Me encanta como escribe este señor y qué contenido tan acertado!!!!!
Opinión Santo Domingo, Rep. Dom. 04/01/01
CORRUPCIÓN E INSTITUCIONALIDAD
Andrés L. Mateo
¿Cómo pasó la concepción patrimonialista del Estado, de la larga hegemonía autoritaria a las democracias formales de los últimos cuarenta años?
La corrupción histórica dominicana se acompaña de un proceso silente de desintitucionalización. Bajo la modalidad de una frágil memoria institucional, esa idea de que el Estado es un botín de guerra, pasó sin arrugas de los gobiernos totalitarios a las democracias formales. El general Güelito repartiendo las encomiendas del dictador Lilís, llevaba en sus alforjas el mandato de un ser de dos cabezas, que a fin de cuentas, como el alcalde de García Márquez, eran la misma vaina. Lilís hacía indiscernible una acreencia pública, institucional, de una personal. En la mula trotona de Güelito lo que viajaba era la voluntad absoluta del dictador desplegándose sobre el país, o sus apremios amatorios, de carácter personal, intransferibles.
Trujillo, como siempre, se encaramó en la hipérbole. Su capacidad para generar una acumulación originaria tan desproporcionada anuló por completo el peso específico de la riqueza pública, o la de cualquier otro sector social, imponiéndole a la vida de la nación una gravitación descomunal de su persona que anulaba toda posibilidad de funcionamiento institucional, y el conjunto de deformaciones que todos conocemos. En el trujillismo las instituciones funcionaban como caricatura, y eran, en rigor, una prolongación del poder personal del dictador.
Uno de los éxitos del doctor Balaguer ha sido siempre hacernos creer que él es dueño de una segunda naturaleza, en virtud de la cual se encuentra por encima de todas las instituciones sociales. Pero el génesis de su liderazgo popular descansa en aquel uso instrumental que hizo del Estado bonapartista heredado del absolutismo trujillista, repartiendo las riquezas públicas en una actividad de proselitismo social, que poco tiempo después le dio un gran capital político. En rigor, el doctor Balaguer nunca ha sido un estadista, a pesar de los muchos años que manejó el aparato del Estado, porque mientras un verdadero estadista erige las instituciones que soportan la vida de relación social, él las sustituía por su interés personal, destruyéndolas (“La constitución es un pedazo de papel”, “La corrupción se detiene en las puertas de mi despacho”etc.), y la característica más prominente de su herencia es el desastroso saldo institucional, y la impunidad.
Por la falta de institucionalidad la práctica política se puede convertir en un saqueo que se basa en la confusión entre bienes públicos y privados. Aquí cualquier político bocón se cree por encima de las leyes, cualquier abogado de fuste se instala en la desproporción de hacer su propia justicia, cualquier diputado o senador tiene su ONGs propia, cualquier empresa poderosa doblega al fisco, cualquier jorocón paga menos impuestos que un ratón de iglesia, cualquier jerarca sagrado, en tiempos de crisis, sustituye las funciones de instituciones que están ahí para eso. El problema es que la desmemoria institucional permite que esas cosas sucedan como algo natural, haciéndolas fluir como si correspondieran a la naturaleza particular de la sociedad dominicana, y no a la deformación que históricamente ha pervertido sus instancias institucionales.
La concepción patrimonial del Estado que los partidos políticos dominicano tienen sólo se combate con una fuerte memoria institucional, que los obligue a no ser refugio de delincuentes y caverna de complicidades justificadas por las conveniencias políticas, por las coyunturas. Y para lograrlo es necesario derrotar la larga tradición autoritaria, que aún interactúa entre nosotros, y que, al concebirse a sí misma como providencial y mesiánica, ha desarticulado, históricamente, la memoria institucional del país.
Yo creo que el problema de la corrupción es más importante para los perredeístas que para los peledeístas. La ideología heroica que sobre la honestidad de sus conmilitones pregonaron los morados es hoy un fantasma, una ilusión tras la que la realidad descarnada deja al desnudo estos espectros vergonzosos. Pero el perredeísmo está en el poder, y si esa concepción patrimonial del Estado no es vencida, con la aleccionadora sentencia de los corruptos, sin politiquería, es fácil imaginarse qué puede ocurrir en un país donde el paradigma del enriquecimiento se sigue coronando con la impunidad.
Quienes han abierto la Caja de Pandora deberían saber que la corrupción no debería ser un debate partidario sino institucional, y que cada aspaviento que frustra las esperanzas del pueblo en la justicia, multiplica los corruptos al infinito.
El autor filólogo, profesor universitario, premio nacional de novela y ensayo
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Bueno y lo que se dice aqui no es un relajito de partidos, si no una verdera evaluacion historica de la funcion social de los verdaderos politicos, ya que en mi pais estos son escasos. Usted me preguntara por que digo esto?, ya esto lo explico el señor Andres L. Mateo en su exposicion, y es que cualquier come mierda-perdonando la palabra- en nuestro pais se convierte en megalomano(todo-poderoso) del poder-ya sea este general, vendedor, etc,siendo esto producto de la falta de educacion a que estamos vinculados historicamente y a que no tenemos conciencia historica de lo que es y debe ser una nacion. Teniendo esto como consecuencia el catalogo de pais del tercer mundo, porque? diras, por que no asimilamos el rol historico de una nacion, ya que es fundamental el hacer que el estado funcione, como estado en si y de que este sea solido y no desintegrable. El respeto a la institucionalidad y al buen funcionamiento de las instituciones deberia ser el mejor aporte de los verdaderos politicos a la nacion que los vio nacer y perpetuar su labor historica para que sus valores morales y politicos marque el quehacer historico de la nacion y no se vea el estado como la letrina de un campo cualquiera, que solo se va a el cuando se necesita para un solo fin, hacerse pupu en el, entiendase como el uso del poder y el chantaje politico. Mi conclusion es recordar lo de Andres L. Mateo" Quienes han abierto la Caja de Pandora deberían saber que la corrupción no debería ser un debate partidario sino institucional, y que cada aspaviento que frustra las esperanzas del pueblo en la justicia, multiplica los corruptos al infinito. atte. emil