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CAPÍTULO XVI "EXTRAÑANDO..."

August 20 2007 at 9:26 PM
Tony  (Acceso ToNy_80s)
Forum Owner

 
CAPÍTULO XVI
“EXTRAÑANDO...”
Alejandra se encontraba llorando amargamente sentada en las escaleras que daban a las habitaciones de mujeres cuando en eso llegó Miguel y se sentó a su lado.
-¿Qué te pasa bonita, por qué lloras?.- le preguntó Miguel con voz tierna a Alejandra.
-Nada Miguel, quiero estar sola.- le contestó ella volteando hacia otro lado para evitar que su amigo no la viera llorar.
-¿Nada?, como de que nada, si te estoy viendo como lloras.- le dijo Miguel insistente, que por lo visto no pensaba dejar a Alejandra sola con su pena.
-Ay Miguel, es que estoy sufriendo, Elías me puso el cuerno con Fabiola, se acostó con ella!!.- le dijo Alejandra que empezó a llorar más fuerte ya que no podía ocultar su dolor, en lo más mínimo.
-Ese cabrón, esto es lo que yo no quería que pasara, me imaginé que ese beso podía terminar en todo esto!!.- dijo Miguel en voz alta, muy enojado por lo que Elías le había hecho a Alejandra.
-¿Cuál beso Miguel?.- le preguntó Alejandra que por un momento dejó de llorar, y le cambió el rostro como si le hubieran dado una bofetada.
-Pues aunque ahora ya no tiene importancia, yo mismo los vi besándose hace unas semanas en la habitación.- dijo Miguel a quien realmente ya no le parecía importante lo que estaba diciendo.
-¿Qué?!! Y ¿por qué nunca me dijiste nada?, ¿te dices mi amigo?, no lo puedo creer!!.- dijo Alejandra levantándose encabritada de ese escalón disponiéndose a salir corriendo, pero Miguel le alcanzó a tomar de la mano.
-Por favor, perdóname Alejandra, si yo callé eso, fue porque lo menos que yo quise y quiero, es que tu sufras. Por ningún motivo me perdonaría verte llorar por mi culpa, perdóname, fui un tonto, ahora entiendo que te pude haber evitado una pena mayor, pero no quería verte así como te estoy viendo ahora.- le dijo Miguel en un tono suplicante, a lo que Alejandra correspondió acercándose a el y dándole un fuerte abrazo, con esto Miguel entendió que su amiga, la niña que más le importaba en el mundo le había perdonado.
-Mira ya no quiero que estés triste OK?, vamos a salir del colegio y te voy a invitar un café, al rato regresaremos, y aquí voy a estar yo para siempre que quieras platicar o simplemente distraerte ok?.- le dijo Miguel al mismo tiempo que Alejandra decía que si con la cabeza, los dos se fueron despacito y tratando de pasar desapercibidos hacia la puerta del Colegio para salir a un café que estaba por ahí cerca.

Mientras tanto en la habitación se encontraban Ángela, Tania y Vanessa escuchando el relato de Arianna acerca de lo que había sucedido entre Elías y Alejandra.
-Así que óiganlo bien chicas, ahora tenemos que estar más juntas que nunca y darle mucho apoyo a Ale.- les decía Arianna en lo que las otras solo se miraban calladas con tristeza por lo que le había pasado a su amiga.
-Hey Vane, por qué no sacas esas cremas que tienes y nos ponemos mascarillas, y nos hacemos un tratamiento de belleza antes de ir a la cama?.- le sugirió Tania a Vanessa.
-Ok deja nomás las saco, están debajo de la cama.- pero cual fue su sorpresa que al meter la mano debajo de la cama, lo que encontró fue una libreta debajo de su cama, la sacó la vio y de dio cuenta de que no era de ella.
-Chicas!! Miren!!.- les dijo Vanessa a las demás, con cara de asombro
-¡¡Eso qué!!, lo que ocupamos son las cremas Vane.- le dijo Ángela, que todavía no caía en cuenta.
-Esta libreta no es mía, es de Paulina y miren!!:- les enseñó a las chicas la página en la que se encontraba la libreta en el momento que Paulina la había arrojado debajo de la cama de Vanessa, con la leyenda “Paulina y Fernando” envuelto el mensaje en un corazón.
-Wowww!! ¿quién la viera?, Paulina tiene su corazoncito.- dijo Arianna, al mismo tiempo que se reía.
-No te burles, es una chica como nosotras y tiene todo el derecho de enamorarse.- le dijo Vanessa.
-Pues eso si, pero no anda nada perdida la niña, Fernando está como quiere.- dijo Tania y todas se empezaron a reír.

Ya más tarde Tania estaba durmiendo en su cama, Alejandra todavía no regresaba de su salida con Miguel, Vanessa se estaba bañando, cuando llegó Paulina y cuál va siendo su sorpresa al encontrar su libreta sobre su cama. Para esto Vanessa ya venía saliendo del baño.
-¿Quién la tenía?.- preguntó Paulina.
-Yo la encontré debajo de mi cama y te la puse sobre la tuya.- le contestó Vanessa que se encontraba con la toalla enredada en el cuerpo y otra hecha nudo en la cabeza.
-Ahh, ok, gracias.- le contestó Paulina cortante, al mismo tiempo que la metía a su mochila.
-Oye Fernando es guapísimo!! ¿hace cuánto que te gusta?.- le preguntó Vanessa, que sin querer, o sin darse cuenta había ya cometido una imprudencia que nunca pensó que le saldría tan cara.
-¿Qué chingados tienes tu que andar leyendo mis cosas?, ¿con qué derecho?.- le reclamó Paulina.
-Mm, discúlpame, no pensé que te fuera a molestar, yo no abrí la libreta estaba en esa página y no pude evitar leer.- le aclaró Vanessa.
-Eres una mentirosa, eres igual que tus amiguitas, que navegan con bandera de santas, pero son de lo peor, esto es para que aprendas a no meterte conmigo, ya me tienen harta.- le dijo Paulina al mismo tiempo que le soltaba tremenda cachetada, que había hecho dar a Vanessa con el piso. A Vanessa solo se le llenaron los ojos de lágrimas, y Paulina salió a toda prisa de la recámara, cargando su colcha y su almohada.
-Me voy a dormir a la sala común, idiota!!.- dijo saliendo y dando un fuerte portazo, lo que provocó que Tania se despertara.
-¿Qué pasó?.- le preguntó Tania a Vanessa.
-Nada.- le contestó la otra, que por ese momento había vuelto a ser la chica tímida que fue, la personalidad de Paulina le imponía mucho.
-¿Y tú que haces ahí en el suelo?.- le preguntó Tania.
-Ahh eso, es que me caí.- le dijo Vanessa.
-Pues levántate, apaga la luz y duérmete ya por favor.- le dijo Tania, al mismo tiempo que Vanessa apagaba la luz y se ponía su pijama a oscuras, mientras sentía una especie de pena o vergüenza por lo que acababa de suceder, se sentía como una chismosa de lo peor.

Ya habían pasado varios días. A pesar de que Elías había buscado a Alejandra para hablar y pedirle una segunda oportunidad, todo había sido inútil, ya que ella no tenía interés en saber nada de el, sin embargo ella ahora andaba con Miguel para todos lados, el se había convertido en su mejor apoyo para superar ese trago amargo, Miguel la hacía reír todo el tiempo, jugaban cartas, desayunaban y comían juntos, así que cuando Alejandra no estaba con sus amigas estaba con su mejor amigo, Miguel. En otras noticias, Fabiola se la pasaba buscando a Elías, no se cansaba de andar de rogona, en donde lo miraba se le acercaba pero como siempre, Elías terminaba rechazándola. Por otro lado desde la noche de la bofetada, las cosas entre Vanessa y Paulina estaban algo tensas, y pues entre Willy y Ángela ni se diga, ella estaba más sangrona con el que nunca, el por el contrario se la pasaba babeando por ella. Durante una clase de la profesora Virginia:
-Entonces alguien me va a poder exponer ese tema?.- dijo Virginia esperando a que saliera algún voluntario. Sin embargo nadie lo hizo, entonces Willy al ver que ninguno de sus compañeros lo hacía el se ofreció y levantó la mano.
-Muy bien entones la próxima clase Guillermo nos va a hablar sobre la Expropiación Petrolera, y también una reseña histórica de la vida del Presidente Lázaro Cárdenas, que fue piedra angular en este movimiento que cambió el destino de nuestro país.- dijo la profesora Virginia al mismo tiempo que anotaba unos datos en el pizarrón.
-¡¡Claro, tenía que salir Willy!! Pues como no, si está muy enamorado de la profe Virginia!!.- dijo en voz alta Ángela provocando las risas de todos, por lo que de inmediato volteó Virginia dejando de hacer lo que estaba haciendo.
-¿Por qué dices eso Ángela?.- le preguntó molesta Virginia.
-Porque es la verdad profe. Willy está enamorado de usted, el mismo me lo dijo, ¿no es así Willy?.- dijo Ángela, a lo que Willy reaccionó solamente bajando la cabeza muy apenado.
-Pues como sea Ángela, te voy a pedir que en mi clase nos avoquemos solo a la clase, lo demás aquí no importa, así que si vuelvo a escuchar algún comentario fuera de lugar me voy a ver en la necesidad de levantarte un reporte..- le dijo Virginia a Ángela muy molesta por el bochornoso momento que le acababa de hacer pasar a su compañero.

Fabiola llevaba ya varios días sentándose a desayunar con Myrta, y un día en el desayuno estaban platicando:
-¿A ti te gusta alguien del Colegio?.- le preguntó Fabiola a Myrta.
-Mmm, no, nadie. Y a ti?.- le regresó Myrta la pregunta a Fabiola.
-Pues yo estoy loca por Elías desde que entré a esta escuela, pero pues aunque ya cortó con la estúpida de Alejandra, sigue ahí detrás de esa idiota, mustia, fresa, mimada, como es posible que una mojigata, mosca muerta como ella tenga a alguien que está dispuesto a dar todo por ella!!.- le dijo Fabiola a Myrta.
-Ayy ya se, es insoportable, y eso que tu no tienes que vivir con ella!!.- dijo Myrta dando un bocado de su ensalada de frutas.
-¿Cómo que vivir con ella?.- le preguntó Fabiola.
-Pues si es que es mi prima, y mi mamá y yo vivimos en su casa, y siempre ha sido una sangrona, antipática, pedante, déspota, bueno mil calificativos negativos son pocos para ella, no la tolero, es una estúpida!!.- dijo Myrta, a lo que Fabiola respondió con una carcajada.
-Ayy Myrta, presiento que tu y yo nos vamos a llevar muy bien, es más, hasta siento que ya te quiero!!.- le dijo Fabiola, mientras se empezaban a reír. Fabiola terminó su desayuno antes que Myrta, y se levantó de la mesa porque tenía que ir a hacer algunas cosas para sus trabajos finales en la biblioteca, y Myrta se quedó sola en la mesa. Paulina andaba caminando sola por ahí y al ver a su amiga se acercó y se sentó con ella en la mesa.
-Hola Myrta,¿qué haces?.- le preguntó Paulina, que había notado últimamente cierta sequedad de parte de Myrta para con ella.
-Pues desayunando, ¿no ves?.- le contestó Myrta.
-Oye es que te tengo que contar algo, resulta que ya van más de dos veces que he estado en la cancha o aquí en la cafetería y he notado como Fernando se me queda viendo, creo que si le gusto.- le dijo Paulina que a su manera, pero se notaba emocionada por lo que le estaba contando a su amiga.
-Pues bien por ti no?, estás logrando todas tus metas en la vida!. Pero cada vez te pareces menos a la Paulina que yo conocí, es más, yo creo que te está haciendo daño dormir en el mismo cuarto que mi primita, porque cada vez te pareces más a ella.- le dijo Myrta en tono pausado, como si estuviera realmente tranquila.
-Tu Myrta ya me tienes harta, estás amargada porque nadie te hace caso, ya me cansaste, y en el caso de que me pareciera a tu prima, ¿qué de malo tiene eso?, por lo menos ella se ha enamorado y sabe lo que es eso, tiene amigas, y son solo eso, sus amigas, no son de su propiedad, ni son exclusivas unas de otras, ya me tienes harta, y si estoy cambiando tal vez sea por el hecho de que ya no estoy tanto tiempo contigo, a la mejor tu eres la manzana podrida no crees?.- dijo Paulina levantándose a toda prisa de la mesa y retirándose de ahí. Myrta solo se quedó ahí con el bocado a travesado en la garganta mientras derramaba unas lagrimas de impotencia, y decía para si misma:
-No lo entiendes Paulina, nadie lo entiende, como quisiera ser bonita, delgada, simpática, pero nunca nadie me va a hacer caso así como estoy de gorda y de fea!!.- dijo en voz alta solo para ella, repitiéndose para si misma las palabras que su madre le repetía cada vez que la regañaba “gorda”, “tonta”, “fea”, “cómo alguien te va a querer así”. Myrta no se había dado cuenta que toda esa amargura era causada por la misma amargura de su madre.

Habían ya empezado las fechas de exámenes finales, se aproximaban las vacaciones de nuevo. Uno de esos días en la mañana, Willy caminaba por el pasillo cuando de repente vio a la maestra Virginia y aceleró el paso, pero esta lo detuvo:
-¡¡Willy, espera, necesito hablar contigo!!.- dijo tomándolo del brazo.
-¿Sobre qué maestra?.- le preguntó Willy haciéndose el desentendido.
-Cómo que sobre qué, pues de lo que pasó el otro día en la clase.- le dijo Virginia.
-Ahh de eso profe, yo lo que le tengo que decir es que...- intentó decir Willy pero Virginia lo interrumpió.
-Mira, no te quiero reclamar nada, ni que me digas nada, simplemente quiero decirte que estas cosas ocurren, a mi también me pasó en la secundaria, admiraba mucho a un maestro, pero era solo eso, no quiero que los comentarios de nadie te afecten, no quiero que estés apenado, porque eso mismo está provocando que no pongas la misma atención en la clase.- le dijo Virginia a Willy tratando de ser lo más comprensiva.
-Ya lo se maestra, pero lo que yo intento decirle es que yo a usted la admiro mucho, y me cae muy bien, pero no estoy enamorado de usted como dijo Ángela. Todo ha sido un malentendido.- dijo Willy dejando a la maestra con cara de interrogación.
-A ver ahora si explícame esto, porque parece que las cosas son más complicadas de lo que parecen.- le dijo Virginia.
-Es que yo le dije a Ángela que estaba enamorado de usted, pero solo para causarle celos, porque en realidad la que me gusta es ella, pero después de haberle dicho eso, en vez de que ella se acerque a mi, ha resultado totalmente opuesto porque ahora no quiere ni verme.- le dijo Willy, muy triste y desesperado.
-Ay Willy, pero con suficiente razón, mira ustedes resuelvan sus problemas como quieran, pero por favor no me anden metiendo es sus cosas porque si esto llega a oídos de la dirección puedo hasta perder mi trabajo, mejor dedícate a estudiar, en vez de andar sufriendo de mal de amores.- le dijo Virginia en un tono amable y hasta riéndose, se le hacía muy tierna la historia de amor de su alumno. Se retiró caminando tranquilamente. Willy se quedó viendo al piso y al voltear la vista hacia arriba se percató de que Ángela desde lejos lo había estado viendo en el pasillo platicando con la maestra, el trató de alcanzarla para explicarle el motivo de la conversación, pero ella se alejó rápidamente.
-Ángela, no es lo que parece!!!.- le dijo Willy a Ángela que se alejaba entre la gente.
-Por mi puedes hacer lo que se te de tu gana, quédate con tu maestrita!!.- le dijo Ángela, que se había dado vuelta y seguía caminando de reversa entre la gente, para una vez terminando de hablar, regresar a caminar con la corriente. A Willy no le quedó más remedio que frenarse agachar la cabeza y regresar al salón donde tendría su clase.

Ese mismo día a mediodía durante uno de los recesos, Alejandra de encontraba en las bancas, sentada platicando con Miguel, se divertían bastante con sus pláticas, se reían mucho, tomaban cualquier papelito o botellita vacía de agua para ponerse a jugar.
-Alejandra, puedo hablar contigo?.- le dijo Elías que se había acercado para hablar con Ale.
-Dime, ¿en qué te puedo ayudar?.- le dijo Alejandra, volteando a verlo de manera despectiva.
-¿Podemos hablar a solas?.- le preguntó una vez más Elías, dando a entender que no quería ahí la presencia de Miguel.
-No hay nada de lo que tu y yo tengamos que hablar a solas, a parte Miguel es de mi entera confianza, puedes decirme lo que tengas que decir.- le dijo Alejandra en un tono pacífico pero indiferente.
-Por favor Alejandra perdóname, dame otra oportunidad, te juro que no volveré a hacerte sufrir.- le dijo Elías muy triste.
-Elías por favor, ya hablamos de eso, y ya te dije que entre tu y yo ya no puede haber nada, defraudaste mi confianza de la peor manera, eso es algo que yo no puedo perdonar, por favor, deja de insistir porque no lo vas a conseguir.- le dijo Alejandra levantándose y haciéndole señas a Miguel para alejarse de ahí, se disponían a irse cuando Elías tomó a Ale del brazo.
-Alejandra por favor, dame la oportunidad de hablar cinco minutos contigo, por favor déjame explicarte.- le dijo Elías que tenía a Alejandra tomada del brazo, mientras ella trataba de soltarse.
-Ya te dije que no hay ninguna explicación que quiera escuchar, ahora suéltame porque me estás lastimando!!.- le dijo Alejandra a Elías, pero este no hizo caso.
-Hey paleto, ya te dijo que la dejes, que la estás lastimando!!.- le dijo Miguel a Elías, poniendo su mano sobre la de el, haciendo que la quitara del brazo de Alejandra.
Miguel y Alejandra se voltearon y se alejaron de ahí dejando a Elías ahí, parado solo, que de repente fue invadido por la impotencia y le brinco a Miguel encima por la espalda, Elías le empezó a dar golpes a diestra y siniestra, por todos lados, una vez que Miguel se pudo poner boca arriba empezó también a repartirle golpes a Elías, Alejandra pedía ayuda a gritos, por fortuna de ambos, o más bien de los tres no estaba el prefecto Germán por ningún lado. Alexis, Jerry, Willy, Fernando y Juan llegaron para separarlos, Elías tenía uno ojo hinchado, mientras Miguel tenía sangrando la ceja, la nariz y la boca.
-¿Qué pasa aquí pendejos, dejen de pelearse?!!!.- dijo Alexis que junto con Juan y Fernando detenían a Elías.
-Pues este cabrón, que no se meta en los asuntos que no le llaman, los problemas entre mi novia y yo, nos importan solo a nosotros!!.- dijo Elías apuntando a Miguel que se encontraba muy lastimado, por la pelea anterior que le había tomado por sorpresa.
-Elías entiéndelo de una buena vez!!, ¡¡entre tu y yo ya no hay nada!! Y fue tu culpa, no busques desquitarte con nadie más, la culpa es tuya por haberte acostado con Fabiola!!. Te desconozco, como fuiste capaz de atacar a MIguel así como un cobarde!!, ¡¡de plano no eres para nada la persona que yo amé!!, ¡¡te pasas!!.- le dijo Alejandra, histérica, en voz alta, delante de un buen número de mirones, que para ese momento ya se habían acercado a ver la pelea. Alejandra tenía puesto su hombro bajo el brazo de Miguel, y ayudada por Jerry y Willy fueron a llevarlo a su habitación. Alejandra pasó esa tarde entera con Miguel ayudando a curarle las heridas y atendiéndolo.

Ya por la noche en el cuarto de las chicas, Paulina andaba como loca buscando una crema exfoliante que usaba para la regadera.
-Dónde demonios la metí, ay crema cagada!!.- dijo en voz alta, muy molesta, mientras traía todo el bulto de toallas en las manos, lista para ir a la regadera.
-Si quieres puedes usar esta, no es de la misma marca que la tuya, pero también es muy buena.- le dijo Vanessa que se encontraba sobre su cama, estirando la mano para ofrecerle su crema, en buen plan.
-mmm, gracias, es que de verdad siempre uso exfoliante para las rodillas y los codos.- le dijo Paulina tomando la crema que amablemente le estaba ofreciendo Vanessa.
-Y también funciona muy bien en los pies.-le dijo Vanessa, mientras bajaba la mirada al colchón donde tenía una revista que estaba leyendo.
-Gracias, oye Vanessa antes de meterme a bañar y aprovechando que estamos solas, quería pedirte perdón.- le dijo Paulina tratando de hacerlo lo más pronto posible, pues siempre había batallado para expresar sus sentimientos.
-¿Perdón de qué?.- le preguntó Vanessa.
-Pues ya sabes, por lo de la cachetada del otro día, la verdad no era para tanto, estaba algo no se, tensa, o molesta por algunas cosas y me desquité contigo, ¿me disculpas?.- le dijo Paulina, a lo que Vanessa se quedó sorprendida pues conocía a Paulina y se dio cuenta de que las disculpas eran sinceras.
-Claro que si Paulina, no te preocupes, aquí no ha pasado nada, claro que te disculpo.- le dijo Vanessa que obviamente a pesar de que Paulina no fuera su mejor amiga, no podía negarle la disculpa, y menos después de haber notado la sinceridad.
-Gracias, me voy a bañar.- dijo Paulina, pero antes de entrar al baño Vanessa le habló.
-Paulina!!.- le dijo Vanessa.
-¿Mande?.- le contestó Paulina, que se encontraba en la puerta del baño, volteando la mirada hacia la cama donde estaba acostada Vanessa.
-Ahh no nada, nomás que ahora que lo dices, para estar tan tensa pegas muy duro!!, ja ja ja.- dijo Vanessa a lo que las dos reaccionaron con una carcajada, claro que la risa de Paulina era más de pena que de otra cosa.

En su habitación, esa misma noche platicaban Juan y Willy.
-Oye pata, y a ti no te gusta nadie del salón?.- le preguntó Willy a Juan.
-La verdad si, hay una muchacha del salón que me gusta, pero no por completo.- dijo Juan.
-¿Y eso por qué?.- le preguntó Willy.
-Pues porque está super bonita, y siento que por las buenas ha de ser super tierna, pero es muy pedante, siempre anda con cara de enojada, casi no se junta con nadie.- dijo Juan.
-¿Y tiene novio?.- le preguntó Willy.
-Pues no se, nunca la he visto acompañada de ningún hombre, en caso de que tenga novio, definitivamente aquí en la escuela no.- dijo Juan.
-Pues tal vez por eso siempre anda de malas, porque le falta un novio, ja ja ja.- dijo Willy y Juan también se rió con el.
-¿Y quién es la chica eh?.- le preguntó Willy.
-Es la que se llama Myrta.- le dijo Juan.
-¿Myrta?, ¿la llenita?.- le preguntó Willy sorprendido.
-Si ella por qué?.- le dijo Juan molesto por el modo en el que había preguntado Willy.
-No, no te enojes, nomás preguntaba, ¿sabías que es prima de Alejandra?.- le preguntó Willy.
-¡¡Apoco, pues con razón tienen cierto parecido!!.- dijo Juan, sorprendido por la noticia.
-Oye Juan, ¿No extrañas Perú?.- le preguntó Willy.
-Pues la verdad si extraño mucho a mi tierra linda, a mi gente, a mi familia, sus calles, su comida, pero la verdad pensé que iba a extrañar mucho más de lo que extraño ahora, ¿y tú?.- le dijo Juan, siendo sincero con su amigo.
-Pues fíjate pata, que a mi pasó lo contrario, pensé que iba a extrañar mucho menos, pero ahora que estoy acá tan lejos de todo me he dado cuenta de que extraño mucho a mi familia, a mis amigos de allá, la comida, el olor de mi tierra, las calles, la gente, extraño mucho todo, y tal parece que con la distancia esa añoranza se magnifica, uno no valora todo eso hasta que lo tiene tan lejos – le dijo Willy mientras los ojos se le llenaban de lagrimas, y una escurría de sus ojos. Y aunque trató de no hacer ruido para no ser delatado ante su amigo, la Luna no lo dejó ocultarlo, y la poca luz que entraba por la ventana hizo brillar la lágrima en su mejilla.
¿Estás llorando Willy?.- le preguntó Juan, extrañado, ya que para Juan, Willy era un ejemplo de temple, y de hombre que nunca se doblaba ante nada.
-La verdad si Juan, y la vez que me hallaste en el baño si lloraba y era por el mismo motivo. Aquí en México nos han tratado muy bien, es una tierra hermosa, pero siempre voy a extrañar mucho mi Perú, y para mi como Perú no hay dos, amo esa tierra, amo su gente, amo su comida, amo a mi familia, extraño mucho todo eso, y a pesar de que aquí en México me he enamorado, y este país de encanta, nunca voy a dejar de extrañar Perú, si tan solo pudiera tener algo de mi tierra acá, y cuando me pongo a extrañar todo eso pues me escondo para llorar, aunque ya hacía tiempo que la verdad no lloraba.
-Mmm, pues para mi también como Perú no hay dos, te fijas que ahora que estamos acá nos hemos hecho buenos amigos?.- le preguntó Juan a Willy.
-Si, ¿quién lo iba a pensar no?, que dirían de ti tus amigos del club de Matemáticas del Colegio.
-Ja ja ja ja, ya lo se, déjate de eso, ¿qué dirían de ti tus amigos del equipo de básquetbol, ja ja ja.- le dijo Juan a Willy y los dos terminaron a carcajadas.

Karina se encontraba en su habitación en el ala de maestros del Colegio, cuando repentinamente entrada la madrugada sonó su teléfono celular.
-Bueno.- dijo Karina medio dormida todavía.
-Buenas noches Karina, soy yo.- dijo Mauricio, que se escuchaba un poco exaltado al otro lado de la línea, como si hubiera estado corriendo.
-Dime Mauricio, ¿qué se te ofrece?.- le preguntó Karina ya más despierta.
-Nada más hablo para pedirte que les avises a todos ahí en la escuela que Kitty despertó del coma.- le dijo Mauricio muy contento a Karina. Karina recibió la llamada, se despidió, colgó el teléfono, prendió su lámpara de noche, la invadía una mezcla de sentimientos, a pesar de que ahora se encontraba muy enamorada de Daniel no pudo evitar recordar como hacía apenas unos meses ella estaba enamorada de Mauricio, y ese amor no había podido ser por el amor devoto que tenía Mauricio hacia Kitty, a pesar de todo eso, sintió mucho gusto por ambos, y se imaginó lo contento que estaría Mauricio ahí en el hospital al ver despertar de un largo coma a la mujer que había amado por tanto tiempo. Se incorporó, se puso su bata y salió dela habitación para ir a avisar a todo el plantel.



-¿Logrará Fabiola quedarse con Elías?
-Habrá reconciliación entre Alejandra y Elías?
-¿Qué pasará con Paulina ahora que Vanessa y las chicas saben su secreto?
-¿Qué harán Evangelina y Germán ahora que Kitty despertó del coma?
-¿Logrará ahora si, conquistar Mauricio el corazón de Kitty?
-¿Convencerá Willy a Ángela?
-¿Confesará Juan su verdadero amor?
ESO Y MÁS DESCÚBRELO EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE TU SERIE-WEB FAVORITA “HISTORIAS DE JUVENTUD”


ESTE CAPÍTULO ESTÁ DEDICADO A MIS HERMANOS DEL PERÚ, ESTAMOS CON USTEDES EN ESTOS MOMENTOS TAN DUROS, ACÁ EN MÉXICO LOS QUEREMOS BASTANTE, Y LOS ACOMPAÑAMOS EN SU DOLOR. ESPERAMOS QUE LA AYUDA QUE HA SIDO ENVIADA LLEGUE A MANOS DE LAS PERSONAS QUE REALMENTE LA NECESITAN.
EN MÉXICO ESTAMOS REZANDO POR LAS VIDAS DE LAS PERSONAS DESAPARECIDAS, Y POR QUE SE ESTABILICEN LAS COSAS EN EL PERÚ.
MIS MÁS SINCEROS RESPETOS
TONY.

 
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