me despido de vosotr@s hasta dentro de un mes, me voy de vacaciones!!!!!! q no muera el foro, please.
bueno, os dejo esto:
Ni Tan Pobre, Ni Tan Diabla
La colombiana Angie Cepeda no cree en las ingenuas LIMA, Perú--
Organizada, algunas veces divertida, otras gruñona. Así se define ante nosotros la ráfaga de mujer que fuimos a buscar a Perú, sin saber siquiera que a Angie Cepeda, la protagonista de Pobre Diabla, le toca dar la batalla para que el maravilloso mundo del show business no se la coma.
Es la unica manera de mantener intacta a la chica que salió de Cartagena de Indias a temprana edad. Esa que no puede dejar de amar el mar, la que extraña cada día más a sus cada vez menos amigos, la que va al gimnasio, la que sueña con otros horizontes.
Angie Cepeda sigue siendo simplemente Angelica María Cepeda Jiménez. La misma que llevó al éxito a Las Juanas y que un buen día se fue hasta Perú sin saber con certeza a qué se iba a enfrentar. La misma que uno que otro día se pelea con los dramáticos y jura que "ahora sí" ya no hará más telenovelas.
Llegó a la sede de América Televisión corriendo, como ráfaga que es, con el mismo vestidito azul con el que grabaría. Nada de pintas estrafalarias, nada de lentes oscuros, nada de poses de estrella, ni caras de mal humor. "Hola, hola, ¿cómo están todos aquí?" decía al tiempo que repartía besos fugaces con su cálida sonrisa, antes de subir corriendo escaleras arriba.
Allá en América Televisión todos la adoran y la cosa va más allá de que lo obvio: Angie, la actriz, vende con su sola presencia. Eso lo comprobaron ya con Luz María y lo ratificaron cuando las salas de cine peruanas se abarrotaron de gente que la quería ver en Pantaleón y las Visitadoras, película en que protagonizó junto con Salvador del Solar, su pareja en Pobre Diabla.
-¿Por qué aceptaste hacer Pobre Diabla?
"Pobre Diabla es una novela llena de humor. He tenido la licencia de que no se trata de la niña ingenua llorona, lo que ya es mucho decir. Fiorella Morelli, como se llama mi personaje, es una tipa con vida y personalidad, como cualquier chica de mi edad, a la que puedo humanizar. Para mí es atractivo tener la oportunidad de reírme con ella, a pesar de que tiene como fondo un planteamiento denso".
-¿Cómo presentarías un bosquejo de tu nuevo personaje?
"Yo me pinto a Fiorella media hipona, muy acelerada, bien pilas, de repente mochilera (o aventada) y con unos padres super graciosos. En la historia conoce a un tipo que físicamente está bien bueno, que tiene plata, que es inteligente y la deslumbra. Se casa con él fascinada de la vida y empieza a vivir un montón de cosas nuevas, como por ejemplo viajar, conocer... Pasa que el tipo se le muere y la vida le cambia. Eso puede ocurrir, la historia me parece bastante creíble. Existe gente materialista, dispuesta a pelearse todo por quedarse con una herencia. Dentro de todo no deja de ser un argumento rico, tiene cosas para sacarle".
-Antes de marcharte a Perú decías que no habías encontrado la telenovela que te llenara por completo. Ahora que haces productos netamente rosa ¿no extrañas los inteligentes dramáticos de antaño?
"Por supuesto, hay unos días en que se me acentúa la añoranza . Se me hizo difícil el cambio y creo que esa diferencia tuvo mucho que ver a mis dudas iniciales a la hora de venirme. En Colombia no todo lo que se hace es maravilloso. Vamos a decir que hay cosas que también están más o menos, pero yo estaba mal acostumbrada a tener unos directores que se preocupan mucho más por la actuación que por la parte técnica, que te dejan improvisar, con unos guiones que te permiten decir cosas que realmente te crees, que si no te han pasado a tí le han pasado a alguien a quien tú conoces, situaciones que pueden ocurrir. Se trabaja durante un año, es otro ritmo".
-¿Lograrás alguna vez conciliarte con tu carrera? Porque a los dramáticos les falta verdad para pegar contigo, y a la fama tiene un precio que te rehusas a pagar...
"Si me lo dices así, creo que como que no habrá reconciliación (risas). Generalmente el melodrama es falso, da expresiones falsas de los sentimientos, pero tengo que reconocer que si esas novelas existen es porque el público las consume. Nunca fue mi sueño ser galana de dramáticos rosa, aunque la actuación siempre estuvo presente desde que estaba en el colegio. Siempre tuve esa energía adentro y ese bichito que me picaba, aunque nunca tuve claro qué era".
-Eso tiene su magia, pero ¿no hay un día en que quisieras ser simplemente Angélica María Cepeda?
"Obviamente esto de ser 'la actriz' tiene sus momentos. Por ejemplo, si yo un día estoy de afán y tengo que ir corriendo a comprar unos zapatos porque me dan solamente media hora, es lógico que me desespere que la gente esté encima mío. Pero la verdad, eso lo manejo muy bien. Lo que sí me da angustia es sentirme como bicho raro, estar en un sitio y no poder ignorar que todo el mundo me mira. Por decirte algo, hoy a las 8 de la mañana me metí al gimnasio y no me quitaban la vista de encima, y yo pues claro, me equivocaba el triple en los ejercicios. '¿Y dónde está Angie Cepeda? ¿ésa es?' ¡Ay, no! Cuando voy a un evento, no me importa, pero cuando estoy en mi vida cotidiana y no puedo estar tranquila en ningún lugar, me acuerdo como dices tú de lo rico que era ser Angélica María, la desconocida, la que tiene que cargar con la fama de Angie, le guste o no.
Escrito desde Jul 13, 2001, 1:34 AM de la dirección IP 193.153.89.94