LA VIDA DE CUADRITOS
Cuéntame una de 'ficheras'
Arsenia Mata
28 Jul. 12
TV Docta
Una cosa es que Cachito de Cielo esté tronando estrepitosamente, porque el "meollo cómico" no les funcionó, y otra ver a Cynthia Klitbo y Azela Robinson pelearse, como si se tratara del galán más deseado..., ¡a Rafael Inclán!
Sabemos que este actor tuvo buena suerte en su época de "ficherismo fílmico" cuando se ligó (en la pantalla, y dicen que fuera de ella) a cuanta belleza turgente se le cruzó en el camino.
Pero ahora ya con más de 60 años, nos resultó un poco extraño que estas dos mujeres lo deseen a morir.
Sí, estamos hablando de una comedieta (mal hecha, verdad), pero de cualquier manera, pues debieron haber encontrado un justificante más real para que esas pasiones no parezcan fuera de lugar, porque ver a la Klitbo en pleno horario de las 18:30 horas aventar a la cama al susodicho y comérselo a besos mientras su escote se pronuncia cada vez más, no fue nada cómico.
Al contrario, nos pareció poco apropiado, y no porque en esta H. columnilla nos demos golpes de pecho, pero de buen gusto no se vio.
Lo que pasa es que con todo y que Inclán ya se ganó fama de primer actor, no podemos dejar de ligarlo estrechamente a Muñecas de Medianoche, Las Ficheras, La Pulquería, Las Traigo Muertas y todas esas obras maestras del cine de albures que eran bastante entretenidas y chistosas, para adultos de amplio criterio, claro está.
Y esa escena de supuesta pasión en el melodrama nos remitió a aquellas comedias pícaras ochenteras en donde abundaban las pompas, bubis y micro bikinis que obligaban a los comediantes (Inclán, Zayas, De Alba, "El Caballo" Rojas) a hacer bizcos y gesticulaciones, o bien lanzar un albur de mal gusto, todo como parte del argumento fílmico.
Esta parte fue como un déj vu.
Sólo faltó que en lugar de la Klitbo apareciera Sasha Montenegro, Angélica Chaín, Lyn May o Rebeca Silva.
Lo malo es que aquí son dos de las mejores antagonistas de TV que ahora están en plan de "simpáticas" y quienes se disputan a este personaje arrancapasiones: Klitbo y Robinson. Y eso no lo creemos.
De plano que en Cachito de Cielo le fallaron por todos lados, porque no terminamos de engancharnos... al grado que Por Ella... Soy Eva nos parezca casi casi una joya del melodrama (imagínese a dónde hemos llegado).
Algo nos dice que de no corregir todas esas incongruencias, la trama terminará recortada y quizá tengan que meter un producto emergente. Y la verdad, lo preferimos.
Por más trajes de baño reveladores que le cuelguen a Lucero, señores productores de Por Ella... Soy Eva, deben entender que ella NO es sexy.
No entendimos ese afán de ver un buen rato a la ex mujer de Mijares y a Mariana Seoane mostrar sendas curvas (sin cintura) mientras discuten y pasean por la alberca.
La segunda todavía pues cae en el arquetipo de la "buenota" de la pantalla, pero la "cantactriz" es la antítesis de la sensualidad femenina.
Por eso, si quieren un consejo, déjenla con sus vestiditos tapados y de señora recatada que son los que mejor le van.
Además, ¿no presume tanto que ella es una actriz y no un atractivo? Pues en eso le damos la razón. No es que sea una gran intérprete del melodrama, sino en que NO es un gran atractivo.
Y por otro lado, ¿por qué esa insistencia en ponerle pareos?... ¿Será que no quiere que se le noten algunas imperfecciones en las "chaparreras"? Si es así, con mayor razón deberían dejarla bien tapadita.
Los aztecos se pasaron otra vez al poner a Mauricio Islas como papá... ¡de Andrea Marti en La Mujer de Judas!
El actor aún no llega a los 40, mientras que la protagonista debe andar en los 28 y pues como que no cuadran; además, él no da el gatazo de papá de una mujer hecha y derecha.
Insistimos en que la falta de actores en la televisora del Ajusco obliga a sus realizadores a contratar a los más conocidos menores de 40 años para hacerla de progenitores de muchachonas grandotas y eso resulta poco creíble.
Como tampoco nos tragamos la dramática escena en la que Natalia (Martí) primero rechaza a Joaca (Martha Mariana Castro) y Altagracia (Anette Michel), por mentirles sobre su verdadero origen.
Las últimas dos según se echan a llorar, pero ya lo hemos dicho hasta el cansancio... una escena lacrimógena requiere de eso: de lágrimas y aquí nomás no se vieron.
La Michel será muy guapa, pero con la pena, el drama no se le da.
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