| Original Message |
Eternidad (Acceso Maria1953) Forum Owner Posted Dec 30, 2007 9:18 PM
APOCALIPSIS
The rest of the end of the world is in this page
http://www.network54.com/Forum/594908/
Para que estoy escribiendo esto? Y sobre todo para quién? Puedo contar como termino. Es este el momento más grande de la humanidad? Todas estas preguntas se me vienen en tropel ahora que estoy a punto de volver a la materia primigenia. Ahora que voy a dejar de ser yo. Pero es que alguna vez lo he sido?
Yo he sido un poco de cosas juntas, que surgen y naufragan a cada rato. Nunca podre decir que he sido alguna cosa. Ahora que todo se termina llegare a serlo?
Se habrán dado cuenta los electrones, que son electrones? Las estrellas serán capaces de identificarse y saber que son estrellas?
Hay un ruido tremendo como si el sol estuviera soplando con tonalidades cósmicas. Nadie había sentido nada parecido y nadie lo sentirá jamás. He hecho varias grabaciones y en otras partes del mundo se ha hecho lo mismo. Por qué? No será para que nuestros hijos aprendan a identificar los sonidos de unas atmosfera altamente perturbada por un sol que tuvo un acceso de tos.
Pero también en la calle no se poyen sino lamentaciones, palabras alucinadas, estertores de moribundos y cantos de borrachos. Nunca había visto nada parecido y es probable que no lo vea jamás.
Todo comenzó tan simplemente. Era un día como todos. Los obreros madrugaron al trabajo con su overol y sus portacomidas, llevando la tristeza y el tedio de todos los días. Todos los hombres llevábamos nuestra soledad a pasar un día en alguna parte. Los días, los eternos e invariables días con sus amaneceres que pasaban desapercibidos y sus noches con el retorno cíclico a la nada.
Fue un día sin personalidad. Sin nada diferente. Todos iban a alguna parte o por lo menos eso se imaginaban. Todos sentían la misma infinita y desconocida vergüenza de estar vivos, y trataban de ocultarlo haciendo algo que los hiciera pasar el tiempo sin vivir.
Lo que siempre se ha llamado trabajo. Se agacha la cabeza, se contraen los dedos y los músculos comienzan con un vaivén monótono. Nos olvidamos de todo y solo pensamos en mover los dedos y los brazos. Mover los dedos hasta que el reloj colgado en la pared, nos diga que podemos estar satisfechos con nosotros mismos.
El burgués barrigón, que monta en su Rolls Royce hecho a su medida, y saluda someramente a hombre uniformado que le maneja el coche es el centro gravitacional de la tierra. De sus manos saldrán hoy muy pocos pedazos de pan para calentar la barriga a esos miserables que se asoman tímidamente por entre sus parpados, con miedo de robarle la luz al paisaje, o el verde a los caballos de carrera.
Calles llenas de gentes, de buses de camiones, de taxis, de automóviles grandes, de automóviles menos grandes, de bicicletas. Señoras con perros, policías con pitos y revólveres. Niños.
Nadie miraba al sol. Para qué? Todos sabían que eran una parte del sol, sin darse cuenta. Todos los días salía por una parte y se ocultaba por el otro, con una monotonía tan regular, que a nadie se le había ocurrido nada diferente. El hombre primitivo adoraba al sol, porque tenía más fresco el mensaje ancestral. El inca, encaramado en el más alto risco de los Andes le brindaba chica. Otros le daban a probar la propia carne de los hombres y el mismo corazón.
Seguramente que por falta de la chicha y de los corazones, el padre sol resolvió eliminarnos. Y aquí quedan estas cenizas perdidas en la inmensa nube cósmica, como único recuerdo de los hijos del sol.
Porque aq1uel día la noticia se expandió con velocidad luminosa por todos los ámbitos. Yo estaba acabando de vestirme cuando se interrumpió el programa radial acostumbrado. Alguien dijo: Atención! Atención! Extra! Extra! Extra!
Inmediatamente pensé que se trataba del aviso de algún jabón para lavar y no le di importancia.
“…auroras boreales en todas las regiones, incluyendo los trópicos. Los diversos observatorios del mundo se encuentran en permanente contacto para tratar de explicar el raro fenómeno. Casi en todas las partes hay niebla, que cada vez se hace más densa. Seguiremos informando.”
El desayuno estaba servido. La víspera había traído salchichas. Tenía apetito. Que serian auroras boreales? Por la noche consultaría en el internet pero ahora debería no pensar en problemas. Era la manera de pasar un buen día. El radio seguía sonando.
La noche anterior habían asaltado el banco tal. Un jet con seiscientos pasajeros había caído en el océano Pacífico, de los seiscientos no quedo ni el olor. Un checo se quemo en protesta contra Rusia. Otro en Saigón lo hiso contra Estados Unidos. Chicles que deben acompañarlo siempre a uno, camisas indispensables para poder ser elegantes.
El papa asegura que algunos obispos crucifican a Dios. Algunos obispos afirman que el que crucifica a Dios es el papa. Televisores en colores y tridimensionales con olor, indispensables en todos los hogares. Brassieres de encaje con refuerzo circular.
“Extra!! Extra!! Extra!! Las comunicaciones por radio se encuentran fuertemente alteradas al parecer por una desusada actividad solar. Extra!! Extra!!
Otra vez el sol. Que interesa la actividad solar? Y las comunicaciones radiales? Yo oía bien el radio.
Claro que era una estación local. Habrá problemas con larga distancia? Encendí calmadamente el cigarrillo, y otra vez la voz de Extra!! Extra!! Extra!! En ese momento entro la muchacha del servicio.
Venia corriendo y afanada. Venga, me dijo. Asómese. Me llevo a la ventana y la abrió. Una densa niebla penetro, como si se tratara de un tremendo incendio. Nunca había visto nada parecido.
“Extra!! Extra!! Las autoridades de tránsito informan a la ciudadanía, que se ha presentado un raro fenómeno, encontrándose la ciudad bajo un manto de espesa niebla. Por lo tanto, deben salir a la calle las personas encargadas de los servicios esenciales. Los demás deben permanecer o volver a sus casas. Todos los automóviles deben transitar con luces encendidas y a baja velocidad para evitar accidentes. Los colegios no funcionaran hoy. Extra!! Extra!!”
No se podían distinguir las casas de al frente. Unas sombras vagaban por entre las nubes sin podérselas identificar. Algunas luces pasaban despaciosamente, para perderse en la blancura lechosa que lo envolvía todo.
Definitivamente no salgo de la casa. A pesar de la intensa niebla hacía calor. Me tendí a oír la radio. Traté de sintonizar emisoras en onda corta, y solo se oían ruidos deformes. Volví a la emisora local y ya habían entrado en cadena con todas las del país. Al parecer se sucedían fenómenos nunca antes vistos.
“Atención!! Todas las emisoras de la ciudad están en contacto con la gran cadena nacional con el objeto de informarlos sobre los raros fenómenos que se están sucediendo en el país y en el mundo. Es necesario emplear este procedimiento, pues las comunicaciones radiales a larga distancia se están haciendo muy difíciles.
“Desde las emisoras centrales de Bogotá, vamos a hacer un resumen de la situación que vive el país. En toda parte se observa una densa neblina, que ha hecho suspender el tráfico aéreo. Algunos aviones que se encontraban en vuelo han sido declarados en emergencias no se ha vuelto a saber nada de ellos. En los puertos la niebla es mayor y el nivel del mar, tanto el Atlántico como el Pacifico, han descendido bruscamente. Todos los barcos de pequeño y gran calado, han quedados varados en la tierra. Hasta el momento se desconoce el número de víctimas, pues por consejo de las autoridades, las ciudades costeras han sido evacuadas aceleradamente por temor a un maremoto.
En todas partes se han visto raros fenómenos atmosféricos, que semejan festones de luces, y que corresponden, según emisoras extranjeras a auroras boreales que se están viendo en todo el mundo, a cualquier hora. Se ruega a la ciudadanía guardar la más absoluta calma.
Me asome nuevamente a la ventana y mire hacia arriba. Mucha niebla, como si me hubiera trasladado a vivir sobre las nubes, pero allá muy arriba se podían ver algunas luces como festones, que aparecían y desaparecían súbitamente. Había visto una aurora boreal. Encendí un cigarrillo y llame a mi novia. Había salido de la casa, pero no había llegado a la oficina. Seguí oyendo el radio.
“La cadena nacional está en contacto con la cadena de centro y norte América, y en todas las regiones del continente se presentan idénticos fenómenos. En las islas Hawái son las cinco de la mañana, y allí el espectáculo de la aurora boreal es descrito como algo verdaderamente soberbio. Pedimos disculpas a nuestros anunciadores por no pasar propaganda, pero la situación es tan grave que no podemos perder ni un minuto.
“A continuación vamos a hacer contacto con la central de Barranquilla. Atención!
“Aquí el transmovil de la estación central de Barranquilla, para la gran cadena radial nacional. Estamos marchando hacia el interior del país por una carretera prácticamente intransitable. Toda clase de gente se aleja del mar, a pie, a caballo y toda clase de vehículos. Acabamos de pasar un tractor que arrastra algunos vehículos de gentes asustadas. Hay miles de muertos. Queremos hacer un llamado a todos los que nos estén escuchando, para que actúen con calma, pues hasta ahora todos los accidentes mortales, hubieran podido evitarse. Ahora pasamos el cambio a las oficinas centrales.
“Aquí en Barranquilla estación central. La ciudad aparentemente ha sido evacuada, y somas muy pocas las personas que estamos todavía aquí, la intensa niebla no deja ver nada, y hasta el momento la situación sique igual. Se ruega a todos los ciudadanos tener calma. Ahora el cambio es para Bogotá.
“Aquí Bogotá. Se avisa a los ciudadanos que las existencias de agua se han agotado. Deben vigilar muy cuidadosamente las bebidas embotelladas, pues ahora se catalogan como artículos de primera necesidad. Atención! Repetimos el aviso.
“Insistimos nuevamente en que todas las personas cuya actividad no sea indispensable para la ciudad, deben de permanecer en sus casas o dirigirse a ellas, obrando pausadamente. No hay ningún motivo de alarma, y tan solo se recomienda a las ciudades costeras hacer una evacuación ordenada de los habitantes. Pero que sea ordenada. Hasta el momento no hay noticias de maremotos, y por el contrario, el nivel del mar sigue bajando. Repetimos. Deben evacuar las ciudades costeras, con mucha calma. Hasta el momento no hay peligro de maremoto. Los médicos, enfermeras, y demás empleados de clínicas y hospitales, deben presentarse a su trabajo.
“Avisamos también que en la mayoría de las ciudades no hay energía eléctrica, por eso no utilizamos la televisión para nuestras transmisiones al momento. Todas las emisoras que tengan planta de gasolina o energía termoeléctrica, deben prender sus equipos y entrar en la cadena nacional, con el objeto de ayudar a las autoridades al mantenimiento del orden. Todos los radioaficionados del país deben hacer lo mismo. Vamos a dar el cambio a las diversas ciudades, con el objeto de informar de la situación general del país.
“Debemos aclarar que por comunicaciones con los observatorios nacionales e internacionales, y según noticias de última hora, el mundo entero es víctima de una pulsación solar. En efecto, por motivos que se están investigando, parece que nuestro sol aumento súbitamente su energía, lo mismo que su tamaño. Lo único aconsejable es calma. Hasta ahora la mayoría de las víctimas se ha producido por pánico. Aquí en Bogotá han muerto muchas personas por aglomerarse en las iglesias, y las autoridades han dispuesto en mantenerlas cerradas para evitar la repetición de los desordenes. Se aconseja seguir la misma política en el resto de las ciudades del país.
Se sabe que en Nueva York la catástrofe asume proporciones gigantescas. Se hacen inauditos esfuerzos por tranquilizar los ciudadanos. Varias naves que se encontraban en trabajos de exploración espacial parecen perdidas. No se puede calcular el número de aviones y barcos echados a pique, pues la confusión reina en todo el mundo.
En la central de comunicaciones se mantiene contacto permanente con la mayoría de las ciudades y pueblos del país y van a presentar un resumen de la situación.
Aquí la central de comunicaciones nacional, dando lectura al boletín extraordinario numero uno.
“Todo el país ha sido sorprendido en la mañana de hoy, por raros fenómenos atmosféricos, que según medios autorizados, se deben a una pulsación solar. Los fenómenos que estamos viviendo en Colombia se han presentado en todo el mundo. Es muy probable que se haya superado el problema, pues aparentemente el sol ha regresado a su tamaño normal. Por lo tanto debe mantenerse la calma y es muy seguro que todo se normalice nuevamente.
“Por los informes recibidos nuevamente, en todas partes se aprecia una densa neblina, que ha interrumpido las comunicaciones. También el nivel de los mares ha descendido bruscamente lo que hace grandes maremotos. Las ciudades costeras, por temor de sus habitantes, han sido evacuadas desordenadamente, lo que ha producido ahora un número de muertos imposible de contabilizar. Se ruega tener calma.
“Acabamos de leer el comunicado numero uno de la central de radiodifusión. En estos momentos empieza a llover aquí en Bogotá. Atención! Una intensa lluvia con gran cantidad de granizo está cayendo ahora sobre la ciudad.”
Me asome a la ventana. A través de la niebla se podía apreciar un terrible aguacero, y miles de peloticas de granizo rebotaban por todas partes, cuando sentí que la casa se mecía.
Poseído por un miedo cósmico en cosa de segundos estaba parado en la mitad del patio. Me sentía como si estuviera navegando en un mar picado, y muy pronto tuve que colocarme en cuatro patas.
El agua helada y el granizo seguían cayendo. A mi lado las mujeres del servicio daban gritos histéricos, llamando apresuradamente a San Emilio, que parece ser el especialista en estas cosas. Se oían ruidos que venían de la tierra y el trágico desplome de casas y edificios mezclados con gritos de dolor. Pegue la cabeza a la tierra que parecía un poco desbocada.
No sé cuánto tiempo estuve así pero para mí contabilidad particular, lo calculo en unos quince minutos. Había momentos de calma, en los cuales nos poníamos de pie, pero casi inmediatamente empezaba un remesón tan fuerte como el primero.
La última vez nos paramos tenebrosos esperando a que se repitiera el juego. Después de algún rato nos dimos cuenta que estábamos quietos. Un silencio absoluto imperaba en la ciudad. La lluvia seguía cayendo, y era lo único que parecía seguir igual. Miramos la casa y parecía destruida por completo.
Entramos con mucho temor, las ruinas se amontonaban por todas partes, y solo habían quedado en pie dos cuartos de la parte de atrás, que eran pequeños y sólidos. Hasta donde podíamos ver la ciudad, todo estaba destruido. La niebla había disminuido muy notablemente.
<div align="center">
Dell Laptop Coupons</div> |
|