¡Mmmmhhh!, ¡msí!, ¡ajá!, yyy... mmm..., ¿qué tal se encuentran ahora las parroquianas?. Esta situación, para ser franca, me fascina

.Por una parte, nosotras, hasta empachadas de puro gusto no más, y de otra, ellos, con las orejas bien gachas, a ver si reaccionan de una vez, aunque sea del berrinche, de mero coraje.
¡Así es la vida!,

puro cambio y alternancia: del ‘coro al caño y del caño al coro’ (no lo digáis muy deprisa que luego pasa lo que pasa, ¡jijiji!, ¡jajahjajah!!!!).
Un besazo y cómo no, aquí está nuestro rano bullanguero,

P.D.: ¡No sabéis el tostón que me ha dado todo el día!. Que para cuando vamos a allí; que a este ritmo se habrán ido todas las muchachas a dormir; que es ya demasiado tarde; que el reloj, a lo mejor, no está en hora; ...Cualquier día pierdo los estribos y lo dejo castigao, sin paseo ni charca ni rana ni Nikita en quien clavar la vista, ¡HALA!.