CTV, FEDECAMARAS E IGLESIAMarch 10 2002 at 5:12 PM No score for this post | Jon Lacasa Astirraga (no login) |
| CTV, FEDECÁMARAS E IGLESIA
Por Jon Lacasa Astigarraga
El resentimiento social a ultranza de Chávez; su ignorancia como gobernante y, lo que es peor, su negativa a escuchar agravada por su maníaco depresión, en cuya patología predomina el lado maníaco o violento que, al no poder realizar sus delirios de grandeza le postra en grave depresión como ocurrió el día “del Coronel Soto” al desaparecer en Miraflores abandonando cobardemente a su esposa e hija en la Casona… y, finalmente, su inviable proyecto marxistoide a la cubana: animaron a la Iglesia, -cansada de recibir cachetadas como diría nuestro Cardenal-, con la sabiduría, inigualable discreción e indiscutible autoridad, -haciendo de Maquiavelo un niño de pecho- a inducir a la CTV y a FEDECÁMARAS, irreconciliables adversarios, a pactar un objetivo común inmediato, la salida de Chávez y, otro, mediato, un pacto de gobernabilidad “post Chávez” para superar la crisis política, económica y social.
Algún tecnócrata ha de venir por esos caminos y, difícilmente, los partidos tradicionales, padres del tremendo Hugo, podrán acumular votos.
Cierto es que las democracias se estructuran con los partidos a través de los cuales la sociedad civil intenta participar. Pero sería imperdonable olvidar que Chávez es el legado directo de la dictadura de los cogollos de AD y de COPEI y demás partidos de la Iva. República quienes no sólo se olvidaron del pueblo sino también de las bases de sus respectivos partidos. Razón tenían quienes votaron por Chávez. Lo que no sabían ellos ni los demás es que éste último no daría la talla y que resultaría mucho peor, lo que no excusa a los de la IVa..
Chávez se enfrentó inútilmente a la todopoderosa Iglesia: Nada que ganar y todo que perder. No quiso aceptar la fuerza de la CTV y la retó en “referendum” que perdió, desconociéndola inútilmente a través del CNE. Es cierto que la CTV fue la peor expresión de la corrupción y de la mala administración impunes de la IVa. República pero nadie puede desconocer su organización y fortaleza. Para colmo, politiza PDVSA, la empresa emblemática de los huevos de oro que mantiene nuestro país y la saquea. Pone a flotar el bolívar acompañado de nuevos impuestos y aumentos en el agua y la electricidad precipitando fuerte inflación, ¡peor, deflactación¡, negando aumento de salarios. No rectifica y, asustado, invita al diálogo. ¿A quién querrá engañar?
El juego está totalmente trancado. Chávez no tiene asesores sino unos tira piedras y está a la zaga. Los reclamos laborales se multiplican. No hay miedo. Las mujeres en la calle. El malestar en las Fuerzas Armadas es inocultable. El paro indefinido sugerido por la CTV, con cierre de bancos, supermercados, sin transporte, hasta la salida de Chávez se acerca cada vez más y pudiera ser PDVSA, con un paro total en el expendio de sus productos para consumo nacional no así respecto de los compromisos internacionales, la mecha que podría arrastrar a la CTV. No debería coincidir con la Semana Santa pues el espíritu “bonchón” nuestro no admite belicosidad en vacaciones.
Es la hora de la sociedad civil, que asumamos nuestras responsabilidades, rechacemos la resurrección de los partidos de la Cuarta causantes del actual desastre. Su hora pasó y nos fornicaron a todos los de la sociedad civil. No pretendamos que otros… “los otros… que no son nosotros” resuelvan nuestros problemas pues les dejaremos el camino abierto para que tomen nuevamente el poder y se repita la historia de la mal llamada democracia con sus proverbiales e impunes corrupción y mala administración, su descarada “acta mata voto”. Todos, padres y madres, trabajadores, empresarios, estudiantes, gremios, dejemos la queja y el llanto. No lloremos como mujeres lo que no supimos defender como hombres. Recuperemos nuestro país, si no por nosotros, sea por nuestros hijos y nietos. Así pues, la Sociedad Civil ¡a la calle¡
|
|
|