... en estas circunstancias es comprensible, pero han perdido la cabeza. La Santa Sede es la única voz que -reiteradamente- habla de los sufrimientos de los cristianos perseguidos en todos los rincones del globo, haciéndose incluso sospechosa de partidismo y de barrer para la propia casa. Estas críticas recuerdan a las de algunos pocos judíos que afirmaban siempre que -durante la segunda guerra mundial- el Papado solamente salvaba judíos bautizados...