Tanta entrega a Emi, tanto derroche de piedad ante ella y tanto andar al pendiente de cualquier asunto del barrio que nunca entrevió por qué dificultades atravesaban sus hijos

. Los problema le fueron estallando uno a uno, sin que hiciera nada por arreglarlos. Una única vez interviene: cuando apoya a don Rudencio, y lo hace en contra de los sentimientos de Rocío y movida por un interés de 'colocarla' nada inocente

.
Tal vez, Violeta, si Generosa hubiera despilfarrado con Nina la mitad de tiempo que le dedicó a Emi, escuchándola, acariciándola, ya lo sabría sin necesidad de presentaciones formales.
Un besazo.