
bueno, ya que estoy dentro, pues me quedo, ¡qué remedio Ña Marga!.
Anoche vi el vídeo de Alejandro Sanz de relifón no más. La impresión que me dio no fue muy favorable. Hay una disintonía entre el lirismo de la canción y las imágenes de sexo explícito que aparecen en pantalla. Creo que la belleza del tema radica en la sencillez con que expresa la capacidad del hombre de implicarse en la vida, en el amor, en la cotidianeidad sin renunciar a las ganas de volar y de elevarse, de transcender. Sin embargo, Marga, el sexo sigue siendo la carnaza con que se despierta el deseo de comprar, ¡qué pena!.
Un besote.