LA VIDA DE CUADRITOS
Bien por Zurita; mal por Lucero
Arsenia Mata
25 Oct. 08
TV Docta
el norte.com
La competencia volvió al horario estelar...
Ahora sí que Televisa debe ponerse las pilas con la llegada de Secretos del Alma... pues junto con la historia, nos traen de regreso a Humberto Zurita, quien sigue dando el ancho (y bien) como galán seductor, pero sobre todo como un primer actor que muestra matices interesantes.
Y si decimos que en San Ángel deben echarle más leña a su producto Mañana es para Siempre (¿no pudieron elegir un título más complicado?), que también arrancó esta semana, es porque con lo poco que hemos visto, ya nos mostraron errores de edición, de vestuario, sobreactuaciones de parte de Lucero y Érika Buenfil, y otras incongruencias que Nicandro Díaz, productor del melodrama, debe corregir "ipso facto".
Es una pena ver un drama que inicia a principios de los 90, cuando el personaje de Silvia Navarro aún es una niña, pero la que será su rival (Lucero), ya se ve entrada en años.
Entonces nos preguntamos... ¡¡¿¿cómo le harán para que Lucero luzca de 40, si ahora se ve de 30 y tantos??!!
Ése fue el primer error de la historia. Nada les hubiera costado poner a una actriz de 20 años... o lucir con un maquillaje ligero a la ex Novia de América, con una cola de caballo y un fleco como los que aún se usaban en ese entonces.
Tampoco sabemos si fue con el afán de captar la atención del televidente, pero la primera aparición de la actriz consistió en una imitación de Rosa Gloria Chagoyán en La Guerrera Vengadora (con todo y moto y casco llamativo), bajando en plan de maldita y caminando en cámara lenta como si el mundo no la mereciera.
Luego, cuando habla, finge tanto la voz que su actuación no resulta natural. Una actitud impostada puede parecer normal si se actúa debidamente, pero habla en tono grave como para darle más "dramatismo" a su rol antagónico y eso no le va.
Es increíble cómo Televisa teniendo tan buenas antagonistas (Cynthia Klitbo, Yolanda Andrade, Rocío Banquells, Chantal, Nailea Norvind, Mónika Sánchez, Karyme Lozano y Azela Robinson) tenga que recurrir a una figura popular que sí, nos ha convencido como heroína (Alborada, Lazos de Amor y Los Parientes Pobres), pero parece que, al menos hasta ahora, el paquete de villana le quedó grande.
Bárbara (Lucero), quien en realidad se llama Rebeca, llega a casa de Gonzalo Elizalde (Rogelio Guerra) para eliminar a su mujer (Buenfil) y hacerle la vida imposible a Soledad (María Rojo), la sirvienta de confianza de la familia y que es como el brazo derecho del empresario. Todo esto como parte de una venganza bien elaborada.
Y eso es lo único que hemos podido ver, porque encima de todo, la historia, que en realidad debe durar media hora, por el horario que comparte con Fuego en la Sangre, sólo ha tenido capítulos de escasos 20 minutos... y los primeros días ni siquiera pasaron los créditos.
Aparte, nos dicen que la historia es de principios de los 90, pero nos recetan un éxito de Cyndi Lauper como tema de fondo y que sonó a mediados de los 80...
Luego está el vestuario de los hijos de Gonzalo. Una de las niñas exagera con las crinolinas y abundante crepé, cuando éstos se veían más hace dos décadas, mientras que otra parece más de la época actual... y lo mismo ocurre con la ropa de Lucero, quien luce una imagen muy modernizada.
Y la historia suena interesante, aunque se trate de oootro remake colombiano (Pura Sangre), pero si no evitan esas fallas, los aztecos podrían hacer su agosto.
Lo que pasa es que Humberto Zurita aún llena la pantalla y de entrada Secretos del Alma (un título más tradicional si usted gusta, pero más ad hoc) ya nos atrapó.
Diana (Ivonne Montero) es una asistente ejecutiva que vive entregada en cuerpo y alma a su trabajo y amando en silencio al empresario Andrés Lascuráin (Zurita), pero debe enfrentarse con la clásica arpía de la oficina (Gabriela Vergara muuuy sexosa), quien además es la futura esposa del galán en cuestión.
En medio de ellos están Carlos (Juan Manuel Bernal), el hermano comprensivo de Andrés que descubre que Diana está enamorada de este último; el envidioso Roberto (Rodrigo Abed), eterno rival en negocios y amores, y Alejandro Lascuráin (Luis Roberto Franco), el hijo del galán que lo odia, pues cree que por culpa de su padre, su madre murió años atrás.
Admitimos que cuando vimos por vez primera a la Montero como protagonista no dábamos un "quinto" por ella, pero conforme han ido avanzando los capítulos, nos transmite el sentimiento de la eterna empleada enamorada de su jefe... y lo que es mejor: aquí no tenemos sobreactuaciones, maquillajes y peinados fuera de lugar, ni seudo-divas a las que les dan personajes que no les quedan.
Secretos del Alma puede posicionarse al menos como un melodrama menos pretencioso, pero más aterrizado y con actuaciones sobresalientes, y, lo que es mejor: un elenco que de sobra conoce el oficio y sabe que pelear contra una historia de Televisa no será fácil, aunque saben que pueden echarle ganas.
Todavía nos falta ver a Silvia Navarro y Fernando Colunga en Mañana Es para Siempre... y con todo y que este último ha mejorado mucho como actor, vemos muy difícil que pueda contra el colmillo de Zurita... ¿O usted, qué opina?
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