de esas que atrapan, porque tiene todos los ingredientes para mantener el suspense: calumnias, amores indomables, de esos de verdad, un culto entusiasta a la amistad, un zig-zag entre la devoción ciega en el otro y unas realidades que inculpan y difaman,...En fin, ya me conoces: el núcleo argumental fue lo mejor de esta novela.
Los personajes también eran atrayentes: tenían matices, Marga, los notabas moviéndose a tu lado. La dirección de escena me pareció muy buena y la ambientación, sencillamente, me sedujo. Muchas escenas se grabaron en exteriores, con campos de caña que iban a parar al ingenio propiedad de Pablo Montero (Juan Soler). ¡No creas que se me olvidó tu embeleso por F.G.!. Estuvo fantástico, contenido y con una destreza enorme para hacerte sentir sus emociones. No estaría bien olvidar al padre Kuko: Fernando Balzaretti estuvo sublime; ni a Dinorah, interpretada con una maestría sin límites por Azela Robinson. La protagonista, Julia Santos, encarnada por Daniela Castro, no terminó de convencerme, aunque fue buena. Quizá, lo más llamativo es el peso estremecedor en la trama del papá de Pablo, Amador (César Évora) y la mamá de Julia, Margarita. Fallecen juntos en un accidente de coche y todo el pueblo da por hecho que eran amantes. Su presencia, como la del hermano de Demetrio, en 'La Mentira', es hasta asfixiante y marca el destino de las dos familias, pero sólo aparecen en recuerdos difusos.
Pude ver las novelas porque estuve abonada a 'Vía Digital'. Ahora, cambié a 'Canal Satélite Digital': la oferta es más amplia y la opción de cine tiene excelente calidad. Me gustan las películas medio raras, como 'Rompiendo olas', 'Belleza robada', 'Los idiotas',... y puedo verlas sin necesidad de acudir siempre a minicines atroces. Además, hay otra cosa: ¡¡soy una loca de las pipas!!!.
Un besazo.