deben causar estragos!,

.Lo que no acabo de comprender es cómo con 40º a la sombra, les entran esos gutupetos. Yo ando como los perrillos de mi pueblo: buscando el hilo de sombrita, escarbando, si hace falta, la arena para estar un poco fresquita y bien despanzurrada. Y cómo no, con este panorama, pues cuándo crees que me enamoré, en febrero, con los Carnavales y con un frío que se te congelaba hasta la palabra. ¡La sardina ni te cuento: ésa gracias a que estaba en salmuera, porque si hubiera sido consciente de lo que le esperaba, ni la nariz hubiera asomado!.
Un besazo, en especial para Eric, ¡ponte retravieso bien prontito!.
P.D.: Me encanta el nombre de Eric, tiene solera. ¿Has leído, Antonia, 'La saga de los Groenlandeses' o 'La saga de Eirik el Rojo'?.