CAPÍTULO XI
DESPEJADO
Se llegó el día de la cena, todos los muchachos en sus habitaciones se estaban poniendo sus tuxedos, y las chicas poniéndose sus vestidos largos, algunas los habían comprado de diseñador, y otras los habían mandado a hacer con alguna modista. En la habitación de Elías, Poncho se estaba bañando, mientras Marco se estaba poniendo el tuxedo y Jerry estaba frente al espejo acomodándose el moño del traje, todo esto mientras Elías los miraba desde su cama, donde estaba costado con sus audífonos puestos oyendo música.
-Y entonces que brother, no te piensas cambiar?, ya casi es hora de bajar a la cena.- le preguntó Marco a Elías.
-Ya dije que no, no pienso ir, no le veo ningún sentido, lo único que vamos a hacer será estar sentados ahí cenando, hablando de estupideces.- dijo Elías.
-No te hagas güey, no quieres ir porque no quieres ver a Alejandra y a Ricardo.- le dijo Jerry.
-Pues si, esa es la verdad, no quiero tener que verla a ella, y mucho menos quiero arruinarle la noche, y mucho menos quiero ver a ese cabrón ratero, haciendo cara de que no rompe ni un solo plato, mejor me quedo yo aquí amargándome solo, y sirve que no le amargo la noche a nadie con mi carota.- dijo Elías girándose en la cama para el lado de la pared.
-Pues nada más piensa una cosa, esa cena es también para ti, tu no hiciste nada por lo cual te tengas que privar de ella, si quieres ir hazlo, piensa que después de la decisión que haz tomado, tal vez sea la última cena que vas a pasar con nosotros tus amigos en mucho tiempo.- le dijo Marco.
-Ya dije que no voy a ir, mejor vayan y al rato me cuentan que onda.- dijo Elías al mismo tiempo que ya Poncho había bajado del baño con su tuxedo puesto, salieron Marco, Jerry y Poncho, los tres en fila, dejando a Elías solo en la habitación.
Después de mucho rato de estar en su cama dándose vueltas, se le ocurre una idea, y piensa en voz alta:
-Mis amigos tiene razón, no tengo porque perderme esa fiesta, voy a ir, voy a poner en su lugar a ese cabrón de Ricardo y me voy a divertir, y no me va a importar que Alejandra no sienta nada por mi.- diciendo esto dio un brinco e inmediatamente se empezó a poner su tuxedo, y a engomarse el cabello, cuando estuvo listo, salió, apagó la luz, y cerró la puerta por fuera.
Cuando llegó a la cena, ya esta había terminado, pero había una especie de recepción, con música moderna y de ambiente, los profesores ya se habían retirado, dos o tres alumnos estaban bailando, otros estaban todavía sentados en sus mesas platicando y haciendo sobremesa, otros estaban platicando de pie, y se acercó a un círculo de personas que estaban platicando, los únicos conocidos que se encontraban ahí eran Ricardo y Tania, se acercó y jaló del saco a Ricky llevándolo hacia los baños:
-Ven para acá cabrón, ahora si, tu y yo, vamos a aclarar cuentas!!.- y se lo llevó casi a rastras al baño.
Tania fue corriendo a la mesa donde estaban sentadas Alejandra, Vanessa, Arianna y Ángela y dice:
-¡¡Alejandra, tienes que venir, Elías bajó muy enojado y a jalones se llevó a Ricky al baño, creo que lo va a golpear!!.- le dijo Tany apurada y exaltada.
Alejandra y sus amigas se pararon a toda prisa para ir a los baños.
Mientras en el baño de hombres Elías tenía a Ricardo agarrado por las solapas del saco, recargado contra la pared:
-¡¡Quiero que me digas ¿por qué me robaste?!!- muy enojado decía Elías.
-Yo no te robé nada, no se de que hablas!!- le contestó Ricky
-No te hagas güey, imbecil, di la verdad, o a que le tienes miedo?, por qué me robaste los $12,000 pesos que tenía para prestárselos a Alejandra?, ¿por qué?.- le preguntaba Elías mientras lo estrellaba contra la pared.
-¿De verdad quieres saber?.- le contestó Ricardo sofocado y quejándose del dolor por algunos golpes que ya le había dado Elías en la cara.- te lo diré pero suéltame ya- le dijo.
-¡¡Si, ¿por qué!!.- le dijo Elías, soltándolo ya que lo que quería era escuchar de su boca que el lo había hecho, era lo único que el quería antes de tomar cualquier decisión, escuchar a Ricky confesar lo que había hecho.
-Porque no iba a permitir que te ganaras a Alejandra, por eso, no quería que te convirtieras en el héroe, cuando siempre he sido yo el único hombro que tiene ella para llorar, su amigo cuando quiere reír, el que más la ha querido, y no iba a permitir que de buenas a primeras cualquier cabrón viniera a bajármela, después de tantos años que llevo yo haciendo méritos…- pero no alcanzó a terminar porque fue interrumpido.
-O sea que todo había sido verdad, si no lo hubiera escuchado de tu boca, nunca hubiera creído que tu eras capaz de hacer semejantes cosas, estoy muy decepcionada de ti, y puedes tener la seguridad de que ya no te quiero ni como amigo, como pudiste crear tantas mentiras, robar, que por si no lo sabes es un delito, no puedo creerlo- dijo Alejandra llorando, que para ese momento ya había llegado al baño y había escuchado todo lo que Ricardo había dicho, cosa con la que no contaban ni Elías, ni Ricardo, quien ya tenía la boca abierta de la sorpresa y los ojos llenos de lágrimas, al ver que todos sus compañeros habían entrado al baño y se habían dado cuenta de quien era el en realidad.
-¡¡No Alejandra, aquí hay un error!!, yo no hice eso, lo que quise decir era que….- trató de justificarse Ricky pero una vez más fue interrumpido.
-No tiene caso, que te justifiques más Ricky, la haz perdido para siempre, la regaste y pues no te queda más que aceptarlo, todos escuchamos muy claro lo que dijiste.- le dijo Alberto, que junto con Alexis se acercaron a ayudarlo a caminar por los hombros, se lo llevaron, y ahí seguía Elías entre todos los compañeros del salón y sus amigos, Alejandra estaba llorando.
De repente Elías se salió del baño para ir a su habitación, y Alejandra salió a toda prisa detrás de él:
-Elías espera, tengo que hablar contigo.- le dijo Alejandra.
-Tu y yo no tenemos ya nada de que hablar.- le contestó Elías.
-Tengo que aceptar que me equivoqué con respecto a ti.- dijo Alejandra que una vez más tenía los ojos llenos de lágrimas.
-Yo siempre supe que te estabas equivocando con respecto a mi, no tienes que venir a decírmelo. Pero en fin, es demasiado tarde ¿no crees?.- le contestó Elías una vez más, dejándola ahí parada, fría y el se fue a su habitación.
Lo que no pudo ver Alejandra porque Elías iba de espaldas a ella cuando este se fue era que el llevaba los ojos igual de llenos de lágrimas que los que tenía ella en ese momento. Elías se sentía triste, enojado, sentido, de que solo así le hubiera creído Alejandra, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera para sacarla de su cabeza.
Lo bueno de todo ese acto que parecía sacado de una película, era que no había habido ninguna autoridad de la escuela que se diera cuenta y que eso fuera a tomar parte en la dirección.
A la mañana siguiente, el último día de clases se escuchó la voz de Evangelina en los altavoces del Colegio:
-“A todos los alumnos y personal docente del Colegio Hispanoamericano, se les informa que a la próxima hora todos deberán presentarse en el salón de actos para una asamblea de informes acerca de cómo hemos cerrado el semestre y como iniciaremos el próximo”.- y fue así como terminó el aviso de la directora.
Se llegó la hora de la última asamblea del semestre antes de las vacaciones y todos los alumnos se encontraban ya sentados en sus butacas del salón de actos, un poco inquietos, platicones, aventando papelitos, como solía suceder en el último día. Los muchachos se hallaban acomodados por grupos, en el escenario había una mesa con botellitas de agua donde se encontraba el cuerpo docente, estaban la Orientadora Karina, Efrén el de educación física, Salvador el profe de Español, Montserrat la de Historia, Mauricio el de Matemáticas, Germán el prefecto, Enrique Macedo, y en el Podium la directora Evangelina.
A igual que en los inicios de curso, los fines de curso Evangelina se ponía a hablar y hablar y a dar su discurso que siempre acostumbraba dar los fines de curso,
Después de mucho hablar y de que los alumnos ya tenían cara de aburridos, algunos ya hasta cabeceaban, Evangelina comentó algo que parecía ser del interés de todos:
-El próximo semestre tendremos intercambio con un Colegio de España y otro de Perú, ya hay varios alumnos de diferentes grados que se enlistaron para los intercambios, los alumnos que irán de intercambio ya han sido programados de acuerdo a su grupo, y fueron escogidos por sus buenas calificaciones y los voy a mencionar a continuación.- y empezó a dar los nombres uno a uno empezando por los primeros de secundaria, segundos, terceros, primer semestre de bachillerato, segundo, tercero, y al llegar a cuarto, los alumnos del grupo pusieron atención para saber que compañeros los dejarían para el próximo semestre para irse de intercambio:
-Los alumnos de cuarto semestre de bachillerato que han solicitado intercambio a Perú y han sido aceptados por sus buenas calificaciones son: Ricardo Romo, y Alberto Murguía.- y todos los alumnos empezaron a aplaudirles a sus compañeros.- Y a España el alumno que ha solicitado el intercambio y ha sido aceptado por el mismo motivo de las calificaciones es: Elías Duarte, pido un fuerte aplauso para el.- y todos empezaron a aplaudir al igual que habían hecho con los anteriores, Alejandra con cara de angustia buscó inmediatamente entre todos sus compañeros el rostro de Elías, sus miradas se cruzaron por un momento, pero el volteó para otro lado, y ella volvió con cara triste a seguir poniendo atención en lo que estaba diciendo la directora que terminó de mencionar a los chicos de intercambio hasta sexto semestre, para después seguir con varias recomendaciones hacia ellos sobre como llevar el nombre del Colegio muy en alto en aquellos países.
-Pasando a otras cosas, jóvenes, maestros, personal que labora en esta institución. Como todos sabemos una tragedia ocurrió hace unas semanas atrás en el Colegio, nuestra tan querida profesora Kitty sufrió un terrible accidente en el cual, a quedado en un estado de coma profundo, que le ha imposibilitado terminar este semestre cumpliendo sus labores como subdirectora, a lo cual me di a la tarea de buscar el candidato idóneo para desempeñar su puesto, ya sea hasta que ella regrese o permanentemente, lo que Dios quiera, así que jóvenes les quiero presentar al que a partir del siguiente semestre será el nuevo Subdirector del Colegio Hispanoamericano, para quien pido un fuerte aplauso, el Profesor Germán Gaudaza.- terminó de decir Evangelina, pero nadie aplaudió todos se miraban sorprendidos, de tan extraña decisión, Germán no era una buena opción para la escuela, pero para nada. Los profesores también volteaban a verse entre si muy extrañados, no esperaban tampoco esa decisión ya que debía haberse hecho por votación o haber formado un consejo o comité, pero Evangelina había hecho las cosas a su antojo. Entonces Enrique Macedo, el dueño de la escuela, se levanta de su silla y se acerca donde estaba su esposa Evangelina.
-No consultaste esto conmigo Evangelina- le dijo el a ella en voz muy bajita.
-Me parece la mejor opción- le contestó bajito ella a el, asumiendo que su esposo iba a aceptar esta decisión sin protestar, como siempre hacía..
-Permíteme el micrófono, hay unos asuntos que debo arreglar.- le dijo el a ella en tono muy enérgico.
-Ahora dejo el micrófono en manos del Sr. Enrique Macedo.- dijo Evangelina extrañada por la actitud de su marido y los alumnos tampoco aplaudieron seguían molestos con la decisión del nuevo subdirector.
-Jovenes, maestros, les pido una disculpa por la decisión tan deliberada que tomamos mi esposa Evangelina y yo al escoger a Germán Gaudaza como nuevo subdirector, lo consideramos hasta cierto punto la mejor opción, sin embargo le quiero pedir mil disculpas a Germán y a quien se las deba por dejarme llevar por mis sentimientos, pero como todos saben Kitty a quien todos queremos mucho, es mi prima, mi única familiar, y voy a hacer algo que yo se que ella le encantaría que hiciera, voy a nombrar subdirector a la única persona que yo se que mi prima elegiría para ocupar su cargo, así que pido un fuerte aplauso para Mauricio Moncada el nuevo subdirector del Colegio Hispanoamericano.- e inmediatamente todos los alumnos y los maestros que estaban sentados en la mesa se pusieron de pie y empezaron a aplaudir y a festejar la victoria de su profesor de Matemáticas que ahora también sería subdirector, Germán salió por una puerta lateral del salón de actos, mientras que Evangelina se tuvo que tragar sus palabras viendo como todo mundo festejaba por la decisión que había tomado su esposo.
-Paso el micrófono a manos del nuevo subdirector.- dijo Enrique.
-Jóvenes, estoy muy contento agradecido con el señor Macedo por este puesto, en el cual no estaría en este momento si no fuera por la tragedia que le ha ocurrido a nuestra querida Kitty, les prometo que lo voy a desempeñar como a ella le gustaría que lo hiciera, y aquí estaré cuidando su lugar hasta que regrese, porque tengo fe en que lo hará. Ahora, todos ¡¡vayan a hacer sus maletas y disfruten de su último día aquí!!.- dijo Mauricio provocando que todos los alumnos rompieran nuevamente en aplausos y salieron corriendo del recinto a hacer sus maletas a las habitaciones.
En su habitación entre todo el bullicio Alberto y Ricardo estaban haciendo sus maletas y recogiendo ahora si todo, porque sabían que no regresarían ahí más, porque se irían a Perú, en eso entran todos sus compañeros del salón, y se empezaron a despedir de ellos, en eso entró Alexis que traía a Elías jalado del brazo:
-Para que me mandaste llamar?.- le preguntó Elías a Ricardo en tono muy seco, delante de todos los compañeros de su salón.
-Te mandé llamar para pedirte una disculpa sincera por lo que sucedió, por todo lo que ocurrió y aquí delante de todos te quiero entregar el dinero que tomé de tu habitación, no tenemos que ser amigos, ni nada, si no quieres, solo necesito que aceptes mis disculpas para sentirme más tranquilo- le dijo Ricardo con rostro muy apenado a Elías.
-Gracias, y acepto tus disculpas, y se también que si otras hubieran sido las circunstancias, tal vez nos hubiéramos llevado bien- le dijo Elías a Ricky.
-Ya lo se, solo que ya me voy y ese es el motivo por el que me voy, para tratar de empezar de cero, y hacer las cosas bien desde el principio.- dijo Ricardo delante todos, al mismo tiempo que los ojos se le llenaban de lágrimas por la vergüenza que volvía a el.
-Todavía estás a tiempo de rajarte y quedarte con nosotros.- le dijo Tania.
-No, la verdad no me sentiría cómodo aquí, que nadie me tuviera la confianza de dejarme solo con sus cosas, y no solo eso, sino que irme a Perú es una gran oportunidad, de conocer gente nueva, hacer nuevos amigos, conocer otra cultura, a parte no me voy solo, me llevo a mi hermano, mi conciencia.- dijo Ricardo señalando a Alberto.
-Así es amigos, nos vamos a ir juntos, pero vamos a estar de vuelta más pronto de lo que se imaginan, la preparatoria se va de volada, y ya verán que pronto nos van a tener otra vez con ustedes.- dijo Alberto, algunos ya se habían salido de la habitación, entre ellos Elías, solo quedaban unos cuantos, se podría decir que los más cercanos, mientras ellos se despedían Alexis se secaba algunas lágrimas, ahora estaría completamente sin sus amigos del alma.
Ya muchos habían terminado de hacer sus maletas y habían venido por ellos. Muchos de los padres o familiares que fueron a recoger a algunos muchachos al colegio, habían volado de otros lugares del país, algunos alumnos habían sido llevados al aeropuerto en el autobús de la escuela para que tomaran sus vuelos a su lugar de origen, y otros pues vivían en la misma ciudad o a unas horas de distancia en carro.
Los primeros en irse, y que también se despidieron en grande de todo el mundo fueron Poncho y Lulú que tomaron un taxi que los llevaría a tomar su vuelo con rumbo a los Ángeles, ya que a ellos les esperaba la prematura y difícil tarea de formar su propia familia y lo harían allá.
Marco estaba en su cuarto apurado terminando de hacer su maleta, y Jerry y Elías estaban mas tranquilos haciendo las suyas, ya que o tenían prisa en irse, porque vivían en esa misma ciudad.
-Y que onda, a que hora sales?.- le preguntó Elías a Marco.
-En una hora.- dijo marco super apurado subiendo y bajando las escaleras de la habitación, revisando que no se le olvidara nada.
-Y te irás tu solo en el avión?- le preguntó Jerry
-No, me puse de acuerdo con Vanessa para salir juntos en el mismo vuelo.- contestó Marco que ya solo estaba acomodándole pequeños detalles en las bolsitas de fuera de la maleta, pero sus amigos que no eran nada carrilludos, le empezaron a hacer burla, como dando a entender que podría pasar algo romántico entre el y Vanessa durante el viaje de regreso a Argentina.
-Como son tontos, los dos, par de cabrones, a mi no me gusta ella, es mi amiga solamente, y compartimos muchas cosas porque somos del mismo lugar, pero a mi no me gusta ella.- les dijo Marco a sus amigos al mismo tiempo que se metía las manos en las bolsas del pantalón, señal de que ya había terminado de hacer sus maletas.
-Pero si te gusta alguien ¿eh?, a ver dinos quien.- le dijo Elías.
-No, para que quieren saber, en Enero que regrese se los digo.- les contestó Marco.
-A ver güey, y que tal si se cae el avión y nunca nos alcanzas a contar quien era?.- le dice Jerry tratando a toda costa de averiguar la información que querían saber.
-Pues es, Ángela.- dijo Marco.
-Y por qué nunca te animaste a decirle nada?.- le preguntó Elías.
-Pues tal vez por pena, pero en Enero que regrese se lo voy a decir.
-Sale pues, practícalo mucho para que te salga bien, ja jaja.- le dijo Jerry y todos se empezaron a reír y abrazaron a Marco, que ya se tenía que ir a tomar el autobús del Colegio de iba al aeropuerto internacional.
-¿A que hora sales tu?.- le preguntó Marco a Elías antes de dar vuelta en el pasillo que llevaba a las escaleras.
-Yo me voy a España hasta Enero, porque soy de acá, de todos modos espero que me guste.- dijo Elías.
-Pues dicen que en el Colegio de España hay unas nenotas, y que andan en los vestidores en pelotas!!!.- dijo Jerry y los tres se empezaron a reír.
-Ya mejor hay que dejar ir a este cabrón si no nunca se va a terminar de ir.- dijo Elías refiriéndose a Marco, que finalmente bajó las escaleras a toda prisa para tomar la salida principal.
Al mismo tiempo en la habitación de Alejandra, Vanessa se despedía de todas sus amigas:
-Ay amiguita te vamos a extrañar mil.- le dice Alejandra a Vanessa.
-Ya se yo también las voy a extrañar mucho, aprendí muchas cosas este semestre con ustedes, me he sentido en familia.-
-No, gracias a ti por la amistad que nos haz dado, y esperemos que crezca más el semestre próximo, tu mamá se va a sorprender cuando vea lo cambiada que vas, de ser una chica normal a ser una top model.- le dijo Ángela a Vanessa mientras le daba un gran abrazo.
-Pues tu no te quedas atrás, todavía me acuerdo de los lentezotes que traías al principio del semestre, ja ja ja.- le dijo Vanessa a Ángela.
-Ay amiga cuídate mucho y tómate muchas fotos, para que nos las enseñes, tómale fotos a tu mamá, a tu perro, a tu casa, para conocerlo super bien sale?.- le dijo Tania.
-Claro que si amiga, y pásatela muy bien estas vacaciones con tu familia, disfrútala mucho, porque no tienes idea lo difícil que es no tener a tu familia, o a alguien de tu familia cerca, pásatela bomba amiga.- le dijo Vanessa a Tania.
-Te queremos amiga, cuídate, no tomes mucho, diviértete y cómprate ropa chiquita para que vuelvas super sexy, y ya vete amiga, porque se te hace tarde.- le dijo Arianna al escuchar que el claxon del camión sonaba a todo volumen avisando que estaba a punto de irse.
Más al rato salió Ángela a toda prisa con el celular en la mano, el chofer ya la esperaba afuera, ella solo abrió la puerta de atrás del carro a toda prisa y le dice al chofer sin meterse:
-Llévese la maleta, mi novio me va a llevar a la casa.- dijo esto al mismo tiempo que aventaba la maleta adentro del carro, y cerraba con un fuerte portazo, corrió a toda velocidad hasta afuera de la escuela, y en la banqueta estaba Armando, su novio, ex profesor de música, esperándola en su moto.
-Me tardé mucho?.- le preguntó ella.
-Para nada, te podría esperar toda la vida.- le dijo el, dándole un beso en los labios.
Ella se subió a la moto con el y arrancaron a toda prisa, sin duda Ángela ya no era la niña, retraída, y callada y sumisa que era hacía apenas unos meses.
Unos minutos más tarde, Jerry y su hermano Luis están en la esquina del Colegio esperando a que pasara el autobús o algún taxi que los llevara para su casa, en eso un auto se detuvo a hacer el alto enfrente de ellos y se bajó la ventana trasera del lado del copiloto, cual va siendo la sorpresa del Jerry al ver que era Arianna.
-¿Qué hacen aquí?- les preguntó ella.
-Estamos esperando transporte para irnos a nuestra casa- le dijo Jerry un poco tímido.
-¿No quieren un aventón?- les preguntó Arianna a Jerry y a Luis.
-Claro.- contestó Luis, al mismo tiempo que Jerry dijo- No gracias.
-Ándale Jerry súbanse, no me desprecien el aventón, sirve que platicamos y planeamos nuestras vacaciones, para pasárnoslas juntos, ¿Qué te parece?- le dijo Arianna a Jerry.
-Me parece perfecto.- dijo Jerry, al mismo tiempo que el y su hermano se subían al carro de Arianna.
-Señor, conduzca para la casa de ellos.- dijo Arianna, al mismo tiempo que su carro se alejaba y se podía ver una hermosa tarde despejada, con un cielo que ya se miraba entre anaranjado, rosa, azul y morado.
Elías era el único que quedaba en su cuarto, estaba terminando de recoger todas sus cosas, listo para irse a su casa, pero no se animaba a terminar de empacar, porque quería ver bien su escuela, ya que en Enero cuando volviera a clases, su Colegio sería otro a miles de kilómetros de distancia, en España. Estaba solo ahí sentado en la habitación con la maleta cerrada sobre la cama, viendo su habitación, grabándosela en la cabeza. En el pasillo ya solo se escuchaba el eco de las pisadas de alguno que otro alumno que aún no se había ido, revuelto con el eco del mismo silencio que embargaba la escuela cuando se iba quedando sin gente. En eso, se escuchó la perilla de la puerta y detrás de ella aparece Alejandra, que le dijo:
-¿Puedo hablar contigo?.-
-Dime, que se te ofrece?.- le preguntó gentilmente el.
-Te quiero pedir perdón.- le dijo Alejandra.
-Perdón ¿por qué?.- le dijo Elías.
-Por todo, por haberte tratado como te traté desde el principio, por haberme sentido más que tu porque teníamos facha distinta, por haber sido tan grosera, por no haberte creído cuando me dijiste la verdad acerca de la pulsera y del dinero, por haber desconfiado de ti.- dijo Alejandra con tono triste y con los ojos llorosos.
-No te preocupes, ya todo está olvidado ok?.- le dijo Elías.
-¿De verdad?.- le preguntó Alejandra.
-De verdad.- contestó Elías.
-Pero nomás dime, tengo curiosidad, ¿Qué te hacía tratarme así?- preguntó Elías.
-Pues no se, tal vez que somos tan diferentes, que no se tenía miedo de conocer a gente tan distinta a mi, con una forma de pensar tan distinta a la mía. ¿Pero de verdad me perdonas?.- le preguntó una vez más ella a el.
-Ja ja ja ja, que ya te dije que si, no tienes de que preocuparte, lo que pasó, pasó.- le dijo Elías a Alejandra.
-Entonces ya no te vas a ir a España?.- le preguntó ella.
-¿Qué tiene que ver?, no es por este problema que me voy, es por otras cosas, cosas que necesito olvidar, necesito despejarme, ver gente nueva, hacer nuevos amigos, desprenderme un poco de mi familia.- le dijo Elías.
-Ahh, ok, entonces pues me imagino que en Enero ya no vas a regresar verdad?.- le dijo Alejandra en un tono triste.
-Te imaginas bien.- contestó Elías.
-Ah ok, entonces, que te vaya muy bien, te deseo lo mejor.- le dijo Alejandra.
-Gracias.- contestó Elías al mismo tiempo que Alejandra caminaba hacia la puerta.
-Oye, antes de irme me puedes regalar un abrazo?.- le preguntó Alejandra a Elías.
-Claro.- le dijo el acercándose a ella, al mismo tiempo que ella el, en aquel cuarto que solo se iluminaba por la luz del atardecer que entraba por la ventana, se abrazaron, y Elías en ese momento deseó que ese minuto durara toda la vida, ella también deseaba lo mismo, en eso el se dio cuenta que Alejandra estaba llorando en silencio.
-¿Por qué lloras?, ¿Qué tienes?.- le preguntó Elías.
-Es que la verdad es, que no quiero que te vayas, no quiero que te vayas.- dijo Alejandra soltando en llanto abrazándolo muy fuerte, aferrando a su espalda las manos que pasaban por debajo de los brazos de el.
-Trata de calmarte, ¿qué es lo que pasa?.- le preguntó Elías.
-Es que TE AMO, es por eso que he sido así todo este tiempo, tenía miedo de querer a alguien que era tan diferente a mi, y a la vez quería odiarte para no amarte tanto, pero al final no pude evitarlo, perdóname por decírtelo, pero este amor siento que me retumba como una batucada en el pecho, tan fuerte que hasta me duele.- dijo Alejandra que no había podido más y sus sentimientos se le salieron delante de la persona que más amaba.- y perdóname una vez más por decírtelo, pero tenía que hacerlo antes de que te fueras a España, no podía cargar con esto para siempre.- le dijo Alejandra sintiéndose aliviada, por un lado porque Elías se iría.
-Es que no me voy a ir.- le dijo Elías.
-¿Qué?, ¿Cómo de que no te vas a ir?.- le preguntó Alejandra.
-Pues tal como lo oyes, no me voy a ir.- contestó Elías.
-Pero ¿por qué?.- le dijo ella extrañada, y sintiendo pena en ese momento por haber confesado lo que sentía sabiendo que el ya se iba y que de pronto el le dijera que siempre no había sido un golpe duro, deseaba que se abriera la tierra y se la tragara.
-Porque no me puedo ir, sabiendo que me ama la persona que yo más amo en este mundo, como me voy a ir, teniendo la oportunidad de estar junto a ella para siempre, te amo como a nadie, te amo mucho Alejandra, y no me puedo ir ahora que se que sentimos lo mismo el uno por el otro.- le dijo Elías al mismo tiempo que se acercaba y le daba un beso en los labios que duró como 5 segundos pero que ellos sintieron que duró como una hora, y ahí se quedaron abrazados mucho rato más, ni cuenta se dieron cuando la luz que entraba por la ventana se apagó y se quedaron a oscuras, hasta que entró el conserje y les pidió que tenían que abandonar las instalaciones del Colegio, porque era hora de cerrar para abrir hasta Enero, tomaron sus maletas, y salieron, ya afuera Elías paró a un taxi y le dijo al taxista:
-Tome estas maletas y llévelas a esta dirección, ahí le pagarán.- le dijo dándole un papelito con la dirección de su casa anotada.
Una vez que se quedaron solos y sin maletas ella le preguntó a el:
-Le llamo a mi chofer para que venga por nosotros?.-
-No bebita, quiero caminar con mi novia.- le dijo Elías.
-Y a donde se supone que vamos?.- le preguntó Alejandra.
-Pues yo digo que a donde sea no?, mientras caminemos juntos….- fue todo lo que dijo Elías antes de que Alejandra le robara un beso, y así se fueron caminando como tres cuadras, hasta que tomaron un camión y se perdieron de vista, listos para empezar una aventura que ambos esperaban que fuera para siempre.
-¿Qué ocurrirá con Kitty?
-¿Se descubrirá que Evangelina y Germán tuvieron algo que ver con el accidente de Kitty?
-¿Sabrá Paulina el secreto que le ocultan sus hermanas Virginia y Bertha?
-¿Pasará algo entre Jerry y Arianna durante las vacaciones?
-¿Le confesará Marco a Ángela lo que siente por ella?
-¿Se enterará Tania del cáncer que está sufriendo su madre?
-¿Quiénes serán los nuevos alumnos que viene de intercambio?
ESO Y MÁS DESCÚBRELO EN LA SEGUNDA TEMPORADA DE LA SERIE-WEB JUVENIL DEL MOMENTO “HISTORIAS DE JUVENTUD”.
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