no deja de asombrarme la vida que aportan las figuras, al final no quedará más remedio que aprender a pintarlas.
Sobre el gato, nada más que añadir a los elogios habituales, la decoración es preciosa y favorecedora...de esas que a uno le entran ganas de hacerse un Tomcat, de los grandes.
Enhorabuena, monstruo XD
Juan |