra, tu tienes lo que quieres, y yo hago una muy buena inversión, estamos?- dijo Paulina con su venenosa, e inteligente voz dejando calladita a Vanessa a la que hasta el llanto se le había cortado, porque en realidad Vanessa siempre había soñado con eso.
-Cómo es posible que le hables, así a mi amiga???- interrumpió Ángela que ya había salido del baño.
-Tu cállate, buena para nada, tonta- le dijo Myrta.
-Pues seré muy lo que sea, pero mi amiga y yo ya platicamos y no está dispuesta a dejar que la manejen, para ella es más importante la amistad y los valores, que las estupideces que le puedas ofrecer Paulina- pero nadie le daba la razón a Ángela, hasta Vanessa permanecía callada, como una niña regañada.
-No vas a decir nada amiga?, defiéndete.- le dijo Ángela a Vanessa,
-Ya amiga, mejor hay que irnos a dormir, porque mañana es un día largo y pues aquí no ha pasado nada, ok?- le dijo Vanessa a Ángela como si nunca hubiera estado ahí cuando Paulina y Myrta despotricaban en su contra.
-¡No lo puedo creer!!, vas a hacerte tonta, y pretender que no pasó nada, solo por se popular????- le preguntó Ángela.
-Buenas noches amiga, ya me voy a mi cuarto- le dijo Vanessa a Ángela y salió para dirigirse a su habitación.
-No lo puedo creer, se quedó triste Ángela que se fue a dormir haciéndoles mala cara a Myrta y a Paulina.
-Ves Myrta?, fue más fácil que quitarle un pelo a un gato- le dijo Paulina a su amiga al mismo tiempo que apagaba la lamparita de noche, para echarse las dos a reír a carcajadas.
Mientras en su cuarto Vanessa llegó y se acostó en su cama, se tapó hasta la cabeza y empezó a llorar, a llorar, de tristeza, de rabia, de impotencia, porque lo que más deseaba, su sueño de la vida, le estaba costando lágrimas de sangre. Eso despertó a Tania, que se acercó a la cama, y le dijo:
-Vanessa estás bien?- le preguntó.
-Si, estoy bien, déjame- contestó Vanessa.
-Entonces por qué lloras?- le dijo Tania.
-Yo que se, estoy nerviosa por la coronación o algo así, ahora déjame sola- dijo Vanessa tratando de alejar a sus enemigas aunque en el fondo no sentía nada malo ni por Tania, ni por ninguna de ese grupito.
-Buenas noches pues, como quieras, nomás trata de no llorar porque mañana tendrás super hinchados los ojos- y se regresó Tania a su cama.
Vanessa estuvo llorando , por mucho rato más, por lo menos dos horas, hasta que el mismo llanto le hizo quedarse dormida.
-¿Qué va a suceder entre Poncho y Lulú?
-¿Se enterará Alexis de lo que hubo entre Poncho y Lulú?
-¿Hará algo Ángela respecto a lo sucedido con Paulina y Vanessa?
-¿Qué sucederá entre Ángela y el profe Armando?
- ¿Sabrá Mauricio que es a el a quien ama Karina?
-¿Sobre qué cabeza se colocará la corona de Reina del Colegio Hispanoamericano?
Esto y más descúbrelo en el próximo capítulo de tu webnovela juvenil favorita “Historias de Juventud”
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