lo que es únicamente aceptable y, aún peor, lo que es manifiestamente anodino e insuficiente, como en el caso de "María Emilia". Y ¿sabes?, en mi caso, me detengo a pensar para, a continuación, emitir mi opinión. El análisis siempre, siempre es positivo, máxime cuando estamos ante un producto, una telenovela, que tiene un precio de venta en el mercado. Sólo mencionar dos eslabones de esta cadena: TVE1 compra a 'América Producciones" una telenovela para emitirla y los fondos no son privados, sino que proceden de los impuestos. Y ahora la pregunta, ¿quiénes pagamos impuestos?. Pues estos sufridos telespectadores que, ¡oh pecado!, como cometieron la estupidez de gustarles los culebrones, perdieron el derecho a pensar, a protestar y a exigir calidad. En definitiva, el público de las telenovelas es un público cautivo, fiel, abnegado,... ¿para qué preocuparse buscando lo mejor, si con lo mediocre basta?.
Un besote, aun estando con algo de
