| CAPÍTULO XV "ERROR: REVERSIBLE & IRREVERSIBLE"June 29 2007 at 2:07 AM | Tony (Acceso ToNy_80s) Forum Owner | |
| CAPÍTULO XV
“ERROR: REVERSIBLE & IRREVERSIBLE”
Finalmente se llegó el Sábado, Elías, Jerry y Fabiola llegaron juntos a la casa donde ya se escuchaba la música a todo volumen y se podían ver en la parte de afuera algunos jóvenes haciendo desastre en el patio, y otras parejas muy románticas, todo esto como siempre, producto de la euforia que causa el ponche loco. Entraron y los tres se dirigieron a la mesa donde se encontraban varios garrafones de distintos ponches, había uno azul, uno color melón y uno rojo, los tres se aproximaron y se sirvieron un vaso.
-Ahora vuelvo chicos!! Voy a saludar a algunos amigos!!.- dijo Fabiola casi gritando porque el volumen tan alto de la música no les permitía hablar con normalidad, mientras se alejaba levantando la mano con su vaso para que no se lo tiraran. Una vez que se alejó Jerry le preguntó a Elías:
-¡¡Oye y cómo le hiciste para finalmente zafarte de Alejandra?!!.- le preguntó a gritos ya que si hablaban no lograrían escuchar nunca lo que el otro intentaba decirle.
-Pues le dije que iba contigo a una fiesta de tu familia!!.- le contestó Elías.
-¡¡Pues sólo espero que no me vayas a meter a mi en una bronca por andarte cubriendo la espalda!!.- le dijo Jarry. Ambos guardaron silencio porque Fabiola se acercaba caminando acompañada de una amiga.
-¡¡Mira, te quiero presentar a una amiga, ella es Rosa, él es Jerry!!!.- dijo Fabiola presentado a los dos.
Después de un rato cuando ya la fiesta había subido bastante de tono por el alcohol, Elías se encontraba ya algo tomado, Jerry también pero no tanto, y Fabiola también estaba muy tomada, o más bien fingía estar tomada de más.
-¡¡¡¿Quieres bailar?!!!.- le preguntó Rosa a Jerry.
-¡¡No soy muy bueno, pero ok, vamos!!!.- le contestó Jerry y se alejaron a la cochera, que era el lugar que todos estaban usando como pista.
Después de un rato Fabiola le preguntó a Elías:
-¡¡¿Cómo te sientes?!!.- preguntó en su tono de voz dulce pero como si estuviera ebria.
-Mmmm, ando muyy mareado!.- le contestó Elías, que en realidad andaba muy tomado, los ojos se le miraban desorbitados, y se tambaleaba.
-¿Quiéres que nos vayamos?!!.- le preguntó Fabiola a Elías.
-Mmm, no , Jerry se anda divirtiendo, y cómo le vamos a cortar la viada, todavía aguanto un poco más!!.- dijo Elías, que dentro de su borrachera le parecía mala onda, que por su culpa se tuvieran que ir los tres cuando se miraba que Jerry la estaba pasando bien.
-¿No quieres que le pida una habitación prestada al dueño para que te recuestes un ratito hasta que te sientas mejor?.- le preguntó Fabiola, que hacía parecer buenas intenciones donde en realidad había todo lo contrario.
-¡¡Está bien!!, pero nomás un ratito, no nos ponemos ir muy tarde!!.- dijo Elías, ignorando por completo las verdaderas intenciones de Fabiola.
Ella se alejó un momentito para ir a pedir la habitación, regresó y lo llevó a una de las recámaras. El iba con su brazo apoyándose sobre el hombro de ella, al llegar a la habitación, el se dejó caer sobre la cama y cerró sus ojos, no se dio cuenta de nada, por un momento pensó que se había quedado completamente solo en esa habitación, más de repente sintió que otro cuerpo se colocaba al lado de el, y pronto unos labios empezaron a rozar los suyos, al abrir los ojos, vio que era Fabiola, que se encontraba recostada a su lado, besándolo y completamente desnuda, era para el imposible dejar de admirar ese cuerpo tan bello, y se dejó llevar, la besó, dieron vueltas en la cama.
El al igual que ella, se despojó de su ropa y se entregaron el uno al otro, con tanta fuerza, con brusquedad, como si fueran dos animales en celo. Pasó bastante rato, los dos se quedaron dormidos. Más tarde sonó el teléfono celular de Elías y despertó sobresaltado, pues la resaca ya estaba haciendo efecto, y por un momento se había desubicado, y había olvidado donde estaba, contestó su celular:
-¡¡Hey donde chingados te metiste?!!.- le dijo Jerry que se encontraba del otro lado del teléfono.
-Ohh, perdón wey, ¿qué onda, ya nos vamos o qué?.- le dijo Elías que se encontraba un poco desorientado, acababa de voltear a su derecha y había visto el cuerpo desnudo de Fabiola junto al de el, estrelló su mano contra su frente, se acababa de dar cuenta que había cometido un error gravísimo.
-¿Cómo que si ya nos vamos?, ¡¡¿de dónde?!!.- cuando regresé de bailar tu y Fabiola ya no estaban , pensé que tal vez se habían venido a la escuela, y me tuve que venir solo, pero llegué y tu nunca apareciste!!.- le dijo Jerry muy preocupado.
-mm, ok, ¿qué hora es?.- le preguntó Elías, tratando de incorporarse.
-Son las diez de la mañana, ¿qué demonios hiciste Elías?.- le preguntó Jerry que ya se había preocupado por su amigo que de plano no sabía ni que rollo.
-¡¡¿Las diez?!! No manches!!, ahorita vamos para allá, cuando llegue te cuento!!.- le dijo Elías que rápidamente se dispuso a despertar a Fabiola y a cambiarse.
Mientras se cambiaban Fabiola le pidió:
-Elías, perdóname por lo de anoche, no se que me pasó, estaba muy tomada.-
-No, Fabi, perdóname tu a mi, las cosas no hubieran pasado si yo o hubiera querido, perdóname, por lo que pasó.- le dijo Elías apenado.
-No, no tienes que pedir perdón, fue lo más maravilloso del mundo.- le dijo Fabiola tratando de abrazarlo.
-Pues si Fabiola, pero el problema es que yo no te amo, si tengo mucha química contigo, te tengo un gran cariño, eres muy hermosa, pero no siento amor por ti.- le dijo Elías en un tono suave, de disculpa, mientras se soltaba del abrazo de Fabiola.
-Y yo no te estoy pidiendo que sientas nada por mi, ni que seas mi novio, ni nada, nomás que no tienes que disculparte por algo que aunque lo niegues, tu al igual que yo, teníamos ganas de que pasara, si no, no hubiera sucedido.- le dijo Fabiola que con su juego de palabras cada vez hacía que Elías se sintiera más culpable. Mientras tanto Fabiola pensaba dentro de ella: -“Todo esto, te va a traer a mí tarde o temprano, cuando tu noviecita se entere de esto y te mande al carajo”.-
Más tarde cuando llegó Elías al Colegio, se miraba deprimido, triste, entró a su habitación tirando la chamarra por un lado.
-¡¡Ahora si Elías, es mejor que me digas qué pasó!!.- le interrogó Jerry que se miraba muy intrigado, ya sospechaba lo que había sucedido, sin embargo quería confirmarlo.
-Ayy Jerry, ya sabes, pa´ que me haces repetirlo.- le dijo Elías dejándose caer sobre la cama bocabajo.
-Quiero escucharlo de tu boca, quiero comprobar si hiciste lo que creo que hiciste!!.- dijo Jerry.
-¡¡Si, si, Jerry ya deja de fregar. Me acosté con Fabiola ¿ok?.- le dijo muy molesto Elías, por su sentimiento de culpa poniéndose la almohada sobre la cabeza.
-La neta no se como pudieron hacerle eso a Alejandra, si la Ale es una chava a todo dar. Pero si bien ella siempre dijo que la Fabiola era una buscona y lagartona!!.- le dijo Jerry muy molesto y decepcionado de su amigo.
-Ya déjala ok?!!, Fabiola no tiene la culpa de nada, lo que pasó, pasó porque yo así lo quise, yo soy el culpable de todo.- le dijo Elías portándose como un caballero y hundiéndose más.
-Pues la neta ¡¡más triste todavía!!, porque todavía me acuerdo como el curso pasado andabas cacheteando las banquetas por la Alejandra y me da un coraje nomás de pensar que haz tirado a la basura todo por lo que haz luchado.- le dijo Jerry muy molesto, decepcionado completamente de su amigo.
-¿Qué quieres decir con eso?, ¡¡Yo amo a Alejandra como a nadie!!, esto fue solo un error, no tiene por qué saberlo ella!!.- le dijo Elías, incorporándose rápidamente.
-¿Un error?, eso te parece solamente?, tendrías el valor de mirarla a la cara después de lo que le hiciste?, ¡¡no te pases!!.- le dijo Jerry muy triste.
-¡¡Por favor Jerry, no le vayas a decir nada, te lo suplico!!.- le dijo Elías, que se sentía muy mal por lo que había hecho y tenía lágrimas a punto de escapársele de los ojos.
-Mira no me puedes pedir eso, no quiero ser tu cómplice, pero ten por seguro una cosa. Que si Alejandra llega a saber lo que pasó ayer no será por mi!!!.- dijo Jerry, muy enojado saliendo y dando un fuerte portazo que retumbó toda la habitación.
Como a la hora de que aquello había pasado Jerry estaba en la cancha sentado solo. Viendo como algunos alumnos iban y venían, jugaban fútbol, básquetbol, en eso llegó Arianna y se sentó al lado de el.
-¿Hola flaco que haces?.- le preguntó Arianna a Jerry
-Nada, aquí nomás, dejando que pase el Domingo.- le dijo Jerry un poco serio pues no podía evitar manifestar un poco la molestia que le causaba lo que había sucedido con Elías.
-Oye ¿por qué no me dijiste que tenías fiesta con tu familia eh?¿no me quisiste invitar o qué?.- le reclamó Arianna a Jerry, por la supuesta fiesta de la noche anterior.
-¿Fiesta familiar?, ahh si, no, lo que pasa es que fue de última hora y nomás tuve chance de decirle a Elías.- le dijo Jerry.
-Mmm bueno, no importa ok?, te perdono, pero es que anoche que Alejandra precisamente me estaba contando que Elías había ido contigo a tu fiesta familiar, me dijo que te invitara para que hoy saliéramos los cuatro al cine y a comer, ya en la tardecita como a las cuatro de la tarde. ¿Qué te parece la idea?.- le dijo Arianna a Jerry, muy contenta por la idea de salir en parejas.
-¿Los cuatro?, ¿cuáles cuatro?.- le preguntó Jerry
-Pues Alejandra, Elías, tu y yo.- le aclaró Arianna.
-Pues la verdad tu sabes que contigo salgo a donde tu quieras, pero la neta no tengo ganas de salir así los cuatro.- le dijo Jerry volteando hacia oto lado.
-¿Pasó algo?, te peleaste con Elías o que onda?.- le preguntó Arianna.
-No, nada.- dijo Jerry evitando la mirada de Arianna.
-A ver flaco, me vas a contar lo que pasó, mírame a la cara y dime lo que pasó, es algo importante verdad?, lo se, a ver dime.- le preguntó Arianna, que conocía perfectamente a Jerry y sabía que algo había sucedido.
Y después de mucho insistir Jerry no pudo negarse. A Arianna no podía negarle nada, era la niña que más quería en el mundo.
-Está bien, te lo voy a contar!!, es que anoche no hubo ninguna fiesta de mi familia, fuimos a una fiesta con Fabiola, pero inventamos eso, para que Elías no tuviera problemas con Alejandra.- dijo Jerry bajando la mirada, estaba muy nervioso.
-Ahh, pero por eso no te preocupes, ni que mi amiga lo fuera matar por eso, a lo mucho le deja de hablar como una semana.- dijo Arianna, sobándole la espalda a Jerry.
-Es que eso no es lo peor Ariannita. Elías se acostó con Fabiola.- dijo Jerry muy serio e inmediatamente a Arianna se le transformó completamente la cara, no lo podía creer.
-¿Qué? No puede ser, tienes que estar bromeando!!, me las va a pagar ese cabrón, como puede jugar así con mi amiga!!.- dijo Arianna que estaba totalmente encabritada.
-¡¡Pero es que Elías me pidió que no dijera nada!!.- dijo Jerry preocupado por lo que Arianna pudiera hacer.
-¡¡Demasiado tarde para hacer caso de esa advertencia ¿no?!!.- dijo Arianna alejándose a toda prisa hacia el edificio de la escuela.
Esa misma tarde era la cita en la que habían quedado Willy y Ángela, se encontraban en el cafecito.
-Oye y en Perú tenías novia?.- le preguntó Ángela a Willy
-Si, pero terminamos antes de que yo me viniera para acá.- dijo Willy dando un gran bocado a su pastel de queso.
-Órale, ¿y no la extrañas?.- le preguntó Ángela, que apenas le daba traguitos al café.
-La verdad?, no, no llevábamos mucho de novios, teníamos apenas como dos semanas.- le dijo Willy, muy sincero.
-Y tu qué onda, andas con alguien de la escuela?.- le preguntó Willy, regresándole la pregunta.
-Mmm, hace tiempo anduve con alguien de la escuela, pero tuvimos que cortar porque se fue a trabajar a otra parte de la república.- le contestó Ángela.
-¿a trabajar?, ¿qué no dices que era de la escuela?.- le preguntó Willy.
-Pues si, pero es que era maestro.- le contestó Ángela, que no tenía ningún tapujo de contar sobre su relación pasada, aquello ya había sido, y ahora estaba interesada en Willy.
-Ohh, un viejo!! Y cómo era?.- no pudo evitar Willy reaccionar, así, en ese momento no había identificado que era lo que sentía, pero le habían dado celos.
-Pues no creas eh!!. No era tan viejo, era un lindo, muy buena persona, talentoso, amable, caballeroso...- se expresaba Ángela muy bien de su ex-pareja, pero Willy la interrumpió.
-¡¡Pues que lástima que se fue!!.- dijo Willy, que aunque estaba haciéndose pasar por el gran amigo, en realidad ya le había caído el veinte de que Ángela le gustaba y estaba ardiendo de celos.
-Y ahorita Willy, ¿no te gusta nadie de la escuela?.- le preguntó Ángela.
-Pues la verdad si, hay una chica que me trae loco desde que al vi.- le dijo Willy a Ángela.
-¿Ah sí, y de quién se trata?.- le preguntó Ángela, esperando ser ella la chica de la que Willy hablaba.
-Pues es la maestra nueva, Virginia Liñán.- le contestó Willy, con esa gran mentira, ya que en realidad era Ángela la que le gustaba, pero lo hizo por ardido, para darle en la torre a Ángela, por lo que ella le acababa de contar de su exnovio. Entonces Ángela se levantó y le dijo:
-Oye me acordé que tengo algo que hacer, me tengo que ir, ¿no te importa verdad?.- dijo Ángela un poco sacada de onda.
-No, nos vemos en la escuela, yo pago la cuenta, hasta luego.- le dijo Willy, en lo que Ángela ya iba a toda carrera, y aunque Willy no se dio cuenta Ángela al darle la espalda ya iba llorando.
Después de que Ángela se fue, Willy pensó para si mismo que había sido muy estúpido, que era un celoso, y había reaccionado muy mal.
Llegó el Lunes y en la escuela a pesar de que parecía que todo circulaba muy normal, en el salón de quinto grado se sentía un clima hostil. Al terminar la primera clase Ángela salió del salón y Willy se le acercó:
-Ángela, quería platicar contigo.- le dijo Willy, en un tono más relajado y nervioso.
-Perdóname, tengo un poco de prisa, porque tenemos clase con tu profesora favorita, la Virginia, y si no llegamos a tiempo no nos va a dejar pasar.- le dijo Ángela en un tono sangrón, dándose prisa para llegar a su próxima asignatura, dejando a Willy ahí parado que aunque no hacía seña alguna, tenía muchas ganas de darse de topes contra la pared por su error del día anterior.
Durante el receso largo los chicos jugaban básquetbol, y Arianna se acercó a la orilla de la cancha.
-Elías, necesito hablar contigo!!.- le dijo Arianna, mientras el corría sobre la orilla derecha de la cancha, cerca de donde ella estaba.
-Espérame, ahorita que termine.- le dijo Elías muy concentrado en su juego.
-¡¡Tiene que ser ahora!!.- le dijo Arianna insistente.
-¡¡Pues tendrá que ser en otro momento, estoy ocupado!!.- le dijo Elías ignorándola.
-¿Qué me espere? ¡¡estás loco!!. ¡¡¿O a caso prefieres que le vaya a contar a Alejandra lo que pasó en la fiesta del Sábado con Fabiola?!!.- le dijo Arianna, provocando que a Elías se le cayera el balón y se aproximara rápidamente hacia ella.
-¡¡Vamos a mi habitación!!.- le dijo Elías a Arianna tomándola bruscamente del brazo.
-¡¡Suéltame!! Yo a tu habitación no voy ni loca, no me vayas a intentar hacer uno de esos jueguitos que ahora resulta que acostumbras, si quieres que te diga lo que te tengo que decir nos vamos a sentar aquí en la banca!!.- le dijo Arianna señalándole la banca más próxima.
-¿Qué pasa?, ¿cómo te enteraste de lo que pasó con Fabiola?, ¿te lo dijo Jerry verdad?, ¡¡ese traidor!!.- dijo muy enojado Elías, dando un fuerte puñetazo al aire.
-Ese traidor me lo dijo porque no podía más con un secreto de esa magnitud, y porque se preocupa por ti y por Alejandra, porque es amigo de ustedes, tu mejor amigo, y yo también soy tu amiga, pero no te puedo perdonar que le veas la cara de pendeja a mi mejor amiga.- le dijo Arianna.
-¿y que puedo hacer?, si ya cometí el error, ya nada puedo hacer!!.- dijo Elías llevándose las manos a la cabeza.
-Claro que puedes hacer algo, tienes que decirle a Alejandra lo que hiciste, explicarle lo que pasó.- le dijo Arianna a Elías.
-No Arianna, no puedo hacerlo, si se lo digo la voy a perder!!!.- dijo Elías que para ese momento ya tenía los ojos llenos de lágrimas.
-Pues eso no lo decidirás tú, si la amas tanto como dices tienes que decírselo, por tu salud mental y por el bien de ella, si ella decide quedarse contigo ella sabrá, pero debe ser muy feo vivir pensando que su novio es un blanca paloma, sin saber que fue traicionada no?.- le dijo Arianna que ya estaba enojada por la actitud tan egoísta que estaba tomando Elías.
-Pero, no volverá a suceder Arianna, estaba tomado, yo la amo, no la quiero perder, me merezco otra oportunidad no?.- dijo Elías, triste, deprimido, secándose con el dedo pulgar disimuladamente una lágrima que se le escapaba.
-Darte una oportunidad es algo que debe decidir ella. Así que te pido, ¡¡¡es más, te exijo, que le digas tu a Alejandra lo que pasó, o se lo diré yo!!.- dijo Arianna levantándose de la banca.
-Pero Arianna por favor!!.- le dijo Elías preocupado.
-¡¡Por favor nada!!, ¡¡no vas a jugar con mi amiga!! ¡¡y más te vale darte prisa, tienes hasta mañana!!.- fue lo último que dijo Arianna antes de irse caminando a la cafetería donde estaba Jerry y sus amigas.
Esa misma tarde en su habitación estaba Paulina recostada en su cama fantaseando, escribiendo en su libreta muchas veces la leyenda que decía: “Paulina y Fernando” encerrados en un corazón, lo escribió muchas veces y así estuvo mucho rato escribiendo, riéndose sola, fantaseando con el chico que le gustaba que era Fernando, en eso se abre la puerta y era el, estaba ahí parado.
-Hola, disculpa, pensé que estaba aquí Tania.- dijo Fernando con su acento español, apenado, disponiéndose a cerrar la puerta.
-¿Para qué la quieres?.- le preguntó Paulina, que fingiendo desinterés, pero en realidad lo que sentía era todo lo contrario, quería saber que se traía Tania con Fernando.
-Ohh, no nada, la estoy buscando por algo de un trabajo en equipo, pero no hay problema la buscaré en la cafetería.- le dijo Fernando.
-Ahh, si vas a la cafetería, pues te acompaño, yo voy para allá.- le dijo Paulina pero antes de salir agarró la libreta donde había estado escribiendo y para que Fernando no se diera cuenta la aventó al suelo, sin percatarse de que la libreta cayó debajo de la cama de Vanessa.
Más tarde, por la noche, cuando Alejandra entró a su cuarto, sobre su cama había un recadito.
-Uyy, un recadito, debe de ser de mi bebé, ay que lindo, como siempre.- dijo Alejandra en voz alta y Arianna solo volteó hacia otro lado, tratando de hacer como que nada pasaba. Al abrir el recadito este decía: “Ale, necesito hablar contigo, te espero en la alberca techada, atte. Elías”.
-Ayy mi bebé, que lindo, seguro que me tiene una sorpresa!!, al rato regreso chicas!!.- dijo Alejandra al miso tiempo que tomaba un suéter y salía corriendo a toda prisa, feliz, hacia la alberca.
Llegó rápidamente a la alberca techada, claro cerciorándose de que ni Germán ni nadie la hubiera seguido hasta ahí. Cuando llegó Elías ya estaba parado ahí al otro extremo de la alberca, por fuera, donde alguna vez ella estuvo sentada a punto de aventarse para buscar aquella pulsera que inició su romance.
-Mi amor, buenas noches que pasa, qué haces aquí?.- le preguntó Alejandra
-Nada, tenía muchas ganas de estar así contigo.- le dijo Elías abrazándola fuertemente, iluminados solo por la luz azul que salía del fondo de la alberca, producto de lo reflectores que había en las paredes de esta.
-¿Mi amor, que pasa?, ¿qué tienes?, ¿me quieres decir algo?.- le preguntó Alejandra, soltándolo y viéndolo a la cara al percatarse de que Elías lloraba.
-Si Alejandra, hay algo que tengo que decirte.- le dijo Elías.
-¿Qué mi amor, dímelo chiquito, que pasa?!!.- le preguntó Alejandra muy preocupada al darse cuenta de que las lágrimas de Elías fluían más y el respiraba hondo.
-Alejandra, no me merezco que me quieras, no me merezco que me tengas el cariño que me tienes!!.- dijo Elías bajando la cabeza y dirigiendo su mirada hacia el piso.
-Mi amor, ya dime, ¿qué pasó?, me estás asustando!!.- le dijo Alejandra.
-Alejandra, te engañé!!, te fui infiel!!, y te pido perdón!!.- le dijo Elías.
-¡¡¡¿Qué?!!!, ¿pero por qué Elías si yo he confiado en ti?, ¡¡ciegamente confié en ti!!, ¿he sido tan mala?, ¿te he tratado tan mal?, dime ¿por qué?. ¿qué hice mal?, ¿con quién?.- le reclamó Alejandra, llorando y la vez muy enojada.
-¿qué importa con quién haya sido?, el caso es que lo hice y estoy muy arrepentido!!, ¡¡Perdóname!!.- le dijo Elías.
-¿Fue con Fabiola verdad?.- le reprochó Alejandra con los ojos llenos de llanto, a lo que Elías solo asintió con la cabeza.
-¿Y que fue Elías, te besaste con ella?, ¿hasta donde llegaron?.- le seguía reclamando Alejandra. Elías solo se mantenía callado con la mirada hacia el piso, sin embargo con el cuerpo puesto de frente hacia ella.
-¡¡¿Te acostaste con ella?!!.- le preguntó Alejandra, que dentro de ella deseaba que la respuesta fuera negativa, de ser así tal vez eso si lo podría perdonar, y sabía que serían capaces de superarlo como pareja. Pero Elías solo asintió con la cabeza. Alejandra incrédula se mantuvo seria, se secó el llanto y le dijo claramente.
-Pues que bien, siempre estuve segura de que esa lagartona iba a llegar hasta donde tu se lo permitieras. Muy bien hecho Elías, porque acabas de echar a perder algo que fue muy bonito, el tiempo que duró fue hermoso, y te agradezco por ese tiempo. ¡¡Pero si yo hubiera sabido que a cambio de todo este tiempo de felicidad iba a sufrir este momento!!, ¡¡Te juro que jamás hubiera tenido yo nada contigo!!, ¡¡No quiero volver a saber nada de ti!!, ¡¡Lo nuestro se terminó!!.- le dijo Alejandra, secándose las lágrimas que no le dejaban de brotar, se dio la media vuelta y emprendió el camino de vuelta al edificio de las habitaciones.
-Alejandra, por favor!!, ¡¡Dame otra oportunidad!!, ¡¡Te lo juro que no volverá a suceder!!, ¡¡Fue un desliz, estaba borracho!!.- le dijo Elías tratando de excusarse para no perderla.
-Tenlo por seguro que no volverá a suceder, al menos a mí no me volverá a suceder, porque no habrá una segunda oportunidad, ¿no fue suficiente la confianza que te di?, ¿no fueron suficientes las advertencias que te hice sobre esa estúpida?, o sea, dime ¿qué fue lo que hice mal?, o ¿qué hice para merecerme que me hicieras esto?. Yo no voy a permitir ser la burla de esa idiota, y que cuando me vea pasar de tu lado se ría de mi, regocijándose de haberle dado primero a mi novio lo que yo le había estado guardando con tanto amor. ¡¡No Elías yo no voy a ser la risa de nadie!!. A parte que en mi educación, en mis principios no está perdonar una cosa de estas.- le dijo Alejandra, triste, muy decepcionada, pero a la vez tranquila, no quería hacer un escándalo, ya que el dolor que tenía era tan profundo que si en ese momento hubiera querido gritar, se hubiera ahogado entre sus lágrimas y su propio aire. Y siguió caminando decididamente hacia el edificio de las habitaciones.
-Alejandra por favor, perdóname, estoy sufriendo!!.- le dijo Elías, llorando como un chiquillo, dejándose caer de rodillas sobre el césped mojado por la brisa que había en la noche.
-¡¡¡Pues córrele a que te consuele Fabiola, que al cabo esa es buena para eso no?!!!.- le contestó Alejandra, sin siquiera dignarse a voltear a verlo, iba con el alma hecha pedazos, pero no estaba dispuesta a dejar que el la viera sufrir. Y aunque por fuera estaba tranquila por dentro sentía que se hacía polvo.
Y ahí se quedó Elías llorando de rodillas en el césped, viendo como se alejaba la chica por la cual tanto luchó para conseguir su amor, y que ahora por un error estúpido ese sueño del cual nunca hubiera querido despertar, lo hacía despertarse de la peor y más amarga manera. El estaba consciente de que en el momento que ella cruzara la puerta de las habitaciones, podía empezar a olvidarse de ella para siempre, pues hay oportunidades que la vida solo nos da una vez, y que una mala decisión nos puede llevar a perder. Hay errores que se pueden corregir, sin embargo hay errores que son irreversibles, no tienen vuelta atrás por más que uno quiera regresar el tiempo.
-¿Será este el final definitivo de la relación entre Alejandra y Elías?
-¿Qué ocurrirá entre Willy y Ángela, ahora que ella se ha dispuesto a olvidarse el?
-¿Ideará Paulina alguna de sus tretas en contra de Tania por juntarse con Fernando?
-¿Encontrará Vanesa la libreta de Paulina que cayó debajo de su cama?
-¿Hará algo Fabiola para finalmente quedarse con Elías?
ESO Y MÁS DESCÚBRELO EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE TU SERIE-WEB FAVORITA “HISTORIAS DE JUVENTUD”
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