-Ar: -llegando con Betty del brazo- bueno familia, nosotros nos retiramos, ya que mañana nos vamos de luna de miel y…
-C: Armando Mendoza, ya no nos pongas excusas que ya sabemos que quieres irte para llegar a tu noche de Bodas, así que ya vete de una vez, que Betty ya se pudo colorado jajajajja.
-Ar: Camila, por favor-
-DR: ya Armando, vayan y disfruten de su luna de miel.
-DJ: cuídense mucho muchachos, que Dios me los bendiga.
-DM: disfruten muchachos, y ya se volaron, pero ¡ya!
Armando no espero más y se fue con su flamante esposa, eso si, que antes se encontraron con Mario, que picarón les dijo.
-M: Señores Mendoza, que pasen buena noches-sonrisa picarona.
-Ar:-muchas gracias Calderón, que no le quepa duda de que pasaremos buena noche. Y Por fin salieron del salón rumbo a la suite del Hotel que habían reservado para pasar su primera noche como esposos.
Capítulo 16
-Hugo: ay que envidia de Armani, poder casarse sin que nadie le critique, ayyysss.
-M: a pues Hugo, anda con tu chesito su merced a Las Vegas y se casan.
-H: que más quisiera yo Marito, pero lo que envidio en realidad es a Betty, se llevo a un papito de los más divino y además el vestido que le diseñe le quedo de ututuy .
-M: bueno Hugo, Armando no era para ti-viendo la cara que ponía Hugo de coqueto- y yo tampoco, así que, tendrás que conformarte con tu Chesito. Y se fue dejando a Hugo solo.
-H: ¡¡¡aguafiestas!!!... ojalá y Mario no fue tan hétero, ay… es que ese hombre no se queda atrás ¡eh!
Estaban en la puerta de la habitación, Armando sorpresivamente tomo a Betty en brazos y esta le preguntó
-B: mi amor ¿Qué haces?
-Ar: seguir con las tradiciones esposa mía, la señora debe entrar en brazos de su marido-con una sonrisa de plenitud, al saber que ella era solo de él.
Entrando en la habitación
El botones les decía
-Botones: Bueno señores, Bienvenidos a el Hotel “La Fontana” aquí tienen su habitación, ahí esta el baño, el mini bar, el…
-Ar: ya, ya, ya, no se preocupe, sabe que, apague la luz, cierre la puerta, y váyase gracias.
-B: ¡gracias!
-Ar: ay Dios Mío ¡por fin solos!-recostando a Betty en la cama y el encima.
Y sin decir más, comenzó a besarla…
-B: armando,-intentando separarse un poco de él- mi amor, ay que pena contigo,…pero es que, ---beso---necesito ir al baño.
-Ar: -un poco fastidiado al no poner continuar con su “tarea amorosa”, además, hay que tener en cuenta que el pobre estaba en abstinencia voluntaria desde la primera y única vez que estuvo con su Betty-y-mirándola a los ojos-¿Cómo a que?
-B: es que mi mamá me empacó un baby doll y quiero ir a cambiarme –un poco sonrojada.
-Ar: sabes que Betty, le vamos a decir a su mamá que se puso el baby doll, que a mi me encanto, pero usted mi profesora no se me mueve de acá, ¿vale?
-B: vale, pero Armando, tu…-cambiando el tema, a uno que le preocupaba un poco más- ¿tu quieres que nos cuidemos? O ¿esperas a que los bebes lleguen cuando Dios quiera que lleguen?-roja con un tomate maduro, ya que a pesar de poder cantar o hablar frente a cientos de personas, ese era un tema que le costaba tratar, por que a fin de cuentas, era tímida.
-Ar: bueno mi amor, yo te dije mi opinión sobre eso hace semanas atrás, pero ¿y tú?
-B: yo sería feliz con un cabezoncito como tu en miniatura, mi amor.
-Ar: jajajaja, pues yo sería muy feliz con una niñita con tus ojos, con tu voz, con tu inteligencia…
Y sin darle más vueltas al asunto, solo se dedicaron a amarse esa noche, Armando a pesar de estar impaciente, fue con delicadeza y ternura, por que quería que ambos disfrutaran de su primera noche como esposos.
Fue lentamente besando capa pedacito de piel que tenía descubierto por el vestido, su cuello, sus hombros, sus brazos, su cara, pero eso ya no le bastaba, así que como pudo, ahí recostado en la cama, comenzó a quitarle lentamente el vestido, con una delicadeza impresionante, hasta despojarla de ese vestido y hacer que ella quedara con un sujetador (de esos sin tiritas), sus braguitas y las medias… por otra parte, ella intentaba corresponderle con la misma sutileza y pasión con la que él la estaba desvistiendo, pero no logro mucho, solo sacarle la chaqueta y que esta quedara al otro lado de la habitación, le quito también la corbata, e intentaba desabrochar uno a uno los botones de la camisa, pero su escasa experiencia y su nerviosismo lo hacían casi imposible, él, al darse cuenta de que ella quería participar, le ayudo, y el quedo desnudo de cintura hacia arriba y ella debajo de él, solo en ropa interior.
Él se volvió otra vez hacia ella y retomo los besos y caricias, cada vez más atrevidas, le acariciaba la espalda, el vientre, los muslos, los besaba con devoción, hasta que su atención se fijo en un punto exacto de su anatomía, en eso que solo estaba oculto por un pequeño sujetador.
Lentamente, fue quitándole ese obstáculo y, cuando lo hizo, su mano cobro vida propia y acaricio dulcemente sus pechos, y al ver como estos se erguían al sentir sus caricias, no lo pudo evitar y ahora no eran sus manos las que la acariciaban, sino sus labios, desde el cuello, pasando por la clavícula, deteniéndose un momento en sus pechos, bajando hasta su ombligo y su vientre, en donde, le rogó una vez más a Dios que pronto creciera un bebe como muestra de su amor, siguió bajando, hasta llegar a sus braguitas, las cuales se las quitó suavemente, ella, al sentir sus manos por todo su cuerpo, no podía acallar los suspiros y gemidos de placer que le estaba proporcionando su esposo, y a pesar de que quería corresponderle de igual manera, su cuerpo no le respondía ya que estaba sumido al placer que estaba sintiendo.
Cuando Armando termino de quitarle las braguitas y las medias, se quedo embobado viendo el cuerpo desnudo de ella, es que era simplemente hermosa, fue pausadamente besando sus pies, sus piernas, sus muslos, hasta llegar a la intimidad de ella, en donde, no pudo evitar tocar con sus dedos ese punto sensible de ella, Betty, al sentir el contacto de su mano en esa zona, se sorprendió por la atrevida caricia a la cual estaba siendo sometida, pero no hizo nada para pararlo, al contrario, sus piernas se expandieron para que el pudiera entrar como él quisiera, él, al darse cuenta de eso, no puedo evitar acomodarse sobre ella y comenzar a besarla locamente, y al mismo tiempo, darle placer con su mano, y no paró hasta que ella obtuvo su primer orgasmo de la noche, eso le daba una felicidad inmensa, ya que, darle placer a ella, era uno de sus propósitos, además, al verla a ella tan complacida, hacía que él se excitara aún más de lo que ya estaba.
Por su parte, ella al sentir sus labios sobre su boca y su mano en su intimidad, se rindió y se dedico a disfrutar, es que ese hombre era divino, lo amaba tanto… cuando llego a su orgasmo, oleadas de placer recorrieron su cuerpo, haciendo que ella se arqueara hacia donde estaba Armando. Cuando sintió que él se separaba de ella, abrió los ojos y vio como el en segundos se deshacía de la ropa que le restaba, y ante ella quedaba completamente desnudo…a pesar de que no era la primera vez que estaban juntos, no pudo evitar sonrojarse al ver lo excitado que estaba y él, se sonrió al ver el azoro de ella.
Rápidamente Armando se recostó en la cama, sobre ella y volvió a acariciarla y besarla para provocarla, ella no se dejó esperar y rápidamente le devolvía con el mismo ímpetu sus besos apasionados y caricias atrevidas, Armando ya no lo pudo resistir más, y cuidadosamente le abrió las piernas y la penetró lentamente, ambos en ese instante se miraron a los ojos y comprendieron que en ese momento se volvieron uno solo, y que nada los podría separar, ni siquiera la muerte… iniciaron con un movimiento lento, pero la necesidad que tenían el uno del otro, hicieron que sus movimientos se volvieran cada vez mas rápidos y frenéticos, llegando a la cima del placer gritando sus nombre al unísono.
Cuando sus cuerpos dejaron de temblar y cuando sus corazones retomaron su pulso normal, ella estaba sobre su pecho, haciendo dibujos con su dedo sobre su abdomen y él le acariciaba la espalda y besaba su cabello.
-Ar: te amo betty, te amo como nunca creí amar a alguien en mi vida,
-B: yo también te amo Armando, soy tan feliz al tenerte a mi lado.
-Ar: y yo Betty, y yo-besándola en los labios.
Se quedaron unos minutos así, en silencio, cada uno pensando en lo felices que eran ahora, que estaban juntos para siempre, nada los podría separar.
-Ar: Betty, dime ¿cómo es el baby doll que te envió tu mamá?-con mirada pícara.
-B: -sonriéndole - umm es muy sensual-sonrojándose- ¿porqué pregunta doctor Mendoza?
-Ar: umm por que me encantaría vérselo puesto señora mía- acercándose a su oído- y después quitárselo a mordiscos.
-B: -completamente roja-¿otra vez?... ¿no necesitas descansar un poco?
-Ar: con usted maestra, no… solo necesito un beso suyo y ya estoy listo para cumplir con mis deberes maritales-mostrando una bella sonrisa con sus hoyuelos.
-B: bueno esposos mío, como usted quiera.
Y sin decir más, salió de la cama, con sábana incluida a buscar su baby doll y entrar al baño a ponérselo.
Armando estaba sorprendido, que una mujer que acabada de demostrarle lo apasionada y atrevida que podía ser, fuera tan tímida como para no querer que él la viera desnuda… esa mujer era increíble.
Y así siguieron amándose esa noche, y ya bien entrada la madrugada, después de ver el amanecer juntos a través de la terraza, se fueron a dormir agotados.
A eso de las 12 del día, los llamó la recepcionista para recordarles que su vuelo hasta Cartagena (donde tomarían el crucero que duraría una semana, en donde pasaría su luna de miel), salía a las 3 de la tarde del aeropuerto de Santa fe de Bogotá.
Armando fue el que contesto la llamada, ya que su flamante esposa estaba profundamente dormida, así que aprovechando la oportunidad, le pidió a la recepcionista que les trajeran unos aperitivos para comer (era muy tarde para pedir el desayuno, picarones). Cuando llegó la merienda, se la llevó dulcemente a su Betty, que aún estaba dormida, acomodo la bandeja en el velador y despertó con caricias y besos a su esposa.
-B: -somnolienta- umm que rico despertar así mi amor-beso.
-Ar: que bueno que ya despertó mi picarona, por que nos acaban de traer una merienda y tenemos el tiempo justo, para comer, ducharnos e irnos a tomar el avión.
-B: umm entonces comamos pronto, por que muero de hambre.
-Ar: -mirándola- yo también, pero de otra cosa-sugerentemente.
-B: ah ni se te ocurra Mendoza, tomamos desayuno, nos duchamos y nos vamos, o no alcanzaremos el avión, así que ya, comenzó a comer… comida.
-Ar: bueno, bueno, ya como, pero si me das un beso.
-B: ay Dios, bueno-y le dio un beso, de esos de película.
-Ar: umm que rico, ya, a comer, umm que rica fruta, ten Betty, prueba…
Y así, los tortolitos pasaron una luna de miel de ensueño, en donde recorrieron el barco, visitando su casino, la piscina, el salón de baile, en fin, todo, además de turistear en las ciudades en la que desembarcaban cada día y amarse cada noche como si fuera la primera y última de sus vidas.
Estaban a 25 de Julio, habían pasado ya 8 meses desde el día de su boda y oh coincidencia, Betty tenía 8 meses de embarazo (35 semanas de gestación); por lo que decía el médico, de un hombrecito. Armando, la consentía al extremo, y estaba muy ilusionado con ser padre y solo le pedía a Dios que el bebe naciera fuerte y sano. Además, estaba muy entusiasmado comprándole cosas para el cuarto del bebé, especialmente, después de que compraron esa casita que le gusto tanto a Betty.
Por su parte, Betty ya había pedido su pre-natal en el Colegio, así que de lo único que se preocuparía ese mes, sería a tener un buen embarazo, a decorar el cuarto del bebé y a pasear con su marido.
Betty estaba en la sala con su cuñada, Camila, con la cual se había hecho intima amiga, especialmente, desde que, para navidad, se vino a vivir a Colombia con su esposo e hijo.
Estaban platicando de algunas travesuras que ella y su hermano hicieron cuando niños, cuando sonó el teléfono de la casa.
-Chavita (nombre de la niñera en la telenovela): Doña Betty, perdón... Be..Betty, es para usted…
-B: gracias Chavita… aló, con Beatriz Pinzón ¿con quién hablo?....
Continuará....
espero les haya gustado el nuevo capi :D |