Oración 79ª.- Dice el necio para sí: no hay Dios. S.13
by C.G.
Hay en la biblia, una constante oposición entre el necio y el sensato.El necio es el que desde el punto de vista religioso, vive de espaldas a la realidad, y mas concretamente, a la realidad suprema, que es Dios. Estos son como locos que viven en un mundo irreal, un mundo de fantasía. Un día tendrán que decir ante la frustración trágica de su existencia: Nosotros, necios....hemos errado el camino de la verdad (Sab.5,6). El necio del salmo, no es un ateo absoluto que niegue a Dios, pues hubiera sido impensable que un israelita se confesara ateo, sino que vive como si Dios no existiera. Se trata de una negación práctica de Dios; de un hombre que tiene, como diría mas tarde el Apostol Santiago, una fe muerta (Sant.2,26). Algunos padres han visto con acierto la relación estrecha entre la corrupción del corazón y el oscurecimiento de la fe. A veces hay quienes no ven claro en las cosas de la fe, y excusan su conducta precisamente en esa falta de claridad. A estos diría San Agustín, que sean limpios de corazón y entonces verán a Dios; dicho de otra forma, la inconsecuencia de la conducta es la que enturbia los ojos para no ver claro en las cosas de la fe. Esta misma idea la expresa Teodoreto de Ciro, cuando escribe: La corrupción del corazón y de la voluntad es el principio de la impiedad. Las consecuencias de esta falta de fe o de fe muerta, es que el hombre queda a merced de sus propios delirios malvados: guerras fraticidas, esclavitud del hombre por el hombre, explotación de los mas débiles, crímenes de todo tipo para obtener el poder, el dinero, la venganza, etc,etc. DEI GENETRIX, INTERCEDE PRO NOBIS.