Tiene una perversidad que acaba provocando, como tú dices, risa. Representa la perfidia y la amoralidad al estilo norteamericano; casi podría decir que es una enferma, una psicópata, encarnación pura de de la maldad.
A mí me convencen los personajes de carne y hueso. ¿Cuáles son ésos?. Pues, por ejemplo, Lucía, la esposa de Sebastián Vallejo, con su progresiva corrupción moral y sutil perfidia, sin por ello dejar de luchar, bien por enamorar al marido, bien por hacerse querer de un tarambana. Otro caso es el de Lucrecia, desalmada, ambiciosa, injusta,..., pero fiel, como perro pachón, a Iván.
Respecto a Roberto Moll, coincido, de nuevo, contigo. Tiene siempre una cara de sorpresa, con los ojos desproporcionadamente abiertos y un deje al hablar que, en lugar de interpretar, parece que recita.
Un besote

PD: Modo de sonreír. Pulse en el teclado dos puntos, guión y paréntesis de cierre sólo, sin dejar espacios entre los tres signos. Y milagro, aparece, pero ya cuando editas el texto. ¡A ensayar se ha dicho!. Ya, cuando seas grande, te enseño otros
