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Luis Garcia Postigo Responde

August 31 2012 at 2:19 PM
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1. OSCAR : ¿A qué jugador, nacional o internacional, de antes o actual, te pareces más?

Por ejemplo Alonso podría ser, el del Toluca, en ciertos movimientos y remates, creo que sería, sin ser muy muy similar, pensando en algún delantero, sería el uruguayo el más cercano. Y si hablamos de un tipo a nivel internacional, va a sonar muy pretencioso, muy agrandado, como me gusta ser… Déjame revisar rápidamente quién podría ser… Hernández aunque no creo, él es mucho más revolucionado en sus formas, pero tenemos algunas… remates cuestiones de remate de primera intención, medianamente similares, pensaría.

¿Un tipo internacional? Suárez no… No sé. Hablando de equipos importantes y tal… Yo era un tipo más rematador, goleador, que tuve que ir evolucionando a convertirme en un futbolista como que más obligado a jugar con la pelota. Jugaba atrás de Biyik, luego atrás de Hermosillo, entonces tuve que empezar a modificar mis cuestiones, pero mi esencia era un tipo como rematador nato, que hoy hablando de europeos y tal no hay ese personaje tan claro que sólo sea un rematador. Villa podría ser… mucho más cuando estaba en el Valencia que en Barcelona.


2., DAVID HERRERA: ¿Odias a Chicharito?

Es una farsa. La gente que me conoce, que es muy poca en ese sentido, que ha trabajado conmigo, sabe que, como dicen en mi pueblo, ni fu ni fa. A Hernández ni lo odio ni lo amo. Reconozco en él muchísimas virtudes como un centro delantero. Creo que tiene limitantes importantes que él debería empezar a trabajar, en la cuales creo que no ha habido una evolución. Él ha evolucionado en el tema deportivo, en el tema físico. Sigue manteniendo esta raza de goleador, pero le falta esto que decíamos, él necesita ser mejor jugador. No ser mejor goleador, porque eso lo tiene muy claro y muy identificado, él necesita jugar mejor a la pelota. Entonces de pronto mis comentarios van en ese sentido, y como hubo esta parte donde decíamos “el máximo goleador europeo, el primer año, en Europa, mexicano, fui yoâ€, y él me empató, entonces decía “**** ojalá no me empate†y tal, cosa que a mí realmente me vale madre, no es un tema que me preocupe en lo más mínimo. Ni lo odio ni lo amo, le reconozco grandísimas virtudes, que rompió paradigmas, pero sí creo que él como futbolista debe evolucionar mucho en cuestión de jugar a la pelota, que siento que ahí todavía está un poco rezagado.


3. BENJA : ¿Por qué los mexicanos aún siguen sufriendo para destacar en Europa?

Es un tema de costumbres. Si analizamos históricamente al deportista mexicano, y podemos platicar de cualquier disciplina, no sólo de futbol, pero reduzcámonos solamente al tema del futbol, el mexicano sabe competir muy bien por lapsos cortos. A nivel, y vámonos a Copas del Mundo, Copas América y a futbolistas que han estado en Europa que han tenido pasajes sublimes, si los analizamos en comparación con otros tipos latinos, que lo logran hacer por seis, siete, diez años, el mexicano, quitando Hugo Sánchez, que ese güey fue un tema distinto y Rafa Márquez que tuvo tres o cuatro años fantásticos, aunque tuvo una carrera maravillosa, pero al mexicano le cuesta mucho alargar los periodos de competencia a máximo nivel. Esa para mí sería la causante más importante, entendiendo también que hoy por hoy ya hay muchos más mexicanos en Europa, que no todos logran destacar, no voy a descubrir absolutamente nada, pero la causa principal en relación a los demás latinos creo que pasa porque no estamos acostumbrados a competir por largos periodos a máximos niveles.


4. ZUCARO: ¿Cuál es la anécdota más cómica que tuviste como futbolista?

Varias. Unas sumamente grotescas que mi condición de doctor y de noble no me permitirían contar, pero en estas que nos tocaba viajar en camiones en Pumas, como tal en la reserva profesional. Grotescas grotescas, que no las puedo mencionar porque me da mucha pena. Pero me tocó el clásico bautizo, donde en Guadalajara, me tocó debutar contra Tecos, y fuimos allá y estaba Marroquín -puro inglés- Tello, Marroquín, Servín, Pepe Salgado que era el más decente de todos pero también se prestó, Garay, y pues ya sabes, termina el partido, vamos a comer al hotel… Entonces salsa catsup, esto para los zapatos, todo me lo metieron por el asterisco de una forma lamentable. Luego en el camión del hotel al avión me hicieron pasar encuerado, me agarraban a chanclazos, a toallazos. Realmente fue un tema donde dije “¿a dónde estoy llegando? ¿a qué maldita selva estoy llegando?â€, y luego ya cuando yo era un poco más jefe, no repliqué ese tipo de cosas porque no estoy de acuerdo, pero hubo otras mucho más grotescas que penosamente no puedo… como competencias de quién podía llegar algún fluido corporal más lejos, en pleno camión. Esa era la parte grotesca, no voy a decir qué fluido, que la gente se imagine qué fluido podía ser. Líquido pastoso…


5. TÚA: Tu forma de pensar, de vivir, no era como el del promedio de los futbolistas mexicanos. ¿Cómo sobrellevaste esto? ¿Algún roce?

Pues mira cuando yo llego a Pumas, en esta circunstancia equívoca, mi papá en ese entonces tenía chofer. Nunca fuimos ni cerca clase acomodada, clase media baja toda la vida, pero mi jefe trabajaba en una constructora y como se movía mucho tenía ahí una persona que le ayudaba a manejarle, y cuando yo voy a Pumas, sobre todo las primeras veces -luego ya me fui en combi como cualquier hijo de vecino- pero las primeras tres o cuatro, cinco ocasiones pues yo llegaba con chofer. Esa parte sí me tocó un tema donde decían sí había discriminación, pero era hacia los güeritos, o hacia los blanquitos, muy mal entendido, pero así era. De pronto intentaban como vejarte y hacerte menos porque me veían llegar con un chofer. Y luego tuve algunas otras, puntualmente con Lupe Castañeda, donde yo de pronto insultaba de forma inadecuada a los rivales, intentando hacerlos sentir menos por algunas condiciones sociales. Muy mal de mi parte, pero yo no la hacía de jamón. Me empezaban a jorobar y entonces sí se me iba la boca con una facilidad terrible. Y entonces sí le dije “che†no sé qué, y me puso un cachetadón que realmente me volteó la jeta. Es muy simpático porque él sacó un libro donde escribe esta anécdota. Le dije, ya sabes, “eres un cualquiera†y tal, y antes de que terminara mi expresión ya me había reventado un cachetadón. Aparte un güey sumamente mamey, muy fuerte. Sí tuve algunas dificultades. Insisto, yo nunca fui un tipo acomodado, y siempre logré medianamente llevarme bien con personajes con distinta forma de vida, o de ser, o distinta cuna como tal. Nunca tuve problema. Entendí que el vestidor aglutina ideologías o filosofías, y formas u orígenes muy muy disímiles.


6. ANTONIIO: Sé de buena fuente que en aquella eliminación del América ante Morelia en el Azteca, Isaac Terrazas te golpeó en vestidor una vez terminado el partido. ¿Podrías dar tu versión de los hechos?

No, totalmente mentira. Es más, al revés, y no en ese partido. En ese partido nos elimina Monarcas, y nos pasa por encima, no metimos ni las manos. Isaac siempre fue muy buen amigo mío, tanto, que la única anécdota donde casi me arranca la cabeza un compañero, fue en un partido, hablando de Carlos de los Cobos, después de este fracaso de La Volpe (América), él entra a dirigir y es un partido con Veracruz en el Azteca. Vamos perdiendo 1-0, yo para Carlos de los Cobos, cuando él llega, a mí me manda a la banca, y luego por condiciones, obligación o lo que fuera, me vuelve a meter de inicio, íbamos perdiendo, empatamos el partido con Veracruz, que era un equipo muy limitado, y de pronto nos echaban para atrás. La señal de la banca era échense para atrás. Entonces yo volteo con Paco Uribe, que era mi compañero de delantera en América, y le digo -acababa de entrar Paco- “¡vamos a apretar! Es el Veracruz -con todo respeto para Veracruz-, estamos en el Azteca, somos el América!â€. Entonces ya sabes, le dije, “eres un… miedosoâ€, nada más que un poquito más grosero, y Paco Uribe que siempre era una dama, es una dama, es un, es un… (gesto como de que es alto y fuerte) Acaba el partido, empatamos 1-1, no lo ganamos, y me decía: “Es que nos están echando para atrás, nos están dando indicacionesâ€. Y le dije, “Güey, no importan las indicaciones, no seas miedoso, ¡no seas cagón!â€, y él se mete al vestidor, se pone los tenis, entra él primero que yo, y me ve entrar. Entonces el tipo salta, y le da el vuelo, o sea, vuela su mano derecha, y el que se le pepena atrás, o sea, el que me salva la vida porque era fractura, ¡me hubiera dado en la cara pero era fractura de tibia y peroné seguro! es Isaac. Isaac lo pepena por atrás y evita que el vuelo de la mano derecha me reviente la cara. Ese fue el único así como incidente bravo con un compañero, no fue con Isaac, Isaac me salvó la vida y no fue contra Morelia, fue contra Veracruz.


7. ALEJANDRO : ¿Tus amistades y enemistades en el futbol?

Pues mira, creo que con Marcos Misdrahi tuve una muy buena relación. Desde que llegué a Pumas él fue de los que me arropó, sobre todo cuando llegué a Primera División. Yo era de los más chavitos. Ahí estaba España, estaba Aspe, estaba Luis Flores, había por supuesto tipos de generaciones y jerarquías más arriba que las mías. Entonces como que Marcos, que ya tenía un tiempo caminado ahí, me arropó, me agarró, me abrazó, fue de los que me condujo, me llevó bastante bien; luego ya nos separamos. Otro con los que también tuve cercanía fue con David Patiño, y al final fui padrino de su hija, que penosamente no la veo hace como 18 años. Es mi compadre pero no es mi compadre. Jorge Campos, con Jorge Campos tuve una muy buena relación, fuera de, porque adentro me llevaba muy bien con todos, pero fuera de, creo que son con los tres que mejor relación tuve.

¿Enemistades? Alfredo Tena, aunque nunca un tema de enemistad. A mí me toca casi casi la salida de Alfredo Tena, y era un güey jodidísimo para un delantero. Y aparte yo empezaba, yo era muy chavo, y cada vez que venía Alfredo Tena, cada vez que me tocaba enfrentar a Alfredo Tena, decía “****, aquí se murió la cosa, no tengo chance, no la voy a agarrar ni con las manosâ€. No lo enfrenté en muchas ocasiones, pero era ese que decías, “chín ahí viene este defensor, ahí viene este partido, con este estoy liquidado por más que ande en buen momento o formaâ€. Enemistad como tal, seguramente a muchos les caía en la punta de los tompiates, eso está clarísimo, pero como no lo hacíamos tan patente porque éramos rivales, no tuve ninguna que digas, esta enemistad permanente y constante, frecuente, no.


8. RAFA: ¿Cómo fue tu aventura en Europa? ¿Por qué no fue más larga?

Creo que tuvo mucho que ver mi juventud, no como deportista como tal, sino como persona. Yo cuando me voy a España, yo vivía en casa con mis papás. Lo más aventurado que hacía era ir al cine y echarme unos tacos con mi novia, mi primera novia, Diana, mi primer amor, y entonces de pronto sal de ser el hijo de papi, cuidado, y vete a Europa. Siento que la parte de madurez fue la que más me costó. Tomé malas determinaciones. Tuve un par de años muy buenos en el Atlético de Madrid, muy buenos, es más, voy a la Copa del Mundo… ¡20 goles y 13 en la segunda! ¿de qué me hablas? ¡Jugaba solo aparte! Tenía a Kosecki a un lado… ¡solo no puedo! Uno fantástico, el otro bueno a secas, y voy a la Copa del Mundo y meto dos goles. También tenía muy buena relación con la esposa de Jesús Gil y Gil, Jesús Gil y Gil también me protegió, pero (para) la esposa era como hijo. Era como mi mamá, como mi abuela, como mi tía de estas que siempre uno necesitaba. Y me habla por teléfono a los Estados Unidos, me felicita, me manda carta, y yo me voy de vacaciones y tomo una mala determinación. La Real Sociedad, que me había buscado con Toshack, me ofrece dos años más de contrato. Yo tenía cuatro con el Real Madrid (sic), entonces me quedaban sólo dos, y la Real Sociedad me dice, te doy cuatro años más, era un contrato nuevo, ganaba exactamente lo mismo y está Toshack que me dice “yo siempre te quise, fui el primero que te busquéâ€. Entonces nunca medí bien las consecuencias de decir me voy de un equipo que era el segundo, tercero, cuarto de España, a la Real que estaba peleando lugares 14 o 15. Entonces en cuanto al plantel no había ni punto de comparación. Me voy hacia allá y de pronto encuentro problemáticas tanto deportivas como personales. Y responsabilidad totalmente mía porque Miguel (Mejía Barón) me dice “yo necesito que jueguesâ€, yo al final jugaba poco. Se va Toschack y se queda Salva, su auxiliar, y empezaba yo a ser suplente, titular a veces en algunos partidos, y me dice Miguel, “necesito que jueguesâ€. Y yo penosamente, equivocadamente dije “me regreso a México, un año tal, viene Copa América, vienen Olímpicos en 1996, me armo otra vez y me regresoâ€. Craso error. O sea, el no haber prolongado mi duración en España tuvo que ver mucho más con mi inmadurez personal que por una cuestión deportiva. Tomé un par de malas determinaciones, la primera el haberme cambiado de equipo, del Atlético a la Real, ya la segunda haber regresado cuando yo tenía contrato tres años y medio más, y la gente de la Real Sociedad, el presidente, me dijo “tú te puedes quedar aquí el tiempo que quieras, estamos esperando que esto mejore, que tú mejores y talâ€, y yo por precipitado, por querer solucionar cosas rápido, y no aguantar un poco de caña por ser suplente, y me tengo que guardar y morder; fueron determinaciones muy precipitadas y en base mucho a mi escasa edad. Esa sería la lectura que le daría.

Yo venía de un vestidor donde estaban Solozábal, López, Vizcaíno, Juanito que era canario, hasta el mismo Schuster que era un tipo hosco y tal, pero participaba, Futre que era un carnaval. Venía yo de un vestidor que era sumamente cosmopolita, alegre, dicharachero, con un grupo de siete, ocho chavos de la misma edad que venían de haber ganado la medalla de oro en Barcelona y que tenían mi misma edad. Que me arroparon, que me llevaban pa’ acá, me llevaban a sus casas… Yo estaba sumamente contento dentro y fuera del equipo. Y adentro metías goles, y “mexicanoâ€, todo caminaba muy bien. Y de pronto me voy a un lugar de gente mucho más añeja, no malos porque el vasco tiene esta virtud de decir, son muy serios pero cuando logras meterte a su vida te arropan por siempre. Pero al principio entrabas al vestidor y nadie hablaba. Yo venía de donde había dos o tres gitanos ahí, que eran gitanos gitanos, los utileros, que les pegabas con las chanclas en la nuca, les rompías sus cosas y tal, y llegabas aquí y yo decía “****, si a mí se me ocurre aquí hacer una estupidez…â€. Entonces era un vestidor mucho más serio, mucho más apagado, el equipo tampoco caminaba bien. Nunca tuve una dificultad, al revés, me trataron de forma fantástica. La ciudad qué te digo, San Sebastián es para retirarse, para morir, pero te digo, esta parte tan apagada y tan hosca, que es natural, porque no fue contra mí García, no fue contra el mexicano, de un tipo que viene de un país menos desarrollado que el español, sino porque sencillamente ellos son así. Entonces yo dije “chin, no estoy tan cómodo, no estoy jugando tanto, ya no me divierto tanto, ya no está tan padre este asuntoâ€, y vino esa circunstancia.


9. LUIS : ¿Te pesó la playera del América? ¿Por eso no rendiste como se esperaba?

Bueno yo ahí puedo diferir. No soy muy dado a andar recordando mis números y mis virtudes, pero bueno yo jugué sesenta y pico partidos en América y metí 35 goles, jugando como número diez, que no soy un diez, nunca fui un diez. Siempre usaba la 10 porque era el mejor de todos los equipos en que jugué, y el 10 la usa el mejor. Yo jugaba atrás de Biyik, a cuarenta metros de la portería y, salvo un torneo donde no calificamos, los demás siempre estuvimos en semifinales, uno que fue en cuartos de final nos echó Morelia. Entonces mi paso por América en cuanto a números individuales y colectivos, me parece que fueron sumamente adecuados. La realidad es, claro, yo llego a un equipo que era una máquina, donde estaban los morenazos, Biyik, Kalusha, Blanco, Zague y tal, y por una decisión que me rebasa a mí, deciden dar de baja a Beenhakker, cuando el equipo era un avión y volaba. Hubo un problema de una alineación, le dijeron “ese no juegaâ€, y dijo Beenhakker “¿cómo? pues sí juegaâ€, entonces le dijeron “te vasâ€, y de ahí vino en alguna forma un poco de caída. ¿Que puede ser atribuida a que yo llegué? mentira. De esa corrida de Beenhakker no tuve yo nada qué ver. Puntualmente era el tema de Bautista y de Del Olmo, donde decían, “estos dos no deben jugarâ€, y a Beenhakker esa parte no se la dice nadie, y dijo “pues sí jueganâ€. Fue contra el Puebla, es más empatamos, yo metí el segundo gol, y jugó Bautista y Del Olmo de titular. Después de ese partido pues te llamabas Marta, no regresó más el holandés. Entonces cuando hablan de “en América no rendisteâ€, no soy muy dado al tema de los números, porque a veces los números no significan lo medular, pero yo metí gol cada partido y medio en América, no jugando de centro delantero. Nunca jugué de centro delantero en América, y siempre llegamos… Claro, no ganamos nada, entonces tú entiendes que si con América no ganas, automáticamente te tienes que ir despedido. Yo estuve cuatro torneos, cinco, y no gané nada, llegué a una tercia de semifinales, automáticamente tenías que salir. Pero de eso a que fue fracaso yo difiero.


10. NETINHO: ¿Por qué siempre la camiseta 10?

Yo llegué con el 25 (al América). Entendía también que como llegaba yo (a media temporada), eran torneos largos, y entonces sobraba el 25 y me lo dieron. Siempre tuve esta, no capacidad de decir “quiero el 10″, pero en la Selección Nacional, como yo venía de Europa, me daban el 10. Hugo, que podía ser el otro competidor por ese
número, él usaba y quería el 9, pues no había otro delantero digamos de esa estatura. Zague usaba el 11, Hermosillo el 27, Benjamín Galindo que era un diez natural usaba el 17. Y siempre quise el 10 y tuve la fortuna de llegar a los equipos donde estaba. Salvo en Pumas, que empecé con el 27, luego se fue Mauricio Peña en paz descanse, al Necaxa, y sobró el 12, entonces por eso me otorgaron el número 12. No la armaba de jamón ni mucho menos. Al Atlético de Madrid, cuando yo llego, jugaban del 1 al 11. Paolo Futre era el 10 y no había chance de… entonces yo jugaba con el 9 y con el 11. Y de pronto se va Futre y el 10 me lo empezaban a dar, y ahí lo compartíamos Kosecki y yo, pero ahí tenía que ver porque era del 1 al 11, no es que tuvieras tú un número particular, a diferencia de la actualidad donde ya tienes un número identificado. No la armé nunca de jamón pero sí era una de mis peticiones. Quiero el 10, me gusta el 10.


11. RAY: ¿Por qué no tiraste el penal en el Guadalajara-Necaxa?

El tirador de penales era yo. Antes, durante y después seguí tirando los penales. El partido con Necaxa, la ida, yo fallo tres o cuatro goles de estos de… Kikín Fonseca hubiera sido un crack, Luis Miguel Fallador no las fallaba. Yo fallo cuatro acciones de gol en el área chica, dos de volea… Vamos al estadio Jalisco. En el primer tiempo somos un aluvión, le reventamos una en el poste y tal. Yo vuelvo a fallar tres o cuatro que digo “hoy no la voy a meterâ€. Entonces cuando viene el penal, que lo marca creo que Rebolledo, una falta de Montes de Oca contra Joel Sánchez de esas grotescas, más o menos como la de Sergio Ramos, una patada así a la cara, dije “no la voy a meter, como ando no la voy a meterâ€. A mí lado se encuentra Coyote y le digo, “Coyote, ¿vas o voy?â€, y el güey en lugar de decirme “¡pus vas!â€, me dice “como quierasâ€, y como quieras ¡pus vas!, y lo acabó tirando. No fue ni frío ni miedo, que en algunos pasajes de mi vida sí tuve temor, tuve ansiedad, me daba… sobre todo al inicio cuando no sabías de qué se trataba muy bien el juego, pero a esa instancia de mi vida después de dos Copas del Mundo, no era frío. Sencillamente dije, “este penal no lo voy a meter, no hay chance alguna que yo pueda meter golâ€. Yo dije, “¿tú o yo mi Coyote? órale güey yo no ando fino, vas túâ€. Y el maldito Coyote… ¡la culpa de esa pregunta la tiene Coyote por no haber metido el penal! El técnico, sí, por supuesto, me quería arrancar la cabeza. Era Tuca y Hugo Herrnández.

La otra anécdota es muy simpática, porque estoy junto a Claudio Suárez, va a tirar Coyote, y el güey se voltea y me dice, “¿quiubo quiubo cabrón?â€, y yo “no, Coyote la mete, Coyote la meteâ€. Y Claudio me pregunta que por qué carajos no estaba yo tirando, pero, y lo acepto, porque la gente me dice que si no me acuerdo de ese penal, sí me acuerdo, pero tiré mil, fallé un 30%, metí muchísimos también, y la gente recuerda ese. Yo sabía que no lo iba a meter, andaba con el mismísimo culo, “culo†bien entendido, andaba muy mal, había fallado cuatro, cinco, realmente de risa, y dije, “no va a ser gol, que venga otro tipo y lo metaâ€.


12. jORGE: ¿Qué gritas en el gol de E.U. ’94?

Textualmente, cosa que me da mucha pena otra vez, por mi condición de conde, “me cago en mi **********â€, textual.


13. LUISITOUUU: ¿Tuviste problemas con Lapuente por no meterte en el Mundial ’98?

Yo venía del Mundial ’94, y luego venía de ser campeón goleador con Atlante, seis meses antes de la Copa del Mundo. Fui campeón de goleo, jugaba mejor que nunca, en Atlante. Luego me lesiono, estoy como dos meses y medio con un problema de un gemelo. Es más, yo al Mundial me cuelo de milagro. Claro, yo había sido el goleador de ’94 y había campeón de goleo seis meses antes, entonces Lapuente me sube al asunto, entendiendo que él tenía como preferencia a Peláez, los había tenido en Necaxa, a Luis Hernández, Blanco que andaba como avión. Nos vamos porque el equipo jugaba basura, jugábamos basura. Es más, Bora consigue la calificación, luego lo echan, y llega Lapuente. Teníamos fantásticos futbolistas individuales, pero el equipo no jugaba a nada. Entonces Lapuente, con esa inteligencia que lo caracterizaba, dijo “vámonosâ€. Nos fuimos tres meses, o sea, incluido el Mundial estuvimos tres meses. ¡Eso no lo hace ni Brasil! Pero para evitar que a este lo cepillaran acá en México y que la crítica fuera mucho más severa. El equipo titular lo tenía muy claro, era Hernández, Blanco, Palencia de vez en cuando. Y la perrada éramos Cabrito, Peláez y yo. Jugamos no sé, doce partidos en Europa. Los titulares jugaban un partido, y el siguiente jugábamos la perrada, y así. Sabíamos perfectamente quiénes eran suplentes y quiénes éramos la perrada. Los titulares y los que no íbamos a jugar. Pero yo metía gol siempre. En todos los partidos amistosos que hicimos en Europa, yo metí gol. Claro, jugábamos contra el Venezia, que creo que les prestamos dos jugadores porque no se juntaban. Pero yo metía gol, así que yo tenía cierta esperanza de jugar. Nos vamos tres meses antes y (Lapuente) se lleva a dos más, en ese entonces eran 22 (para registrar) y se lleva dos más. Entonces el partido contra Wolfsburg es angular en el asunto. El mejor de la cancha es el Cabrito. Nos metieron 5 a 1 pero se llevó a mil, les pintó la cara… No sabes qué partido dio ese cabrón. Eso fue dos días antes de que (Lapuente) tuviera que tomar esa determinación. Entonces estábamos corriendo en ese Castillo piterín que teníamos, y llama primero a Oteo. Oteo estaba lesionado todo el tiempo así que sabíamos que estaba cortado. Al siguiente que llama es el Cabrito Arellano, y él (Lapuente) le dice “mira, la realidad -esto contado por el Cabrito, no estoy inventando- no vas a tener chance de jugar, o sea, mínimo chance, ¿te quieres quedar o te quieres ir?â€, y él le dice, “usted decida, usted es el entrenador, ¿cómo voy a decidir yo? Usted es el entrenador, es su función, a mí no me esté preguntando si me voy o me quedoâ€. Entonces Lapuente al ver esa respuesta dice, “bueno, se quedaâ€. Y al que cortan es al Tilón. Entonces inicia la Copa del Mundo y mete gol Hernández, y mete gol Peláez, y mete gol Blanco, y Arellano entraba y la rompía, entonces ha sido, de las Copas del Mundo, en cuanto a goles, de las más poderosas. También hacia atrás defendíamos muy mal, nos metían muchos goles. Pero no había forma alguna que yo tuviera cabida. Cuando viajamos al partido contra Alemania, en el avión yo me le acerco a Lapuente, le digo “quiero hablar contigoâ€. Yo entrenaba como avión, era el que mejor entrenaba, es más, una vez peleo con Luis Hernández por la clásica que a los suplentes no les marcan nada, y es entendible, tienen que ganar los titulares y meterle siete goles, y de pronto hacen falta a los suplentes y no se las marcan. Yo sí pegué un par de gritos y le dije “tú cállate la boca, ahora resulta, tú ven y defiende a los tuyos y a los míos, no sólo a los titularesâ€. Hubo ahí un intercambio de palabras pero no hubo mayor dificultad. Yo entrenaba muy bien, me quedaba a rematar. Lo tomé con mucha seriedad. Entonces (Lapuente) ya me llamó en el hotel y le dije, “mira, no tengo ninguna crítica, no puedo exponer desde ningún punto de vista el que no me pongas a jugar. Lo que sí creo es que tenía derecho a que tú me dijeras las posibilidades que yo tenía de jugar, o sea, que tú nunca me consideraste para jugar. A final de cuentas seguro te hubiera dicho que me venía al Mundial, no me lo hubiera perdido, pero sí creo que por mi jerarquía como tal, debiste haber sido más claro conmigoâ€. Se lo dije. Él, en este speech, pues me convenció, o no, diciendo que yo había sido un ejemplo para los demás, porque al estar trabajando de forma normal, de forma seria, al no hacerla de jamón, había logrado controlar a todos los que hubieran querido incomodarse, “García, el 10, el que vino del Mundial pasado y fue figura, está callado y trabajaâ€. Me convenció a medias, pero esa fue la circunstancia. Los delanteros anduvieron muy bien, y mi único reclamo hacia Manolo fue, siento que tenía la jerarquía para que tú me dijeras cuál iba a ser mi estatus en la Selección Nacional.


14. RODRIGO: ¿Cómo fue, es, tu relación con Hugo Sánchez?

Muy simpático porque en el Centro de Capacitación nos concentrábamos tres. Pegado a la izquierda estaba Hugo, en medio estaba David Patiño, y luego yo acá. Y David Patiño tocaba la guitarra, le daba en la madre a la música pero tocaba la guitarra. Y entonces nos bromeaban que decían que si el güey tocaba sevillanas, porque yo estaba en Atlético de Madrid y hablaba como español, sigo hablando como tal, y Hugo Sánchez jugaba en el Rayo Vallecano, entonces que si mi compadre nos componía sevillanas en las noches. Hugo lo que tenía que era fantástico, era que llevaba siempre una botella de vino, llevaba jamón y queso manchengo, y en las tardes llevaba sus tapas, y la neta nos compartía, muy bien. Él por supuesto era un tipo muy importante para Miguel, luego viene el Mundial de ’94 donde juega el primer partido y luego lo mandan a la banca, a él por supuesto lo sacude, pero participa muy bien. Se vuelve parte del grupo, cuando salíamos a los partidos nos daba algunas palabras. Entonces con Hugo yo me llevé de forma adecuada. Yo soy siempre de bromear de “me como a tú mamá, y a tu novia, a tu hermana y a tu hijaâ€, y yo acepto lo mismo. Con Hugo no llegaba a esas instancias porque él no lo permitía y no le gustaba. Yo con Hugo tuve, no dificultades, pero cuando él toma la Selección Nacional, y yo al trabajar en los medios, y al fracasar puntualmente con la Selección Preolímpica, hubo críticas muy severas de mi parte, y tal vez ahí hubo alguna molestia. Nunca fuimos amigos, fuimos buenos compañeros de trabajo, él fue un tipo en algunos momentos hasta simpático y agradable en el día a día con la Selección, en la Copa América y Copa del Mundo, y se fractura digamos esa pequeña relación de cuates cuando él es entrenador de la Selección Nacional, y yo me dedico a criticar o a exponer mis ideas sobre su trabajo.

Cuando yo llegué a España, nos representaba el mismo tipo y yo renté, yo viví los dos años en Madrid en su casa. Atlético de Madrid le pagaba la renta de su casa en Majadahonda. Me bromeaban, sobre todo Javier Aguirre, que qué se sentía poner la cabeza todas las noches en la almohada donde dormía Hugo. Le decía “güey, llevo mis almohadasâ€, entonces yo me revelaba, insultaba a Aguirre… Otra de las anécdotas padrísimas, en la sala de su casa, donde estaba el comedor que era un comedor impresionante, carísimo, tenía la foto, de dos metros, de Hugo tirándose su chilena contra el Logroñés. Esa sí la tuve que quitar porque la fabada no me entraba…


15. LALO PÉREZ: ¿Eres más mamón que Hugo?

Soy sumamente mamón hacia afuera, soy hasta antisocial, soy penoso, entonces podría dar una impresión la cual no soy. La gente que me conoce sabe que soy de estos mamones lights, que no soy ni cerca un tipo agrandado o que maltrato a la gente ni mucho menos. De pronto parecería ser, quizá así, por este medio personaje que manejo. Pero al revés, soy un tipo mucho más penoso que echado hacia adelante. (Hugo es) Mucho más, por un cuerpo y medio…


16. EDUARDO : ¿Opinión sobre Bielsa? ¿Cómo fue cuando te dirigió en América?

Bielsa era un genio. Me marcaron dos o tres cosas de él. Regresamos de Copa América y habíamos muchos de América, Lara, no sé si Villa, Raúl Gutiérrez. Entonces yo campeón de goleo, figura, venía de Europa, me mandan a hablar con él para pedir más vacaciones. Ya en América y tal, había que presentarse el 10 de febrero, y entonces estos güeyes me dicen, “vamos a pedir ocho días más porque nosotros no tuvimos vacaciones Copa Américaâ€. Y ahí va el guapo de García: “No, Marcelo y tal…â€, yo me presentaba con él por primera vez, ahí en su oficina del América, él habla de usted. Entonces yo le digo, “Marcelo, mucho gusto y bla bla bla, un placer, en América y nosotros, pero pues quería yo pedirle unos días másâ€. Y sin voltear y verme a la cara me dice, “Maradona no pediría vacaciones. Buenas tardesâ€. Y yo, “pero bueno, Marcelo†– “ahí está la puerta de salida, graciasâ€. Yo salí, casi lloro, me hice popó en los calzones. Y le hablé catorce veces al Royal y por fin después de muchas, me lo enlazan. Le pedí perdón más que a mi vieja, “perdóneme y perdóneme y perdónemeâ€. Yo me sentía Juan Camaney y me cortó las piernas como cochinilla.

Y la otra es, él se presenta, estamos como dos, tres semanas, y él no manejaba los entrenamientos, los manejaba Castelli. Nos vamos a San Diego o San Francisco, una pretemporada bastante pitera, no había rival, no había hotel, no había comidas, de esas que dices la organizó el rival. En el viaje, en el vuelo, empieza… aparte medía 1.90, una bestia. Dos cosas que me parecieron fantásticas. Nos empezó a repartir un folder a cada uno, y un vhs, entonces yo lo abro y dice: “Jornada 1, contra Cruz Azul, minuto 35 usted hizo una diagonal a 35 metros a la espalda de Biyik, y recuperó la pelota. Y ahí el equipo tuvo chance. Jornada 2 contra el Atlas…â€, todas esas buenas, “usted encaró tal, tiró un centro a segundo poste que llegó a Kalusha y llegó a rematar, no fue gol, pero…â€. Y luego te ponía todas las malas, y ahí estaba el video para que vea que no le miento. Eso le repartió a cada uno de los jugadores, o sea, jugada por jugada de todos los partidos, obviamente de torneos largos.

Y luego la otra es, lo veías en el avión, pegándole a la puerta del piloto, como desquiciado. Imagínate a Marcelo Bielsa no lo paraba nadie, un tipo de 1.90, 250 mil kilos, pegándole a la puerta del avión porque le tenía pánico a los aviones, para que le abrieran. Y de pronto, como no le abrían, se sentaba de espalda contra el avión. Era una cosa que decías, “¿quiúbole quién llegó?â€. Y de pronto era de los tipos que te lo encontrabas de frente y te decía, “¿cómo está, cómo está la familia, cómo le va? ¿su hija, su hijo, su primo?â€, y luego podían pasar tres días que no te volteaba a ver, no te tiraba ni un escupitajo. Los jueves, nos comentaba, que él salía al cine y a cenar con su mujer. Jueves a tal hora, todos los jueves. Un tipo totalmente metódico. Durante toda la semana te daba muchísima información, te sabía el rival, cómo jugabas, llegabas a la cancha ahí en Coapa y estaba cuadriculada. No te repetía un entrenamiento, un ejercicio no te repetía. El único problema que yo le veía tal vez era que daba mucha información, entonces creo que él necesita identificar a quién le doy 18 mil argumentos y quién le doy uno, o a quién no le doy ninguno. Esa es la única parte. Y luego todos los lunes en el auditorio del América, te pasaba calificación. Te decía, y me acuerdo una de Veracruz que era fantástica, un partido que dio Raúl Gutiérrez que parecía Baresi. Y le dice, “Gutiérrez, usted 9 puntos. Es un jugador de 6, pero usted tuvo 9 puntosâ€. ¡De ahí (Gutiérrez) no se recuperó nunca! Era un tipo trabajador, y de estas te puedo contar 50 mil. Salía a la cancha con 18 mil páginas, con ejercicios, te llamaba, y veníamos como locos, empezaba a ver, se desesperaba, entonces te mandaba al carajo y no te daba el ejercicio. Cosas fantásticas.


17. CONEJO: ¿Con qué jugador te entendías más en la cancha?

A mí mi compadre David Patiño era un cuate con el que me entendía, y con Juan Carlos Vera como tal. Alberto García Aspe yo lo pondría un escalón abajo, pero también tenía un feeling directamente con él. Porque por ejemplo en la Selección Nacional estaba Zague, y luego jugaba con Hermosillo, estaba Marcelino y tal, había cierta conexión, tenías que adaptarte medianamente. Con Benjamín Galindo, pero con Patiño estuve mucho más tiempo obviamente, y con Vera. Esos dos y con Beto. Yo como delantero decía, “**** estos dos me van a dar mucho parqueâ€. Entonces en ese orden, David, Juan Carlos y Beto.


18. OMAR: ¿Con qué gol te quedas?

Dos. Sería muy complicado decir que uno. Dos: el de la final contra el América, y por supuesto el primer gol con la Selección Mexicana en la Copa del Mundo. Y tal vez en cuanto a definición no fueron ni siquiera los mejores, pude meter algunos otros de mejor o mayor complejidad, pero esos dos.


19.JOSÉ: ¿Cómo recuerdas las expulsiones contra Bulgaria y en el clásico ante Guadalajara?

Contra Bulgaria mi pendejada fue la primera. La segunda tarjeta amarilla es compensada, y no es que me justifique. Yo la calabaceo en una pelota que no pierdo yo, pierde alguien, y arranca Balakov, el número 10, zurdo, y veo que tiene cierto chance. Y ya nos había metido gol Stoichkov. Entonces yo le jalo la playera y es tarjeta amarilla, pero aparte estábamos a 90 metros de la portería, o sea fue una estupidez, una muy mala reacción. Ya estaba yo condicionado y luego viene la expulsión. Él árbitro era sirio. Expulsa al lateral derecho por una jugada contra Zague, que no era ni falta. Segunda amarilla y patas. Entonces tiro de esquina a favor de nosotros, a mí Miguel Mejía Barón -no sabía nada de futbol, me sacaba de los tiros de esquina-, me ponía fuera del área, con mi metro diez no había chance. Entonces tiro de esquina, la rebotan, la pelota se levanta, yo voy a buscarla, la intento bajar con la pierna derecha, y entonces de pronto el número 13 se me mete aquí y yo sí lo contacto. Se tira como si le hubiera metido un puñal en la nuca. Entonces mi calabaza pasa no por la segunda jugada sino por haber jalado a Balakov. Y lo mejor es que cruzo todo el maldito campo ahí en Nueva York, y pinche Campos me abraza. Sentí que había perdido un hijo, me sentí el güey más imbécil del mundo, sentí que se acabó mi carrera, **** qué sigue aquí. Sentía yo que me habían violado diez negros. Y el güey me abraza y me dice, “déjame salir en televisiónâ€. Y luego en las imágenes salgo yo con la cabeza acá, abajo de las patas, y él me va abrazando muy sonriente…

Y la expulsión del América. Era el Tuca en ese entonces, una de las mejores versiones del Tuca, con esa parte de la circulación de la pelota y tal, y entonces nos mete gol Ramón Ramírez al minuto siete. Y de pronto nos empiezan a dar toqueteiro y era yo el único delantero. La Volpe trabajó el partido para jugar con muchos mediocampistas y sólo me dejó a mí como centro delantero. No puso más delanteros. Entonces Claudio se la da a Noé, Noé se la da a Claudio, Claudio se la da a Joel, y nos la hicieron como tres o cuatro veces, y entonces ya venía yo cruzado y cuando se la dan a Joel, voy tras Joel. El tipo la suelta y sí le meto una… el güey dio también una vuelta fantástica. El que me echa era Brizio, que yo creo que sabía que en un futuro íbamos a ser competencia y desde ahí ya me traía. No, era una tarjeta roja justa a todas luces. Lo que sí es que yo me fui al vestidor al minuto 8, 1-0, acabó el partido y se comieron cinco, o sea no fue culpa mía. Y el que me la vino hacer de jamón fue Sergio Pacheco. Pinche Pacheco arranca güey, ¡Sergio Pacheco! Ya porque se comió a Paulina Rubio… y pega un pique de 40 metros a decirme no sé qué, y le digo, “¡vete allá muerto!â€. Esa imagen la tengo muy clara porque pega un pique Pacheco para decirme no sé qué cosa… “¡Que me diga Ramón Ramírez, Claudio! ¡Tú no cabrón!â€. Pero sí, acepto, la calabaceé. La del América clarísima, fue una agresión brutal, y con Bulgaria el jalón a Balakov fue lo que me termina empinando, por güey.


20. HUGO MATA: ¿Cómo fue esa despedida en Puebla? ¿Te sentiste mal por cobrar? ¿Tu paso por los equipos mexicanos?

Yo voy a aplicar la del Pikolín que luego no la explicó muy bien. Yo cuando me contrato con el Puebla, mi contrato es por entrenar. Si vamos a esa parte a mí me dejaron de pagar un mes. Cosa que me pareció un poco indigno cobrarlo, pero al que me dejaron de pagar fue a mí. Sí, yo ya no quería jugar a la pelota, Miguel (Mejía Barón) me rescata, estaba en una cena cuando ya no me quedo con Morelia, y yo dije se acabó y no le voy a avisar a nadie. Me habló Miguel y era vicepresidente deportivo, hay esta posibilidad y tal, te paso a este güey que te va a ofrecer… Me ofrecieron poca lana de acuerdo a lo que ganaba, pero no poca lana para un trabajador y empleado en nuestro país. Y fui y me entrené y tal, penosamente me lastimé, y solamente pude jugar 60 minutos. Me acusaron de ladrón y tal, que me parece totalmente fuera de lugar. Yo iba y entrenaba, y penosamente no podía jugar. Pero Bernat me debe un mes y antes de que me muera me lo paga.

En Pumas jugué porque me dieron la posibilidad de jugar y ahí me hicieron. En América porque fue, junto a Guadalajara, (fueron) los equipos que me abrieron la puerta cuando yo vengo de Europa. En Chivas porque es el equipo más popular de México y es un grandísimo equipo. O sea, las decisiones que yo iba tomando en relación a dónde iba a jugar, muchas fueron hasta por inercia, ni siquiera tan reflexionados ni tan pensadas, ni tampoco es que haya tenido, cada vez que me cambiaba de equipos, seis o siete u ocho opciones. No es cierto, y por supuesto entre más pasaba el tiempo menos opciones se abrían en el camino. Sí fui un futbolista sumamente bien pagado, no en Pumas, en América, en Guadalajara y en Atlante, fui un tipo afortunado en el tema de lo que yo cobraba, y nunca jugué por dinero. Siempre jugué porque el futbol me gustaba y me encantaba. En todos los equipos.


21 JUAN : ¿Has pensado en ser Director Técnico?

Pues mira, de pronto me han dado ganas y que creo que son de las cosas que podría llegar a cumplir cuando tenga 50 años. Lo he pensado. Y no sé si en Primera División, sino dirigir algún equipo. No me ha llamado la atención, también creo que es de vocación. Cuando yo jugaba nunca me vi dirigiendo a un equipo. Me inscribí al curso de entrenadores, fui un par de veces y me confirmaron lo que yo ya tenía adentro y sabía, esto no es para mí, no me gusta el tema de dirigir equipos. No me llama la atención, nunca me ha llamado la atención. De pronto te dan esas ganas que creo que es una cosa que debería de cumplir antes de que me muera, pero no es un tema que me mueva el estómago. Yo realmente me mueve a través de esos instintos.


22. DIEGO : ¿Cómo es tu relación con Martinoli?

Con el Nalgón tenemos una… de memoria ¿no? Afuera no nos llevamos tanto, o sea no es que no nos volteemos a ver ni mucho menos, nos llevamos bien, nos procuramos en algunos eventos sociales; él tiene una hija, yo tengo un hijo, pero lo veo más que a mi familia, entonces llega un momento en que, en los viajes, no le quiero ni hablar porque me cae re gordo. Me llevo bien con él, tenemos una buena relación, una sincronía, nos leemos perfectamente laboralmente, y en la cuestión personal. Los dos somos de carácter muy jodido, muy muy jodido, y dos perros no se muerden. Cuando yo estoy de muy mal humor, él sabe perfectamente que no puede pasarse de listo, y al revés. Entonces sabemos hasta dónde y hasta cuándo en ese sentido.


23. RICARDO: ¿Cómo es tu relación con André Marín?

A mí me propone André y por supuesto da el visto bueno José Ramón. Entonces podemos hablar de un padrinazgo compartido, uno que es el que propone y otro que palomea. Yo fui muy amigo de André, muy amigo. No cuate como tal pero fuimos muy cercanos, no sólo laboral sino personal, y penosamente se fue deteriorando el asunto porque yo difería de su forma de liderazgo. Yo he tenido muchísimos líderes notables y muchos otros tantos denigrantes, deleznables, de los cuales he aprendido cosas de uno y otro lado, y yo no compartía su forma de manejarse como líder. Nos fuimos separando, tanto así que en los últimos cinco años o seis años que él estuvo en la empresa, no nos dirigíamos ni la palabra, ni saludábamos. Hacíamos programas juntos y parecía que éramos hermanos, como a final de cuentas así es la televisión y el radio y tal, porque a final de cuentas la gente no tiene por qué andarse comiendo tus traumas y tus malarias, tus dificultades con tus compañeros de trabajo; pero los últimos cinco años en Azteca, ni un “holaâ€. Estoy cierto que él también difería de mi forma de ser o de trabajar o de aplicar el liderazgo. Yo de la de él, y por eso nos fuimos separando, mucho más allá de hablarte de situaciones mucho más puntuales.


24. IRVING: ¿Por qué sigues trabajando en TV Azteca?

Soy un tipo agradecido. Eso sí lo mamé. A mí Azteca me abrió las puertas de inicio para trabajar en esto, lo cual le aprendí, y pues era el “Real Madridâ€, bien entendido, no el actual sino el de Di Stéfano, el de Zidane, donde había personajes fantásticos: José Ramón, Enrique Garay, estaba Tolama, estaba Pepe Espinoza en paz descanse, estaba el Gordo, estaba Gómez Junco, estaba Rafita Puente, y debatíamos de futbol y tal. No es comodidad, no es miedo, yo me puedo sentar en una mesa de debate con el que sea y lo he hecho enemil ocasiones. Tuve algunas posibilidades, algunos tratos con ESPN, y yo le decía a la persona que me invitó que tal vez mis tiempos personales… yo a punto de casarme otra vez, tenía el tema de un hijo, no me quería ir a EU… pero desde ningún punto de vista es miedo. Sí sé que en TV Azteca hemos perdido lugares de exposición. Nos hemos convertido en un tema mucho más informativo, desde otro ángulo. Hemos perdido esos espacios, los cuales lo reconozco. Yo vivo muy feliz en Azteca, me han tratado muy bien, sería un malagradecido si dijera lo contrario. Me tratan bien en el aspecto personal, laboral y económico, y miedo a debatir con otros grandes toros y pesos pesados que hoy tiene ESPN, y con los cuales yo inicié y les aprendí un carro, no es miedo. No sé si en un futuro me reencuentre con ellos. Me dará mucho gusto. Y si no me reencuentro también me dará muchísimo gusto, (porque) yo de Azteca estoy cierto que me iría si me ponen una patada en el culo. No me iría yo por decisión propia.


25. LUIS NAVARRO: Ya pasaste por la etapa de futbolista, actor, doctor, conductor… ¿qué te falta?

La verdad quiero terminar mi odisea de ser un buen padre. Lo digo no porque sea un mal padre. Mi hija tiene 14 años, tengo un recién nacido. Lo que dice, ¿cómo se llama? ¿Picos? ¿el güey este? ¡Morapicos! ¡Hay que joderse con ese nombre o apodo! La neta lo que él pone ahí me hace reconocer que soy un afortunado. Y no por supuesto hablar de los divorcios, porque ese es un proceso nada grato, como tal, pero me han hecho lo que hoy soy. La verdad es que he sido muy afortunado, muy muy afortunado. Esa es la neta y creo que me falta, digamos, la última parte es llevar a buen puerto tanto a mi hijo como a mi hija, y hacer que sean seres de bien. Pero sí, la verdad que todo lo que pone este güey y dice, sería como que el sueño de muchos. Es padre y tiene sus cosas buenas y también tiene sus cosas bastante insípidas y sin mayor chiste ni mucho menos…


26. JAIRO: ¿Y finalmente era cierto o no lo del auto que supuestamente te debían en la Rey Fahad?

Eso fue una mentira de Porta, que dijo que para el campeón de goleo hay un premio de un coche. Me acuerdo que El Negro se llevó el de mejor portero, nos dieron a él dos guantes de bronce, y a mí un zapato. Güey, pesaba 10 mil kilos. No sabes lo que fue intentar llevarte el premio ese. Fue una jalada de Porta que no sé por qué sacó en Esto, en algún lugar, que al ganador le iban a dar un Mercedes.


27. AQUIL: ¿Qué opinas de los Valedores de Iztacalco?

Es otra de las cosas que a mí… porque aparte yo jugaba el personaje de… claro, se fue generando un personaje que luego concluyó con el ridículo asqueroso que hice yo el día del partido, pegando y pateando. Fue uno de esos personajes que surgen de la nada, y yo, güey, me encariñé con los Valedores, y con este pinche rol de amargo, ogro, hijo de mil que jugaba. ¡Era fantástico!…


28. MARIO: ¿Te molesta no haber sido incluido en el Salón de la Fama?

El tema del Salón de la Fama… Otra vez, la gente no me conoce personalmente, mucha de la gente que opina, y puede sentir o pensar que me dolió. No soy de los tipos que guste de estos reconocimientos. Varias ocasiones me ofrecieron un partido de despedida. Nunca lo acepté. Varias ocasiones en la Selección Nacional que de pronto, en esos partidos de la última gestión, que les daban playeras a los que habían sido importantes en la Selección, me lo ofreció Memo Cantú puntualmente, y le dije que no. Yo no soy de los tipos que crea que deba ser reconocido el pasado. Me hace pensar que estaría yo como que volteando a ver como cuando yo era futbolista, y todavía tengo muchas cosas por aprender y por trascender en lo que haga en los medios o fuera de los medios. Creo que que no me preocupa… Si estoy me va a dar mucho gusto y si no estoy me va a dar mucho gusto. El tema de estos homenajes, salones de la fama o reconocimientos, no me gustan, no los comparto ni mucho menos. Además cuando me retiré nadie se enteró que me había retirado, no hice mayor alharaca. No creo mucho en esas cosas. Pero me aparece un buen ejercicio. El Salón de la Fama, como tal, me parece un ejercicio interesante, sumamente perfectible, pero creo que hay gente que sí le gusta esta parte de recordar la historia en vida.


29. CHALO: ¿Qué programas de la competencia ves?

No veo televisión, esa es la realidad. Veo el deporte como tal, las transmisiones de deportes pero… soy mucho más de series. Esa es la realidad.


30. MAURO ¿Qué técnico te marcó más?
Fácil. Tuca Ferretti por supuesto.


31. DANIEL ¿Cómo fue, es, tu relación con José Ramón?

Con José Ramón somos muy buenos cuates, al cual le estoy sumamente agradecido. Él fue mi máximo padrino y mentor en este tema de los medios deportivos. No tengo ningún empacho en decirlo. No lo veo tanto pero cuando lo veo lo saludo muy afectuosamente. La otra vez lo vi en una semifinal que jugaron en Santos, no me acuerdo contra quién era, en el aeropuerto. Es un… al cual quiero, así de fácil y claro. Su hija aparte es muy amiga de mi mujer, pero ese es otro asunto. Yo con José Ramón estaré siempre agradecido, y en el tema de esta parte de entrega, como se menciona, en cuestión a este chavo, la verdad yo también siempre he creído, y no lo digo por José Ramón, ese es otro asunto, lo hablo por lo mío, estoy cierto que nadie somos imprescindibles. En algún momento en el trabajo vendrá alguien mejor, más capaz, o no más capaz y tendrás que hacerte tú de lado, o te harán de lado, o te correrán. A todos nos ha pasado que nos hayan pegado una patada en el trasero…



 
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TVMANIATICO
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Re: Luis Garcia Postigo Responde

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August 31 2012, 3:25 PM 

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