31 de julio de 2012
por Fabián de la Cruz Polanco, enviado
GUANAJUATO, Guanajuato.- Aunque muchos podrían pensar que, debido a su sitio como primera actriz y luminaria del espectáculo nacional, Diana Bracho se encierra en un caparazón para evitar tener contacto con la vida común y corriente, por fortuna están equivocados por completo.
Y es que además de llevar a cabo la temporada teatral de la puesta en escena "Amor, dolor y lo que traía puesto", que se presenta en el Teatro Insurgentes en la Ciudad de México, Bracho dedica parte de su tiempo a apoyar causas sociales, así como a jóvenes cineastas.
Prueba de ello es su participación en la cinta Mi universo en minúsculas, ópera prima de Hatuey Viveros, la cual se proyectó en el marco del XV Festival de Cine de Guanajuato (GIFF), resultando ganadora absoluta de esta edición, para la cual tuvo que sacrificar su ego, obteniendo resultados muy confortables.
"Es una película muy importante para mí porque me permitió romper con muchos moldes en los que me han metido como actriz. Me permitió entrar a otro rango de edad con dignidad, aceptando como soy en realidad", dijo.
"Cuando me vi en la película no me reconocí porque me veo gorda, fodonga y acabada, algo muy impresionante para mí. Pero al final, el resultado fue muy confortable. Me convenció la actriz que pude ver ahí".
"Son de esos momentos en la vida en los que uno se enfrenta a su fragilidad y su edad, además de que el equipo con el que trabaje fue excelente. Me gusta trabajar con gente joven; es muy estimulante".
Sobre la recién estrenada temporada de la puesta en escena dirigida por Francisco Franco, en la que participa al lado de Silvia Pinal, Susana Zabaleta, Gabriela de la Garza y Mariana Treviño, la actriz de Un tranvía llamado deseo y Monólogos de la vagina dijo que ella y el resto de la compañía están gratificadas por haber contando con el buen recibimiento del público y la crítica.
La respuesta que hemos tenido ha sido fantástica. Al parecer la temporada no es corta y todas estamos comprometidas hasta el final que, repito, desconocemos cuando será, precisó además de mencionar que contempla planes de estar de nuevo en la televisión, a través de una telenovela. Tengo planes, pero lo único por ahora es el teatro.
A la par de sus actividades como actriz, Diana Bracho se encuentra apoyando la campaña de Greenpeace Salva el Ártico, la cual trata de reunir millones de firmas para llevarlas a la Asamblea de Naciones Unidas a fin de que se declare zona protegida la región del Polo Norte, que en estos momentos se encuentra amenazada, pues debido al cambio climático y el descongelamiento de los glaciares, empresas petroleras quieren explotar yacimientos, a la par de que las grandes compañías de pesca, quieren entrar a sus aguas.
"Me invitaron a que me uniera esta campaña, y acepté porque me parece vital para la raza humana. Lo hago por convicción, con las cosas que realmente lo merecen.
"Les quiero contar una anécdota. Mi nieta que tiene 12 años se unió a la campaña para proteger Cabo Pulmo, en Baja California Sur y se lanzó a los supermercados con su mamá a pedir firmas, y a explicarles de qué se trataba la campaña. Juntó cientos de firmas, y eso me gratificó porque es el tipo de conciencia que tenemos que crear".
Para darle más impacto a la campaña se realizaron varios videos, entre ellos Más allá del petróleo, al cual Diana Bracho le dio su voz.
Fotografía: Paulo Vidales
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