....de cómo los nacionalistas sobornaban a los corresponsales extranjeros y les contaban su bonita versión de los hechos. Varsión que ellos difundían en sus periódicos. Y a la que luego los mismos nacionalistas recurría como si fuera un testimonio.
Quienes vivimos aquellos tiempos sabemos que todo eso era una fábula que los mismos gudaris que la padecioeron han desmentido después con unos testiminios que, por desgracia, no han pasado a los medios de comunicación