En la guerra colonial de nuestros hermanos portugueses hubo muchísimos africanos que lucharon contra el separatismo y por la bandera portuguesa. Quizá el buque insignia de esto que le digo sea el excelente militar leal Marcelino da Mata, aún muy loado en la nación vecina. El problema fue al descubrirse petróleo en Cabinda ( Angola ) sobre todo; por un lado, Francia y distintas potencias europeas, y los anglo-yanquis, para joder el intento nacionalizador del salazarismo, empezó a apoyar a los independentistas, pero por otro lado, se metió la Unión Soviética y la Cuba castrista apoyando a las facciones comunistas, convirtiendo al África Portuguesa en una guerra global que causó un gravísimo desastre económico, social y político a Portugal. No en vano, ya por los años de la Segunda Guerra Mundial, Oliveira Salazar había sido amenazado con una invasión de las Azores. Y también lo de Goa, y también lo del Timor Oriental, y lo de Macao. Portugal ha sido víctima de la globalización, ya liberal, ya socialista.
Y desde luego, me merecen mucho más respeto y cariño aquellos negros que lucharon por la bandera portuguesa que no los blancos que hicieron la Revolución de los Claveles y entregaron su patria a las potencias internacionales de las que hablamos.