Eiza González, protagonista de Lola érase una vez y de quien se rumora que le encanta la fiesta y el alcohol, ya empezó a reflejar los estragos de su desatada vida pues en pantalla se observa cada día más una lonjita en crecimiento. Al principio de la novela, Lola era el prototipo idóneo de la supermodelo, después se convirtió en una impresionante belleza ya que al adquirir carnita como que se volvió una hermosura más real, pero ahora en los últimos capítulos deja ver una figura como de boilercito, un boiler todavía muy guapa, pero boiler al fin. Señores productores, cuiden a esa niña que pinta para superestrella, ya no la dejen parrandear tanto o eviten que se vista de blanco.(Por Mario Manterola.
fuente:zumba
jajaja Lojebola que llanatas y rollos más garndes.
Debo decir que este perídista esta loco o que se fumo o metió que Eiza pinta para superestrella? jajajaja |