Oración 31ª.- Meditación ante el Cristo del Consuelo.
by Carlista Granadino.
Al verte, mástil sin vela, y abandonado del cielo, intento darte consuelo, y eres Tú quien me consuela. Por mis pecados expiras, dando con ello razones, que más que para las iras, estás para los perdones.Y dejando entre tus dedos todo tu poder clavado, aún me ofreces el costado para quitarme los miedos. Arbol, torreón, escudo, pararrayos mios fuíste;y como tal viento pudo dejarte así en un triste arbol tan desaborlado, pararrayos tan herido, torreón tan derribado, escudo tan destruido...Dejar quiero como rosas sinceras y arrepentidas unas lágrimas piadosas que consuelen tus heridas. Pero Tú arreglas las cosas a tus maneras divinas; y al devolverme las rosas, te quedas con las espinas. De mas dolores te llenas, en más dolores porfías y más te llenas de penas al quedarte con las mias.Con tan generoso juego con que juegas al amor, vas a conseguir Señor, y no te lamentes luego, que en convenio tan injusto, yo sume malas acciones, para que te des el gusto de multiplicar perdones.Cuando comprender persigo tu descompasado amor, solo comprendo, Señor, que no se puede contigo. Pues quien le puede a un amigo que, sobre tanto tormento, aún se hace vid, se hace trigo para hacerse mi sustento....Me rindo pues a tu celo, celo tan empecinado; sigue, gran desconsolado, siendo todo mi consuelo.Manuel Benitez Carrasco, México, 1986. Dedicado por el poeta, al Cristo de los Gitanos del Sacromonte de Granada, que es mi barrio y mi Cofradia, que el próximo domingo, celebra el pregón oficial, y la presentación del cartel de Semana Santa, en la Abadía del Sacromonte de Granada, a las 12 horas, fiesta de San Juan de Dios.