QUERID@S SEGUIDORES(AS) DE LAS MÁS LINDAS HISTORIAS DE AMOR, EN ESTA BASE DE DATOS DE TELENOVELAS ENCONTRARÁN INFORMACIÓN SOBRE LAS TELENOVELAS DE TODOS LOS TIEMPOS, YA SEA PARA OBTENER INFORMACIÓN SOBRE ELLAS, PARA CONOCER TELENOVELAS QUE NO TUVIERON LA OPORTUNIDAD DE VER O NO SE VIERON EN SU PAÍS Y PARA DISFRUTAR RECORDÁNDOLAS. ESPERO DISFRUTEN EL RECORRIDO Y REMEMOREN ESTAS LINDAS HISTORIAS DE AMOR. QUIERO DEDICAR ESTA PÁGINA CON TODA MI ADMIRACIÓN Y RESPETO A LAS EXTRAORDINARIAS ALBA ROVERSI, PRIMERA ACTRIZ VENEZOLANA Y A LA ESCRITORA DE TELENOVELAS DELIA FIALLO.
 


ENTREVISTA Arquímedes Rivero: “Señor telenovelas”

by Anonymous (no login)

 
Su vida son todas las telenovelas juntas, las que leyó de niño, las que dramatizó de adolescente en La Habana frente a los micrófonos de la emisora CMQ, las que trajo a Venezuela en los años 50 a Radio Rumbos, más las que luego hizo para Rctv en los años 80, en Venevisión durante los últimos 20 años y más recientemente las que aún continúa produciendo desde Miami.

No hay otra persona que pueda llamarse “El señor telenovelas”. Si ha de tatuarse cada uno de los títulos que ha llevado a la televisión, también tuviera el récord del hombre con más tatuajes en el mundo.

Arquímedes Rivero (30 de abril de 1930 en Pinar del Río, Cuba) suelta una carcajada que recorre el hilo telefónico desde El Doral (en Miami) hasta Maracaibo. En su cuerpo no hay marcas, confiesa, ni siquiera, aquella que tendría consecuencia trascendental en la historia de Cuba. Apenas tenía 3 años cuando en 1933 el presidente Gerardo Machado debió abandonar la Presidencia. A consecuencias de este acontecimiento, la política cubana toma un rumbo liberal alejándose del control que los héroes de la Guerra de Independencia hasta ese entonces ejercían. La juventud es el nuevo poder político.

Hijo de un militar y una ama de casa, Arquímedes en su adolescencia solo tenía claro lo que quería hacer: actuar, justo cuando la Segunda Guerra Mundial acababa de terminar y en Venezuela se vivía “La revolución de octubre” (1945), liderada por Rómulo Betancourt y su partido Acción Democrática.

“En aquella época no había televisión. Recuerdo que a los 12 años descubrí en el colegio que lo mío eran los dramáticos, cuando hice mi primera obra de teatro. Recuerdo que era una novela de Sánchez Galarraga, escritor cubano, y se llamaba Milagro de amor. La presenté en el teatro de mi pueblo. Así comienza mi historia en este negocio”, narra sin mucho esfuerzo de memoria.

Cuando tenía 15 años consiguió su primer trabajo como locutor en Pinar del Río, “aunque parezca mentira tengo la misma voz que cuando debuté”, interrumpe. Con 16 años se fue a La Habana para protagonizar su primera novela en la CMQ de Cuba.

Por esa época había tenido laoportunidad de viajar a Panamá y Honduras con el teatro de la radio. Cuando regresó —a principios de 1953— retomó su trabajo en la radio y compartió los primeros créditos con la actriz Inés Cabrera (1954). Después de eso unos familiares que vivían en Caracas lo invitaron a visitar la capital venezolana y planeó un mes de vacaciones que se extendió hasta la fecha.

—¿Qué lo hace quedarse en Venezuela?
—Las oportunidades. Yo fui a Caracas de vacaciones y estando allí me ofrecieron trabajo. En esa época estaba comenzando la televisión en Latinoamérica, ya en Cuba teníamos experiencias. Ya estaban los dos grandes de la televisión venezolana compitiendo: Rctv y Venevisión. Yo comencé a trabajar en Rctv y en Radio Rumbos. Armé cuadros de novelas para radio, llegamos a tener una programación gigantesca. Empecé a traer libretos de Cuba y México, y monté grandes bloques de radionovelas. Fue la emisora que batió récord mundial por transmitir 34 diariamente (1955). Trabajé allí 30 años.

—¿Las telenovelas de este país se deben a la radio?
— La radio me sirvió un poco de modelo para hacer las buenas novelas que hicimos en Rctv. Escogía las que más rating tuvieron en la radio. De ahí nació “La usurpadora” y “La indomable”; y otras que después hizo México como “Los ricos también lloran”. Todas esas telenovelas las hicimos en Venezuela en Radio Rumbos y luego en Rctv.

—Cuba, antes que otros países, realmente es la madre de las radionovelas...
—Justamente era el país que más radionovelas tenía. La historia de la telenovela empieza en el siglo antepasado, cuando se vendía, de casa en casa, los fascículos de grandes novelas a las amas de casa. Se hacían concurso regalando
artículos del hogar (cocinas o planchas). No eran más que grandes novelas de la literatura universal que las convertían en capítulos para venderlos así. Las amas de casa empastaban los fascículos y los convertían en libro. Luego en 1930 con la radio se adaptaron esos libros a radionovelas. Recuerdo que en esos años muchas compañías de teatro de España llegaron a La Habana. Ellos visitaban las emisoras de radio y hacían sus obras dramáticas de teatro por capítulos. Tenían un intercambio por promocionar la obra que siempre presentaban en el Teatro de la Comedia y Martí, los más importantes entonces en La Habana.

—¿Recuerda la primera telenovela que llevó a la TV?
—Sí, se llamó El Engaño, la hizo Rctv con un elenco muy grande, trabajaron muchos actores, no recuerdo sus nombres porque eso hace más de 50 años. De los que me vienen a la mente estaba Raúl Amundaray, quien trabajó mucho tiempo conmigo en la radio. Recuerdo a Héctor Hernández Vera y Amalia Pérez Díaz.

——¿Cuál es esa historia de telenovela que siempre llevaría a la pantalla?
—“Raquel”, con Doris Wells y Raúl Amundaray. Fue muy existosa, algún día podemos ponerla con el mismo nombre.

—Acaso no se pueden inventar nuevas historias...
—No hay novela nueva, ninguna historia es nueva. Todas se repiten en la vida real, como en la TV, en la radio y en el cine. Ya se agotaron todos los argumentos. Lo que cambian son las caras, los actores. Quizás aparezca una nueva subtrama. Pero la historia será siempre la misma y pasarán muchos siglos más así.

—Quiere decir que no habrá evolución...
— La televisión será igualita dentro de 100 años en cuanto a contenido. Cambiará la técnica. Seguramente ahora tendremos telenovelas en 3D, y luego con olores y perfumes, que sé yo. Vendrán muchos inventos, no lo sé. Lo que sí no podrán inventar son otros argumentos. Fíjate, mira a tu alrededor y cuanto enamorado te tropieces representarán a Romeo y Julieta. Hay millones de Romeos y Julietas en el mundo.

Arquímedes Rivero se casó con una merideña radicada en Caracas. Era su seguidora en la radio. Un día ella se le apareció en Radio Rumbos porque le gustaba su forma de hablar. Se conocieron, se enamoraron y hoy permanecen juntos 50 años después, tiene cinco hijos venezolanos (Jorge, Arquímedes, Liliana, Carolina y Coromoto) y 10 nietos.

—¿Su matrimonio es digno de una telenovela?
—Sí, seguro. Hay muchos pasajes muy lindos. Es una historia de más de 50 años. Más que de drama, es de romance y comedia. Hemos sido muy felices Mariluz y yo.

—¿Por qué siempre en la ficción hay final feliz en comparación con la realidad?
—Porque cuando no existe el final feliz el espectador protesta. Recuerdo que cuando hice “La señora de Cárdenas”, en Rctv, el público prostestó porque la pareja no tuvo final romántico.

—Siempre vemos lo mismo, que si la pobre que se enamora del rico, la mala que le quita la herencia a la protagonista... y así muchos más, ¿lo justifica?

—Son siempre 32 nudos novelescos. Hay más, pero 32 son los clásicos y siempre lo han usado escritores como Delia Fiallo, los usaba Cabrujas, y hasta el mismo Leonardo Padrón. Es lo mismo siempre, se le pone un poquito de salsita. La producción es lo que va mejorando.

—Desde Delia Fiallo hasta Leonardo Padrón se han sentado en su oficina, ¿qué consejos le piden?
—Siempre vienen a mi oficina y los recibo con todo el gusto del mundo, no hay formalismo. Imagínate lo hice con José Ignacio Cabrujas, lo hago con todos. Tengo muchos años en este negocio y quien quiera hablar conmigo será recibido.

—¿Qué le parece el suspenso que le inyecta Martin Hanh a sus novelas?
—Es un aditivo más para telenovelas, pero no es lo que más guste. Te estoy diciendo que prevalece la historia de amor. Son las que más éxito tienen. Martin (Hanh) ha pegado una que otra telenovela de suspenso porque es un buen escritor, eso no quiere decir que sea la tendencia, eso gusta pero hasta ahí.

—¿Por qué la telenovela “mayamera” es tan sensible a las burlas?, ¿la fórmula es ridiculizar la historia de amor?
—No considero que sea ridícula ni exagerada. Creo que se han hecho trabajos muy buenos, con argumentos convencionales y con una excelente calidad de producción.

—¿La referencia más exacta de la telenovela” mayamera” con éxito es “Gata Salvaje”?
—“Gata Salvaje” es una de las más exitosas, pero también hemos hecho otras muy buenas...

—Por ejemplo...
—“Acorralada”, “Valeria” y “Eva Luna”, que rompió récord de sintonía en EE UU. Por cierto es la adaptación de una telenovela de Leonardo Padrón.

—Sin duda, como Cabrujas no hay dos...
—Cabrujas tenía su estilo y lo cambió a partir de “La dama de rosas”. Él fue buscando el estilo de Delia Fiallo y lo logró. Hizo muchas novelas románticas.

—¿Cuáles serían las temáticas prohibidas en una telenovela?
—No creo que haya algo prohibido, al menos que falte a la ética de la TV.

—¿Qué tan lejos estamos de ver a una pareja protagónica conformadas por una pareja gay?
—(Silencio largo) No sé si podrá llegar, no es factible todavía, somos conservadores... No me extraña que en el futuro las tengamos. Ya hay países donde está aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo.

—¿Sería muy arriesgado?
—En lo personal, realmente no sé qué contestarte. Siempre se corre un riesgo...

—Podría confesar quién es la mejor actriz venezolana...
—Es arriesgado también. Hay muy buenas actrices... Doris Wells fue una de las mejores que tuvo Venezuela, le sigue Mariela Alcalá. Ahora hay varias nuevas como Marjorie De Sousa.

—¿Quién fue su primer descubrimiento como actriz?
—Yo diría que Doris Wells. Yo la conocí porque ella fue a verme en Radio Rumbos, quería trabajar allí, le hice una prueba y le dije: ‘Mira, me encanta tu temperamento como actriz, pero tu voz no es para la radio. Tú eres una actriz para TV’. Entonces yo se la recomendé a Porfirio Rodríguez, en la escuela de arte dramático de Juana Sujo. Doris fue para allá, la entrenaron y después cuando yo estuve en Rctv tuve la convertí en la protagonista de muchas telenovelas de éxito.

—¿Cuál es su más reciente descubrimiento?
—Hay muchas muchachas nuevas que estamos lanzando en estos momentos. No quiero mencionar a nadie porque puedo herir susceptibilidad.

—El boom de las novelas de los años 80 se queda en un suspiro...
— Es un orgullo. El boom comenzó cuando se empezó a exportar telenovelas, fue el mejor momento del género en Venezuela. El primer país que tuvo éxito en el exterior con una telenovela fue Venezuela con Esmelralda, La Usurpadora, Cristal, entre otras...

—¿Por qué ahora no se puede mantener ese mismo récord?
—(Pausa larga) No sé realmente. Habría que revisar a todas las demás productoras, las de México, las de Colombia , Argentina, Perú y Brasil.

—Por ejemplo, Colombia propone historias diferentes...

Yo pienso que en Colombia hacen el mismo género rosa. Lo diferente en argumento y que suena nuevo es el tema del narcotráfico, que solo ellos conocen muy bien.

Fuente:
http://www.panorama.com.ve/portal/app/vista/detalle_noticia.php?id=27547

Escrito desde Jul 28, 2012, 2:16 PM

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Gracias por la entrevista...Renzo en Aug 5, 9:56 PM

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