Viendo lo visto que ha habido gente que me ha dejado la letra de la canción que escogieron (así se leyeron el post ¬¬) esta vez, lo haremos de otra forma.
Os voy a dejar una pieza musical y vosotras dejaréis aquello que se os ocurra, sea lo que sea.
Os recomiendo que escuchéis la música completa y un par de veces. Siempre es mejor para captar lo que nos sugiere la música.
Antes de escribir: ¿Por qué tenía que ser un piano? Bueno, nada!
Con el ritmo de un metrónomo acuciando, con suavidad entre tono y tono, cambiando de compases al son de la música... llegaste a mi corazón y me interpretaste la más bella melodia que jamás se ha escrito.
Una sinfonía de sentimientos, con graves y agudos, buenos y malos momentos; que juntos formarán una obra nunca representada, inédita a los ojos del mundo.
¡Silencio!
Dejemos que nuestros espíritus vayan al compás de esta melodía, tan suavemente y con tanta delicadeza, que el frágil equilibrio no se rompa. Que nunca acabe este momento, que nunca hayamos de separarnos.
Se cambia de tempo, ahora se me asemeja al andante, más aún, allegro. Los latidos que siento van al mismo ritmo, y son cada vez más intensos.
Sinceramente, ¿por qué no nos dejamos llevar en esta danza?
Deja de tocarlo, pero no te alejes... necesito ver ese brillo en tus ojos, la música que has traído a mi alma, y que forma la más hermosa sintonía de notas.
¡Silencio!
No interpretes ese final, esto es sólo el principio... Acércate, oye el nuevo concierto, escucha a mi corazón.
O, mejor aún, da capo
No es gran cosa, pero me ha gustado...
Tu silencio me duele más que mil dagas ardiendo.
Y tu presencia me altera hasta el nervio más sensible.
No le busquéis mucho sentido, no creo que lo cogáis...
Deslizar los dedos uno a uno por las blancas teclas, las negras teclas. Parar, deterner un dedo y tocar una tecla. La mayor. Mirada a la ventana.
Quisiera esta tarde decirte, describirte cómo me siento. Ni yo lo sé, ni lo puedo explicar. El lenguaje verbal es insuficiente.
Regresar al teclado. Deslizar los dedos, tocar al azar un par de notas. Sostenido o bemol, quién sabe.
Quisiera poder tocar mis versos esta noche de luna llena. Quisiera arropar mi voz bajo el sonido de las teclas. Quisiera ser algo, algo tan etéreo como la música que suena en mi alma.
Dibujar un pentagrama. Clave de fa. Deslizar las notas, una a una. Armonía a falta de compañía.
Esta noche solitaria desearía tener un violín entre mis manos. Acompañar la sonata a piano con el sonido de sus cuerdas. Llorar acompañada de su arco.
Si supieras cuánto te extraño y que hasta la sonata más alegre de piano me pone triste... Pero no sé nada de ti, no sé si saberlo te sorprendería... O si, siquiera, te acordarías de quién soy. De quién fuiste.
Cambiaré el registro, que mis dedos hablen por mí. Tocata y fuga en re menor.
Las lágrimas regaban sus cansados ojos, aquellos que poco a poco se fueron apagando al igual que aquella melodía.
Creyó que ya nada tenía sentido, que sus sueños se habían acabado y la eternidad de cada segundo se le escapaba entre los dedos mientras que tocaba su viejo piano carcomido, acariciando suavemente las teclas, cómo si se fueran a romper. El sonido la envolvía, le hacía sentir de nuevo. Sintió que le habían arrancado el corazón y que sangraba sin parar esperando el momento de su final definitivo, el momento en que dejara de sentir, de sufrir.
No era una canción triste, pero sin embargo sus hermosas notas no hacían mas que llenarla de agonía. Ya nada parecía importarle. Le hicieron demasiado daño y sus ojos se cansaron de llorar... Pero no estaba completamente sola... Caricias surgieron de la nada, le hicieron sentir de nuevo, la revivieron por un momento. Era aquella melodía, su melodía... Aquella sensación recorría todo su cuerpo y secaba sus lágrimas en un intento desesperado. Sus labios se esforzaron en sonreir... No lo consiguieron, pero se sintió feliz, débilmente feliz. Su gélida piel volvió a sentir con el correr de las notas aquel calor del recuerdo de su amado. Ese recurdo la abrazó fuertemente, la protegió con sus alas, hasta que aquel sonido maravilloso que la había hecho revivir cesó. Y el recuerdo y ella se desvanecieron entre las sombras.
Isa me encanta tu texto O_O. Joder yo de lenguaje musical poco así que el mío es un poco cutre xddd'.
Labios rojos como la sangre.
Cabello negro como el ébano.
Piel blanca como la nieve.
sadistic bath of blood[...]
Dicen que el ruido lo vuelve a uno loco. Lo que puede volverte loco es el silencio.
Las lágrimas regaban sus cansados ojos, aquellos que poco a poco se fueron apagando al igual que aquella melodía.
Creyó que ya nada tenía sentido, que sus sueños se habían acabado y la eternidad de cada segundo se le escapaba entre los dedos mientras que tocaba su viejo piano carcomido, acariciando suavemente las teclas, cómo si se fueran a romper. El sonido la envolvía, le hacía sentir de nuevo. Sintió que le habían arrancado el corazón y que sangraba sin parar esperando el momento de su final definitivo, el momento en que dejara de sentir, de sufrir.
No era una canción triste, pero sin embargo sus hermosas notas no hacían mas que llenarla de agonía. Ya nada parecía importarle. Le hicieron demasiado daño y sus ojos se cansaron de llorar... Pero no estaba completamente sola... Caricias surgieron de la nada, le hicieron sentir de nuevo, la revivieron por un momento. Era aquella melodía, su melodía... Aquella sensación recorría todo su cuerpo y secaba sus lágrimas en un intento desesperado. Sus labios se esforzaron en sonreir... No lo consiguieron, pero se sintió feliz, débilmente feliz. Su gélida piel volvió a sentir con el correr de las notas aquel calor del recuerdo de su amado. Ese recurdo la abrazó fuertemente, la protegió con sus alas, hasta que aquel sonido maravilloso que la había hecho revivir cesó. Y el recuerdo y ella se desvanecieron entre las sombras.
Sola con mi soledad, en una ciudad tan repleta de gente, no entiendo como puedo sentirme tan sola, abandonada... Me veo en cada espejo, pero en realidad, ¿que veo? no veo nada, nada de lo que era, ahora mi reflejo es tan absurdo
La música suena, pero no puedo oírla.
Las luces reflejan mis pensamientos, no logro quitar de mi mente esa cara, ese gesto dulce, que de momento se vuelve aterrador y se esfuma, dejándome acompañada de la más profunda soledad, mi soledad.
Tanto quiero decir, pero me ahogo en mil sollozos, en mil lágrimas, quisiera gritar, pero en mi intento, me vuelvo a derrumbar.
Mis pasos no son firmes, mi destino no es está, ni mucho menos decidido, simplemente camino, sin más intento darle una explicación, del porque de está situación.
No quiero perder más, pero son tantas y tan dolorosas las veces que me desvanecido en mitad de la oscuridad de esta luminosa ciudad que no sé si podré, está vez.
La música suena, pero no puedo oírla.
En el suelo, espero su mano, para ayudarme así a levantarse de está caída, no sé si vendrá, si sentirá que no necesito, pero de lo que sí está segura es de que no será la última vez que caiga.
Ahí está él, tendiendo su mano, no puede evitar detener una lagrima al verle allí, no me ha decepcionado, no sé como, pero nunca lo hace
Después de todo, empiezo a oír las notas de un piano, que suavemente, me despierta de mi soledad.
Pues nada aqui estoy yo de nuevo en mi guerra
contra las tildes.!!
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Los dias se suceden. Sin término. Sin pausa.
-Los compases resuenan en mi cabeza a cada paso,
de re mayor al fa sostenido y vuelta a empezar en
mi....
Londres, como siempre lluviosa, mi estudio, como siempre
caotico...
Mi musica, oh mi música; no es mas que los delirios
de este pobre desgraciado olvidado de la vida, que en sus
intentos de parecer optimista intenta componer musica alegre.
Pero la musica, las notas, los matices, ellos no mienten,
ellos son el reflejo de mi alma que se consume a cada nota
recuperando fuerzas para la siguiente pero nunca definitiva
nota.
"Parecera estupido, pero mi música, este arte,
me lleva por el camino de la perdición como a un galan
no correspondido su amada le da la espalda.
Esa la perdición, siempre sera mi primer y único amor.
-Bueno, Henry, ya veo que solo sabes hablar de amor y de música,
pero, ¿que hay de tu familia?- pregunto susurrante Geremia.
Mi sonrisa diabolica lo hizo extremecerse.
-Mi familia, querido Geremia,mi única familia, es la oscuridad.
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Si, al final me he dejado levar por el fervor de la
escritura, mis disculpas.
Chau
uauu! estaa melodiiade debussy la toke yo al piano ace un par de años! aii lo dejoo:
"Todo era perfecto, como siempre lo había soñado. Él, yo. Unidos en cuerpo y alma hasta el amanecer. No iba a permitir que ese momento terminara nunca, lo iba a recordar por siempre, cada día, cada minuto en mi memoria. Me sentía feliz, como nunca antes lo había estado. Era el más bonito de todos los momentos de mi vida y me hacía aprovecharlo al máximo. Cada caricia, cada abrazo, cada beso... Sin desperdiciar ni uno solo de aquellos sentimientos que acaparabaran toda mi cabeza. Quiero seguir con él durante toda mi vida, sin que nada ni nadie nos detenga. Es lo que deseo. Mi única petición. Y quería que se cumpliese y que nunca terminara. Ahora estaba junto a él y eso era lo único que quería."
Bueno, ahi la moñiga de piojo xD
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Las niñas tomaban en té con la tía Caterina. Serias, vestidas de gris sucio con sombreros negros y el meñique levantado. Con actitud de reina, la señora de la casa entró en el salón con las gafas de medialuna sobre su nariz y un moño tan estirado que tendría que doler. Tia Caterina dio dos palmadas y el pianista de sombras empezó a tocar una melodia triste. La cocinera trajo pastas. Las caras rosadas de las mas pequeñas ardian en deseos de meter las manos en el plato pero un carraspeo de tía Caterina lo sosegó. El pianista de sombras cambió de melodía por una funebre. La señora le susurró al oído a la sirvienta algo y se retiró. En la puerta aparecieron pequeños caballeros vestidos de chaqueta negra y corbata. El hombre de la casa apareció igual y saludó. Sin hacer ruido las damitas se levantaron y se cogieron del brazo de sus respectivas parejas. Salieron por la puerta de la calle gris y lluviosa. El pianista dejó de estar en la sombra y tocó una melodía alegre de despedida a si mismo. Antes de levantarse, habia una niña pequeña y sonriente delante del piano. El compartió su sonrisa y empezo a tocar melodias muy alegres y la niña bailaba y reia sin motivo por la habitación. Otra niña, como las anteriores, la vio y le ordenó que parara. La pequeña la señaló y le dijo al pianista de sombras.
- Yo nunca sere asi.
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Fin xD
Una cacalota... Pero ha salido de mi improvisación y de mi própia vida...
"Corro... Me detengo... Vuelvo a correr. Paro. La lluvia cada vez choca más fuerte. Me voy refugiando en cada portal. Mi respiración se va cortando, poco a poco. El corazón me late cada vez más fuerte. Me siento débil y mareada, pero debo seguir corriendo. El sol no brilla, todo parece gris. La gente pasa rapidamente bajo sus paraguas. Corro un poco más. Ya casi llego. La suerte no me acompaña hoy, lo sé, pero hace unos meses que estoy sola. Pienso arreglarlo todo, no voy a esperar más tiempo, he descubierto que nada se arregla solo, y sin ella, no soy yo. Ando ahora deprisa, pero sin llegar a correr, jadeando, voy pensando con dificultad, me cuesta mucho trabajo mantenerme en pie, mis rodillas tiemblan. Cada vez hay menos gente en la calle. Me paro en seco, y la veo alli, de pie, bajo su paraguas, mirándome, pero sin venir hacia mí. Su expresión es seca, como había estado las tres últimas semanas. Las gotas frías caen sobre mi cara, pálida, cansada. Ando un poco más, me fallan las piernas y caigo de bruces contra el suelo mojado. Intento no llorar, pero el dolor es insoportable. Mis lágrimas se mezclan con el agua de la lluvia, hago enormes esfuerzos para ordenar mis ideas, pero no puedo pensar. Cierro los ojos...
Y cuando los abro, sigo allí, en el mismo lugar, sentada en el suelo, mojada, pero ya no noto tanto dolor, ya no tengo frío, alguien me abraza. La miro y me mira. "Lo... Lo siento..." balbuceo. Ella me guiña el ojo. "Tranquila, estoy aquí, no estás sola". Noto que toda mi fuerza vuelve a mi, me levanto con cuidado y ella me vuelve a abrazar. "Nunca más te dejaré caer, te lo juro". Me da un beso en la mejilla, y pasa su brazo por encima de mi hombro. Andamos en silencio. Me doy cuenta de que a parado de llover, y un arcoiris se divisa a lo lejos. Todo esta arreglado."
Camino hacia algún lugar donde cobijarme.
El porche de esta casa me sirve, pienso para mis adentros, la lluvia no cesa, aunque no es fuerte, es continua y eso me impide continuar.
Me apoyo sobre la puerta y al instante, oigo un ruido metálico, al separarme descubro la figura de un dragón dorado colgado en la puerta.
Aún no me había fijado en la casa, es de varios pisos, blanca, y de tejado negro carbón.
En medio del patio descubro un estanque verdoso, con nenúfares que bailan al son de las gotas de la lluvia.
En el centro, una silueta de pequeña, de pelo de color plata contempla fijamente el cielo.
Le sigo la mirada, que me lleva hasta un bello cielo teñido de un oscuro color carmesí.
Siento como el sentimiento de paz me inunda, y de repente vuelvo a la realidad, hace rato que ha dejado de llover.
Al compás de la música, los pies danzaban de un lado a otro, de izquierda a derecha formando pequeños círculos.
Sus pies repicaban ligeramente el suelo, solo a veces parecían flotar por un momento.
Su vestido largo de gala formaba furor entre los espectadores. Esa tela de terciopelo beige, era la que destacaba, la más deseada, allá donde fuera. Sus piernas se dejaban ver, entre las medias tupidas, eran finas y esbeltas, brillantes como las estrellas de aquella noche. Sus tacones tenían la medida perfecta, los zapatos estaban echos de marfil pesado, pero ella los manejaba como si bailara descalza ante el suelo frío.
La música se hacia sonar, cada vez, más lenta. Y ella con sus gestos cálidos, acariciaba su cuello de forma sutil; los dedos largos de su mano, parecían muy frágiles.
Al son de la melodía iban; él la acompañaba, la guiaba,la manejaba. Era el hombre, seguramente, más envidiado de aquella noche.
Jugando con ligeros pasos, la dama acariciaba gloriosamente a su amado. Y este la premiaba con su mirada.
El movimiento de ambos era una caricatura antigua, de aquellas que quedan en el olvido, pero sin embargo semejantes a las que siempre son recordadas.
Sus frágiles brazos rozaban el traje de noche de su amante, con delicadeza, con dulzura.
La armonía brillaba en sus ojos, estaba realmente soñando al mismo tiempo que bailando.
Sus cabellos largos, estaban recogidos con una cinta rosada que contrastaba con su melena dorada. Danzaban rápidamente,a la vez que ella aligeraba los pasos.
Las notas iban tomando su fin. Se aproximaba la despedida.
El salón de la corte se iba despejando, poco a poco. Las gentes se despedían de sus amistades y daban las gracias por la invitación.
Ellos parecían estar solos ya, aunque continuaban danzando.
El pianista anunció el final de la melodía con antelación, las teclas dejaron de emitir música.
Se quedaron mirando, un largo tiempo y sin dirigirse la palabra, sonrieron a la vez.
¡Qué noche aquella!
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Mis manos... mi espíritu... mi cielo... mi bosque... esta tierra mía... ¿Qué debo añadir? Estas son las palabras. Esta es la respuesta. Ayn Rand
se acababa de acabar el funeral todos salíamos tristes, saliendo de uno en uno, mirando al suelo, con los ojos llorosos . Yo me fije en una mujer, no la habia visto nunca , aun asi su cara me era familiar . Caminaba lentamente , llevaba las manos en los bolsillos, era una mujer mayor. Vestia con un abrigo largo hasta los pies de color negro , unos zapatos de charol clasicos de los años 80, llevaba el pelo recogido con una coleta caida i echa ocn pocas ganas, se le notaba por la cantidad de enredos que se encontraban en su pelo. La vi cerca me acerque y le dijo un simple hola, me contesto con una voz amargante. Se fue.En el camino le vi una fotografia, era la curiosa mujer de pequeña abrazando a un hombre mayor, supuse que era su padre. La vi devaneciendo-se poco a poco entre la multitud y finalmente la perdi de vista. En ese mismo momento pense que injusta es la vida, la gente se va y siempre esperas que vuelva, pero nunca vuelven.
Se que es una cagada total, pero es lo unico que me ha salido.
Cierro los ojos.
Todavia siento el calor de tu mano en la mia.
Y el frio se vuelve efimero.
Todavia recuerdo mis sueños,que se durmieron,cuando me miraste,y yo,avergonzada,baje la mirada.
No puedes darme nada.
Ni yo,puedo darme nada.
Dicen que las cualidades de un guerrero son la perseverancia,ambicion,y paciencia.
Y nada dice del corazon.
Y aun con los ojos cerrados,enfundo mi arma,y no lloro.
Porque,el tiempo me dijo que debia ser asi.
El tiempo,demasiado tiempo entre nosotros.Te culpe de no darme un motivo,pero estaba ahi,cual cristal invisible.
Y,no triste,sino melancolica,dejo fluir mis sentimientos por ultima vez.
Mañana,te sonreire.Y tu me explicaras las palabras.
Mañana,sera un nuevo dia,y lo de hoy se quedara aqui.
Mañana...
Abro los ojos.
No me habia dado cuenta de que la cancion ha cambiado.
Y,no triste,sino melancolica,la apago.
Prefiero tener de banda sonora,la melodia del olvido.
P.d. no me he enterao de sobre ke hay ke escribir x) pero como por encima vi algo de musica...
bueno,isa y sand sabra a quien va este relatillo sencillito x)
P.d. mirad mi firma!no es...aluciflipante?xDDD
He muerto,pero eso solo es el principio.Siempre te enseñe que...
...si te anticipas al pensamiento humano, nada se deja al azar
Que no me he olvidado de esto!!!!!!!! Paso a comentaros, aunque no serán muy extensos los comentarios xq ando escribiendo con una mano (tengo la muñeca jodida)
Sand
Me ha gustado mucho el uso de los silencios en este texto, tanto metafóricamente como referido a la música. El vocabulario muy bien escogido. Felicidades!!!!!!!