El principal argumento de defensa del presidente de Barcelona Sporting Club, Eduardo Maruri, para apelar esta noche por la sanción del estadio Monumental es que no se delimitó con tiempo (72 horas antes del partido) la zona de la barra del equipo visitante. "Ilegal porque no se milita de manera correcta la zona del equipo visitante según el reglamento; e injusta porque estamos siendo sancionados por algo que no tenemos responsabilidad ni control", acotó.
Maruri sostuvo que AFNA (la Asociación de Fútbol No Amateur de Pichincha) debió haber asignado de manera correcta (72 horas antes) más del 20% del aforo del escenario deportivo... cosa que no sucedió.
"El supuesto objeto (no sabemos cuál) salió de una zona que en principio no estuvo bien asignada, no se puede sancionar al club que no aceptó ni conoció de esa zona.", dijo.
El titular canario indicó que si la FEF no levanta la sanción el próximo martes, la pérdida económica para el club será de más 200 mil dólares. Aparte de un impacto social para los socios, dueños de palcos, de suite, sponsor, entre otros.
"Aquí lo importante es arreglar el problema de fondo. Esto se va arreglar cuando se ponga mano dura contra estos pocos malos hinchas con la ley antiviolencia en los estadios y se vayan presoso porque es un delito flagrante", dijo.
Barcelona ya había sido sancionado en la tercera fecha, ante Independiente, por incidentes suscitados en el mismo Atahualpa. Por eso, según Maruri, el club advirtió en una carta, remitida el pasado 26 de febrero, que estos hechos se podían repetir y que por ello se debía revisar el reglamento, pero nunca recibimos una respuesta.