| Mirad de lo que nos perderemosOctober 6 2000 at 8:10 PM No score for this post | Una fea de la dirección IP 62.82.82.187 | |
| La telenovela colombiana 'Betty la fea' ha sentado un precedente en cuanto al éxito comercial y de audiencia para la cadena hispana Telemundo
Como raro oasis entre una reiterativa andanada de telenovelas del argumento manido de las "cenicientas redimidas por el muchacho chicho" -pobre pero tan tonto que después de 399 capítulos descubre que la que se llevó al convertible creyendo que era mozuela resultó ser una bastarda de sangre azul, heredera de un poderoso emporio del enemigo del galán- la teleserie Betty la fea, con su gran dosis de realismo y humor, se ha constituido en una de las más exitosas proyecciones del melodrama cotidiano latinoamericano, incluido este país, adonde se transmite por la cadena Telemundo.
Es un acierto televisivo que proviene del talento en una Colombia convulsionada socialmente, pero que se mantiene en los encabezados de los medios que cubren los espectáculos, como cuando Café con aroma de mujer lo hizo, años atrás.
Por ejemplo, toda la semana anterior, la telenovela sobre la poco atractiva empleada obtuvo en Chile mayor audiencia que Santoladrón, una producción local que hasta entonces había gozado del favor del público.
Esta circunstancia provocó el agudo comentario editorial, que va siendo común en los países adonde se proyecta la teleserie colombiana, de que "las telenovelas extranjeras lleguen a reemplazar a las autóctonas en el horario `pico' [de mayor número de espectadores]".
¿Y ésta fea de dónde salió?
La historia escrita por Fernando Gaitán se centra en Beatriz Pinzón (Ana María Orozco), una mujer poco agraciada pero con un coeficiente intelectual superior que, pese a sus méritos profesionales, sólo consigue trabajo como secretaria de una empresa llamada Eco Moda.
Es una auténtica verruga en un ambiente lleno de mujeres hermosas. Betty está enamorada de su jefe, Armando Mendoza, (Jorge Enrique Abello), presidente de la empresa, novio y socio -en el mismo paquete- de la celosa Marcela Valencia (Natalia Ramírez), cuyo hermano Daniel (Luis Mesa) quiere apoderarse de Eco Moda.
Los personajes que los acompañan son caricaturescos y de desigual calidad: el diseñador amanerado Hugo Lombardi (Julián Arango), la insoportable secretaria Patricia Fernández (Lorna Paz) y el mensajero Freddy (Julio César Herrera).
Ahora, lo que vuelve grata a los ojos de los televidentes hispanohablantes de Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Chile, es el hecho de la "autenticidad" de la trama de Betty la fea, además del hecho de que la actriz -y por ende su personaje- son de carne y hueso, no pertenece a esas "estrellitas de plástico", que suelen engendrar los teledramones.
Y, aspecto clave: tiene humor; pata de la que cojean las predecibles tramas de las telenovelas mexicanas, opina la gente de la calle que forma parte de los 32 millones de latinos en Estados Unidos que siguen día a día las desventuras y pasiones solidarias de la asistente empresarial.
Esto ha contribuido a que Telemundo, la segunda cadena televisiva en español en este país, revigorice sus alicaídos índices de audiencia (Univisión posee el 80%; Telemundo sólo el 20%), con una serie transmitida a las 8:00 p.m. que se ha convertido en la más vista, en promedio, de toda la programación de Telemundo.
Tal pareciera que la sagacidad financiera que oculta la fealdad de Betty, que no ha logrado impactar en la empresa ficticia Eco Moda, sí en cambio se reflejará en las finanzas de Telemundo, gracias a que el rating ha aumentado los ingresos para la cadena hispana por publicidad. Para la nueva temporada que ya inició este mes, la cadena ya vendió 175 millones de dólares, el doble de lo que a esta fecha había logrado vender hace tan sólo un año.
Como La patita fea, la historia --no rosa sino de un gris pendiente de resplandecer de Betty-- ha hecho tambalear a las dos hermosas pero aburridas hermanas de esta Cenicienta de oficina: las telenovelas mexicanas y venezolanas.
Aun con ello, los ejecutivos de Univisión parecieran no darle mucha importancia al fenómeno, porque, de los 20 programas televisivos latinos más vistos en Estados Unidos, 15 de ellos son telenovelas, según las encuestas de la empresa Nielsen.
Debido al natural desgaste de las tramas de los teledramones mexicanos y venezolanos, como de la historia de la que se hace sorna al principio de esta nota, detrás de producciones como Betty la fea como Me llaman Lolita y ¿Por qué diablos? calientan la banca para el relevo en cuanto a la captación de espectadores latinoamericanos y latinos en los Estados Unidos.
"Telemundo necesita ya competir de frente con Univisión ofreciendo telenovelas y otros programas importados de calidad", ha dicho James McNamara, presidente de la cadena e impulsor de la iniciativa de recurrir a producciones colombianas para captar audiencia.
¿Y después de Betty?
"Betty no me pesa, pero a veces una se cansa y se pone furiosa; no sé si a todos los actores les pasa lo mismo. Según mi papá, es falta de técnica", ha dicho Orozco por su parte. "Pero yo me enamoré perdidamente del personaje. Aunque mi cuerpo quiere desprenderse, esta novela cobró unas dimensiones absurdas", prosiguió la joven actriz bogotana.
"De economía no tengo ni la más mínima idea, fui pésima para las matemáticas, fui la más vaga del colegio", declaró Orozco para desconsuelo de sus fans que la imaginan como a su personaje.
"¿Qué sigue después de Betty? Me gustaría hacer cine en Colombia o en otras partes de Latinoamérica. No en Hollywood, porque no hablo inglés, y tampoco es mi sueño. Si no sale un buen proyecto quisiera viajar, estudiar. Betty va a pasar, pasó, y yo tengo que seguir adelante. Pero por ahora Betty me posee", ha dijo Orozco a la prensa. | |
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