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Coleccionable Ma.Emilia 13.

June 12 2001 at 1:53 AM
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fany 
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Capítulo 13
María Emilia se siente sola, ya que su hermano Gucho y su abuela se han ido a vivir a la mansión de Mónica, donde viven a todo lujo. Para colmo de tristezas, Álex le pide una nueva oportunidad, pero ella le rechaza. Mercedes le pide a Miguelón que deje a Laurita, quien intenta ser una buena ama de casa, sin conseguirlo. La abuela Josefina muere, sola y arrepentida. Emi, que espera un hijo de Álex, se entera de la boda de éste con Marcia.



Llega el cumpleaños de Esteban y éste decide celebrarlo a lo grande, con su amigo Francisco y en compañía de sus mujeres. Esto no acaba de gustarle al patriarca Aguirre, aunque acepta. Mientras tanto, Hortensia, se preparada para la fiesta en honor a su marido. Su hermana Yolanda también asistirá a la celebración, aunque pretende ir con Julio César, algo que no le sienta demasiado bien a Gabi. Madre e hija se enzarzan en una fuerte discusión, a consecuencia de la cual la niña es castigada.

Generosa descubre el secreto de Emi
Por otra parte, Mercedes aún no se atreve a confesar públicamente que espera un hijo de Miguelón. Sin embargo, se lo insinúa a Generosa, diciéndole que muy pronto alguien pondrá un bebé en sus brazos, refiriéndose a su estado de buena esperanza. Sin embargo la mujer piensa que está hablando de María Emilia, que ya le ha contado la feliz noticia a Leticia y ésta le ofrece su apoyo incondicional. Por culpa de esta confusión, Generosa descubre el secreto de Emi ante Mercedes, que se queda muy sorprendida.
En el hospital, Emi y Rodrigo se muestran muy preocupados, pues la hija del médico ha sufrido un aparatoso accidente. Entre lágrimas, la pequeña Carolina le confiesa a María Emilia que en realidad no se cayó del tejado como piensa su papá, sino que le contó esa historia para llamar su atención y comprobar si la quería. Tras esta confesión, la niña se siente mucho mejor y le pide a su amiga que cuide de ella y la escuche.

Mª Emilia le pide todo su apoyo a Lalo
El romance entre Lalo y Rocío se va afianzando, pese a los problemas que se van interponiendo entre ellos. La joven Rocío le comunica a su hermanastro que ha decidido regresar a Arequipa, pero Lalo la besa apasionadamente y le pide que no le abandone. Ella accede, feliz e ilusionada. El hijo de Generosa corre al lado de María Emilia para contarle las buenas noticias, pero ésta le confiesa que está embarazada y que le necesita más que nunca.
En casa de los Aguirre, Yolanda le cuenta emocionada a su hermana Hortensia cómo Francisco se puso celoso al saber que ella iba a salir con Julio César. No miente. Él está muy afectado por las nuevas amistades de la que fuera su esposa y así se lo confiesa a su amigo Esteban. Éste le hace ver lo ridículo de su postura, recordándole que ya no está con Yolanda, ya que la ha abandonado por otra mujer.
Mientras Francisco se lamenta por la nueva relación de su mujer, Mónica, su amante, se divierte con Ernesto, que está más que dispuesto a estar con ella y se van juntos. Yolanda no quiere de ninguna manera que su hija Gabi entable relación con la actual pareja de su padre y le prohíbe que lleve a la niña donde está esa mujer. Francisco le dice lo mismo con respecto a Julio César, pero ella le asegura que eso nunca pasará, porque no mantiene ninguna relación sentimental con el abogado y le confiesa que sigue enamorada de él. Eso deja a Francisco muy pensativo, más aún cuando llega a casa y encuentra a Mónica muy fría y distante.

Esteban despide a Nina y Rubén discute con él
Pese a su embarazo, María Emilia, enternecida por la dulzura de Carolina, decide hacerse cargo de ella hasta que nazca su bebé, ya que el trabajo en el hospital se lo permite. La noticia llena de felicidad al doctor Rodrigo y a su hija.
Pocos conocen el secreto de la futura mamá, pero algunos ya empiezan a sospechar. Por ejemplo, Alejandro le pregunta a Nina por qué María Emilia fue al hospital a hacerse un chequeo. Ésta no se lo dice. Ante este silencio, va a hablar con Inés y le pide que averigüe algo más del tema, pero Inés le dice que se olvide de Emi y que se centre en Marcia, con quien va a casarse.
Nina también tiene problemas. Esteban está muy molesto por lo de Miguelón. Además, descubre el cuadro que Rubén le pintó y se enfada aún más, pensando que tiene un romance con él, así que la despide. Cuando Rubén se entera de lo ocurrido, discute con Esteban. Después va a casa de su amiga para consolarla y le promete que hará todo lo posible para que recupere su trabajo.
Más tarde, María Emilia le cuenta a Gucho que la razón por la que quiere mudarse es que espera un hijo y no quiere, bajo ningún concepto, que Alejandro se entere. Sin embargo, el joven decide decírselo para que se case con ella. Rubén llega a la casa justo en el momento que Gucho le dice a Álex que tiene que cumplir con su hermana y éste no acaba de entender lo que ocurre. Antes de que hable demasiado, María Emilia pone fin a la conversación e intenta calmar a Rubén, asegurándole que todo está bien, que no hay ningún problema. Le oculta que está esperando un hijo y que se muda a vivir sola.
Pese a haberse dado cuenta de que es a Rocío a quien ama, Lalo le ofrece su ayuda a María Emilia y ésta acepta su amor para que su hijo tenga un padre. Días más tarde, Emi se muda definitivamente a un apartamento que le ha ayudado a conseguir el doctor Masselli. Mientras todo esto sucede, Generosa piensa que Lalo está jugando con Mª Emilia y Rocío. Por eso se queda un poco preocupada cuando Lalo y su hija se van solos a la playa, a disfrutar de su amor. Aunque Generosa tiene sentimientos contradictorios hacia la pareja, en el fondo se siente feliz por ellos.

Miguelón y Laurita dejan la casa de Rudencio
Por otra parte, Rubén, que no ha conseguido descubrir el secreto de María Emilia, sigue empeñado en que Esteban readmita a Nina. Por eso le cuenta que mantiene una relación amorosa con ella. Al tiempo, Miguelón le confiesa a Nina que María Emilia está esperando un hijo, algo que le sorprende mucho. Luego se le ocurre que, ya que Emi se ha trasladado de domicilio, él y Laurita pueden irse a vivir a esa casa, así que se trasladan sin perder tiempo. El más afectado con el cambio es Rudencio, que está bastante triste, ya que se había acostumbrado a vivir en familia y siente mucho la marcha de la pareja.
Miguelón le cuenta a su novia la buena nueva acerca de la maternidad de María Emilia y ésta, imprudentemente, se lo dice a Inés. Poco después, Alex le pide a esta última que averigue cosas de su amada, ya que intuye que algo le pasa y no logra saber qué es. Sus ruegos no dan resultado, ya que Inés es incapaz de decirle la verdad y esquiva hablar del tema. Miguelón tampoco quiere que se sepa, así que le ruega a Laurita que guarde silencio y ella le confiesa que ya lo ha comentado con Inés, aunque promete no hablar de ello con nadie más.
Gucho también está sufriendo mucho por el embarazo de su hermana. No sabe qué hacer, pero quiere ayudarla como sea y piensa que lo mejor es convencer a Alejandro de que asuma la paternidad y se case con ella. María Emilia es ajena al sufrimiento de su hermano. Parece muy interesada en convencer a Rodrigo para que trate mejor a Carolina. No logra entender por qué se comporta de una manera tan fría con la niña. Le apena profundamente ver a la pequeña sufrir por el abandono de su padre, que es la única persona que tiene en el mundo, ya que su mamá murió. Así pues, habla seriamente con el doctor para que le explique el por qué de su actitud, pero Rodrigo sólo acierta a confesarle que siente un resentimiento muy grande hacia ella. A partir de entonces, su amiga promete luchar porque la relación entre ambos mejore. Esto le hace olvidar un poco sus propios problemas. Sin embargo, lo que no sabe es que Alejandro quiere hablar con ella y ha ido a buscarla a su antigua casa. Allí, Generosa le informa de que se ha trasladado y se niega en rotundo a darle su nueva dirección.
María Emilia no quiere saber nada del padre de su futuro bebé, pero no quiere criarlo sola. Decidida a formar una familia, habla con Lalo para que se case con ella y así darle una estabilidad al niño, para que crezca en un ambiente feliz y armonioso como el resto de los pequeños. Incapaz de decirle que no, Lalo acepta, sin dejar de pensar en su amor por Rocío. Ante el nuevo rumbo que ha tomado la situación, el joven llega a la conclusión de que lo mejor es ser franco con Rocío y se lo cuenta todo, con el propósito de que entienda su postura. Sin embargo, Rocío no está dispuesta a quedarse cruzada de brazos. No quiere que nadie le arrebate a su amor y va a ver a María Emilia, para explicarle que ama con toda su alma a Lalo y que no quiere perderle. La sinceridad siempre tiene su recompensa. Su “rival” escucha sus palabras con cariño y le promete que se apartará del joven para que ambos puedan ser felices para siempre y formar una familia.
Tras esta conversación, Rocío se marcha satisfecha. No le había dicho nada a su novio sobre esta visita, pero tampoco habría hecho falta, ya que Lalo, después de mucho pensarlo, está decidido a confesarle a María Emilia que su corazón late por otra y que, aunque quiere ayudarla, no puede casarse con ella. Pero ni siquiera le da tiempo a presentarle sus excusas, ya que Emi se adelanta y le pide que olvide la petición de matrimonio. Él se siente muy aliviado y corre hacia su casa para decirle a Rocío que todo está arreglado y que se casará con ella. Ambos están felices y no pueden ocultar su dicha.
Susanita se está adaptando a su nueva vida en la casa de Mónica. Para celebrarlo, da una fiesta a la que invita a toda su familia. Pero no lograrán pasarlo muy bien. Poco después llegan Mónica y Francisco. La joven se pone furiosa cuando ve el alboroto que hay en la mansión y reacciona violentamente echándolos a todos de la casa, incluida Susanita. Gucho y ella se han quedado en la calle. Les han tratado como si fueran perros y están muy dolidos. Entonces, aparecen en casa de Generosa. Allí se está celebrando un acontecimiento muy importante: el compromiso de Lalo y Rocío. Pero, con todo lo que ha sucedido, ninguno de los dos está para fiestas. Gucho cree que ya no podrá estudiar para médico. En cambio, Susanita no para de reclamarle atención y cariño. Algo que él no puede darle, porque sólo piensa en Leticia.

Luis Alberto reaparece en la vida de Mónica
Aunque ya ha conseguido echar a los “intrusos” de su casa, Mónica no logra calmarse. Pasea por el jardín gritando y quejándose. De repente, ve una figura que se mueve tras las matas y pronto repara en que no es otro que Luis Alberto.
En principio, ella se queda paralizada y escucha anonadada cómo el joven le informa de que piensa quedarse en Lima durante un tiempo. Mónica se pone muy nerviosa, ya que teme que Francisco le vea y le pida explicaciones. Sacando fuerzas de flaqueza, intenta que se marche de la casa, sin éxito, pues Luis Alberto es un hombre de carácter y no se deja manejar tan fácilmente.

 
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